Disclaimer: El Potterverso no es de mi pertenencia. Debemos agradecerle a J.K Rowling por haber creado tan maravilloso mundo. La historia y demás, en cambio, son de mi pertenencia en su mayoría.

Resumen: La guerra había terminado, y aunque muchas vidas se habían perdido, una de ellas estaba tomando una siesta. Literalmente. Sin embargo, las incontables bajas sufridas por el mundo mágico amenazan seriamente con la extinción. Pero el Ministerio de Magia va a encargarse de que jamás suceda algo así. Cueste lo que cueste.

Advertencias: Snamione (Severus Snape/Hermione Granger); Universo Alterno. Posible Out of Character. Este es mi primer fic de Harry Potter, por favor sean gentiles (?)

Notas iniciales: Hola. Honestamente no he estado muy bien estos últimos días, pero al menos sobrevivo. Intentaré terminar este capítulo, pero no puedo prometer mucho. Nos leemos allá abajo.


La vida es un vals

Sólo un rumor


No se arrepentía de aquel par de besos compartidos con su profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Sí, se sentía bastante abochornada mientras caminaba algo apresurada por los pasillos del castillo, intentando llegar a la Torre de Gryffindor lo más rápido posible. Ya era bastante tarde, y necesitaba dormir un poco, además de que le dolían bastante los pies.

Pero aunque creyó que sería un bochorno insoportable, no lo fue. Era extraño para ella, al menos por el momento, el hecho de que sólo pudiera sentirse dichosa, o al menos satisfecha. Le hubiera gustado quedarse un rato más, pero se obligó a retirarse.

Sin embargo, había un par de dudas en su mente.

Mientras ingresaba a la Sala Común de su casa, y se dirigía a las habitaciones, meditaba en silencio. No habían aclarado nada entre ellos. Sólo se habían despedido por la noche, y ella había abandonado el despacho.

No sabía lo que continuaba luego de aquel evento. ¿Acaso la próxima vez que lo viera debía de saludarlo con un beso en los labios? ¿Debía mantener en secreto la situación? ¿Por qué habría de hacerlo?

Restregó una mano en su rostro, sintiéndose de repente el doble o el triple de agotada que antes, mientras se dejaba caer de sentón en su cama, comenzando a quitarse sus tacones. Tal vez sólo necesitaba descansar, unas buenas horas de sueño lograrían relajarla y aclarar sus pensamientos.

O al menos eso era lo que pensaba mientras se recostaba cómodamente en su cama, soltando un pequeño suspiro de alivio antes de caer rendida.


A la mañana siguiente, mientras se dirigía al Gran Comedor, pudo notar con extrañeza que la mayoría de sus compañeros le dedicaban miradas curiosas, divertidas, incluso algo sorprendidas.

No pudo evitar preguntarse qué era lo que estaba ocurriendo, y sólo por eso apuró un poco el paso con tal de llegar más rápido a la mesa de Gryffindor, especialmente con sus amigos. Sin embargo, allí la situación no mejoró mucho en realidad, aunque la mayoría intentaba disimular un poco siquiera su curiosidad.

Dedicó miradas confundidas a Harry y Ginny, y pudo notar que ellos parecían algo incómodos. Suspiró pesadamente, algo cansada a pesar de haber despertado hacía poco.

―De acuerdo, ¿van a decirme qué ocurre o no?

Harry negó levemente con su cabeza, apartando la vista con un bufido. Parecía realmente enfadado, y eso la alarmó un poco. Ginny, a su lado, soltó un suspiro lleno de resignación, mientras le ofrecía el número más reciente de Corazón de Bruja, y Hermione sabía que lo que le esperaba no podía ser bueno.

Especialmente cuando casi todos sus compañeros a su alrededor tenían también una copia. Con una mueca en sus labios, intentó comenzar a leer.

Hermione apartó la revista de sí apenas leyó el nombre de Rita Skeeter, sabiendo que sólo palabras infames y difamatorias podrían seguir. Sin embargo, Ginny la alentó a continuar leyendo, aún con una expresión bastante cansada en su rostro lleno de pecas.

