Hola!

Bueno, la verdad que tenía una idea muy distinta para este fic, pero cuando empecé a escribir no pude parar y terminó saliendo esto que me gustó mucho más que la idea original.

Es posible que no sea lo más claro y comprensible porque intenté aplicar una estructura nueva para ver que salía y además no tengo la cabeza completamente sobre los hombros. En otras palabras, estoy cansada atolondrada y lo escribí muy rápido. Lean con calma, intenten entenderlo y les sigo contando al pie de página.

Disclaimer: Los personajes y demás cosas relacionadas con Httyd no me pertenecen, son propiedad intelectual de C. Cowell y Dreamworks.

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Reto del día 23: AU donde los protagonistas tengan algún poder

"Recuerdos"

Wow… Miro para atrás y nada parece lo mismo. Todo ha cambiado…

Mi primer recuerdo es despertar con un fuerte dolor de cabeza en el lugar de un desastre. Me arrastré entre los escombros hasta encontrar algo de lo que asirme y ponerme de pie. Luego me tambaleé con pasos cortos y separados sosteniéndome la cabeza que giraba.

-¡Hay alguien más!- gritó una persona a la distancia antes de que escuchara unos pasos veloces hacia mí.

-¿Te encuentras bien? – Preguntó un bombero acercándose para sostenerme y ayudarme a avanzar.

-Eso creo.

-¿Quién eres?

Un flash de un recuerdo borroso se hizo presente en mi mente junto al nombre Black Night, generándome una sensación confusa de orgullo, dolor, nostalgia y algo que no supe reconocer.

-Soy Hiccup.- Respondí inconscientemente ya que no recordaba mi propio nombre.

-¿Haddock?- Interrogó el que me conducía lentamente hacia una camilla que acercaban dos personas.

-Creo, no estoy seguro…- Admití con voz mareada.

Él simplemente guardó silencio de manera solemne y me recostó en la camilla que dos paramédicos llevaron a una ambulancia luego de cruzar palabras veloces con el bombero.

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-Tu padre murió.

Eso fue lo que me dijeron cuando desperté por segunda vez, esta vez en una cama de hospital, luego de chequearme y hacer un par de preguntas.

Me habría dolido, si hubiera sabido quien era mi padre. Me dijeron que era alguien muy importante y apreciado por mucho a quienes ayudaba de distintas maneras, lo cual le consiguió también enemigos. No me explicaron mucho sobre el accidente, solo que lo que hubiera pasado fue en contra de mi padre y muchos salieron heridos.

Unas semanas después fui acompañado a mi casa por un oficial de policía para asegurarse de que estuviera bien. No tenía familia, al parecer mi padre era todo lo que me quedaba. Pero afortunadamente era mayor de edad y podría valerme solo con la herencia que me entregaron.

-Cualquier cosa que necesite, señor Haddock, no dude en avisar.- Dijo tendiéndome una tarjeta con el teléfono del jefe de policía.- Quizás usted no lo recuerde, pero nosotros si recordamos lo que su padre hiso por esta golpeada ciudad.

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Até mi bicicleta a la barandilla donde al menos una docena más estaban encadenadas mientras escuchaba sonar un timbre a la distancia.

Luego de llegar a mi casa y recorrerla como si fuera la primera vez que ponía un pie en ella, me pasé el día mirando televisión para mantener mi cabeza ocupada y no pensar en tantas cosas distintas el primer día. Aunque no por ello pude evitar sentir una gran ansiedad respecto a que debería hacer con mi vida. No sabía si asistía a clases, un club o algo parecido y no me habían dicho si tenía algún empleo. Para mi gran suerte sonó el teléfono en medio de mis cavilaciones.

De manera automática me puse de pie, caminé hasta tomarlo y oprimí el botón para atender como si lo hubiera hecho por años a pesar de que ni siquiera sabía dónde se encontraba el teléfono hasta hacía un instante.

Me llamaban de la Universidad de Berk. Tal parece que me había inscripto en ella y querían saber si todavía deseaba comenzar las clases a pesar de la situación, además de recordarme lo mucho que mi padre había hecho por ellos y estarían dispuestos a ayudarme en cualquier cosa que pudiera necesitar. No dudé en aceptar. Eso era precisamente lo que necesitaba para poder comenzar a reconstruir mi vida. Le expliqué el problema de mi memoria y con calma me dijo todos los detalles que necesitaba saber, la información de contacto y algunos consejos prácticos.

