**********Capítulo 7 : La verdadera identidad*********
- Que planeas hacer con la cámara Tsunade, ¿lanzármela acaso?- se mofó Orochimaru riendo burlonamente, tratando de ocultar su nerviosismo
La mujer se enderezó dejando relucir su abultado pecho y sonriendo prepotente le devolvió la burla- ¿Querrás decir que he hecho con la cámara?-.
La mayoría de las personas captaron de inmediato la indirecta de la rubia, Sakura e Ino saltaron de alegría, Hinata sonrió maravillada, Lee dijo algo sobre la llama de la juventud, Neji, Sasuke, Shikamaru y Kiba sonrieron triunfantes, Shino se limitó a disfrutar en otro momento, Chouji abrió un paquete de patatas fritas, el más acomplejado de todos fue Orochimaru, que en un segundo abandonó su posición triunfadora y apretó los dientes, junto con Kabuto, que ya se había recuperado y situado al lado de su director.
Pero sin lugar a dudas la reacción más sorprendente fue la de Naruto, que rascándose la nuca, con los ojos achinados dijo- No entiendo ¿qué hizo con la cámara Tsunade-Obachan?-
Silencio momentáneo… seguido de palmada en la frente colectiva por parte de las personas que se encontraban en esa escuela produjo un sonido que lo llegó a sentir hasta el Dalai lama.
-¡BAKA COMO PUEDES SER TAN LENTO!- exclamó Sasuke con la venita saltando en su frente, aunque eso no le ayudó mucho a Naruto que se mantuvo interrogante.
Tsunade suspiró profundamente hastiada – No hay problema yo le explico, pero háganme recordar, que le dé una paliza cuando esto termine- Todos asintieron con la cabeza y el rubio se sintió más confundido aún.
Volvió a centrar su atención en la serpiente humana, que la miraba a su vez sumamente preocupado.
- Verás Naruto, el objetivo de Orochimaru era atacar la escuela en mi ausencia, para no tener que cargar con discusiones y pensando que yo no estaría hoy aprovechó para tratar de llevarse a Sasuke. Lo que no sabía es que la información que le hice llegar a sus fuentes, era una falsa… y cayó redondito.
Grabé todo el encuentro, desde el inicio hasta el fin, cada detalle, cada palabra, cada maniobra inescrupulosa.-Sonrió con arrogancia.
-¿Cómo quedaría su reputación, al saber el mundo como chantajea a estudiantes de otras escuelas y que hace trampa en las competencias dándoles droga a los suyos para que las usen en contra de sus contrincantes? - Al decir esto último rió maliciosamente dándole unas palmaditas a la cámara, como si acariciara a un animalito fiel.
Naruto se impresionó un poco al escuchar las palabras de la rubia, nunca pensó que eso pudiera ser posible, sonrió ampliamente.
-¿Entendiste ahora?- pregunto la mujer sabiendo que ya no entraba ninguna duda en la cabeza de todos esos jóvenes. No tendrían problemas con el sonido por mucho tiempo.
El rubio asintió y Orochimaru frunció el ceño indignado.
- Esta bien me iré- exclamó rendido Orochimaru torciendo su boca.-Pero quiero que sepan que no se librarán tan fácilmente de mí.
Pronto ocuparé el cuerpo de Sasuke-kun…Vamos Kabuto- dijo dándose la vuelta y caminando hacia la salida de la gran escuela, siendo seguido por su derrocado estudiante, dejando un camino de fuego en sus pisadas llenas de ira.
Cuando hubo salido el desagradable ser del sector, la mujer se dio vuelta sonriendo abiertamente y se acercó a Sakura, le tendió la cámara y ella la cogió entre sus manos, la miró interrogante, la rubia se acercó a su oído y le susurró algo que nadie aparte de ellas dos supo, cuando terminó la pelirrosa soltó una carcajada y metió la video-cámara en su bolso.
Naruto contemplaba a sus amigos adolorido pero mostrando su típica actitud intranquila, sintió como una mano se posaba en su hombro y volteó para ver a Sasuke, con un gesto no muy armonioso en su cara – Gracias dobe- dijo en una forma casi inaudible, desviando la vista.
