Holaaaaaaaaa mis roisas shippers! Lo siento, casi 1 mes sin subir capi, ¿ya ha pasado un mes? NO me lo creo.. llevo mas de un mes sin roisa en la serie y estoy que me subo por las paredes! Espero que el lunes lo haya, al menos Luisa apareció los dos últimos capis GUAPERRIMA en sus vestiditos! GRR La novia marimacho que se echó... me da igual, no ha olvidado a Rose ni en sueños haha es imposible olvidar a la Diosa Pelirroja ;)

Muchas gracias a mis dos amores, Kafg y Ro, por leerme y comentar. Gracias a vuestros reviews sigo publicando el fic, sino lo escribiría SÓLO para mi jeje ;) Y a este paso os lo mando por privi a vosotras dos y ya, dejo de perder el tiempo aquí! :)

Espero que os guste la continuación! :D


CAPÍTULO 5

Luisa llegó al hotel exhausta. Haber tenido a las dos mujeres que la quitaban el aliento en la misma habitación, la había afectado. Además el descubrir que Rose se preocupada por ella... ¡NO, no quería pensar en eso! Pasó por el bar del hotel y miró resignada a las botellas de tequila. Pasar sobria las próximas horas parecía un problema. Y para colmo se había quedado sin sexo, ni con una ni con otra. Maldita pelirroja. ¿Qué narices pretendía? Ni follaba ni dejaba follar.. Era cómo el perro del hortelano. Odiaba que intentase hacer de la perfecta madrastra... No lo era, ni jamás lo sería. Tan solo la gustaba acapararlo todo. Era una soberbia, con aires de diva... Si eso era. Y deseaba volver a acostarse con ella - Conmigo lo lleva claro - hablando sola. Quien controlaba la situación era Lu. Si señor. Y si la tocaba un poco las narices pensaba contárselo todo a su padre... Ok. No. Eso no. Jamás se atrevería.

-Hola Lu. Nos vamos a Bora Bora, ¿vienes? - como odiaba a su hermano. Por supuesto que NO iba... A un antro lleno de copas que no iba a poder catar. Lo hacía a mala leche.

-No, gracias, a estas edades ya las fiestas dejan de gustarte y solo piensas en orgías. Lésbicas a poder ser.

-¿Orgías? Si a ti la única mujer que te toca y porque la pagas es la psicoanalista. ¿Qué tal ha estado hoy la sesión de cama con ella? Digo, despacho. ¿No te cansa tirártela siempre sobre la misma sosa y aburrida mesa? - abrazando a su nueva novia que le reía las gracias.

-No, no me cansa - ignorando a su hermanito con una sonrisa - al menos Alison sabe abrirse de piernas con clase, no como tu puta de barrio - ignorando los insultos y cara de indignación de la rubia de bote y dirigiéndose al ascensor. Que harta estaba de todo.

Por el solitario pasillo, Luisa aceleró el paso para llegar a su cuanto antes, y justo su teléfono empezó a sonar. Resoplando contestó la llamada.

-¿Sí? - parándose en frente a la puerta de su suite.

-Hola princesa, ¿qué tal la sesión de hoy? -ah, como no, su padre la llamaba religiosamente después de terapia aunque estuviese de viaje de negocios en la Cochinchina.

-Bien papi, incluso... - sin saber si contárselo - fue Rose conmigo - si, si, que se jodiese la flamante novia "fiel" con tendencias lésbicas ocultas.

-¿Rose, mi Rose? - sorprendiéndose.

-Sí. Toda tuya... - no, ¡era mía! - Quiere saber mas sobre tus pobres huerfanitos.

-No sois huérfanos - sintiéndose ligeramente ofendido.

-Ni pobres si te pones así...

-¡Luisa! - reprendiéndola. Delante de Raf o gente siempre la ponía de ejemplo y adulaba. Pero en la intimidad era mas brusco - Pensé que te había caído bien... Es importante para mi que seáis amigas. Tenéis casi la misma edad.

-¿Entonces no debería ser mi hermanastra? - al menos si fuese el incesto el problema, podrían estar juntas. A quien le importaba que fuesen hermanastras...

-¡LUISA! - Notando que el tono de Emilio rozaba el de cabreado... Era mejor parar con los sarcasmos.

-Está bien, seremos amiguitas... Si es lo que quieres.

-Así me gusta. Te vendría bien tener una amiga... - ZAS. Golpe bajo. Resulta que debido a los excesos y alcohol Luisa había perdido a sus amistades y ahora mismo, era cierto, que solo tenía a su folla-terapeuta. ¡Y a su folla-madrastra! La dolía reconocer que necesitaba a alguien con quien poder poner verde a la otra... Pero el dilema es que ni Allison, ni Rose podían saber que quería follarse a ambas, a la vez y en un jacuzzi a poder ser, por tanto no podía hablar con ninguna de las dos de sus problemas - Luisa, ¿me estas escuchando?

-Claro papi - ¡Ups! Hacía rato que había desconectado. Ahora mismo sólo podía pensar en porno - Luego hablamos ¿ok? Estoy cansada de la sesión de hoy. Necesito dormir... Adiós papi - mandando un beso a su padre y colgando sin darle tiempo a responder. Como la gustaba mentir. Siempre acababa agotada de sus sesiones por temas menos técnicos y mas de técnicas del kamasutra, pero esta vez, su agotamiento era mental.