Me dejé caer en el sillón frente al televisor con ánimo renovado. En un mes comenzarían las clases y podría partir desde ahí para encontrar las piezas del rompecabezas que faltaban.

Las noticias pasaban frente a mis ojos sin que les prestara atención hasta que un informe especial me hizo comenzar a hacerlo. Unos criminales estaban atacando la cárcel para liberar a unos reclusos (supuestamente compañeros suyos). "Que estúpidos" pensé, ¿Para qué se arriesgarían a hacerlo a pleno día y desde el frente? Pero luego comprendí que tenían ciertas "habilidades" que utilizaban para desestabilizar a los guardias a la policía.

-"¿Dónde está Black Night?"- Preguntó uno de los reporteros.

Otra vez ese nombre… ¿Sería posible que se refiriera a mí? ¿A caso ese sería yo?

No Pude creer que verdaderamente yo fuera un súper héroe, a decir verdad ni siquiera se me pasó esa idea por la cabeza de manera consiente.

Uno de los implicados en el ataque se dirigió a un auto estacionado en la vereda y metiendo las manos debajo lo hizo volar contra los policías que debieron dispersarse para no terminar aplastados. Otro extendió una mano en dirección a un grupo que se acercaba a ellos, pero rápidamente la retrajo hacía sí al ser golpeado por algo que se incrustó en su antebrazo.

Una chica aterrizó luego de saltar desde una altura imposible y lo enfrentó. No alcance a verla bien, solo que vestía de azul, usaba una máscara celeste con detalles en naranja cubriéndole la mitad superior de la cara mientras que la mitad inferior se encontraba pintada con los mismos colores, y una dorada trenza bajaba por su espalda.

-"¡Blue Storm!"- Festejaron los reporteros.

Me costó seguir el hilo de sus comentarios, pero por lo que entendí ella aparecía en casos menores, algo como si estuviera en entrenamiento u ocupada en otra cosa.

Ella les dijo algo al grupo de villanos pero ellos solo rieron. Uno intentó buscar algo en un bolsillo pero no llegó a hacerlo porque la recién llegada extendió rápidamente su mano y un proyectil lo golpeó en el estómago haciéndolo caer. Tal parecía que con eso los sedaba.

Con ayuda de la policía pudieron capturar a todos y apresarlos luego de un largo enfrentamiento. Tras el cual la chica saltó y aterrizó sobre un alto edificio como si hubiera volado hasta allí.

Un entusiasmado grupo de personas pasó frente a mí recordándome que debía presentarme en la oficina del rector antes de que comenzaran las primeras actividades del día.

Él me explicó que había sido amigo de mi padre y que lamentaba mucho los problemas que yo tenía. No importaba si no lo recordaba, le estaba muy agradecido por lo que sea que haya echo; eso era lo que me estaba manteniendo en ese momento. Era gracia a aquello que todos me ofrecía su ayuda y se preocupaban por mí.

Hablamos de algunas cosas y luego me indicó a donde debía ir para que me asignen las clases. Me despedí del rector y salí del edificio en busca del lugar. Me maravillé de ver un sitio al aire libre tan amplio y con tanto verde dentro de una ciudad tan poblada como Berk, donde a pesar de estar cerca de un hermoso bosque, no hay muchos lugares así fuera de algunos pequeños parques.

Me distraje mirando a mi alrededor al punto de chocar accidentalmente con una chica.

-Fíjate por donde vas.- Me reprendió enfadada antes de continuar su camino con algunos de sus amigos.

-Lo lamento.- Me disculpé de manera algo tímida mientras ella se alejaba.

El día se me pasó veloz como un torbellino, y antes de darme cuenta me encontraba caminando por el bosque luego de haber pedaleado hasta allí a la salida de clases. La copa de los árboles se veía desde la ventana de la mayoría de los salones y no pude evitar sentir el deseo de ir allí.