La muchacha suspiró, algo impaciente, pero bajó la vista hacia la revista una vez más, viendo una foto en movimiento de su profesor y ella bailando juntos, antes de que empezara el artículo.


"La codiciosa leona y la ambigua serpiente

El amor no conoce de prejuicios… ¡ni de vergüenza!

Es ya bien sabido que el estatus de 'héroe de guerra' es altamente rentable, y por eso no es nada sorprendente que muchas brujas se hayan sentido cierto gustillo por el poco atractivo pero muy famoso Severus Snape.

Pero aunque sus lealtades y verdaderos cometidos son totalmente cuestionables (para saber más, ¡no te pierdas mi libro, "Snape: ¿Canalla o Santo?", éxito en ventas alrededor del mundo!), no se puede negar que todo el mundo mágico conoce su nombre, para bien o para mal.

A pesar de eso, jóvenes brujas, es mi sentido deber informarles que el corazón negro y marchito de este misterioso hombre ya tiene una dueña. Y no es nada más ni nada menos que otra mártir en la pasada Segunda Guerra Mágica, y su esposa mediante la más reciente Ley Universal de Matrimonio Requerido, Hermione Granger.

Como ya todos sabemos, la joven Granger tiene un historial de verse atraía a hombres poderosos y reconocidos, contando entre sus amantes al guapísimo Viktor Krum, el mismísimo Niño-Que-Vivió Harry Potter, e incluso el mejor amigo de este, Ronald Weasley.

Sin embargo, es ya muy obvio que esta jovencita no pierde el tiempo, y se lanza de forma estratégica a la estrella más brillante que el firmamento del mundo mágico puede ofrecer, sea quien sea a su momento para saciar su hambre de atención.

Sólo eso podría explicar lo acaramelada que se mostró con su marido y además profesor, durante el baile formal que realizó la familia Malfoy en su mansión (para no perderte los detalles, ni los mejores y peores vestidos de la noche, ¡pasa a la página 10!).

Pero allí no termina la historia, queridísimas lectoras. Granger no dudó en lanzarse sobre su nueva presa apenas estuvieron a solas en la seguridad del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, hogar temporal de ambos tortolitos durante el año lectivo. Lo hace a uno pensar en las políticas de comportamiento y morales de dicha institución, ¿no es así?

Esta atractiva reportera tuvo que retirarse del lugar de los hechos cuando las cosas fueron aumentando de temperatura, y no puede decir con seguridad lo que ocurrió… pero no es muy difícil de adivinar, si saben a qué me refiero.

En conclusión, fieles seguidoras mías, Hermione Granger ataca de nuevo, y de forma inconsciente, planta una nueva duda en las mentes de todos nosotros: ¿qué tan fuerte era el amor de nuestro supuesto héroe de guerra por la fallecida Lily Potter, si tan fácilmente pudo olvidarla y sustituirla con esta joven mujer? Otra inconsistencia en la historia presentada por Harry Potter en su defensa.

Como siempre, ustedes pueden sacar sus propias conclusiones al respecto, aunque los hechos, hablan mucho más fuerte."


Hermione juraba que si Rita Skeeter estuviera parada justo frente a ella, se le habría lanzado encima para enseñarle una buena lección al estilo muggle. Erróneamente había creído que esa mujer había aprendido su lección.

Se volvió de nuevo hacia Harry, y entonces comprendió lo molesto que se encontraba. Palmeó su hombro a modo de apoyo, y él solamente formó una pequeña mueca que intentaba parecerse a una sonrisa.

Hermione suspiró pesadamente. Como acto reflejo, se volvió a la mesa de profesores, pero Snape no se encontraba allí. No pudo evitar preguntarse si él ya se había enterado de la situación, o si siquiera le importaba en lo absoluto.

Decidió que debía averiguarlo.

Durante todo el día estuvo ignorando las miradas indiscretas de sus compañeros hacia ella, por mucho que hubiera querido lanzarles un hechizo aturdidor a todos a cada momento.

