Declaración de Guerra
Shadowmon se retiró de la habitación y tomo rumbo al despacho que tenía el departamento de su anfitrión humano que habían instaladas dos computadoras donde obtendría la información de sus próximos blancos.
—Interesante, no solo debo deshacerme del tercer Meijin sino también de los actuales campeones mundiales, ni hablar del rey y reina digimon—
—Maestro Meijin, le buscan varios reporteros por lo de su recuperación milagrosa—un hombre de cabello gris atado en una coleta de ojos azules y un uniforme verde militar que parecía salido recientemente de una convención del anime Gundam le informo al digimon.
—Gracias Gato, has resultado más útil que los digimon a mí servicio, ¿podrías encargarte de los campeones mundiales? —el rostro del digimon no cambio mucho mientras terminaba de escoger a su siguiente "aliado".
—Sera un honor Maestro Meijin, todo por Zeon, ya que cumplirá su promesa ¿Verdad? —contesto el aludido antes de salir de la habitación al obtener un asentimiento por parte del Meijin y quitándose a varios Bakemon de en medio.
El digimon se impregno en el cuerpo del humano anfitrión ya que no debía permitir ser visto por nadie más que los que "trabajaban" para él, se levantó de la silla y fingió una sonrisa antes de llegar al pasillo del complejo de lujosos apartamentos de la zona residencial de Tokio mirando con cierta superioridad tras las gafas hechas con su propio cuerpo oscuro a los camarógrafos y reporteros que estaban ahí por el "milagroso" suceso, si solo supieran que había ofrecido la cura y poder al Meijin por ocupar su cuerpo hasta que un pensamiento de su anfitrión lo distrajo "Estoy en deuda contigo, yo me encargare de los reporteros".
—Mi querido Japón, así como todas las naciones que han seguido mi trabajo gracias por venir hoy— el digimon oculto en la psique del hombre sonreía mientras el humano contestaba las preguntas relacionadas a su estado de salud y su posible regreso al podio mundial.
—¿Unificara a todos los fans de las diversas franquicias de Japón? —pregunto una reportera de cabellos castaños.
—Aunque mi plan es eliminar todas las rencillas pasadas entre los diversos grupos quiero hacerlo de una manera un tanto diferente que en el pasado; Invito a los representantes de cada país de las batallas Gunpla y el juego de cartas de digimon a un torneo mundial que se celebrara en 3 meses al principio de la primavera, si logran derrotarme dejare mi intento de unificación— dijo mientras el digimon hizo una expresión de complacido ya que así podría obtener todas las partículas que necesitaba como posibles soldados en su campaña de conquista al digimundo de esa dimensión.
La entrevista continua sin mucha dilación y como eran respondidas las preguntas eran televisadas a todo el mundo, ya fuese Antena 3, Televisa o Tv Tokio, el anuncio estaba hecho y en varias partes del mundo no pasó desapercibida la declaración de guerra hecha por el Meijin, desde el barrio de Shinjuku hasta Roma, todo el mundo empezaría a prepararse para este evento.
Una vez acabada la entrevista el digimon volvió al control del cuerpo del humano ya que ese era su trato, miro a los digimon fantasmas y le hizo señas a un Myotismon que lo siguiera.
—Amo, estuvo excelente su entrevista y me alegra serle de utilidad ahora ya que mi plan para conquistar el mundo que me pidió fallo por culpa de esos malditos niños elegidos— dijo el vampiro al encontrarse de nuevo en el despacho de su amo.
—¿No tendrá nada que ver que planeabas traicionarme Myotismon?, te tengo una tarea sencilla ocupa los digimons que tengas a tu servicio y obtengas información de quienes son los niños elegidos de esta dimensión—
—Como usted ordene mi amo, ¿Revivirá a lucemon también? —
—no solo a él planeo agregar a otro humano a mi lista de "aliados" a uno que me ayudara a erradicar a los digimons que intenten revelarse a mi conquista—
La habitación se ilumino mientras aparecían a sus pies el citado digimon ángel y un humano de uniforme blanco y que portaba una máscara metalizada disipándose la energía oscura que emanaba del ser.
