****Capítulo 6: El momento en que nació su voluntad*******
-No puedo creer que mi vida se esté arruinando por un sueño-
Maldecía en voz alta Naruto, mientras reposaba su espalda subido en la copa de un árbol y miraba atentamente el cielo estrellado.
Después de ayudarle a Sasuke con todo para la fiesta empezaron a llegar todos en montón, casi todos los alumnos que conocían más los profesores, junto con Jiraiya que no quería perder la oportunidad de seducir a lindas jóvenes.
Los primeros en llegar fueron Sakura e Ino junto con Sai, Chouji y Shikamaru quien como siempre reclamaba de lo problemático de la situación y lo molesto que era que le hubiesen obligado a ir, mientras Chouji apenas puso un pie dentro se dirigió directo a la mesa con los aperitivos.
Naruto tuvo que recibir "amistosamente" Sai, el actual novio de Ino, con un puñetazo en la cara, luego de insistir con los motes raros a cerca de su "pequeña parte privada".
Gaara, Temari, Kankuro los estudiantes extranjeros, fueron el segundo grupo en llegar, cosa que el rubio agradecía ya que el hermano menor, Gaara, a pesar de su actitud un tanto sombría y distante era una persona realmente agradable y con quien le gustaba pasar el rato de vez en cuando, además, una vez que te acostumbrabas a las pequeñas excentricidades de ese trío de hermanos uno se sentía muy a gusto entre personas de confianza. Naruto esperaba sinceramente que la pasaran de lujo.
También y a pesar de su embarazo Kurenai había asistido junto con Asuma y Gai que a cada rato ponía su pose de chico guay mientras bailaba, mientras Kakashi no se separaba de su libro "Icha Icha Paradise" escrito por Jiraiya, Kurenai solo se limitaba a mirarlo fijamente da ratos tratando en vano de que soltara su novela.
La teoría de Sasuke en relación a los ánimos del rubio había fallado, ni siquiera cuando pusieron su canción favorita cambió esa expresión sombría y desganada, se mantenía en un rincón sentado en una silla al lado de Chouji, que se devoraba la mesa a manotadas
- Oye dobe ¿te sientes bien?- le preguntó prácticamente a gritos por el volumen de la música - Sí, no es nada- le respondió de la misma manera.
Sasuke sabía que el idiota mentía, era muy malo en eso. Se sentó a su lado para hacerle compañía y se quedaron un rato más en esa posición uno al lado del otro hasta que Naruto se levantó y le hizo señas con las manos, explicándole a Sasuke que iba a estar en el patio trasero ya que la música le molestaba, el pelinegro solo asintió con la cabeza y Naruto desapareció de su vista, Sakura entonces apareció de improviso junto a Sasuke – Le dolió no poder contactarla ¿verdad?- Sasuke nuevamente respondió moviendo la cabeza afirmativamente - Ya no podemos hacer nada por ayudarle, fue al patio, supongo que quiere estar solo un rato.-
Sakura le miró con gesto preocupado, Naruto era su amigo, no podía dejar pasar su malestar tan fácilmente, a ella también le dolía, a veces se sentía como una hermana mayor sobreprotectora, quizás Sasuke tenía razón y debía dejar que él mismo solucionara sus problemas.
Allí estaba encima de un árbol maldiciendo la existencia de las metáforas, no había mucho ruido en ese sector del y podía por lo menos escuchar sus pensamientos, cerró los ojos tratando de relajarse.
Algo más se escuchó, pasos de alguien que se acercaba, podía saber solo por el sonido que no era Sasuke, esos pasos sonaban pesados, pero a la vez cortos, parecían los de una mujer, pero tampoco eran de Sakura ni de ninguna otra persona que conociese.
Abrió los ojos lentamente y buscó a la persona causante de aquel sonido.
No pudo evitar soltar un quejido de asombro al darse cuenta de que esa mujer se parecía mucho de espalda a la chica de las gafas "¿Estaré teniendo alucinaciones?" se sobó los ojos una y otra vez tratando de comprobar si lo que veía era verdad o no. La chica se sentó en un banquillo de piedra tallada, no sin antes contemplar la forma y estructura del tallado con las manos, podía ver que apretaba contra su pecho una prenda, probablemente una chaqueta, pero no alcanzaba a ver más, estaba demasiado oscuro.
