Capitulo 13: "Más que amor"
No hubo muchos comentarios, pero para quienes lo esperaban con ansias he aquí el nuevo capítulo de "Enséñame a amar"
Psd: Contiene LEMON
Sus labios no querían ni separarse, ambos corazones estaban palpitando demasiado rápido, Michiru había despojado a Haruka de sus pantalones y su camisa, dejándola en ropa interior; la rubia se dejaba consentir por lo cual solo había quitado la blusa y apenas estaba comenzando a bajar el cierre de la falda, la aguamarina bajo sus labios por el cuello de su amada provocando un suspiro en ella, acaricio el abdomen de Ruka pasando sus uñas sobre él, mordió su hermoso y dulce cuello.
-Michiru—susurro su nombre, tomando su rostro entre sus manos –Tus ojos me vuelven loca- se miraron fijamente.
-Bésame Haruka o terminare volviéndome loca por tus besos—la joven profesora hizo lo que su adorada niña le rogo. Ambos labios luchaban por devorarse, a pesar de que el beso era intenso, se veía de una forma tan tierna y cariñosa, como si en este quisieran demostrarse todos sus sentimientos para hacerse una.
Tenoh recostó a su amante sobre la alfombra, poniéndose frente a ella, beso con mucho cuidado su cuello, sus hombros y lleno de pequeños besos el nacimiento de su pecho, con sus dientes bajo las tiras del sostén blanco con encaje que ocupaba su adorada, con sus manos lo desabrocho, dejando ver esos hermosos pechos al descubierto, con sumo cuidado se acerco a uno de ellos para rozar la punta de su lengua sobre su hermoso pezón, acción que erizo por completo el cuerpo de Michiru.
Entreabrió sus labios para atrapar el pezón con ellos, cuando lo hizo ella misma sintió una corriente eléctrica que recorría toda su espalda, lo succiono lentamente, disfrutando de aquel exquisito sabor que desprendía la piel de su amada sirena, era como probar la rica miel del mismo paraíso, su propia esencia era tan fresca como la brisa del mar, Ruka no sabía qué era lo que más le excitaba si estar por fin probando ese cuerpo que tanto anhelaba o el perfume que tenia impregnado en su propia piel Michi; por otro lado la menor sentía que podía tocar el mismísimo cielo en aquel momento, los labios de la mayor eran tan cálidos y en la forma en la que los movía era tan tierna que la elevaba a un mundo donde solo existieran ellas dos, sin que ninguna otra persona estuviera por ahí.
Se separo un poco de la chica, sonrió relamiendo sus labios podía sentir que la miel aun estaba sobre ellos –Te amo mi sirena— al escuchar esa hermosa declaración sonrió y acaricio el rostro de su rubia.
-Yo te amo mucho más— se fundieron en un beso largo y duradero, mientras las manos de Haruka descendían hasta la cintura de la chica –Eres mi mayor adicción ahora seré una adicta a ti—su voz era juguetona, su amante se levanto y quito el sostén dejando ver sus firmes senos, y ni tarde ni perezosa también se quito su bóxer –Haru- sus mejillas se tornaron en un hermoso rojo carmesí, no pudo evitar mirar aquel cuerpo que próximamente seria suyo.
-Shh—la hizo callar, entre pequeños besos de mariposa recorrió su estomago, mordiendo un poco de su ombligo haciéndola soltar un pequeño gemido, continuo bajando hasta toparse con sus bragas, abrió sus piernas y las acaricio con la yema de sus dedos, beso sobre la hermosa panty negra, subió una de sus manos y apenas la rozo, aquellas caricias hacían delirar a la aguamarina quien gozaba aquel momento tan amoroso. Con tanta delicadeza bajo su ultima prenda con sus dientes, hasta quitarla por completo, y ahí tenía a su hermosa diosa marina completamente desnuda, ahora nadie podía evitar que sus cuerpos se tocaran, que sus corazones se abrazaran con libertad y que sus labios s desgastaran de tantos besos.
Pasó su dedo corazón sobre la planta del pie de su sirena, esta soltó una pequeña risa, continuó su camino, beso desde la punta de sus pies hasta sus lindos muslos los cuales no se cansaba de acariciar, se incorporo un poco y pudo notar como Michiru estaba un poco arqueada, haciendo notar esas hermosas montañas, su cara era como la de un ángel, beso su vientre y fue descendiendo hasta su intimidad, poco a poco fue introduciendo su lengua hay saboreando el liquido que desprendía su adorada novia, el alcohol desapareció por completo en las dos; comenzó a mover su lengua en esa tentación, para la hermosa sirena era una sensación demasiado placentera, podía sentirse en las nubes, cerro sus lindos ojos azules y mordió su labio inferior.
La rubia estaba tan entretenida entre sus caderas, acaricio sus piernas tomo una y la alzo a la altura de su cintura, con la punta de su lengua acaricio su clítoris, lo succiono delicadamente, lo mordisqueo, se levanto sosteniéndose con sus codos –Michiru—susurro su nombre y volvió a subir entre beso y beso por su vientre, por su estomago y entre medio de sus pechos, con sus manos los masajeo recibiendo por respuesta pequeños gemidos casi inaudibles, beso su cuello casi devorándolo, le hizo un gran chupetón –Eres solo mía y matare a la próxima persona que intente acercarse a ti—ambas sonrieron, las manos de Michiru acariciaron la espalda de Haruka y la rasguñaron, cuando la rubia llego a los labios de su amada la beso con tanta pasión que dejo sin aire a su sirena.
-¿Te han dicho que besas muy bien?—susurro mordiendo su labio inferior jalándolo.
-Mmm no la verdad no—bajo una de sus manos y acaricio su zona, se acerco a su oído y lo comenzó a mordisquear, sus dedos jugaban sin control en aquella fruta prohibida, aunque Michiru tampoco se quedaba atrás pues ni tarde ni perezosa también exploraba a Haruka, sus delicados dedos rosaban su intimidad, haciendo que la piel de su amante se erizara.
