Disclaimer: El Potterverso no es de mi pertenencia. Debemos agradecerle a J.K Rowling por haber creado tan maravilloso mundo. La historia y demás, en cambio, son de mi pertenencia en su mayoría.

Resumen: La guerra había terminado, y aunque muchas vidas se habían perdido, una de ellas estaba tomando una siesta. Literalmente. Sin embargo, las incontables bajas sufridas por el mundo mágico amenazan seriamente con la extinción. Pero el Ministerio de Magia va a encargarse de que jamás suceda algo así. Cueste lo que cueste.

Advertencias: Snamione (Severus Snape/Hermione Granger); Universo Alterno. Posible Out of Character. Este es mi primer fic de Harry Potter, por favor sean gentiles (?)

Notas iniciales: Hola. Pues ya viene siendo hora de empezar a escribir el nuevo capítulo… el frío continúa torturándome :( Pero bueno, debo escribir de todos modos. Nos leemos por allá abajo.


La vida es un vals

Tiempo de vals


Hermione se dio cuenta de que no le era demasiado difícil retomar la lectura del libro. Aunque claro, había esperado hasta estar completamente sola en la noche para hacerlo.

Se abochornó, sí, pero supuso que era lo más natural. La narración y las descripciones eran detalladas pero comedidas, sin llegar al punto de rozar la vulgaridad en ningún momento. A fin de cuentas, se dio cuenta de que no era tan malo en realidad.

De hecho, lo estaba disfrutando… aunque no fuese a decírselo a nadie, jamás.

A la mañana siguiente decidió no leer su libro durante el desayuno. Iba a colocarse ciertos horarios para su lectura, así no descuidaría sus tareas y demás responsabilidades. Un poco de ocio no hacía daño, pero demasiado podría resultar contraproducente. Además, no quería terminar de leer tan rápido.

Durante el día pudo evitar fácilmente prestar atención al mundo que la rodeaba. Sin embargo, la falta de su libro le hizo notar, inevitablemente, que las muestras de cariño exageradas e inmaduras parecían ser menos en lo que a su ex novio respectaba.

―Seguro se arrepiente de haber sido un imbécil―murmuraba Ginny a su lado, antes de soltar una risita sarcástica―. Deja que mamá se entere de cómo se ha comportado y ya verás…

Hermione debía admitirlo, la idea de la señora Weasley gritando desaforadamente mientras blandía un palo de amasar le resultaba bastante graciosa. La parte rencorosa de su persona, deseaba que algo así ocurriera en un futuro no muy lejano.

Estaba a punto de responder a las palabras de su amiga, cuando pudo ver un trozo de pergamino pulcramente doblado posarse justo al lado de su taza de café. Con curiosidad, lo abrió, sólo para ver la caligrafía pequeña y apretada del profesor Snape.

"¿Podrías dirigirte a mi despacho hoy a la tarde? Es importante."

La muchacha arqueó una ceja ante eso, curiosa, y se sobresaltó al sentir a Ginny apoyarse un poco en su hombro para poder leer también. La escuchar una risita, antes de acompañarla con un silbido.

―Vaya, vaya… ¿ya se están tratando de "tú"? ―preguntó, arqueando una ceja al mirarla con una sonrisa divertida en su rostro―. Parece que tú tampoco pierdes el tiempo, ¿eh?

Hermione soltó un bufido, como expresión de su frustración y bochorno ante sus palabras. Rápidamente buscó un bolígrafo muggle en su morral para poder responder. Luego de soltar la nota al aire nuevamente, soltó un suspiro.

¿De verdad estaba aceptando visitar a su profesor en su despacho sin tener idea de lo que se proponía? Aparentemente sí.

En su defensa, sentía mucha curiosidad sobre lo que pudiese querer su profesor con ella, y sabía que él no iba a decirle ni una palabra si se lo preguntaba mediante una nota, y además…

Además, nada. Sólo estaba buscando excusas, y no tenía ninguna. Simplemente quería verlo.

Terminó de beber su café caliente de un solo sorbo ante ese pensamiento.


Por la tarde, cuando terminó de leer un capítulo más del dichoso libro, se dirigió al despacho del profesor Snape.

