Advertencia: el siguiente capitulo contiene escenas de sexo explicito. No influye mucho en la historia por lo que si te incomoda puedes pasarlo de largo.

Me enamore de ti

Capitulo

XII

Había trascurrido veinte horas desde que se vio con su padre. Y de alguna manera aquello le habría influido en demasía en mejorar su estado de ánimo, así también como influyo el apoyo de Harumi que le ayudo a desahogarse un poco al dejarla llorar en su regazo. Recordó que había dejado mojada su chaqueta a causa de las lágrimas. Se sintió apenada y enseguida, dispuesta a agradecerle la atención del día anterior se dirigió al teléfono de su escritorio llamando al hotel donde la chica solía quedarse cuando visitaba Ciudad Republica.

-¡Hey!, ¿Hola cómo te encuentras?- Le saludo Harumi del otro lado de la línea sorprendida por la repentina llamada de la heredera.

-Mucho mejor, gracias-Respondió Asami con voz calmada

-Me alegra mucho saberlo-

-Tu chaqueta, yo…lo siento creo que la ensucie un poco- dijo apenada y enseguida un carcajada se oyó por parte de la joven empresaria

- ¿solo llamaste por que estabas preocupada por mi abrigo?-

-En realidad quería agradecerte lo de ayer. Por lo que quería saber si te gustaría acompañarme a almorzar al restaurant "Kase no Tera" -

-Sería un honor, Ahí estaré sin falta-respondió enseguida la joven sin pensarlo.

-Bien, nos vemos entonces-

Justo a las diez de la mañana la heredera ya se encontraba en el establecimiento esperando a su acompañante, miraba atenta la carta del menú cuando los pasos de unos tacones llamaron su atención.

-Tan puntual como siempre- Dijo Harumi con una sonrisa mientras tomaba asiento frente a la ingeniera.

-Es un habito creo- respondió devolviéndole gesto.

Pronto la charla se dio natural entre las mujeres. Asami le conto respecto a su padre y Harumi pareció entenderlo y reitero su apoyo en lo que pudiera ayudarla, luego el tema cambio completamente a sus respectivos negocios. Ideas e invenciones eran comentados con ánimo por parte de las dos.

-¡Espíritus Asami eres todo una genio! Jamás se hubiera ocurrido emplear ese tipo de mecanismo para mejorar el funcionamiento de los pistones - le elogio la chica con visible asombro y la heredera solo atino a sonreír apenada.

-No lo creo del todo…- dijo Asami descendiendo la mirada sintiéndose un poco cohibida ante el efusivo entusiasmo de la chica. En el acto, un mechón rebelde resbalo cubriendo su rostro. Harumi la observo y levanto su mano con la intención de acomodarlo. Ante el repentino contacto Asami se sobresaltó levantando la vista encontrándose con la chica de la nación del fuego que se quedó paralizada apreciando el rostro de la heredera. Repentinamente y dejándose llevar por el momento, en un presto movimiento Harumi cerro la distancia entre ellas. Unos tibios labios se posaron sobre los rojizos. Asami abrió los ojos sorprendida por el súbito tacto. Beso que fue fugas….

-¡Lo siento mucho! Soy una tonta, de verdad lo siento no pude controlarme!, ¡Ah espíritus!- Salto Harumi levantándose de su asiento totalmente avergonzada de propio atrevimiento.

Asami simplemente guardo silencio y llevó su mano a sus labios tocándolos suavemente…

~"¿Cómo se sentían los labios de Korra?, ¿Cuál era su sabor?"~

Cerró los ojos tratando de recordarlo. De evocar aquellos recuerdos que ahora le parecían tan lejanos…etéreos.

-De verdad lo siento…- La voz casi quebrada de Harumi la trajo de vuelta a la realidad. La heredera solo negó con la cabeza y bajo la mirada acongojada por el "accidente". Medito unos momentos... y finalmente con la mejor de sus sonrisas miro a chica.

-Tranquila…supongo que esas cosas pasan.- dijo voz calmada y suave, haciéndole saber a la chica que no estaba enfadada.

-Soy una idiota-

-Claro que no…tal vez algo torpe- Ambas chicas sonrieron disminuyendo la tensión en el ambiente y Harumi agradeció que su imprudencia no hubiese afectado su amistad con la heredera. Justo cuando se disponían a terminar con sus alimentos uno de los camareros se acercó a la heredera con la atención de darle un mensaje. Una llamada de Mako aguardaba a ser contestada.

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El bisonte volador llegaba ya a Ciudad Republica, el pulso de la morena comenzó a acelerarse expectante de reencontrarse nuevamente con sus amigos pero en especial con Asami. Se ruborizo ante la idea. Curiosa de saber cuánto había cambiado en esos tres años…

~seguramente se ve aún más bella~

Pronto, se encontraban aterrizando ya en el templo aire. En el descenso pudo ver a su peluda amiga que no dudo en llamarla. El enorme animal enseguida se levando emocionada de ver nuevamente a su dueña denotando su alegría.

-¡Naga!.-

Apenas sus pies tocaron la superficie el perro oso polar salió disparada hacia ella recibiéndola con gusto.

-Te extrañe tanto amiga- Dijo la morena acariciando a su fiel mascota.

-¡Dichosos los ojos que te ven Korra!- Al escuchar el alboroto de los pequeños maestros aire que alegaban su Azaña al encontrar al Avatar, el hermano menor de Tenzin salió enseguida del Templo recibiendo a la morena con un fuerte abrazo que la levanto del suelo.