Haru con su mano libre abrazo a Michiru para acercarla más como si eso fuera posible, ambas estaban tan excitadas, sus respiraciones eran aceleradas, sus bocas estaban entre abiertas, solo ellas dos se cubrían, la luna estaba a todo su esplendor y traspasaba las cortinas blancas de seda de la casa de ruka. Nada podía ser mejor solo ellas dos, la aguamarina le dio la vuelta y comenzó a besarle tras su oreja, luego soplo y continuo su recorrido por su cuello, por sus hombros, por su dorso y con sus manos acaricio los senos de la rubia, beso el contorno de ellos, con sus dedos empezó a hacer círculos cerca de sus pezones, para luego rosarlos con sus labios, poco a poco los fue abriendo para tomar un pezón y besarlo, con su mano izquierda abrió las piernas de su novia y empezó a acariciar su intimidad sintiendo como esta estaba perfectamente bien dilatada, acaricio su clítoris y lo jalo suavemente.
Tenoh tenía los ojos cerrados y con un brazo cubrió su rostro, pasaba una y otra vez su lengua sobre sus labios para humedecerlos un poco pues pensaba que los tenia resecos, los suspiros no se hicieron esperar cuando su diosa de los mares mordió sus pezones y recorrió su dorso entre mordidas, bajo y sin perder tiempo abrió sus piernas, e introdujo su lengua moviéndola de arriba hacia abajo una y otra y otra vez, mordió uno de sus labios vaginales y luego lo chupo, los abrió para tener una buena vista de aquella tentación, sonrió y una idea malévola se apodero de su mente, sonrió y continuo moviendo su lengua pero esta vez con velocidad, quería hacerla acabar en su boca pero la rubia la detuvo. Ella se acerco a su amada con un gesto de enojo, pero justo desapareció cuando fue besada.
-Date la vuelta—la voz de Haru era agitada.
- ¿Para qué?—se miraron fijamente, pudo notar el brillo de los ojos verdes de Haruka quien no respondió, luego de unos segundos entendió a la perfección e hizo lo que le había dicho, pudo sentir como ruka la tomaba del trasero con ambas manos y acercaba su rostro hasta aquel fruto prohibido entre las caderas de la aguamarina movía su lengua con lentitud, apretó su trasero y le dio una nalgada, la aguamarina suspiro y se acerco a su intimidad jugó con sus dedos mientras succionaba su clítoris; mientras la rubia lo hacía de una forma tierna, la oji azul lo hacía de una forma más apasionada. Amabas llegaron al éxtasis al mismo tiempo, sus respiraciones eran aceleradas, las dos terminaron exhaustas Michiru regreso a estar entre los brazos de Haruka, quien la aferro a ella, la sirena podía escuchar el corazón acelerado de su viento, alzo la mirada para ella fue lo mejor que había podido ver, sus ojos levemente cerrados, su respiración agitada, su boca entre abierta, con su cabello despeinado.
-Te amo—susurro la rubia una vez que se recupero.
-Yo te amo mas—beso su cuello.
-¿Aun tienes ganas?—sonrió.
-Es que eres adictiva—beso su mentón.
-No mas que tu—ambas acariciaron sus narices –Mi pequeña diablita insaciable- bromeo.
Michiru se escapa de sus brazos, entrelazando sus piernas con las de Haruka, ambas dejan salir un pequeño gemido al sentir su humedad mezclarse, su excitación aumenta al sentir sus sexos calientes, Haruka se inclina para besar a su sirena, esta empieza con el vaivén de caderas rozando sus intimidades, sus respiraciones se aceleran nuevamente, aumentan los suspiros, ambas danzan con sus caderas, la rubia al sentir cada acometida sobre su intimidad acaricia con fuerza la espalda delicada espalda de su novia, mordiendo su propio labio inferior para evitar soltar un pequeño grito que desde hace rato había estando reservando, desliza sus manos hasta el trasero de su novia el cual lo aprieta, tratando de juntarlas más si eso era posible, Ruka abre mas sus piernas para darle mejor acceso a su acompañante, la aguamarina se incorpora colocando sus manos a cada lado de su amada, haciendo movimientos circulares sobre sus intimidades, ambas sienten como sus labios vaginales y clítoris rozan llevándolas al límite de la excitación.
-Bésame el cuello Ruka—pidió Michiru con voz entrecortada.
La chica sonrió e hizo lo que le dijo beso su cuello lo mordió, con gestos de placer dibujados en sus rostros, aceleran sus movimientos, cerrando sus ojos sienten sus cuerpos estremecerse llegándoles un orgasmo placentero que las hace gemir sonoramente, que hace temblar cada milímetro de sus cuerpos, la aguamarina cae sobre el pecho de Haruka el cual estaba con movimientos acelerados al igual que el de ella, respiran con dificultad, se abrazan hasta logar calmarse, minutos después ambas observan el brillo en sus ojos brindándose una dulce sonrisa.
-Te amo—pronunciaron al mismo tiempo. Continuaron con su faena hasta tarde y quedar al cien por ciento complacidas.
Al día siguiente.
Abrió poco a poco sus ojos, unos brazos la tenían perfectamente bien rodeada, intento moverse un poco pero en cuanto lo hizo sintió como su amada la tomaba más fuerte, para no dejarla ir. Se dio la vuelta y hay la tenia durmiendo con su cabeza un poco agachada, sus ojos cerrados, parecía que estaba durmiendo tan plácidamente, sonrió al verla asi, con una de sus manos, rozo las yemas de sus dedos, quitando un mechón de cabello en su rostro.
-¿No te he dicho que me gusta dormir hasta tarde?—le dijo con voz baja y un poco ronca.
-Perdóname—se sonrojo y quito su mano, la rubia sonrió aun sin abrir sus ojos.
-Estoy jugando—la aferro a ella y respiro profundamente –Buenos días sirenita— arrugo sus labios.
-Buenos días mi viento—le dio un beso -¿Cómo amaneciste?—
-Muy bien porque estas a mi lado—abrió sus esmeraldas y se miraron fijamente –Ahora sé que es tocar el cielo, dormir en una nube y despertar al lado de un ángel, dime ¿acaso este es el paraíso?— acaricio su espalda.
-Es nuestro pequeño paraíso mi amor—beso su pecho.
