Holaaaaa! No podía dejar pasar este año sin subir el último capítulo de esta historia

Espero que les guste y agradezco una vez más a quienes han leído mi historia

Enjoy

Sexo vs Amor

-Buenas noches, su majestad – me saludo Frederick desde la barra, limpiando aquel vaso… empezaba sospechar que solo lo hacía para darse la imagen de cantinero

-Buenas noches Frederick – le salude con un movimiento de mano, antes de tomar asiento frente a él

-¿Qué desea que le sirva esta noche?

-Solo agua por hoy – le pedí – además, necesito que me traigas las llaves de mi auto que me quitaste

-¿Las llaves? – Pregunto en tono burlón tocándose el mentón como si pensara de que le estaba hablando – ¿me habla de las llaves que están en mi cuarto desde hace dos noches?

Preferí enviarle una mirada asesina antes de contestar aquel comentario, estoy segura que solo agrandaría su sonrisa de autosuficiencia

-Aquí está su agua, mi reina – dijo antes de dejar el vaso frente a mí y cruzarse de brazos. Lo mire antes de beber tranquilamente y sin perder mi compostura solté la pregunta que tenía atorada desde que entre a este lugar

-¿Por qué la llamaste?

-Me pareció correcto en ese momento – me explico mientras se servía un vaso pequeño – después de todo lo que me dijo aquella noche, supuse que era ella a quien necesitaba

Bebí otro sorbo de agua pensando en sus palabras y todo lo que había ocurrido hace ya dos noches... el llegar a mi casa en el auto de Swan no había sido fácil, no sólo por el pequeño tamaño de este, si no, que su continuo movimiento revolvía mi estómago con cada kilómetro que avanzábamos... estoy segura que de no ser porque ya había devuelto mi estómago minutos antes donde Frederick, lo hubiese hecho sobre su falda.

-Mis llaves Frederick – le pedí colocándome de pie extendiendo mi mano

Lo vi acercar la llaves a mis manos y deteniéndose a medio camino sosteniéndolas en alto

-¿No me va a contar el final de su evolución, con la sheriff?

Lo mire fijamente antes de quitarle las llaves y sin bajar la mirada me deje arrastrar por los recuerdos

-Vamos Regina, ayúdame un poco para poder subirte – me pidió acercando su cuerpo para poder bajarme del carro con algo de dificultad

-Odio tu estúpido auto – gruñí al golpearme saliendo de este con algo de dificultad

-Lo sé su majestad – me respondió antes de aburrirse de mi lentos pasos y tomarme cual caballero de armadura entre sus brazos

Me quede en silencio lo que duro el trayecto hasta mi cuarto apoyada en su hombro algo adormecida con el vaivén de su caminar

Sentí la suavidad de mis sabanas y las manos de ella recorriéndome

-Dije que no tendríamos sexo esta noche Swan – reclame dejándole un golpe en las manos que se habían acercado a mi blusa

La observe girar los ojos ante el golpe y mis palabras antes de continuar con su cometido de desnudarme

-No tengo intenciones de tener sexo contigo Mills, aún menos en estas condiciones

Le lance una mirada de odio ante su declaración… no era necesario ser hirientes tampoco

-¿Y si no quieres tener sexo, porque me estas desnudando? – le reclame nerviosa al ver sus manos dirigirse al botón de mi pantalón

-Por qué no creo que quieras dormir con ropa – gruño tirando de mis pantalones con rabia

-¿Por qué estas enojada?

-¿Por qué bebiste hasta el punto de devolver la comida de hace tres años tras?

-No es de tu interés – le respondí colocándome la parte superior de mi pijama con molestia ante su falta de respuesta

-Entonces tampoco es de tu interés, el porqué de mi molestia

El silencio duro los minutos que tarde en quedar vestida con mi pijama de satén y colocarme dentro de las sabanas

-Dejare un cubo a un lado de la cama por si te vuelves a indisponer y me iré de tu casa – dijo mientras ordenaba mis ropas con una delicadeza inusual en ella

-Emma… - susurre atrayendo su vista - ¿Quieres alejarte de mí, esta noche?

-Nunca

-Ella me llevo hasta mi casa – le explique a Frederick – y me ayudo a llegar hasta mi cuarto

-¿Se quedó?

-Ella siempre se queda Frederick

-Pero… eso fue hace dos noches atrás – ante de quitar las llaves nuevamente de mi alcance – no me niegue el placer de saber el final de esta historia

-¿Cómo sabes que tiene un final feliz?

-Por qué me niego a creer que usted no merece un final feliz, su majestad – contesto tomando mi mano – llámeme bobo iluso si quiere

-No lo eres Frederick – solté un suspiro y tomando asiento nuevamente le conté mi historia con el rubio cisne

Despertar con resaca debió de ser la maldición que le enviara a Blanca Nieves, estoy segura que hubiese sido más efectiva para poder derrotarla en aquellos tiempos. Puedo decir que literalmente me arrastre a tomar una ducha para poder despejar mi cuerpo de todas las sensaciones que sentía, no solo del dolor de cabeza si no tratar de eliminar el olor de Emma que estaba impregnado en mi cuerpo, ahogue un gemido lastimero bajo el agua al haber creído que ella estaría al despertar, sabía que no lo estaría, ella nunca se quedaba tras una noche juntas…

Ya vestida y un poco más repuesta gracias a la magia baje hasta la cocina a buscar mi habitual café

-Nunca se borró del todo lo que me dejaste cuando tuve que irme a New York con Henry hace un par de años atrás – me saludo Emma desde MI cocina acercándose con MI taza de café – ¿Negro y sin azúcar?

-Gracias – dije estirando mi mano para aceptar y rozando sus manos sin querer - ¿podemos hablar?