Bajó sigilosamente del árbol en que había estado apoyado y se dirigió con paso pausado hacia ella.
...
No le había costado mucho llegar al patio trasero, solo tuvo que pasar por una puerta entreabierta que estaba a un costado de la mansión. Ese jardín, parecía más un bosque que jardín, todo estaba cubierto de árboles frondosos, pero había un pequeño caminito que llevaba a un espacio desprovisto en el que había una mesita y unas cuantas sillas de piedra tallada, se acercó cautelosamente a una de las sillas y examinó el tallado con las manos.
Era un muy buen trabajo, no le extrañaba la calidad estando en la casa de un Uchiha, pero rápidamente abandonó sus observaciones y se sentó apretando la chaqueta contra su pecho.
Se dejó dormitar un rato, en realidad ya estaba bastante cansada, ese día había sido más movido de lo que había esperado.
Su mente nuevamente empezaba a jugar con ella sentía los pasos de alguien acercarse por detrás. – No ahora no- exclamó con un tono de voz lo suficientemente fuerte para desconcertar a Naruto "¿Me ha descubierto?", al ver que no se movía del asiento se acercó más a ella.
Hinata ignoró el sonido que aún se escuchaba para centrar su atención en su celular.
Ya no pudo evitar los pensamientos que habían tratado de surgir en todo el día.
Además le era imposible no pensar en esa llamada cuando tenía la chaqueta en sus brazos.
Levantó el aparato a la altura de sus ojos y le miró con angustia y… miedo, si ese miedo que le había perseguido toda la vida, ese tipo de sensaciones estaban implantadas en ella desde que tenía memoria, ¿por qué?, no lo sabía, lo único que tenía claro es que, no quería saber que todo ese interés por parte de esa persona había sido meras ilusiones suyas.
-¿Me pregunto si de verdad le llegó el papel?-.
De nuevo la escuchaba estaba seguro de que conocía esa voz de otro lugar.
Era de tono alto, volumen bajo y la forma en que hablaba parecía el de una persona no muy segura y ¿de qué papel estaba hablando? ¿Tan importante puede ser? Ya no aguantaba más quería saber quien era esa mujer y le tocó el hombro suavemente. Hinata dio un gemido de sorpresa y saltó rápidamente del asiento, había sentido que alguien le tocaba el hombro.
Cuando se vieron cara a cara los dos pensaban que alucinaban.
Hinata se ruborizó como nunca había pensado que lo haría, no pudo mantenerle la mirada, estaba asombrada. Si antes sus piernas empezaban a temblar con escuchar su nombre, ahora sentía que todo su cuerpo como una gelatina humana, las mariposas no revoloteaban, sino que se estrellaban en las paredes de su estómago.
Intentó hablar normalmente, pero en su lugar solo tartamudeaba, se le había hecho un nudo semejante a una pelota golf en la garganta
- NA…nA… Naru… Naruto-kun?-
Ahora si reconoció quien era la chica, solo había una persona que poseía ese tono de voz y le llamaba de esa forma
-¿Hinata?-
No sabía si estar confundido o feliz, no sabía que pensar con respecto a la identidad de esa chica, por un lado podría jurar que esas gafas eran las mismas que había visto en la playa, pero también estaba seguro al cien por ciento seguro de que esa voz era la de Hinata, esa vieja amiga.
-¡Hinata, pero ¿qué estás haciendo aquí?!- le decía con su tono más alegre, rodeando el banquillo para acercársele, con una sonrisa de oreja a oreja -Bu…bueno…yo- trataba de decir algo coherente para explicar su presencia, pero los nervios y la felicidad le nublaban el pensamiento, "¡Me ha reconocido, sabe quién soy!", jugaba con sus dedos afirmándole a Naruto más aún su identidad… solo ella hacía eso cuando le veía.
-¡Ah! Entiendo buscabas un lugar para escapar del ruido y despejarte ¿verdad?, es que cualquiera se aburre de tanto revuelo que hay en la mansión jejeje- Naruto no paraba de hablar en ningún momento, su hiperactividad había despertado milagrosamente y parloteaba como un loro -Esto…la…la verdad es que- intentaba decirle algo y rogaba por kami no desmayarse - ¡Ah pero que mal educado soy, prácticamente estoy hablando solo! Y dime ¿de qué papel estabas hablando antes?- A Hinata se le tensó todo el cuerpo al escuchar esa pregunta y levantó la vista del suelo ¿desde hace cuánto tiempo él la estaba escuchando.
