Compensando el atraso y el corto capítulo anterior, les traigo este que por cierto es continuación del anterior XD…
Disfrútenlo.
Bleach su entorno y sus personajes no me pertenecen en lo absoluto, si no uno que otro personaje que me he dado el lujo de inventar.
¡Buena lectura!
Verdades a medias
Mientras las gemelas se encontraban en un profundo sueño, cierto chico de cabellera blanca montado a caballo (que por cierto no dejaba de quejarse), se acercaba a una pequeña aldea situada detrás de las montañas, que rodeaban el reino de Isshin. Podía observarse a lo lejos las innumerables luces tenues de algunas lámparas y velas en las ventanas de las pequeñas casas, o en el bar del mismo, así como en algunos centros de trabajo que requerían atención casi las 24 horas, las estrellas y la luna afirmaban ser un poco más de la media noche.
No paso mucho para que el albino llegara a su destino al final de la pequeña aldea, podría decirse que era la más decente de todas, ya que siendo él y sus tíos los propietarios de una armería, y siendo bien reconocido su trabajo simplemente lo ameritaba.
Bajó a regañadientes de su caballo, lo llevó a la parte trasera al establo, lo despojó de todo lo que llevaba encima y lo colocó en sus respectivos lugares. Tomó con cuidado la caja cortesía de aquella extraña figura humana y con sumo cuidado entro por la cocina esperando a no ser abordado por alguno de sus entrometidos tíos… lástima.
-¡Shiro-Chaaaaan!-, lo único que pudo sentir fue como la vida se le iba a cada segundo que pasaba, pues alguien con su algo lo estaba asfixiando, y parecía que lo quería matar en verdad.
-Ya suéltalo Ran-Chan, que no vez que lo estas matando-
-¿Estás seguro Gin?-, la homicida mujer se alejó de a poco del muchacho con el alma saliendo de su boca y lo dejó respirar.
-Con un demonio Tía Rangiku, cuantas veces debo decirte que no me llames de esa forma, no soy un bebé-, al parecer no le afecto para nada el que estuviera a punto de morir. Su tía puso una cara graciosa ante la rabieta de su sobrino, pero esa sonrisa desapareció al momento en que el muchacho se dobló del dolor al momento en que sostenía su abdomen con la mano que le quedaba libre. Inmediatamente la mujer fue su auxilio sujetándolo de los hombros, su tío se acercó un poco más al muchacho pero a diferencia de su mujer solo que quedó observando con cara seria.
-Por todos los dioses Shiro, ¿qué es lo que te ha pasado?… por…-, quedó a media palabra ya que el chico frente a ella le pidió su silencio con un pequeño gesto que afortunadamente entendió a la primera, dejó que su sobrino recuperara el aire, segundos después el muchacho volvió a tomar la postura erguida de antes dejando ver la mancha de sangre en sus ropas, así como un pequeño agujero en el centro de éste. La mujer solo amplio sus ojos y tapo su boca del asombro, su tío seguía con una mueca de disgusto, se le hacía imposible que su sobrino tuviera una herida como esa a sabiendas de sus habilidades.
El albino no dijo ni una sola palabra hasta que se acercó a la mesa del comedor, dejó la caja y miro frente a sus tíos que ahora estaban abrazados, más por ella que por él.
-Unos delincuentes trataron de robarme cuando llegue al pie de la montaña… me tomaron de sorpresa es por eso que pudieron herirme-
-Y donde estaba tú espada muchacho-
-No la lleve conmigo… no había pasado algo igual así en mucho tiempo así que opte por no llevarla-, el chico se cruzó de brazos y desvió la mirada fuera de los adultos, no le gustaba a donde iba la situación, pero para sorpresa de él mismo recibió un afectuoso abrazo por parte de su tía, la cual derramaba algunas lágrimas salvajes, esto tomó desprevenido al chico, no imaginó que tuviera tal reacción, esperaría un sermón, o un castigo, pero no eso.