La rubia miro hacia el techo, subió su mano izquierda hasta el hombro de su amada y lo rodeo, poniendo la derecha en su dorso –I love you so much you are my only princess— la pequeña beso su cuello e hizo círculos en el abdomen plano de Haruka jugando con su ombligo –A veces pienso que si no hubieras sido para mí, ni siquiera te hubiera conocido—acaricio su cabello sintiendo la sedocidad de este.
-Que extraño—Se levanto un poco y la beso lentamente.
-¿Por qué?—la miro y volvió a besar.
-Porque…-beso –yo…- beso –También…- beso –siento…-beso –lo mismo—soltó una pequeña risita –Me haces feliz Tenoh—poso su mano en el abdomen de la rubia mirándola fijamente.
-¿Qué sucede?—dijo sonriendo.
-Quiero que hablemos con Seiya, quiero vivir contigo— el corazón de Haruka empezó a latir tan rápidamente que pudo sentir como este se le iba a salir del pecho.
-Está bien hagámoslo—la abrazo con fuerza aferrándola a ella "Vivir juntas, juntas" se emociono.
-Entonces ¿vamos a verlo?—pregunto cuándo se separaron.
-Si—la sirena se levanto seguida de su amante.
-Olvide que no traigo ropa—se cubrió con nada.
La rubia la abrazo por la espalda – ¿Después de todo lo ocurrido anoche tienes pena?—
-Es que…- se sonrojo.
-Para mi tu belleza no solo es interna si no también externa y estas hecha un arte seguramente dios se paso con los condimentos de hermosura cuando te hizo—su voz era suave y tenue.
Aquellas palabras la hicieron sentirse especial para su rubia, nunca nadie le había dicho eso –Te amo mi viento—se dio la vuelta, acurrucándose en su pecho desnudo.
-Vamos a bañarnos, aunque seguramente esta el agua fría—la cargo entre sus brazos.
-Jajaja no me importa, con tu propio calor todo estará bien—enredo sus brazos en su cuello.
-Mi pequeña sirena—choco su nariz con ella.
-Mi conejita—bromeo.
Cuando llegaron al baño abrieron la regadera mientras ellas se metían haciendo un gesto de que estaba fría, riéndose por la cara que habían puesto ambas, se abrazaron para juntar su propio calor, luego de un rato se tallaron ambas, jugando con la espuma del jabón. Después de una ducha agradable Haruka le prestó ropa –Te queda muy grande sirena—sonrió de lado a lado.
-No me importa, porque tiene tu aroma—respiro profundamente el cuello de la camisa, pero realmente estaba nadando en ella las mangas; cubrían sus manos pero eso era lo de menos para ella pues las doblo y se miro al espejo, un short de mezclilla un poco pegado, su cabello suelto.
Beso su cuello –A pesar de que nos hemos bañado nuestros aromas están combinados— siguió con un beso y acaricio su vientre –Tu tienes tu propio perfume y eso me envuelve, me hace desearte…—la joven se dio vuelta y acaricio su rostro –Pero yo misma sé que es algo más grande que un deseo carnal, porque es algo más grande y maravilloso, y se llama amor—se miraron fijamente.
-Te amo—se besaron lentamente.
-Yo mucho mas—el estomago de ambas comenzó a rugir, se rieron –Que te parece si hoy hacemos de desayunar—
-Pero… -iba a protestar.
-Ten cuidado que yo te ayudare—beso su frente, la chica asintió y se fueron a la cocina, la rubia le dio un delantal rosa, y luego se puso el de ella que era rojo.
-¿Por qué tienes dos?- la miro curiosa.
-Sobre eso...—suspiro y se quedo mirando fijamente hacia la pared –Yo no me quería volver a enamorar porque hace mucho tenía una pareja se llamaba Esmeralda era muy bonita y yo la amaba como a nada ni nadie, pero no más de lo que siento ahora por ti—
-¿Te abandonó?— no sabía porque pero tenía un poco de celos por alguien que no conocía.
-Ojala eso hubiera pasado—agacho la cabeza…
Flashback
La joven apenas entraba a universidad, estaba un tanto nerviosa pues sabía que tenía que hacer lo mejor posible, a pesar de aquellos nervios sabia ocultarlos bien ya que caminaba con paso firme, tranquila, una mano dentro de su bolsillo, sosteniendo con la otra la mochila, dejando sobre el pasillo la superioridad, los de años mayores le miraban fijamente, algunas jovencitas murmuraban a su espalda con ojos en forma de corazón; en cuanto entro miro a sus compañeros de clase, pocos hombres solamente habían tres, y la mayoría eran unas lindas mujeres, sonrió al ver que obtuvo la atención de todas ellas, en cuanto entro de una forma un poco coqueta paso la mano sobre su cabello lanzando una mirada picara a sus compañeras; se sentó en la fila del medio quedando en el penúltimo lugar, la mirada de todas le rodeaban "Después de todo será muy divertido" , en ese instante llegaron otros tres, la joven abrió los ojos al igual que las demás "Y esta liga de inseparables ¿de dónde salió?" era un peli plateado , un castaño alto y un pelinegro de estatura mediana, las chicas también los vieron con cara de amor.
Los caballeros sonrieron a la rubia, el mediano extendió su mano en forma de saludo pero solo recibió como respuesta el desvió de su mirada, se alzo de hombros y se sentaron rodeándola, el alto tras ella y los otros dos a su lado. –Nunca me imagine que Haruka Tenoh quisiera ser maestra—
-Ni yo tampoco Seiya—respondió mirándolo fijamente con seriedad, que rato después paso a una adorable sonrisa –Un mes sin verlos chicos—saludo a todos con su choque de manos habitual.
-Ni que lo digas Tenoh, ya nos haces falta para tu sabes- le guiño el ojo de manera cómplice.
-Jajaja tu solo piensas en licor pitufito— bromeo.
-Jajaja por ese tipo de apodos te tocara invitar los tragos— fingió indignarse.
Lo despeino haciéndolo reír -Con mucho gusto—miro a sus amigos, y suspiro –Desde primaria que no nos separamos, aunque es raro que te gustara esta carrera gruñón— posos sus manos tras su nuca.
-Es que quiere vengarse con los demás alumnos por lo que sus profesores le hicieron—comento Taiki.
-Ahora entiendo—miro a Seiya -¿Y a ti que mosca te pico?— el pelinegro estaba un poco distraído.
