Capitulo14: "De principio a fin"

Los personajes no son míos, si no de la gran Naoko Takeuchi.

Creo que el titulo habla por sí solo ;)

El tiempo había pasado tan rápido, ya habían cumplido nueve meses y medio de relación, seis de vivir juntas; todo marchaba bien, sus peleas duraban escasamente veinte minutos pues a veces a regañadientes se hablaban, Michiru por fin había aprendido a cocinar, y realmente tenía un gran sazón, ella se encargaba de la comida, mientras Haruka del desayuno pues era la primera en levantarse entre semana, pues sábados y domingos, los papeles cambiaban. Las calificaciones de Michiru eran las mejores gracias a la buena profesora que tenia después de clases; Haruka quería estudiar el doctorado, pero prefirió dejar ese sueño de lado por un tiempo ya que los horarios eran extensos y no podría tener mucho tiempo con su sirena. Todo marchaba bien para ellas, debes en cuando iban a visitar a Seiya en fin de semana, o el iba a su casa con su ahora prometida Serena.

Los primeros destellos del sol se asomaron entre las cortinas de seda blancas, el unico sonido que podría escucharse en aquella gran habitación era el de sus respiraciones, bajo las sabanas blancas dos cuerpos yacían acostados, abrazados en forma de cucharita. El mentón de la rubia estaba sobre la nuca de Michiru, con sus brazos rodeándole la cintura, la menor le daba la espalda, con amabas manos sobre los brazos de su amada, se veían tan tiernas dormidas, las esmeraldas de Haruka se fueron abriendo poco a poco, moviéndose delicadamente sobre la cama, para sacar su cabeza, soltó a Michiru y esta gruño dándose la vuelta, para aferrarse de la cintura de su viento.

Ruka sonrió, acariciando el rostro de Michi –Feliz cumpleaños dormilona—susurro a su oído, depositando un beso en su frente.

-¿Um?—abrió poco a poco sus ojos -¿Qué día es hoy?— acaricio la espalda de Haru.

-Hoy es sábado seis de marzo—la joven se quejo con fastidio -¿Qué pasa amor te molesta que hoy sea tu cumpleaños?—ella negó con la cabeza, tallando sus ojo -¿Entonces?—

-Al rato tengo que ir a la universidad para dejar unos papeles- salieron debajo de las cobijas.

-Ahh con razón—miro el techo "Asi que tienes que ir a la academia" una idea paso por su mente "¡Perfecto!" sonrió malévolamente -¿Te vas a tardar?—

-Espero que no porque quiero estar todo el día contigo—parpadeo un par de veces queriendo despertar.

-¿A qué hora vas a ir?—

-Bueno ayer me dijo Darién que hoy iba a ver servicio hasta las siete de la tarde, asi que me iré a las cinco para evitar tardarme—la abrazo –Por cierto gracias- sonrió al recordar cómo había sido despertada –Pensé que se te iba a olvidar mi cumpleaños—beso su dorso y se fue subiendo en ella, hasta quedar arriba y acorralarla con sus brazos alrededor de su cabeza -¿Cuánto tiempo es que llevamos juntas?—

-Nueve meses amor—beso su cuello, rodeando su cintura –Próximamente diez—paso la punta de su lengua entre su mentón y cuello.

-Y ojala que toda una vida juntas—susurro con voz entre cortada.

-Veras que si amor—bajo sus manos hasta su trasero apretándolo provocando un gemido en su compañera.

-¿Baño?—le dijo con voz coqueta, la rubia asintió con la cabeza.

Cuando se acabaron de duchar, almorzaron y fueron a la ciudad por algunas cosas que necesitaban, de paso fueron a visitar a Seiya.

-Hola chicas—saludo el pelinegro adormilado

-¿Podemos pasar?—pregunto su hermana mirándolo detenidamente vestía un short, sin playera.

El joven bostezo, abrió mas la puerta, dándoles el paso-¿A qué debo el honor de su visita?— estiro sus brazos.

-Es que bueno no teníamos nada que hacer—

-¿Haruka?—escucharon una voz a sus espaldas, la nombrada se dio la vuelta y una rubia se le tiro a los brazos llenándole la cara de besos, haciéndolas caer al piso, provocando la risa de ambas.

Seiya negó con la cabeza, Michiru suspiro y se alzo de hombros; hasta hace poco había aprendido a superar que Serena fuera tan afectiva con su amada, que se le hacía raro cuando se saludaban solamente de mano, eso solo significaba una cosa y era que estaban enojadas, pero eso ocurría una vez al mes. –Hola cabeza de bombón ¿Cómo estás?—sonrió acariciando su cabello.

-Bien Ruka-chan—se levanto y ayudo a su amiga a hacerlo –Perdón—se sonrojo al mirar la cara de Michiru.

-No te preocupes Serena ya me estoy acostumbrando—sonrió amablemente –Creo que los hemos despertado—dijo apenada al mirar como tenían sus pijamas puestas.

-A mi no, a Seiya si—dijo la menor apartando la vista.

-Solo tengo una duda—llamo la atención Haruka -¿Cómo es que a Seiya nadie le dice nada por estar saliendo con una de preparatoria?—se cruzo de brazos.

-Es que yo tengo la cara de niño—le guiño el ojo –Aparte los de su escuela usualmente me confunden con uno de diecisiete—se alzo de hombros –Por eso es bueno cuidarse el rostro—acaricio sus propias mejillas.

La rubia lo miro con fastidio queriéndolo matar –Tu te vez como de veinte Haruka—consoló Serena.

Una aura negra se poso tras la nombra, quien sonreía con fastidio, y una vena se le saltaba por su frente, apretando sus puños y mentón.

-Creo que al final de cuentas tu si tienes ese aire de adulto y yo no—hizo un puchero Michiru, Haru al verla asi tan jovial parpadeo un par de veces –Pero en la forma en que te sabes vestir pareces un joven guapo de diecisiete—todos asintieron con la cabeza –Y eso te hace ver muy sexy, aunque a mí me gustan las mayores para que me enseñen de todo—dijo con voz coqueta, guiñándole el ojo de manera confidencial.