- Bum-ju y yo te extrañamos-

-Me alegra mucho verte de nuevo Bumi, y a ti también Bum-ju-declaro Korra con una sonrisa.

-Bienvenida-El maestro aire líder del templo pronto los acompaño mostrándose gustoso de ver al Avatar, y Korra no tardo en mostrarle su afecto también a su mentor envolviendo al hombre en un afectuoso abrazo.

-¡Te extrañe Tenzin!-exclamo la morena con alegría. Tenzin devolvió el gesto con el mismo cariño y posteriormente su semblante cambio a uno totalmente serio.

-Ahora, lamento ir directo al grano pero necesito saber que paso exactamente en Zaofu- soltó el líder del templo aire preocupado. Los informes del Loto Blanco llegaron a sus oídos sin embargo aún no podía creer que Kuvira hubiera logrado su cometido.

-No me digas que pasó algo malo- cuestiono el hermano de Tenzin inquieto.

-Kuvira y todo su ejército estaban ahí, capturo a mamá, papá y a mi hermanos- Explico precipitadamente Opal al darse cuenta que aquella pregunta turbo al Avatar.

-Pensé que podría enfrentarla yo sola. Siento que les falle a todos-le secundo Korra bajando sus hombros derrotada y desviando la mirada. Si ella hubiese sido más fuerte Kuvira no habría podido tomar Zaofu tan fácil…

-Nadie esperaba que enfrentaras a Kuvira tu sola, es tarea de todos hallar la forma de lidiar con ella. Pero nos alegra que estés de vuelta- Dijo rápidamente Tenzin tratando de consolar a la joven Avatar

-¿Donde esta Bolín, no sigue del lado de Kuvira verdad?- cuestiono Bumi buscando al maestro tierra.

-No puedo creer que siga con ella después de lo que le hiso a mi familia pero no sabemos dónde está- dijo Opal decepcionada a punto de llorar.

Tenzin miro al par de chicas; el estado de ánimo cabizbajo de ambas era notable. Y con una simple mirada les invito a que entraran al templo aire a descansar después de su largo viaje.

-Antes, hay algo que me gustaría hacer- dijo de pronto decidida la morena.

-Korra…-

-Quiero ver a mis amigos- Concluyo determinada. Tenzin la miro por unos instantes dudando de la petición… finalmente accedió, pues sabiendo el difícil momento que paso en Zaofu, ver a sus amigos talvez le vendría bien. Con una leve afirmación de cabeza le hizo saber su autorización a lo que Korra le agradeció con una amplia sonrisa.

-Pues si quieres hacerlo creo que deberías darte un baño antes-interrumpió Bumi haciendo un gesto de desagrado ganándose en seguida un puchero por parte de Korra.

-¡Oye, estuve viviendo en un pantano que esperabas!- refuto la joven dándose media vuelta y desapareciendo entre las habitaciones.

Korra tomo un larga ducha como hace días no lo hacía, el agua caliente caía por su cuerpo relajando cada uno de sus músculos. Y aunque le dolorida admitirlo, ese encuentro con Kuvira le había hecho ver que aún no había recobrado la confianza en sí misma, que aun que hubiera recuperado el estado Avatar aún no se encontraba recuperada de ella misma, su espíritu estaba dañado. Respiro hondo tratando de alejar por el momento aquellos pensamientos, salió del baño envuelta en su toalla, tomo su ropa y se vistió para después mirarse en el espejo. Poco después de llegar había hablado por teléfono con Mako, no detallo mucho y tampoco lo dejo hablar, solo le dijo que se vieran el restaurant de La Cocina de Kwong a las cuatro y que llevara a Asami, pidiéndole de favor que no le mencionara nada sobre ella. Por suerte el maestro fuego no trato de especular más y acepto la petición de la morena; al parecer el chico había madurado. Bien pudo concretar ese reencuentro a solas, sin embargo estaba temerosa. Tenía miedo de que Asami no deseara verla, que se encontrara tan enfadada con ella por haberse ido y que no le quisiera dirigir la palabra. Al menos con la presencia de más personas tenía la seguridad de que si eso sucedía el acontecimiento no sería tan amargo.

Acomodo su pelo y tomo un poco del perfume que le habría regalado su madre hace tiempo. Quería verse bien para la heredera, causarle una buena impresión. No quería preocuparla por el momento con otras cosas. Solo deseaba que su reencuentro fuera perfecto.

-¡Mucha suerte con Asami!- gritaba sonoramente Jinora desde la estación del ferri a la barca que ya se dirigía a la ciudad.

-¡Dale muchos, muchos besos!- le secundo Ikki haciendo sonrojar violentamente a la Avatar quien trato de esconder su cara de los guardias curiosos del Loto Blanco que le acompañaban en la embarcación. Desde donde estaba podía escuchar perfectamente las risas divertidas de las menores.

-Me las pagaran esos niños…- murmuro aun abochornada y su vergüenza no hiso más que crecer al ver como Meelo se les unía y burlándose, se abrazó a si mismo dándole la espalda simulando un beso apasionado haciendo carcajear a sus hermanas.

Enfadada y con el rostro completamente rojo tomo asiento esperando su llegada a la urbe.

Asami había llegado temprano al restaurant donde Mako le había citado, dijo que tenía algo importante que discutir por lo que no dudo en asistir.

-Vendrá alguien más, si no te importa ¿podrías esperar en el lobby y recibirla? Lo haría yo pero primero tengo que arreglar un asunto con el Principe Wu, ya sabes como es y espero poder librarme de el para que no nos moleste-

-Está bien, yo me encargare de recibir a esa persona-

-Gracias- dijo el maestro fuego desde el otro lado de la línea para posteriormente colgar.