-Prométeme que nunca, pero nunca saldrás sin ella de nuevo-, la mujer puso ambas manos sobre los hombros del muchacho.
-No te preocupes… lo prometo-, con esto parte te la linda sonrisa de la mujer volvió a estar en su lugar, se limpió las lágrimas. Inmediatamente recobró su antiguo ser. Ahora el peliblanco tenía una leve corazonada de que algo no iba por buen camino, y no se equivocó, su tía lo tomo de la parte superior de sus ropas y empezó a jalonearlo, con la intención de ver su herida, el chico solo se las ingeniaba para que eso no sucediera, el otro hombre se relajó considerablemente al ver la escena de todos los día. Para fortuna del albino y desgracias de la mujer pechugona el hombre de rasgos zorrunos los separó de una buena vez.
-Ran-Chan, deja de una buena vez a Shiro-Chan, que no vez que tiene que asearse, y no creo que se sienta cómodo cuando alguien trata de despojarlo de sus ropas a la fuerza-, la mujer solo hizo un puchero e inmediatamente el albino tomo la caja y se fue a su cuarto. La pareja que dejó atrás simplemente lo siguió con la mirada, esta vez no chirrió por el tonto de su apodo, pero sabían que estaba molesto.
-Bien, si no quiere hablar, no lo vamos a obligar, ya llegará el momento-, el hombre a su lado asintió, se prepararon para dormir, ya que desde hace más de 2 horas no habían tenido clientes, y lo vieron como una señal para descansar ya mañana empezaría de nuevo con su trabajo.
El peliblando ahora fuera de peligro y en la seguridad de su habitación y con el hambre que tenía se sentó en un pequeño escritorio de madera que había hecho junto con su padre, si bien la armería era su fuerte y aún más lo era la creación de las katanas (N.A. Así se les llama a todos los sables japoneses en occidente… solo para simplificar), tampoco la ferrería le sentaba mal. En fin, no le dio más vueltas al asunto, se quitó la ropa que llevaba en la parte superior tomo una toalla y algo de ropa limpia y se escabulló hacia el baño, minutos después completamente limpio y descansado, por fin saciaría su hambre con lo que había en la caja de madera, no era mucho, pero lo suficiente para poder obtener energía sin pasar hambre, a diferencia de la primera vez que la abrió ahora ya no se encontraban las rebanadas de sandía que gustosamente había comido en cuanto tuvo oportunidad al igual que la leche (N.A. dicen que no es bueno mezclar la leche y la sandía que por que te suelta el estómago, pero ya que a mí nunca me ha pasado pues, no creo que al enano tampoco, de ser así pues solo hay que corretearlo no? XD), comió en un profundo silencio al que ya estaba acostumbrado. Terminó su cena y se metió dentro de las sábanas, el cansancio y el dolor se iba apoderando lentamente de su cuerpo y su ser, pero lo único que lo mantenía con cierta conciencia, era sin duda algo meramente desconocido.
BIEN, LES DEJÓ ESTE NUEVO CAPÍTULO, ASÍ QUE YA SABEN, DUDAS, COMENTARIOS QUEJAS, ME LO HACEN SABER, SI PUEDO CONTESTARE, SI NO PUES TENDRÁN QUE ESPERAR QUE LES DEPARA EL FUTURO A ESTOS CHICOS XD... ¡SALUDOS!
BUENO ASÍ DE RÁPIDO:
MajoPatashify: SI SE VAN A VOLVER A VER... SOLO TIENES QUE ESPERAR ;)
karin-chan150301: PUES ESTA HERIDO POR QUE YO ASÍ LO QUISE, SI NO NO SE HUBIERAN ENCONTRADO POR MAS QUE LO ELLA FUERA AL CLARO JEJEJ XD, YA VERAS POR QUE MAS ADELANTE... ;)
