Bueno, ayer no hubo fic porque me quedé sin luz antes de poder publicarlo y no volvió hasta esta mañana. Pero Drago Viking dijo que me lo iba tomar en consideración y no iba a dejar el cuento de ayer sin puntuación (Gracias por la comprensión sist'). Por lo que hoy van a leer dos fics. Y… Bueno. Vamos a ver que sale…
La historia de hoy se la voy a dedicar a livedragons10, que también está participando del reto a través de wattpad. Gracias por tus comentarios alentadores ;)
Disclaimer: Los personajes y demás cosas relacionadas con Httyd no me pertenecen, son propiedad intelectual de C. Cowell y Dreamworks.
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Reto del día 5: Historia libre
"El engaño"
-¿Un engaño?- Preguntó nuevamente dejándose caer de manera cansada en la silla tras su escritorio dirigiendo la vista hacia las chicas frente a él.
-Pues sí.-Respondió Astrid con simpleza.
-La idea fue mía, Hiccup. Lamento si se salió algo de las manos.
-Oh, no.-Dijo con sarcasmo.- Tú luciendo tu puntería mientras ella simulaba no dar en el blanco y yo pensando que vería a mi mejor amiga morir en un estúpido duelo… No sabía que podías llegar a ser tan cruel mi Lady.
-Hey, no me digas que no salió nada bueno del engaño.- Le contestó ésta encogiéndose de hombros con una sonrisa.
-Creo que hay otros métodos, pero para que discutir contigo. Ahora comprendo porqué eres tan buena como caza recompensas.- Agregó mirando a Heather- Si eres tan buena ingeniando planes y actuando, no es misterio como haces salir de sus escondites a los prófugos.
-Gracias por el cumplido, sheriff.
-Nadie ha podido evadirla o superarla en muchos años.- Reconoció Astrid.
-Sí, la primera y última que lo hizo fue esta rubia de aquí.- Sonrió señalándola con el pulgar.
-Creo que preguntar si ustedes se conocen es absurdo, ¿Verdad?
Ambas se miraron por un instante con mirada cómplice antes de responder.
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No eran más que niñas cuando se conocieron por primera vez. Los padres de Astrid habían viajado a un pueblo que quedaba a un par de días al este de Berk para comprar suministros especiales, y ella había ido también.
Se encontraba cepillando a los caballos cuando una voz llamó su atención.
-Tú no eres de por aquí ¿Cierto?
Ella se volteó para encontrarse con una niña pelinegra con inteligentes ojos verdes, de unos diez años, más o menos de su edad.
-No. Estoy de paso con mis padres.
-Soy Heather,- Se presentó tendiéndole la mano.- la hija del sheriff.
-Un placer.
-Es raro que aparezca gente de mi edad.- Continuó sonriendo de lado.
-Yo no he encontrado mucha fuera de los pocos que conozco en Berk.- Coincidió.
-¿Quieres ayuda con los caballos?- Ofreció.
-A decir verdad, ya terminé. Pero gracias.
-En ese caso quizás quieras que te muestre el pueblo.
-Genial.- Aceptó guardando el cepillo y colocándose el sombrero para seguirla.
Al final del día ya eran amigas, y lo siguieron siendo a pesar de verse con suerte unos pocos días al año. Eso hasta que Heather comenzara a viajar por todo el territorio para aprender criminales, y perdieran el contacto.
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-¿Astrid Hofferson?- La saludó una voz conocida en el instante que entró a la sala donde sheriffs y asistentes se reunían para dar comienzo a la reunión.
-¿Heather?-Preguntó alzando una ceja.- Hace años que no nos vemos. No esperaba encontrarte aquí.- Celebró dándole un abrazo.
-Ni yo. ¿Acaso eres sheriff ahora?
-No, soy su ayudante.
-¿Quién lo hubiera dicho?- Rio.
Luego de finalizada la reunión, Heather la invitó a quedarse con ella en el hotel. Cosa que aceptó sin pensarlo mucho.
Pasaron un buen rato hablando de distintas cosas y compartiendo noticias. Y, ya que ambas se dedicaban a lo mismo de distinta manera, se entendieron tanto o más que antes.
-¿Cuánto dices que estuviste encubierta para atrapar a ese tipo?
-Mes y medio. Y créeme que deteste cada día usando vestido mientras lo vigilaba a distancia.- Rio haciendo que Astrid resoplara una risa.
-En verdad te comprometes con tu trabajo.
-Es cuestión de principios. No puedo permitir que esos criminales vaguen libres poniendo a otros en riesgo. Muchos caza recompensas lo hocen por la paga, pero yo la invierto en lo necesario para hacer mi trabajo y que ellos estén tras las rejas.