Al entrar le notificaron que su reservación estaba hecha y que ya se encontraba Mako ocupando la mesa. Por lo que con tranquilidad Asami se dirigió al lobby sentándose en la pequeña sala de espera. Seguramente aquella persona aparecía con cara de confusión por lo que sería fácil localizarlo. Tomo una de las revistas industriales más populares en la rama y comenzó a ojearla aguardando la llegada del invitado misterioso.

A cada que paso que daba por las concurridas calles su corazón se aceleraba con violencia, en su mente repasaba una y otra vez lo que tenía planeado decirle a la heredera cuando la viera mientras nerviosamente hacia ademanes simulando su conversación con ella. Los transeúntes con los se topaba la miraba curiosos y otros divertidos ante las pantomimas de la morena; cosa que ni percibía pues iba tan concentrada esperando que su lengua y sus ideas se pudieran conectar correctamente cuando estuviera frente a ella.

Finalmente la joven Avatar arribo a su destino poco después de hora pactada, conociendo a Asami y Mako, seguramente habrían llegado muy puntuales. Respiro hondo tratando de controlar el tambaleo nervioso de sus piernas y con paso meticuloso se adentró al local. Al fin después de tanto tiempo la vería de nuevo.

-¡Avatar Korra que….!- Antes de que el mesero pudiera continuar con su bienvenida ambas manos de Korra se posicionaron rápidamente en la boca del hombre evitando que siguiera hablando.

-¡Shhh!… ya tengo una reservación- dijo en voz baja la morena. El hombre visiblemente contrariado solo atino a asentir observando confuso a la chica alejarse.

Y entonces de pronto en el recibidor, la vio…

Korra se quedó mirado desde la distancia a la heredera mientras se ocultaba detrás de uno de los pilares del elegante restaurante. Abrumada de su increíble belleza, su corazón comenzó a palpitar con tal intensidad que podía escuchar cada bombeo con claridad. Y entonces, de repente, todo aquello que tenía planeado decirle se desvaneció se su mente. Ese nuevo peinado que dejaba un mechón de su cabello a un lado la hacía lucir tremendamente sexy. Sus finos y rojos labios entreabiertos que le invitaban a correr hacia ellos y devorarlos sin miramiento. Sus largas y espesas pestañas que en enmarcaban sus brillantes jades. Su vestimenta, tan fina y a la vez elegante. Con ese porte profesional y seductor... El avatar trago en seco sintiendo nuevamente sus piernas fluctuar...

-Espíritus... - murmuró para sí totalmente embelesada. Su imaginación comenzó a jugar con su mente y pronto imágenes de situaciones para nada inocentes aparecieron en su cabeza empeorando la situación. La deseaba ahora más que nunca, deseaba sentir cada centímetro de su piel. Confirmarle que la amaba y reclamar aquel cuerpo como suyo...

-¿Señorita está bien?-se acercó uno de los empleados observándola preocupado.

-Q... ¿qué?- respondió torpemente saliendo de su aletargamiento.

-Su cara está totalmente roja y pareciera tener temperatura por el sudor de su cara. ¿Quiere que llame a un médico? –

-¿Qué? No...No. Estoy bien... - sonrió nerviosa

-Muy bien... - dijo el hombre no muy convencido. Dejando nuevamente sola a la chica.

Korra trago en seco, dio un paso adelante y finalmente apretó los puños decidida a enfrentarse a lo que vendría. Sintiendo como a cada pisada sus piernas parecían desvanecerse comenzó a acercarse silenciosamente y soltando un suspiro le hablo…

-Espero que no hayas esperado mucho-

La espina dorsal de la heredera fue atravesada por una corriente eléctrica que le erizo la piel y la dejo paralizada por unos segundos; incrédula de lo que había alcanzo a escuchar. Aquella frecuencia hiso eco en sus idos acelerando enseguida su corazón. Asami levanto su vista provocando que en el acto sus pupilas se dilataran asombradas de lo que distinguían, bajo la revista que leía y presto se paró de su asiento corriendo hacia la morena... Era ella, esta vez de verdad era ella...

-Solo tres años- respondo al fin a modo de broma pero con gran toque de verdad. Sin pensarlo dos veces Korra la envolvió en sus brazos aspirando de lleno el aroma que desprendía la heredera, dándose cuenta de cuanto había añorado su calor.

Se separaron lentamente deseando que ese momento no acabara nunca. Asami la miro aun desconfiada de lo que fuera verdad lo que veía y sentía. Tanto era su asombro que por unos minutos pensó que se trataba de otro de sus sueños. Korra estaba hermosa, mirándola atenta con sus profundos y radiantes zafiros, esa magnífica sonrisa y su brillante cabello….

~Su cabello...~

Pensó la hereda al darse cuenta del nuevo corte de la Avatar. Aspecto que le había robado el aliento, la había vuelto a enamorar…

-Me encanta lo que hiciste con tu cabello…- Soltó Asami sin pensarlo y entonces pudo ver como en automático las mejillas de la morena se encendían. Su pulso se aceleró.

Con nerviosismo Korra se tocó la punta de su pelo.

-Gracias…tú te ves tan linda como siempre- respondió Korra obteniendo como respuesta una cálida y hermosa sonrisa que la hizo sonrojar.

