¿QUÉ HARÍAS SI DESPERTARAS CON 17 AÑOS OTRA VEZ?
Historia escrita por:LyricalKris
Traducido por:Sasita Llerena (FFAD)
Beta:Mentxu Masen (FFAD)
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Otra semana pasó sin incidentes, cada día fluía, sin problemas, al siguiente. Fue una buena semana. Edward comenzó a relajarse de verdad, cayendo en una rutina fácil, hacer su trabajo en la escuela y pasar su tiempo libre con Jasper y Bella.
Jasper se quejaba a menudo que desde que habían aceptado a una chica en el club de Machos Anti- Mujeres, jugaban mucho menos. Decía que solo toleraba a Bella porque ella, como una chica, tendría una perspectiva diferente de su próxima cita con María.
—Sabes que nunca he salido con una chica —dijo Bella cuando mencionó esto, dándole a Edward fantasías muy placenteras. Agarró un cojín del sofá para cubrir su reacción automática.
Bella y él habían elegido sus opciones para tomar las clases de kickboxing. Se inscribieron y comenzarían en Port Angeles el jueves siguiente.
Cuando fue a la cama la noche del segundo domingo, Edward había olvidado que su primera vida había pasado. Era feliz en su adolescencia, viviendo el momento.
Por lo que no debió sorprenderle despertarse de la manera en como lo hizo.
— ¡Wingdum levosa! (1) —La voz familiar de una niña habló justo antes de sentir que su cuerpo iba a la deriva por el aire.
La sensación de ingravidez era preocupante por lo que se despertó sobresaltado. Se quedó sin aliento cuando se encontró flotando varios metros en el aire, agitó sus brazos para intentar agarrarse de algo que no existía.
— ¡No, no! —La pequeña Alice exclamó mientras caía al suelo. Ella resopló mientras él trataba de recuperar el aliento—. Se supone que debías estar quieto.
—Se supone que debo permanecer en el suelo —se quejó Edward—. No soy un pájaro. —Se levantó del suelo, sentándose en un sofá cercano—. No me digas... ¿Ya se acabaron las vacaciones?
—Te di días adicionales —dijo Alice alegremente.
—No lo entiendo —dijo Edward suspirando—. Estamos viviendo en un futuro completamente nuevo. ¿Por qué no lo dejas fluir? ¿Qué falta por ser cambiado?
Mostrándole su gran sonrisa descarada, Alice levantó la varita de nuevo. — ¡Ya lo verás!
~2 de Marzo, 1999~
Un mes.
Se había saltado un mes completo.
Edward se levantó de la cama, frotándose los ojos con cansancio y tratando de que su mente se despertara. De alguna manera se sentía engañado, como si no hubiera sido capaz de disfrutar de ese mes por el que había trabajado tan duro.
Entonces, los recuerdos de todo el mes penetraron su conciencia. La sensación de pérdida se disipó. Había vivido esas semanas. De hecho, habían sido bastante buenas.
Sintiéndose un poco mejor, aunque estaba nervioso por lo que podría suceder hoy, Edward se preparó para la escuela. Se sentía satisfecho con recordar cómo había engatusado a Carlisle para que le comprara más ropa. Su armario, un paraíso para los frikis antes, ahora estaba casi libre de nerds.
Aunque no había sido capaz de dejar de lado una camiseta de Darth Vader que decía: Varder fue enmarcado.
Edward se miró por última vez en el espejo del baño. Gruñendo para sí mismo, se subió las gafas por la nariz.
—Hey. Peter Parker. No hay arañas radioactivas en Forks. Vas a tener que vivir con tu deformidad —dijo Emmett, asomando la cabeza por la puerta.
— ¿Qué estás haciendo aquí arriba? —Edward gruñó, agarrando su mochila y empujando a su detestable hermano mayor—. Viniste aquí específicamente para molestarme.
—Viste. Tú solito te respondiste la pregunta. Mamá siempre me dice que eres inteligente...
Edward olvidó, momentáneamente, que era un hombre de 29 años de edad, en una misión para cambiar su vida. Mientras descendía las escaleras, intercambiando insultos con su hermano, era totalmente el joven de 17 años que parecía.
