Hola a todas este capitulo va dedicado a por tener mi historia en sus favoritos o alertas y hacer comentarios, honor que me hacen por ser este mi primer fic.
Para las nuevas o nuevos lectores, dejen sus comentarios si les gusto la historia, si no las criticas también son buenas.
Por ser ustedes tan lindas con mi primera historia deje como recompensa esta capitulo un poco mas largo que el anterior disfruten y ya saben es mi primer fic no lancen tantos tomates, solo los que tengan sus comentarios.
¿NEGOCIOS?
Bella POV
Caminamos todo el día por la zona comercial buscando el regalo perfecto para la prometida de mi amigo Jacob, cumplían dos años de novios con Nessie y quería darle algo especial, pero para nuestra desgracia Alice hubiera sido una mejor compañía, ya que después de todo no encontramos nada que le llamara la atención a Jake, así que lo único provechoso de la tarde fueron las decisiones que tome con respecto a mi vida.
Necesitaba primero dejar de recurrir tanto al medico, ya que no contaba con mas dinero para pagarlo, y la única forma era cambiar ese estado de torpeza que me molestaba, Jake trato de convencerme de tomar clases de artes marciales en su Dojo, diciéndome que habían muchas clases diferentes de disciplinas que me ayudarían para tonificar mi cuerpo, hacerlo mas fuerte y claro hacerme mas poderosa como dice el, y así controlar mi equilibrio y evitar tantos golpes y caídas. El era cinta negra de taekwado, karate y judo, había ganado tantas medallas y trofeos que no recuerdo cuantos, pero también le habían partido algunos huesos, había tenido bastantes lesiones, y eso fue suficiente para convencerlo de no querer tomar clases con el, ya que los golpes era lo que yo pretendía evitar.
-Bella, necesitas que te lleve a tu casa- Jake me pregunto subiendo a su camioneta en el parqueadero del centro comercial.
-Gracias Jake, pero necesito que me lleves a esta dirección-saco rápidamente la tarjeta que me dio Edward en el hospital y se la muestro.
- Bells, tu quieres ir a una academia de arte- Afirma mi mejor amigo con cara de no creerlo.
-Tengo que visitar aun viejo amigo, ya llévame y no me has mas preguntas que no voy a responder- y así en silencio, nos dirigimos a ese lugar.
Estaba nerviosa, mas que nerviosa, ¿Si el lugar no existe?, ¿Si me robo el dinero y me entrego una tarjeta falsa?, tenia mil preguntas , pero lo que realmente me atormentaba era la posibilidad de encontrarlo con su esposa en una situación comprometedora, aunque es poco probable porque era su lugar de trabajo, pero si yo fuera su pareja, no le daría descanso alguno, querría recorrer es cuerpo perfecto con mis manos o mejor con mi legua, sin importar el lugar donde estuviéramos… pero en que estaba pensando, solo iba a cobrarle lo que le preste para que pagara la cuenta de su querida esposa. ¿Por qué siento esto otra vez? ¡Celos! ¡Ni siquiera lo conozco! Como puedo estar celosa.
-Bells llegamos, despierta!- mi amigo mueve su mano frente a mi cara pidiendo que aterrice de mis sueños.
Me despedí de el con un beso en la mejilla, le recuerdo lo adulta y madura que soy, que esta ante una nueva bella y que no voy a tener ningún accidente de regreso casa, así que se podría irse tranquilo. Me paro frente a un moderno edificio con un elegante letrero que decía Academia Superior de Artes Contemporáneas, empujo la puerta de vidrio y me dirijo a la recepcionista que tras hacerme esperar cinco minutos y colgar el teléfono después de contarle todos los chismes a quien sabe quien, me pregunta hacia donde me dirijo, yo simplemente le muestro la tarjeta y me señala un pasillo decorado con espejos y una puerta de madera al final de este.