Seiya fingió toser, al saber de lo que hablaban –Creo que al final de cuentas la edad no importa, mientras haiga amor ¿No creen?—

-Si tienes razón—respondieron al mismo tiempo sonriendo, la rubia abrazo a su amada por la cintura; Seiya puso una mano en el hombro de Serena.

-Por cierto Michiru—Serena miro los ojos de su amado y este asintió con la cabeza –Feliz cumpleaños cuñada—la oji verde se separo de su amada para que su amiga la abrazara.

-Gracias Serena— se sonrojo al saberse más grande de edad.

-De nada Michi, por cierto—se separo y fue corriendo a la sala –Ten—le entrego una caja de regalo, con un moño plateado –Espero que te guste—dijo ilusionada.

La joven miro extrañada lo que tenía entre sus manos y luego lo abrió, sacando un vestido azul marino con abertura y un buen escote –Gracias está muy bonito—sonrió amablemente.

-Pero ve lo demás—dijo con una mano tras su nuca, en serio le había costado mucho encontrar algo lindo para Michiru.

La aguamarina se sorprendió de ver un collar de perlas, con unos pendientes; se sorprendió al ver el esfuerzo de su cuñada por darle un buen regalo –Wou esto debió costarte mucho—la rubia se alzo de hombros –En serio mil gracias—la abrazo.

-Jeje bien falta el mío—dijo su hermano cuando se separaron, le entrego una pequeña cajita –No es mucho pero bombón me gano los pendientes y el collar—su hermana abrió el regalo y era una caja de música, se le cristalizaron los ojos de emoción al saber cual era –Quise darte algo unico y esto fue algo que salve de nuestra infancia—le dio una cadena –Y este es de nuestra madre—abrió el dije y era una foto de ellos dos de pequeños, y sus padres, el señor Kaioh se parecía mucho a Seiya con bigote negro un hombre de buen ver y la señora Kaioh tenía el cabello ondulado como Michiru era verla a ella de grande pero con los ojos verdes, al lado había un grabado que decia "Nuestra adorada y amada familia"

-Seiya—susurro y lo abrazo con fuerza llorando en su pecho.

-A nuestros padres les gustaría que tu lo tuvieras—acaricio su cabello –Tu eres una buena niña Michiru, hermosa como mi madre e intelectual como nuestro padre—jalo sus mejillas –Feliz cumpleaños hime-chan—beso su nariz.

-Te quiero Seiya—lo miro con una amplia sonrisa.

-Yo también Michi- seco sus lagrimas.

-¿Gustan desayunar?—pregunto Serena.

-Em bueno nosotras ya almorzamos—dijo avergonzada la rubia.

-Pero si gustan los acompañamos—prosiguió Michiru.

-Um pues si quieren—se alzo de hombros el chico.

-¿No tienen nada que hacer?— "Digan que si por favor" pensaban por dentro Seiya y Serena, ellos si tenían planes pero no solo en el termino de salir y estar hay paseando como si nada, querían desayunarse mutuamente en la cama, ustedes entienden "desayunar".

La aguamarina iba a negar con la cabeza pero la rubia la detuvo –La verdad si, perdón solo veníamos de paso—dijo apenada. "En realidad es que hay un lugar a donde quiero llevar a Michiru, tengo que empezar a darle su regalo"

-Entonces no les quitamos el tiempo—se apresuro el joven abriéndoles la puerta –Cuídense—le dio un beso a Michiru y un fuerte abrazo, iba a despedirse de su cuñada con un apretón de manos como acostumbraban pero esta se le acerco al oído y le susurro algunas cosas el asintió con la cabeza –Luego llevare esos papeles—guiño el ojo.

-Gracias Seiya—tomo la mano de su novia y se la llevo, subieron al auto –Te llevare a un lugar—arranco.

-¿A dónde Koi?—pregunto curiosa.

-Al fin del mundo—puso una mano en la palanca y la otra en el volante –Okey eso sonó muy cursi—acelero.

-Me gusta cuando eres cursi—

-Es que tú me sacas ese lado romántico—la miro detenidamente y le dio un beso fugaz –Eres mi vida entera Michiru Kaioh—continuaron su camino.

-Dime ¿Cuánto me amas?—

-Mucho—cambio de velocidad para pasar a la siguiente.

-¿Cuánto es mucho?—acaricio la mano que iba en la palanca.

-Bueno ya que quieres saber…- sonrió –Mi amor por ti es infinito, mas grande que el universo que la galaxia entera—bajo la velocidad –Mi amor por ti no tiene límites—

-Me haces feliz Tenoh—

Metió el carro en un estacionamiento, buscando un lugar con sombra –Tu a mi igual y lo sabes—se hecho de reversa.

-¿Qué harías por mi?—esa pregunta se había posado en su mente desde hace unas semanas atrás cuando Haruka se peleo con Himeko…

Flashback

Como de costumbre llegaron a la escuela juntas, la mayoría de los alumnos sospechaban que ellas tenían algo, y decían entender porque Michiru conseguía tan buenas calificaciones en las clases con Haruka; pero la verdad era de que la aguamarina fuera de la escuela le había pedido a su amada que le enseñara o le ayudara a repasar lo visto en la universidad, y ella con gusto lo hacía, aunque luego de estudiar por una hora o dos, terminaban besándose, acariciándose y haciéndose sus arrumacos, o simplemente la jovencita tiraba los libros y se sentaba en la mesa besando a su amada de una forma tan apasionada a la cual ella respondía gustosa.

La rubia se bajo del carro y le abrió la puerta a Michiru, dándole un beso en su mejilla –Que tengas un excelente día—la aguamarina arreglo su corbata.

-Tu también Koi—lo ultimo lo dijo en susurro quitando un mechón rubio de su rostro –Tenga profesor Tenoh—le entrego sus lentes.

-Gracias señorita Kaioh—se los puso, en realidad se veía muy bien vestía un traje negro con camisa blanca, zapatos de charol, su cabello corto y peinado, con sus lentes que la hacían verse muy intelectual.

