Se que he estado ausente por mucho tiempo, más de alguno me reclamó la demora, sobre todo porque corté el hilo de esta historia en la mejor parte, (hasta a mí me emocionaba pensar que algún día publicaría este capítulo :B) pero pequé de ingenua pensando que podría seguir actualizando la historia en el transcurso de lo que fue el año pasado y finalmente el plan quedó olvidado en lo recóndito de mi mente opacado por el trabajo de la universidad, no me enorgullece, lo admito, ódienme si así lo desean, que ya me odio por mi falta de constancia.

En fin, lo único que les puedo prometer es que no voy a dejar abandonada esta historia por más tiempo que me tome terminarla, además de releerla, reeditarla y volver a enamorarme de ella a pesar de sus múltiples y notables defectos, fue el primer longfic que salió de mi cabeza, contiene muchas cosas de mí fuero interno y mi primer intento de OOC. (seguiré amando a mi Aoi-kun hasta el final, aún si es interpretado por Naruto XD) Debo admitir que me entristeció un poco al principio cuando vi que no tuvo todo el apoyo que estaba esperando, me gustaría que hubiesen más lectores que le dieran una oportunidad, pero supongo que eso se lo dejaré al destino y a las coincidencias místicas y mágicas para aquellos que sigan buscando algo de naruhina por ahí :)... Sin embargo eso no quiere decir que los comentarios no sean bien recibidos, cualquier cosa que quieran opinar para mí es bien recibida.

Ya no diré nada más, ojalá disfruten de este capítulo de la misma manera que yo disfruté cuando salió de mi cabeza y fluyó hasta el teclado con la brutalidad digna de una loca XD.

******Capítulo 8: Planes********************************

No supo como reaccionar.

Indudablemente si hubiera sido otra persona, habría curado todos sus males y terminado las visiones de ese agobiante sueño. Pero…ella era Hinata, la chica más tímida, amable, y la más "vigilada" que conocía, era simplemente increíble. Pero era la verdad y a ella era la persona que debía auxiliar ¿cómo? No tenía ni la más mínima idea, ni siquiera sabía que maldito problema había con ella.

Y ahí estaba quieto, tenso y por sobretodo sorprendido. ¿Qué es lo que haría un hiperactivo como Uzumaqui Naruto en esa situación?

Obviamente seguir sus impulsos, sin pensar en las consecuencias.

Hizo lo primero que le vino a la mente, apagó los teléfonos, después cogió entre sus brazos a la desmayada Hinata tan cuidadosamente como si de una reliquia tratase. Apoyó la espalda de la peliazul a los pies de un árbol y entró sigilosamente en la mansión en busca de Sasuke.

La fiesta, aunque ya había pasado mucho tiempo, seguía muy viva y la música sonaba estruendosamente.

El karaoke era lo que más llamaba la atención, Kiba aullaba feliz de la vida al micrófono wine up y con un vaso de cerveza en la otra mano, se notaba a distancia que estaba algo pasado de copas.

Sinceramente estaba muy borracho y era motivo de burla.

En una mesa no muy alejada de la plataforma de baile estaban sentados Neji, Ten-Ten y Shino, y este junto con Akamaru, que miraba con atención a su dueño. Por su parte Lee esta de lo mejor bailando, con su maestro Gai.

-¡VIVA LA LLAMA DE LA JUVENTUD!-

Neji suspiró profundo ignorando a su viejo compañero, tratando calmarse, Hinata era la única que no parecía alterarse por las locuras de esos dos.

Pero ahora que se daba cuenta no había visto a su prima desde que habían salido del auto, ¿dónde estaba? Su instinto fraternal se activó de inmediato.

-Tenten- llamó la atención de la morena, que fijó de inmediato sus ojos en él. Era extraño ese tono de voz en su novio-¿Qué pasa Neji?-

-¿Dónde está Hinata?- He ahí la causa.

Entonces ella también se empezó a preocupar, rara vez en ese tipo de eventos la Hyuga se separaba del grupo. Comenzó a rememorar todo lo que había pasado antes de entrar a la mansión y descubrió el problema.

Frunció el ceño "Sabía que debía haberla acompañado al auto" - Debe estar en el patio- dijo levantándose y el pelinegro le siguió sin chistar.- Shino cuida a Akamaru- dijo antes de retirarse, a lo que el chico insecto solo asintió.

...

No veía a Sasuke por ningún lado, se estaba empezando a desesperar, necesitaba de su ayuda y contactos urgentemente. Seguía caminando entre la multitud hasta que se topó con Sakura e Ino que estaban conversando.

