Disclaimer: El Potterverso no es de mi pertenencia. Debemos agradecerle a J.K Rowling por haber creado tan maravilloso mundo. La historia y demás, en cambio, son de mi pertenencia en su mayoría.
Resumen: La guerra había terminado, y aunque muchas vidas se habían perdido, una de ellas estaba tomando una siesta. Literalmente. Sin embargo, las incontables bajas sufridas por el mundo mágico amenazan seriamente con la extinción. Pero el Ministerio de Magia va a encargarse de que jamás suceda algo así. Cueste lo que cueste.
Advertencias: Snamione (Severus Snape/Hermione Granger); Universo Alterno. Posible Out of Character. Este es mi primer fic de Harry Potter, por favor sean gentiles (?)
Notas iniciales: Hola. El frío continúa igual de cruel, y ni siquiera ha comenzado el invierno :( Pero al menos pude terminar de escribir este capítulo a pesar de eso. Nos leemos allá abajo.
Capítulo dedicado a Umeki-Nara por ser el review número 300. No es necesario que seas la primera en comentar siempre, me alcanzaría con que lo hagas siempre :3
La vida es un vals
Regular
Hermione se sentía extrañamente calmada.
De repente había dejado de importarle lo mucho que hablaran sus compañeros y el resto del mundo mágico. Incluso se le hizo más fácil ignorar las miradas curiosas y poco disimuladas que solían dedicarle últimamente.
No entendía muy bien qué les causaba tanta curiosidad. A fin de cuentas, ella era una mujer casada. ¿Qué tenía de raro que lo que decía ese artículo, aunque mentira, fuera cierto?
No lograba explicarse aquello, pero tampoco era algo que disfrutara mucho pensar. Prefería concentrarse en lo que era realmente cierto en su vida por el momento, y eso era su "relación" con su profesor.
Ambos habían decidido no darle ninguna etiqueta, y ella estaba conforme con eso. Mientras pudiera bajar a las mazmorras casi todas las tardes y descansar en el estudio de Snape, se conformaba.
Nunca antes había entrado allí. Una puerta al fondo de su despacho dirigía a un pequeño y acogedor estudio, que a su vez conducía a los aposentos privados de su profesor, por lo que ella pudo ver a través de una puerta entrecerrada por apenas unos segundos.
Snape la había invitado allí una tarde de sábado, y le había mostrado la enorme cantidad de libros que guardaba en su biblioteca. En un cómodo sillón cubierto de terciopelo, Hermione disfrutaba del calor de una chimenea y un par de hechizos que mantenían lejos el frío, mientras leía tranquilamente.
Además, aunque no se atreviera a decirlo en voz alta, disfrutaba de la compañía de su profesor a su lado, leyendo su propio libro con una expresión calmada en su rostro.
Hermione había notado que su esposo no era una persona muy cariñosa, o tal vez no muy demostrativo. Obviamente aquello no la sorprendió en lo absoluto. De hecho, disfrutaba bastante la independencia de estar un poco despegada, sin las manos traviesas de un joven pelirrojo interrumpiendo su concentración.
Sin embargo, a veces deseaba algo más que estar sentados uno al lado del otro. Ella no era de hierro, ni tampoco un ser de sangre fría, y ciertamente disfrutaba de abrazar a alguien. La cuestión, era si Snape estaba dispuesto a algo así.
Siempre pensaba en esa posibilidad, y se planteaba que le preguntaría, o que simplemente se acercaría y lo abrazaría para ver cómo reaccionaba. Pero nunca lo hacía.
Estaba pensando en ello durante la clase de Transfiguraciones. Había estado algo distraída últimamente, pero aun así logró transformar un tomo enorme de Historia de la Magia en un bello adorno de mesa, tal como había indicado su profesor.
Aun así, cuando la clase terminó, este la detuvo cuando quiso irse.
―No pude evitar notar que ha estado algo distraída estos días―comentó el profesor Lippert, observándola con una mueca de preocupación en su rostro―. ¿Se siente usted bien?