No se sentía tan abochornada como la vez anterior, pero a la vez se sentía ligeramente nerviosa. Aún estaba dándole vueltas al asunto de lo qué podría querer. No podía ser nada peligroso o inadecuado… ¿no?

Soltando un largo suspiro que liberaba todo el aire que había contenido en sus pulmones por el momento, se colocó frente a la puerta del despacho, solamente para que esta se abriese por sí sola como tantas veces antes. Pudo ver a su profesor corrigiendo un par de pergaminos sobre su escritorio, aunque los dejó de lado al verla llegar.

―Señorita Granger―murmuró al dar un ligero asentimiento a modo de saludo―. Por un momento llegué a pensar que tal vez no vendría.

―¿Aún nos tratamos de "usted"? ―preguntó ella entonces, arqueando una ceja, aunque al recibir una mirada inquisidora de su parte, casi se arrepintió de haber hablado.

Se quedó en silencio mientras lo observaba guardar su pluma en su tintero, organizando sus pergaminos pulcramente antes de volverse hacia ella una vez más, señalando de manera significativa la silla frente a su escritorio.

―Mis disculpas. Debo admitir que aún me cuesta acostumbrarme―dijo con tono calmado, soltando un suspiro, antes de revisar su escritorio, y sacar de allí un sobre de color verde esmeralda―. Supongo que quieres saber por qué te pedí que vinieras en primer lugar.

Hermione se contuvo con esfuerzo cuando sintió el impulso de rodar los ojos de manera descortés. Por eso solamente asintió levemente en silencio, viendo como atención la forma delicada en que sacaba una pequeña nota del sobre entre sus manos.

―Esta es una invitación a un baile formal―le informó entonces, alzando la nota en su mano como si quisiese hacerlo más claro todavía―. Estuve considerando no asistir, pero viendo cómo se han puesto los medios mágicos con respecto a mi persona, creo que lo mejor sería hacer una aparición pública para dispersar cualquier… desinformación.

―Espera, ¿a qué te refieres?

El profesor Snape arqueó una ceja ante su pregunta, y por su expresión Hermione adivinó que él esperaba que ya lo supiese. Con un bufido volvió a revisar su escritorio, y sacó de allí un libro que le ofreció un momento después.

Hermione esperaba que fuese una novela de algún tipo, pero se llevó una desagradable sorpresa. Sobre la portada, con grandes letras de caligrafía elegante y dorada, se leía el siguiente título: "Snape: ¿Canalla o Santo?".

―La adorable Rita Skeeter se tomó la molestia de enviarme una copia de la primera edición, incluso autografiada en la primera página―continuó hablando el hombre, con cierto tono de sarcasmo latente en su voz, sin dejar tiempo para que la muchacha pudiese reaccionar a lo que acababa de leer―. ¿No es acaso una maravilla?

Hermione ni siquiera perdió el tiempo abriendo el libro para ojearlo. No podía haber nada bueno en sus páginas, sólo difamaciones y acusaciones de todo tipo y color en contra de su profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.

―¿Acaso esta mujer no tiene nada mejor que hacer con su tiempo?

―Probablemente, pero otras actividades más allá de difamar a otros no le traerían tantas ganancias.

La muchacha soltó un bufido, y dejó el libro sobre el escritorio con un gesto asqueado, como si tocar su superficie quemara su piel. Hizo una pequeña mueca, observando el modo pensativo en que su profesor la estaba mirando.

―Si te pedí que vinieras, fue porque necesito llevar a alguien conmigo a este baile―continuó él luego de un momento, volviendo su vista otra vez a la invitación en su mano, la cual guardó nuevamente en su sobre, y junto al libro, hizo desaparecer en alguno de los cajones de su escritorio

―¿Estás invitándome a un baile? ―cuestionó la muchacha con tono impresionado, arqueando sus cejas, y no pudo evitar formar una diminuta sonrisa al ver la expresión ligeramente impaciente que le dedicaba el profesor.

―Así es.

―Pero sólo porque debes llevar a alguien más…

―Exactamente.