- Me… ¿me escuchaste?- El rubio mantenía su conocida sonrisa en la cara y se rascaba la nuca -Perdona es que estaba en un árbol cuando tú llegaste y ocurrió por accidente, pero te escuché un poco preocupada por eso te pregunto- Hinata no podía creer lo que estaba escuchando "Se preocupa por mí"
-¡No es por ser chismoso de verdad!- recalcaba algo avergonzado por la reacción de la peliazul y negaba con la manos -Uhm… es que es una…una historia…algo aburrida…y…y no… quisiera…- continuaba tartamudeando con la cabeza baja y sin dejar de jugar con sus dedos en ningún momento -¡No importa tenemos mucho tiempo para conversar!- celebraba sentándose en uno de los banquillos e invitando a Hinata a hacer lo mismo. A ella se le derritió el corazón al verle actuar de esa manera "No ha cambiado nada" sonrió para sus adentros y se sentó en un banquillo al lado de él, pero a una distancia prudente –Bu…bueno- paró un segundo al darse cuenta de que no podía seguir tartamudeando si iba a entablar una conversación, sería demasiado incómodo para ambos, miró de reojo a su rubio oyente que le devolvía la mirada atento y sonriente "No terminaré nunca si sigo así".
Le miró una vez más y suspiró profundo, esperando poder relajarse - Fue por un chico- dijo aparentemente calmada
-¿¡Qué por un chico estás así!?- exclamó sorprendido el ojiazul, parándose del asiento. Después de que se dio cuenta que ese comentario estaba fuera de lugar y que la chica parecía incómoda por esa interrupción, se volvió a sentar algo avergonzado rascándose la nuca- Perdona sigue- Hinata suspiró nuevamente, tratando de calmar sus exaltados nervios y continuó - Ayer en la noche apareció de casualidad, me ayudó mucho con unos problemas que tenía, en realidad no le pude agradecer. Empezó a llover y me dejó esta chaqueta, para que no me mojara y sin más desapareció.-
Al escuchar esa frase Naruto puso atención en la chaqueta que la peliazul llevaba en los brazos "Esa chaqueta…se parece a la que llevaba ayer". Hinata seguía hablando.
- No sé si le habrá llegado, pero traté de hacerle llegar un papel con mi número de teléfono. Lo único que se de él es que se llama…- Naruto se sentía intrigado, esa historia que le contaba era demasiado parecida a lo que él había vivido el día anterior.
-Se llama Aoi Masaru- soltó la chica.
El estruendo que provocó la caída del rubio, fue semejante a la que hubiera producido al caerse un árbol milenario, "Parece que no soy yo" pensaba estirado en el suelo –Naruto-kun ¿estás bien?, ¿dije algo malo?- habló preocupada, asomando su cabeza para verle
-¡No en absoluto Hinata! Jejeje- Decía sentándose de bruces en el suelo, rascándose la nuca y poniendo una torcida sonrisa en su cara "Esto es una locura… es imposible que Hinata sea la chica de las gafas, pero… y ¿si es ella? Todo este problema se acabaría…No…es ilógico, no lo creo, Hinata no es una persona que necesite esa especie de ayuda."
Todo esto y más pensaba, haciendo un nudo de ideas que se contradecían entre sí. Hinata nuevamente se ponía nerviosa, veía a Naruto que se mantenía callado y con expresión seria, sin cambiar de postura, pensaba que le había molestado con algo que había dicho
- Naruto-kun ¿pasa algo?- El rubio respondió muy lentamente la pregunta – Sí, estoy bien no te preocupes- dijo en tono serio y distante, algo que a la peliazul le causaba más extrañeza, nunca le había visto así, generalmente siempre estaba sonriente - ¿Hinata?- le llamó el joven rompiendo el molesto silencio que se había formado
-¿Si?-
-¿Qué has hecho en todo este tiempo?- interrogó risueño, cambiando el tema abruptamente para no complicarse más con el asunto, además era obvio que ella no era esa mujer.