Al principio él se sorprendió, pero luego se dio cuenta del esfuerzo sobrehumano que tendría que haber hecho el Uchiha para decir esa corta frase y le levantó el pulgar a lo más estilo Rock Lee - De nada teme-.
Se dedicaron mutuamente una mirada de aprecio y dejaron que la multitud los llevase y celebrase su más reciente victoria.
A lo lejos Hinata miraba la escena conmovida. Ya tenía que irse, seguramente su hermana se extrañaría de por qué no la había ido a buscar. Esta vez no se iría con Neji, él estaba demasiado ocupado celebrando y no quería molestarle.
Tomó su pequeño bolso y se inclinó en una pequeña reverencia despidiéndose así de sus compañeros.
Miró por última vez antes de irse a los vigorosos célebres. Entre ellos a un apuesto rubio, con tres marcas que parecían bigotes en cada mejilla, se le veía de lo más satisfecho. Su sonrisa se le contagió un poco al verle y luego decidió marcharse antes de que alguien se percatara de su ausencia.
Ese día había tomado una decisión que seguramente cambiaría toda su vida, caminaba lentamente por la vereda meditando esto. Había admirado la forma de actuar de Naruto casi desde que lo conoció y ahora él era el que la motivaba para realizar ese plan.
Desafiaría a su padre después de la graduación, ya no se retractaría por ningún motivo, no iba a dejar que la controlara a su antojo, sería ella quien regiría su vida, seguiría sus sueños e iba a perseverar hasta lograr sus objetivos "Como Naruto-kun" pensó, y tímidamente levantó la mirada del suelo al cielo. Ya atardecía, el firmamento se encontraba hermoso vistiendo esos vivos colores y el viento acoplaba con el paisaje. Una suave brisa meció su cabello.
En ese instante no podría tener mayor paz interior, se había desecho de un gran peso en sus hombros.
Ese día, sin duda le había cambiado la vida, se había librado de muchas dudas y por fin animó a Naruto.
…
-¡El teme invita una ronda de ramen a todos!- auspició Naruto, recibiendo un fuerte golpe por parte de Sakura -¡Baka, no te aproveches del momento!- a todos los presentes soltaron una risita nerviosa.
El rubio no pudo hacer más que sobarse el chichón que le había salido en la cabeza y pedirle disculpas a Sakura poniendo cara de cordero degollado- Perdona Sakura-chan-. Fue en ese instante en que se dio cuenta de la ausencia de cierta persona que antes estaba con su amiga.
Miró por todos lados con Neji, Kiba, Shino, detrás, delante, a los lados, arriba, abajo, pero no le encontró.
La extrañeza de los curiosos del grupo, iba en aumento al ver actuar de esa manera al chico.
- ¿Qué tanto haces Naruto?- le cuestionó Neji un poco harto de su compañero.
-Es que no veo a Hinata por ningún lado.-
Allí el resto también se percató de la ausencia de la Hyuga.- Pero si estaba aquí hace un momento ¿dónde se habrá metido?- cuestionó Sakura.
-Seguramente debe de haberse ido a la mansión Hyuga, en realidad yo también debería haberme ido- dijo Neji cargando sus cosas, y haciendo un gesto con la mano, salió a paso veloz del instituto.
Naruto se decepcionó al darse cuenta de que la ojiperla se había ido sin despedirse, otro misterio más de su comportamiento. Mucho le habría gustado seguirle, pero con su guardaespaldas gratuito, Neji, de seguro sería imposible acercársele.
"Kuso, no le pude dar las gracias por animarme, me fue de mucha ayuda"
Y con este pensamiento, se retiró a su casa junto con los otros chicos, no sin antes recibir una memorable paliza de Tsunade-sama.
*********FIN FLASH BACK****************
-Y pensar que unos meses después Orochimaru fue a parar a la cárcel por tráfico de drogas y abuso a menores. Después nos enteramos que la cámara ni siquiera tenía batería, ja que irónico- dijo el rubio poniendo su mano bajo su barbilla acto que le daba un aspecto de pensador.