-Vamos, Mako reservo una mesa para nosotros-dijo de pronto la heredera recordando que adentro ya las estaban esperando. Por su mente paso la loca idea de tomar la mano de la morena y correr con ella perdiéndose de todos… pero ciertamente a la repentina aparición de Korra, sentimientos encontrados se debatían en su interior.

-¡Korra!- exclamo el maestro fuego con gusto brindándole un afectuoso pero fugaz abrazo.

-Hola Mako-

Apenas separándose un escuálido y molesto chico se incluyó en la conversación dirigiendo rápidamente su atención en la joven Avatar.

-Hola, soy el príncipe Wu, heredero al trono y el jefe de este chiquillo- dijo jactancioso riendo mientras daba un codazo el maestro fuego quien lo miraba exasperado.

-Apuesto que te conto todo sobre mi-

-No, para nada- respondió Korra totalmente desinteresada.

-Entonces tenemos mucho de qué hablar- soltó el príncipe llevando a la morena a la mesa y tomando asiento junto a ella. Asami solo encogió el gesto irritada.

-Desearía haber bajado mi guante eléctrico del choche-

Pensó la heredera tentada a salir por el solo para probar su nuevo diseño con el príncipe…

-Te encantara este lugar. Conozco al chef en persona. Tráiganos una ronda de pulpos fritos picantes y no deje de traer agua de pepino con aloe.- dijo el príncipe al mesero que se había acercado a ellos dejando una bebida.

-Debo mantener mi piel de príncipe hidratada- comento dándole un sorbo a su vaso mientras la avatar lo miraba con cierto escepticismo.

-Creí que dijiste que seriamos solo tres…- le murmuro la heredera molesta a Mako mientras tomaban asiento.

-Lo siento, tuve que traerlo. Pero me prometió que se iba a comportar- de pronto Wu golpeo la mesa llamando la atención de Mako y Asami y apoyándose en sus codos miro fascinado al Avatar.

-¡Ya se!, Entra en estado Avatar para mí, quiero ver como brillan tus ojos-soltó sin más.

Korra frunció el ceño. ¿Entrar a estado Avatar solo por él?

-¿Qué? ¡No!…- respondió enseguida Korra.

-¿Entonces puedes entrar en estado avatar otra vez? Me quede muy preocupada cuando dijiste que no podrías- soltó sin pensarlo Asami. Y pronto la mirada inquisitiva del maestro fuego se posó sobre ellas.

-Espera. ¿Cuándo te dijo que no podía?- indago Mako en tono serio. Ambas se miraron sin saber que decir…

-¿Qué pasa entre ustedes dos?-exigió saber.

-Le escribí a Asami cuando estuve lejos y le pedí que no les contara nada. Lo siento- explico la morena sintiéndose culpable de haberse alejado tanto de sus amigos.

-¿Por qué no me escribiste a mí, o a Bolín?-

-No lo sé, supongo que no sabía que decir-

-Un hola por lo menos- refuto detective exaltado.

-Mako, si te hace sentir mejor ella tampoco me escribió a mí- alego Wu sin importancia bebiendo de su aloe, cosa que solo logro sobresaltar más al maestro fuego.

-¿Porque tendría que escribir?….ah olvídalo- farfullo el ojiambar cruzándose de brazos.

-Lamento no haberte escrito. Pero ahora estoy aquí y quiero saber todo lo que ha pasado con ustedes- Korra miro directamente a la heredera quien se mordió con nerviosismo el labio. Era importante para ella y quería contárselo cuanto antes…

-Bueno, yo tengo algo que contar. Fui a visitar a mi padre por primera vez. Él me ha escrito cartas y creo que al fin estoy lista para intentar perdonarlo…- le conto la heredera con cierto optimismo.

-¿Y podrás confiar en él? Podría estar manipulándote otra vez- soltó la morena sin meditarlo. El dolor que le provoco Hiroshi a Asami era algo que no quería le volviera a pasar. .. Solo quería protegerla. Sin embargo la heredera enseguida frunció el ceño y a ella el sentimiento de abandono por parte del avatar embargo su mente. Fue a causa de ella que buscara un lugar donde refugiarse…

-¿Crees que no sé lo que mi propio padre es capaz de hacer?- soltó Asami disgustada

-¡No!, no quise decir eso…-

-¡Desapareciste por tres años y actúas como si supieras que es lo mejor para mí!- Exclamo la heredera dejando salir por fin dolor.

-No era mi intención irme por tanto tiempo yo quería volver pero no me sentía lista hasta ahora-trato de explicar Korra. Sin embargo no la culpo por sentirse así…de hecho talvez tenía razón. De pronto el sonido de un vaso siendo puesto en la mesa con fuerza llamo su atención, recordándoles que no se encontraban solas.

-Por más que disfrute de esta agradable conversación, mi vejiga real está por explotar. Mako vamos, necesito que me cuides. – Dijo Wu poniéndose de pie.

-No voy a sostener tu mano cada vez que necesites vaciar tu vejiga real. ¿Por qué no vas tu solo al baño?-replico Mako aun exaltado.

El príncipe bajo los hombros derrotado

-Bueno…- bufo encaminándose solo y con semblante desconsolado hacia los sanitarios.

-¿Siempre tienes que ir al baño con él?- cuestiono burlona la morena.