Cuando por fin llegó la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, no pudo evitar ver a su profesor con más atención de lo normal. Esperaba algún tipo de diferencia en su comportamiento usual, algo que le dijera si ya había leído el condenado artículo o no.

Sin embargo, él parecía tan calmado y malhumorado como siempre. Ni siquiera pareció notar las miradas de sus alumnos, y restó puntos a cada alumno que se dedicaba a cotillear en lugar de atender a la lección, como hubiera hecho cualquier día normal.

Y es que en realidad él no quería mostrarse afectado por aquella situación. Sí que había leído el artículo escrito por aquella arpía que se hacía llamar periodista, y podía sentir la rabia hacerle hervir la sangre.

¿Cómo se atrevía esa mujer a cuestionar todo lo que lo hacía ser quién era? Por ese mismo motivo se había negado a leer el libro difamatorio en su contra, pero el maldito artículo estaba en boca de todo el mundo, y no solamente lo afectaba a él.

Pensó en tomar represalias contra Rita Skeeter, aunque tenía sus dudas. No quería crear una tormenta aún más grande.

Esa noche no quiso participar de la cena. No sentía apetito, y forzarlo sólo le haría daño. Solía sucederle a menudo cuando era pequeño, sólo que en ese entonces era bastante conveniente para el desgraciado de su padre darle un motivo para castigarlo.

Restregándose una mano en su pálido rostro, intentó alejar esas ideas de su mente mientras se dirigía a su despacho con largas zancadas. Al llegar, sacó su varita para abrir la puerta, pero notó que esta se encontraba entreabierta.

Entrecerró sus ojos oscuros, y aún blandiendo su varita, abrió la puerta con cuidado, manteniéndose alerta. Tantos años como agente doble y espía le habían servido para mejorar sus habilidades, pero también le habían dejado unos traumas psicológicos bastante grandes.

Cuando la puerta se abrió, pudo ver a la joven Granger juguetear distraídamente con una de sus plumas, pero no estaba sola. Junto a ella, estaba Harry Potter, y no pudo hacer una pequeña mueca al verlo.

―¿Puedo saber quién los invitó a pasar? ―preguntó entonces cuando ingresó, guardando su varita mientras se acercaba a su escritorio, intentando mostrarse indiferente ante el sobresalto que había causado en ambos jóvenes

Pudo verlos intercambiar miradas por un momento, y se preguntó en qué estarían pensando. Sabía que podía averiguarlo simplemente con hurgar un poco en sus maleables mentes, pero prefirió no hacerlo. Tomó asiento tras su escritorio, observándolos todavía con una ceja arqueada.

―¿Y bien?

Potter aclaró su garganta por un momento, como si estuviera preparándose para decir algo sumamente importante, aunque él lo dudaba.

―Profesor… me preguntaba si usted ha leído ya el artículo que Rita Skeeter publicó hoy―murmuró entonces el muchacho, escondiendo sus manos en los bolsillos de su túnica―. Es bastante desagradable, por decirlo de alguna manera.

Snape arqueó una ceja ante sus palabras, y le dedicó una mirada de reojo a la chica junto a él. Pudo notar que ella apartaba la vista, aparentemente abochornada o apenada con la situación. Soltó un suspiró, bastante cansado ya.

―Aún si no lo hubiera leído, debería ser sordo para no escuchar los murmullos que recorren el castillo en bocas de estudiantes y retratos por igual―masculló, entrelazando los delgados dedos de sus manos frente a él de forma pensativa―. ¿A qué quieres llegar con esto, Potter?

―No tengo intenciones de quedarme callado mientras esa mujer se dedica a difamarlo. A usted, y a mi mejor amiga―aseguró el joven, frunciendo el ceño ligeramente, como si no entendiese su pregunta―. Ya sabemos que Rita Skeeter es una animaga no registrada, avisarle al Ministerio de Magia al respecto no le haría daño a nadie.