—Amo Shadowmon, fue liberado al fin—exclamo el digimon al ver a su amo, pero pronto se vio privado del aire por el humano que estaba a su lado que le apretaba la garganta.
—Sucia sabandija ¿dónde estoy? y dímelo ahora o el angelito muere ahora mismo—
—Calma Le Creuset, te he traído de tu trágico final para que me ayudes en la conquista de un mundo de criaturas torpes y de tu propio mundo— ante la afirmación del digimon soltó el agarre contra lucemon.
—Interesante, ¿me ofrece mi mundo y otro a cambio de mi lealtad?, ¿cómo sabe que no le traicionare a la primera? —ante las preguntas el cuerpo humano sonrío y un aura negra rodeo la garganta del clon.
—Porque sé que deseas venganza de un tal Kira Yamato además que sigues solo a la gente con poder, y yo tengo poder en más de una forma además que si me traicionas te regresare al infierno del que te saque— libero a Rau sin mirar que caía de rodillas ante él.
—Bien, ¿Cuál es su nombre y que es lo primero que quiere que haga? — dijo con una sonrisa el rubio frotando donde antes la sombra había apretado su cuello.
En ese momento en otro lado de Tokio una chica de cabellos naranja estrujaba su vaso con zumo de naranja ante lo dicho en la entrevista del tal Meijin mientras que Renamon vigilaba que no destrozara el segundo vaso del día.
—¿Qué se cree en decir semejante barbarie, retarme a mí la reina digimon a un torneo con un montón de pirados por los robots plásticos? — la chica azoto el vaso contra la mesa quebrándolo y escurriendo el jugo por la mesa, después mataría a Takato por decirle que pusiera la entrevista.
El timbre de la casa sonó obligando a Rika a levantarse del cómodo sofá y atender la puerta mientras que Renamon limpiaba por segunda vez el estropicio de su Tamer.
—¿Quién es? —pregunto ya en la misma
—No se ¿será un "desobligado" que se "escapo" con la siguiente modelo que tuvo frente? —dijo una voz al otro lado de la puerta que provoco una risa en la reina digimon ya que solo conocía una persona que se presentaba así
—Adelante papá—dijo Rika dejando pasar a un hombre de unos 30 y pico de edad de cabellos naranjas como ella y así como ojos de la misma tonalidad que su hija.
El hombre paso ante la invitación de su hija hasta que Seiko se dejó ver de la cocina.
—Amuro es un gusto verte—dijo dulcemente la anciana al ver a su ex yerno en la sala —Aun sigo sin entender porque tú y Rumiko se divorciaron—
—No creo que haya sido por mi carisma Seiko, aun el día de hoy me hago la misma pregunta—
La plática que tuvo lugar en esa sala no fue tan importante hasta que se tocó un tema de actualidad.
—Rika, ¿Participaras en el torneo?, porque de ser así me gustaría que fueras patrocinada por las empresas Yajima—dijo Amuro con una sonrisa a medias—además Bandai mando esto para su emperatriz del juego de cartas—
Aun cuando Amuro Ray era un padre devoto y había conseguido dejar a su hija fuera del mundo de patrocinadores y la moda sabía que su hija necesitaría el apoyo de las dos principales empresas que se opondrían al inminente reinado del Segundo Meijin.
—¿Mamá te pido que vinieras? —pregunto la niña con cierta desconfianza.
—De hecho, es un favor para mi amigo Ryoka Yajima, si dices que no, no habrá problemas cielo—
La chica se tranquilizó y asintió con la cabeza a lo dicho por su padre, en especial ya que cursaba en la misma escuela que la hija del director de Yajima Trading aceptando a su vez el mazo de cartas que le había ofrecido Bandai.
—Esta Emperatriz pondrá en su lugar a ese viejo senil—dijo con algo de arrogancia Rika al imaginar tener bajo la suela de su zapato al que oso insultar con un torneo su reinado.