—Tu cabeza se parece a…
— ¡Muchachos!
Edward y Emmett se detuvieron en la parte inferior de las escaleras donde Carlisle estaba a punto de salir por la puerta. Su padre negó con la cabeza. —Emmett, te das cuenta de que eres un adulto, ¿verdad? Legalmente, quiero decir. Puedes votar, ir a la guerra, comprar cigarrillos. No que te estoy diciendo que lo hagas.
— ¿No quieres que vote?
Carlisle inclinó la cabeza, mirándolo divertido. —La idea me asusta en este momento. —Negó con la cabeza—. Y Edward, eres un adulto en tres meses. Ambos votarán por el próximo presidente y todavía están discutiendo como niños pequeños.
—No importa por quién votemos de todos modos —dijo Edward distraídamente.
—No tengo tiempo para una conferencia sobre cómo usar sus libertades civiles. Llenen los espacios en blanco —dijo Carlisle, sobre todo divertido.
—Eso no es lo que quise decir —murmuró Edward, frotándose la nuca tímidamente. La derrota electoral del 2000 no había sucedido todavía. Estaba demasiado ocupado estando de fiesta para votar la primera vez, y ahora sabía que su voto no contaba de todos modos.
—Que tengan un buen día, muchachos —dijo Carlisle, enredando el cabello de Edward y palmeando el hombro de Emmett.
Edward desayunaba mientras lanzaba pedacitos de su cereal a Emmett discretamente, hasta que se dio cuenta y le dio un pellizco bastante doloroso. Edward estaba a punto de ir tras él cuando su madre les arrojó por la puerta a sus coches separados.
Llegar a la escuela inmediatamente trajo otra experiencia adolescente única. Las paredes estaban cubiertas con carteles que anuncian el baile de primavera, el baile donde las chicas elegían. Era de lo único que se hablaba.
No pudo evitarlo. Se preguntaba si Bella le preguntaría.
El mes pasado estaba lleno de Jasper llamándole idiota. Repetidamente le decía que Bella diría que sí, si la invitaba a salir. Nada de qué preocuparse. Era algo seguro.
Edward le argumentaba una y otra vez que si ella estuviera interesada, siempre podría preguntarle, también. Ella era una mujer fuerte e independiente. Ahora conocía a Bella lo suficientemente bien como para creer que si ella lo quería tanto, ella le preguntaría.
Bueno, esa teoría podría ser comprobada hoy.
Y si le preguntaba, ¿qué diría?
Y ¿por qué se estaba poniendo todo nervioso y extrañamente esperanzado por un estúpido baile de secundaria? ¿Quería ir a un baile? Papel crepé y una banda mala...
Bueno, él quería que ella se lo pidiera, estaba seguro de eso.
Y la idea de que ella no querría preguntarle era... casi insoportablemente dolorosa.
Para la hora del almuerzo, Edward estaba más que un poco preocupado por la pregunta en cuestión. Dio un salto de casi un kilómetro cuando Bella se sentó a su lado. —Hey, Edward.
— ¡Hey! —respondió, bastante sorprendido que su voz se rompiera como si tuviera 13 en vez de 17.
Bella lo miró, levantando una ceja.
Por suerte, el resto de la mesa llegó casi al mismo tiempo.
La hora del almuerzo estaba más llena que solo Jasper. Él trajo a María, aunque ella estaba tan pegada a su lado, que realmente no contaba como si necesitara una silla extra. Ella tranquilamente podría estar sobre su regazo como claramente quería estar. La amiga de María, Lucy, también se sentaba con ellos. Angela Weber y Jessica Stanley alternaban sentarse con la "mesa nerd" como Jessica tan cariñosamente los llamó, y estar con Lauren, Mike, Tyler, y Eric.
Hoy las chicas se les habían unido y como todos los demás, hablaban sobre el baile.
—Hay demasiadas chicas en esta mesa —murmuró Edward para que solo Jasper lo pudiera oír.