-¿Eh?- exclamó sin entender a que se refería.-Ya sabes que has hecho con tu vida… si empezaste a estudiar, trabajas, ¿o haces algo más?- aclaró Naruto tratando de establecer un tema de conversación- Ah…eso- agregó sin mucho entusiasmo, algo que el rubio no pareció notar -Y ¿qué me dices?- siguió curioso.
-Yo…estudio pintura en la universidad de Konoha, conseguí trabajo recientemente en un restaurante y ahora vivo con Neji-kun en un departamento arrendado- le dijo intentando sonar lo más calmada posible. Naruto acrecentó más su sonrisa al escucharle.
-La mayoría ya me lo esperaba- celebró a lo que Hinata le miró confundida.
- De pequeña tu siempre fuiste un haz para el dibujo- le alabó e Hinata se puso tan roja como un tomate -Gra…gracias-.
-Pero lo que no entiendo…- hizo una pausa en que cambió su expresión a una interrogante rascándose la barbilla, la peliazul posó su mirada en el suelo adivinando lo que diría a continuación -¿Por qué te fuiste a vivir al departamento de Neji si tenías la mansión Huyga?-
Apretó los puños tratando de mantener la serenidad y carraspeó la garganta para que su voz no sonara alterada.
-…No es realmente importante, pero pre…preferiría no hablar de eso Naruto-kun-.
El rubio la miró con los ojos muy abiertos por esa respuesta y vio lo tensa que estaba, enseguida entendió que había tocado terreno prohibido – Ehm, perdona si te hice recordar algo desagradable- le dio entonces unas suaves palmaditas en el hombro tratando de enmendar su error, la chica le miró ruborizada por ese gesto. Naruto le regaló una sonrisa, entonces no pudo sostenerle más la mirada y la volvió a fijar en el suelo, jugando con sus dedos.
- Naruto-kun y…¿tú que has hecho de tu vida?- ahora era ella la que intentaba cambiar el tema -Ah bueno, trabajo en un puesto de ramen, vivo aquí a lado y….
Hinata le miró extrañada por que no hubiera terminada la frase, más se sorprendió cuando vio que el rubio sonreía triunfante -¡No me creerías lo que estoy planeando para el futuro! jejeje.- La chica pestañeó un par de veces buscando algún sentido a las palabras de su acompañante, Naruto rápidamente se dio cuenta de eso y continuó -¿Recuerdas el incidente que hubo con Orochimaru cuando trató de llevarse a Sasuke en el último año?- Le preguntó
Al principio Hinata parecía no entender a que se refería, pero pronto cambió su expresión y asintió con la cabeza - Allí cada uno de nosotros pudo seguir su vida en tranquilidad.-Exacto- complementó el rubio y ambos recordaron ese pequeño juego que hizo un cambio drástico en las vidas de cada uno.
***********FLASH BACK***********************
Se podía observar una gran tumulto de personas rodeando a un grupo que parecía tener un no muy agradable encuentro, entre ellos habían 3 estudiantes y 1 adulto. Se apreciaba a un muchacho de unos 17 años con el uniforme escolar y la bandana con el símbolo de Konoha en su frente, sus alborotados mechones rubios se mecían con el viento.
Permanecía en posición defensiva, su mirada se volvía cada vez más fiera- ¡Dejen en paz a a Sasuke de una vez!- ordenó con tono amenazante a los personajes que tenía en frente.
- Mocoso no intimidas a nadie, Sasuke-kun está haciendo esto por su cuenta - le respondió con tono altanero. Se trataba de un hombre de un aspecto tan desagradable que fácilmente podría comprarse al de una serpiente con los ojos afilados y la sonrisa amplia -Orochimaru-sama no debería provocarlo de esa manera- cuestionó otro de pelo gris y de lentes, con la bandana de la escuela del sonido -Ese idiota no podrá hacer nada contra nosotros Kabuto, es un maldito….
Sus insultos fueron interrumpidos por el tercer estudiante -¡Basta Orochimaru!-.
Todas las personas centraron su atención en el pelinegro causante de toda esa discusión- No es necesaria tanta palabrería-
Sasuke insistía en irse a estudiar al sonido, por un problema financiero entre las dos escuelas y que se había "parchado" en una sucia negociación por parte del director del sonido, Orochimaru, había ofrecido la indemnización a cambio de que el Uchiha accediera estudiar en su instituto.
