*********Capítulo5: Una tarde "tranquila"****************
"Demonios, no contesta"-¡Maldita sea!- Alegaba Naruto. Al lado de él un hombre mayor de pelo blanco y largo amarrado en una cola baja, miraba estupefacto, los numerosos golpes que tenía, en la cara, un ojo morado, de la comisura de sus labios salía algo de sangre, su mentón estaba todo moreteado, un chichón sobresalía en su cabeza y sus manos eran un desastre, no quería ni pensar como tenía el resto de su cuerpo, aparte estaba empapado hasta los huesos "¿este es mi nieto?" se preguntaba.
Después de que el oficial le había dado el papel con el número telefónico de la chica de los ojos perla, había corrido lo más rápido que había podido a su casa, su basura de celular estaba allí y más o menos demoró unos 15 minutos en llegar.
Su abuelo le había estado gritando y preguntando que le había pasado desde que puso un pie en la casa, y mientras él buscaba entre todo su desorden el bendito celular, le contaba todo lo que le había pasado, desde el sueño, la conversación que tuvo con Ino y la pelea que tuvo con Akatsuki, sin omitir en ningún momento a la chica ojos perlas, ahora era más o menos las 2 de la madrugada, el rubio había estado llamando desde hace un poco más de media hora, soltando un garabato cada vez que contestaba el buzón de voz –Rayos-. Y Jiraiya esperaba con la cabeza apoyada en la mano a que dejara de llamar a esa chica y junto a él estaba el botiquín.
-No crees que esa chica ya se habrá ido a dormir, lo primero que yo haría sería descansar después de tal susto - trataba de convencerlo, pero no le hacía caso y ya se estaba aburriendo-¡Hey!, no seas idiota yo no va a contestar, es muy tarde- Naruto sacó su atención del aparato para fijarla en el viejo, que le hacía un ademán con la caja del botiquín para que le dejara curarlo y después miró el papel, que aún tenía en su mano- Supongo que tienes razón.- Dijo guardando el papel en el cajón de su velador. -La llamaré mañana-
-Así me gusta- Se paró del suelo y le quitó una de sus manos.- De verdad yo nunca me habría imaginado que te pondrías así por una chica, ni con Sakura fuiste tan porfiado-le decía mientras lo curaba -¡Auch!, se más delicado-exageró Naruto cuando su abuelo le aplicó alcohol en una de sus heridas -El dolor no existe muchacho- respondió Jiraiya tratando de hablar sabiamente -Sí, si dilo cuando se te entierre una astilla en el pulgar- se ganó una mirada asesina por parte de Jiraiya, que prefirió no responder su ofensa y continuar su trabajo.
-Esa chica debe de tener muy buen cuerpo para que estés tan desesperado por contactarla- ponía cara de pervertido y la sangre se le escurría por la nariz -Ya me lo imagino-
-¡Ero-sennin, deja de pensar idioteces!- reclamó enojado por la reacción de su abuelo, sin duda ese viejo era una maldito cabeza hueca -Esta bien, no te la voy a quitar ya dejaste más que claro que la quieres para ti- el rubio no pudo evitar sonrojarse ante este comentario, tuvo que desviar la mirada para que le viejo no se diera cuenta- ¡ya te he dicho mil veces que solo quiero ayudarle ese ha sido mi propósito desde un principio!, no soy como tú ¡Auch!-
-¡Aja! Por mentiroso esa ni tú te la crees- el viejo reía sin parar ante los comentarios de su nieto -¡Es la verdad ero-sennin!-protestó el rubio, aunque ni el mismo estaba seguro de que si eso era así -Di lo que quieras, esas excusas las estoy escuchando desde que tu padre era joven, bien terminé- se levantó de la cama de su nieto que ahora estaba tan vendado como una momia - Me voy a dormir y espero que tú también-
-Sí, si buenas noches-,le deseó el rubio mientras se cambiaba la ropa mojada -¡que sueñes con tu chica jajajjaja!- decía el viejo riendo a carcajadas, mientras salía corriendo a toda velocidad de la habitación de Naruto.
