saludos, aquí les dejo un nuevo capitulo
Capítulo 3
No había sido una buena idea, apenas salió de su boca la invitación supo que no era buena idea, Blaine intento contener una sonrisa pero podía verla, no estaba bien, se había mentalizado en no darle alas a este niño, subieron a su auto y él se portó… como un buen chico y eso lo molestaba, se sentó derecho muy quieto con el cinturón de seguridad puesto, ni siquiera hablo durante el viaje, no lo llevo muy lejos, en el primer restorán que vio entraron, los llevaron a una mesa del centro…
-nunca he venido aquí… ¿es bueno?- levanto la mirada del menú.
-no lo sé, es primera vez que entro… ¿ya sabes lo que quieres?- el asintió con una sonrisa.
El mesero los miraba más de la cuenta, no podía evitar ser como era, una diva, todo el mundo que lo veía tomaba por sentado que era gay y aunque Blaine podría ocultarlo mejor ahora no lo hacía, eso le molestaba porque el mesero estaba esperando algo… que no iba a pasar. Después de pedir lasaña al pesto y una copa de vino blanco para ambos ya que el crio le dijo "si, lo que tu pidas" después de preguntarle que quería, decidió que solo sería el plato y nada más.
-esto esta delicioso… señor Hummel.- lo fulmino con la mirada, hacia unos días que hacia eso, demorarse en decir "señor Hummel" decirlo como si le faltara el aire… se estaba metiendo con él y lo peor es que no sabía cómo detenerlo, después de todo solo decía señor Hummel como el mismo le había exigido.
-¿lo dices en serio? Yo creo que solo está bien, he comido es mejores restoranes italianos.- Blaine dejo de sonreír y miro su plato.
-quizás es la compañía.- le sostuvo la mirada de forma seria cuando el levanto la suya, pero no abrió la boca ¿Qué podía decirle? Era lo suficientemente vanidoso como para apreciar el cumplido. De todas forma él podría estar comiendo cemento sin enterarse, se sentía al borde del colapso, eso lo enfurecía, demonios era un crio de diecinueve años que por lo demás era virgen, y el un hombre adulto de veintisiete años con mucha experiencia… okey no tanta, pero en ese momento tenía un lio con un sujeto que podría ser un modelo que además adoraba el suelo que pisaba, no necesitaba complicarse la vida con este… Blaine.
-¿ya estás listo?- había comido casi la mitad de su plato y cuando noto que llevaba la mitad de la copa de vino la cambio por agua, después de todo debía seguir conduciendo… llevar a Blaine a su casa.
-quería probar el tiramisú… ¿podemos… señor Hummel?- hay estaba de nuevo. Asintió después de unos segundos de debate interno, no quería que el notara que de cierta forma lo afectaba.
Oh dios la comida podía ser mediocre pero el postre, solo en Italia había comido un tiramisú como ese, o en Jersey en la pastelería de Carlo's, comió su pastel olvidándose que estaba frente a su acosador, de pronto lo recordó y lo miro, el había dejado de comer y lo miraba de forma intensa, él no sonreía… desde su lugar en la mesa frente a Blaine podía verle los ojos bastante bien, ese color avellana que lo desesperaba ahora era oscuro, muy oscuro… "es como si le hicieras el amor a esa torta helada" Elliot le había dicho eso… solo hacía unos días, no podía evitarlo, le encantaban los postres, por eso salía a correr todas las mañanas y controlaba el resto de lo que comía, incluso iba al gimnasio dos veces por semana.
-ya es tarde termina tu postre.- Blaine dejo de mirarlo y se concentró en su postre… jugo un poco con el tenedor.
Se detuvo en la entrada de la mansión Anderson, todo el camino hasta Southampton, noto que Blaine estuvo desconcentrado, pensando en algo con las mejillas sonrojadas… miro hacia la casa era impresionante, pero tardabas bastante en ir y venir, claro el no había dejado de notar que Blaine iba con chofer por las mañanas o se podía permitir pagar un taxi hasta su casa… ¿casa?...