-¿Qué clases te tocan?—tomo su mochila.

- Ingles, física, economía, literatura, algebra, química e historia—metió una mano a su bolsillo y con la otra sostenía su portafolio que llevaba tras la espalda -¿Y a ti?—

-Hoy salgo temprano tengo solamente las cuatro primeras horas matemáticas, física, Ingles y redacción—

-¿Entonces te veo en…?—pero no pudo continuar pues Himeko se les interpuso en el camino.

-Michiru—la tomo de la cintura e iba a bajar su mano pero la rubia la detuvo poniendo la de ella en su hombro -¿Qué quieres Tenoh?—se volteo para verla con fastidio.

-No te le acerques…- advirtió mirándola con seriedad.

-¿Por qué?—bajo su mano tocando el trasero de la aguamarina y apretarlo con fuerza.

La oji verde se enojo, la jalo del hombro tirando su portafolio el cual se abrió dejando en el suelo algunos papeles, la tomo con ambas manos de la solapa de su camisa –Porque te juro que te mato—dijo entre dientes.

Los alumnos empezaron a acercarse formando un alboroto –No creo que me pegues frente a todos ellos—dijo con una sonrisa de victoria -¿Qué se podría decir de un profesor le pegue a una indefensa alumna?, aparte Michiru solo es tu prima y eres hombre…-

La azoto con fuerza contra la pared –No me retes—

-Lo estoy haciendo—le escupió en la cara, la profesora soltó a su oponente, se quito los lentes y se los entrego a su novia sin verla, sonrió.

-No soy un hombre—susurro alzando su mirada, Himeko se helo al ver los ojos de Haruka esta le clavo su puño en la boca del estomago haciéndola chocar contra la pared.

La iba a volver a golpear cuando Darién llego tomándola del antebrazo -¡Haruka!—

-Déjame— se trato de soltar del agarre.

-¡Por esto puedes perder tu empleo tonta!—se le acerco Seiya.

-¡No me importa!—volteo su rostro, y en realidad el joven solo una vez la había visto asi de enojada.

-Por favor Ruka cálmate- pidió el director.

-Haruka—escucho la voz de su adorada Michiru, esta aparto a Seiya del camino y tomo el rostro de su amada entre sus brazos –Por favor déjala—la rubia respiraba agitadamente –Amor—susurro –Ella no vale la pena, te has esforzado para mantener tu reputación—

-La maldita reputación me la paso por el arco del triunfo al igual que mi empleo—apretaba la mandíbula –Voy a romperle todos los huesos—

-No digas eso amor—negó con la cabeza –No vale la pena, por favor hazlo por mí—

-Por ti la voy a matar nadie te toca sirena nadie—

-Solo tu mi viento, solo soy tuya, las olas del mar solo le pertenece al viento—tomo sus manos –Pero yo no quiero que tengas problemas—la rubia trato de tranquilizarse.

-Solo por ti—dejo a Himeko quien se retorcía del dolor. Darién se llevo a Haruka para su oficina dándole un buen regaño, y diciendo que si volvía a pasar tendría que despedirla aunque fuera un buen elemento.

Fin del flashback

-Por ti soy capaz de hacer cualquier cosa amor—estaciono el carro y quito las llaves –Y cuando digo cualquier cosa es cualquier cosa y sabes de lo que hablo— se salió y le abrió la puerta a Michiru.

-Pues no deberías amor—salió y fue bien recibida en los brazos de su amada.

-No me importa lo que debería o no debería por ti hago de todo—le dio un pequeño beso.

-Te amo—se separaron, cerrando el carro, poniéndole alarma -¿A dónde vamos?— salieron del estacionamiento.

-Sorpresa amor—verifico que trajera la cartera, cruzaron la calle tomadas de la mano.

-Um—entrecerró sus ojos haciendo un puchero.

-Tranquila amor pronto lo veras—animo, caminaron casi cinco metros y se detuvieron en una feria –Taran—dijo sonriendo.

-¿Una feria?—alzo su ceja curiosa.

-Tú me dijiste una vez que querías venir y aquí estamos—

La chica soltó una pequeña risita y negó con la cabeza –Pensé que lo habías olvidado—

-Nunca me olvido de lo que mi pequeña caprichosa me pide—guiño su ojo y entraron al lugar, aun tomadas de la mano caminaron por el lugar, había muchas atracciones, puestos de comida, entre otros -¿A dónde quieres…?—pero no pudo acabar de formular su pregunta pues la aguamarina la jalo, casi arrastrándola. Con ojos de niña pequeña señalo a la montaña rusa, la oji esmeralda trago en seco –Si mi amor subamos a ese—fingió una sonrisa, se formaron en la fila y cuando les toco la profesora quería salir corriendo, pero se limito a pagar. Los subieron a unos coches y la que se encargaba de aquella acción al bajar el metal para que se sostuvieran al subir, le hizo un gesto a Haruka –Lo siento preciosa como veras ya tengo dueña—beso a Michiru lentamente esta solo se limito a sonreír encantada de responder el beso.

El juego empezó, ambas pusieron sus manos en la varilla cuando empezaron a subir Michiru miro a otro lado mientras colocaba su mano izquierda arriba de la de Haruka provocando un sonrojo combinado con una sonrisa, al principio la rubia sentía un poco de miedo y su corazón latía muy rápido, pero luego al verse al lado de aquella niña se tranquilizo y disfruto del inicio del paseo para después empezar a gritar pues tocaba bajar la primera pista, y luego volver a subir otra y pasar por una en forma de circulo que las dejo boca abajo durante un tiempo muy corto, se rio de ella misma al verse tan miedosa en un principio y ahora solo gritaba de la emoción y la adrenalina que sentía; luego de unos minutos bajaron y la menor abrazo a su amada.

-¡Eso se sintió genial! – Comento emocionada –Fue como si hubiera sacado todo el estrés de la escuela gritando- la soltó para mirarla de frente.