Rió por lo bajo. Ese anciano nunca iba a cambiar, de seguro en vez de irse a dormir empezaría a beber sake, leer porno o algo por el estilo, ese viejo lo conocía bastante bien, después de todo él lo había criado.
"Ero-sennin eres un idiota, pero un buen idiota"
Se rió de sus propios pensamientos, para después lanzarse a la cama, bastante adolorido.
Jiraiya una vez más estaba en lo correcto, estaba seguro que iba a soñar con esos ojos, ese regalo de dios, estaba feliz por haber conocido a la chica del sueño de la noche anterior, y que este hubiera dejado de atormentarle, aunque aún no sabía ni siquiera su nombre, pero obtendría mañana esa información.
"Esos ojos… me parecen… conocidos" fue lo último que pensó antes de quedarse dormido.
…
La luz del cuarto poco a poco se iba haciendo mayor, la peliazul dormía profundamente en el sillón de la sala, la sonrisa que había aparecido ayer en la noche aún se conservaba en su rostro, aunque ahora no era tan fresca ni reluciente.
Ya eran eso de las 11 de la mañana y ella empezó a abrir sus ojos lentamente ya que la luz le molestaba, se incorporó lentamente bostezando y estirándose "Soñé que me encontraba con Naruto-kun" Se sonrojó al recordar esto último y a la vez se sintió ansiosa, ese día iba a ser memorable por varias razones, aparte de esa fiesta.
Las cuentas de la universidad, del arriendo y otras serían más que cubiertas, hasta podría pagar 4 meses más de la universidad, aparte de las que debía.
-Por fin despertaste, pensé que te ibas a quedar acostada todo el día- Hinata miró a su primo y le dedicó una dulce y fingida sonrisa - Lo mismo podría decir de ti, aún estas en pijama-Neji no contestó esto último y prefirió ignorarla -Tu desayuno está en la mesa, espero haberlo hecho bien esta vez y que te lo comas todo, estas muy delgada, "¡Ay no! voy a reventar" suspiró profundamente
-Yo me voy a dar una ducha y quiero que cuando vuelva estén los platos vacíos- su tono de voz era imponente y amenazante, no podía evitarlo esa obsesión de Neji por su alimentación había surgido hace poco, maldecía el día a que el pelinegro se le había ocurrido cocinar para los dos. Una gotita resbaló por su frente -Sí-.
Para suerte de la ojiperla, su salvación estaba tocando la puerta -Yo abro ve a bañarte- suplicó por kami que Neji le hiciera caso, cualquier persona que estuviera detrás de la puerta debía de ayudarle a terminar en un dos por tres toda la mesa -Bueno, no me responsabilizo por tu apariencia- y se fue por el pasillo al baño. De inmediato Hinata corrió a abrir la puerta a rogar por ayuda, no dejó siquiera que le saludaran y tomó a su maestra por la muñeca y la jaló hacia la cocina -Pero Hinata ¿qué te pasa? ¿Por qué tanto apuro?-
- Shhh! Kurenai-sensei le puede escuchar- y la sentó en la mesa que como supuso estaba plagada de comida, después le hizo un gesto con las manos para que por favor comiera algo, la señora rápidamente aceptó la petición de su alumna, por dos razones, 1 por que ya sabía por las conversaciones con Hinata que esa comida la había hecho Neji y que ella no podría con todo, 2 porque su embarazo le producía múltiples antojos.
Y la batalla para las dos comenzó.
…
-Ya no puedo más, ni el bebe tampoco- rezongó Kurenai -Gracias por ayu…hip…darme-la mujer hizo un gesto con la mano -No hay problema, con esto me ahorro la comida de una semana-.
-Kurenai-sensei, uhm ¿por qué vino? - preguntó levantando la vista -Ah cierto me había olvidado- cambió su cara agonizante a una jubilosa, apoyando los codos en la mesa-¿cómo te fue ayer en la conversación con tus amigos?-
Hinata enseguida entendió a qué se refería -¡¿Usted lo sabía?!- su maestra la miró con dulzura -Me encontré con Kiba hoy en la mañana y me contó todo, estaba paseando a Akamaru ¿y qué piensas hacer hoy?-.