-Sakura-chan ¿dónde está el teme?- preguntó sacudiéndola fuertemente de los hombros, prácticamente arrancándole la cabeza de tanto zamarreo -¡Idiota suéltame!- gritó antes de asestar un buen golpe en la cabeza de Naruto.

Le miró con el ceño fruncido y con el puño aún levantado, cuando el rubio pareció calmarse suspiró –Sasuke-kun está allá- apuntó malhumoradamente a una puerta.- Thanks Sakura-chan- agradeció el rubio y se retiró sobándose la cabeza.

- ¿Qué le pasaba ese?- exclamó Ino dando un sorbo de su refresco.

- No sé, ha estado muy raro hoy- Sakura miró con expresión pensativa en la dirección en que se fue el rubio. "Algo está tramando lo sé"

La escena fue contemplada por un pelirrojo de mirada celeste profunda y misteriosa. En un pasado Gaara había sido un personaje verdaderamente sanguinario y violento, por ello fue despreciado y temido, pero todo cambió gracias a Naruto. Eran muy buenos amigos actualmente.

Su experiencia le dictaba que cuando Naruto buscaba de forma desesperada a Sasuke era porque estaba tramando algo y por lo que acababa de ver, era algo grande.

Se escabulló sigilosamente para ver sus planes.

La puerta estaba cerrada con llave, pero no le importó, tomó impulsó y empujó con todas sus fuerzas hasta que se abrió.

- ¡Sasuke tengo que hablar contigo!- dijo exasperado entrando repentinamente en la habitación, pensando solo en lo que tenía que hacer.

- Naruto… no podrías haber esperado… ¡a que terminara en el baño dobe! El pestillo existe por una razón cabeza hueca!- gritó el pelinegro sentado en el WC le dio una patada a Naruto que cayó de espalda fuera de la habitación, y después cerró la puerta, que de milagro no se había estropeado.

-¡Lo siento! Pero apresúrate si- exclamó el chico bastante nervioso.

Una vez que Sasuke salió del baño, Naruto lo arrastró hasta una pieza vacía, con la excusa de que lo que tenía que decirle era extremadamente confidencial y que nadie debía enterarse de un asunto de tal gravedad.

- Me puedes decir de una vez por qué haces tanto misterio- reclamó Sasuke con el ceño fruncido, esperando una respuesta, por parte del rubio que lo único que hacía era rascarse la nuca y mirar en todas direcciones con gesto nervioso, desde que habían llegado.

- Es que…- Naruto suspiró intentando calmarse y armar todo el enredo de palabras que tenía en su cabeza – Hablé con Hinata hace un rato y…-

Sasuke mostró una sonrisa de complicidad e interrumpiéndole de improviso dijo – Por fin te has dado cuenta eh?-.

El rubio puso una cara de pocos amigos -No sé de qué rayos me estás hablando… me puedes dejar continuar?-

Suspiró "Naruto es peor que un idiota al cubo".

Sasuke asintió con la cabeza dejándole seguir - Iré al grano…- hizo una pausa para poner aspecto serio - Hinata es la chica con quien soñé-.

- Me estas tomando el pelo- Se escuchó decir a un alterado Sasuke, que no cabía en su asombro.

El rubio le miró serio dando a entender que sus palabras eran 100% ciertas.

- Su número de teléfono era el mismo que recibí ayer-

Era algo extraño lo que estaba recibiendo ahora, no le fue natural pensar que Hinata Hyuga fuera una persona tan aproblemada, y peor aún que Naruto estuviese dispuesto a ayudarla.

Por otro lado pareció entender para que le necesitaba su amigo, así que rápidamente volvió a su estado serio.

- ¿Qué piensas hacer?-

Naruto sonrió, le gustaba ese apoyo incondicional por parte del Uchiha.

- Bueno no quiero que digas que esto es una locura, pero me he dado cuenta de varias cosas y yo diría que lo mejor…

...

Abrió los ojos lentamente, un fuerte aroma se infiltraba en su nariz.

Lo último que recordaba era que se había desmayado en el patio de la mansión, ¿por qué había sido?

¡Cierto había estado con Naruto-kun!, pero ¿dónde estaba ahora?

- Hinata despierta, Hinata-

Una mujer le estaba llamando, mientras mecía suavemente su hombro, era una voz conocida.

Pero no era la única, más al fondo podía escuchar a más personas murmurando entre sí.