-Pues es la primera vez que me subo—le sonrió acariciando su cabello -¿A dónde vamos ahora princesa?—

-Ahora te toca a ti—la profesora negó con la cabeza –Vale, um ¿Qué te parece algo más tierno?—

La oji verde no escucho esto y la jalo hasta los carritos chocones donde se la llevo a jugar, luego fueron a la casita del terror donde la aguamarina se aprovecho excusándose de tener miedo aferrándose a su amada por la cintura, pero en realidad lo unico que quería era respirar su aroma a vainilla que desprendía, y sentir la calidez de su piel; fueron al pulpo una atracción que se sentía del terror al subir y al bajar, hacia que un hueco en sus estómagos se sintiera. La rubia le compro un ramo de rosas a su novia y la llevo a los botes, cuando entraron al túnel Haruka fingió bostezar estirando sus brazos y bajarlos poco a poco dejando el izquierdo en el hombro de Michiru y acercarla más a ella –Perdón—dijo sin quitar su mano

-Por mí no hay problema—aferro las rosas a su pecho y respiro su aroma –Huelen tan bien—alago.

-No mejor que tu mi sirena—se inclino para besarla y posando su mano derecha sobre las de la chica que sostenían las flores.

El beso fue el más tierno y duradero, cuando se separaron se miraron con una sonrisa y la aguamarina coloco su cabeza en el hombro de su amada, esta poso la suya sobre la de su princesa, cuando termino el paseo fueron a una atracción que era igual en bote pero es vez una persona tenía que remar, obviamente la fuerte y ruda Haruka lo hizo. –Ahora que recuerdo nunca me has cantado-

-Claro que si—sonrió.

-No, solo me has dedicado canciones—se cruzo de brazos.

-Bueno tal vez tengas razón—una gota de sudor se poso en su frente mientras remaba.

-Siempre la tengo—le saco la lengua.

La rubia se echo a reír, al mirar el gesto tan malcriado de su sirena –No cabe duda de que eres una niña aun—

-Pero asi me quieres o ¿no?—le guiño el ojo, mandándole un beso.

-No—se detuvo y la miro fijamente –Yo te amo con todo mi corazón—sonrió–Aparte no me lances besos mejor dámelos—la aguamarina se acerco con cuidado y la tomo del rostro besándola –Tal y como me gustan—suspiro, su novia se sentó y continuo remando.

"Amor como el nuestro no hay dos en la vida

Por más que se busque, por más que se esconda

Tú duermes conmigo toditas las noches

Te quedas callada sin ningún reproche

Por eso te quiero, por eso te adoro

Eres en mi vida todo mi tesoro"

Miro a otra parte para evitar toparse con la vista de aquellos ojos azules.

"A veces regreso borracho de angustia

Te lleno de besos y caricias mustias

Pero estas dormida no sientes caricias

Te abrazo a mi pecho me duermo contigo

Mas luego despierto tú no estás conmigo

Solo está mi almohada.

A veces te miro callada y ausente

Y sufro en silencio como tanta gente

Quisiera gritarte que vuelvas conmigo

Que si aun estoy vivo solo es para amarte

Pero todo pasa y a los sufrimientos

Como a las palabras se las lleva el viento.

Por eso regreso borracho de angustia

Te lleno de besos y caricias mustias

Pero estas dormida no sientes caricias

Te abrazo a mi pecho me duermo contigo

Mas luego despierto tú no estás conmigo

Solo está mi almohada"

Te amo—guiño su ojo –Ahora si no te quejes que no te cante—bajaron del bote y continuaron su camino.

-Nunca pensé que fueras capaz de cantarme y menos en público—se aferro a su brazo –Gracias amor, te amo, te amo, ¡te amo!—lo dijo desde el fondo de su corazón.

-Pero no me puedes amar más de lo que yo te amo a ti- la cargo y comenzó a dar vueltas con ella en brazos –Mi pequeña niña—dijo deteniéndose para besarla de una manera lenta y tierna, con dulcera querido hacerle sentir todo lo que su corazón quería gritarle, algunas personas las veían detenidamente, otras volteaban; pero ni siquiera les importaba, era como si el tiempo se hubiera detenido por un instante y solo estuvieran ellas dos, nada más.

-No sabes lo mucho que alegra saber que mi amor es correspondió—se aferra a ella del cuello y escabulle sus dedos entre el cabello rubio de su adorada jalándolo suavemente.

-Y siempre lo será—la baja y se miran fijamente –Esto debe ser el verdadero amor—comenta acariciando el rostro de su amada delineándolo su labio inferior.

-Tienes razón mi viento esto tal vez debe serlo—toma su mano y frota su rostro en ella –Nuestro amor va hacer duradero lo sé – besa su mejilla.

-Andando amor—se toman de las manos las entrelazan caminando como una hermosa pareja de enamorados, muchos las veían con envidia, otros más hablaban entre sí.

Continuaron su recorrido le compro un algodón de azúcar y entre las dos lo disfrutaron entre risas y besos se pasaron una tarde muy placentera; el reloj de la catedral comenzó a tocar anunciando que eran las cinco de la tarde el día se había tan rápido para ellas –Tengo que ir a la escuela Koi—

-Lo sé amor pero antes—la jalo hasta la rueda de la fortuna, se acerco a la encargada, le susurro algo ella solo asintió con la cabeza, se acerco a su novia –Vamos- se subieron, cuando estuvieron en la cima esta se detuvo –Bueno Michiru, ¿recuerdas cuando te pedí que fueras mi novia?— la joven aguamarina asintió –Todo fue tan épico, algo especial tal vez no fue, pero yo nunca lo olvidare…-

Flashback

La tomo de la mano y se la llevo hasta el jardín de rosales donde se escabulleron tras el árbol favorito de Haruka; la aguamarina sentía que su corazón latía muy rápido, admiro de nuevo el traje de la rubia no podía negar que se veía muy bien, bueno ella siempre se veía bien.

