Holis, aquí les dejo otro capitulo, espero que llene sus expectativas, NickyColferC gracias por tu comentario, oh y Blaine es un chico bueno solo se siente algo reprimido y esta ansioso por estirar sus alas jijiji pequeña Porcelana sabes tengo varias historias sin publicar pero esta me inspira tanto que no podía evitar subirla, oh y con respecto a mi ortografía, lo siento se que es pésima, pero los hay y los ahí son horribles para mi, siempre pongo hay porque es mas rápido, pero intentare fijarme, mi madre siempre me corrige debería tomar nota.

Capitulo 2

Por el radillo del ojo vio como salía del local, más bien como lo arrastraron sus amigos, una vez que el chico salió soltó una palabrota y salió rápidamente a la escalera de emergencia, saco el móvil y llamo a su jefa.

-¿Qué paso? ¿Blaine está bien?- apretó los dientes porque el chico no era precisamente un bebe.

-sí, está bien… pero él me reconoció no sé cómo, yo negué que me enviaras pero tu veras que le dices, de todas formas me gustaría que charlemos el lunes.-

Intento olvidar la salida del viernes, convenció a Eliot para no salir el sábado, así que se la pasó deambulando por su departamento, que era espectacular y nunca lo disfrutaba, pero lo que realmente hizo fue pensar en esos ojos, el mismo color avellana que su jefa, pero de alguna forma no le recordaba a su jefa, quizás porque… el crio era demasiado apetecible, no dejaba de pensar que tenía diecinueve años, era eso, un crio, demonios él tenía ocho años más, no es que estuviera pensando en nada, okey Elliot tenía razón, llevaba mucho tiempo sin sexo, seis meses era mucho tiempo, necesitaba salir más, salir de casería como solía decir Ian su pelirrojo amigo, sabía que dos de sus tres amigos estarían felices con su decisión.

Llego esperando charlar con Catherine pero esta no llego hasta el mediodía, cuando el trabajo estaba en su punta, aunque quería ir y hablar con ella no podía dejar sus proyectos, se había saltado el almuerzo e incluso las galletitas de la tarde, estaba tan hambriento cuando termino el día que envió a Terence a comprarle un sándwich, se sentó en su escritorio y miro por su ventana, nueva york de noche se veía magnifico desde su ventana, iba por la mitad del sándwich cuando Catherine dijo su nombre, bebió un poco de jugo para pasar la comida en su boca.

-no reconocí que te pedí vigilarlo. De todas formas no me creyó. Cuéntame que hizo… no quiso hablarme.- le hizo un gesto para que esperara un poco y termino su sándwich mientras pensaba en el viernes, su jefa tomo un bosquejo y lo examino mientras él comía.

-nada, no hizo nada reprochable… pero no diré mas, creo que no deberías invadir su intimidad. Cat tengo muchas preguntas… empezando por el club donde fue Blaine, no estoy seguro de…- su jefa bajo la mirada.

-Blaine es gay, sé que debí decirte, pero es que… solo lo sé yo, él no quiere hablar con Robert del asunto y… creo que no sería buena idea, mi esposo no es tan tolerante… hace un par de años Blaine me confeso sus preferencias y estaba tan asustado… me rogo que no dijera nada, he sido su confidente desde entonces, me acostumbre a ocultarlo ¿te incomodo mucho ir a ese lugar?- es cierto, el chico no quiso hablar con su madre.

-no, la verdad pensé que lo sabias, yo también soy gay, conocía el lugar, y no es el mejor lugar para ir cuando recién estas saliendo a bares, es un poco fuerte… pero tu hijo se portó bien, no es un mal chico, no se mete en problemas.- vio cómo su jefa se relajaba.

-gracias al cielo, imaginaba tantas cosas horribles, Blaine es muy inocente, odiaría que por mi culpa él se viera… se aprovecharan de su inocencia.- okey.