Finalmente abrió por completo los ojos. Por lo que suponía estaba dentro de la sala de la mansión Uchiha recostada en un sofá y al frente de ella, reconoció a una de sus excompañeras de clase con un algodón empapado de alcohol en la mano sonriéndole tiernamente.

- Sa…¿Sakura-san?- preguntó aún algo adormilada.

Ella asintió - ¿Cómo has estado Hinata?

La peliazul trató de corresponderle con una falsa sonrisa, pero se estremeció al sentir un toque en su hombro y giró la cabeza. - ¡Neji-kun!- su primo le analizó con la mirada, ella ya sabía que significaba esto. Buscaba explicaciones, que más tarde ella tendría que afirmar.

- Tenten y yo te encontramos en el jardín trasero recostada contra un árbol, pedimos que apagaran la música y Sakura se ofreció a revisarte- dijo en tono serio, ella entonces vio con más detenimiento a su alrededor. Allí estaban todos su antiguos compañeros de clase, maestros y los nuevos conocidos de la universidad en la que estudiaba. Todos ellos le observaban.

"Solo quieren saber por qué me desmayé" pensó la Hyuga infravalorando la preocupación del grupo.

Se incorporó lentamente dando las gracias a Sakura por sus cuidados.

- Qué problemático es esto, tenía que ser mujer- dijo un chico cruzado de brazos y con cara de aburrido.

- ¡Calla Shikamaru!- exclamó enfurecida Ino. Terciando esta amable conversación habló un hombre de huesos grandes - Shikamaru, no tendrías que hablar así tú mismo propusiste a Sakura para que ayudara- le dijo comiendo unas papitas fritas de un plato en un tono burlón. Él solamente respondió volviendo a usar su frase favorita.

Hinata respondió a la actuación de este trío riendo nerviosamente.

Ino se dedicaba al estudio de psicología, Shikamaru era el campeón de Shogi en esos años, y Chouji era muy reconocido por su excelente paladar.

A un lado de Ino se encontraba Sai no le conocía mucho, pero sabía por Tenten que este también se encontraba estudiando. Era algo raro pero buena persona.

Los de su grupo estaban alrededor suyo Tenten junto a Neji, Lee se encontraba conversando con Gai-sensei un poco más alejados, pero sin desviar la tensión de ella, Shino estaba sentado en una silla junto a Akamaru, y Kiba ya algo recuperado de su borrachera al lado de su fiel can.

Kurenai la saludó a lo lejos meciendo la mano, Asuma estaba a su lado vigilando que no se propasara con los refrigerios, junto a ellos Kakashi hablaba fascinado con un anciano de largo pelo blanco que no reconocía.

Pronto todos volvieron a sus lugares y la fiesta volvió a comenzar encendieron las luces y también la música.

Y al contrario de lo que quería ella, la mayoría de las chicas no la dejaron sola, sino que se acomodaron a su alrededor y empezaron a hacerle toda clase de preguntas, y cuando hubieron terminado de sacarle toda información de su presente, empezaron a hablarle de el de ellas, que como les iba en la universidad, cuales eran sus actuales parejas, sus nuevos hobbies, etc.

También la felicitaron por su fama como artista, pero ella no tomó muy en serio sus halagos.

Aunque debía admitir que si bien ella no tenía muchas ganas de conversar, se reía mucho de todas las tonterías que decían Ino y Sakura, los comentarios de Temari siempre eran muy interesantes y Ten-Ten ella se veía inusualmente radiante.

Y ahora sabía que saldría más a menudo, por muchas razones 1º, la chica de las armas ya había puesto al tanto a las otras de las maneras en que podían contactarla, 2º porque ella sabía muy bien lo insistentes que eran, 3º porque si encontraba excusas para no salir, cualquiera de sus conocidos la desmentiría.

Suspiró, mientras las otras se reían al enterarse de que se había desmayado por culpa de Naruto -Todo es como antes- había dicho Sakura.

Cierto ahora se preguntaba ¿dónde estaba Naruto-kun? No lo había visto en todo ese tiempo desde que despertó.

Seguramente la sabía la había dejado sola, que más podría hacerse. Bajó la vista decepcionada "Sabía que esto iba a pasar, no le intereso de verdad".

Naruto ya había terminado de explicarle su plan a Sasuke, la idea, como había dicho el rubio era muy, pero muy descabellada y su amigo por lo que notaba no estaba para nada muy convencido y había ocupado mucho tiempo meditando.