Necesitaba alcohol para desaturarse y no podía probarlo. ¡Que mierda de vida! Así que ¿por qué no? Una siesta la haría olvidarse de su vida.

Cuando llego a su habitación, se quitó su ropa y se quedó desnuda. ¡Dios amaba esa libertad! Sin pensarlo decidió tumbarse en la cama sin ropa alguna. No esperaba que nadie la molestase y el calor era insoportable. Cogió un bote de calmantes y se tomó un par, y a continuación cerró los ojos para relajarse. Lo que Luisa no había previsto es que sería molestada a los quince minutos de echarse.

-¿Hola? - abriendo la puerta de la suite con la llave maestra de su novio, tras haber golpeado varias veces la puerta y no obtener respuesta. A Rose la entró miedo que Luisa hubiese empezado a beber por su culpa. Pero al entrar a la habitación, vio su inerte cuerpo sobre la cama. Lo cual NO la relajó precisamente - ¡Ay! ¡Dios mío que ha hecho esta loca! - pensando lo peor al ver un bote de pastillas en la mesilla y tirando el bolso al suelo, corriendo hacia ella para reanimarla o llamar al 112 o cualquier cosa. Pero cuando llego al borde de la cama y comprobó que no llevaba nada de ropa, la vida de la morena le dio un poco igual. No podía quitar sus ojos de sus pechos... Por no hablar de que Rose entendía de pastillas (era una drug leader) por tanto con un vistazo rápido comprobó que eran calmantes, y tendría que haberse tomado el bote para suicidarse, y estaba entero - Definitivamente esta fatal... Quien se acuesta a estas horas sin ropa y sin taparse... Lo que la gusta provocar - Mordiéndose el labio y quitándose la chaqueta. Toda su ropa empezaba a molestarla... Y tenía mucho calor. Con cuidado de no despertarla empezó a acariciar su morena piel... Primero sus torneados brazos y luego alrededor de sus pechos, notando como su caja torácica subía y bajaba... Rose, sin apartar la vista de Luisa, empezó a desabrocharse los botones de su camisa, y al mismo tiempo, su otra mano, la introdujo por debajo de su falda hasta llegar a sus braguitas. Estaba muy mojada. Para saciar su deseo sin ser consciente de que eso podría despertarla, pellizco un pezón de la morena, y a continuación lo succionó.

-¡Ouch! - despertando de repente y incorporándose un poco como reacción al pellizco. Al principio Luisa creía que era parte de su sueño guarro. Luego pensó que un empleado del hotel estaba violándola y por último pensó que Allison había dejado de trabajar y la quería sorprender (no sería la primera vez) pero al ver sobre sus pechos la cabellera pelirroja supo quien era y toda sospecha anterior cayó en el olvido - ¡ROSE!
La voz de Luisa no era precisamente de placer. La voz que había metido asustaría al violador más feroz. Quizás se había pasado... Pero la vergüenza era mutua. Luisa estaría desnuda sobre su cama, pero ella estaba descamisada con una mano en su sexo, en pocas palabras, estaba masturbándose en público.

-¿NO HAS TENIDO SUFICIENTE ESTROPEÁNDOME LA TARDE? - No si es que primero la fastidiaba su polvo de la tarde y ahora su sueño erótico de las 20:00.

-¿Perdona? - sacando la mano de su interior y poniéndola sobre su cadera con indignación - Lo único que he hecho en toda la tarde ha sido preocuparme por ti.

- Si, si ya lo veo - evitando mirar a su escote o no respondería.. Y centrándose en mirarla a sus penetrantes ojos azules - Estabas velando mis sueños cono buena madrastra ¿no? - esperando a ver que excusa inventaba. No había excusa posible. Se había puesto cachonda al verla sobre la cama y punto.

-Yo... simplemente... vine a ver como te encontrabas.

- Me encuentro genial. Gracias. Ya puedes irte. Y no olvides llamar a mi padre, esta preocupado por tu repentino interés en su hija borracha.

-¿CÓMO? - empezando a atarse la blusa. Se la había quitado todo el calentón sin duda al mencionar a Emilio.

-¿Puedes irte ya de mi suite? Si quieres cenamos juntas pero no me acoses cuando estoy desnuda... - sin taparse ni pudor, eso era lo de menos, es más, quería que Rose la viese, y bien vista - Verás Rose me da un poco de vergüenza que mi nueva mamá me vea desnuda... Más que nada por si se pone celosa de mi juventud y decide envenenarme con una manzana.

-¿Ahora tienes complejo de Blancanieves? Por que te recuerdo que eres dos años mayor que yo reina - levantándose de golpe y alisando su falda. Cuando Rose se ponía a la defensiva y sacaba el tema madrastra la exasperaba. Sabía que sólo lo hacía para cabrearla. Pero lo conseguía - Que sepas que ya no trabajo de abogada... Me han echado.

-¿QUÉ? - pensando en lo malo que era que a partir de ahora Rose tuviese tiempo libre las 24h del día. O no.


¿OS HA GUSTADO? Dejadme vuestra opinión, sugerencia, cualquier cosa en un review. Y prometo tardar menos en actualizaaar! =)