-Am no, no pasa nada— le dio un golpe en el brazo –Ahora si estamos otra vez todos unidos—
Después de una charla amena y de hacer planes terminando las clases, alguien hizo que Tenoh desviara la mirada y se enfocara en ella, una hermosa chica peli verde, piel blanca, quien entraba al salón seguida del profesor "Pero que divina" sus ojos se abrieron y una sonrisa de boba se le poso en su rostro, sus amigos le hicieron burla como era costumbre.
El maestro llamo la atención azotando el borrador contra el escritorio-Hola jóvenes yo soy el profesor Kanechi, les daré literatura, pero antes quiero que uno por uno se levante y se presente ante todo el salón quiero nombre sin apellido no hace falta, el porqué eligieron esta carrera y que es lo que más les gusta, asi que adelante—sonrió.
Y eso fue lo que hicieron los alumnos, cuando toco el turno de la rubia, aquella joven que había captado su atención estuvo atenta a su presentación, sus miradas chocaron y lo único que pudo hacer Haru fue sonrojarse levemente. -¿Qué pasa?—pregunto Seiya.
-Esa chica me gusta—señalo a la peli verde.
-Um es muy bonita—admitió, recibiendo una mirada tajante de su amiga –Cálmate solo te di mi opinión— una gota de sudor poso en su frente.
-Ella es más que bonita—suspiro, recargando su mentón entre la palma de su mano.
Y entonces ocurrió la joven que la había maravillado hablo –Me llamo Esmeralda, me gusta leer libros y escogí esta carrera porque desde pequeña tuve la ilusión de ser una buena profesora—sonrió amablemente fijándose en Haruka.
Seis meses después
Ambas se pasaban el tiempo juntas después de conocerse se convirtieron en mejores amigas, todos en el salón decían que eran pareja pero ellas lo negaban recibiendo por respuesta un "qué mal hacen bonita pareja" o un "genial entonces está disponible" junto con miradas lesivas. Haruka le había confesado que era una mujer, y en realidad a ella no le interesaba.
-Entonces Esmeralda, ¿podemos hablar?—le pregunto la rubia, estirando su mano.
-Claro Haru—tomo su mano y sintió esa seguridad en la joven de ojos verdes.
La alta se la llevo hasta el jardín y la miro fijamente –Bueno es que tu, desde el primer momento me gustaste y quiero saber si ese gusto es correspondido—la chica se sonrojo sabia a lo que quería llegar.
-La verdad Haru tú… tú también me gustaste en cuanto te vi, tus ojos me llamaron la atención—
La joven al escuchar esa declaración sintió su corazón latir tan rápido, respiro profundamente para tomar el valor –Me sigues gustando y me encantaría saber si a pesar de que soy una mujer…-
-No me importa lo que seas, mi corazón se acelera cuando estas cerca, mis piernas tiemblan, mis manos sudan—bajo la mirada, ni ella se explicaba cómo podía confesarle aquello tan vergonzoso –Todos los días comento contigo con mi amigas, pienso en ti, escribo en mi diario acerca de ti, me gustas Haruka—
La rubia sonrió embobada, ahora nadie sabía quién se le estaba declarando a quien, y eso era lo más raro –Esme, ¿quieres ser mi novia?—la callo con aquella pregunta que ambas estaban esperando desde hace tiempo.
La chica abrió los ojos y asintió con la cabeza, después se juntaron poco a poco, la rubia rodeo con ambos brazos su cintura y se agachó un poco, mientras la joven se paraba de puntitas y se sujetaba del cuello de su ahora novia, mientras ambos rostros se acercaban sus ojos se cerraban y por fin sus labios chocaron, besándose de una manera tierna. Los amigos de Haruka la espiaban quedando boquiabierta al notar la suerte que tenia.
Fin del flashback
-¿Qué fue lo que pasó amor?— se acerco mirándola fijamente.
-Ella murió—la joven se sorprendió y abrazo a Haruka, se sintió un poco culpable por hacerla recordar, así que no quiso decir nada mas, mientras acariciaba su cabello.
Flashback.
Luego de un año de noviazgo decidieron hacer más oficial su relación viviendo juntas, un día la joven comenzó a escupir sangre, pensó que era de sus dientes asi que prefirió no decirle a su amada. Con el tiempo esos diminutos sangrados, se volvieron vómitos frecuentes, cada vez veía menos, mareos inexplicables, cuando comía picante le ardía demasiado el estomago hasta el punto de tumbarla en cama,
-Vamos al médico por favor—dijo la rubia preocupada.
-No quiero amor, tengo miedo—la tomo de la solapa de la camisa y la abrazo con fuerza.
-Te prometo que no pasara nada amor—acaricio su cabeza, no duraron mucho tiempo asi pues la joven tuvo que correr al sanitario pues nuevamente sintió las ganas de vomitar y el resultado era el mismo, Haruka la siguió quedándose parada en la puerta.
-No veas—baja la tapa y se sienta, mientras limpia su boca con la manga de su camisa.
-No lo hare, pero es mejor que vayamos al doctor—se le acerco arrodillándose frente a ella y acariciar su rostro.
-No quiero—una lágrima recorrió su rostro.
-Confía en mí—susurro y poso su frente junto a la de ella.
-De acuerdo- respiro profundamente ese aroma de vainilla que desprendía y se sintió más tranquila.
-Yo cuidare de ti—la abrazo con fuerza mirando hacia el techo "Yo seré tu ángel guardián amor" una vez que se ducharon, fueron al médico por una revisión este tenía unos cuantos pacientes antes que ellas así que se esperaron en la sala, platicando de todo y nada. –Mi osita—la aferro a ella.
Cuando entraron al consultorio, el doctor mando a hacer unos análisis de sangre, una radiografía y más exámenes, diciéndoles que las esperaba una semana después, mandando un medicamento para el ardor. Cuando ese lapso de tiempo se cumplió, regresaron con los estudios en manos y entregándoselos, los leyó luego se quito los lentes y se levanto, para hacerle a un ademan a Haruka para que hablaran en otra parte. –Mire no quiero dar tantas vueltas, ella tiene de uno a dos meses de vida—
-¿Qué?—lo miro incrédula, su mundo y sus planes a futuro se empezaron a derrumbar por completo –Pero ¿qué es lo que tiene?—
-Ulcera estomacal avanzada…-
-¿Acaso no hay cura para eso?—interrumpió.