Su mejor amigo le dio una mirada de ¿Qué te pasa? ¿Demasiadas chicas? Jasper ladeó su cabeza con curiosidad, inclinándose para asegurarse de que las chicas no pudieran oírle. —Edward... ¿No te gustan las chicas? Porque... ya sabes, eso está bien.
Edward rodó sus ojos. —Hablas como Emmett.
— ¿Entonces qué?
—No lo sé —murmuró Edward, encogiéndose de hombros, incómodo—. Son todas las risitas. Suena como si estuvieran escogiendo víctimas en lugar de parejas para el baile —dijo, señalando vagamente a las chicas quienes tenían sus cabezas inclinadas y muy juntas.
Jasper lo miró con curiosidad antes de que se echara reír. — ¿Crees que nadie te lo va a preguntar? —acusó.
—Como si me importara un estúpido baile —bufó Edward.
—Pregúntale, Edward —Jasper dijo.
—La chica es la que elige.
— ¿Qué… vas a dejar que una estúpida regla te detenga? —se burló.
—Es repulsivo —Edward insistió.
—Lo que sea.
Más tarde, Edward caminaba a Biología junto con Bella, aún irracionalmente irritado y nervioso con toda esta experiencia.
— ¿Estás bien hoy? —Bella preguntó en voz baja.
—Estoy bien. ¿Por qué no iba a estarlo?
—Luces... no lo sé. Tenso —dijo Bella, golpeando su lado ligeramente.
La acción lo hizo sonreír. No podía evitar sonreír cuando ella lo tocaba. —Estoy bien. Solo un poco preocupado. Un examen matador en historia, y no estoy seguro si pase.
—El examen no fue tan difícil —refutó Bella, ya había tenido la misma clase el período anterior al suyo—. Fue…
—Hey, Bella.
Edward y Bella levantaron la vista, Edward se irritó al encontrar a Mike inclinado en el borde de la mesa.
Los cinco minutos antes de que empezara la clase estaban entre los más largo que Edward había vivido. Mientras escuchaba, sus garabatos se hacían cada vez más oscuros a medida que presionaba, cada vez, más su lápiz, en tanto que Mike no se daba ni cuenta. Sus pensamientos hacia el otro chico eran tan venenosos, que Edward estaba totalmente sorprendido de que no estallara en llamas.
Lo peor fue, que aunque estaba enojado con Mike, estaba más enojado consigo mismo. En su memoria le vino un recuerdo de hace una semana. Mike le preguntó directamente si tenía algún interés en Bella.
—Es solo una amiga. —Edward había contestado, y ahora lo estaba lamentando.
Ella debería tener a alguien que sea de su edad... en la realidad.
Edward pensó que su subconsciente podía ir a joderse a sí mismo.
En español, Emmett se jactó de que Rosalie lo había invitado al baile. A pesar de su molestia por la persistencia del tema, a Edward le hizo gracia la felicidad evidente de su hermano mayor. — ¿Qué esperabas? Esa chica pasa más tiempo contigo que con su familia.
—Bueno, ella amenazó con pedírselo a Tyler.
Edward negó con la cabeza. Rosalie era manipuladora pero en la divertida manera adolescente. A diferencia de Victoria quien había sido cruel.
Mientras reflexionaba acerca de cómo Rosalie tenía a su hermano envuelto alrededor de su dedo, Edward casi se pierde lo siguiente que dijo. —... Le dije que era una amenaza vacía de todos modos. Si Bella no le pregunta a alguien rápido, Tyler va a preguntarle. —Se rió entre dientes.
— ¿Va a qué?
Emmett levantó las cejas. —Tyler ha estado un poco obsesionado con la chica desde el accidente. —Se rió entre dientes—. Le sigo diciendo, que casi matar a alguien no significa que se puede empezar una relación, pero no sé, el chico está totalmente convencido de eso…
La boca de Edward se convirtió en una línea apretada. — ¿Qué nadie se ha dado cuenta que la chica es la que elige?
— ¿Edward? No estás interesado en ella... ¿No es así compañero? —preguntó Emmett—. Pensé que ustedes dos se encontraban en la zona de amigos con todos los juegos de video y todo eso. Ella es como Jasper 2.0.