La chica pareció vacilar por unos instantes, pero después respondió bastante alegre -Creo que primero pagaré todas las cuentas, después daré un paseo aprovechando que este es mi primer día libre en mucho tiempo, y quizás si encuentro algún aviso por allí busque un nuevo trabajo, ahora sí tendré tiempo para buscar uno-
- Me parece buena idea- dijo mientras se paraba del asiento - Bueno ya me voy, espero que hoy en la noche la pases muy bien con tus amigos, te veré allí- Le guiñó el ojo, haciendo que Hinata se ruborizara, sabía muy bien que ella se refería Naruto.
-Sayo Kurenai-sensei- le dijo antes de cerrar la puerta del departamento, después se apoyó en esta cerrando los ojos y suspirando profundamente. "Hoy va a ser un largo día".
Escuchó a su primo salir del baño y se dirigió hacia la cocina para verle, casi estalló a carcajadas cuando vio la cara de asombro de Neji y sin hacer ningún comentario, de por qué los platos estaban tan limpios, pasó por su lado caminando hacia el pasillo -Me voy a duchar y después voy a salir un rato, para que no me busques-.
El pelinegro se quedó con las palabras en la boca "¿cómo lo hizo?", después recordó los últimos momentos antes de meterse al baño, alguien había tocado la puerta -¡Hinata!-
…
Sasuke había ido temprano a la casa de Naruto, había estado llamándole porque no había llegado a la hora acordada a la cafetería, finalmente decidió ir a buscarle y cuando llegó, ni siquiera se había levantado de la cama.
-Oye, dobe levántate ya son la 1 de la tarde- el pelinegro movía al golpeado Naruto tratando de despertarle, pero era inútil, su sueño era demasiado profundo -Naruto, ¡te digo que te levantes!- le gritó y lo empujó con el pie, pero no resultaba, el rubio solo se movía ligeramente para seguir durmiendo.
- Toma… mi chaqueta para que no te mojes y vete a casa,- murmuraba a lo que Sasuke se ponía cada vez más curioso "¿con quién estará soñando?".
- ¡La chica de las gafas me dio su número, tengo que llamarla!-se daba vuelta, "¿la chica de las gafas?, ¿será otro sueño con esa mujer?", dejó de pensar cuando divisó un pequeño moretón en el brazo del rubio "me pregunto si…" fue acercando lentamente su dedo índice al diminuto, pero notorio moretón, tomó puntería y…
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH!-
"Sí funcionó"
-¡Que rayos haces Sasuke-teme!- alegaba eufórico el rubio sobándose el brazo y mirando con odio a su amigo, el pelinegro se mantenía tranquilo, por lo menos había logrado despertarlo -Toma- le tiró ropa limpia -Me dijiste que me ibas a ayudar a ordenar la mansión para hoy y ya son las 1-
- ¡Ah! esta bien- decía regañadientes dirigiéndose al baño, pero Sasuke le detuvo -Jiraiya me dijo que te preguntara, aunque yo no tengo interés ¿por qué estás tan hecho polvo?-
En ese instante, Naruto recordó todo lo que le había pasado ayer y no dudó ni un segundo en contárselo a Sasuke.
-No tienes ni la menor idea de con quien me encontré ayer-
Le lanzó encima toda su aventura, con la que ahora ya no era la chica de las gafas, si no la chica de los ojos perla.
- Hmp, así que es por eso- comentó simulando no tener interés, pero en realidad estaba feliz al ver que su amigo recuperaba la vitalidad de siempre.
- y hablando de eso tengo que llamarle- dijo caminando hacia el velador, estaba apunto de tomar el papel del cajón cuando Sasuke le tomó la muñeca - Tienes toda tu vida para llamarle ahora báñate que tenemos que irnos- y tomando impulso lo lanzó al baño y cerró la puerta.
Naruto cayó secamente en el duro cerámico del baño, después de rebotar miles de veces en el diminuto espacio que había entre las paredes y de botar en el trayecto uno que otro objeto, ahora tirado en el suelo de seguro más golpeado que antes, maldijo a Sasuke por lo bajo.
…
Había conseguido librarse del interrogatorio de su primo cuando salió del baño, con un montón de excusas y evasivas "Tengo prisa, me reuniré con una amiga que no veo hace tiempo, quiero pagar las cuentas ¿por qué me alegas si hice lo que querías?".