-¡Sasuke no seas imbécil! Sabes bien que esto se puede resolver de cualquier otra forma- Gritaba el rubio, pero Sasuke se mantenía frívolo y no le tomaba atención. Maldijo por lo bajo la poca cooperación de su amigo. Tenía unas ganas enormes de quitarle de un puñetazo esa maldita sonrisa de la cara a Orochimaru.
"No me queda otra opción"
Bajó la guardia sin dejar de ofrecer una mirada amenazante a sus contrincantes
-Les propongo un trato- La macabra sonrisa de Orochimaru se hizo más extensa -¿Qué clase de trato?
Se mantenía desafiante y erguido, produciendo una vista prodigiosa de su porte y contextura física - Una carrera-
Todos los presentes se estremecieron ante esta repuesta, hasta Sasuke cambió su expresión y ahora empezaba a asustarse "No estará pensando hacer eso".
- Si gano, Sasuke se queda aquí- impuso de manera seria – Y ¿si pierdes?- preguntó de manera maliciosa Kabuto.
Naruto frunció el ceño y apretó los puños para evitar soltar toda la furia que le tenía a esa escoria –Tendrán al Kyubi y al Uchiha en su escuela.
Entre los espectadores, Hinata se hallaba a sí mima impactada junto a Sakura que estaba a punto de llorar del miedo a perder a los dos de una sola vez.
"¡Naruto-kun!" si hubiera tenido el valor suficiente lo habría gritado, pero no lo tenía, puso sus manos junto a su pecho, sintiendo como un frío enormemente abrasador le consumía el cuerpo.
-Hinata, mantente tranquila- le dijo Sakura, a pesar de que evidentemente ella estaba mucho peor, a lo que le respondió expresándole con la mirada todo el temor que sentía - Tenemos… que confiar en Naruto- la pelirosa hacía todo lo posible para contenerse. Ni siquiera ella lo entendía, pero había ocasiones en que sentía una conexión tan profunda con Sakura que se sentía obligada a apoyarla como si fueran parte de la misma causa a pesar de que en los asuntos cotidianos no intercambiaban más palabras de las necesarias. Aún así estaba completamente segura de que Sakura pensaba de la igual manera y no necesitaba muchas palabras para saber lo que Hinata estaba pensando.
Asintió con la cabeza y le palmeó suavemente la espalda para darle apoyo, pero por dentro ella se sentía mucho más desesperada que todas esas personas juntas.
- ¡Baka!, no te das cuenta lo que estas arriesgando- por fin Sasuke se dignó a dirigirle la palabras, ahora más asustado que nunca.
- ¡Acepto el trato!
El pelinegro miró sorprendido, por la aceptación tan rápida de Orochimaru, el hombre serpiente no había perdido ni un segundo en responder, bastante animado, con una sonrisa malévola adornándole el rostro.
-Pero yo elegiré quién irá contra a ti y como será el trayecto- respondió ampliando aún más su asquerosa sonrisa.
Todas las personas relacionadas con Sasuke y Naruto, sintieron que se les salía el alma del cuerpo al escuchar esto último, pues la escuela del sonido era reconocida por los excelentes atletas que entrenaban, a sangre fría. Era por lo mismo que Orochimaru quería a Sasuke dentro de su establecimiento, no era para nada desconocido el hecho de que este ganaba grandes sumas gracias a los negocios en los que involucraba a sus estudiantes en los distintos concursos y competencias. Más placentero iba a ser para él si aparte de tener al Uchiha, tenía al Kyubi encadenado y trabajando a fuerza bruta.
Es decir en ningún lugar, era desconocida la energía del "Hiperactivo Uzumaqui". Pero lo que más asustaba de todo esto era como ganaban las competencias los del sonido, todavía más que sabido era para los de Konoha, que ellos nunca competían limpiamente, aunque los jueces no se dieran cuenta de sus triquiñuelas.
A pesar de todo el murmullo que emergió en los alrededores y de la inseguridad que sintió el rubio, no dio ni un paso atrás y mantuvo su mirada tensa y decidida.
-Me parece justo- Dijo sin más preámbulo a lo que los murmullos aumentaron y la ojiperla apretó con fuerza sus dientes para evitar gritar. "Naruto cómo es que lo haces para tener tanto valor.".