―Perfectamente, profesor―aseguró la muchacha, y no estaba mintiendo en lo absoluto―. Sólo… he tenido muchas cosas en mi mente. Nada de qué preocuparse.
―Ya veo… tampoco pude evitar leer la nota de tan mal gusto que fue publicada hace un par de semanas.
Hermione soltó un pequeño suspiro. Últimamente había logrado mantener su cabeza lo suficientemente ocupada para no pensar en aquello… y ahora tenía que recordarlo. Aun así, no le afectó tanto como creía que lo haría.
―Fue bastante hablado por todas partes, sí―murmuró, apartando la vista por un momento, antes de volver a alzar la mirada, un poco más decidida―. Pero creo que poco a poco pierde relevancia, y eso es lo mejor.
Lippert asintió levemente, aunque parecía hacerlo de manera distraída e inconsciente, como si estuviese pensando en algo más en ese momento. Finalmente soltó un pequeño suspiro, encogiéndose de hombros.
―Supongo. Recuerde que la próxima salida a Hogsmeade será este fin de semana―continuó hablando, escondiendo sus manos en los bolsillos de sus pantalones―. Será una salida nocturna. Pensé que tal vez lo olvidaría, con lo distraída que ha estado.
Hermione asintió rápidamente. En realidad sí lo había olvidado, pero ahora que lo mencionaba, recordaba que tenía la nota que la directora McGonagall le había enviado hacía un par de días al respecto.
―Por supuesto que no lo olvidé, señor―aseguró entonces, formando una pequeña sonrisa que intentaba darle un poco más de credibilidad a su mentira―. Estaré allí.
―¿Y por qué, exactamente, querría yo asistir a ese festín repleto de jóvenes alborotados?
Hermione soltó un largo suspiro. De alguna manera ya se había esperado esa respuesta por parte de su profesor. Le había pedido de la forma más amable posible que asistiera a la salida con los alumnos de séptimo año, y los jefes de cada casa.
―Bueno… tal vez porque estuve hablando con el profesor Slughorn esta tarde―comentó la muchacha, desde su lugar en el suave sofá en su estudio―. Y él me dijo que "ya estaba viejo para esas cosas", y que estaría encantado de que tú lo reemplazaras.
Lo observó en silencio durante unos momentos. Él estaba dándole la espalda, revisando uno de sus estantes llenos de libros, aparentemente buscando uno en específico entre tantos ejemplares. Se tomó su tiempo, y luego de sacar un libro de allí, se dio la vuelta para dedicarle una mirada perezosa.
―Pues yo también estoy "viejo para esas cosas", Hermione―refutó él entonces, acercándose con paso tranquilo al sillón que se posicionaba frente al sofá que ella ocupaba, y tomando asiento allí―. No creo tener la paciencia necesaria para soportar adolescentes más allá de lo estrictamente necesario.
―¿Y qué hay de mí? Soy una adolescente también, por si no lo habías notado.
Severus alzó la vista de su libro, el cual acababa de abrir, y le dedicó una mirada de impaciencia, antes de volver su atención a su lectura nuevamente.
―No podrías culparme si no lo hubiera notado―se justificó con tono de total naturalidad, sin mirarla siquiera―. No actúas como una típica adolescente. Ese es un cumplido honesto.
Hermione no supo si abochornarse o enfadarse ante esas palabras, así que hizo ambas cosas por partes iguales. Soltó un bufido, apartando la mirada con un tenue sonrojo pintado en sus mejillas. Hizo una mueca.
―Van a ir todos mis compañeros… sé que me aburriré mucho en ese lugar―farfulló, dejándose caer en el sofá, recostada. Luego de un momento suspiró―. Al menos puedo charlar con el profesor Lippert.
No necesitó volverse hacia él directamente para saber que había levantado la vista para mirarla. Intentó no sonreír. Aún no se explicaba cuál era el problema que ambos profesores tenían entre sí, pero si necesitaba usarlo como "arma", lo haría.