No quiso decirle a su jefa que el chico estaba pidiendo a gritos acumular experiencia, pero eso no era algo para decir a una madre, y después de todo él lo comprendía. Le dio varios consejos y le conto como fue para él el salir del closet, nada muy íntimo pero si para que ella supiera mas o menos que esperar y que podría hacer por Blaine.

Técnicamente había olvidado esos ojos color avellana como avanzaba la semana, el jueves Elliot e Ian decidieron que debían salir, Adam no estaba tan interesado y a última hora decidió no ir, según Elliot Adam aun no lo superaba, pero ese no era su problema, fueron a "the Factory" un pub con karaoke, bebieron muchos margaritas y termino con un chico en su departamento, Matt, increíblemente guapo, alto delgado con unos ojos preciosos y una voz…

Despertó con la alarma y salto de la cama, paseo la vista por el cuerpazo de Matt unos segundos antes de correr a la ducha, había soñado, con sexo… dejo que el agua lo cubriera pero entonces recordó mejor el sueño, la noche anterior… y… mierda, el hijo de su jefa se había paseado por su mente toda la maldita noche.

El día debería empezar mucho mas relajado, después de haber tenido una noche salvaje, la tensión debió desaparecer pero no. Había tenido que sacar al sujeto casi a la fuerza, por muy bueno que estuviera jamás dejaría a alguien solo en su departamento, era demasiado desconfiado y quisquilloso para eso. Pero Matt logro sacarle una invitación para almorzar, cerca de su trabajo, no estaba seguro… la noche había estado bien pero salir de nuevo… aunque él se consideraba un romántico, y jamás consideraba el sexo de una noche como algo de su vida, sin embargo la noche anterior lo busco, y ahora no deseaba ver más al sujeto pero estaba tan guapo que parecía un sueño, no comprendía que le pasaba, ni siquiera se sentía mal… informo a Terence de su cita, le dijo que era algo familiar, que le recordara si a él se le olvidaba, solía abstraerse de todo cuando estaba con un boceto…

Su teléfono lo hizo saltar cuando empezó a sonar, contesto porque nadie osaba interrumpirlo si no era de vida o muerte, y no lo era, al parecer Matt intento comunicarse a su móvil y como no respondió busco otra forma de hacerlo, el sujeto tenia sus recursos, solo era para confirmar su cita, estuvo murmurando palabrotas porque lo hizo perder la concentración, por lo que cuando era la hora de su almuerzo pensó en serio dejar plantado al sujeto, pero después solo se sintió culpable, después de todo Matt no tenia la culpa de nada.

Fue a la cita y tardo mas de la cuenta en volver al trabajo, para su asombro Matt era realmente agradable y divertido, actor en broadway, una razón mas para estar interesado. Al volver se encontró con el dueño de sus pesadillas, como alcanzo a verlo sin que el niño lo viera pudo fingir que no le impresionaba verlo ahí, el paso con la barbilla alzada, por suerte Terence lo esperaba y venia corriendo con una carpeta…

-en accesorios no comprendieron tus indicaciones y no han querido escuchar… necesito que veas esto y lo apruebes.- le quito la carpeta ahí en el pasillo, por el radillo del ojo vio que el chico intento acercarse pero se detuvo.

-oh mi dios quien podría aprobar esto… ¿esta Sally en el taller?- después que Terence asintió salió disparado.

Después de pasar toda la tarde en el taller con Terence y Sally solo quería llegar a su departamento y meterse en el jacuzzi, beber una copa de vino y dormir. La cara de su asistente le decía que estaba en las mismas condiciones, le dijo que fueran por sus abrigos y fueran a descansar, trabajarían el sábado.