El profesor formó una pequeña mueca con sus finos labios, y se quedó en silencio por unos momentos, como si se encontrara meditando algo muy importante. ¿Era necesario destruir la carrera, reputación y tal vez incluso vida de esa mujer solamente por las palabras que publicaba?

Por supuesto que sí.

―Aunque era consciente de su condición, no había pensado en utilizarla como ataque hacia su persona. De hecho, no pensaba hacer absolutamente nada. Perro que ladra, no muerde―farfulló, encogiéndose ligeramente de hombros, antes de que una mueca se presentara en su rostro―. Sin embargo, esto no es sólo sobre mí ahora. ¿Tú qué opinas, Hermione? ¿Cómo deberíamos proceder?

Pudo ver que la muchacha Gryffindor se sobresaltaba ligeramente en su lugar, y sus mejillas ligeramente regordetas adquirían un tinte rojizo. Él sabía perfectamente por qué, era la primera vez que se dirigía a ella usando su primer nombre frente a otra persona. Hizo todo lo posible por ocultar una pequeña mueca burlona.

―Uhm… no lo sé. Esa información es buen material para una amenaza, pero hacerla pública tendría consecuencias más allá de nuestro alcance―murmuró, comenzando a juguetear distraídamente con la bufanda roja y amarilla que llevaba enroscada en el cuello―. Skeeter probablemente sería encarcelada…

―¿Y qué? ¿Crees que a ella le importaría si te encarcelaran a ti…?

―Pero yo no soy ella, Harry.

Potter soltó un bufido y apartó la vista, aunque se notaba que estaba haciendo un esfuerzo bastante grande por no enfadarse con su amiga. Snape los observó en completo silencio por un momento, apreciando la tensión que había inundado el ambiente, antes de soltar un suspiro.

―Tal vez, sólo tal vez, deberíamos pensar muy bien antes de dar cualquier paso. Podríamos pisar una mina sin siquiera notarlo―dijo entonces, tronando un poco los huesos de sus dedos, sintiéndose ligeramente más tenso―. Hacer pública información tan delicada puede traernos más problemas que soluciones. Ya puedo escucharlo: "si es mentira, ¿por qué se defienden?"

―¿Entonces es mentira? ¿Ustedes dos no…?

Severus no pudo evitar fruncir ligeramente el entrecejo ante la pregunta del joven Potter. Y aunque sintió ganas de lanzarle una maldición moderadamente fuerte por su indiscreción, se obligó a mantener una expresión seria en su rostro.

―Eso no es de tu incumbencia, Potter―siseó con tono ligeramente ofendido, entrecerrando sus ojos negros al fulminarlo con la mirada.

―Y pudiste preguntarme a mí primero, Harry, no te costaba nada―soltó por lo bajo Granger, apartando la vista abochornada, antes de alzar la voz una vez más a un tono más audible―. En fin… creo que eso es todo, ¿no, Harry?

El muchacho le dedicó una mirada de reojo, al parecer aún sintiéndose algo curioso al respecto a su pregunta. Luego de unos segundos asintió levemente, encogiéndose ligeramente de hombros.

―Sí, eso creo―concedió, dando un educado asentimiento hacia su profesor antes de acercarse a la puerta―. ¿Vamos?

―Oh, no, me quedaré un momento. Tú ve tranquilo.

Ambos pudieron notar el brillo ligeramente travieso en los ojos verdes de Harry, quién solamente dio un asentimiento antes de salir de la habitación, cerrando la puerta tras él. Sólo entonces, se miraron a los ojos otra vez.

Pero no duró mucho, porque ella bajó la vista, aparentemente apenada aún.

―Lo lamento.

El profesor Snape arqueó una ceja al escucharla, y ladeó un poco su cabeza de forma casi inconsciente, con algo de curiosidad.

―¿Lo lamentas? ¿Qué es lo que lamentas? ―cuestionó, intentando suavizar aunque fuera apenas el tono de su voz, para ver si de esa forma conseguía una buena respuesta de su parte

Hermione alzó la vista otra vez, ahora con un sonrojo bastante más fuerte bañando sus mejillas. Nuevamente tuvo que ocultar otra mueca. No sabía lo que tenía esa muchacha cuando estaba abochornada que le causaba tanta gracia.