―Ah, sí… el profesor Lippert es tan amable. Ayer me detuvo antes de irme cuando terminó la clase. Me preguntó si estaba bien―continuó entonces, intentando sonar lo más distraída posible―. Es muy atento. Seguro charlaremos de cosas muy interesantes.
―Hermione.
―¿Sí?
―Detente. Se te está notando lo Slytherin.
La muchacha no pudo evitar soltar una ligera risita ante eso, y se enderezó sin importarle mucho que su cabello estuviera ahora revuelto. Una pequeña sonrisa adornaba su rostro.
―¿Entonces sí vas a ir? ―preguntó, tal vez sonando más ansiosa de lo que pretendía mostrarse
―Yo nunca dije eso―aclaró él, arqueando una ceja. Sin embargo, luego de un momento, soltó un largo suspiro, cerrando su libro―. Pero sí, iré. Y más te vale que valga la pena sacrificar una noche de descanso.
Hermione rio un poco otra vez, un poco más calmada. Tal vez sí había una pequeñísima parte Slytherin en ella después de todo.
―Aún no puedo creer que hayas logrado convencerlo―murmuró Harry en tono bajo, viendo a su profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras caminar junto a los demás profesores―. ¿Cómo lo hiciste…? ¿Sabes qué? Mejor no me lo digas.
Aunque Ginny soltó una risita divertida ante eso, Hermione rodó los ojos, fingiendo fastidio. En realidad le había parecido bastante gracioso su comentario, pero sabía que aunque Severus parecía muy distraído, en realidad estaba muy atento.
―Creí que Slughorn debía venir… no es que me esté quejando o algo, es sólo qué… bueno, no importa.
Sólo entonces Hermione se percató de la presencia de Ron allí, aunque supuso que acababa de acercarse, porque de otro modo ya lo habría visto. No iba a negarlo, aún se sentía ligeramente molesta y herida por todo lo que había ocurrido entre ellos. Pero ya no se sentía tan mal, al menos no cómo antes.
―Digamos que alguien se tomó el tiempo de asegurarse de que tomase este día de descanso―murmuró, encogiéndose levemente de hombros
Podía sentir las miradas de Harry y Ginny sobre ella, pero hizo lo mejor que pudo por fingir que no notaba su curiosidad. En su lugar, continuó caminando de camino a Las Tres Escobas, intentando distraerse con los alrededores para no tener que mirarlos.
Al notar que estaban a punto de llegar, se adelantó un poco a sus amigos. No era el caso que sus compañeros buscaran conseguir un asiento cerca del profesor Snape, pero probablemente los más lambiscones buscarían estar cerca de los profesores.
Y ella debía de asegurarse de estar cerca de Severus para asegurarse de que su 'esfuerzo' valiese la pena.
Por eso se aseguró de sentarse acomodarse justo al lado de su profesor en la enorme mesa redonda que iban a ocupar, y para decir verdad, se sentía bastante satisfecha de sí misma por aquel logro.
―Eres toda una traviesa―susurró Ginny en el tono más confidencial posible, sentándose a su lado con una sonrisa divertida en su rostro
Hermione le hizo un gesto con su mano para pedirle silencio disimuladamente, aunque una diminuta sonrisa se había instalado en su rostro ante sus palabras. De repente se sentía algo abochornada por lo que acababa de hacer, tanto así, que por unos minutos evitó mirar al hombre que tenía a su lado.
Sin embargo, cuando por fin se dignó a mirarlo de reojo, no se sorprendió cuando notó que él parecía por completo indiferente a su presencia a su lado. De verdad envidiaba esa capacidad suya de mantenerse impertérrito en casi cualquier situación que se le presentaba.
Hermione, por su parte, intentó distraerse también, charlando con sus amigos sobre trivialidades varias, como por ejemplo escobas y cuáles eran las mejores dependiendo de su velocidad relacionado con su peso.