Y una vez que Neji había quedado aparentemente satisfecho, se dirigió a la puerta del departamento, estaba a punto de girar el pomo de la puerta cuando Neji le tocó el hombro girándola en su posición suavemente - Sé que te molesta esto pero, ¿no te los vas a poner?- Hinata le miró con la duda reflejada en su rostro - ¿Ponerme qué?-
-Bueno, siempre has dicho que te molesta que te sigan tus fans cuando sales a la calle- continuó Neji algo incómodo por tener que plantearle eso a la ojiperla, y le extendió el jockey y las gafas negras.
El brillo de sus ojos desapareció inmediatamente, lo había olvidado por completo.
En lo que fue una milésima de segundo, sintió un tirón en su espalda y el frío le encerró el pecho, sus músculos se tensaron y miró hipnotizada esos implementos que había llevado consigo, todos los días desde que se había vuelto una artista reconocida.
Surgió su voz interior, su conciencia le hablaba, había salido a flote en un intento desesperado por mantener esa felicidad que la dejaba fluir en la vida "no quiero pasar mi vida escondida", pero simplemente como pasaba todas las veces en que esa voz le hablaba, esta extinguió tan rápido que Hinata no alcanzó a escucharla y fue arrastrada nuevamente a sus pensamientos habituales.
-Hey, Hinata ¿te sientes bien? De repente te pusiste pálida-.
Al escucharle, salió de ese diminuto trance para volver a su realidad - Si no te preocupes, no es nada- dijo sonriendo nuevamente de manera falsa, aceptando la mano tendida de su primo y poniéndose sus accesorios.-¿Estas segura?- Neji la miraba preocupado, aunque Hinata no se percatara, el pelinegro era muy sensitivo y atento, había notado claramente como el brillo de sus ojos había desaparecido, y volvía a actuar de la misma manera que lo hacía desde hace algunos años, fingiendo estar serena y tranquila, cuando dentro de ella se había desatado una pequeña tormenta.
- Segura- le volvió a sonreír, y se dio vuelta abriendo la puerta del departamento -Nos vemos después-.
Neji asintió con la cabeza y Hinata salió del recinto.
Pasaron algunos segundos en que el joven permaneció en la misma posición frente a la puerta, escuchaba los pasos de la chica alejarse hasta hacerse inaudibles, el sonido por alguna razón parecía ser muy pesado y dificultoso.
Se adentró en la casa pensativo "Cuando aprenderá que no todas las personas son como su padre, me está molestando que dude tanto en confiar en mí"
…
Sus pasos parecían pesados y dificultosos, un enorme peso recaía sobre sus hombros y parecía que llevaba una mochila de muchas toneladas en su espalda, cuando solo llevaba un bolso en el que iban su billetera, que tenía sus documentos y algo de dinero, sus llaves, una botella de agua para soportar el calor, una pequeña libreta, un lápiz y su celular.
Paró de caminar al recordar que llevaba consigo su teléfono celular, hurgó con las manos temblorosas dentro de su bolso hasta encontrarlo "ya debería haberme llamado" pensó al tenerlo en sus manos.
Estaba apagado, pero no se atrevía a prenderlo, tenía miedo, miedo de que sus sospechas fueran ciertas, y ¿si no le había llegado el papel?, ¿si no se había interesado en llamarle?, ¿si solo le había protegido por un acto de buena voluntad? Sabía que este último pensamiento era algo exagerado, pero cualquier cosa era posible.
Decidió despejar la incógnita en otro momento. No quería amargarse el día, pasó a pagar las cuentas en la universidad y siguió caminando con expresión seria pensando cosas sin importancia y mirando los locales y tiendas.
Estaba pasando por el centro de Konoha, allí tenía varias excusas para distraerse, estaba bastante entretenida observando unas manualidades en una pequeña estantería, lo que más le llamaba la atención era la delicada estructura de unas estatuillas hechas a mano, había una en especial que encontraba muy llamativa.