-Cierto- fue la tímida respuesta de Hinata, que con mayor razón tenía la vista puesta en el suelo y jugaba con sus dedos sonrojada al recordar a lo que le impulsó Naruto esa vez.
"Cambie mi forma de pensar rotundamente ese día" era lo que pensaba, pero sus reflexiones fueron interrumpidas por la efusiva voz del kitsune.
-¡Hinata!-le llamó la atención y ella le respondió de la forma acostumbrada sin sostenerle la mirada.
- Que ocurre Naruto-kun-
-Es que con esto he recordado que nunca te di las gracias- la chica le miró con expresión interrogante, cosa que Naruto notó y acrecentando su sonrisa rascándose la nuca empezó a explicarle.
-Ese día tu apoyo me sirvió de mucho en la carrera, creo que si no hubiera sido por ti, nunca me hubiera levantado del suelo para seguir corriendo, habría perdido a Sasuke y mi honor, hubiera quedado como un verdadero fracasado-.
Hinata se impresionó mucho por este comentario, pero mantuvo la vista fija en el suelo, mas no lo hizo al escuchar el resto de las palabras del chico y miró su radiante expresión de reojo.
-Siempre pensé en ti como… una persona oscura, tímida y extraña-
- ¡Ah, si?-La chica se deprimió un poco y agachó nuevamente la cabeza al ver que todo esto lo decía de una forma muy sincera, ella creía que el rubio ya había cambiado esa imagen de ella, le había mencionado algo parecido en los primeros años de secundaria. -¿Pero sabes una cosa? Aunque creo que ya te lo había dicho antes…-dijo volteándose completamente en el asiento de manera que quedó muy cerca de la peliazul, tratando de mirarle a la cara. Entonces ella no pudo evitar levantar la vista, quedándose clavada en esos profundos y azules ojos, en su inocencia, esa mirada llena de fulgor tan viva, penetrante pero a la vez cálida, estaba segura que lo que dijera no podría ser mentira, no mientras mantuviera esa mirada. -Me gusta la gente como tú y ahora me gustas más, desde ese día me di cuenta de que habías cambiado eres muy buena persona Hinata y… gracias por ayudarme esa vez -.
Que se puede decir de la reacción de la joven ante estas palabras, solo una cosa, quedó en estado de shock, peor que la primera vez que el chico le había dicho eso en secundaria, "y ahora me gustas más", le había dicho, de seguro se sentía más impactada que la noche anterior al recibir el dinero, apenas pudo responder.
- De… na…nada Na…Naruto-kun, pa…para mí no…no fue nada.- y desvió nuevamente la cabeza sumamente ruborizada.
El chico le respondió con una sonrisa extravagante y volvió a girarse en su asiento, dejándola más calmada.
-Y esa es la razón por la cual preparo mi futuro- dijo mirando esperanzado el firmamento nocturno, con un brillo bastante peculiar en sus ojos.
Hinata meditó confundida la última oración que dijo el chico, pero después de reflexionar un rato, sonrió para sí misma y pensó la respuesta a su anterior pregunta al mismo tiempo que él lo dijo. -"Corredor olímpico"-
-Ese es mi sueño, quiero llegar a ser reconocido-.
Al ganar esa carrera, me sentí prácticamente un Dios, logré lo que quería solo por correr, sentir la tierra en mis pies, era fascinante. Mientras más me animaban todos, el peso de mi cuerpo se hacía cada vez menor, hasta que mis pasos parecían tener sustento en el aire, era como flotar, y mientras más cerca de la meta estaba el cansancio se volvía menor y se transformaba en energía pura. Una vez que me deje llevar, correr se transformó en algo vital en mi vida diaria, era como el agua para aliviar la sed…-
La chica le miraba extasiada, Naruto no parecía el mismo, él no era de esas personas que se largan dando discursos, pero sin duda lo que decía tenía verosimilitud y era comprobable en la forma y en el ánimo que ponía al decir esas palabras.
"Me alegra que hallas encontrado tu pasión" pensó regalándole una tímida sonrisa.