Hasta que se sobresaltó ligeramente en su lugar, soltando un pequeño y agudo gritito también. Y es que no era para menos, había sentido claramente una mano posarse en una de sus piernas. Pudo sentir las miradas de todos a su alrededor, y enseguida la sensación desapareció.
―¿Le ocurre algo, señorita Granger? ―cuestionó entonces el profesor Snape, justo a su lado, y cuando se volvió para verlo y notó la pequeña y casi imperceptible sonrisa torcida en su rostro, lo comprendió todo.
Tal parecía que su profesor estaba aburrido y había decidido conseguir algo de diversión a costa suya. No supo si debía enfadarse, o abochornarse, o tal vez sentir ganas de reír. Negó levemente con su cabeza, intentando mostrarse lo más natural posible.
―Me encuentro excelente, señor―murmuró con tono algo calmado, formando una sonrisa―. Sólo me pareció sentir una pequeña molestia, nada de qué preocuparse.
―Seguro está muy cansada, pobrecilla―comentó la profesora Sprout, viéndola con una expresión enternecida en su rostro―. Leónidas, sé que tú eres nuevo aquí, pero la señorita Granger es muy estudiosa y sobresaliente.
―Eso me consta, Pomona. Es la mejor alumna que he tenido hasta el momento.
La muchacha había sentido sus mejillas sonrojarse ligeramente ante esos halagos referidos a su persona, pero casi un segundo después pudo escuchar al profesor Snape soltar un bufido, cruzándose de brazos con una mueca.
―Sería eso admirable si tuvieras la experiencia necesaria para hacer comparaciones de ese calibre―soltó entonces despectivamente, casi escupiendo sus palabras―. Según tengo entendido, este es apenas tu primer año en la rama de la docencia mágica, y corrígeme si me equivoco, pero eso te vuelve fácilmente impresionable ante los jóvenes "talentos".
―Es cierto, Severus. No soy todo un ancestro en esto de la enseñanza como lo eres tú, claramente―correspondió el profesor Lippert, dando un recatado sorbo a su whiskey de fuego―. Pero ya que tú tienes tanta experiencia para presumir, podrías iluminarnos con tu sabiduría y decirnos si la señorita Granger es de las mejores alumnas que has tenido. Adelante, te escuchamos atentamente.
Ahora los demás profesores tenían sus miradas puestas en él, y no eran los únicos, porque la muchacha en cuestión y un par de alumnos más estaban observándolo con atención, aparentemente también interesados en escucharlo.
Soltó un largo suspiro de fastidio, rodando los ojos, pero no se inmutó.
―Es una alumna simple y llanamente regular―dijo entonces con tono completamente seco, apartando la vista con desdén―. Sus promedios más allá de los comunes son muestra de su exhaustiva dedicación a leer los mismos libros una y otra vez sin descanso alguno. Tiene una muy buena memoria, eso sí se lo debo conceder.
Hermione se mantuvo en silencio, al igual que el resto de los profesores, y los pocos jóvenes que habían estado escuchando la conversación ajena. Pudo verlos poco a poco regresar a sus propias charlas con expresiones incómodas en sus rostros.
―Bueno… en mi opinión sí es brillante, y mucho―intervino entonces el profesor Flitwick, por fin rompiendo el silencio incómodo que se había formado―. Pero claro, no puedo esperar que todos opinemos lo mismo, eso sería ilógico, además…
Pero Hermione simplemente no estaba escuchando más. Sintió que de repente sus ojos castaños escocían con lágrimas que con esfuerzo logró contener, apartando la vista y fingiendo distraerse con algo más.
No creía que se debiera a lo pudiese pensar su profesor de ella. Realmente no era una persona débil, ni se dejaba influenciar fácilmente por los estímulos externos a su alrededor. De hecho, ni siquiera le daba tanta importancia a que esa opinión perteneciera a él. Pero ahí estaba la diferencia. Le daba algo de importancia, por poco que fuera.