Ya mi corazón esta latiendo a mil por hora como si acabara de correr un maratón, pero con solo asomarme por la puerta de ese salón estaba a punto de sufrir un paro cardiaco. Ahí estaba Edward con una trusa y una camiseta sin mangas y ceñida a su cuerpo, que marcaban cada detalle de sus músculos que ahora de movían y contraían al ritmo de una melodía bastante suave pero sensual, tenia su cabello húmedo y su cuerpo cubierto de sudor, pero lo que me dejo sin respiración y a poco de sufrir una muerte celestial, fueron sus hermosos ojos color esmeralda que al entrar en contacto con los míos reflejaron un sentimiento de alegría, que bajo inmediatamente a su boca y dibujo una sonrisa torcida terminando de destruir mi conciencia. Y sin darme cuenta yo ya estaba soñando, su aterciopelada voz que me cautivo desde el primer día, me saludaba y me decía que lo espera unos minutos, mientras yo solo podía asentir como una retrasada mental. Que me pasaba, ni yo misma lo sabia, que era lo que este desconocido y sensual hombre causaba en mi, en mi cuerpo, yo había ido al infierno y vuelto con solo una sonrisa de él. Tenia que ser mas fuerte, había venido para hablar de negocios con el y eso era lo que iba hacer.
Edward POV
Había esperado casi una semana para verla, estaba prácticamente desesperado, pensé en buscar sus datos en el hospital, llamar a todas las 38 Isabella Swan de la ciudad, y apenas la vi cuando asomo su dulce rostro por la puerta del salón, sentí un alegría nada familiar, mi cuerpo se lleno de sensaciones extrañas, ¿Que me estaba pasado?, parecía un adolescente con las hormonas alborotas solo por verla a esos ojos color chocolates que llenaban todo mi ser, no se si se dio cuenta de mi reacción, pero igual no me importo, me acerque a ella y le pedí que me espera unos minutos, corrí a los baños, me duche y cambie tan rápido como pude. Cuando llegue junto a ella la invite a una cafetería cerca de la academia, con la excusa de hablar sobre el dinero que le debía, pero solo yo sabia que mi única motivación era acercarme a ella, conocerla mas, y … descubrir cada rincón de su angelical cuerpo, esto seria mi perdición si me lo permitiese, voy a ser todo lo que este a mi alcance para tener a esa mujer, que me volvió loco desde el día que la conocí.
Nos sentamos en una mesa cerca de la ventana le explique que no podría pagarle de contado, por lo que terminamos acordando una pocas cuotas mensuales con algunos intereses que insistí en darle. Hablar con ella era tan fácil, sus comentarios eran inteligentes y graciosos, me contó de su vida y expectativas, ella es fascinante, es escritora y editora de libros, vive con una amiga suya llamada Alice, se sonrojada adorablemente cuando tocábamos temas mas personales, mi ángel no se dio cuenta pero después de tres cafés y dos postres de fruta, estábamos muy cerca, su aliento era intoxicante, llenaba mis fosas nasales, sus carnosos labios se movían con gracia provocándome romper la escasa distancia y comérmela a besos.
Mi mente no funcionaba muy bien con ella cerca, pero cuando menciono sus planes de mejorar su torpeza y por lo tanto su vida, todo se aclaro, pude trazar un plan para tenerla a mi lado.
-Bella, ¿Me dejarías ayudarte con los planes de tu nueva vida?- le pregunte, rogando que dijera que si, y brindándole una sonrisa torcida para no darle mas opción.
-¿Y como podrías tu ayudarme?- Me contesta.
-¿Podría darte clases de baile?- ¡Di que si! Suplica mi interior, así podría estar cerca todos los días, tomarla entre mis brazos, tocar esa suave y cremosa piel que oculta tras su ropa, enseñarle no solo a bailar, mostrarle toda la pasión y el deseo que nuestros cuerpos pueden trasmitir.
-No lo se Edward, tengo que pensar otras opciones- me dice indecisa, pero yo no me rindo.
-Mira este es mi numero personal, piénsalo- Le entrego en una servilleta el numero de mi celular.
Pague la cuenta después de una lucha con Bella, pues ella insistía en invitarme, cuando nos despedimos, me acerque a ella, le susurre un "llámame" seductoramente al odio y bese tiernamente su mejilla, mil corrientes eléctricas fueron descargadas en mi cuerpo al tocarla con mis labios, casi no pude recuperarme, creo que ella también lo noto pues un exquisito color rojo pobló la delicada piel de su rostro. Y fue ahí cuando me di cuenta que era ELLA la mujer que estaba esperando.
Esta historia es de mi autoría pero los personajes son de Stephenie Meyer, la trama se da en un mundo paralelo donde todos son humanos.