-Reitero señor Tenoh avanzada—remarco la última palabra –Aparte también tiene leucemia y cataratas en los ojos— le dio los análisis.
-Eso no puede ser— negó con la cabeza
-Perdón pero dentro de poco perderá la vista tal vez días o semanas aun no sé, lo unico que le puedo recomendar es que tenga reposo coma fruta o un yogurt nada que le caiga pesado a su estomago, y que no deje de comer—se dio la vuelta, y se fue, la joven llego al lado de su novia y miro como sus ojos estaban cristalizados.
-¿Qué pasa amor?—miro borroso y se tallo los ojos -¿Qué te dijo el doctor?—
-Nada amor, como prometí te voy a cuidar—la aferro a ella teniendo miedo de que se fuera a morir.
Un mes después.
Haruka llegaba de clases, estaba lloviendo, dejo la mochila de lado y corrió hasta la habitación de la chica que se mantenía en cama. –Hola mi amor—susurro acariciando su pelo.
La chica estiro su mano y le acaricio el rostro con sumo cuidado -¿Cómo te fue Haru?—sus ojos eran cubiertos por una venda.
-Muy bien amor—la chica inhalo su aroma –Quiero ir al mar—
-Pero mi amor está lloviendo—
-No me importa quiero sentir la brisa del mar—se aferro a su regazo.
-Está bien mi amor—la tomo en brazos, la joven rubia vestía unos zapatos de charol, un pantalón negro, un abrigo azul y su bufanda del mismo color. Como si dios hubiera querido cumplir la petición de Esmeralda, la lluvia saso, aunque estaba nublado y hacia mucho frio –Te pondré tu abrigo—la iba a sentar en la cama pero la joven no quiso.
-Soy feliz con tu calor—salieron de la casa y como lo cumplió la llevo cargando hasta la playa, esta volteo su rostro hacia el horizonte –Haruka por favor nunca mires hacia tras, quiero que encuentres tu felicidad, yo no te niego que hasta ahora yo lo he sido, pero solo dios sabe porque hace esto—su voz se empezó a quebrar –Yo quiero que seas una buena profesora la mejor de todos si eso es posible, porque ese es nuestro sueño…-
-Pero también era pasar el resto de nuestros días hasta envejecer—protesto.
-El destino no quiere que lo cumplamos porque tal vez yo no fui para ti, pero tú para mi, eres mucho más que solo un romance pasajero, eres mi primer amor y siempre lo serás... No te niegues a ser feliz y cuando consigas a una nueva persona por favor ve a mi tumba deposítame un ramo de rosas y grita a los cuatro vientos que la amas y que la harás más feliz de lo que me hiciste a mi-
-No puedo hacer eso porque yo solo te quiero a ti— las lagrimas empezaron a brotar.
-No me quiero ir y dejarte sin que seas feliz, prométeme que harás eso— le susurro.
-No puedo— bajo la mirada
-Quiero descansar amor—entonces entendió las palabras que le decía su novia, ella estaba sufriendo en el mundo y lo único que estaba haciendo era retenerla, estaba siendo egoísta con la que se supone que es su amada. –Dame un beso, pero de esos que me roban el alma y me hacen sentir tuya, mi osita—la chica asintió, y se acerco a sus labios rozándolos, para luego hundirlos en un baile muy sensual y romántico, donde solo ellas dos estaban, donde no existían más personas, le hizo sentir su amor y su desesperación al sentir que se moría, las lagrimas de ambas no se hicieron esperar. Se separaron y la joven sonrió –Así me gustas tan tierna y cálida—se acurruco en su pecho –Te amo—
-Yo también mi osita—siguió con la mirada puesta al frente – ¿Quieres que regresemos?—espero unos minutos pero no obtuvo respuesta – ¿Esmeralda?—con temor bajo su mirada y la encontró con una sonrisa en su rostro, la recostó en la arena y pudo sentir la frialdad de su piel. Sabía perfectamente lo que había pasado –Te juro que hare todo lo que me pediste mi amor, te lo juro—la aferro a ella, sus lagrimas brotaron sin cesar…
Fin del flashback
Sonrió y la abrazo con fuerza de la cintura "Mira Esmeralda la encontré tal y como querías, hoy prometo hacer lo que me pediste aquel día" –Ahora estoy contigo y es lo único que importa—la iba a besar pero su estomago gruño.
-Okey hagamos de desayunar—soltó una risa, la rubia puso los ingredientes en la mesa.
–Alberich siempre hace compras— la joven la miro curiosa –Viene una vez a la semana a las ocho—la jalo de la cintura, acariciando su cabello, besando la punta de su nariz –Te voy a comer a besos—sonrió tiernamente.
Michiru poso sus manos en el pecho de su amada y la separo –Vamos a desayunar amor—bajo un tazón, mientras la rubia ponía un sartén en la lumbre.
-¿Desde cuándo sabes cocinar?— pregunto mientras veía como vaciaba la harina junto a la sal y el polvo para ornear en un tazón.
-Desde que vivo sola—formo un pozo y vertió la leche –Pásame los huevos - la aguamarina hizo lo que le pidió.
-¿Puedo?—la rubia afirmo dejando que su amada los quebrara vaciándolos en el tazón junto a los demás, mientras ella se encargaba de agregar la mantequilla derretida.
-Bátelos—la joven negó con la cabeza, entonces Haruka le entrego el tazón y una cuchara de madera, se puso tras ella y poniendo sus manos arriba de las de Michiru comenzaron a batir la mezcla de ingredientes –Te vez tan sexy cuando quieres aprender- beso su cuello, susurrando con una voz sensual.
Una vez que estuvieron una masa sin grumos, Haruka probo con una gota de masa que el sartén estuviese bien caliente, para después engrasarlo con mantequilla, Michiru con sumo cuidado empezó a verter porciones de masa sobre la mantequilla caliente. –Mira amor lo estoy haciendo—dijo con ilusión.