Maldijo en silencio el momento en que comenzó a sentirse tan cómoda en su presencia, en que buscó su compañía porque realmente la disfrutaba. Sabía que de haber escuchado esas palabras meses, o tal vez años atrás, no le habría afectado ni la mitad de lo que sentía ahora.
Especialmente porque, si lo pensaba de forma subjetiva, en parte tenía razón. Ella adoraba leer sus libros más veces de las que otros lo harían. Y ciertamente, sus respuestas teóricas en clases eran casi copias exactas de las letras impresas en las páginas tan gastadas de sus libros.
Sí, también era bastante talentosa en la práctica, pero eso no le quitaba necesariamente la razón.
―¿Hermione? ―murmuró Ginny a su lado, y cuando alzó la vista, pudo notar su mirada preocupada, justo como lado Harry, Ron, e incluso Lavender al lado del pelirrojo―. ¿Estás bien?
La muchacha asintió rápidamente ante su pregunta, esforzándose para formar una diminuta sonrisa que intentaba convencerlos de que era cierto.
―Perfectamente―aseguró con tono calmado, soltando un prolongado suspiro de cansancio―. Pero la profesora Sprout tiene razón, la verdad sí estoy bastante cansada.
Harry revisó el reloj que llevaba en su muñeca de forma breve, antes de volverse hacia ella otra vez.
―No te preocupes, ya casi nos vamos.
Y era cierto. Aproximadamente diez o quince minutos después, la cuenta fue pagada, y los profesores se encargaron de organizar a todos los alumnos antes de abandonar el local.
Hermione salió junto a todos sus compañeros, pero sin siquiera notarlo comenzó a atrasarse un poco, hasta que terminó caminando detrás del montón de alumnos que regresaban al castillo. No le dio mucha importancia a ello, hasta que sintió la presencia de alguien más a su lado.
―Espero que en realidad no te hayas sentido ofendida o herida por mis palabras de hace casi una hora―dijo la voz calmada e impertérrita del profesor Snape―. Confío en que tienes la madurez necesaria para aceptar críticas honestas hacia tu persona.
Hermione casi podía comparar el frío de su tono al hablar con la de la nieve gélida que caía a su alrededor. Sintió ganas de detenerse y darle un fuerte puñetazo, justo en su prominente y ganchuda nariz. Sin embargo, se contuvo.
―No deberías confiar tanto―masculló, viéndolo de reojo con una mueca en su joven rostro―. Tengo una madurez… ¿regular? Sí, creo que esa es la palabra.
Sin más se apresuró a adelantarse nuevamente, cualquier cosa para alejarse de él lo más rápido posible. Tal vez en otro momento, pensándolo con más calma, se arrepentiría de aquello, o hasta creería que exageraba.
Pero en ese instante, no sentía tantas ganas de abrazarse a él como días atrás.
Notas finales: ¡Finalmente! Vaya, qué rápido pasa la semana… en fin, ayer quedé bastante satisfecha con cómo quedó este capítulo. No sé por qué, porque hoy me siento bastante decepcionada. Lo siento, este no es tan bueno como los anteriores :( No me he sentido nada, NADA bien estos días, aunque sé que eso no me justifica.
¿A ustedes qué les pareció? Recuerden que pueden decírmelo con un bonito review. Los cuales por cierto, ahora voy a responder.
nathyhcr: ¡A mí también me encanta! Espero que te haya gustado este capítulo x3
yetsave: Lo sé… pues el artículo no, pero ellos mismos sí. Gracias, haré todo lo posible ;) ¡También cuídate!
Aigo Snape: También me desagrada bastante Rita…pero no tanto como Umbridge.
Tomoe-99: Aaawww, ¡muchas gracias! Me halagas, en verdad.
Vodka. Inferno: ¡Hola! Muchas gracias. Bueno, siempre trato de mantenerlos lo más In Character posibles, tal vez por eso se me complica un poco XD No te preocupes, ya estoy pensando cómo es que lo pagará esa bruja (en el mal sentido). Gracias, y espero que te haya gustado el capítulo. ¡Besos y abrazos!