-¿Estás seguro de esto?- le preguntó, una vez que el silencio se había hecho insoportable.

- No me queda otra opción, tú mismo has visto como se pone conmigo. No se si es porque no le grado, o atento contra las tradiciones de los Hyuga, hablo demasiado, huelo mal, ¡no se teme! Por algo debe ser pero cada vez que me acerco, no se comporta de la misma manera que lo haría con Neji.-

"Aunque hoy estaba más abierta" pensó para sí

– ¿Cómo la voy a ayudar así?, por eso pienso que sería mejor otra persona para esto.- le dijo mientras los dos salían de la habitación.

- Bueno, pero yo no puedo ayudarte - soltó el pelinegro, con un gesto resignado. Sabía que Naruto era algo despistado, y que con las mujeres no tenía mucho tacto, pero era más que obvio que Hinata gustaba de él, su sonrojo al verle se podía notar a kilómetros de distancia.

- ¿¡Y por qué no!?- le preguntó exaltado, mientras giraba el pomo de la puerta.

- Conozco a muchas personas, pero entre ellas no hay nadie que se dedique a lo que tú buscas-. Naruto suspiró mientras abría la puerta "Esto va a ser más difícil de lo que pensaba dattebayo".

Se disponían a salir como si nada y volver a la fiesta para preocuparse del asunto en otro momento, pero al abrir la puerta se toparon con un par de ojos verdes delineados en negro y una desordenada cabellera roja.

- GAa…GARaa…cof cof… Gara ¿qué haces aquí? jejeje – Exclamó el rubio, rascándose la nuca tratando de disimular su sorpresa y nerviosismo al ver al chico de la arena allí, miró a su cómplice que se mantenía tranquilo, pero con una leve mueca de disgusto.

El menor los inspeccionó con la mirada durante unos segundos, que a Naruto le parecieron eternos, hasta que finalmente se enderezó, puso sus manos en los bolsillos de su chaqueta de cuero y los miró con el ceño fruncido "¿Habrá estado escuchando?" se preguntó el rubio viendo que todo su plan caía por la borda.

- Antes los creía solo un grupo de fanáticos locos aventureros, pero después de escuchar todo lo que quieren hacer no tengo ni la menor duda de que son unos pendejos sin cerebro-.

"Eso responde mucho"

Gaara se dio vuelta caminando por el pasillo aún con las manos en sus bolsillos. El dúo sin cerebro se mantuvo en la misma posición, con la diferencia de que Sasuke mostró una sonrisa socarrona y Naruto sudaba a lo loco.

Detuvo su caminar, y giró levemente la cabeza para mostrarles la mueca más buscada por sus fangirls. Una sonrisa altanera llena de complicidad.

- Los voy a ayudar, vengan conmigo- les dijo, haciendo un ademán con la mano para que lo siguieran.

Naruto a tal expresión de su amigo no supo si relajarse o ponerse más nervioso de lo que estaba, pero no le quedó otra que seguir a Gaara y a Sasuke y pensar que quizás el pelirrojo podría ayudarle.

- Gaara ¿dónde vamos?- los guiaba a una de las mesas más al interior de la mansión. Al escuchar la inepta pregunta se detuvo en seco.

- Naruto… ¿quién conoces que esté involucrado conmigo que se maquille más que yo y Temari juntos?-.

Al principio no pareció entender a lo que se refería, pero luego se le encendió el bombillo y preguntó incrédulo.

-¿Kankuro?-

- ¿Qué pasa conmigo?- se escuchó decir a un hombre, que se paró de una mesa al lado de los tres con un vaso de cerveza en la mano y se puso al lado de Gaara.

Se notaba la diferencia de edad entre los hermanos, Kankuro era el mayor de los tres, vestía enteramente de negro, de pies a cabeza, en esta llevaba un gorro con dos salientes que simulaban orejas de gato y por último tenía maquillado el rostro con franjas de color morado que lo hacían parecer un guerrero tribal o que tenía un tigre abstracto pintado en el rostro…o ambos.

Se les quedó mirando por un rato viendo la cara de interrogación de Naruto, la de satisfacción de Sasuke, y por último la fría expresión de su hermano menor.

-¿Otra vez quieren hacer estupideces?- le preguntó fastidiado.

Gaara solo asintió

...

-Así que ahora planean engañar a una ingenua chica para meterse en su vida privada, ayudarle con sus problemas personales que a nadie les incumbe y…Espera quiero que me quede claro ¿TODO por un sueño?- Decía Kankuro caminando de un lugar a otro de la vereda y agarrándose la cabeza.