Asintió con un movimiento de cabeza y se auto invito a mi sillón, yo solo gire los ojos ante su descaro y le seguí admirando su cuerpo una última vez, esta charla sería la última que tendría con ella

-¿Me vas a decir que sucedió anoche? - pregunto una vez que habíamos quedado una frente a la otra

-Emma, yo necesito pedirte un favor - partí mi discurso ignorando su pregunta - necesito que te alejes de mi

-¿Por qué?

-Porque tu estas con Hook y el no merece ser engañado - respondí tragándome mi orgullo, ella era feliz con aquel idiota y yo era su amiga por sobre todas las cosas

-Hook me pidió matrimonio frente a mis padres y Henry - susurro bajando la mirada - y estaba a un paso de contestar, pero no pude

-¿Qué te detuvo?

Bebí un poco más de agua, antes de continuar mi relato

-¿Por qué no contesto? ¿Qué la detuvo?– pidió ansioso y sin respirar Frederick - Vamos Regina no me dejes así

Deje lentamente el vaso sobre la barra para darle más emoción a mi respuesta

-Tú la detuviste

-¿Yo?

-Más bien Frederick – respondió en tono explicativo y nervioso – cuando iba a dar mi respuesta me llamo al teléfono para decirme que me necesitabas en el bar

-¿Que ibas a responder?

-No lo pensé, sabes… solo escuchando sus palabras bastaron para que saliera corriendo por ti – siguió hablando ignorando mi pregunta y colocándose de pie para caminar por la sala de un lado a otro – no solo deje tirada a mi familia, si no, que además no pensé ni por un segundo en quien se supone que es mi amor verdadero

-¿Qué le ibas a responder Emma? – volví a preguntar

-Solo quería estar contigo, confirmar que estuvieras bien y a salvo. No quiero que nadie te haga daño

-¡Deja de ignorarme Swan! – Grite molesta ante su falta de respuesta – Deja de ser tan dispersa y dime la verdad

-¡No lo sé! – Grito volteándose a verme directamente – porque cuando menos te buscaba, cuando menos te esperaba, cuando menos te necesitaba, cuando menos tenía ganas de querer, cuando menos te deseé, y cuando pensaba que no merecía a alguien, aparecías en mi vida.

Levante la vista altiva ante sus gritos

-¿Y crees acaso que yo busque estar ahí? – Camine hasta ella apuntándola con el dedo – era solo sexo Swan, una vez y ya

-Pero no fue una vez y yo…

La mire quedarse callada, reteniendo sus palabras y sus ojos brillar

-Háblame Swan, por favor

-No quiero sexo – se acercó aún más a mí – no quiero sexo y que signifique una lucha por quien domina a la otra, no quiero sexo y tener que marcharme antes que salga el sol y no quiero tener sexo pensando que estoy dañando a alguien más

Asentí con la cabeza entendiendo lo que pedía, no podía obligarla a quedarse… supongo que esta vez sí se marcharía de mi lado

-Regina… te quiero – me susurro levantando mi cara para quedarnos viendo a los ojos – no te asustes si te digo que te quiero, no te estoy proponiendo matrimonio, soló te quiero, te quiero vivir, te quiero sentir, te quiero abrazar, te quiero besar y te quiero tocar

-Emma…

-Te quise el día que te conocí de la mano de Henry años atrás, te quiero esta mañana declarándome con la mínima esperanza que lo que digo sea bien recibido y te quiero mañana aun así si me quieras o no en tu vida

-El estar juntas es imposible Emma, yo…

-Déjame quererte el tiempo que tengamos que ser y no te preocupes por nada más

-Va a ser un desastre – dije tomando su cara entre mis manos – yo no voy a cambiar por ti y tu no lo harás por mi

-Nunca te he pedido que lo hagas, solo quiero estar a tu lado el tiempo que me lo permitas

-¿Algunas vez pensaste que la línea entre el sexo y el amor la terminaríamos por cruzar? – le pregunte antes de besarla suavemente, si prisa, solo sintiendo el sabor de su boca

-Nunca vi esa línea entre tú y yo

-Estoy sin palabras su majestad – soltó Frederick apoyando su cara en el borde la barra con una mirada soñadora – escucharla hablar hace pensar que existe la oportunidad para cada uno

Sonreí ante sus palabras, deje mi vaso y me levante

-¿Ahora si puedo tener mis llaves?

Las dejo sobre mis manos y antes de soltarlas me pregunto

-Si lo que me conto ocurrió en la mañana, ¿por qué recién vino a buscarlas?

-Buenas noches Frederick - me despedí tirando de mis llaves y dándole la espalda, tenía a alguien esperándome fuera de aquel bar

No pude evitar sonreír cuando la vi jugando con celular apoyada en mi carro

-Tardaste – susurro metiendo sus manos por dentro de mi abrigo para atraerme – no me gusta

-Pero ya estoy aquí

-¿A casa? – Me pidió besando mi oído – quiero volver a hacerte el amor hasta que salga el sol

-¿No te basto con lo de anoche?

-Quiero hacerte el amor todas las noches Mills

-¿Y qué prefieres Swan? – le pregunte alejándome para verla directamente - ¿Sexo o hacer el amor?

-¿Que no lo ves Regina? – Me susurro mirándome con aquellos ojos que me hipnotizaban – de alguna manera yo siempre te hice el amor

Y hasta aquí el final de esta historia… si abra epilogo o no dependerá de ustedes… ya saben, un review una presión para seguir escribiendo

Cariño….mi amor… solo tú sabes qué hay de verdad en cada palabra de esta historia…

Saludos desde Chile y un muy Feliz Año nuevo!