- Pero lo mejor es cuando llegas a la meta, ¡dattebayo! El reconocimiento es total ya sea por ti o por los que estaban contigo, me sentí mucho mejor.
Todo el rechazo que tuve cuando niño por mi hiperactividad se esfumó, Kyubi dejó de molestarme hace tiempo, lo tengo controlado.-exclamó alegre
-El Kyubi- susurró Hinata. En realidad no entendía por qué Naruto estaba diciéndole eso, siempre hablar con él (por lo que se había enterado) de ese "pequeño" demonio de energía que tenía dentro, le era muy incómodo. Se ponía depresivo y distante, muchas personas le rechazaban por ese problema.
-Correr es mi pasión no me retractaré de eso nunca-
De todas maneras se notaba que esa era un tema pasado seguramente solo se lo contaba para que lo supiera, estaba feliz por él. Pero ella pensaba que ese reconocimiento de que hablaba ya lo tenía por parte de muchas personas, incluso sabía que alguno de sus antiguos compañeros envidiaban la fuerza de voluntad del chico, en su caso ella le admiraba por eso.
Después de esa explicación hubo un extendido momento de silencio, en el que Hinata se distrajo totalmente y dejó el mundo real para meterse en sus pensamientos.
Su celular había captado su atención, y lo miraba fijamente apretándolo entre sus blancas manos.
Pero el silencio no se extendió mucho y Naruto ya se había dado cuenta del estado de Hinata, lo que le produjo a él un sentimiento de preocupación por su amiga, pero lo que más le fastidiaba era sentirse nuevamente confundido por la preguntas que había dejado inconclusas al principio de su conversación con la peliazul. Al parecer algo tenía con su celular, que por cierto estaba apagado. Esa cara que tenía la Hyuga le daba mala espina.
No le quedaba otra opción que averiguarlo, ahora no podría aguantar la curiosidad, aunque estaba casi seguro de que Hinata no era la mujer de las gafas, es decir, ¡¿Cómo podría serlo?! Era cuestión de mirarla y deducir ¿Qué clase de problemas podría tener una mujer como ella?... Absolutamente ninguno, por lo que había podido concluir quizás tendría algunos problemas con su padre, pero ¿quién no?, aparte de eso no creía que tuviera más dificultades, ella tenía una vida muy buena a su parecer.
-¿Estás esperando una llamada?-
- A… bueno yo… no es nada- se apresuró a responder sumamente ruborizada, dejando su celular a un lado. No podía distraerse estando con Naruto ¿qué le estaba pasando?
El chico le miró dudoso y desconfiado, sabía que estaba mintiendo, aún cuando tenía los ojos cubiertos por esas gafas que le parecían tan familiares.
De todas maneras si no quería decirle que era lo que le preocupaba no iba a obligarle… pero él tenía sus métodos y no dejaría pasar la preocupación de un amigo.
- Eh, Hinata ¿tienes minutos?- le preguntó con retintín.
- Sí…por… ¿por qué preguntas?-
- Quería darte mi número telefónico, el de mi casa - le dijo sacando su lengua, en un gesto travieso. Sin duda había aprovechado muy bien la fiesta para registrar nuevos contactos.
A Hinata le parecía extraño, por lo que recordaba Naruto tenía un celular, pero no lo había visto en todo ese tiempo.
Había un par de razones para esto: 1º le daba algo de vergüenza mostrar su "avanzado aparato". Sin exagerar, este tendría el tamaño de un ladrillo, sumando la longitud de la antena.
2º su "avanzado aparato" no podía registrar números, y para aclarar dudas, los muchos contactos que había registrado, lo hizo en papel.
Así que de nada le serviría sacar su "chatarra", sin duda tendría que actualizarse prontamente para no sufrir de nuevo esos inconvenientes, porque hasta su teléfono fijo era más moderno y este si podía registrar los contactos y llamadas perdidas.
Lo único por lo que estimaba ese celular era por todas las llamadas que había realizado ese día y el anterior al número de la chica des gafas, por la misma razón lo llevaba con él, pero esa vieja máquina ya era historia.