-Michiru—susurro su nombre, para después aclarar un poco el tono de su voz –Yo…-

La nombrada estaba callada, desde la mañana no la veía, parecía que ella se le había escondido todo el día suspiro – ¿Dónde has estado?—

-En la escuela—

-No te vi ni siquiera pasar por los pasillos para ir al salón junto al mío, ni te he visto en cambio de hora, ni has cubierto la penúltima hora antes de salir al descanso—se cruzo de brazos –Aparte tenemos que hablar respecto a lo de la mañana- la miro seriamente.

La oji verde trago en seco, sabia a lo que se refería, le dio la espalda pasando su dedo índice sobre su labio inferior recordando aquel dulce y tierno beso que le había robado cuando se detuvieron ante la señal de "alto" en el semáforo –Si lo sé—arranco una rosa importándole nada que se espinara –Por eso mismo te traje aquí—se dio la vuelta y la miro con la mejor sonrisa que tenia, provocando un ligero sonrojo en Michiru -¿Dime siempre te vas a sonrojar cuando estés conmigo?—la miro con ternura.

-N-no te creas tan importante Tenoh—hizo un puchero.

-No lo hago—se incoó frente a ella, tomando una de las dulces y finas manos de Kaioh entre las suyas –Te traje aquí porque…- trato de buscar las mejores palabras –Porque…- ella misma estaba nerviosa, soltó una pequeña risa.

-¿D-de que te ríes?—sus mejillas estaban ardiendo asi que prefirió apartar la vista.

-Es que es irónico— acaricio su mano y la beso.

-¿Qué cosa?—

-Que este demasiado nerviosa como si fuera una adolescente—la aguamarina volvió sus ojos encontrándose con las esmeraldas de la rubia, la cual respiro profundamente –Porque quiero pedirte que seas mi novia—la joven abrió grande los ojos y entreabrió la boca, eso debía ser un sueño –Michiru no pudo seguir negando lo que siento por ti—aclaro la voz –Solo tú me pones contenta si estoy molesta, llegaste sin que yo misma te buscara, mi corazón late muy rápido cuando estas cerca, sacas mis mejores sonrisas, no puedo estar un segundo sin ti, si te tengo lejos siento que me falta algo aquí—soltó su mano y señalo su propio corazón –Por ti los minutos cuento para verte y estar junto a ti—soltó una risita nerviosa –Has causado un sentimiento muy profundo en mi desde el primer momento en que te vi, causas mis nervios, aceleras mi respiración…Michiru Kaioh—

-¿Dime?—la rubia se levanto.

-¿Aceptas ser la princesa de un nuevo cuento de hadas?—le extendió la rosa – ¿Quieres ser mi novia?—

-Acepto ser esa princesa... —sonrió al notar lo cursi de aquella pregunta –Solo si tu eres mi príncipe—tomo la flor y entrelazo sus manos con las de Ruka – Claro si quiero ser tu novia Haruka Tenoh, es lo que más he estado anhelando—puso ambas manos en sus hombros parándose de puntillas, la profesora se inclino un poco, sus labios se fueron a acercando de una manera lenta y sin prisa; aquella declaración fue cerrada con broche de oro, obviamente aquel broche fue un beso muy suave y tierno, como nunca antes habían dado, ni recibido, fue como un tipo de beso especial en su relación…

Fin del flashback

-Para mí fue lo más tierno—la profesora sonrió y metió su mano en su bolsillo, apretó lo que tenía en el.

Y sabes que siempre lo será amor—

Saco su mano –Pero hay un problema- se puso seria –Es que yo ya no quiero ser tu novia—la aguamarina sintió un hueco en el estomago.

-¿L-lo dices en serio?—la chica tenía miedo de su respuesta.

-Si—abrió su mano, mostrando un hermoso anillo que tenía un diamante incrustado –Yo ya no quiero ser tu novia Michiru Kaioh, ya no me conformo con eso—la nombrada parpadeo un par de veces, su corazón se detuvo en un instante y volvió a latir cuando su amada tomo su mano izquierda –Ahora quiero ser algo mas— le coló el anillo en el dedo anular –Michiru la persona que me domina, que me hace sonreír como una boba cuando esta cerca, con la única mujer que quiero estar hasta hacerme una pasita, con el pelo blanco… ¿Quieres casarte conmigo?—

La chica empezó a llorar pero no de tristeza, sino de alegría se sentía tan feliz que ni en ella misma cabía aquella emoción, cuando miro el anillo en su dedo se lanzo a brazos de su amada –Si, si quiero Haruka, claro que quiero mi viento—poso una de sus manos tras la nuca de su ahora prometida besándola con entusiasmo –Te amo Haruka Tenoh—dijo sin dejar de besarla -¡Te amo!—se separo y lo dijo en voz alta –Eres y serás lo mejor que me ha pasado—

-El viento siempre le será fiel al mar—susurro a su oído, haciendo una señal hacia la dueña de la atracción para que las bajara esta lo hizo, cuando estuvieron en tierra firme Michiru no paro de abrazarla –Pon tus manos en mis hombros por detrás—la joven se puso atrás de ella e hizo lo que le pido, la profesora la cargo –Ahora si eres mi pequeña diosa marina— sonrió, su ahora prometida se aferro a ella, Haruka la sostenía de sus piernas.

-Solo tuya mi viento—recostó su cabeza en la espalda de Ruka. Iban de salida del parque pero vieron una cabina donde se podrían tomar fotos, con una sonrisa de cómplices entraron, cuando salieron tomaron la tira y se rieron por las muecas que habían hecho, solo dos eran las únicas que se veían tiernas, cada una tomo una mitad de la tira y se quedaron con una foto de esas, Haru las guardo en su cartera; continuaron su camino tomadas de las mano, Michiru miro su reloj de muñequera –Jejeje ya son cinco y media—negó con la cabeza –Bueno tengo hasta las siete—suspiro enamorada –Dios Haruka este ha sido el mejor cumpleaños de mi vida—

-Este es el primero de varios—beso su nariz -¿Quieres que te lleve a la academia?—

-Todavía tengo que…-en ese momento suena el celular de Haruka.