-No es que yo lo ayude a hacer. Yo solo lo acompaño al baño y los espero hasta que termine de….Ah, no quiero hablar de eso.-

Cinco minutos que les parecieron eternos habían trascurrido. Y los tres simplemente permanecían callados; Mako, aun desconcertado por la escena que acababa de presenciar trataba de procesarla en su mente. Asami y Korra nerviosas, e igualmente confundidas. La pelinegra mantenía su mirada gacha, mientras la Avatar la desviaba en otra dirección…

-¿Por qué se estará demorando tanto? Nunca se pierde un almuerzo, iré a ver qué pasa…- Dijo de pronto el maestro fuego preocupado ya por la demora del príncipe. Se levantó rápido de su asiento y se dirigió a los sanitarios dejando a las jóvenes solas. Otros segundos de silenció incomodo…

-Yo… siento lo que te dije antes, no sé qué me sucedió- Dijo Asami levantando un poco la mirada. Se sentía avergonzada de su reacción…

-Está bien, tienes razón de estar enfadada conmigo. Creo que yo reaccionaria igual-

-Es solo que, fue tanto tiempo sin saber de ti que…-

-Te extrañe demasiado...- soltó sin más la Avatar, ganándose de inmediato la una mirada jade casi cristalina.

Sin embargo, antes de que la heredera pudiera contestarle Mako regreso corriendo avisando que el príncipe había desaparecido. Sin pensarlo dos veces ambas chicas se pusieron de pie disponiéndose a localizar al monarca. Cuando Korra salió al área de carga del restaurant se topó enseguida con trabajadores quienes a su perspectiva parecían algo sospechoso. De lo cual, no estaba equivocada pues al cuestionarle de su paradero Wu salió de entre el cargamento aun algo atontando por el gas con el que fue atacado en el sanitario a lo cual los agresores rápidamente reaccionaron tomando por sorpresa al Avatar y logrando huir en el camión. Enseguida Asami y Mako se le unieron poniéndose en camino a seguir a los agresores. Viajaban en el nuevo modelo de auto de Asami, ese satomovil azul que no pasó desapercibido por la morena. Después de darle alcance al furgón enemigo descubrieron que Wu había sido cambiado de auto en solo unos momentos que se los perdieron de vista. Ante la situación Korra toco una de las lianas de la ciudad concentrándose de lleno en ellas logrando localizar al príncipe quien estaba siendo llevado a la estación de trenes. Sin perder más tiempo se dirigieron hacia allá encontrando el posible tren dónde Wu podría hallarse. Por suerte en estaban en lo correcto, logrando hallar al monarca oculto dentro de una maleta. Sin embargo la huida no fue fácil; maestros maleta los atacaban obligándolos a salir por el techo del vagón, al darles alcance los seguidores de Kuvira y sin otra opción palpable de escapar optaron por saltar del tren hacia el vacío donde la caída fue amortiguada por el aire control del avatar.

Apenas se incorporó, la avatar miro a todos esperando que se encontrarán ilesos. Un sonoro suspiro salió de sus labios al ver que Asami se encontraba bien.

-¿Estas bien?-cuestiono Mako mientras ayudaba a Wu a ponerse de pie quien enseguida se abrazó del maestro fuego.

-Gracias, gracias, gracias. Te acabas de ganar un aumento de sueldo amigo-

-Deberías agradecerle a Korra. No te hubiéramos encontrado sin ella.-

-Le debo mi vida Avatar.- Dijo haciendo una reverencia a la chica – Si solo hubiera una forma de compensarla… ¡oh! ya se, ¿Qué tal si salimos una noche en la ciudad?-

-¿Enserio? ¿Me estas invitando a salir?- cuestiono mirando antipática a Wu

-¿Eso es un talvez?

-Es un nunca- respondió tajante para después acercarse a sus amigos.

-Nuestro reencuentro no fue exactamente como lo esperaba-

-Pero fue como en los viejos tiempos. Excepto por sacarnos de quicio entre nosotros-dijo Asami feliz de encontrarse nuevamente con ellos. Con Korra.

-De hecho fue como en los viejos tiempos para mí y Korra- comento Mako recordando que su interacción era a base de discusiones.

-Lamento lo que paso antes en el restaurante- se disculpó Korra bajando los hombros.

-Está bien. Creo que estar separados por tres años requiere de un periodo de reajuste entre nosotros- dijo la heredera restándole importancia.

-Nos alegramos que regresaras-

-No hay otro lugar donde me gustaría estar- dijo el avatar acercándose a ellos y compartiendo un afectuoso abrazo.

-Bueno ¿qué vamos a hacer con él?, es muy peligroso regresarlo al hotel- cuestiono la morena refiriéndose al príncipe.

-¡Oh!, me lo dices a mí. Esas almohadas me estaban matando- chillo el monarca con desagrado.

-Bueno, conozco el lugar perfecto-declaro el maestro fuego ganando la mirada curiosa del Avatar. Regresaron a la estación a recoger el sato móvil y de ahí Asami manejo hasta la mansión Sato, sitio que sería el nuevo hogar provisional del monarca.

-Linda mansión Mako no me dijiste que tuvieras dinero- comento Wu emocionado observando la elegante edificación

-No tengo. Esta casa es de Asami, ella dejo que mi familia se quedara aquí después de salir de Ba Sing Se-

Korra miro a la heredera. Aquel pequeño detalle no se lo había contado en sus cartas. Aun así, se sintió feliz y orgullosa de la generosidad de la joven. De pronto la puerta del inmueble se abrió, asomándose por ella una adorable anciana. La abuela del Mako, que quedo maravilla al ver al príncipe ahí frente a ella y que de la emoción se desvaneció por unos momentos.