—Lo que sea —murmuró Edward, agradecido de que la señora Goff entrara en ese momento.
La campana apenas había sonado señalando el final del día, y Edward ya estaba fuera de su asiento. Se dijo que simplemente eran las ganas de llegar a Port Angeles, hoy había kickboxing y estaba teniendo problemas con las llaves, una parte de él sabía, que en realidad, estaba lleno de mierda. Era absolutamente importante que llegara a Bella tan pronto como fuera posible, preferible antes de que Tyler lo hiciera.
— ¿Bella? —preguntó él, llegando justo cuando ella abría la puerta de su camioneta.
— ¿Qué? —le preguntó irritada. Edward dio un paso atrás sorprendido por su tono. Al instante, su mirada dura se suavizó—. Lo siento, Edward. Es que... Eric me invitó al baile y luego Tyler me alcanzó justo después de clase. —Ella negó con la cabeza.
—Oh —dijo Edward, queriendo presionarla para obtener más información, es que simplemente ¿no quería ir con Eric, Tyler, o Mike? Pero se detuvo rápidamente—. Estaba pensando, eh. ¿Por qué no vienes conmigo hasta Port Angeles? Te traeré de vuelta aquí para que recojas tu camión. —Él le sonrió—. ¿Cuánto consume por kilómetro esta chatarra de todos modos?
— ¡Hey! —Ella le golpeó suavemente en el hombro—. Mi camioneta no es de tu incumbencia.
—El despilfarro de recursos limitados es asunto de todos —dijo luciendo serio—. Vas a llegar con el tiempo suficiente en lugar de casi arrojarte por la puerta.
Ella le gruñó. Edward hizo todo lo posible para mantener su sonrisa bajo control. Pero al final, estuvo de acuerdo.
Edward trató de no sentirse como si fuera el rey del mundo.
~0~
Todavía era temprano cuando ellos se acercaron al pueblo. Edward pensaba con todo su ser en el baile y por qué Bella no lo había invitado. Que hubiera rechazado a los chicos que se lo habían pedido ya no era un consuelo para él.
Por millonésima vez, iba a preguntarle, solo que al segundo siguiente se convencía de que era estúpido querer ir, por lo que se lo dejaba a ella. Debería estar feliz. Su vida estaba llena. Más importante aún, la vida de Jasper estaba llena. Ambos tenían muchos amigos.
El drama del extraño chico/chica había destruido todas sus amistades en el pasado. No podía hacer eso otra vez, y no podía arriesgarse a que el drama destruyera la felicidad de Jasper tampoco.
Al menos, eso es lo que se repetía constantemente.
Una milla antes de Forks, lo intentó de nuevo. —Bella, yo… um...
Ella lo miró perpleja.
—Hey. ¿Quieres venir a cenar? —preguntó finalmente, deteniéndose justo a tiempo para no golpear su cabeza contra el volante.
—No lo sé. Tengo un montón de tarea —dijo.
—Vamos —dijo él, cayendo fácilmente dentro de la categoría de amigo. Era fácil ser amigo de Bella—. Prácticamente tenemos las mismas clases. Puedes hacer la tarea en mi casa. Además, eres mucho mejor que yo con las llaves por lo que te quiero pedir un favor.
— ¿Qué sucede?
—Emmett. Me ha estado haciendo llaves en el cuello casi todos los días después de clases. Por lo menos será cincuenta veces mejor si una chica le patea el trasero.
La sonrisa de Bella se levantó y cayó varias veces. — ¿Crees que puedo acabar con Emmett?
Una vez más tuvo que tragarse una carcajada. —Bella, hoy acabaste con el instructor.
—Sí, pero, creo que él me dejó.
—Eres tan ridícula —dijo Edward, incapaz de contener su risa.
~0~
Bella se quedó para cenar, y terminó cumpliendo su promesa bastante pronto. Habían llegado a duras penas a la puerta cuando Edward se acercó para coger un poco del pastel de espinacas y alcachofas que Emmett estaba cocinando. Emmett probó que tenía reflejos rápidos, agarró a Edward por la muñeca y rápidamente le retorció el brazo detrás de su espalda.