No es que fuera distinta a las demás, pero ella sabía lo que era poner la propia esencia en un trabajo, y ese caballo galopando efusivamente estaba cargado de una energía maravillosa. Sentía admiración por ese animal, parecía no querer parar de galopar nunca y sus pequeños ojitos estaban centrados en el frente, le dieron ganas de dibujarlo y plasmar esa visión en papel, pero sería un poco extraño que sacara su lápiz y se quedara por más de una hora dibujando al pequeño, pero majestuoso animalito.
-Al parecer ha entendido el tema de la escultura ¿no?- Hinata desvió su atención del caballo para fijarla en una anciana que le sonreía alegremente, tenía un ojo parchado y vestía ropas flojas y grandes, su pelo estaba canoso por la edad, y las arrugas adornaban su rostro - Esto… yo ¿usted hizo esto?-le preguntó curiosa – Sí, jovencita, y usted ha visto que el caballo no se rinde ni cesa su galope nunca ¿cierto?- Hinata le miró sorprendida aún a través de sus gafas, estaba atónita ¿Cómo podía suponer tan fácilmente esa mujer lo que estaba pensando? finalmente no le tomó importancia y siguió contemplando la figura, junto con la mujer - ¿Le puedo hacer una pregunta?-
- Como gustes, estoy para atender esta tienda- le respondió con entusiasmo -Bu…bueno, me…me gustaría saber, en qué se inspiró pa…para crearla- dijo de forma entrecortada, jugando con sus dedos, es que creía que se estaba siendo demasiado imprudente con esa señora, pero quería saciar su curiosidad - Aah, así que era eso, esa es una pregunta muy fácil…- Hinata le miró atenta esperando una respuesta -… en un muchacho, que trabaja en el restaurante de enfrente, un rubio muy especial – Rió un poco haciendo recuerdo del muchacho a quién describía y continuó- no encontré mejor manera de describirlo, siempre me visita en la semana y contempla las figuritas nuevas que hago, lo primero que vi en él era su perseverancia. Ese chiquillo travieso no deja de molestar hasta que consigue lo que quiere, aunque por apariencia y carácter lo mejor hubiera sido hacer un zorro- dijo caminando al interior de la tienda para sentarse en una silla al lado de un escritorio de madera tallado riendo a carcajadas.
La chica giró su vista para volver a fijarla en la figurita, pero no pudo concentrarse por mucho tiempo, su estómago empezó a rugir reclamando comida, pues ya era la hora de almuerzo.
La peliazul se ruborizó notoriamente y empezó a jugar con sus dedos- Per…perdón por eso…- la anciana lo único que atinó a hacer fue soltar una estrepitosa carcajada - Será mejor que vayas a comer al restaurante que está en frente, ya llevas media hora viendo el caballo- y siguió riendo.-Gra…gracias se…señora-dijo aún ruborizada -Me llamo Kaede señorita Hyuga-
- Ah…amuchas gracias Kaede-san- dijo dándose vuelta para salir del lugar. Demoró un tiempo en darse cuenta de que ella nunca le había dicho su nombre a la anciana, cuando lo hizo dio un saltito en su posición y miró sus accesorios que estaban bien aferrados en su lugar, después escuchó a Kaede hablarle- No te preocupes tu secreto está a salvo conmigo- .
Hinata le miró confusa, le dio inseguridad haber sido descubierta, pero cuando vio su rostro se dio cuenta de que estaba siendo sincera, dio una pequeña reverencia y salió hacia la calle.
Kaede se quedó un rato más sentada en la silla, después se levantó cogió al caballito con sus temblorosas manos y lo examinó cuidadosamente -Se lo guardaré, estoy segura de que esa chica estima mucho a Naruto-kun- y con una sonrisa en su rostro se dirigió a la parte trasera de su tienda.
…
"Esto está delicioso" pensaba la ojiperla, había llegado al lugar que le había indicado Kaede y en ese mismo instante disfrutaba de una buena ensalada y un trozo de pescado. Al principio le pareció raro ya que parecía un puesto de ramen, pero cuando le dieron la carta ese pensamiento se fue, todo era muy variado y a muy buen precio y además como experimentaba ahora de buena calidad.