Los familiares de Mako igual de extasiados recibieron al monarca en la mansión, entre risas y sus relatos de acontecimientos se pasó el tiempo. Asami se ofreció a llevar a Korra al templo aire, pidiéndole de favor que esperara un poco pues necesitaba arreglara unos cuantos asuntos antes de partir. Para la morena, fue una larga despedida de los familiares del maestro fuego pues todos estaban entusiasmados de ver nuevamente al avatar. Finalmente al terminar de decirles adiós salió al jardín a tomar algo de aire.

El cielo nocturno comenzaba a pintarse de tonos obscuros y a hacer gala de sus hermosas constelaciones. Korra se recargo en el Sato móvil aguardando a que Asami terminara con los últimos detalles para la estadía del príncipe. Sus zafiros se encontraban observando atenta las estrellas, preguntándose si en las ocasiones en que las miraba en el polo sur Asami también lo hacía…

-Lamento la demora- la dulce voz de la heredera la saco de su trance haciéndola enfocarse en la hermosa mujer que se aproximaba a ella.

-Descuidada- respondió con una sonrisa que hiso sonrojar a la joven pelinegra. Con nerviosismo ambas subieron al auto emprendiendo su viaje hacia la bahía Yue. El trayecto fue silencioso, ninguna sabía que decir o hacer para romper la evidente tensión en el aire, el corazón de Korra latía como loco. Miro de reojo a la heredera y enseguida sus mejillas se encendieron; su vista fue a parar a los labios escarlata de la chica quien se mordía el labio inferior inquieta. La mónera trago en seco y reunió el valor necesario para comenzar una conversación…

-Una reunión interesante... – Dijo de pronto Asami ganándose la intención al Avatar

-Usual para el equipo avatar...-comento Korra soltando una risilla. Si bien no era la reunión que esperaba, tampoco había salido tan mal.

-Estoy viviendo en una pequeña residencia, cerca del parque avatar- confeso la heredera y Korra la miro curiosa.

-Oh, creí que vivías con la familia de Mako-

-Decidí dejarles la mansión para su mejor comodidad- La heredera apretó el volante y con las mejillas encendidas abrió los labios intentando hablar…-

¿Te….te gustaría conocerla?

Ante esa pregunta en nerviosismo de la morena no hiso más que aumentar ¡A solas, en casa de Asami…!"

Después de unos segundos de silencio y ante el evidente sonrojo en la cara del Avatar, la chica se dispuso a contestar agitada…

-Bi… bien... Vallamos a ver tu nueva casa. –

-Sí, claro... – Asami se desvió de su camino original. Llegando a los pocos minutos a la casa de los Sato. Estacionaron el auto en la cochera y se encaminaron hacia la puerta. A cada paso que daban el corazón de Korra latía con más fuerza. La ingeniera caminaba delante de ella causando que lograra oler perfectamente la estela de su perfume a jazmín que dejaba en el aire.

Espíritus Korra, no mires su trasero, ¡no lo mires!- se decía mentalmente regañándose e intentando de controlarse, aunque realmente era imposible, el cadencioso andar de la pelinegra le volvía loca.

-Adelante- le invitó Asami a pasar al abrir la puerta. Korra reacciono apenas y torpemente entro a la residencia. El recibidor era imponente, los muebles elegantes y adornando el lugar, un hermoso piano que se encontraba a una lado del enorme ventanal. Y al parecer no había empleados en el lugar…

-Es... Es asombrosa – dijo la morena maravillada por el lugar.

-Bueno es más pequeño que la mansión... – bromeo la heredera haciendo un giño que encendió las mejillas del Avatar.

-¿Y tus mayordomos?-

-Oh, no hay ninguno aquí. Todo lo hago yo misma. Bueno la limpieza la hace la señora Ko pero se va temprano... –

-¿Así que tú cocinas tus alimentos?- cuestiono con cierta incredulidad la ojiazul. Desde que conoció a la heredera recordó que en ninguna ocasión la había visto cocinando.

-Así es- respondió con una sonrisa jactándose de sus habilidades culinarias.

-Me gustaría probar algo hecho por ti... Bueno eso solo si tú quieres... –soltó Korra rápidamente incrementando el nerviosismo de ambas. Asami se tensó ante la idea pero ciertamente desde que aprendió a cocinar estaba ansiosa por que Korra probara de sus creaciones.

-Cla...claro. Si gustas te puedo prepare algo ahora... –

-Me encantaría- dijo la morena con una sonrisa.

Aun en silencio ambas se dirigieron a la elegante cocina. Ninguna de las dos sabia como acercarse, después de tres años ambas se encontraban totalmente nerviosas e inseguras de que debían hacer. Ambas tenían miedo de hacer algo que lastimara a la otra.

En silencio Korra observaba fascina cada uno de los movimientos de la heredera. Embelesada con la belleza que desbordaba, enamorándose por segunda ocasión de ella.

Asami se acercó a la estufa con la intensión de mover una olla con fideos y retirarlos del fuego. Con cuidado la levanto pero al querer dar un paso uno de sus pies tropezó.

-¡Cuidado!- Korra corrió hacia ella protegiendo el cuerpo de Asami con el suyo empujando la olla invierte lejos con la maestría de su metal control y evitando que el líquido se derramara. Cuando se dieron cuenta sus cuerpos estaban completamente pegados, podían sentir el calor de la otra. Su aroma, el rápido latir de su corazón. No pudo resistirlo más y sin pensarlo dos veces Korra tomo el rostro de la heredera entre sus manos y decidida cerro la distancia entre ellas fundiéndose al fin en un dulce y anhelado beso...

Un roce que en milisegundos fue respondido. Una caricia que en segundos subió la temperatura de sus cuerpos y pasó de la inocencia a la pasión... Se necesitaban y ya no podían postergarlo más.

