No vale de nada justificarme, he tardado más de un mes, lo sientooo, estaba de vacaciones (?) hahaha prometo subir el siguiente capítulo, si a alguien aun le interesa este fic, en una semana! :D GRACIAS por los reviews, significan mucho! ^^
CAPÍTULO 7
La subida en ascensor hasta la habitación de Luisa, fue mucho más tranquila de lo que cabría esperar. Cualquiera diría que se había estropeado el aire acondicionado, el calor era sobrehumano. Aun así, Rose y Luisa mantuvieron las distancias en ese pequeño espacio que las rodeaba y no dijeron ni una palabra. Tampoco hablaron en el pasillo. A decir verdad, ninguna de las dos sabía en que punto se encontraba su "no-relación". Lo de dejarla un bikini, había sido una provocación en toda regla de parte de Luisa. Y el aceptarla, una declaración de intenciones por parte de Rose. ¿El fin de dicha conversación había sido el ir a bañarse a la piscina? Ambas lo dudaban, pero ambas coincidían en algo; eran muy cabezotas. Ninguna daría su brazo a torcer, mostrando debilidad.
-Bien, aquí estamos, pasa - sujetando la puerta de su cuarto, invitando a entrar a Rose - Perdona por el desorden... Aun no ha pasado el servicio, saben que es muy temprano para mi.
-Luisa es mediodía... - riéndose por el comentario, era como hablar con una adolescente.
-Pues eso, muy temprano. Tienen prohibido venir a hacer la cama antes de las 6 de la tarde - diciéndolo tan tranquila, como que fuese algo normal - ¿quieres algo de beber...? Light por supuesto - acercándose al minibar y abriéndolo. ¡Mierda! Una botella de tequila, sin abrir, permanecía intacta en el dichoso minibar, si Rose la veía... - Mejor no, que no quiero tardar en ir a darme un chapuzón.
-Si, si, mejor no tardemos - sentándose en la cama, obviamente, sin hacer, ciertamente nerviosa.
-Bueno... ¿entonces qué? - Luisa sería lo inteligente que quisiese, pero no era nada sutil.
-¿Ibas a prestarme un bikini, recuerdas? - poniendo los ojos en blanco... lo cual perturbaba mas aun los húmedos sueños de Lu.
-Eh si si, claro... - acercándose a su vestidor y revolviendo en los cajones hasta dar con un par de bikinis que se encontraban en el fondo, con algo de polvo, se notaba que nadie se los había puesto en mucho tiempo - Toma, pruébatelos a ver que tal - tirándole las prendas de ropa a la cama sonriendo de medio lado.
-Luisa, no pretenderás que me ponga esto ¿no? - cogiendo por un tirante, con cierto repelús, uno de los bikinis - Esto ni siquiera me entra, ¿que son de cuando tenías quince años?
-Cinco, si no me equivoco - dándose la vuelta y riéndose, vaya, no había habido suerte. Se imaginaba a Rose intentando ponerse los bikinis extremadamente pequeños, rompiéndolos, apareciendo desnuda y... - Prueba éste pues - tirándola otro bikini, esta vez un tanto enorme.
-¿Y esto de quién es? ¿De una foca? - tirando el bikini al suelo, se estaba empezando a hartar, sabía que Luisa tan sólo estaba jugando con ella peeero... Su paciencia tenía un límite.
-Pues no - agravando su voz - no es de ninguna foca, es mío. No todas podemos pesar cuarenta kilos y medir un metro ochenta.
-Lu perdona, no quería... - levantándose intuitivamente para ir a consolarla pero parándose a si misma en el último segundo.
-Es broma, el alcohol, es lo que tiene que engorda... pero me da igual, yo estaba buenorra de todas formas en esa época obvio. "Toma mamashita" - tirándola ahora sí, un bikini liso, de color negro, con unas tiras muy muy finas.
