A la mañana siguiente todos entraron en clase como normalmente hacían. Chloé entró totalmente contenta con Sabrina detrás de ella, extrañada, porque iba saludando educadamente hasta a la gente que le caía mal. Marinette y Alya entraron después y la morena miró hacia la rubia, completamente descolocada. Mientras ambas se sentaban en su sitio tras Adrien y Nino, Alya dio un codazo a su compañera y se le acercó un poco.
-Mira a Chloé, esta muy rara hoy.-Dijo cerca de ella, que no pudo evitar reírse al acordarse de lo de ayer, pero obviamente no iba a decir nada.
-Le habrá pasado algo bueno.-Contestó Marinette, entre unas risas intentando ser disimuladas.
Chloé aun estaba levantada, pasó por la mesa de la chica de pelo negro azulado y la miró atentamente, a lo que ella se asustó un poco.
-No sé qué te hace tanta gracia, pero buenos días a ti también, Marinette.-Dijo la rubia, quizá un poco borde, pero no tanto como normalmente, y después fue a sentarse a su mesa.
Su compañera de mesa pelirroja se sentó también en su propio lado.
-Parece que estás de buen humor hoy.-Comentó sonriente Sabrina.
-Pues sí, no te lo vas a creer, pero ayer Ladybug vino a mi habitación a la una de la mañana.-Contestaba la rubia, emocionada y un poco sonrojada.
Adrien lo escuchó y miró hacia Chloé para enterarse mejor de eso. Él siendo Chat Noir la noche anterior lucho con ella contra el akumatizado y después cada uno se fue por su lado como siempre, pero no le había dicho que iba a visitar a Chloé.
-¿Lo dices en serio?-Preguntaba su amiga, sorprendida.
-¡Sí! Y si te cuento lo que me hizo... Te lo creerías aun menos.
-¿Qué te hizo?
Casi toda la clase miró, y a Chloé no le importaba en absoluto que se supiera algo como eso. Marinette abrió los ojos de par en par, no se podía creer que fuera a contarlo, y menos delante de Adrien.
-Pues yo estaba sola,-Explicaba la hija del alcalde.-mirando el Ladyblog cuando de repente ella tocó a la puerta del balcón, entró y directamente me apoyó en la pared y empezó a hacerme cosas subidas de tono.
Todos en la clase la miraron escandalizados a más no poder, sobre todo Adrien, quien no pudo evitar sentirse bastante triste porque el amor de su vida prefería a las mujeres. O bueno, según Chloé.
-Eso no puede ser verdad...-Contestó el rubio, mosqueado, pero queriendo mantener la calma.-Ladybug es demasiado profesional como para hacer algo así...
-Y más con ella, que es insufrible hasta para los superhéroes.-Dijo Alya también, partiéndose de risa.
Marinette no se reía, sabía que por una vez en la vida ella no estaba mintiendo.
-¡Pues es verdad!-Insistía Chloé.-Lo pasamos muy bien las dos juntitas, ¡solo tenéis celos porque se ha fijado en mi, la persona más fabulosa de todo París!
-¿Pero desde cuando Chloe es lesbiana?-Preguntó Nino totalmente extrañado, ya que pensaba que le gustaba Adrien.
-¿A ti que te importa mi sexualidad, idiota?
Se pusieron a pelear entre si todos, menos Marinette, que no se atrevía a decir nada, hasta que Chloé se dio cuenta de que ella era la única que no cuchicheaba ni reñía con nadie por el tema.
-¡Marinette!-Chilló la rubia con su asquerosa voz.-¿Tú me crees o no?
Toda la clase la miró, incluyendo su amado rubio, con cara de pena.
-Bueno... Yo opino que hasta Ladybug puede volverse un poco loca y hacer esas cosas...-Respondió encogiéndose de hombros, y entonces sonó el timbre y la clase empezó...