Hinata levantó la vista sorprendida, y empezó a jugar con sus dedos, muy nerviosa "pareciera que hiciera esto a propósito para que prenda el mío". Naruto no hacía nada más que esperar una respuesta sonriente "jejeje siempre consigo lo que quiero"
Era imposible para ella decirle que no, aparte, también le gustaba la idea de tener mantener el contacto con el rubio, lo que le desagradaba era la idea de enfrentar ese malestar.
Finalmente se convenció a sí misma "si no me ha llamado no moriré", fijó la vista en el pequeño aparato que reposaba junto a ella, respiró profundamente, y de a poco empezó a acercar su mano al botón de encendido, sus pulsaciones aumentaban al igual que su nerviosismo, temor y ansiedad.
Cuando lo apretó, la pantalla se iluminó y produjo unos leves sonidos. Ya lo había hecho, no podía retroceder, era cuestión de esperar a la respuesta en la pantalla, un pequeño anuncio o mensaje de texto.
Lo tomó con su mano derecha y lo apoyó en su regazo.
Naruto podía notar claramente la preocupación de la peliazul, debía ser muy importante como para que se mantuviera tan rígida.
Vio como prendía su celular y lo colocaba sobre sus piernas esperando a que este estuviera disponible para ocuparlo.
De repente algo le desconcertó, este produjo un sonido muy chillón y alarmante. El joven se inclinó algo curioso para ver que era lo que anunciaba ese sonido y por qué Hinata se había puesto tan pálida.
"Usted tiene 65 llamadas perdidas…podrá ser posible" pensó la chica, en seguida se fijó en el número de todas esas llamadas "¡Todos son el mismo!" Sintió un toque en su espalda que la sacó de su asombro y la hizo brincar en el asiento.
-¿Te lo dicto?- le refrescó la memoria el corredor.
- Aaa…si dilo, pero… ¿podríamos entrar después? Hace…está algo helado aquí- le pidió aún conservando un poco los signos de nerviosismo en su voz.
Naruto asintió afirmativamente y le dijo el número a la peliazul, cuando la chica hubo anotado y registrado el contacto, sacó un papel y un lápiz de su bolsillo, escribió algo en él con su mano derecha y se lo paso al rubio.
"Otro contacto en papel" pensó, harto de llevar tantos en su chaqueta.
Una vez Hinata terminó la llamada se paró del asiento de piedra tallada y se dirigió a la puerta trasera de la casa, para entrar de una vez en la celebración que aún se mantenía viva.
En cambio Naruto se quedó petrificado en su asiento mirando el papel con la boca y los ojos abiertos "Mi cerebro me debe estar jugando una broma".
El número ilustrado en la papelito, no era nada más ni nada menos que… el número que había repetido todo el día en su cabeza.
"Esto no es posible"
Se paró de un salto y corrió para alcanzar a Hinata, tenía que confirmar lo que sus ojos veían.
Hinata estaba parada frente a la puerta con el celular nuevamente frente a sus ojos, al parecer y por razón que él desconocía aún estaba algo alterada.
-¡Hinata yo!...- trató de articular en un desesperado intento por entender lo que estaba pasando, pero la peliazul no le dejó continuar.
- Naruto-kun… voy…voy a llamar a alguien antes de entrar… ¿podrías esperar?- y le dejó con las palabras en la boca.
El chico realmente estaba confundido, Hinata dio unos pasos para alejarse del sonido tan fuerte de la música, pero resbaló, y cayó al suelo junto con sus lentes que fueron a parar lejos de allí.
Hinata cerró los ojos esperando recibir el impacto contra el suelo, pero jamás llegó.
Agradecía que sus reflejos fueran tan activos, había llegado en el momento justo para detener la caída de la chica, e impedir que esta impactara en el suelo, ahora estaba entre sus brazos.
- ¿Hinata estás bien?-
Abrió los ojos al escuchar la voz de Naruto llamándola, ahora entendía por qué no había sentido el impacto, estaba entre los brazos de Naruto, a escasos centímetros, sintiendo el calor y el tacto de su piel, en la oscuridad… y otros factores imaginarios que fueron suficientes para que su cara adquiriera una tonalidad rojiza, que iba en aumento con el paso del tiempo.
