Hola de nuevo… XD… Si lo se he tardado muchos, pero mis ideas no eran tan claras… pensé este capítulo de varias formas, pero ya estoy de vuelta XD.

Agradezco sus comentarios, me animan a seguir escribiendo, aunque la espera a mis actualizaciones manchen esa buena sensación… en fin… no contestare ningún comentario, no tengo ánimo de hacerlo, pero tengan por seguro que esos dos se van a volver a ver… es lo único que les diré.

Bleach su entorno y personajes son única y exclusivamente de Tite kubo, yo solo me he dado el lujo de inventar esta historia, claro con alguno que otro personaje XD.

¡BUENA LECTURA!

.-Ella

Noooooo!, ¡por favor papi, dime que están pensando en el otro, por favor, ella piensa en sus ojos, y él piensa el algo que no conoce y conoce a la vez, por favor papi dime que es cierto!-, mientras la pequeña peliblanco había roto la promesa que le había hecho a su padre de no molestarle, también había saltado de su cómoda posición dentro de sus sábanas para así aplastar a su madre y tratar de matar a su padre al momento de tomarlo por el cuello de su camisa y haciendo que su cabeza diera movimientos de atrás hacia adelante. Valla niña sí que tiene fuerza como para hacer que el peliblanco estuviera viendo doble de lo mareado y a su vez su mujer estuviera a punto de un ataque de risa que no se dejó esperar. Ahora la pelinegro se encontraba rodando sobre su cuerpo en la pequeña cama de su hija sosteniendo su abdomen adolorido de tanto reír, con la tierna imagen de su pequeña sosteniendo aún la camisa de su padre (ahora sin moverlo bruscamente) y derramando lágrimas de cocodrilo, digna escena para el futuro.

-Te dijeron que no interrumpieras enana, ¿acaso no sabes el significado de NO INTERRUMPIR? -

Recargado en el marco de la puerta entreabierta de la habitación de la pequeña, se encontrada un chico de apariencia serena, cabellos oscuros, no tanto como su madre, pero con el mismo color de ojos de su padre, en apariencia de 13 años de edad.

-Onii-Chan, no me llames enana-, la pequeña había soltado de golpe a su padre que por fortuna se encontraba respirando y recuperándose. Se puso de pie en su cama y junto sus pequeñas manitas en puños tratando de deshacer las falsas acusaciones de su hermano mayor.

-Claro que lo eres, y lo seguirás siendo-, el preadolescente se cruzó de brazos y desvió la mirada de forma despreocupada. La pequeña bajo de su cama en dirección a su hermano y empezaron su típica discusión sobre la respectiva altura de ambos.

Ambos padres se recuperaron milagrosamente de los acontecimientos anteriores y solo observaban la típica relación odio-amor entre hermanos (N.A, si tienen hermanos comprenderán :v), pero como siempre alguien tenía que interferir.

-Ya basta, es suficiente-, ninguno de los dos dijo algo al respecto o trato de excusarse, pues cuando su padre dice suficiente, es suficiente, y aunque no estaba molesto, la autoridad emitida podía ser visible a kilómetros de distancia.

Hitsugaya se levantó de la cama y acomodo su camisa en su lugar, caminó hasta sus hijos, tomo en brazos a su pequeña princesa y la beso de forma muy tierna, mientras que a su primogénito le revolvió su ya cabello rebelde, el chico solo desvió la mirada y eso le valió una sonrisa a ambos padres. Sin ninguna palabra más, ahora eran tres de regreso a la cama. La pelinegro recibió a la pequeña niña enérgica en brazos y se acomodaron dentro de las sábanas, el chico se recostó boca arriba en el espacio que quedaba en la cama y cruzó sus brazos detrás de su cabeza cerrando los ojos en el proceso, el peliblanco mayor tomó asiento en una mecedora que usaba Karin para dormir a su pequeña hija.

-¿Desde cuándo estas escuchando?-

-Lo suficiente como para saber que dicha enana no debía de interrumpir rompiendo así una promesa-, la pequeña no protestó, pero en cambio frunció su ceño e inflo sus mejillas de la forma más adorable imaginable, tampoco saben de dónde salió ese gesto.

-¿Entonces nos acompañaras?-

-No tengo nada mejor que hacer de todos modos, y aún es muy temprano para ir a la dormir-

-Bien, ahora es mi turno de continuar-, esos ojos ónix empezaron a brillar de forma especial.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

La mañana siguiente fue "normal", para Karin las salidas clandestinas siguieron como de costumbre, con mentiras y excusas para las repentinas desapariciones tanto de sus clases como en algunas ocasiones donde la familia estaba reunida, y claro está con las constantes insinuaciones por parte de su melliza menor acerca del joven del que según ella, estaba enamorada, o en proceso de, por lo cual la mayor protestaba argumentando que no era su novio, y claro está, no se iba con la intención de verlo, pero tan equivocada estaba que en realidad seguía desapareciendo con la mínima posibilidad de reencontrase con aquel joven, y aunque había peligro latente por el simple hecho de salir sin permiso de la zona de confort no se diga si descubren que es una chica, mucho menos hija de aquel gobernante que sin duda la llegaran a descubrir y se armaría una grande y quien sabe cuántas cosas más pudieran pasar, aun así ella seguía arriesgándose, pero como esa mañana en la que aquel joven no asomó ni la nariz en aquel hermoso claro, pasó la mañana siguiente, y la siguiente, y esos días se convirtieron en semanas, muchas semanas en las que ahora ya había pasado ya varios meses y aunque sabía de la mínima y remota posibilidad de que sucediera un segundo encuentro, su ser se encaprichó con la idea contraria, tal vez y solo tal vez, algún día volvería a verlo, y aún que no estaba segura si quería que sucediera su otra parte en realidad quería hacerse notar por quien en realidad es y no como aquella chica envuelta en una mentira..

Con eso en mente y con los mismos resultados día a día, la idea de volver a verlo empezó a desvanecerse poco a poco, y aunque ahora su melliza la animaba de cierta forma, no estaba funcionando, su alma empezó a sentirse vacía y molesta, ¿por qué molesta? ni ella misma sabía el por qué, ese capricho en verdad le estaba haciendo pagar algo que ni sabía que debía, y no lo hacía, y aun así lo sentía, tan amargo fue el momento en que se dio cuenta que no valía la pena regresar. Su humor cambio junto a sus acciones, empezó a asistir a clases, a convivir más con su familia, pero dejó algunas cosas que en verdad le llenaban, guardo en lo más profundo de un baúl el retrato a grafito que hizo de aquel chico en el momento en que sus ojos se cruzaron en aquel claro, en fin, se sentía deshecha y el motivo era mínimo, bien dicen por ahí se "estaba ahogando en un vaso con agua", y que si era así, lo inexplicable de sus sentimientos era eso... inexplicable, pero profundo.

Esta es una parte del capítulo completo, aun no lo tengo XD... u_u... como sea, no tengo internet, no tenia word (editor de texto de office), no inspiración y otras cosas... cualquier cosa háganla saber.. saludos! ;)