Después de que ese trío lo encontrara, se lo llevaron a toda prisa a las afueras de la mansión, bueno por lo menos Sasuke y Gaara, Naruto aún no entendía que cuento pintaba Kankuro allí.

Una vez fuera, le explicaron todo el jaleo que querían llevar a cabo.

Sasuke y Naruto asintieron con la vista baja, algo tensos por lo histérico que se estaba poniendo el chico cara pintada, pero pronto todo dio un giro de 180º.

Kankuro al ver la cara del idiota de Naruto (el más afectado), relajó sus facciones, sonrió ampliamente y les dio unas palmadas en el hombro a los dos.

- No saben cuanto me agradan- les dijo sin quitar su sonrisa y empezó a caminar por la vereda

- Vengan no se queden ahí parados, entren enseguida al camión-.

Naruto arqueó una ceja- ¿cuál camión?

El hombre apuntó con su dedo a dos cuadras de distancia- Ese camión-.

Los muchachos levantaron la vista para encontrarse con un vehículo prácticamente del porte de la mansión Uchiha.

Kankuro al ver la cara de los dos, con los ojos como platos y la boca abierta a más no poder rompió a carcajadas, pensando que Naruto aún no captaba porque Garra había solicitado de su ayuda.

- Que esperaban, soy organizador de obras teatrales, justo antes de dirigirme aquí acababa de terminar de presentar un obra en el teatro de Konoha.-

El camión parecía un camerino, había espejos por todos lados, la ropa y pelucas exóticas llenaban todo el lugar, en el fondo estaban los extensos gabinetes del maquillaje.

Gaara junto con su hermano fueron los primeros en entrar, Naruto y Sasuke iban detrás de ellos contemplando la inmensidad del lugar.

Kankuro parecía un niño en una dulcería habría cajón tras cajón, elegía prenda tras prenda, cuando hubo terminado jaló a Naruto y lo sentó bruscamente en una silla frente a un espejo.

El pobre parecía más asustado que cuando despertó dos días atrás. Atrás de él estaba Kankuro, algo indeciso con un montón de pelucas en sus manos.

- Oye Naruto, ¿prefieres ser castaño o pelirrojo?- le preguntó indeciso moviendo sus manos de un lado a otro.

- ¡Espera! ¿Para qué es todo esto?- exclamó exaltado y acorralado en las 4 paredes de ese gran camión, todo se estaba volviendo más complicado de lo que había imaginado. Planeaba fingir ser otra persona, delante de Hinata y así poder ayudarla, pero nunca pensó que fuera a caer en manos de Kankuro.

Era demasiado arriesgado.

- No que querías que te ayudara a conseguir alguien que hiciera algo con tu apariencia- le desafió su mejor amigo viendo que Naruto estaba a punto de salir corriendo.- No seas marica, aprovecha la oportunidad-.

- Es que esto me está asustando- se sinceró hundiéndose cada vez más en su asiento, mirando con cara de terror a través del espejo a Kankuro, y la microscópica sonrisa burlona de Gaara.

- Naruto déjalo todo en mis manos-.

Sin darle el tiempo suficiente para responder, Kankuro le colocó de golpe una peluca de largo cabello rojizo, que a primera vista, hacía que pareciera un hippie, tomó unas tijeras y comenzó la acción.

En menos de lo que fue una hora, el organizador de obras de teatro, había realizado una de las más grandes hazañas de toda la historia del disfraz.

Maquillaje en el rostro, tapando sus característicos bigotes, un peinado nuevo (aporte de la peluca), prótesis que cambiaron ligeramente el aspecto de su rostro, pero lo suficiente para que nadie más lo reconociera, una nueva forma de vestirse, todo lo necesario para cambiar de identidad.

Había dotado a Naruto de todo lo necesario para que de ahí en adelante se ocupara el mismo del asunto de la transformación.

Casi, a excepción de un rasgo característico de su ser, el color de sus ojos.

- ¡¿Pero, por qué rayos no quieres ponerte los lentes de contacto?!-

Kankuro forcejeaba con el ahora no rubio, para tratar de ponerle unos lentes de contacto amarillos recién sacados de la cajita, mientras los otros dos contemplaban la escena completamente resignados a no participar.

- ¡TE DIGO QUE ELLA YA ME VIO LOS OJOS!- gritó safándose de un empujón del agarre de Kankuro, que lo hizo caer directamente al suelo.