-Esto si es factible. Voy al baño... a probármelo... "nena" - guiñando un ojo a Lu, y dirigiéndose al baño. Ummm como la ponía Luisa hablando español.
A Luisa le ponía mas aun, que Rose la contestase en su idioma natal... era una caja de sorpresas la pelirroja. Mientras Rose estaba en el baño probándose su bikini, no dudo en actuar. Si quería descubrir hasta donde era capaz de resistirse Rose a sus encantos, debía trabajar duro. Luisa se desnudo rápidamente, quedándose tan sólo en braguitas, mientras fingía buscar un bañador, a la espera de que Rose saliese del baño y la pillase... pero había pasado ya quince minutos y Rose no salía del baño, ¿cuanto tiempo necesitaba una barbie para ponerse un maldito bikini?
-Eh tú, ¿tengo que ayudarte a subirte las braguitas? - dando un golpe a la puerta y al ver que no contestaba, entrando de golpe, un tanto asustada - ¡ROSE!
-No hace falta que me ayudes en eso, pero quizás si puedas hacer otra cosa por mi - usando su seductora voz.
Luisa tragó saliva al ver a Rose dentro de su enorme bañera, llena de espuma a rebosar, con una diosa pelirroja en su interior... dispuesta a ¿todo? Sin pensárselo dos veces, se metió en su interior, así como estaba en braguitas, quedando frente a Rose, con sus piernas entrelazadas entre sí.
-¿Y a qué quieres que te ayude precisamente? - mirando picaronamente a Rose.
- Ummm que yo sepa - cruzándose de brazos para impedir que la ausencia de espuma dejase entrever sus pechos - No te he dado permiso para meterte en la bañera. Es de mala educación... - posando su pie derecho en el pecho de Luisa, lo justo para que ésta no pudiese acercarse más y tuviese que retroceder.
-Vale, vale... como quieras - saliendo de la bañera, quedando su cuerpo lleno de espuma y sus braguitas empapadas, y no solo por el agua - ¿tengo permiso para quitarme la ropa? No quiero coger un resfriado.
-Tranquila, dudo que cojas frío... hace demasiado calor aquí dentro -salpicando con su pie el agua, sin dejar expuestas sus partes íntimas aun, lo que hacía que Luisa se estuviese volviendo loca, quería tocarla, poseerla...
-¿Y qué quieres que haga por ti? No se si puedo esperar más tiempo sin tirarme a tu cuello.
-¿Ah si? ¿Ya no te importa que sea tu nueva mamá? - pasando su viperina lengua por sus labios, relamiéndolos.
-Nunca me ha importado Rose - sonando ronca, y notando como su sexo se humedecía aun más.
-En ese caso, espero que te acuerdes de lo poco que te importa que sea tu madrastra... y dejes de recordármelo a cada hora - cambiando del tono de voz a uno más fuerte y incorporándose de la bañera dejando ver que efectivamente, no estaba desnuda, si no que, llevaba el bikini negro que Luisa la había prestado, con la única modificación de que tenía los tirantes bajados.
-¡Venga ya! ¿Qué pretendes Rose? ¿O es que te gusta que te desnude antes de darnos un baño? - acercándose a Rose lentamente con una toalla en la mano para que se secase.
-Lo que quiero es que me respetes - ignorando la toalla de Luisa, y cogiendo su ropa - Adiós Lu, te espero en la piscina.
-¡No pienso bajar! ¡Estás loca! ¡Puta calientabraguetas! ¿Todas las pelirrojas sois iguales o qué? - gritando sola a las cuatro paredes de su habitación. Rose hacía tiempo que había salido por la puerta con una sonrisa en sus labios... Ver a Luisa semidesnuda y tan dispuesta la había puesto a mil.
* Aclaro que se supone que son inglesas, por tanto las comillas " " es porque dicen algo en español, dado que Luisa es latina y doy por hecho que sabe español, Yara lo sabe y la amo por ello jeje.
Si os ha gustado dejadme vuestra opinión! :P