-Siempre creí que eras especial.
-Gracias, pero cuéntame. Ayudante del sheriff... Tu trabajo no es tan distinto.
-Sí, la diferencia es que yo llevo placa y nunca trabajo encubierta.- Comentó haciendo reír a la chica de ojos verdes.- Dime que estás haciendo por aquí.
-Estoy persiguiendo a este tipo.- Explicó sacando un papel doblado del bolsillo interno de su chaqueta.- Si todo sale bien, lo tendré atrapado para mañana en la tarde.
-¿Sabes dónde se encuentra?- Indagó examinando la imagen.
-En una cañada a unos kilómetros de aquí.
-¿Y qué si te digo que yo puedo atraparlo para la caída del sol?
-Diría que estás loca, falta menos de medio día.
-En ese caso es mejor que me dé prisa.- Anunció echándose las alforjas al hombro.- Te veré por la noche.
-Siempre has sido obstinada.- Meció la cabeza tratando de reprimir una sonrisa.- Tan solo no hagas que te maten ni arruines mi oportunidad.
-Comprendido.- Aseguró antes de cerrar la puerta tras ella.
Dicho y hecho, media hora antes de que el sol se ocultara, Astrid entró al pueblo con el criminal atado caminando tras Stormfly.
-¿Qué opinas?- Preguntó desmontando apenas divisó a su amiga entre medio de la gente.
-Debes enseñarme como hacer eso.- Contestó acercándose a ella para caminar juntas hasta la comisaría.- Nunca he conocido a alguien que fuera capaz de hacer algo así.
-Factor sorpresa. Clave para cualquier batalla y estrategia favorita de Hiccup.
No tardaron en estar de regreso en su cuarto, aun hablando de lo ocurrido.
-Toma.- Dijo Astrid arrojándole el paquete con el dinero de la recompensa apenas cerraron la puerta.
-No Astrid. Es tuyo.
-Tonterías. No me hace falta y tú has perseguido a ese criminal. La recompensa te corresponde, yo solo lo hice para lucirme.- Concluyó con un guiño.
-De acuerdo.- Agradeció.- Pero cuéntame algo más de tu sheriff Hiccup.
-Bien, pues es ingenioso, tiene un sentido del humor que puede sacarte de quicio o no permitir que dejes de sonreír, es un buen líder y su padre también fue sheriff antes que él.
-¿Y ustedes dos son algo?- Preguntó con expresión picara.
-¿Qué? ¡No! Bueno… la verdad es que no.- Se defendió.
-¿Tengo que intuir que ese sonrojo significa que te gustaría que si lo fueran?
-¡Oye!
-Vamos Astrid. Te conozco, dime la verdad.- Insistió ella.
-Bien… no diré que no…
-Lo sabía.- Murmuró por debajo de una sonrisa.- ¿Y qué es lo que te está reteniendo?
-No lo sé…- Respondió sonriendo de manera misteriosa.-… que se dé la situación apropiada…
-Vamos Astrid, ese no es tu estilo.
-De acuerdo.- Se rindió.- Nos hemos besado de niños y alguna otra vez. Yo sé que él me quiere y él sabe que lo quiero, pero nunca lo hemos mostrado o dicho de manera directa.
-¿Y por qué no lo haces tú?
-Bien, yo di el primer paso cuando éramos más jóvenes, estaba esperando que fuera Hiccup el que tuviera la iniciativa esta vez.- Confesó mirando sus manos de manera disimulada, sin dejarlas quietas.
-Mmmm…- Heather se llevó la mano al mentón de manera pensativa.- ¿Qué tal si él se viera en una situación que lo llevara a decirte que es lo que siente?
-¿Qué tienes en mente, Renegada?
-¿Y qué si él creyera que puede perderte? Que creyera que estás en peligro…
-Como ser…- Dijo esperando que continuara.
-¿Y si te batieras en duelo con alguien?
-¿Duelo? ¿Estás loca? Los duelos son una estupidez. No voy a matar a nadie para conseguir lo que quiero ni pienso ponerme en riesgo. Además soy la mejor tiradora del pueblo, no se preocupará de que pierda; más bien se enfadará.
-¡Por supuesto que los duelos son una idiotez! ¿Por qué me tomas? Seré orgullosa pero no asesina. Por más legales que sean los duelos, no dejan de ser un asesinato. No me convertiré en lo que persigo, ni dejaría que tú lo hicieras. No, me refiero a que él lo crea. Montaremos un espectáculo sin que nadie esté en verdadero peligro.
-Dime como piensas hacerlo exactamente.