-Bien, no quiero mantenerme en esta sucia lugar por mucho tiempo, así que no serán más de unos cuantos metros- Orochimaru caminó unos pasos hasta situarse debajo de un árbol.- De aquí, hasta el árbol que está más allá- dijo señalando con la mano a un pequeño castaño.
Todos los presentes incluyendo al rubio miraron al lugar que señalaba Orochimaru, efectivamente no era un camino muy largo, corriendo a gran velocidad Akamaru se demoraría medio minuto.
Naruto frunció el ceño, lo estaban subestimando, eso era bueno, él tenía suficiente capacidad para vencer a quien se enfrentase, pero no podía dejar pasar que le estaban hiriendo su orgullo. Se dio vuelta lentamente, hasta quedar nuevamente con la mirada fija en el hombre serpiente, que se reía maléficamente.
- Y ¿quién irá contra mí?- preguntó con un tono serio.
El hombre no hizo nada más que girar la cabeza hacia Kabuto, este en un momento entendió el mensaje y caminó hacia el punto de partida, mientras el director de su colegio se movía a un costado.- Seré yo Naruto-kun- exclamó arrogante acomodándose los lentes.
Hinata casi se desmaya de la impresión, que decir del resto de las personas. Esta vez no fue un murmullo lo que se escuchó, si no gritos de protesta por parte de Kiba y Neji, insultos por Lee y muchos otros, por sobretodo de Sasuke. Kabuto era el mejor de todo el sonido no solo en lo físico sino también en lo tramposo, incluso se habían inventado mitos que decían que tan solo con un golpe certero de Kabuto podrías caer muerto.
Naruto lanzó un grito mandándo a la multitud a callarse y se mantuvo rígido… de inmediato los gritos cesaron -Yo puedo con esto no se preocupen- caminó a un lado de Kabuto y Sasuke, empezando a dudar, cuando pasó al lado de su mejor amigo este le detuvo poniéndose frente a él. Justamente Hinata se encontraba en el punto en el que los dos se encontraron - Naruto no tienes que hacer esto y lo sabes.-
La peliazul miraba preocupada la reacción de los dos, pero se mantenía callada, posando sus manos en su pecho, un horror terrible comenzaba a crecer no quería que nada malo le pasara al rubio. El ojiazul iba a dirigirle la palabra a Sasuke, pero fue interrumpido por, la serpiente rastrera.
-¿Qué pasa Naruto-kun, acaso te has arrepentido de ayudar a tu amiguito Uchiha?- le incitó con un tono burlón.
Arrugó nuevamente el ceño e hizo a un lado a Sasuke de un empujón, con los ojos fijos en su objetivo.
El pelinegro negó con la cabeza, despejó el punto de partida y Orochimaru se puso junto a él.
Todo el tumulto de personas empezó a situarse al lado del árbol. Hinata estaba al lado de la chica pelirrosa, sintiendo como cada vez más el corazón se le oprimía en su pecho.
Los dos participantes se posicionaron para partir.
Naruto estaba totalmente convencido de que tenía que ganar, no tenía otra opción, no podía defraudar a Sasuke, ni a sus compañeros, ni loco pensaba retractarse de sus palabras.
Sus rasgos zorrunos aumentaron bajo este pensamiento y la mano levantada de Sasuke, anunciando que se prepararan para correr.
Los dos pusieron sus palmas en el suelo y flectaron una rodilla para tomar el impulso necesario a la hora de partir.
Cada uno de los espectadores esperaba el momento exacto para empezar a gritar como locos haciendo barra al rubio.
Una vez el pelinegro bajó su mano tanto la carrera como las porras empezaron de golpe.
Los dos iban muy a la par y sus extremidades cortaban el aire con cada paso.
"No puedo perder, ¡no voy a perder!" eran lo único que paseaba por la mente de Naruto y empezó a tomar la delantera lentamente. En unos segundos adquirió una ventaja de 2 segundos.
-¡NARUTO, CORRE NO DEJES QUE ESA COSA TE GANE!- gritaba Sakura eufóricamente, siendo acompañada por los insultos y ánimos aún más coléricos del resto de los novatos.
Solo había una persona que no apoyaba con su voz…
Hinata se mantenía callada apoyando sus manos en su pecho tratando de apaciguar su temor. Eso no quería decir que no tuviera la atención sumamente puesta en el Uzumaqui, pero su personalidad le impedía incluso levantar la mano en señal de apoyo, a veces trataba de imitar a Sakura, habría la boca para decir algo, e inmediatamente paraba el impulso.