―Lamento haber… tú sabes…―murmuró ella, jugueteando un poco con sus dedos mientras apartaba la mirada, intentando distraerse con las estanterías a su alrededor―. Lamento haberte besado ayer. Y también el otro día… nunca me puse a pensar si tú querías hacerlo o no, sólo lo hice. Lo siento.

No pudo evitarlo, esta vez esa mueca burlona que luchaba por hacerse un espacio en su rostro finalmente lo consiguió. Por un momento había creído que se trataba de algo más grave. Se puso en pie con un suspiro, rodeando su escritorio para colocarse frente a ella, reclinándose apenas en su escritorio.

―Si no 'quisiera', te lo hubiera hecho saber, Hermione. No es de mi agrado hacer cosas contra mi propia voluntad―aseguró con tono condescendiente, cruzándose de brazos al mirarla con atención―. ¿No hay otro motivo acaso por el cual te arrepientas de tus actos?

―¡Yo no me arrepiento…!―soltó ella inmediatamente, aunque el bochorno regresó a su rostro cuando lo vio arquear una ceja. Suspiró―. Es sólo que… si yo no te hubiera besado anoche, Rita Skeeter no habría tenido tanto de qué hablar.

―Es imposible que tú o yo supiéramos lo que estaba tramando. Podría estar vigilándonos ahora mismo. Quizá deberíamos darle algo que ver.

Hermione alzó la vista a modo de acto reflejo al escucharlo, y con sólo mirarla supo que estaba intentando averiguar si hablaba en serio o no. Y la verdad él se preguntaba lo mismo, aunque intentaba disimularlo, y le salía muy bien.

Pudo ver que la muchacha daba un par de pasos, pero se detenía casi enseguida, viéndolo con algo parecido a inseguridad en su joven rostro.

―Yo… me preguntaba qué piensas de mí―soltó de repente, esforzándose por mirarlo a pesar del bochorno en su joven rostro―. ¿Yo te gusto?

El hombre inhaló profundamente antes de soltar aquel aire contenido en la forma de un largo suspiro, entre cansado e impaciente. Se encogió de hombros, como si su pregunta no fuese lo suficientemente importante para tomarse el tiempo de responderla.

―"Gustar"… es un término demasiado juvenil e inmaduro para mi gusto―señaló entonces, con una leve mueca en su rostro―. Pero sí puedo decirte que me resultas atractiva. No veo por qué ocultarlo, siendo algo que ya deberías haber notado.

Pudo notar que el sonrojo que adornaba las mejillas de su alumna aumentaba un par de tonos, pudiendo fácilmente competir con aquel que tenían los tomates. Una leve sonrisa torcida lo traicionó al aparecer en su rostro sin su permiso.

―Tú también me gustas―soltó ella entonces, mirándolo una vez más, aunque él sólo pudo soltar una breve risita entredientes―. ¿Qué es tan gracioso…?

Snape negó levemente con su cabeza, restándole importancia a la situación mientras recuperaba la compostura, pero la ligera sonrisa de lado continuaba adornando su usualmente apagado rostro. Hizo un pequeño gesto con su mano, para que se acercara.

Aún algo tímida y abochornada, la muchacha obedeció, y la observó sobresaltarse un poco cuando la mantuvo cerca al rodear sus caderas, aunque no hizo ningún intento de apartarse.

―Lo mejor sería no buscar etiquetas para 'esto' por ahora―murmuró, observándola atentamente, apreciando cada facción de su joven rostro―. Siento que sin las presiones que esas etiquetas implican, estamos bastante bien. ¿Qué dices…?

Su respuesta no fue verbal, pero no le importó mucho. Los labios suaves y dulces de la joven mujer eran mil veces mejores que cualquier palabra que pudiera pronunciar.