-Si amor, por fin estas cocinando—sonrió mirándola detenidamente, era inevitable no haberse enamorado de aquella niña "Esmeralda me pregunto ¿Qué hubiera pasado si aun seguirías aquí? ¿La hubiera conocido? Y si eso fuera ¿A quién de las dos elegiría?" Michiru la saco de sus pensamientos cuando le puso un dedo con masa en la nariz ensuciándola –Jajaja eres una traviesa, por eso te va a tocar castigo—la tomo con fuerza por la cintura y la beso lentamente.
-Con ese tipo de castigos profesora Tenoh me gustaría tener clases de regularización solo con usted—escabullo sus dedos entre el rubio cabello de su amada, para unir nuevamente sus labios.
-¿Um?—se separaron de golpe cuando empezó a oler a quemado, se acerco a la estufa y le dio la vuelta al hot cake –Jajaja bueno no todo sale bien a la primera— se alzo de hombros –Seguramente este será el más rico—saco la punta de su lengua en una mueca graciosa, posando una de sus manso atrás de su nuca.
-Solo porque tú me distrajiste te tocara comértelo— saco un refractario y puso el hot cake quemado en el
-Yo con gusto—volvió a poner la mantequilla quemándose un dedo –Auch—aulló de dolor y se lo llevo a la boca para chupárselo.
-¿Qué te pasa amor?—le saco el dedo y lo atendió, soltó una carcajada al mirar la pequeña inflamación –No te preocupes amor, solo te saldrá una ámpula —beso su dedo provocando un ligero sonrojo "Mmm mira se sonroja si hago eso" sonrió malévolamente y jugo un rato con su dedo entre sus labios de una manera coqueta, rodeándolo con su lengua, la chica soltó un gemido y mordió por inercia su labio inferior, la acorralo contra la alacena.
-No te metas con en la boca del lobo—rodeo con ambas manos su costado, apegándose más a ella-
-Es que te vez tan deseable cuando te sonrojas—beso su cuello.
-Mejor vamos a desayunar—se besaron con tanta ternura, la oji verde se separo y camino hasta la estufa, recibiendo una nalgada con todo y agasajó por parte de su sirena -¡Hey!—se volteo mas roja que un tomate.
-Ayer hiciste lo que quisiste conmigo o te recuerdo como me hiciste arrodillarme, y recibir todas tus envestidas dentro de mí, mira que me está costando un poco caminar normal- le guiño el ojo, a Haruka se le iba y venían mil colores en su rostro, sintiendo como sus orejas estaban calientes al igual que sus mejillas.
Aclaro su voz –Bueno a mí también y no por eso me quejo—su ceja izquierda empezó a moverse rápidamente.
-Cuidado amor ese tic se puede hacer permanente—la miraros fijamente y sonrió, era tan afortuna por estar con ella no podía ni quería pedir nada más para ser feliz.
-¿Qué sucede?—
Michiru negó con la cabeza –Es que estoy tan feliz de tenerte a mi lado—la abrazo con fuerza queriendo que aquella felicidad se hiciera eterna y nunca perder a su amada –Te juro que yo cuidare de ti y si algún día te cansas de mi quiero que me lo digas—
-Nunca podría cansarme del motivo más hermoso que tengo para vivir—beso su nuca –Lo que siento por ti es más que amor- susurro de manera casi inaudible.
-Creo que hasta el día de hoy sentimos lo mismo—alzo su mirada -¿Continuamos el desayuno?—la profesora asintió con la cabeza y siguieron preparando su almuerzo entre risas, juegos y besos. Después de un rato se sentaron en la mesa, a pesar de que se tardaron en preparar su comida, fue un rico manjar y Michiru se encargo de arreglar la mesa.
Había un plato de fruta para ambas, sus hot cakes con miel de abeja y unas moras azules, café negro poco azucarado para Haru, té de manzanilla para Michi, y un jugo de naranja con toronja y mandarina recién preparado para ambas. Se sentaron a desayunar mientras la rubia platicaba sus a sañas de cuando era adolescente y cuando terminaron pasaron a la sala sentándose para ver un rato el televisor, Haruka rodeaba con un brazo a Michiru y esta entrelazaba su mano con la de su amada, recargando su cabeza en el hombro de ella.
En ese instante sonó el teléfono de Michi era nada más y nada mendos que Seiya –Hola—dijo muy alegre, levantándose.
-¿Michi estas con Ruka?- pregunto preocupado al no verlas cuando llego a casa.
-Está conmigo—miro a su novia y le lanzo un beso.
-Pásamela- la oji azul le entrego el celular a Ruka.
-Hola Seiya— saludo amablemente.
-Haruka ¿Dónde están?- se puso un poco serio.
-En mi casa tranquila estamos bien, de hecho queremos hablar contigo— Michiru abrió los ojos y se puso un poco nerviosa, pero entonces Haruka le tomo una de sus manos y la acaricio.
-¿Um? ¿Sobre qué?— pregunto con curiosidad más tranquilo.
-Ya lo sabrás, ¿estás en la casa?— sintió la mirada de su amada y por inercia se sonrojo.
-Sip— metió las manos a sus bolsillo "Por fin" sonrió.
-Vamos de inmediato para allá—sin más colgó miro a su novia con una sonrisa de lado a lado -¿No te has arrepentido verdad?—la jovencita negó –Vámonos—tomo las llaves de su carro, apagando el televisor.
Salieron de la casa, y en menos de cinco minutos ya estaban en la ciudad, donde en carretera había mucho tráfico, la rubia impaciente toco el claxon –Cálmate amor— puso su mano en el muslo de Haruka.
-Es que estoy nerviosa—apretó el volante, y sonrió.
Michiru la miro detenidamente estaba con una mano en el volante, la otra en la palanca de velocidades, manejaba derecha, sus ojos clavados al frente, realmente se vea tensa –Mi hermano no come—bromeo.
-Lo sé pero es la primera vez que lo hago—por fin avanzo y acelero, cambiando de rumbo tomando un atajo al lugar donde Seiya rentaba el departamento.
No demoraron tanto, en cuestión de minutos estaban paradas frente al pelinegro –Hola chicas—sonrió y les dio el paso, caminaron hasta la sala y se sentaron.