Terminó bastante satisfecha, aunque nunca tanto como cuando comía lo que su primo le preparaba. Decidió reposar un rato, para no caminar con el estómago tan pesado y empezó a mirar la construcción. En realidad era un restaurante muy acogedor, no era ni muy pequeño, ni muy grande, la temperatura era bastante fresca, lo que atraía bastante gente buscando refugio del sol y se veía bastante limpio.
Había un pequeño fichero al lado de la puerta, con bastantes avisos, los leyó todos ya que no estaba tan lejos como para que se le complicara la vista. Uno de ellos anunciaba:
SE NECESITA SEÑORITA DE BUENA PRESENCIA PARA OCUPAR PUESTO DE MESERA, POR FAVOR SI SE INTERESA, CONSULTAR AL ENCARGADO.
Meditó un momento la oferta… ¡cómo la podría rechazar, se le estaba ofreciendo ese trabajo en bandeja de plata!, más aún ¡la atmósfera era tan agradable! Aprovechó el momento de pagar la cuenta para preguntarle a un hombre mayor quien era el encargado, se sorprendió mucho al enterarse de que estaba preguntándoselo a él mismo, el anciano le indicó amablemente que la siguiera a un lugar más apropiado para conversar, llegaron a la parte de atrás del edificio a una candente oficina, y allí le plantearon todas la condiciones y revisaron su currículum.
El trabajo era bastante acorde a su tiempo, el sueldo era bueno y el viejo no era para nada como su antiguo jefe, la mayor atracción.
Al pronunciar su nombre y apellido en un descuido, el anciano mostró conocer su nombre, pero no por eso cambió su trato con ella, como le encantaba su nuevo jefe. Estaba dispuesta a aceptarlo, había un solo problema - ¿No pensará trabajar con toda la cara tapada y el pelo recogido señorita?- le preguntó en tono de broma el anciano, a lo que Hinata empezaba a ponerse nerviosa y jugaba con sus dedos -Bu…bueno, es que tengo un problema… en… de vista y… me…me molesta un poco la…la luz, por eso u…uso las gafas- dijo evitando sostenerle la mirada. Cuando mentía era imposible para ella mantener el contacto visual, aún cuando estuviera con lentes.- Ah, entonces no hay problema mientras realice su trabajo yo no tengo inconveniente, además ha sido un poco difícil que alguna chica de tu edad acepte este trabajo, no se por qué lo hacen, pero cada vez que lo aceptan renuncian al primer día, bueno comienzas el lunes ¿de acuerdo?- A Hinata este último comentario le dio escalofríos "creo que nunca puede ser tan perfecto"
-¡Claro!-
-Muy bien firma aquí-.
Después de que todos los trámites fueron saldados la chica salió de Ichiraku' ramen, con menos que soportar, sus pasos seguían siendo igual de toscos, pero su mente seguía visualizando una imagen, la estatuilla de greda que incluso tenía más valor y fuerza de voluntad que ella, "si no hubiera sido por Kaede-san no hubiera encontrado ese trabajo, debo darle las gracias, aunque seguro, solo quería que comprara algo".
Estaba dando otro paseo sin rumbo por Konoha antes de volver al departamento y arreglarse para ir donde Uchiha-san.
En ese caminar nuevamente sintió la brisa rozando su cara y el olor del mar impregnado en su cuerpo, estaba en la misma playa, e incluso, podría decir, que en el mismo lugar en el que había estado el día anterior en la noche, cuando ese frío infernal le aprisionó en su mente, pero ahora, el paisaje era muy distinto.
Todo estaba desierto, caminó por la arena se sacó las sandalias, para sentir las pequeñas piedrecillas pasar entre los dedos de sus pies, se quitó los lentes y el gorro y los tiró junto con el pequeño bolso, que antes reposaba en su hombro.
No sabía que paisaje era más maravilloso, el que había visto ayer con los rayos de la luna escapando por las negras nubes iluminando pequeños fragmentos del océano, o el que veía ahora, aguas de múltiples colores adornado de un cielo de atardecer.