- ¡Entonces si ya te vio la cara, para que necesitas que haga todo ese jaleo cabrón!- exclamó encolerizado levantando su puño.

- ¡Te digo que me vio los ojos! ¡Además si me hubiera visto el rostro me hubiera reconocido cuando hablé con ella!-

Le respondió tomando la misma posición, pero siendo mucho más exagerado al levantar el puño. El pobre director se quedó con las palabras en la boca, y al no encontrar que decir, giró la cabeza para mirar confundido a su hermano y a Sasuke, buscando apoyo. Pero finalmente Naruto fue el ganador.

- Es lo más coherente que ha dicho en todo el día- dijo Sasuke

Kankuro gruñó viéndose derrotado, se levantó del suelo sacudiéndose el polvo de la ropa y caminó hasta un gabinete, de allí sacó unas pequeñas gafas.

- Póntelas cuando sea necesario, no tienen aumento y servirán para restar la atención del color de tus ojos- balbuceó aún enojado, extendiéndoselas a Naruto que al recibirlas las guardó en su bolsillo asintiendo levemente con la cabeza.

Después de eso Kankuro siguió trabajando.

- Solo si me das todos los detalles de cuando tu misión se acabe, te dejaré todo esto gratis-

Les recordó Kankuro a Sasuke y a Naruto, limpiándose las manos, y empezando a aguardar todo en su lugar correspondiente.

Los chicos asintieron y volvieron a preocuparse de los micrófonos, audífonos y cámaras ocultas que usarían.

Tenían pensado ayudarle a Naruto con las expresiones, ya que todos los presentes tenían más que claro que no era para nada bueno con las palabras y tendría que tratar de hacerse amigo de Hinata.

Si quería ayudar a la chica de las gafas, debía de adentrarse a caminos desconocidos por la mayoría en la vida de un Hyuga.

- Creo que se están olvidando de algo sumamente importante- llamó Gaara, usando su típico tono austero de voz.

Los demás le miraron extrañados, sin saber a que se refería realmente, es decir, ¡ya se habían ocupado de hasta lo más trivial, que más podría faltar!

- Tu nombre…no te le vas a presentar como Naruto Uzumaqui- les reprochó.

Naruto trató de responder, abriendo ligeramente la boca, pero nadie le tomó atención y le excluyeron juntándose en un círculo dando cualquier opinión acerca de las opciones que podrían servir para tratar el problema.

-¿Qué les parece Ryu?-

- He chicos…-

- No, no acuerda con el personaje-

- ¿Genjitsu?-

- Muy buscado-

- Entonces ¿qué tal Hiroshi?-

- Oigan escúchenme-

- No es demasiado común-.

Así siguieron por unos minutos, en los que Naruto se tornaba cada vez más molesto, ya que nadie le hacía caso.

- Tengo otro…-

- ¡Maldita sea háganme caso!- Gritó cabreado

Y dio un buen resultado, los tres pensadores del grupo se dieron vuelta mirándole serios, pero expectantes a lo que iba a decir.

- Ella cree que me llamo Aoi Masaru- tiró de golpe en ese espeso silencio. Silencio que se mantuvo aún después de su declaración, siendo interrumpido por unos pequeños quejidos cada vez más frecuentes y que subían de tono. Finalmente estallaron de risa.

– Pero a quien jajaja inventó ese nombre… jajaja… tan pero… jajajajaja… tan duuulcee… jajajjaajaja- carcajeaba Kankuro agarrándose el estómago y golpeando la pared con el puño.

Sasuke trataba de mantener la cordura, por el bien de su imagen, pero aún así se notaban unos pequeños tic en sus cejas y mejillas. Y Gaara aunque mantenía su aspecto frío, su mente era la más afectada, por dentro moría de risa.

- Bueno no es mi culpa que la chaqueta haya tenido ese nombre inscrito- reclamó avergonzado el chico, una vez que las risas pararon.

Kankuro se acercó y le dio unas cuantas palmotadas en el hombro, tratando de no estallar nuevamente.

- Bueno, bueno, míralo por este lado. Tenemos tanta suerte, que ese nombre concuerda perfectamente con la apariencia hijito de mamá que te creé- Naruto le transmitió todo el odio que podía con la mirada, si no hubiera sido por que gracias a él parte de sus problemas se habían solucionado, lo hubiera molido a golpe limpio.

- Hinata no va a poder negarse a todo este conjunto- le provocó nuevamente y soltó una pequeña risotada.