-Espera—contesta –Hola… Seiya… Si… Ooo vale entonces te veo en quince… Ok nos vemos—colgó y miro a su novia.

-Creo que Seiya te espera— murmuro.

-Si por los papeles esos—mintió.

-Yo tengo que ir a casa todavía—

-Te llevo— tomo la mano de Michiru.

-No como crees yo…-fue callada con un beso de su amada.

-El puede esperar— se fueron a casa sacaron las bolsas del mandado que tenían adentro del carro, la aguamarina busco los papeles y una vez que los hubo encontrado, regresaron la casa de Seiya y la academia no quedaban tan lejos, bueno no para la velocidad a la que Haruka acostumbraba a manejar –Te veo en casa- su novia asintió con la cabeza, dándole un beso fugas a Tenoh salió del carro.

"Dios hay mucha gente" una gota de sudor se poso en su rostro, mientras suspirada un poco frustrada "Creo que no fui a la única que se le hizo tarde".

En menos de cinco minutos estaba Haruka parada en la puerta del apartamento –Llegaste tarde Tenoh- dijo Seiya cuando abrió la puerta.

-Perdóname—

El pelinegro respiró profundamente –Si estuviste con ella—aseguro sonriendo –Mar fresco—guiño su ojo –Bueno vámonos—salió cerrando la puerta tras él, llevando una bolsa negra.

-¿Y bombón?—pregunto curiosa mientras bajaban las escaleras.

Serena fue con las chicas de compras—

-¿Se enojaron?—el joven negó -¿Y entonces porque le dices Serena?—

-Es que me encanta pronunciar su nombre—sonrió embobado.

-Creo que esta vez si te enamoraron…-

-¿Nos qué?—se detuvo.

-Jejeje bueno lo acepto—quito la alarma del carro, y se subieron –Bueno sabes lo que tenemos que hacer o ¿no?-encendió el carro.

-Si una noche especial— se quedo pensando un momento -¿Se lo entregaste?—

-Obviamente todo ha salido como lo esperaba—arranco.

-Tienen que hacerlo oficial ¿de acuerdo?—

-Te lo prometo Seiya, por ahora hay que preparar todo—se fueron a gran velocidad; llegaron a un centro comercial bajaron hacer unas compras y luego se volvieron a la casa de la rubia, esta prendió las luces y vio que tenía un gran desastre–Lo malo de cuando no estamos en casa—se alzo de hombros.

-Hay que alzar todo esto y tú…-señalo a su amiga –Tienes que verte presentable para ella—

-Tienes razón pero mejor primero te ayudo—

-Okey como cuando teníamos que arreglar el departamento para citas—ambos chocaron sus manos, el pelinegro se puso un pañuelo en la cabeza como buen amo de casa, mientras la rubia se subía las mangas –Tu la comida, yo me hago cargo de esto-miro la sala "Esto será difícil"

En otra parte

"Buen día para entregar estos papeles" miro su folder y luego hizo un pequeño puchero "Como me hubiera gustado seguir con mi novia" paso su mirada hacia su anillo "No ya no es mi novia, ahora es mi prometida" se sonrojo "Que lindo se escucha eso" sonrió con ilusión "Casarme con Haruka" suspiro "Con la persona que amo" negó con la cabeza -¿Qué me hiciste Tenoh?—murmuro.

-Hola Michiru-san—se le acerco Himeko.

-¿Ah?—volteo al escuchar su nombre.

-Creo que el destino esta aferrado en juntarnos—

"Eso o tu me sigues a cada rato" pensaba para sí misma –Si claro—miro que aun había tres personas frente a ella.

-Pensé que si venia tarde iba a encontrar menos personas pero ahora me di cuenta que no—rasco tras su nuca –En fin creo que solo los flojos venimos a esta hora, aunque es extraño que estés tu aquí—

-¿Por qué lo dices?—la miro curiosa.

-Usualmente eres una de las primeras en llegar a cualquier lugar—se alzo de hombros.

-Jejeje es que hoy estuve con una persona especial—recordó los besos con su amada.

"Con Tenoh" trago en seco -¿Ya tienes pareja?—

-Em bueno si—la pelinegro volteo a otro lado – ¿Qué pasa Himeko?—

-Eso quiere decir que ya no tengo oportunidad—sonrió –Bueno no importa, aceptare perder—

-¿D-de que hablas?—

-Es que tu aun me gustabas Michiru—volvió sus ojos color escarlata para mirarla fijamente –Pero te reitero que se perder—sonrió amablemente -Solo dime que aun tengo la oportunidad de ser tu amiga Michiru-san-

-Tu sabes que lo nuestro no pudo funcionar…-la chica poso un dedo sobre los finos labios de la aguamarina.

-Se que fue mi culpa pero no quiero perderte, amiga—le costó decir lo último -¿Podemos ser amigas?- Con un poco de desconfianza al notar como la chica se rendía ta fácilmente acepto asintiendo con su cabeza –Gracias Michiru-san—beso su frente –Ojala que esa persona nunca te falle—

-Se que nunca lo hará, confió ciegamente en ella—

-¿En ella? Asi que ¿es mujer?—

-Yo nunca dije que lo fuera, simplemente estoy hablando de una persona equis Himeko-chan—sonrió dando un paso, ahora solo faltaban dos, al paso que iba terminaría saliendo de ahí hasta las siete y algo "Creo que después de todo esto no será tan aburrido" miro a su ahora amiga Himeko…

Mientras tanto

Haruka lavaba las fresas perfectamente bien, después de haberlas desinfectado, las ponía en un recipiente de vidrio -¿Seiya y el chocolate?—pregunto comiendo una.

-¡En la mesa!—le grito desde el otro cuarto mientras pasaba el trapeador y acomodaba los retratos.

-Ok—lo busco, una vez que lo hallo lo vacio en otro recipiente igual al anterior, tomando ambos en manos los subió con sumo cuidado hasta la habitación, acomodándolos en la mesita de noche, bajo por unas copas que sostuvo con su mano izquierda y con la derecha tomo una bolsa-¿Los pétalos donde están?— se acerco a Seiya.