-Ummm.. - un gemido involuntario escapó de la hereda al sentir la lengua traviesa de la morena jugar con la suya. Aquel dulce sonido fue un incentivo adictivo que quería volver a escuchar. Sus manos que se encontraba en la cintura de la pelinegra y disfrutando de las curvas de su cuerpo las deslizó suavemente hasta los glúteos aferrándose a ellos para levantar Asami y sentarla en la barra para una mejor posición.

Sin dejar de besarse Korra comenzó a desabrochar la blusa de la heredera dejando al descubierto la fina lencería carmín. Su cálidas manos comenzaron a acariciar la blanquecina espalda de Asami deleitándose con la suavidad de su piel, proponiéndose recorrer cada rincón de esta. Sus dedos se detuvieron en su estómago, delineado los músculos que aún que, no tan marcados como los de ella le sacudían su mundo excitándola sobremanera. En un momento Korra decidió romper el beso, solo para viajar con su lengua desde la boca, pasando por el cuello hasta llegar a su hombro. Deleitando se con el sabor se su piel. Sacándole gemidos ahogados a la ingeniera que llevaban su nombre...

-Korra... - decía Asami entre suspiros. Poco le importaba donde estuvieran necesitaba sentir al Avatar contra ella. De un jalón le saco su blusa dejando el descubierto su esculpido torso. Se mordió los labios y Korra soltó una risilla al ver la cara de heredera que denotaba deseo. Asami se abalanzo a sus labios una vez más mientras con vehemencia acariciaba la piel expuesta de la morena... Korra movió sus manos hacia el broche del sostén de la ingeniera y con un sutil movimiento deshizo el agarre desesperada por lo que estaba a punto de develar... Lentamente la prenda callo y Korra se separó un poco para apreciar a la musa frente a ella. Con las mejillas enrojecidas y los labios entreabiertos Asami desviaba su mirada avergonzada pero sin tratar de ocultar su desnudez. Dejando que la morena la contemplara. Su pecho subía y bajaba a causa de la agitada respiración, su piel brillaba por la fina capa de sudor y sus perfectos senos denotaban su excitación... Korra no pudo resistirse más y con premura acerco su boca a uno de ellos Provocando en el acto un sonoro gemido de Asami que resonó en la habitación. La textura, el sabor... Todo en ella era perfecto, exquisito, una droga de la que quería ser adicta. Su lengua acariciaba el botón rosado provocando que la heredera arqueara la espalda mientras el nombre de Avatar era evocado con deseo.

La heredera, quito el vendaje que ocultaba los pechos de la maestra de los cuatro elementos quedándose sorprendida al verlos por primera vez... Tomo ambos con sus manos comenzando a masajear con sus pulgares la punta de ellos.

-Ahh... - soltó Korra al sentir las caricias de la heredera.

-Vallamos a mi habitación... - dijo Asami con dificultad. Korra asintió. El avatar la tomo entre sus brazos y la llevo hacia donde la enorme cama de la hereda les aguardaba. Con delicadeza la posó en la cama mientras ella suavemente se posicionada sobre ella. Asami sonrió y tomando los pantalones de ojiazul por la orilla los deslizó hacia abajo despejando la de ellos con rapidez

-¡Eso fue rápido...! – Dijo divertida Korra con la respiración entrecortada -Mi turno – Asami río, y con torpeza comenzó a buscar los botones de la fina falda.

-Déjame ayudar... – se ofreció Asami al ver como los dedos de la morena temblaban y con habilidad su falda ya se encontraba fuera de ella... Ahora sólo una delgada tela cubría su intimidad al igual que Korra...

-Espíritus... Ahora... Yo no sé qué hacer - admitió la ojiazul avergonzada. Asami se sorprendió un poco ya que en todo el proceso Korra parecía saber lo que hacía y ella bueno ella tampoco sabía que debían hacer...

-Yo tampoco... Pero podemos dejar nuestros instintos nos lo digan –

Korra asintió y se acercó a sus labios nuevamente solo para fundirse en una nueva danza se pasión. Las manos de la morena por si solas se fueron deslizando por el cuerpo níveo. Como si supiera exactamente donde tocar. Pronto su recorrido término al borde de la panti de la heredera. Emocionada y nerviosa deslizó su mano debajo de esta sintiendo como la piel de Asami se erizaba... Llego al punto exacto, a la perla que parecía estar húmeda a causa de la excitación; lo que podía paladar elevó su deseo haciendo que gimiera en el oído de la heredera. Aumentando así la lujuria en ambas...

Poco a poco fue moviendo su mano a un rito lento dejando que dedos jugaran con el clitoris de Asami quien no podía parar de gemir. Apartándose un momento retiro completamente la prenda. Teniendo ahora completamente desnuda a la ingeniera...

-Te amo... - susurro sin pensarlo admirando al perfecto ser frente ella. Asami respondió con una dulce y bella sonrisa mientras pasaba sus brazos por el cuello de Korra acercando la a ella.

-Yo también te amo... - le murmuró al oído.

Korra sonrió y volvió a besarla mientras su mano se acercaba nuevamente a la húmeda intimidad de la hereda. Abriéndose paso entre los pliegues y con cuidado llego a la abertura de donde emanaba aquel dulce y transparente líquido... Miro Asami esperando su permiso quien solo se limitó a asentir mientras sonreí. Korra le devolvió el gesto y besando la con suavidad comenzó a internar su medio e índice...

-Ah... –

-¿Te estoy lastimando? – cuestiono preocupada la morena.