Naruto giró en la silla para poder mirar a sus amigos a la cara, como suponía todos estaban de acuerdo a las palabras de Kankuro. "De todas maneras estoy seguro de que así voy a poder ayudar a Hina…".

Los presentes vieron como Naruto se giraba en su silla, les regalaba una potente mirada estranguladora. Suspiró y después de unos segundos en los que debió haber estado pensando, abrió ampliamente los ojos y se levantó de un salto, gritando histéricamente.

- ¡DEJÉ A HINATA DESMAYADA EN EL ÁRBOL DEL PATIO!-

Después de decir esto trató de salir corriendo hacia la mansión Uchiha, pero antes de que pudiera dar un solo paso, Gaara y Sasuke lo detuvieron tomándolo fuertemente de los brazos.

-¡Teme no te das cuenta de que si despierta pensará que la dejé sola!- le alegó intentando correr inútilmente y enmendar su gravísimo error.

- ¡Y tú dobe no te das cuenta de que ahora mismo no pareces Naruto!- Ante este pequeño detalle, se rindió y sus compañeros lo soltaron.

- La he cagado- dijo volviendo asentarse en la silla agachando la cabeza.

Sasuke lo miró preocupado, estaba volviendo a comportarse como lo había hecho en la cafetería, entre triste y deprimido, cualidades de los menos comunes en el Uzumaqui. Caminó lentamente hacia él, Naruto al sentir su presencia levantó la cabeza. Una vez a su lado sacó algo de su bolsillo y se lo puso en la mano.

Naruto abrió los ojos de la impresión y antes de que pudiera decir algo Sasuke le interrumpió – Antes de que la cagues más llámala de una vez, vas a tener que conservar tu ladrillo para fingir ser Aoi y con el dinero que te di…- Sonrió burlonamente gesto que fue imitado por el Uzumaqui.

-Por favor cómprate uno nuevo-.

"Gracias teme" pensó haciendo más grande su sonrisa.

- Vale- asintió y empezó a revolver entre sus cosas. Kankuro y Gaara miraban curiosos lo que buscaba el chico, pero después de que sacó lo que parecía ser un celular de un enorme tamaño, entendieron a lo que refería Sasuke con ladrillo.

- Bueno- respiró profundamente, y empezó a marcar el número que ya había memorizado por completo - Aquí voy-.

Acercó el pesado aparato a su oreja escuchando el típico pitido que le anunciaba que tenía que esperar a que la llamada fuera contestada.

Deglutió pesadamente y comenzó a sudar de tanto que demoraba en cesar el sonido.

Mientras los chicos buscaron lápiz y papel

...

Estaba realmente nerviosa, sabía que en esa ocasión ellas serían capaces de preguntarle cualquier cosa y se vería obligada a responder.

También era más que obvio que como a pequeñas indirectas, y dulces conversaciones, no soltaba ni una palabra se habían visto en la urgencia de tomar medidas más drásticas.

Aceptar fue su gran error, "tranquila Hinata solo es un juego" se repetía cada vez que la boca de la botella pasaba indecisa muy cerca de su posición.

"Además nunca me he enterado de nadie que le haya dado un colapso nervioso al jugar verdad o castigo".

Como había aceptado si tenía suficiente cabeza para pensar las consecuencias, se arrepentía totalmente.

Además, por lo cobarde que era, siempre diría verdad, nunca diría castigo. Justo lo que querían sus compañeras de juego Sakura e Ino principalmente. Sus pensamientos fueron interrumpidos por la maliciosa voz de la primera.- No creen que ya deberíamos jugar con Hinata, la botella le ha dado demasiadas oportunidades y ya hemos dado la vuelta completa.-

- Cierto, es verdad- apoyaron todas.

- A…no…y…yo- comenzó a disculparse nerviosamente. A esto acudió Tenten antes de que dijera cualquier cosa y quedara libre.

- No trates de excusarte ahora Hinata, ¿verdad o castigo?- conjuró soltando una pequeña carcajada.

- E…etto…y…yo- "¿Por qué siempre quieren hacer cosas como estas?" pensó malhumorada en el fondo.

De todas maneras llegó su salvación.

Suspiró- Me permiten voy a contestar- y sin esperar respuesta salió a paso veloz, nuevamente a los jardines.

- Y nosotras que queríamos retarla a hablar con Naruto- bufó acongojada Ino.

-Le habríamos hecho un enorme favor- apuntó la chica de coletas mirando de reojo a Shikamaru. Las chicas nuevamente adoptaron miradas maliciosas.