Abrió los brazos dejando que el viento chocara contra su cuerpo, estaba meditando un poco, ya que se sentía algo cansada y quería tener energías para la noche, recordó un episodio parecido a ese que había vivido en una pequeña cascada en el campamento de verano "la sensación es la misma, pero no podría hacer lo mismo aquí" se dijo a sí misma, antes de tomar sus cosas y dirigirse a sus casa con un pensamiento o más bien una pregunta surcando su cabeza – Me pregunto que habrá pensado Naruto-kun cuando me vio ese día-
…
-AACHIZZ-
-Salud dobe-
-Alguien debe estar hablando de mí jejeje- decía el rubio rascándose la cabeza y sonriendo zorrunamente - Yo creo que es por el polvo, hace tiempo que no limpiaba la mansión- respondió Sasuke ganándose una mirada asesina de Naruto.
Se habían dedicado a limpiar y a ordenar la mansión Uchiha toda la tarde, el pobre ojiazul quedó más molido de lo que estaba antes, de todas formas agradecía tener una capacidad de recuperación enorme, todos sus moretones y heridas habían desaparecido, a veces se preguntaba como era eso posible.
Cuando terminaron de asear se tiraron en el suelo a descansar un poco, pues aún tenían que traer la comida y tenía q ser una gran cantidad de comida, porque ya sabían que iba a asistir Chouji y ese crítico gastronómico comía como si su estómago fuera un agujera negro.
- Oye Naruto-baka ¿no la vas a llamar?-
-¿A quién?- preguntó extrañado y con los ojitos achinados - A la mujer de las gafas dobe-respondió Sasuke molesto-
-¡Cuántas veces tengo que decirte que no me llames así Sasuke-teme!- le gritó expresando enojo con la venita estallando en su frente -¡LA VAS A LLAMAR O NO!- gritó tratando de hacer reaccionar a Naruto que aún no se acordaba que el día anterior había molestado por horas con esa mujer -¡Oh, es cierto!- dijo levantando su dedo índice en señal de que ya había captado, sacó el teléfono de su bolsillo, marcando el número que ya se sabía de memoria, esperó un poco ilusionado por escuchar de nuevo la voz de la chica, pero…-Tiene el teléfono apagado- habló con tono serio -¿Estás seguro de que lo marcaste bien?- preguntó el pelinegro, percatándose del tono de su hermano - Estuve marcando ese número toda la noche mientras dormía claro que estoy seguro teme- dijo dirigiéndose a la puerta
-Hmp-
- Voy a cambiarme y vuelvo para ayudarte a traer la comida- exclamó antes de salir de la mansión.
Sasuke igual que Naruto se dirigió a su habitación para limpiarse y echarse toda la colonia que tenía a mano, como era el anfitrión de la fiesta tenía que estar presentable. Ya era casi la hora para que llegaran los invitados y uno que otro colado, así que no se preocupaba por el repentino cambio de ánimo de su amigo, sabía que en la fiesta eso no iba a durar por mucho tiempo y enseguida el hiperactivo Uzumaqui se iba a volver el centro de atención.
…
Hinata ya había llegado al departamento, y como había pensado allí estaban todos, Kiba junto con su inseparable Akamaru, Shino en su incambiable posición neutra, Neji sentando tratando de aparentar estar tranquilo, Lee con los ojos más redondos de los que ya tenía y Ten-Ten…
- ¡Oh!, Hinata ya llegaste te he estado esperando ven- decía mientras la tomaba de un brazo y la dirigía a su habitación, la peliazul ya sabía lo que le esperaba, miró a sus compañeros que le devolvían la mirada con compasión, y solo se resignó y dejó que Ten-Ten la controlara como quisiera.
…
Iban los seis en el espacioso auto de la morena, en el trayecto Hinata había tenido el tiempo suficiente para contar a cerca del trabajo que había conseguido y en el que empezaría a trabajar el lunes próximo.
- No se por qué no esperaste un tiempo más, yo hubiera descansado mucho tiempo para reponerme de ese inmundo trabajo que tenías ¿cierto Akamaru?- ante todo Akamaru ladró en respuesta moviendo la cola.
- Ah… bueno tenía que aprovechar esta oportunidad Kiba-kun no hubiera recibido mejor oferta- respondió algo distraída -Hinata tiene razón Kiba, además ese horario le va a permitir descansar más- Habló Shino por primera vez en todo el camino.