Pero lo que realmente activó su atención, fue cuando levantó la mirada y se topó con los azules ojos de Naruto-kun.
Como no tenía los lentes puestos su visión era mucho más clara y podía definir perfectamente los rasgos del chico, lo apuesto que era, pero por sobretodo la mirada tan cálida profunda y atenta que tenía hacia ella.
El mismo efecto se había producido en Naruto que todo este tiempo había visto a la chica con esas molestas gafas puestas y no le había visto los ojos. Se quedaron enganchados en la mirada del otro.
Naruto se sentía en el cielo, esa mirada tan cálida y pura, combinaba perfectamente con el tono rojizo de su rostro y le daba un aspecto inocente y angelical, esa mirada tan dulce le envolvía en armonía. Esa mirada era un verdadero regalo, ya lo había pensado antes con respecto de la chica de las gafas, era la misma sensación.
Involuntariamente el rubio fue acortando la distancia entre ambos y acrecentando la satisfacción que le producía esa mirada.
Hinata era la que más recibía los efectos, veía como Naruto acortaba el mínimo espacio que los separaba, su corazón latía a mil por segundo, su respiración se tornaba más agitada, su sonrojo más notorio.
Había olvidado por completo que antes de caer estaba realizando una llamada al número de cual tenía tantas notificaciones.
Tampoco había podido dejar de mirar los ojos de Naruto, su nerviosismo, ansiedad y sorpresa aumentaban cada vez más. Hasta que no pudo soportar más la presión y desafortunadamente desmayó.
Rompiendo toda la magia y el encanto de la situación.
-¡Hinata reacciona, pero qué te ha pasado si hace un momento estabas bien!- exclamaba preocupado y algo eufórico.
El rubio, trataba de reanimarla meciéndola suavemente y dándole aire con la mano, pero era en vano.
La depositó suavemente en el suelo tratando de pensar que podría hacer para despertarle, pero fue interrumpido por las vibraciones de su celular, le estaban llamando.
Se extrañó al descubrir que era el viejo ladrillo el que estaba haciendo vibrar su trasero a esas horas.
Lo sacó, aún extrañado e imaginándose quien podría estarle llamando, quedó totalmente anonadado al saber la respuesta. "Pero si este número es…"
En un movimiento fugaz tomó el celular de Hinata que estaba en el suelo, y comprobó sus sospechas con su teléfono en la otra mano.
Todos los misterios habían quedados resueltos en ese momento, ya no le cabía ninguna duda.
El celular de Hinata llamaba a su número telefónico y estaba registrado como "Aoi-san", y el número que aparecía marcado en la pantalla del suyo era el mismo que había recibido en el papel y del número que le había dado Hinata para comunicarse. Había muchas otras coincidencias ahora que analizaba, pero la que más destacaba eran los ojos de las dos chicas, la sensación que sintió al ver los ojos de Hinata fue la misma que al ver a los de la chica que encontró en la playa. La chica de su sueño y la que debía ayudar.
Su sorpresa no podía ser mayor, aún trataba de asimilar lo que había descubierto, los dos teléfonos seguían sonando, pero Naruto no movía ni un músculo, solo miraba a la ojiperla.
-¡Hinata es la chica de las gafas!-
...
Me siento extraña y gratificantemente malvada …. Dguakdsliaud XD.
Naruto sigue siendo un idiota, pero en el siguiente capítulo todo se retorcerá como no se esperan por su actuar y de allí en adelante esto se transformará en una bola de nieve que no parará de crecer hasta el clímax… No tienen ni idea de lo emocionada que estoy… aun siendo este el único long fic que he subido…todo se volverá más interesante…y todos empezarán a sufrir (no sé si para mi desgracia o regocijo XDD)
El próximo capítulo es sin duda uno de los que más me llevó tiempo armar en mi cabeza…llega Aoi con su accionar definitivo y yo explotando de emoción :D
Hasta el siguiente cap!