"Que suerte" pensó una vez fuera de la mansión.

Prácticamente se había olvidado que tenía que contestar la llamada del alivio.

Sacó el celular de la chaqueta que había llevado consigo todo ese tiempo.

Al ver cual era el número casi se desmaya, pero se apresuró a contestar.

- Bu…bueno…q…quién ha… ¿quién habla?-

Después de esa larga espera por fin pudo escuchar nuevamente su voz.

- A yo… soy…- sus cómplices al ver que se estaba quedando corto, tuvieron que recordarle un par de cosas en el papel.

¡Te llamas Aoi Masaru IDIOTA, pregúntale como se llama!

Se leía en la hoja de cuaderno, escrito por Sasuke.

- Soy Aoi Masaru, ¿con quién hablo?- respondió menos tenso.

- Aoi-san, me llamo Hi…Hinata soy… soy la chica… a quien le dio su chaqueta la otra noche.

- A… sí bueno- nuevamente se quedó sin palabras, pero el espacio fue rellenado por Hinata.

- Quería devolvérsela y bueno pues…- se sonrojo un poco, pensando en la noche anterior y la ayuda desconsiderada que la había brindado esa persona.

- Darte las gracias- respondió un poco más sonrojada.

- No es necesario, habría sido estúpido si me hubiera quedado sin hacer nada esa vez-.

Se quedó pensando un momento, tenía razón, pero sería aún más estúpido si ella no hiciera nada por agradecerle.

- Insisto…por… por favor, tú puedes decidir…don…donde encontrarnos y la hora.-

- ¿Seguro que quieres que yo diga donde encontrarnos?- dijo marcando ridículamente la voz para que sus ayudantes le dieran una pista.

- No… no tengo problema-

Los chicos dudaron por un instante, mirándose unos a otros, pero al final parecieron ponerse de acuerdo y levantaron la hoja justo a tiempo.

Naruto le agradó la idea y sonrió asintiendo.

- ¿Esa playa es segura ahora?-

-Al parecer Akatsuki e…eran los únicos que causaban pro…problemas…y ahora…están detenidos-

- ¿Te parece en ese mismo lugar mañana, como a las 5 en punto?-

- S…sí, no…no es mala i… idea-

- Entonces nos vemos- sonrió de satisfacción, un problema menos.

- Sayonara Aoi-san- Y colgó.

Naruto separó lentamente su oído del auricular y dejó caer el cuello hacia atrás suspirando profundamente. Si bien la llamada había durado menos de 2 minutos, a él le había parecido una eternidad. Pero al fin resultó mejor de lo esperado.

Colgó la llamada y se dejó caer en el pasto.

"¿Por qué me puse tan nerviosa si ni siquiera le conozco?"

Era verdad hasta se había sonrojado, ya eran demasiadas presiones por un día 1º Naruto, un desmayo, las chicas y ahora él.

Por lo menos el día de mañana tacharía ese problema de su lista, le daría las gracias le devolvería su chaqueta, se excusaría diciendo que tenía algunos asuntos pendientes y adiós a ese capítulo de su vida.

Pero había un problema en todo esto.

Recordó las sensaciones que había sentido esa noche al ver ese par de ojos azules, aparte de toda esa calidez, le habían parecido endemoniadamente conocidos y hace tiempo que estaba con la duda.

Sacudió la cabeza "Seguramente son ilusiones mías".

Hizo el amago de incorporarse del suelo para regresar a la mansión y tomar algo.

Se estremeció al darse cuenta de que si regresaba, también tendría que seguir jugando verdad o castigo.

"Mejor me quedo otro rato" pensó para volverse a tirar en el húmedo pasto a contemplar el cielo.

...

Se que esto salió de ningún lado, solo espero que no les parezca demasiado descabellado c: porque sinceramente no lo pienso cambiar por nada.

Aoi aunque sea un personaje de ficción dentro de ficción irá tomando cada vez más fuerza mientras las cosas vayan sucediendo, pero no… Naruto seguirá siendo Naruto a pesar de estar encubierto y Hinata seguirá teniendo sentimientos hacia él hasta el final, quiero que eso quede claro… Peeero muchos problemas se desencadenarán a partir de esto y ambos la pasarán horrible en más de una ocasión…repito… no sé si para mi desgracia o regocijo XDD. En el siguiente capítulo las cosas se pondrán un poco más intensas respecto a Hinata y será la primera aparición oficial de Naruto en modo Aoi :DD.

Hasta el próximo cap!