―No hay ningún otro tipo de motivo en absoluto…

Hermione no pudo contenerse, y una breve risita divertida escapó de su garganta ante las expresiones secas y cortantes que su profesor le estaba dedicando. No sabía explicarlo, pero se sorprendía a sí misma, sabiendo que no hubiera reído tan abiertamente frente a él un par de meses atrás.

―¿Ya terminaste? ―cuestionó el hombre, poniéndose en pie y saliendo de su vista, aunque la muchacha podía jurar que había visto una casi imperceptible sonrisa en sus labios

Hermione asintió rápidamente, intentando calmar su respiración y recuperar la compostura. Se volvió hacia él, esperando verlo junto a la puerta para indicarle que se fuera, pero no estaba allí. Sorprendida, lo encontró junto a la chimenea, quitándose su abrigo.

―Levántate―ordenó él entonces, encendiendo la chimenea con un hechizo no verbal―. Y quítate el suéter.

La joven Gryffindor pudo sentir sus mejillas sonrojarse furiosamente, pero se dio cuenta de que él no estaba prestándole mucha atención en ese momento. Se puso en pie a pesar de que las piernas le temblaron ligeramente.

¿Por qué se sentía tan nerviosa? ¿Cómo había pasado de risueña y despreocupada a inquieta e insegura? Podía jurar que no lo entendía, pero aún así se quitó la prenda que le era indicada, dejándola pulcramente doblada sobre la silla que había estado ocupando.

Cuando se volvió a su profesor, notó que él ya se había deshecho de su túnica oscura, y ahora solamente portaba su camisa blanca y pantalones negros, junto a sus zapatos de cuero. Se veía exactamente igual que aquella noche en su casa, y Hermione creyó que en cualquier momento iba a comenzar a hiperventilar.

―¿Qué es lo que vamos a hacer exactamente…?

La muchacha sólo recibió una mirada inquisidora de su profesor mientras arqueaba una ceja, chasqueando sus dedos. Casi en ese instante, un gramófono apareció junto a él.

―Si vas a acompañarme a este baile, necesito que sepas bailar, o al menos lo básico―dijo él con total tranquilidad, poniendo a trabajar el artefacto, y al instante una melodía suave comenzó a sonar―. Empezaremos con un vals.

Hermione se quedó quieta en su lugar mientras lo observaba insonorizar la habitación. No pudo moverse ni siquiera cuando el profesor estiró su brazo hacia ella, ofreciéndole su mano. Pudo ver que hacia una mueca.

―No voy a poder enseñarte mucho si te petrificas de este modo―masculló el profesor Snape, con una expresión ligeramente molesta―. De hecho, voy a necesitar que te relajes; no es mi intención bailar con una roca.

La muchacha aún estaba intentando procesar el hecho de que su profesor supiera bailar, además de que tuviese la intención de enseñarle a hacer lo propio. Ella sabía bailar el vals… pero aún tomó la mano que le era ofrecida, intentando no pensar en ello. Cuanto más lo pensara, menos se relajaría.

―Muy bien―murmuró él entonces, al parecer complacido, mientras colocaba la mano de la joven sobre su hombro, y posaba la suya en su cintura―. Sólo tienes que seguirme, yo guiaré. Si tus pies resultan demasiado torpes, puedes pararte sobre los míos.

Hermione se obligó a negar rápidamente con su cabeza, intentando concentrarse en la realidad. Aunque se le hacía bastante difícil estando tan cerca del hombre junto a ella, tanto, que podía olfatear otra vez ese delicioso aroma a menta y café, con una pequeña pizca de colonia masculina.

―Hermione.

Ella asintió apenas escuchó su voz, en ese momento decidiendo enfocarse en lo que estaba ocurriendo y no divagar demasiado, por muy fácil que pudiese resultarle.

Despacio, notó que su profesor comenzaba a moverse, y al instante se aseguró de seguir sus pasos, aunque todavía no se atrevía a alzar la vista. Se conformaba con ser capaz de dar esos pasos sin morir a causa del terrible bochorno.

No quería alzar la vista, no quería mirarlo a la cara porque sabía que el bochorno le ganaría y se convertiría en un manojo de nervios.

