Gracias por los reviews Laura, JomyLomy sois mis lectoras fieles y por vosotras lo sigo jeje En 19 días vuelve JTV y espero que mucho ROISA! que ganas! :D
CAPÍTULO 12
Luisa no entendía el drama. Llevaba media hora en el sofá jugando al tetris, esperando a que la pelirroja se acabase de arreglar, era muy muy lenta. Para colmo, estaba histérica yendo de un lado a otro murmurando. Yo ya la había explicado que no había drama alguno, con decir que se había ido a ver a un chamán porque tuvo un momento de recaída, y que había superado satisfactoriamente ese deseo de beber, su psicoanalista, que resultaba ser su novia, y su propio padre, se quedarían tranquilos. No es que a Luisa le gustase mentir, pero a veces no quedaba otra. Y lo cierto era que desde que conoció a Rose, no había pensado en el alcohol ni una sola vez.
-¿Estás lista ya? – apagando el móvil para evitar quedarse sin batería y que volviesen a montarle un numerito por no coger el dichoso móvil.
-Sí, cinco minutos y acabo – pasando velozmente por el salón, en dirección al pasillo a mirarse por decimo-octava vez en el espejo.
-Estás perfecta, eres perfecta, luces perfecta, ¿podemos irnos ya? – cogiendo su bolso y levantándose en dirección a la salida – Necesito que me acerques a esta dirección – entregando a Rose una tarjeta – Es donde suelo irme de retiro espiritual, cuando no salgo de la ciudad, para seguir en contacto con mi chi interior.
A Rose poco le importaba su chi ni todas esas payasadas, que le parecían un comecocos. Si Luisa era feliz perdiendo el tiempo aspirando velas aromatizantes mientras se cruzaba de piernas en una alfombra en el suelo, allá ella. Lo que le preocupada era que Luisa no estaba ni por asomo, la mitad de nerviosa que ella. Habían estado a punto de ser descubiertas, las dos desaparecidas al mismo tiempo, ¿y si alguien en el hotel las había visto salir juntas alguna vez? ¿Y si Emilio había contratado a un detective privado para seguir a su futura esposa? Rose estaba poniendo en juego todo su negocio por un desliz. Su futuro estaba en juego, pero para Luisa, bueno, Luisa no pensaba en nada que pasase de sus próximas cinco horas del día en el que vivía.
-Ok, te dejo aquí y desaparezco. Yo también tengo que montar una excusa creíble, me juego mucho ¿sabes? Para mí no es un juego – abriendo la puerta y haciendo un gesto a la morena para que saliese.
-¿Insinúas que para mi si lo es? – sin dar crédito a las duras palabras de Rose – O sea, no solo engaño a mi novia con otra, sino que, también estoy engañando a mi padre, el cual no merece que me esté follando al zorrón de su prometida – arrepintiéndose al segundo de pronunciar esas palabras, la última vez se llevó un buen golpe. Y a juzgar por la mirada asesina de Rose, esta vez se había salvado por muy poco.
-Tienes razón, he sido una inmadura e insensata. No sé en que estaba pensando, ¿mes aniversario? Por favor, que sólo hemos echado cuatro polvos – haciendo daño con sus palabras a Luisa, y lo que era peor a sí misma. Porque en el fondo, Rose sí que se había creído que tenían un algo.
-¿Sabes qué? Ni te molestes, ya cojo un taxi yo sola. No quiero que nos vean juntas y sospechen nada. Porque claro, yo también pensaría mal si veo a dos mujeres andando solas por la acera, ¡Huy que escándalo! – alejándose de Rose y su coche, esperando a que pasase algún taxi, no quería tener que ver a la pelirroja ni un segundo más. Acababa de romper toda la magia creada la noche anterior, simplemente por miedo. Ni que Luisa no tuviese miedo de perder a su familia, novia y todo por ¿cómo lo había llamado? Ah, sí, cuatro polvos.