Cuando llegaron a su oficina todo sucedió muy rápido, Keyla la mujer de Terence lo esperaba, la madre de Terence había sufrido un accidente, le dijo que fuera y no se preocupara de nada, que lo llamaba después, pero estaba tan cansado que al llegar a su departamento se durmió hasta la mañana siguiente, lo primero fue llamar a Terence, al parecer la mujer intento levantar una maquina o algo y se había incapacitado un brazo y una pierna, como era mayor tardaría en salir del hospital, y el se vería sin su asistente por un par de semanas. Terence era tan organizado y eficiente que sería difícil reemplazarlo, aunque si seguía el patrón… cuando llego el medio día se dio cuenta que podía hacer el trabajo de su asistente pero aun así necesitaba a alguien… que hiciera llamadas que llevara cosas… aceptaría cualquier interno y pensaría en que Terence volvería pronto, aun recordaba cuando necesito un asistente, tardo tres meses en encontrar a Terence, la gente era tan incompetente…

-señor Hummel e intentando encontrar a alguien pero… no he logrado encontrar a nadie con el perfil.- esa era una forma agradable de decirle que los internos le temían como al demonio, y el odiaba a las personas mediocres.

-¿ninguno es capaz de tomar un teléfono y hacer una llamada o tomar notas? No estoy reemplazando a Terence, nadie podría… ¿es que no hay nadie competente en toda la empresa? ¿Debo hacer tu trabajo Horace?- sabía que el jefe de recursos humanos no se merecía su enfado pero realmente necesita a "el chico de los recados"

-enviare a alguien.- cinco minutos después una chica llamada Noreen se presentó frente a él.

Quería tomar una copa de forma tan desesperada que lo asusto, recién era lunes, tenía tan mala fama que la chica cada vez que le hablaba se echaba a temblar, antes de irse llamo a Horace y le pidió a alguien más valiente, entonces le tocó el turno a Gave un sujeto muy entusiasta, lo soporto por dos días pero no pudo más, él no tenía idea de moda y lo principal de trabajar hay era la moda, confundió los colores tuvo una pequeña discusión con Marc, y hablaba de Marc… Jacobs, lo dejo ir y le enviaron a Claire, la mujer contesto la llamada de Matt y la escucho decir algo de "gay" y se autodespidio, el viernes tuvo a Sugar que en realidad no necesitaba el trabajo porque era una heredera aun así fue divertido, el problema es que no seguía órdenes y coqueteaba con los modelos…

-¿has hablado con Terence? Pregunto porque los internos se esconden en los sitios más… inusuales.-

Catherine tenia media sonrisa, siguió mirando el boceto que nunca lograba terminar, no estaba de ánimos de charlar. Pero a su jefa eso no le importaba, la vio por el radillo del ojo preparar dos tasas de te y luego dejar una de las tasas frente a él.

-¿Cómo esta Terence?- respiro hondo.

-asustado, su padre murió hace un año y creo que la mujer es muy terca, además teme que encuentre un reemplazo… como si eso fuera posible.- hablaron de sus bocetos mientras bebían el te, eso siempre lo relajaba y Cat lo conocía muy bien.

-he pensado en robarte a Sarah si no te molesta.- la chica era perfecta, pero era la asistente personal de su jefa, ella había reemplazado en una ocasión a Terence…

-eso creo que en este momento sería imposible, tengo muchos eventos… vacaciones de invierno… pero… ¿podrías hacerme un favor? Tu necesitas a alguien, no que reemplace a Terence solo que te ayude, sea tu chico de los recados, Blaine…- le solto un no antes de que su jefa terminara de hablar.

-necesito a alguien que sepa de…- su jefa tomo su mano y lo miro con esa mirada de súplica… la misma de cuando lo hizo espiar al chico.

-Blaine sabe de moda, le gusta, quizás no sea la mejor opción pero… Robert lo ha estado fastidiando, y si se queda en casa… Robert lo tomara mas en serio si Blaine trabaja y si lo hace aquí quizás vuelva a confiar en mi, aun no quiere hablarme, el otro dia vino… se quedo sentado por una hora sin abrir la boca.-

Matt llevaba media hora de rodillas frente a él y no lograba concentrarse, debía darle crédito, el no habría aguantado tanto, pero es que no lograba comprender como es que Cat había logrado convencerlo, ahora tendría a ese niño con ojos avellana en su oficina, por dos semanas. Tomo el pelo de Matt y lo hizo acercarse, necesitaba olvidar todo, paso casi todo el fin de semana con Matt en su apartamento pero el domingo por la tarde le pidió que se fuera, estaba empezando a sentirse mal, podía notar como ese delicioso chico se estaba involucrando y el por mas que lo intentaba no estaba ahí, simplemente no le importaba.