Sin embargo, su cuerpo parecía estar de humor para desobedecerle a su mente, y por eso levantó la mirada.

La recibieron los ojos negros del profesor Snape, profundos e infinitos, que la observaban con toda la atención del mundo, como si en ese momento ella fuese lo más interesante en la habitación.

Y tal vez así lo era.

Aún podía escuchar la tonada suave y delicada del vals, y sentir las manos de su profesor sobre su cuerpo, una sosteniéndola por la cintura con firmeza, mientras la otra apretaba apenas su mano en la suya.

Le pareció que estaba imaginando cosas cuando creyó ver el rostro del hombre frente a ella más cerca del suyo. Pero se dio cuenta de que podía ser todo menos su imaginación, cuando sintió su aliento caliente acariciando su rostro.

Café, y también pastel de limón... nunca hubiera imaginado que esos dos aromas pudiesen unirse de forma tan armoniosa.

Hermione pudo sentir que su respiración se aceleraba, y los latidos de su joven corazón volverse erráticos. Una parte de ella, le pedía a gritos que se apartara, mientras la otra la invitaba a relajarse y dejar que todo fluyese.

A último momento, decidió escuchar a la segunda.

Sus ojos castaños fueron cerrándose lentamente mientras soltaba un pequeño suspiro, dejando de pensar por un instante en lo que ocurría en realidad.

Pudo sentir los labios delgados y ásperos de su profesor acariciar los suyos con suavidad, y justo cuando quiso devolverle la caricia, un sonido demasiado familiar los sobresaltó a ambos.

—¡Por amor a Circe!

Luego de escuchar la voz del retrato, la joven Gryffindor pudo sentir su trasero impactar contra el duro suelo del despacho.

—¡Albus, tan oportuno como siempre...!—soltó Snape, en una mezcla de frustración y sorpresa que no parecía ir de la mano.

—Lo lamento, Severus, en verdad—Hermione pudo escuchar la voz del ex director del colegio mientras intentaba ponerse en pie—. Espero no haber interrumpido nada...

—Oh, nada en lo absoluto, ¡en lo absoluto!

El tono irónico en la voz del profesor Snape era ya demasiado obvio, mientras soltaba un bufido al fijarse en la muchacha en el suelo, inclinándose de mala gana para ayudarla a levantarse.

—¿Estaban bailando, acaso?—cuestionó el hombre del retrato, haciendo caso omiso a las palabras y el tono de Snape, formando una pequeña sonrisa divertida—. ¿Puedo ver?

—No, no puedes. Lárgate.

—Me da la sensación de que estás enfadado...

El hombre sólo soltó un gruñido, y se volvió hacia la joven que ahora estaba en pie a su lado, quitándose el polvo de la falda, y sobando su adolorida retaguardia de la forma más disimulada posible.

—Creo que sería mejor que me vaya ahora—farfulló ella, apartándose un par de pasos para poder tomar su suéter y colocárselo—. Ya casi es hora de cenar.

Hermione pudo ver al profesor asentir rápidamente mientras detenía la música y quitaba el hechizo insonorizador de la habitación, aún con una expresión de malas pulgas en su cetrino rostro.

Ella, por su parte, se había descubierto más relajada de lo que hubiese esperado luego de semejante situación. Se sentía bastante abochornada, claro, pero no lo suficiente para huir corriendo sin mirar atrás.

—El baile será este sábado por la noche, tienes que estar aquí diez minutos antes de la cena—le informó entonces Snape, moviendo su varita y silenciando el retrato en la pared, quien comenzó a quejarse inútilmente—. Recuerda llevar algo formal.

—Le haré un par de retoques a mi vestido, otra vez. Quedará como nuevo.

—¿Por qué? Puedes usarlo otra vez, se te veía bien.

Hermione se detuvo justo en el umbral de la puerta abierta del despacho, y se dio la vuelta despacio, arqueando una de sus cejas de forma inquisidora.

—¿Me veía bien?

—Eso dije.

—¿Muy bien?

—Sí.

—¿Muy, muy bien?

La mirada fulminante y frustrada que el profesor Snape le dedicó logró robarle otra pequeña carcajada divertida, mientras negaba rápidamente con su cabeza.