-Joven Blaine… ¿su invitado pasara la noche en la mansión?- miro al guardia de la entrada.
-solo vine a dejarlo…- Blaine lo interrumpió.
-buenas noches Ivan, él es Kurt Hummel, mi jefe… y solo vino a dejarme como dijo.- el enorme sujeto le hizo una señal para que avanzara. Se detuvo en la puerta pero no apago el motor.
-no bebiste café después de la cena ¿quieres pasar… Noreen prepara el café más delicioso que puedas probar o tenemos té turco, ingles…- Blaine parecía entusiasmado con la oferta.
-ya es tarde, tengo planes por lo que debo rechazar la oferta. Hasta el lunes Blaine.- los ojos brillantes del crio por unos segundos se apagaron pero puso una sonrisa en su rostro antes de desearle buenas noches y bajar de su auto.
Matt le llamo mientras volvía a manhattan, lo estaba invitando a un local con música de jazz lo que parecía interesante pero por alguna razón no le apetecía, prefería llegar a su departamento beber una copa de vino y dormir. Elliot e Ian no estuvieron de acuerdo, sus dos amigos lo esperaban en la entrada de su edificio, esa noche Ian tenía una fiesta… la exhibición de un artista, en una de las galerías más exclusivas de nueva york, Ian solía liarse con la más diversa población masculina de nueva york, pero el artista con complejo de superioridad le gustaba, era mucho mejor que Killer el bajista de la mediocre banda heavy metal con el que salía hasta un par de semanas.
Ian había posado frente a las cámaras de la mano de Viktor toda la noche, Elliot se había dedicado a coquetearle a un millonario húngaro que conocía a Viktor y él se paseó entre los famosos sin dejar de pensar en cierto crio, rechazo dos coqueteos, pero sinceramente aunque no tuviera la cabeza ocupada los cincuentones no le interesaban.
Miro el periódico con una mueca, odiaba que hablaran de él, no era muy extenso pero se le mencionaba en la exhibición de Viktor, también mencionaban que no había dejado de llamar la atención de un par de empresarios pero había sido fiel a su amante y colocaban una vieja fotografía de él y Elliot junto a una playa en grecia, y es que el no llamaba mucho la atención más que para los desfiles, Elliot siempre lo acompañaba y más de una vez habían publicado que mantenían una relación, como ambos vivian en el mismo edificio hubo un mal entendido o querían vender no le importaba, solo que esta vez tuvo que soportar a un lloroso Matthew. Termino por decirle al aspirante a actor que si no le gustaba no tenía por qué aguantarlo, que a él no le interesaba lo que decía la prensa, pensó que el magnífico Matt le enviaría por un tubo pero se había echado a llorar y le había dicho que no terminaran, le hubiera gustado decirle que no podían terminar porque no estaban juntos pero se contuvo, lo que lo tuvo pensando en cómo librarse de esa "relación" él no era esa clase de chico, ni siquiera sabía cómo había llegado a ese problema, pero claro la primera vez que se lía por una noche le tenía que salir mal.
El lunes por la mañana noto a Blaine silencioso, cuando pensaba que no estaba pendiente el chico se lo quedaba mirando, había pasado el mediodía cuando Elliot irrumpió en su oficina con el periódico en su mano…
-necesitamos una sesión fotográfica con urgencia… ¿aquí tienen fotógrafos profesionales cierto? Esta definitivamente no puede ser mi imagen pública… oh… hola Elliot Gilbert… ¿te he visto antes?- su mejor amigo había entrado como una avalancha y finalmente había visto a Blaine.
-yo… soy el asistente del señor Hummel…- su amigo volvió a mirarlo.
-¿Qué le hiciste a Terence?- rodo lo ojos.
-el se tomó unos días por asunto personal, no le hice nada, él es temporal… y no me hare una sesión fotográfica porque aún no puedes aceptar esa fotografía el responsable es Ian de todas formas.- su amigo le aventó el periódico.