Entro en su oficina el lunes por la mañana y después de colgar su abrigo fue hasta su mesa de luz, su diseño seguía sobre la mesa, aun no estaba listo, respiro hondo pero unos golpecitos en su puerta lo interrumpieron, giro mientras decía "adelante" se arrepintió cuando los risos de Blaine Anderson se asomaron.

-buenos días Kurt, estoy listo para…- interrumpió al crio antes que siguiera.

-aclaremos esto desde ahora, no es Kurt, nunca es Kurt, puede que seas el hijo de Catherine, de hecho, solo porque eres su hijo estas aquí, en fin, aquí soy el jefe, tu jefe y me dirás señor Hummel como todo el resto.- Blaine había cerrado la boca pero mantenía una sonrisa escondida, el no había perdido la ilusión.

-okey jefe, buenos días señor Hummel.- respiro hondo y tomo el puente de su nariz entre el pulgar y el índice.

-no estas cualificado para ser mi asistente, pero al parecer nadie más que Terence lo está, seras el chico de los recados, lo que necesite te lo pediré, puedo ser exigente y nada amable, si no estas de acuerdo la puerta esta justo tras de ti.- lo vio asentir y ahora ya no tenia esa sonrisa escondida.

-Horace de recursos humanos me explico mas o menos mis funciones.- fue hasta su escritorio encendió el computador.

-deja tu abrigo, y ven aquí.- lo observo hacer lo que le pidió, el saco su agenda del escritorio mientras el chico se acercaba. –esta es mi agenda, debes avisarme de cada cosa que esta aquí… anotar todo… y por ahora lo que quiero es un café…- lo vio tomar la agenda y luego salir.

Termino de enviar correos y asegurarse que todo estuviera en orden antes de ir al taller… con el café en la mano y Blaine a su lado. Pronto tenían el lanzamiento de la nueva colección y como siempre todo era un caos, Blaine se había adaptado perfectamente, cada mañana encontraba su café sobre el escritorio el computador encendido y no había perdido nada en su agenda, además todos adoraban a Blaine, el chico era agradable… les gustaba mucho mas que Terence, aunque claro Terence podía tomar decisiones que Blaine no podía, no conocía tanto de moda por lo que no podía pedir su opinión, pero el niño era realmente eficiente, incluso cuando le gritaba o no le daba las gracias…

-señor Hummel… ¿el guardia de seguridad quiere saber si tiene una hora aproximada para su salida?- había estado trabajando en su diseño, Blaine había estado organizando sus correos, miro la hora en su reloj y luego miro fuera, no quedaba nadie, era normal ya pasaban de las ocho…

-dios ¿por qué te has quedado? Es tardísimo… de seguro tienes hambre, yo estoy hambriento.- Blaine apago el computador y luego fueron por los abrigos, cuando salían…

-es… tu diseño, te relajas cuando trabajas en el por eso no te interrumpí… además aunque sea viernes, todos mis amigos salieron fuera de la ciudad.- frunció el ceño, Blaine debería estar disfrutando su edad no trabajando hasta tarde un viernes, ya estaban en la calle y le traían su auto…

-¿Catherine te espera?- el negó, no lograba recordar si ella llegaba esta noche o al día siguiente.

-solo el servicio… hey Gustav me llamas un taxi…- Blaine llevaba una semana y ya conocía el nombre de todo el mundo, el no tenia idea de como se llamaba el guardia.

-no, te llevo a cenar y luego te dejo en tu casa, no quiero que tu madre me mate cuando se entere que te he estado explotando.- sabía que no era una buena idea pero ambos debían comer algo, estaba seguro que Blaine al igual que él solo había mordisqueado un sándwich al medio dia.

Fin del capitulo, si les gusto dejen un comentario.