La rubia trago en seco y trato de aclarar mas su voz –Tu bien sabes que eres mi mejor amigo, yo te juro que nunca haría nada para dañarte ni a ti ni a Michiru, quien es la persona que mas quieres en este mundo— lo miro fijamente
-Tu bien sabes que mi hermana para mi es el tesoro más preciado que tengo—se cruzo de brazos – ¿A qué punto quieres llegar Tenoh?— la joven aguamarina tomo la mano de su rubia "Pero que atrevidas ni siquiera porque estoy aquí" por dentro el joven estaba muriendo de risa al notar lo nerviosas que estaban.
-Yo te aprecio y eres como mi hermano, pero ni yo misma sé que me paso—tomo el valor y se levanto jalando de Michiru –El punto es que me enamore—
-Me alegro mucho y ¿Quién es la afortunada?—quiso fingir que no sabía "Pero que lindo es ser el hermano mayor".
-Seiya—susurro Michiru captando la atención de su hermano –Yo también me enamore y fue algo inexplicable, solo ocurrió cuando la vi, sus ojos, su boca…-
-Espera ¿la viste?—continuo con su actuación.
-Si es ella no él, me enamore de una mujer y eso no me importa— tomo con fuerza la mano de su amada –Yo la amo y ella a mí y para mí eso es suficiente-
-¿Y quién es?— se levanto.
-Es ella—dijeron al mismo tiempo.
El joven sonrió internamente y quedo en silencio, las miro fijamente con cara de pocos amigos aunque por dentro estaba haciendo fiesta y gritando "¡por fin! ¡Por fin me lo dijeron!" –Déjame a solas con ella Michiru—la joven iba a protestar pero Haruka le hizo un ademan y la miro fijamente, haciéndola callar y hacer lo que su hermano le decía, saliendo del apartamento, quedándose sentada en las escaleras. – ¿Sabas lo que me acabas de decir? – Pregunto, la chica afirmo con la cabeza –Ella es mi pequeña hermanita—
-Lo sé, pero simplemente me enamore y en el corazón no se manda— dijo a la defensiva
-Eso ya lo sé—se le acerco tomándola de la solapa de la camisa –Pero lo que me sorprende Tenoh es que no me lo haigas dicho desde antes-
-¿Disculpa?—
-Vamos no soy ciego Haruka, te conozco y la conozco mejor que las palmas de mis manos, ósea las únicas que se engañaban eran ustedes—la miro con una sonrisa
-¿Cómo que lo sabías?—lo miro incrédula.
-¡Pues claro!—le dio un golpe en la espalda –Se les veía en su rostro, aparte Michiru me había comentado que una persona la acortejaba—
"¿Y desde cuando la acortejé?" alzo una ceja -¿Qué más te dijo?—
-Me dijo que era muy tierna esa persona y que siempre la estaba siguiendo—
"¿Siempre la estaba siguiendo? Ella me seguía a mi es mas no me podía ni bañar porque sentía su mirada por la ventana" lo que el pelinegro le decía su amiga la dejaba sorprendida, pues ninguna de esas cosas había hecho ella si no al revés Michiru la buscaba, la acortejaba, la quería violar, la manoseaba, y no paró hasta que tuvo a Haruka como ella quería desnuda a disposición de cualquier acto que quisiera hacer su sirena, y cuando decía cualquiera era cualquiera "Ahora recuerdo porque me duele la espalda"
-Bueno ahora toca ir con esa niña— iba a salir del apartamento.
-Espera…-lo tomo del antebrazo –Tengo un plan—sonrió malévolamente.
La aguamarina esperaba ansiosa la salida de su hermano y novia, no sabía exactamente lo que había pasado pero cuando escucho la puerta abrirse se levanto de golpe y los miro detenidamente, Seiya se veía extremadamente serio más de lo que antes lo había visto, Haruka se veía con los ojos rojos y marcas de lagrimas en las mejillas, la oji esmeralda venia con la cabeza agachada cual perrito regañado. Cuando llegaron hasta ella Seiya la tomo de la muñeca y empujo a Haru –Mas te vale no volver a acércatele a mi hermana o te aseguro que te mato—susurro con odio.
-¿D-de que hablas Seiya?—pregunto al verlo tan enojado
-No quiero que vuelvas a ver a esta sinvergüenza Michiru—miro a Haruka con superioridad, iba a marcharse pero la rubia lo detuvo.
-No puedes hacernos esto, porque yo la amo más que a mi corazón—
-Estas saliendo con mi hermana, por dios Tenoh más joven que tu—
-Para el amor no hay edad—protesto la aguamarina separándose de golpe –Te desconozco Seiya—le dio una cachetada.
El joven abrió la boca y soltó un gemido de dolor –Dios mío esta niña tiene la mano más pesada que la de mi bombón—sobo su mejilla –Ta bien ya llévatela Haruka-
La chica los miro detenidamente, mientras su novia se moría de risa al ver la expresión de su hermano, entonces entendió y le soltó un golpe igual a su amada. -¡Auch! ¿Y a mí por qué?— hizo un puchero.
-Por estarme mintiendo— se dio la vuelta enojada.
-Vez te dije que no la molestáramos—ambos con la mano en su respetiva mejilla, se acercaron a la joven –Hermanita si ella es tu felicidad entonces yo no soy quien para negarte esa dicha tan linda y hermosa—se quito la mano y las entrelazo con Michiru –Ya le dije que te cuidara porque si no la mataba, tu eres mi pequeña Michiwi que me desvelaba por las noches y en los días quedábamos realmente dormidos, yo recostado en la cama de nuestros papas contigo en brazos— beso sus manos –Eres tan bella y hermosa como nuestra madre—alago -Ellos me encargaron una responsabilidad muy grande cuando murieron, pero aun así se que no he fallado, porque es verdad no he sido el mejor hermano de este planeta tierra pero trato de serlo solo y exclusivamente para ti—la joven se le aventó a los brazos y lloro –No Michi no llores mi princesita de chocolate—acaricio su cabello –Mama debería estar tan orgullosa porque eres más de lo que esperaba—miro a Haruka y le hizo un gesto para que se acercarse, ella lo hizo quedando a su lado –Mírame Michiwi—la joven hizo lo que su hermano le dijo, y Seiya recordó cuando era una niña, el mismo gesto con su mano izquierda secando sus lagrimas y sollozando. Sonrió con ternura, al mirarla tan indefensa, poso una mano en su frente –Ahora ya no serás solo mía—la aguamarina miro a su novia -Se que ella te va cuidar, proteger, se que hará cualquier cosa por ti y por eso mismo estoy tan tranquilo de que haigas quedado en buenas manos—beso la palma de la mano de su hermana y luego se la entregó a Haruka quien la recibió gustosa –Y tú ya sabes que hacer—dijo de manera cómplice.