-No... No estoy bien... –

-¿Quieres que continúe?

-Si.-respondió Asami de inmediato.

Con cuidado Korra comenzó a internarse un poco más sin moverse esperando a que Asami se acostumbrara a ella... Lentamente comenzó a mover su mano y los gemidos de la heredera aumentaron...

-Korra... - pronunciaba entre suspiros.

El cuerpo de Korra cada vez ardía más. Lo que sus falanges lograban palpar la estaban volviendo loca y la voz deseosa de Asami la excitaba sobremanera al tal punto que podría llegar al clímax con ella.

-¡Ah!, Más... Más... - murmuraba la heredera. Y aquella súplica no pasó desapercibida por la morena quien aumento el ritmo y fuerza de sus embestidas al mismo tiempo que añadía su toque como muestra de los cuatro elementos...

-¡Aahh!... Korra!... – gimió con fuerza.

Asami juraría que aquello era agua control combinado con la calidez de un maestro Fuego. Sus sentidos estaban al máximo y su cuerpo se arqueaba cada vez más. Las uñas quedaban clavadas en la espalda de la morena y un increíble orgasmo estaba a punto de golpearla...

-Korraaa! - Grito cuando sintió alcanzar la cima del placer mientras se aferraba con fuerza al cuerpo del Avatar. Poco a poco su cuerpo fue relajándose nuevamente mientras a cada caricia de Korra sentía su ser temblar ante lo sensible que habían quedado sus sentidos.

-¿Estas bien?- Cuestiono la morena mientras acariciaba suavemente el brazo de la heredera

-Increíble... - respondió con falta de aliento y con una hermosa sonrisa -¿Cómo aprendiste a hacer eso?-

-¿Hacer qué? –

-Ya sabes... Lo del control-

-Oh... Eso... Solo se me ocurrió... –declaro embozando una brillante sonrisa, satisfecha que Asami lo hubiese disfrutado tanto.

-Entonces es usted toda una genio Avatar Korra- declaro la ojijade divertida.

-Lo sé-respondió con una sonrisa llena de arrogancia. Ambas rieron para después besarse con ternura.

-Aún no hemos terminado - sentenció Asami. Y dejando a Korra debajo de ella en un rápido movimiento que tomó desprevenida a la morena se posiciono sobre ella.

Con un deseo voraz Asami se abalanzó a los labios de la morena mientras sus manos viajaban hacia la intimidad del avatar... La piel de Korra se eriza a cada roce.

Asami se deslizó tatuado de besos la tez morena, su recorrido en descenso por el cuerpo de Korra era taciturno tomando más tiempo en las cicatrices con las que se topaba; las cuales besaba con delicadeza y ternura. Finalmente llego hacia su sexo que aún estaba cubierto por su ropa interior. Con una sonrisa en su rostro y observando atenta el rostro sonrojado de su pareja deslizo la prenda fuera quedándose sorprendida al ver lo húmeda que se encontraba la morena.

-Es... Es tu culpa...me excitaste demasiado y yo no pude controlarme...- declaro Korra con vergüenza ocultando su rostro con sus manos.

-Eres hermosa- declaro la pelinegra con ternura besando suavemente los muslos del avatar.

Fijo nuevamente su vista en centro de Korra e inevitablemente la heredera sonrió maravillada por lo veía. Pronto, el deseo de probar el néctar le invadió y sin más se acercó a el clítoris de Korra acariciando lo con su lengua recibiendo como respuesta un agudo gemido que la incentivo más a continuar. Abrumada por el dulce sabor de Korra acerco más sus labios dispuesta a degustarla por completo.

-¡Aah Asami!.-decía con dificultad aferrándose a las sábanas mientras su cuerpo se retorcía a causa del tremendo placer.

La pelinegra podía sentir como el sexo del avatar se hinchaba provocándole a probar aún más de ella. Korra no podía más. Los movimientos erráticos de sus caderas denotaban que pronto llegaría al final. En un movimiento osado la húmeda y cálida lengua de la heredera se internó en el origen del creciente y exquisito néctar; provocando en Korra un gemido tan agudo que seguramente se escuchó en cada uno de las habitaciones de la enorme casa. De pronto sus músculos se tensaron y lo que parecía una pequeña flama de fuego salió expulsada de su boca acompañada de un sonoro suspiro que evocaba el nombre de la CEO de industrias futuro anunciado el final del orgasmo.

Agotada y aun con pequeños espasmos, dejó descansar por completo su cuerpo en colchón y enseguida Asami se acercó a ella acurrucándose junto a ella y depositando un dulce beso en los morenos labios. Korra la abrazo con fuerza y una cuantas lágrimas de felicidad comenzaron a resbalar por los costados de su rostro.

La brillante luz plateada bañaba sus desnudos cuerpos quedando solo ella como testigo de la pasional faena de los seres que se añoraban, dos seres que se aman y se necesitaban…


Al fin un reencuentro digno de haber sido trasmitido en Netflix XD (con nick obviamente JAMAS hubiera pasado, ni un misero beso nos regalaron los desgraciados) en fin espero que le haya gustado la reunión de estas dos chicas. Sin embargo, Harumi aun no queda fuera del juego, asi que Korra tendrá que echarle galleta para no dejar solita de nuevo a Asami. Muchas gracias por sus comentarios y chicos. Felices fiestas a todos. Disfruten con sus seres queridos y todos aquellos que tienen la fortuna de conocer a un personitas tan geniales como ustedes. !son estupendos! Feliz navidad y nos leemos pronto :D