-Luisa… - mordiéndose el labio – Creo que ambas hemos dicho cosas que no pensamos, pero es mejor dejar que se enfríe el asunto, por ahora – intentando trasmitir con sus palabras una disculpa, que obviamente, Luisa no entendió.
-Sí, mejor que se enfríe, antes de que salga escaldada. Nos vemos en la boda – parando a un taxi en ese preciso momento y subiéndose sin mirar a atrás. Pero lo que Rose no sabía es que Luisa al subir al taxi se había derrumbado y comenzado a llorar, desconsoladamente, sin sentido.
Ya en el hotel, horas después…
-Hola papi – entrando por el hall en dirección a su padre que le esperaba con los brazos abiertos – Perdóname, no oí el móvil, estaba concentrada en la meditación. Y no te preocupes, ya avisé a Alison de que todo está bien. Es que era un retiro express 24h sin contacto con el mundo, para ahuyentar las malas vibraciones y… - Emilio en cuanto su hija empezó a hablar de todo ese mundo abstracto, hizo como que escuchaba a su hija, ignorándola completamente. Lo importante es que no había desaparecido, como él había pensado y todo seguía estupendamente.
-¿Te apetece un helado cariño? Y mientras… tengo algo muy importante que comentarte.
-¡Claro! – agradeciendo que su padre la hubiese cortado, no sabía que más inventarse de su retiro fantasma.
-¿Con Rose todo bien no? - ¡NO!, ¡NADA BIEN! Luisa ahogó su cara en el helado para evitar responderle – Quiero decir, la búsqueda del vestido de novia. Sé que es un poco exigente, pero es porque quiere que todo salga perfecto.
-Sí, si un poco marimandona la chica… - por no decir otra cosa – Ningún vestido le parece suficiente, menos mal que aun no tenéis fecha de boda, porque si no, la veo yendo desnuda – intentando hacer una broma graciosa, pero no consiguiéndolo. La imagen de Rose desnuda le vino a la mente y le incapacitó el raciocinio por unos segundos.
-¿Luisa? – pasando la mano por su cara, arriba y abajo, para que reaccionase - ¿Me estás escuchando?
-Sí, sí, ¡si papi! – volviendo de su trance.
-¡Genial! Sabía que dirías que si pequeña – besando la frente de su hija.
-¿Sí a qué? – sin comprender la situación.
-Pues eso, que nos casamos en tres semanas, y quiero que seas la madrina de mi boda – dejando la información recibida con la boda abierta a Luisa, y estrellándose su helado de chocolate contra el suelo de la emoción. En tres semanas Rose sería su madrastra formalmente, no habría vuelta atrás.
Al mismo tiempo, en el otro extremo de la ciudad…
-Sí, ya te lo he dicho, en tres semanas me casaré con el dueño del hotel – hablando por teléfono en un idioma desconocido con total naturalidad, mientras se retiraba con la mano libre un mechón de pelo de su cara, pues en el puerto corría el viento ligeramente esa tarde – No tienes de que preocuparte, yo misma estoy supervisando el cargamento. En cuanto vuelva de la luna de miel, empezaremos la operación Marbella (…) Si, tranquila, tengo a un hombre de confianza dentro de la familia. Si algo saliese mal, él y yo nos encargaríamos de no dejar huellas. Pero no veo que problema puede haber (Evitando pensar en Luisa, como único impedimento) Emilio me ama, y me pondrá todo lo suyo a mi alcance. Es lo que hacen dos personas cuando se unen en sagrado matrimonio, es lo que hace la gente con las personas que le importan – colgando el teléfono con rabia, odiaba que aun no confiasen en ella para llevar la operación y siguiesen tratándola como a una niña. Rose afirmó con la cabeza a uno de los mozos que trasportaba las enormes cajas del barco hacia el camión, y se sirvió una copa de champán. El nuevo negocio estaba en camino, y había que celebrarlo. Nada podría salir mal.
Que malota esta Rose! jejeje, ¿qué pasará? obviamente si veis la serie un poco spoieladas estáis, aunque cambiaré alguna cosa ;)