—Sabes, si estos fueran los tiempos de Aladdin, estaría cortando esta suciedad, ladrón de manos lar… ¡whoa!
Al ver a su hermano con los ojos abiertos y parpadeando en el suelo, Edward se rió tanto que se agarró el estómago.
—Creo que te amo —le dijo a Bella entre risitas.
—Oh, claro. Tienes que tener una chica para que acabe conmigo. Eso no es una victoria, idiota —se quejó Emmett, levantándose del suelo.
—No importa —dijo Edward, finalmente recuperando el aliento—. Valió la pena.
—Haz tu tarea —murmuró Emmett, volviendo a la estufa.
—Lo hiciste, Betty Crocker (2) —dijo Edward, sentándose en la mesa con Bella. Él le sonrío, disfrutando de la sonrisa de satisfacción y del color rosa en sus mejillas por un momento antes de que empezara a buscar en su mochila.
—Hey, Bella —dijo Emmett unos minutos más tarde.
— ¿Sí? —Bella preguntó, mirándolo por encima del hombro.
Emmett sonrió de mala gana. —Eres una chica dura.
Bella se sonrojó de nuevo y le sonrió a la mesa. —Gracias.
— ¿Qué haces dando vueltas con este fenómeno?
—Imbécil —murmuró Edward, sin levantar la vista.
— ¿No es obvio? —Ambos hermanos Cullen se sorprendieron ante eso. La respiración de Edward se quedó atrapada en su garganta—. Alguien tenía que protegerlo, ¿verdad? —Bella le preguntó, sonriendo sin mirar a ninguno de ellos.
— ¡Hey! —Edward protestó mientras Emmett se echaba a reír—. Traidora —acusó a Bella, pero ella sólo le sonrió con dulzura.
~0~
— ¡Buenas noches monstruo de cuatro ojos! —Emmett le gritó desde su habitación mientras Edward subía las escaleras hacia la cama.
— ¡Una chica te pateó el culo! —Edward le volvió a gritar. El gruñido de respuesta que salió desde la habitación de Emmett lo hizo reír de nuevo.
Mientras Edward se metía en la cama, estaba feliz. Pero a medida que el silencio de la noche lo invadía y no había en nada en que ocupar sus pensamientos, Edward recordó que Bella no había mostrado ningún interés en invitarlo al baile.
El pensamiento lo puso de mal humor e inseguro mientras se deslizaba en el sueño.
~ 2 de Marzo, 1999 ~
Edward se despertó desorientado. No estaba seguro de por qué, hasta que miró el reloj... y luego volvió a mirar.
Golpeando la cabeza contra la almohada, Edward trató de calmar la irritación y la emoción que rayaban en la desesperación.
Lo había olvidado. Durante nueve días, se había despertado en el tiempo normal, un día después del otro. A pesar de que había perdido un mes, se encontró así mismo acostumbrándose a la idea de repetir día.
¿Qué podría haber cambiado esta vez?
Era como el día de enero en que nada fuera de lo común ocurrió, y sin embargo, lo repitió varias veces. Demasiadas veces.
¿Cómo podría un día que sólo constaba en charlar sobre un estúpido baile de escuela secundaria, ser importante para el futuro?
Por otra parte, eran los pequeños detalle lo que cambiaban todo. ¿Cuántas veces había aprendido la lección?
Respiró profundamente para calmar sus ya destrozados nervios, Edward buscó su centro de tranquilidad.
Al menos, toda la respiración calmante que hacía el instructor de kickboxing en todas las clases servía de algo. Siempre le había molestado a Edward, era una pérdida de tiempo, pero ahora era realmente útil.
Cuando se sintió en paz, Edward abrió los ojos de nuevo y cogió las gafas.
Ya era hora de hacer frente a otro día.
*Es el hechizo que hace levitar las cosas.
*Es la marca de una masa de una pre-mezcla para hacer cupcakes, Ed le dice eso porque en realidad la está llamando dulzura.