El joven lavo sus manos luego de por fin haber terminado de arreglar -Aquí—le mostro la bolsa negra.

-¿Cómo los conseguiste?—subió tras su amigo.

-¡Soy dios amiga!—dijo con victoria entrando a su recamara –Wou asi que duermen en una sola cama—miro la habitación sí que Haruka sabia como vivir un ropero grande de madera al lado izquierdo a treinta centímetros aproximadamente de su puerta, su cómoda, un buro al lado derecho de la cama con una lámpara sobre él, el balcón con cortinas de seda.

-Ooo vamos Seiya como si tú no durmieras asi con bombón mira que en la mañana no me trague eso de que estabas con sueño eh—dijo de manera confidencial.

-Em bueno yo—

-No queremos entrar en detalles o ¿sí?—soltaron una risa.

-Mejor hagamos esto—la rubia acomodo las copas en el buro, quitando la lámpara dejándola en el piso. El joven empezó a formar un corazón con los pétalos de rosas sobre la cama, mientras Tenoh sacaba de la otra bolsa pequeñas veladoras aromáticas y las acomodaba por toda la habitación aun sin prenderlas, iba a ayudar a su amigo con el arreglo de la cama pero este se negó –Mejor date un baño arréglate para ella yo me hago cargo de lo ultimo—

-Te debo una—del ropero saco un esmoquin negro.

-Aun no te casas—murmuro mientras seguía rellenando el corazón.

-Lo sé, ¿corbata o moño?—

-Ninguno, con el coordinado tan lindo que te compraste seguramente te hará sentar muy bien tus atributos—volteo a mirarla mientras le guiñaba el ojo.

-Pervertido—golpeo su cabeza cuando pasó a su lado.

-Jajaja realista no pervertido—continuo con su labor.

-Vengo—se fue a bañar.

-Ellas dos a pesar de que van muy rápido tienen un hermoso romance, se que va hacer duradero lo presiento, ambas encontraron lo que tanto querían y me alegro porque luego de caminar por un sendero de espinas, encontraron la paz entrando al paraíso—por fin termino y volteo la mirada hacia el balcón –Hasta la luna se ve que esta de su favor—sonrió –Algún día le preparare asi la habitación a mi bombón—miro todo el lugar.

-Y yo te ayudare Seiya—poso una mano en su hombro Haruka.

-¿Me lo juras?—la oji verde asintió –De todas formas me has ayudado tantas veces—

-Yo me encargare de su luna de miel y no quiero pretexto, tengo un lugar perfecto—

-Tu siempre queriendo ayudarme Tenoh—la rubia se acerco a la cómoda.

-Eres como mi hermano ¿Cómo no hacerlo?—se empezó a peinar, arreglando perfectamente su cabello.

-Siempre nos ayudaremos lo prometimos desde la primaria—

-Exactamente siempre—se puso loción, mirándolo por el espejo,

-Te vez guapo—bromeo la joven se dio vuelta quedando frente a él -Pero mejor desabróchate la camisa hasta el segundo, veras que asi ganas mas—dijo en doble sentido, la chica lo hizo dejando ver el nacimiento de sus pechos –Bueno creo que no tarda en llegar y yo tengo que irme con mi bombón-

-Cierto—lo acompaño hasta la salida y le entrego las llaves de su carro –Cuídalo como a tu vida—

-Si Tenoh, nos vemos—entro al carro, tocando el claxon se despidió de la rubia.

La joven nerviosa entro a la casa y busco su teléfono para llamarle a su amada la cual no se tardo en responder -¿Ya vienes amor?—

-Si Koi ya en cinco minutos más llego—

-Vale te estaré esperando con ansias—le mando un beso –Te extraño—

-Yo también amor—colgó la llamada.

La joven realmente se veía muy bien con aquel esmoquin, acomodo su flequillo, saco del refrigerador la botella de vino espumoso, la subió a la recamara, encendió las veladoras, bajo la lámpara y la escondió, prendió el estéreo poniendo música suave, apago las luces dejándolas en un tono más tenue, subió a la recamara, dejando una rosa roja en el barandal, entreabrió la puerta, se asomo por el balcón y espero hasta que su amada llegara, cuando vio el taxi parándose frente a su entrada sonrió al verla bajar, escucho la puerta abrirse.

-¿Haruka?—llamo su amada pero no recibió respuesta alguna, miro como el ambiente de la casa se veía tan romántico y se sorprendió, la música era agradable, subió las escaleras y al final de ellas encontró la rosa junto con un postín de feliz cumpleaños, volteo su vista a la alcoba y esta se veía un poco iluminada, como si fuera un sueño camino hasta ella, abrió lentamente la puerta y ahí estaba ella con un esmoquin negro, su cabello perfectamente peinado, una sonrisa de lado a lado coqueta, sus dos esmeraldas tenían un brillo especial; las cortinas del balcón abiertas, la habitación estaba iluminada con velas y la luz de la luna, algunos pétalos de rosas en el piso y la cama repleta de los mismos.

La rubia se le acerco y le estiro su mano –Feliz cumpleaños señorita Kaioh—

-Koi—tomo la mano y la profesora la jalo hacia a ella –Este… Esto…-fue callada con un beso.

-Sorpresa—dijo una vez que se separaron, enredo sus brazos en la cintura de la aguamarina –Hoy cumples dieciocho años, ahora eres una chica mayor… ¿Sabes lo que significa?—

-Si amor—paso sus brazos tras su cuello, enredando sus dedos tras la nuca de Haruka –Te vez tan sexy—bajo la mirada y se encontró con ese escote –Si muy sexy—deposito un beso en ese lugar.

-Em yo…-miro a otra parte para poder evitar sonrojarse pero sus mejillas estaban un poco rojas.

-Este día ha sido perfecto—acorruco su rostro en el pecho de la maestra –Y sabes ¿Por qué?—

-Porque hoy es tu cumpleaños—acaricio su cabello.