-En primer lugar tiene que parecer algo personal, que te haga empeñar tanto como a una mula empacada para que no pueda disuadirte. Luego le harás creer que eso se metió en tu cabeza simulando que fallas en prácticas de tiro.
-Interesante.
-Pero para que en verdad funcione, el complot debe cocinarse a fuego lento. La fecha debe ser estipulada una semana después (o más), para que la angustia pueda más que la razón y no tenga más argumentos para impedírtelo que el miedo a perderte.
-Eres taimada. Suerte que no te tengo en contra.
-Eso es lo que tuve que aprender para atrapar prófugos por mí misma.
-De acuerdo. Y adivino que serás tú la persona que se meta en mi cabeza para afectar mi puntería.
-¿Para qué están las amigas?- Sonrió de manera inocente.
-Está bien.-Aceptó divertida.- Luego afinaremos los detalles, pero ahora vallamos a comer. Muero de hambre.
-Yo invito.- Secundó Heather abriendo la puerta.
Para la mañana siguiente ya tenían todo arreglado y se encontraban saliendo del pueblo en camino hacia Berk. Siguieron hablando animadamente de distintas cosas hasta que llegaron al punto en que se separarían.
-Bien. Nos veremos en una semana.- Saludó Astrid.
-Cuenta con ello.- Aseguró sonriendo.
-Cuídate.
-Tú también. Y recuerda que a partir de este momento somos enemigas.- Agregó entrecerrando los ojos de manera agresiva.
-Nos odiamos desde hace tiempo. Antes éramos amigas pero ya no más.- Respondió con tono y expresión intimidante.
-Y por más que te pregunten, no des más detalles o esto no servirá…
-Si esto falla no será por mi culpa.- Amenazó la rubia apretando el puño en torno a las riendas
-Ahora vete Hofferson.
-Tú también Renegada.- Soltó haciendo que Stormfly le diera la espalda, emprendiendo la cabalgata hasta el pueblo mientras escuchaba los cascos de Windshear alejándose en otra dirección.
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-Nos conocimos hace tiempo.- Respondió Astrid de manera vaga.
-La verdad es que hacía años que no nos veíamos.- Agregó la autora del engaño.
-De acuerdo…- Suspiró Hiccup no del todo recuperado del susto.
-A no ser que quieras más explicaciones, debo conseguirle nuevas herraduras a Windshear.
-Está bien Heather. Mientras más me explican más confuso me siento.
-Bueno, volveré mañana para hablar de negocios.- Se despidió- Nos vemos Astrid.
-Nos vemos.
Una vez que hubiera salido, el castaño se desinfló dejando salir todo el aire de sus pulmones deslizándose hasta quedar semirecostado en la silla, y se llevó las manos a la cara. Astrid acercó una silla y se sentó junto a él.
-¿Estas enfadado?
-No.- Dijo de manera amortiguada por estar su boca tapada.
-Lo que dijiste hace rato ¿Aún lo piensas?
-Por supuesto que sí.- Respondió girando la cabeza para mirarla.
-Grandioso. Porque yo también lo pienso.- Agregó acomodándole el cabello rebelde para poder verle bien los ojos.
-¿Qué haré contigo?- Se preguntó sonriendo tiernamente antes de enderezarse.
-Mmm…- Contestó encogiéndose de hombros de manera cómica.- ¿Quizás esto?- Sugirió Inclinándose para besarlo.
Él aceptó el gesto llevando una mano a la cara de su mejor amiga, mientras sentía como su cabeza se aclaraba.
-Sí, creo que eso tendrá que ser.- Sonrió acariciándole el cabello dorado.
-Me alegro de que estemos de acuerdo. Ahora ¿Qué te parece una carrera?- Preguntó sin dejar de mirar sus verdes ojos.
-Me parece perfecto. Vallamos a ensillar a Toothless y a Stormfly.- Aceptó poniéndose de pie y tendiéndole la mano.
-Gracias Hiccup.
-Por ti, mi lady, lo que sea.
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Siempre quise escuchar a Hiccup diciéndole a Astrid la misma línea que Stoick a Valka. Es tan tierna!... ^.^
Me imagino que se habrán dado cuenta que es la continuación del fic AU, asique no voy a aclarar nada más. Simplemente me voy a ir a revisar y editar el de hoy que voy a publicar en algunos minutos.
Sakura Yellow: ya somos dos. Gracias por los reviews.
Les recuerdo que pueden buscarme en mi página de face, link en el bio de mi perfil. Y me acuerdo de todos mis lectores cuando hago mis oraciones.
Jaguar Negro: Heart of Writer, Soul of Fighter…
Bdcs
Suerte;)