"Ánimo Naruto-kun"
Pensó cuando vio al chico cada vez más cerca de su posición, o sea cada vez más cerca de la meta y en la delantera.
Naruto se sintió aliviado al ver el pequeño árbol que simbolizaba la meta. Y miró de reojo a su contrincante para reírse un poco de la cara de asombro que debía tener Kabuto.
Sin embargo fue él el que se sorprendió, descubriendo la sonrisa prepotente y monumental que tenía el del sonido, peor aún que la de Orochimaru…estaba a más de unos cuantos centímetros de alcanzarle.
"¡Cómo..!" No cabía en su asombro.
Trató de apresurar el paso, pero estaba casi en su límite y su energía ya se estaba agotando, se sintió impotente al ver al hombre nuevamente a su lado.
Los gritos se acrecentaron al igual que la sonrisa de su oponente.- Sorprendido Naruto-kun?- susurró apenas y luego el rubio sintió una punzada realmente dolorosa en su pierna izquierda lo que le llevó a tropezar.
Y empezó a caer en cámara lenta al plano e infértil suelo.
"No puede ser" Se veía a él mismo una vez más fracasar, ya no era Sasuke, sus compañeros o maestros, el que le pasaba por encima, era Kabuto que se alejaba lentamente hacia la meta.
Le habían derrotado, todo su esfuerzo había sido en vano, su esperanza se hacía cada vez más nula a medida que se acercaba al suelo.
Había defraudado a todos los que habían confiado en él Sasuke, Sakura, el tercero, a toda la escuela de Konoha.
"He fallado" pensaba en su caída y sus ojos perdían lentamente su brillo de batalla, había perdido la fuerza del Kyubi, y toda su personalidad voluntariosa.
Levantó la comisura de sus labios en un intento de sonrisa "Siempre supe que pasaría esto, soy un fracaso, por eso siempre todos me han considerado un monstruo".
Su caída infinita distorsionaba el espacio a su alrededor, pero pronto llegaría al suelo no había duda, la tierra lo recibiría.
El mínimo tiempo que transcurrió para que el poseedor del Kyubi reflexionara todo esto, fue suficiente para que todo el griterío cesara de golpe, pero eso era lo que necesitaba cierta persona para levantar la voz a lo alto y salvarlos a todos.
-¡NARUTO-KUN NO TE RINDAS! ¡SIGUE!... ¡CORREE!-
Su anhelo interior por ayudar en esa carrera había despertado al ver que Naruto peligraba de caer vencido y rendido por sus propios actos, salió de su posición y sacó de un tirón la mano que apoyaba en su pecho abandonando todas sus inseguridades y miedos.
Su propia voluntad había nacido ese día, quería hacer lo que le mandase el corazón, sin la necesidad de que alguien más se lo dijera primero.
Todo los de su alrededor estaban sorprendidos por la inesperada participación de la Hyuga, incluido Naruto el más impactado de todos. "…Hinata-chan…"
Recién había tocado el suelo, el impacto había sido muy doloroso, pero ahora en vez de caer más y más, se levantaba aún más rápido de lo que había sido su caída, recordando lo que ella le había dicho hace algunos años.
"Sí, soy un fracasado, pero uno que nunca se rinde…¡No dejaré que esto termine así!"
En más de lo que nadie puedo haber contado el rubio nuevamente estaba corriendo a una velocidad sorprendente.
Y Kabuto que estaba muy cerca de la meta, tenía nuevamente a su competencia en pie.
- ¡ NARUTO-KUN TÚ PUEDES!¡LÓGRALO!-
Gritaba con todo lo que podía Hinata, poco a poco todos se le unieron nuevamente.
Sakura la miraba sonriente mientras insultaba junto con el resto de las personas a Kabuto, que hacía lo que podía desesperado para dejar atrás al chico kitsune.
Orochimaru ya había dejado su actitud serena y creída para alegar eufóricamente como un enfermo rebosante de rabia.
- ¡QUE HACES IMBÉCIL NO DEJES QUE ESE BASTARDO SE BURLE DE NOSOTROS!- Su maldita sonrisa había desaparecido totalmente y ahora en cambio sudaba como loco, al lado de un Sasuke de lo más Sasuke, con las manos en sus bolsillos apoyado en un pie y mostrando fulgoroso, su sonrisa Made in Uchiha, mientras trataba de aguantar lo más posible largarse a carcajadas por la actitud del director del sonido.