-También —se separo –Es perfecto porque estás conmigo hoy mañana y siempre—

-Michiru—susurro su nombre y con la yema de sus dedos rozo su mentón -¿Le gustaría bailar señorita Kaioh?—la joven asintió con la cabeza y coloco sus brazos alrededor del cuello de la profesora mientras esta la tomaba de la cintura y unía sus frentes –Cuando mas estas cerca mas te amo—su voz era severa apenas audible.

-Haruka ¿Por qué?—la chica se extraño ante la pregunta mientras bailaban lentamente -¿Por qué enamórate de una chica como yo?—

-Es que esa es la repuesta—sonrió y le dio la vuelta tomando su mano entre la suya –Eres tu—

-Pero desde que me conoces he sido un poco insistente contigo—desvió la mirada –Tal vez solo te obligue a enamorarte de mí, y si eso fuera…-

-No lo es, no me obligaste si lo hubieras hecho esto no estaría pasando, solo te hubiera besado desde un principio y hubiera estado contigo desde la primera vez que te escabulliste en mi cama—interrumpió y la tomo del mentón obligándola a mirarla a sus ojos –Tu me gustaste desde que te vi tu foto en la cartera de Seiya, aunque primero fue una atracción física, porque en ese tiempo estaba volando por alguien más…-poso la mano de Michiru en su pecho –Me enamoraste desde ahí y cuando nos conocimos sentía tu mirada, esos ojos profundos ojos azules me recorrían de arriba hacia abajo, podía sentirlos me puse tan celosa cuando estuviste con Himeko y me sacaste de la casa—

-Quería olvidarte, olvidarme de lo que sentía por ti pero veo que no funciono—recibió una caricia de parte de su amada, cosa que la hizo ponerse un poco nerviosa –Mírate, mírame, míranos—susurro –Estamos aquí juntas—la rubia no pudo esperar más para besarla, un beso tierno entre pasos un poco torpes la aguamarina y ella cayeron sobre el colchón echando a volar algunos pétalos.

Michiru quedo arriba de Haruka, comenzó a besar su cuello mientras desabrochaba el saco, después su camisa, la rubia le dio la vuelta quedando arriba de ella permitiendo a su acompañante que le quitara las prendas con más facilidad, dejando ver un hermoso sostén rojo con destellos negros, desabotono el pantalón y encontró una hermosa panty roja con encaje negro, la alta le ayudo a quitar el pantalón para mandarlo al suelo, sintiendo la penetrante mirada de su sirena -¿Te gusta?—dijo con picardía mordiendo su labio inferior.

-S-si—parpadeo un par de veces, eran contadas las ocasiones que Haruka se ponía ese tipo de ropa, usualmente era ella quien tenía que ocuparla pues su viento siempre se escudaba diciendo que la provocaba verla con esos coordinados -¿E-es nuevo?—

-Por supuesto- se le acerco, rozando sus propios labios con los de Michiru -¿Acaso no piensas tocar?—susurro a su oído mientras jugaba con su pelo enredándolo entre sus dedos.

-Etto—se puso un tanto roja.

-No te preocupes yo empezare—iba a besarla pero sintió como su amada la tiraba del cuello para fundirse en un nuevo beso lleno de pasión y lujuria ligado con amor y ternura, su joven alumna le volvió a dar la vuelta, sus pequeñas y finas manos no perdieron tiempo para recorrer su cuerpo semi desnudo –Michiru—apenas pudo alcanzar a susurrar su nombre pues sus labios estaban a merced de la chica

Aquel beso duro un largo tiempo, se separaron solo para poder tomar un poco de aire, ambas se miraban con un deseo inmenso pero con cariño, la rubia le quito sutilmente la ropa mandándola al piso…

Aquella noche fue llena de pasión y deseo, el regalo de Michiru había sido muy generoso y hermoso, ambas estaban completamente satisfechas se sentían una sola; los días y las semanas pasaron tan rápido, pero acosta de su felicidad aun se encontraban ese par de "serpientes" que deseaban terminar con aquel hermoso amorío, ellas no se rendirían hasta cumplir su cruel y vil cometido. Un día antes de que cumplieran diez meses Michiru recibió un mensaje donde decia que Haruka estaba entretenida en casa de Keiko, miro el reloj la rubia estaba retrasada por veinte minutos a su cita, suspiro tomo el teléfono llamo a un taxi, mientras esperaba la llegada del vehículo rogo a dios que Tenoh llegara pero no fue asi, luego de veinte minutos el claxon sonó, tomo las llaves de la casa y salió dando la dirección de la profesora, cuando llego efectivamente el carro de su amada estaba estacionado –Espere aquí por favor—pidió al taxista este asintió, bajo del carro y para su suerte la puerta estaba entre abierta, camino por toda la casa hasta que entro al cuarto y las encontró hay tendidas en la cama, su rubia su amada rubia estaba desnuda al lado de Keiko –¡Haruka!—la nombrada despertó de golpe al escuchar la voz firme de Michiru, medio atónita por la situación en la que se encontraba estrujo los ojos y recibió un muy fuerte golpe en el rostro –No me vuelvas a buscar— salió de la casa furiosa y con el corazón herido…

Continuara…

N.A

Luego de una gran espera hay esta el nuevo capítulo, espero les guste y como siempre pasen una hermosa noche, día o tarde; los extrañe y bueno ojala les guste, próximamente "Historia de un sueño" & estoy pensando seriamente en seguir en "El karma siempre regresa" ya que muchos me han pedido un capitulo extra de este pero que en vez de Haruka sea Michiru quien relate. "Sabor a ti" realmente ahorita por lo que se podrán dar cuenta no quiero saber de amor (u.u) pronto lo seguire pero primero le pondré fin a una de las dos historias que tengo a pie ((Historia de un sueño o Enseñame a amar)) pront alguna de estas dos dara fin pero… ¿Cuál? ;) se los dejo a su criterio…

Espero sus comentarios, gracias por leer y bueno hasta aquí queda cordialmente con ustedes…

Neka Tenoh =3