-se ven todas mis pecas… si voy a ser la zorra de alguien al menos debo verme espectacular ¿no crees?- tomo el periódico y se lo aventó de vuelta.
-perfecto pero no eres mi zorra, aún estoy pensado en si llamarte amigo.- su amigo se acercó y se sentó en sus piernas.
-vamos cariño, no todos tenemos una piel asombrosa, un par de fotografías… sería fantástico para mi carrera…- lo empujo de sus piernas.
-no eres mi zorra pero si eres una zorra y eso sería horrible para la mía, al menos en esa fotografía no te reconocen. Y sal de aquí, estoy trabajando que es algo que no conoces.- Elliot alzo la barbilla cual diva era.
-yo no vine a este mundo a pasarlo mal, por cierto ya note que no sacaste a White y me dejo el departamento echo un asco, uno se va por dos días y no puede contar con los amigos… esta noche tú pagas la cena.- y se fue, mmm Elliot se había ido seguramente con el empresario ruso, por eso no lo fastidio el fin de semana…
-¿señor Hummel usted conoce a Elliot Gilbert el cantante?- miro a Blaine que parecía no tener ninguna emoción por el hecho de haber visto al "cantante" tan cerca.
-ese idiota es mi mejor amigo, lleva estos diseños con Monique.-
Pasaba cada segundo de la jornada con Blaine a su lado, no supo cuando la situación se volvió tan cómoda, cada cuantos minutos levantaba la mirada solo para mirar a Blaine, y cuantas veces esos ojos avellanas estaban sobre él, siempre volteaba la mirada, y sus mejillas se sonrojaban… eso era adorable de una forma que le hacía subir la temperatura, y estaba mal.
El señor DeLauer* daba una fiesta todos los años a beneficio, para los menos afortunados, DeLauer el empresario de los diamantes podía hacer lo que quisiera y cobrar una verdadera fortuna por entrada, Catherine Anderson y su esposo iban todos los años, con Cooper y Blaine, solo que este año Robert estaba en África no sabía por qué ya que no le interesaban los negocios del señor Anderson, el punto aquí es que Cat su jefa le entrego dos entradas, iría el con Santana, literalmente podría haber tenido un orgasmo en ese lugar, en la entrada le dijeron que podía escoger la joya que quisiera para la velada, un anillo llamado "gran duque" y un reloj de oro y diamantes, claro su nombre estaba registrado ya que debía devolverlos al salir, Santana llevaba una gargantilla que no dejaba de tocar, su latina amiga rápidamente desapareció de su lado, el deambulo por el salón pero no conocía a nadie, con el valor de la entrada ya sabía que no conocería a nadie, pero entonces el joven Anderson se acercó, no pudo evitar notar lo atractivo que se veía Blaine con esmoquin, el crio lo llevo de grupo en grupo, presentándolo como un diseñador, y luego se ubicó en su mesa, ya que Santana no estaba cerca… la velada fue maravillosa, no supo en que momento empezó a conversar con Blaine, como se relajaba junto a él, Blaine era inteligente y muy divertido, no era un crio como lo fue él a sus veinte, pasaron por tantos temas y realmente se sorprendió al notar lo compatible que eran, tenían diferencias pero nada que no fuera tolerable, incluso le impresiono que Blaine no ocultara las diferencias… sin darse cuenta paso toda la velada con Blaine…
El lunes siguiente Blaine lo había saludado diciendo su nombre, había sido premeditado, él estaba probando el terreno, pudo recordarle que debía decirle "señor Hummel" pero no lo hizo, tampoco lo regaño por las pequeñas bromas, por el coqueteo, se sentía cómodo, alegre… con entusiasmo, pero entonces Santana la jefa del departamento jurídico de la empresa y también su amiga le llamo la atención, le dijo que "el chico" como solía decirle era posesivo con él, le dijo que le estaba dando alas… lo llamo irresponsable y cruel, le dijo que debía poner un alto, fue entonces cuando el mismo noto que Blaine se aseguraba de estar a su lado si había algún chico soltero y joven cerca, incluso los ahuyentaba, no es que le molestara de echo… ese era el problema, le gustaba, le gustaba lo suficiente como para que fuera peligroso, Catherine se dio cuenta de lo que hacía Blaine y se lo dijo, su jefa le vino a pedir que no le diera motivos para ilusionarse, ella incluso soltó una risita, no pudo reír, no pudo mentirle y le confeso que se sentía interesado, no permitió que pensara que Blaine… que no era correspondido, le aseguro que no haría nada más que frenar esa situación, entonces le pidió al chico que reservara una mesa en un restorán, también le dijo que se tomaría la tarde libre y que estaría inubicable, se aseguró que Blaine viera a Matt venir por él.