"Parece que el dobe por fin va a dejar de asustarnos a todos"
Kabuto estaba a los empujones con Naruto, su trampa solo le podía funcionar una sola vez, no sabía como rayos el idiota ese seguía corriendo si le había inyectado la dosis más alta que tenía, debería de estar tirado en el suelo chillando de dolor. Su cara no podía demostrar más vergüenza y miedo de pensar lo que le haría su director si perdía.- No voy a dejarte ganar mocoso- le susurró nuevamente.
La meta ya no podía estar más cerca para Naruto… era ahora a nunca. Rió profundamente escuchando la voz de sus compañeros a lo lejos. Cada uno de sus músculos ardía en regocijo, podía sentir con total claridad el aire recorriendo cada uno de los rincones de su cuerpo y con cada zancada estaba todavía más cerca de la meta y un poco más lejos del suelo, volviéndose cada vez más liviano. Podría alargar eso por toda la vida…pero no hoy.
Le miró fugazmente antes de tomar impulso, esquivando uno de los empujones de Kabuto – Pues yo no voy a perder- y cayó grácilmente al otro lado del pequeño árbol casi perdiendo el equilibrio nuevamente. Esto lo había hecho por sus compañeros.
El peligris llegó medio segundos después, agitado respirando entrecortadamente se lanzó al suelo de rodillas.
Las alabanzas y la gloria de los presentes no tardaron en hacerse escuchar.
"Lo logré" pensaba y una lágrima de felicidad rodó por su mejilla, se la limpió y giró para recibir a sus compañeros.
- jejeje siempre supe que lo lograría, nadie vence a Uzumaqui Naruto ¡dattebayo!- anunció benevolente rascándose la nuca.
Los de su curso llegaron y lo tomaron en andas y el chico no hacía nada más que reír y cansado mientras ascendía y bajaba.
Su felicidad estaba al máximo nunca en su corta vida se había sentido mejor.
-¡NI CREAN QUE SE LOS VOY A DEJAR TAN FÁCIL NIÑATOS!-
La atención de las personas se centró ahora en el enloquecido Orochimaru que llegaba tratando de parecer calmado. Pero a distancia se le notaba frenético. Detrás de él aparecía Sasuke con el ceño fruncido.
- Ustedes creen que por una estúpida carrera voy a cumplir mi palabra…JA sigan soñando-.
La celebración terminó pronto, Naruto y los demás le regalaron al hombre serpiente la mejor mirada de odio que tenían guardada.
Rió maléficamente al ver que solo le dedicaban patéticas miradas amenazantes y por ningún lado aparecía una protesta o un joven dispuesto a matarlo a golpes.
-Eso es todo lo que tienen- Les retó
-¡Claro que no!-
Se hizo escuchar la voz de una mujer madura, muchos parecieron reconocerla, uno de ellos fue Sakura que se llenó de alegría al escuchar a su maestra que estaba encargada del instituto mientras su padre, "el Tercero" se hallaba en viaje de negocios.
-Tsunade-sama- la saludó extasiada sonriendo al ver su cara que a primera vista parecía ser joven, pero que en realidad era la de una mujer de más de 50 años.
- Hola Sakura- le devolvió el saludo la rubia mujer de ojos cafés, cargando una video-cámara en su hombro.
...
Pobre Naruto tan lento que es ¬¬ … si no fuera porque yo misma escribí esto y que no supiera que la ingenuidad de Naruto es necesaria para seguir el curso de la narración… me metería tal cual OOC de la nada y lo zamarrearía hasta decapitarlo, pero es Naruto… díganme que opinan al respecto ajaja.
Por otra parte, en un principio no estaba contemplado ese tremendo flash back, pero releyendo el capítulo hace algún tiempo me pareció necesario explicar por qué Naruto había acabado en lo que acabó y… bueno este flash back también da a entender algunos aspectos de Hinata que se concretarán en el siguiente capítulo cerrando este recuerdo. El siguiente capítulo será un poco más corto de lo usual, pero en lo personal es uno de mis favoritos…solo les dejo el título para que se hagan una idea… Hasta el cap 7 "La verdadera identidad".