Se apresuró a abandonar aquel despacho tan rápido como sus piernas se lo permitieron, sabiendo que no debía tentar demasiado su suerte.

Podía conformarse con la pequeña sonrisa torcida que vio en los labios del profesor antes de salir.


Notas finales: Sí, lo sé, este capítulo quedó ligeramente más corto que los anteriores…

lo siento, no he estado sintiéndome muy bien últimamente. Estoy conforme con haber terminado de escribirlo al menos. Espero que no haya quedado demasiado mal, me esforcé en hacerlo al menos decente.

En fin, es hora de responder sus reviews.

HIMRRING: ¡Hola! Muchas gracias… aquí hubo "casi" uno :P Félix felicis para ti también.

BlackStarAnn: ¡Hola! Pues no, el frío sigue cruel y yo tampoco me siento muy bien… en fin, Seguramente este también se te vaya rápidamente, me quedó cortito :( Y bueno, espero que regreses pronto… me encantan los reviews largos. También cuídate, ¡nos leemos pronto!

Guest: ¡Hola! Sí, yo creo que se le está pasando la vergüenza poco a poco. Pobre Severus, seguro tendría una larga lista de espera.

Aigo Snape: Owww… no hay problema ;-; Aunque espero que las cosas vayan bien por ahora.

mESTEFANIAb: Digamos que Snape siempre ha sido un anfibio de sangre fría, no muy pasional en realidad. Creo que tiene algo de sentido que se controle o restrinja en cierto modo :P Aunque eso no quiere decir que sea una roca… espero que te haya gustado.

EriSnape: Me alegra mucho que te haya gustado. Creí que tendría sentido su comportamiento si tenemos en cuenta que abandonó a Harry y Hermione en el libro. Espero que te haya gustado este capítulo, ¡nos leemos!

Yazmin Snape: ¡Muchas gracias! Lo del libro, creo que intentaba ayudarla a enfrentar la situación muy a su manera. Y pues sí, creo que ya hay algunos acercamientos entre ellos… no puedo darte spoilers :'( También cuídate, espero que te haya gustado. Besos.

bedolla. lau: ¡Hola! Sí, hace muchísimo frío por acá… Creo que tienes razón, pero Hermione aún no se da cuenta de eso :P Cierto, llegará el momento en que tendrán que hacer "algo" al respecto… gracias a ti por leer :)

Mell: De verdad me halagas, muchas gracias. Este nuevo capítulo también me costó bastante, pero espero que haya valido la pena. Gracias a ti, por leer, y espero que te haya gustado.

TequilaNervous: Lo sé, nunca me parecieron buena pareja… pero bueno, si Rowling lo quiso así :P Y Divino Tormento… es el nombre de un foro BDSM acá en Uruguay. De allí lo tomé, porque me gusta mucho como suena…

Vrunetti: Admito que yo también, me encanta ese tipo de cosas xD Creo que Severus sólo está tratando de ir despacio por el momento… ya veremos qué pasa después. Pues… ¿tal vez lo escribió él? ¿O tal vez no? No lo sé… :P No me congelé todavía, pero ando cerca. ¡Linda semana para ti también!

AcizeJ- HaruZuchIa: Tendré en cuenta esas sugerencias, la verdad yo también quiero agregar algo así en algún momento :)

Sui Cipher: No era un libro inocente después de todo :P No me digas eso, no te quiero matar… no tan rápido, debes terminar de leer el fic primero XD Besos y abrazos para ti también.

Muchas gracias a…

JenRmzA y Reno Alvarez por agregar el fic a favoritos y darle follow.

aquellos que leen pero no comentan nada. ¿Sabían qué según el internet, es imposible estornudar con los ojos abiertos? (?)

Bueno, creo que esto es todo por ahora. Espero sentirme mejor para la próxima semana, y traerles un capítulo más largo y bonito. Ya saben, opiniones, sugerencias e ideas, me las hacen saber con un review.

Gracias por leer y comentar, me alegran el día cuando los leo. Cuídense.

¡Nos leemos!


_-*-_-*-_KovatePrivalski97._-*-_-*-_