Notas finales: Hola de nuevo. De verdad espero que el frío pase pronto, porque estoy que me congelo aquí frente a la computadora :/

Pero bueno… ¡muchas gracias por sus ideas! Si tienen más AUs, ¡por favor díganme! Me ayudarían bastante en un proyecto bastante grande que estoy planeando… ¡pero no puedo decirles más!

Por otro lado… creo que es hora de responder sus reviews.

HIMRRING: Pues no estoy muy bien en realidad, pero al menos aún respiro :p ¡Muchísimas gracias, me halagas demasiado! Pues sí, intento que avancen poco a poco, me resulta un poco difícil mantener un ritmo adecuado. ¡Muchas gracias por tu idea! Claro que no te odio, me encantan los reviews largos. ¡Felix Felicis para ti también!

Sui Cipher: ¡Disculpa la confusión, otra vez! Es que antes los reviews no se veían y pues no vi el tuyo, ya sabes… sobre el capítulo, lo de su cabello lo saqué de un fanart muy bello, pero no recuerdo el artista. Lo sé, Hermione fue realmente muy valiente. Ya veremos si habrá zukulemzia por aquí :P ¡Y de nuevo, muchas gracias por tus ideas! No, el frío sigue igual acá :( ¡Saludos!

megumisakura: ¡Muchas gracias!

Guest: ¡Muchísimas gracias, en verdad! Pues sí, los Malfoy son muy… Malfoy :P Gracias de nuevo, y no, no ando muy bien, pero ya pasará. ¡Nos leemos!

yetsave: ¡Hola! Muchas gracias. Lo sé, Hermione realmente ha demostrado su valía… y a Severus le gustó ver eso. ¡Gracias por tu idea, intentaré hacerle justicia! ¡Gracias por leer y comentar!

EriSnape: Awww, lo sé x3 Muchas gracias, espero que este capítulo también te haya gustado.

Aigo Snape: ¡Baia baia, sí que te gustó! :D Creo que nunca había leído una idea como esa, ¡me gusta y gracias! ¡Saludos!

Vodka. Inferno: Awww, ¡muchas gracias! ¡Bienvenida, será maravilloso tenerte por acá! No te preocupes, gracias de todos modos,

mell: ¡Muchísimas gracias!

Isis Snape: ¡Me alegra mucho leer eso! Espero que este capítulo haya colmado tus expectativas. ¡Nos seguimos leyendo!

Yazmin Snape: ¡Muchas gracias! Pues… por algún motivo Ron no apareció en este capítulo… me pregunto por qué será… :P Intentaré que los capítulos sean largos, pero últimamente he estado algo ocupada y no me he sentido muy bien. ¡Saludos!

bedolla. lau: ¡Hola! Me alegra muchísimo que te haya gustado tanto, en verdad. Lo sé, Severus se preocupa y actúa al respecto a su manera… ¡espero que este capítulo también te haya gustado! ¡Gracias a ti!

Lora: Awww, ¡me alegro! ¡Mil gracias a ti! De verdad, me halagas mucho con tus palabras… espero haberte sorprendido otra vez ;)

Anais: ¡Muchísimas gracias! Cielos, me supersonrojé de verdad x3 ¡Por cierto, muchas gracias por tu idea!

mESTEFANIAb: ¡Eso es, un aplauso para él! :D PD: Yo también lo haría, pero Hermione es otra historia :P

httpswww. fanf: ¡Muchas gracias por comentar, espero que te haya gustado este capítulo!

Eydren Snape: ¡Muchas gracias, en verdad lo aprecio!

Muchas gracias a…

Sakura7893 y Eydren Snape por agregar el fic a favoritos.

Blue Uchiha y Eydren Snape por darle follow.

aquellos que leen pero no comentan nada. ¿Sabían qué según el internet, compartes tu fecha de cumpleaños con al menos otros 9 millones de personas en el mundo? (?)

Bueno, creo que eso es todo por ahora. Gracias por leer y comentar, realmente lo aprecio. Cuídense mucho.

¡Nos leemos!


_-*-_-*-_KovatePrivalski97._-*-_-*-_