Todos estaban conversando animadamente, pero Hinata iba algo preocupada por dos razones. La primera no sabía como reaccionaría al ver a Naruto… peor como reaccionaría él al verla y la otra razón era de la forma en que le había obligado a vestirse Ten-Ten, no era que la ropa que estaba usando fuera provocativa o no fuera cómoda, es que simplemente no era su estilo, una polera negra de manga corta algo ajustada y de escote redondo, dejando ver sus hombros y la parte baja de su abdomen, un pantalón corto que le llegaba a la mitad del muslo, las típicas sandalias, cabello suelto, maquillaje apenas notorio y lo que ella insistió en llevar, las gafas. Aunque lo que más le preocupaba era lo primero, cada segundo se sentía más nerviosa e insegura de si debía ir realmente a esa fiesta o no, ya se había olvidado por completo de que su celular seguía apagado, y que llevaba la chaqueta de "Aoi" en los brazos.
-¡Ya llegamos!- anunció Ten-Ten, sacando a Hinata de su mundo y alterándola más aún. Ya no podía irse, no era muy difícil deducir que estaban en la mansión, las vibraciones de la música resonaban en sus oídos y se veía mucho movimiento dentro -¡Bajemos ya!- alegaba Lee impaciente por demostrar que la llama de su juventud ardía de emoción en la pista de baile -Sí vamos- alentó Kiba. Y así las puertas del vehículo se abrieron una por una, Hinata bajo muy temblorosa aferrándose de la puerta, casi se cayó cuando puso los pies en la tierra.
Caminó lento y pausado con expresión seria para no preocupar a su primo que estaba segura que la estaba vigilando, estaban a punto de llegar a la puerta, y Hinata estaba cada vez más intranquila "y si no se acuerda de mí …y si me ignora y se va con Sakura-san y si hago el ridículo… " miles de cosas de este tipo pasaban por su cabeza, cuando se dio cuenta de que no llevaba la chaqueta consigo y se le había quedado en el auto, una excusa perfecta para volver y ventilarse un poco - Eh Teten-chan- le llamó la atención tocando su hombro- ¿Qué pasa Hinata?- preguntó curiosa -¿Me podrías dar las llaves del auto? se me olvidó algo dentro- Esperaba poder convencerla ya que Ten-ten al igual que Neji era bastante controladora. Le miró con desconfianza, pero al final accedió dándole las llaves mientras le decía o mejor dicho amenazaba - Toma, pero tienes que prometerme que por lo menos irás al patio de la mansión- La peliazul asintió algo asustada por la actitud de la morena y se fue corriendo al auto.
Abrió la puerta trasera, no se había equivocado, la chaqueta estaba ahí, se sintió más extraña aún, ver esa prenda en momento de tensión le hizo recordar esos ojos tan gloriosos y se calmó un poco. Había sido bueno idea ir a buscar la chaqueta, pero por otro lado, ¿Cómo iba a entrar a la casa ahora?, algo era entrar acompañada del grupo y aferrarse a la espalda de Kiba, pero… entrar sola… sin nadie que hablara por ella y le diera ánimos, era más que imposible.
Aunque no necesariamente tenía que entrar a la mansión Uchiha por la puerta principal. Recordó las palabras de Teten "Tienes que prometerme que por lo menos irás al patio de la mansión" Suspiró profundo, tomó la chaqueta entre sus brazos apretándola contra su pecho.
"Aquí voy"
Y empezó a caminar en dirección a la mansión.
…
Nada que decir, en este capítulo no pasó mucho, como el mismo título indica fue un cap "tranquilo", pero habían ciertas cosas que necesitaba describir para poder seguir avanzando. La aparición de la anciana Kaede fue algo que ni siquiera pensé cuando escribí la escena de la tienda, prácticamente se metió ella sola mientras estaba en ello, espero no lo hayan encontrado demasiado forzado.
En el siguiente capítulo POR FIN llega el encuentro real de Naruto y Hinata y algunas otras cositas.
Hasta el próximo cap!
Los personajes de Naruto pertenecen a Masahi Kishimoto.
Kaede es de autoría de Rumiko Takahashi.