Apoyé la bicicleta contra un grueso árbol y comencé a deambular si dirección entre la vegetación que me rodeaba. Pasaron largos minutos sin que pensara en nada de todo lo que bombardeaba mi cabeza desde que desperté sin memoria. Simplemente me permitía disfrutar del lugar. Sin darme cuenta comencé a seguir un camino inexistente como si lo hiciera habitualmente, tal como me ocurrió con el teléfono.

Llegué a un lugar rocoso y recién entonces fui consciente de que había caminado de aquella manera. Miré en todas direcciones y me dejé llevar hasta encontrarme en un sitio donde al inclinarme tras una roca que descansaba sobre una ladera de roca, pude ver un pasadizo hábilmente disimulado. Me introduje por él y luego de un par de vueltas salí a un recinto no muy grande donde distintas cosas estaban esparcidas de manera que se pudiera aprovechar el mayor espacio posible. Intuitivamente estiré la mano y unas luces se encendieron al presionar una tecla.

En el fondo había una escalera de metal que conectaba el piso con un entrepiso en el cual había un escritorio y sobre él una computadora con pantalla de televisor, no muy moderna, pero funcional. Un equipo de radio comunicaciones ocupaba toda una esquina del lugar, y el resto estaba dividido entre armarios y áreas de entrenamiento.

-¿Qué es esto?- me dije en un murmullo recorriendo el sitio con la vista mientras caminaba hasta el centro.

Me dirigí a un armario y lo abrí. Estaba lleno de ropa de mi tamaño, toda de color negro. Dentro encontré un cajón donde estaba una máscara negra de tela. Apenas la vi tuve la impresión de haberla visto antes. Me esforcé en recordar algo y fui atacado nuevamente por un flash de imágenes que no pude comprender por la velocidad en que pasaron. Confundido y sin terminar de comprenderlo por completo la tomé en mis manos.

Sin darme cuenta me la estaba poniendo con la misma naturalidad con la que me pongo los zapatos. Se sentía tan familiar la sensación de la suave tela contra mi cara… Se trataba de una ancha cinta que se estrechaba en las puntas que ataba de manera firme en ni nuca.

Al terminar me dirigí con pasos veloces al lugar donde sentía que encontraría un espejo. Efectivamente lo encontré y me paré frente a él. Tuve el recuerdo de mirarme por primera vez con una gran sonrisa y emoción, una expresión muy distinta a la confundida que se reflejaba en ese momento.

La tela me cubría toda la cara hasta la altura de mi labio superior, y el otro borde desaparecía bajo mi tupido cabello, dejando únicamente a la vista mis ojos verdes, mi boca y mentón. La nariz no se encontraba aplastada como hubiera creído, sino que la tela se estiraba para amoldarse a ella. Giré la cabeza para verme de lado y luego la giré para el otro. Efectivamente estaba irreconocible.

Caminé nuevamente hasta el centro mientras giraba para tratar de abarcar todos los detalles de aquel lugar. Me detuve frente a un blanco de metal pintado con círculos rojos que se veían llenos de hollín en algunos puntos. Tuve el impulso de atacarlos, pero éste se vio interrumpido cuando me di cuenta de que no sabía cómo hacerlo. No tenía armas ni nada con que lanzarles.

Junté las cejas mientras intentaba recordar. Lo único que me vino a la cabeza fue un destello azul, nada más. Era frustrante. Pero aquello me hizo pensar en la chica vertida de azul. Respiré de manera pausada recordando como ella había extendido su mano y el proyectil había salido disparado en esa dirección. Con probarlo no perdía nada.

Afirmé los pies respirando hondo e imité el gesto en dirección a uno de los blancos. Algo como una bola de fuego azul me sorprendió al impactar sobre la pared de roca dejando una marca negra cerca del blanco.

-Wow- Balbuceé mirándome la palma. No se veía rara, no brillaba, no picaba, nada.

Repetí la acción fallando nuevamente. Esta vez dejé el brazo extendido e intenté apuntar. No sabía muy bien como disparar, pero respiré hondo y dejé que mi memoria muscular remplazara a mi memoria perdida. Una nueva bola de fuego azul se desprendió de mi palma para impactar en un punto cercano al borde del blanco.

-Genial.- Dije bajando la mano.