La rubia asintió y tomando entre sus manos el rostro de su adorada sirena la beso de manera tierna frente a Seiya quien al principio las miro con ternura y cuando vio que el beso se hacía más profundo, carraspeo –Perdón —dijeron apenadas separándose.
-No se preocupen—metió sus manos a los bolsillos –Ahora después de este momento tan emotivo…- suspiro -¿Dónde y que estuvieron asiendo?—
-Estuvimos en casa mirando unas películas—
-Ahh—se cruzo de brazos - ¿Y por que ella tiene tu ropa?—señalo a Michiru.
-Porque se quería bañar—el joven las miro con seriedad -¿Y por qué no se puso la ropa de ayer?—
-Porque yo le ofrecí mis prendas- se alzo de hombros.
-Mmmm—
-Queremos decirte algo mas Seiya—dijo Michiru sonriendo.
-¿Y ahora qué?—
-Nos vamos a vivir juntas—al joven se le vino el mundo encima…
Dos horas después
Luego de una plática muy extensa donde tuvieron que explicar varias cosas, Seiya a regañadientes acepto que se fuera a vivir con Haruka, ambas iban felices de que por fin después de un tiempo vivirían ellas dos y podrían hacer lo que quisieran. Después de ir al supermercado por unas cosas para la comida y cena, decidieron ir a su casa pero cuando una ráfaga de viento abrazo a Ruka, se desvió del camino, bajo a una florería a comprar dos ramos de rosas rojas preciosos uno lo dejo en la parte trasera del carro y el otro se lo entrego a su amada.
-¿A dónde vamos?—pregunto curiosa, la maestra no respondió solo tomo su mano y sonrió, continuando su trayecto acelerando poco a poco; llegaron a un lugar apartado de la ciudad y de su ahora casa, un lugar junto al mar, bajaron del carro, Haruka le dio su chaqueta que estaba guardada en la cajuela -¿Qué hacemos aquí? Hace mucho frio—se quejo con un puchero.
-Sorpresa sirena—tomo su mano, saco el otro ramo de rosas y subieron por un risco, llegando hasta la punta de esta encontrándose con una tumba, que tenía una cruz de madera perfectamente bien elaborada, soltó a Michiru y se acerco poniéndose de cuclillas a su lado, depositando el ramo sobre la tierra, las olas golpeaban contra las piedras –Como te lo prometí Esmeralda—se quito el rosario y lo envolvió entre la cruz, se levanto y volvió a entrelazar sus manos – Aquí tienes a la persona que ahora me hace feliz —alzo sus manos –Y la amo, la amo con todo mi corazón, con todo mi ser, por ella soy capaz de morir, por ella me voy al infierno, ella es por quien velo, ahora soy el ángel guardián de esta jovencita—hablo en voz alta con firmeza –Ella la que me sonroja con una mirada, quien me roba el alma, el sueño, la que me hace poner celosa si alguien se le acerca, la que hace latir mi corazón tan rápido con solo sentirla cerca, la que me embriaga con ese perfume tan único fresco, la que me eriza la piel con solo tomar mi mano, la que me eleva al cielo—sus lagrimas de felicidad no se hicieron esperar -¡La amo esmeralda! ¡La amo!—grito a los cuatro vientos, el viento soplo con fuerza, las olas golpeaban mas fuerte contra las rocas –Gracias por haberme amado Esmeralda y gracias por haberme mostrado lo bello que es amar a alguien con todo el corazón—miro hacia el cielo y como si la imagen de la joven peli verde se hubiera reflejado en el con una sonrisa "Siempre te recordare Esmeralda" seco sus lagrimas.
Cuando regresaron al auto, la aguamarina la tomo del brazo y la abrazo por la cintura, ocultándose entre su pecho –Te amo—
-También te amo mi pequeña niña—la beso con ternura –Te amare hasta la eternidad—se acerco a su oído –Mi mayor anhelo es hacerte mucho muy feliz y sé que se hará realidad, te amo Michiru Kaioh te amo—tomo su mano y la guio hasta su pecho –Late y vive por ti, sin ti ya no latiría ni viviría y moriría en cuestión de minutos- la joven se sonrojo –Mi cuerpo y alma te los entrego, me pongo entre tus manos destrúyeme o ámame, eso solo tú lo sabrás yo solo me encargare de amarte y respetarte hasta que la muerte nos separe, y aun después de morir te buscare entre el cielo y me encargare de nunca dejarte ir, mi bella princesa—
-Haruka…- susurro con una sonrisa, se paró de puntitas y la beso…
Continuara…
¡Hey! ¿Cómo están? ¡Espero que bien! Porque yo estoy muy feliz de volver a escribir esta historia (después de muchooooo tiempo) esta vez le tengo dos noticias una buena y una excelente, la buena es que ya tengo la mitad del próximo capítulo de "Historia de un sueño "así que en cuanto pueda lo subo, la excelente es que esta historia ya la voy a tratar de actualizar más seguido, así que la voy a retomar. En fin eso es lo único que les tenía que decir, y nada cuídense espero y les haiga gustado este cap. En espera de sus comentarios como siempre y agradecer a Lupita Flores, Keith T, Hitomi, Chat'de'Lune, Ana Tenoh, 1982, Hotaru Tomoe, Osaka. Entre otros que siguen la historia y a los lectores anónimos, sin ustedes creo que aun seguiría sin actualizar, y tal vez ya la hubiera abandonado, pero simplemente me llego la inspiración desde hace una semana y dije "vale hagámoslo" y aquí está con mucho esfuerzo (es que mi ardillita no quería subirse en su ruedita y echar a andar mi cabeza xD porque es muy flojita).
Queda cordialmente con ustedes
Neka Tenoh =3
Psd: Este capítulo está inspirado en tres canciones. *Mi mayor anhelo* de la Banda MS, *Cosa de dos* y *El inventor del beso* de Piter G.
