De nuevo por aquí trayéndoles este capitulo, con algo de temor pues es mi primer lemmon, la idea era no extenderme tanto pero me deje llevar. Si les gusta no olviden hacer clic en el botoncito verde. Y hablando de Reviews gracias a Ale89, akako cullen, Angel0607, angie cullen o-shea, MirCel, Little Hope, BlackCullen, Natalie aka Isabella, chiiocullen, LaAbuela, Peque Cullen y cullen lua XD por sus comentarios. Dirán que soy muy fastidiosa con esto de los agradecimientos pero me llena de orgullo saber que mi historia tiene 30 favoritos y 33 alertas. GRACIAS A TODAS XD
…………………………………………………………………………………………..
CALENTAMIENTO
POV BELLA
Volar en un paraíso ambientado por la música y el cuerpo de Edward, era lo que mejor describía esta clase. Flotaba sobre mis pies con gracia y soltura, la torpeza había sido olvidada e ignorada, fue remplazada por las magistrales manos de Edward que me guiaban sobre el ritmo de la música, levitamos en este cielo personal con una facilidad extraordinaria, bailábamos con tanta sincronía que parecíamos uno.
En algún momento la romántica y suave música fue remplazada por un ritmo mas perturbante, la percusión atraía nuestros cuerpos hacia lo que indicaba el final de la canción, inmediatamente Edward sintió el cambio mando mi cuerpo hacia atrás, mi corazón comenzó a latir mas rápido de la impresión y cuando sus manos comenzaron a recorrer mi cuello, el ritmo de mis palpitaciones acelero desenfrenadamente, sus dedos siguieron el camino hacia abajo, llego al inicio de mis pechos, mi cuerpo comenzó a temblar de excitación, de un tirón todo mi pecho fue presionado por el duro abdomen de Edwad, auque no fue lo único duro que sentí.
La música había acabado y el único compás que se escuchaba era el de nuestra respiración, nuestras miradas inseparables por ese instante me dijeron lo único que no quería escuchar, lo que necesitaba, mi cuerpo lo aclamaba a gritos. Sus ojos no se alejaban de lo que decían los míos y su voz lo reprodujo a la perfección.
-Te deseo- Susurro bañándome con su aliento embriagador. Sus palabras reconfortaron mi ego, pero la inseguridad nuevamente me lleno de golpe.
-Dio un paso lejos de el.
-Edward tu tienes a Tanya- Sonrió, acaso se burla de mi, ¿me cree un mujer fácil?
-Ella ya no es mi esposa, nos divorciamos el mismo día que te conocí.
Escuche bien, ya no estaban juntos, todos los líos que arme en mi cabeza fueron en vano. Mi mente clamo de dicha y no quedo mas remedio que rendirme a mis sentidos y a las suplicas de mi cuerpo. Me lance a su brazos reclamando sus tan anhelados labios, demostrando toda la pasión que mi cuerpo había aislado contra su voluntad, mi legua se guiaba por instinto hacia la suya, su húmeda boca me lleno gozo. Detuve nuestro beso solo para hacerle saber lo que ya mi cuerpo trasmitía.
-Ya no puedo mas Edward- La espera me estaba matando, acaso no entendía mi necesidad de el, le di un casto beso antes de volverle a hablar -Yo también te deseo, ahora!-Reclame por fin.
Edward no tardo en reaccionar sus ojos brillaban, como nunca.
-Oh! Bella, no sabes cuanto espere esto.
Se acerco suavemente a mi cara, mientras yo solo me agitaba esperando nuevamente sus labios en los míos. Pero el tuvo otros planes sentí su boca en mi oído, soplo en mi cuello, dejándome erizada de placer.
-Si sigues siendo una estudiante tan obediente te enseñara una danza que te llevara al cielo y te quemara como si estuvieras en el infierno.- Me susurro dandome un beso húmedo en mi cuello y mi ropa interior mojada por la insinuación.
-Edward!- Gemí inconscientemente mientras el se agachaba y besaba mis tobillos, su calida lengua masajeaba mis piernas tortuosamente hacia arriba, cuando llego al borde de mi vestido jugo con el dobladillo. Otro jadeo salio de mi boca cuando mordió la parte interna de mis muslos, casi desmayándome por las sensaciones que produjo en mí.
Quito mi vestido sobre mi cabeza, quedando solo en ropa interior y zapatos, cerré mis ojos de la vergüenza al verme casi desnuda. Sentí su mirada penetrante contra mi piel, menos mal era de noche y la luz de las estrellas ocultaba mi sonrojo.