Dos meses después…
Estaba terminando de ducharse cuando su teléfono sonó, pero lo dejo, nada interrumpía su ducha, luego se puso crema en todo el cuerpo, selecciono su ropa y cuando ya estaba listo fue por su porta documento, reloj y teléfono, la luz parpadeante le anunciaba un mensaje, frunció ceño porque no reconocía el número, de todas formas lo escucho "señor Hummel, lo llamo para decirle que… la fiesta es en mi casa… si es que va a venir su nombre estará en la lista de entrada oh y es formal… es solo eso yo… espero que venga… eso es todo… hasta luego" ¿la residencia Anderson? Blaine le había dicho en repetidas ocasiones que sería en un bar cercano a NYADA, algo informal y poca gente, esto sonaba a gran fiesta, miro sus jeans y resoplo, aun no estaba seguro de ir, Cat no le había dicho nada, bueno le había preguntado si Blaine lo había invitado, el asintió y ella no dijo nada más, pero quería ir, Blaine le había dicho tantas veces de su fiesta y podía ver que el chico quería que fuera, incluso esta llamada, hacía más de dos semanas que no lo veía, cuando termino su remplazo a Terence el chico había frecuentado la oficina, pero lo había ignorado, Cat solía poner esa mirada inquisitiva que lo ponía nervioso, por lo que necesitaba ahuyentarlo, aún era un chico por eso no comprendía sus negativas, las razones de porque no pasaría nunca nada entre ellos. Pero demonios nunca olvidaría la expresión de su rostro cuando tuvo que llamar a Matt y organizar su cita, él había estado sin ese brillo en sus ojos por dos días, ya sabía que no importaba nada, ni el aviso de última hora, ni el largo viaje hasta esa casa, él iría pero solo para saludarlo. Le había confeccionado un broche con un león y aunque no decía Gryffindor era en representación a la casa de Hogwart que al chico le gustaba, no debió hacerlo, eso era muy personal…
Debido a tener que cambiarse a ultima hora y la distancia llego bastante tarde a la fiesta, habían tantos adultos que parecía imposible que fuera la fiesta de alguien con veinte años, muchos hombres de negocios… estaba recorriendo el lugar en busca de caras conocidas cuando recibió un abrazo, y al soltarlo pudo ver a Santino Argonetti, aunque ahora eran amigos hubo un tiempo cuando el aun no trabajaba con Catherine en Anderson en que fueron amantes, de echo así conoció a Catherine, y verlo le provoco alegría, por lo menos tres años sin verlo, Santino es realmente atractivo pero un poco vanidoso… bueno bastante, el modelo tenía esa belleza deslumbrante pero creía que no duraría mucho tiempo, no si seguía con la vida que llevaba, los signos de la edad ya se podían ver a corta distancia, intento recordar cuantos años debía tener… treinta… treinta y cinco...
Fin del cap. El *jijiji mención a la película "como perder un hombre en diez días" si la vieron ya lo saben "DeLauer" el empresario de los diamantes. Si les gusta comenten no sean timid s o creeré que a nadie le gusta.
