Eren estaba muy feliz pero a la vez sentía que se le iba el alma del cuerpo. No confiaba en aquel hombre del cual aún no conocía su nombre. Mikasa al presentarlos olvidó decirle.

—Comenzaré... -Habló el azabache con los ojos grises clavados en los aguamarina del moreno- Uno: Debes tener trabajo -Era fácil pues ya trabajaba- Dos: Entender que no me agradas -Eso fue como un golpe, realmente pensó que sí lo hacía a pesar de ésa mirada tan fría- Tres: Estaré en todos lados observándote -Un escalofrío recorrió todo su ser- Cuatro: La lastimas y te castro- No pensaba hacerlo, y ahora menos con tal advertencia- Cinco: Debe estar en casa treinta minutos antes de lo acordado -Podía ver como se le salía el padre sobre protector por la boca, ojos, nariz, en fin. Donde tuviera un agujero -Seis: Si me mientes te encontraré -No lo dudaba, el otro lucía casi como un criminal de vez en cuando con las expresiones que hacía- Siete: Debes tener abogado -¿De qué le serviría uno...? -Ocho: No me importa ir a prisión -Cobraba sentido la regla anterior. Eso definitivamente era una amenaza -Nueve: No deben tener sexo aquí ni en otra casa hasta el matrimonio -¿Era broma...? Cómo podría mantenerse en abstinencia durante tanto tiempo. Y... ¿Matrimonio...?- Diez: -Se acercó lentamente a su oído -Cualquier cosa que le hagas a ella... Te la haré a ti -Por inercia retrocedió. No pudo evitar el sonrojo al imaginarse millones de cosas imprudentes. Todas con resultados sexuales. Pero era imposible. Aquel hombre no parecía que se acostara con el novio de su hija. Es más, no pareciera que le gustasen los hombres- Oi, ¿Entendiste todo, mocoso? -Espabiló pegando un pequeño salto-.

—S-Sí, Señor... -Esperó unos segundos esperando a que el ajeno revelara su nombre-.

—Levi -Completó secamente por la reacción anterior tan asustadiza, estaba algo ofendido-.

—Eren, ¿Te encuentras bien? -Nuevamente su novio sudaba frío mientras temblaba e incluso estaba pálido lo cual notaba en unos segundos ya él era de tez bronceada-.

—E-Estoy bien.- Al escuchar eso Levi se fue dejando a ambos en silencio. Ya ni había nada de que más hablar-.

—Creo que eso fue un sí -Dijo Mikasa dejando escapar una sonrisa mientras Eren soltaba un suspiro cansado por la presión y agotamiento producto del Señor Levi-.

—Debería irme. Seguro es tarde- Acertaba. Ya eran las diez con veintidós minutos. Llegaría a su casa a la media noche si partía de inmediato-.

—Quédate. Le diré a papá -Sin esperar mayor respuesta que un brinco por parte del castaño, salió en dirección a la habitación de su progenitor-.

—E-Espera Mikasa.- Ya era demasiado tarde. La chica no estaba-.

Maldición... Lo que menos quería en ese momento era quedarse un segundo más. Si hubiera estado solo con Mikasa aprovecharía, después de todo era hombre y tenía sus necesidades pero con su padre vigilándolo, pues creía en su palabra, no podría hacer mucho.

—Mocoso -Una voz masculina que reconoció de inmediato a pesar de conocerla desde hace unas horas. Era el señor Levi- Mikasa me dijo que te quedarías. Sígueme -No esperó respuesta. Ninguno de los dos Ackerman lo hacían-.

Caminaron unos minutos. Estaba seguro que no dormiría con Mikasa esa noche.

—D-Disculpe. ¿Podría usar el baño? Necesito bañarme-Levi asintió mientras salía. Al poco tiempo regreso con un ¿Pijama?-

—Ten esto, hay tollas en el baño- Era cortés... Por ahora, suponía, sólo porque sabía que Mikasa estaría espiando de alguna u otra forma. Conocía demasiado bien a su hija. Bueno era obvio por ese hecho de ser familia y que él era igual-.

—Gra-Gracias.- No esperaba tal trato por parte de Levi... Luego de que se fue él entró a la ducha-.

Era relajante sentir como las tibias gotas recorrían su bronceado cuerpo. Se masajeaba el cabello con el champú que olía dulce pero a la vez masculino. Como el padre de Mikasa… ¿Cuándo lo había olido? Ni siquiera había estado tan cerca como para sentir el aroma que desprendía todo su ser. Se sentía un pervertido. Y quizás lo era. Notó su miembro semi erecto con sólo esa fragancia y recuerdos de los movimientos de Levi, o cuando se acercó a susurrarle tan sugestivo… Antes de que su mente se volviera a llenar de pensamientos morbosos cambió el agradable agua tibia por la fría para bajar a su amigo que quería cobrar vida propia pero él se la negó cruelmente.

Cuando acabo tomó dos de las toallas, una la ato a su cintura mientras que la otra la llevó a su cara. Gran error. Nuevamente esa cautivadora fragancia lo envolvía reviviendo a su amigo. No quería entrar de nuevo así que se decidió por ignorar aquella parte que le dolía y dormir.

Se preguntaba por qué reaccionaba así, no solía excitarse tan fácil y con cosas como esas.

Cuando termino de secarse y vestirse notó nuevamente el aroma. ¿Acaso lo iba a seguir toda su corta estancia?

Maldito olor por provocarle fantasías.

Maldita Mikasa por obligarlo a quedarse.

Maldito Levi por se objeto de sus fantasías.

Maldito él por desear al padre de su novia. ¡Y lo acababa de conocer!

Tratando de dormir se revolcó toda la noche hasta por fin lograr quitar de su mente que estaba en una casa ajena. Lastimosamente sólo logró dormir tres horas antes de que Mikasa lo fuera a despertar. No tardó mucho. Simplemente se vistió y se fue a pesar de las quejas de su novia para que desayunara. Pero sabía que Levi estaría allí. Así que cuando logró convencer a la chica se fue hasta su departamento.

Cuando llegó se dejó caer pesadamente. Moría de hambre pero su cuerpo no quería moverse. Decidió dormir. Sólo cerró los ojos y no volvió a despertar hasta unas cuatro horas más tarde...

¡Hola..! Como había prometido, intentaría hacer los capítulos más largos y ahí está mi intento c': Bueno, no hay mucho que decir... Lamento la tardanza :c

Hasta el siguiente capítulo •-•

KisekiKomiko~