-Eres perfecta- Se acerco a mi esta vez, con sus manos recorrieron toda mi piel con suaves caricias, frotaba mis brazos, masajeaba mi cuello, dibujaba el borde de mi sujetador con sus dedos, pronto sus besos siguieron el mismo recorrido que sus manos bañando mi cuerpo de calor. Cuando llego a mis pechos los mordió y beso sobre la tela antes que esta cayera luego de que sus manos desabrocharon la única prenda que protegía mis senos de el. Mi reacción fue inmediata, lleve mis brazos hacia arriba intentando taparme.
-Pero que haces, no te ocultes ante mi vista, no te das cuenta que eres magnifica.
-Edward…es… que- Balbucee intentando ocultar mi timidez.
Me giro y beso cada uno de mis parpados.
-Abre los ojos amor- Hasta ahora no me había dado cuenta que los tenia cerrados.
Cuando logre enfocar mi mirada era mi reflejo el que veía. Solo tenia la diminuta tanga que hacia juego con el ya perdido sujetador. Edwad estaba atrás mió viéndome con adoración, como si yo fuera una deidad que cumplía los mas grandes deseos.
-Tu cabello es tan sedoso- Soltó la pinza que lo recogía parcialmente, dejándolo libre, lo paso a un lado de mi cabeza. Entrelazo sus dedos en mi cabello masajeándolo mientras sus labios besaban y chupaban mi cuello sin dejar que nuestras miradas se cortaran.
-Tu piel es tan suave y deliciosa – Me dice sobre mi clavícula viajando con su lengua hasta mis hombros. Sus manos dejan mi cabello y rodean mis brazos llegando a mis pechos.
-Tus senos no son ni grandes, ni pequeños, se ajustan perfectamente en mis manos… y te aseguro que en mi boca también.- Sus dedos los aprietan frotándolos suavemente, para luego pellizcar y torcer mis ahora endurecidos pezones.
-Ah!... Edward!- Grito sin reparo.
-Shhhh! Bella, aun no sabemos si estamos solos en la academia- Sonríe picaramente.
-A demás ni siquiera hemos terminado el calentamiento….- Baja lentamente su mano hacia mi centro traspasando la tela del encaje de mi tanga.
-Paa…ra… Ee…dward!- Trato de razonar pensando en el lugar donde estábamos.
-Estas tan húmeda Bella- Lo veo susurrarme al oído, a través del espejo veo su rostro y me siento poderosa, muevo mis caderas por instinto, buscando excitarlo aun mas pero al girar su dedo contra mi intimidad me veo doblegada nuevamente a sus caricias.
Con su pulgar pellizca y empuja mi paredes, luego bombea saliendo y entrando con su dedo y al introducir el segundo, ya mi cuerpo tiembla y se contrae, las corrientes eléctricas que sentía ante su tacto no son nada comparadas con las descargas frenéticas y calientes que mi cuerpo empezaba a acumular en la parte baja de mi vientre.
-Espera Bella- Aleja su mano de mi entrada, mientras yo lloriqueo por su desfachatez, como me hace esto cuando estoy tan cerca de llegar.
-No me hagas esa cara- chupa sus dedos probando mis líquidos.
–mmm… sabes exquisito- me rodea y se pone delante de mi, entre mi cuerpo y el espejo
-Solo quiero asegurarme que no te vayas a caer cuando llegue el momento- toma mis manos y las apoya sobre el vidrio.
Luego se agacha, sin entender, veo que toma una de mis piernas y la coloca sobre su hombro. Oh! No! Va hacer lo que yo creo que va hacer…
Y antes que mis pensamientos se centraran en su objetivo, su calida lengua frota dulcemente mis pliegues, mientras sus dedos buscan mi clítoris masajeándolo sin descanso.
-Edward… por favor… no me hagas esto
Su legua entra en mi complaciendo mis suplicas dando circulares masajes llenándome de un placer que no conocía, luego se dobla llegando justo al punto que la necesitaba.
-Allí…justo allí….
El acelera sus movimientos mientras mis paredes se contraen alrededor de su lengual, el orgasmo mas majestuoso que haya tenido explota en su boca. Bebe y lame cada uno de mis fluidos con fervor. Levanto mi rostro y veo mi cara en el reflejo del espejo, mi rostro estaba sudado y sonrojado, pero lo mas curioso fue esa sonrisa de satisfacción que nunca había gozado antes.
Cuando se para a mi lado me doy cuenta que el sigue perfectamente vestido.
Me abraza sabiendo que estoy a punto de desfallecer me trae una colchoneta que hasta ahora no había notado al fondo del salón.
-Descansa un poco y toma aire- me dice dejándome sobre la abollonada superficie. Cuando se levanta comienza a quitarse su elegante traje.
- Respira amor…. la clase aun no ha empezado…. esto solo era un calentamiento.
Lo se, lo se, no me maten, la buena noticia es que el próximo capitulo ya esta casi terminado, así que no me demorare tanto en subirlo. Las quiero y no olviden comentar.