Pensé nuevamente en Blue Storm y como había subido a aquel edificio. Di un salto con la intención de llegar hasta el entrepiso que se encontraba a una distancia considerable, y me maraville al encontrarme suspendido en el aire desplazándome hacia el lugar de destino. Me di cuenta de que podía girar, aumentar o disminuir la velocidad y volar en círculos, pero no podía quedar flotando en un punto sin moverme.

-¡Esto es asombroso!- Exclamé emocionado aterrizando.- Wu, creo que sí soy Black Night después de todo.- dije poniendo en palabras lo que comenzaba a sentir en la boca del estómago. Verdaderamente empezaba a creer que eso podría ser posible.

Corrí hasta el armario abierto y tomé uno de los trajes. Luego lo doblé junto con la máscara y salí tras apagar las luces. Me fijé que no hubiera nadie cerca antes de salir del pasadizo a manera de precaución. Corrí hasta el lugar donde había dejado la bicicleta y en ella me dirigí a casa con prisa.

Una vez encerrado en mi cuarto con las ventanas cubiertas por las cortinas y las persianas bajas, comencé a cambiarme. El traje constaba de zapatillas negras ligeras, un pantalón cómodo y liviano de una tela fuerte no muy ceñido, una remera negra mangas cortas sobre la cual iba una chaqueta negra de cuello recto y firme, con detalles en azul y rojo que se cerraba con un cierre, el cual se cubría con una solapa que lo cruzaba y se ajustaba con un broche de clip a la altura de las clavículas para evitar que se abriera. Y por supuesto, la máscara.

-No me reconocería ni mi propia… madre.- Terminé murmurando frente al espejo.- Hay más posibilidad de que ella me reconociera de que yo a ella.- Admití con los hombros caídos.

Moví la cabeza para poder ver la hora en el reloj y me di cuenta que ya estaba obscureciendo. Pensé que la mejor forma de recordar quien era y que hacía, sería salir e intentar hacer lo posible para resolver problemas si estos se presentaban. Acomodé todo y me dirigí a la terraza (una de las ventajas de vivir en una de las pocas casas de Berk). Miré el cielo estrellado respirando hondo antes de brincar para comenzar a volar.

Habré recorrido la ciudad fácilmente media hora cuando vi el amplio techo de una fábrica donde decidí aterrizar para descansar y poder pensar más allá de aquella sensación asombrosa. Caminé hasta el borde y me asomé con cuidado para ver la calle varios pisos por debajo.

-¿Quién eres tú?

Me volteé para encontrarme con Blue Storm que me miraba con expresión extremadamente seria. Y, tengo que admitir, sus ojos pueden intimidar a cualquiera cuando mira así.

-Soy Black Night.- Dije tranquilamente con voz firme y enderezando la espalda.

-No. Tú no eres Black Night.

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Más de treinta y cinco mil palabras escritas en este reto, caso cien páginas de Word…
¿Ustedes lo pueden creer?

Este planeaba hacerlo muy al estilo de otro fic que ya hice, que resultara ser una película y terminara con algún Hiccstrid en la vida real; pero como ya les dije no pude parar de escribir. A decir verdad, en realidad no tenía ninguna idea, se me ocurrió esa plantilla pero al empezar tomó una dirección muy distinta ya en el segundo párrafo. Tanto así que se me iban ocurriendo cantidades de escenas con las que el arco narrativo se iba armando solito de a poco.

De no tener nada pasé a no tener tiempo para escribir todo lo que tengo en la cabeza. Es por eso que (adivinen) lo corté para hacerle una continuación después. Y como lo hice en versión resumida sin prestarle la atención que merece, decidí reescribirlo después de que el reto termine para convertirlo en long fic (después de acabar Rose Garden). Sí, otro más a la lista de long fics para escribir… (P: Ya van unos seis anotados y cinco en progreso) (Sí, pero uno de esos es un OUaT, otro de Frozen y dos de los en progress son de los Combo con uno más de Power Rangers OO) (P: ¿Y eso qué cambia?) (Que sé yo, solo quería decirlo. Estoy dormida como para entender mis propias razones…).

Acuérdense que pueden buscarme en face, link en el bio de mi perfil.

Gracias por leer, se despide…

Jaguar Negro: Heart of Writer, Soul of Fighter…

Bdcs

Suerte;)