Yazmin Snape: Hehehe, ya me gustaría poder enviar el frío por correo :P Lo sé, tampoco me gusta Rita, me parece muy falsa. Bueno, Hermione mostró un poco su lado Sly en este capítulo… ¡tú también cuídate mucho, saludos!
HIMRRING: ¡Hola, muchas gracias! Usualmente dejo mis fics sin terminar por falta de inspiración, pero no pienso hacerlo con este ;) Pues sí soy de Uruguay, y me encantaría quitarme un poco de este frío :( ¡Por cierto, gracias por tu idea! ¡Félix felicis para ti también!
EriSnape: Pues ya ves, Harry es un loquisho cuando quiere XD Awww, me alegra que te haya gustada y espero que este te guste igual x3
Lora: Sí, pero ya sabes… una de cal y otra de arena como suelen decir en mi pueblo. Si sale algo bien, algo debe salir mal :( Pues Hermione y Ron parecen estar dejando atrás el pasado, creo que eso es bueno :3
mESTEFANIAb: Jajajaja, sí, Severus es todo eso y más B) ¡Espero que te haya gustado este capítulo!
Mel Dubraska572: ¡Muchas gracias! Actualizo cada semana, eso es bastante rápido… teniendo en cuenta que he actualizado fics con años de retraso c: XD ¡Estoy actualizando más seguido en Wattpad!
LadyBasilisco220282: Seguro Skeeter se merecería un paseo como el de Umbridge…
bedolla. lau: ¡Todavía estoy pensando cómo y si deben vengarse! Awww, muchas gracias, espero que lo disfrutes. ¡Gracias a ti!
Sui Cipher: Acabas de resumir el capítulo de forma muy precisa –yomeuniriaaesaasociacionylosecuestrariamosjuntas- Sobre el fanart de Severus con una trenza, se llama director of Hogwarts, y pertenece a Nescafe916, te dejaré el link aquí (borra los paréntesis para acceder, que sino Fanfiction se come el enlace :c) (http)(:)(/)(/)(nescafe916).(deviantart)(art).com(/)(director)(-)(of)(-)(Hogwarts)(-)(213297174) Disfrútalo 7u7 Y ya no amenaces al dulce Cabo, que no te ha hecho nada :( Besos y Cabos para ti también.
BelnSnape: ¡Claro que lo seguiré! ¡Espero que este capítulo te guste!
Umeki-Nara: ¡POR FIN, DEBE SER UN MILAGRO, VA A LLOVER, SE VIENE EL FIN DEL MUNDO…! Nah, es broma, pero en verdad me alegra ver un rw tuyo aquí otra vez x3 Aunque es tiempo de que hablemos muy seriamente, señorita, sólo usted y yo, frente a todos los desconocidos que puedan leer esto (?) Como te dije por allí arriba, de verdad aprecio MUCHÍSIMO cuando te tomas esos cinco minutos o menos para dejarme un review… no por el hecho de que sea un review, o lo que diga, puede decir solamente "conti plzzz" y yo aún estaré feliz de la vida. Es el gesto lo que me importa *n* Y si lo hicieras siempre, pues ni te digo. Porque eres una de mis mejores amigas y te aprecio, y todo lo que haces, si es bueno se vuelve increíble. Y bueno, espero que haya aprendido la lección, señorita, y ponga en práctica lo que le digo uwu (?) Por otro lado, gracias por leer y comentar. Tkm, amix :* ¡Saludos! PD: Actualiza tus fics YA 7u7 okno, pero hazlo pronto, porfis x3
GabieMalfoy: ¡Actualizo cada semana, los sábados si todo va bien! :D ¡Muchísimas gracias, realmente aprecio tus palabras!
Muchas gracias a…
… Airam Betania Grey Mellark, nuolqutequ y Alesari por agregar el fic a favoritos.
… Airam Betania Grey Mellark, JurInuki, nuolqutequ y Alesari por darle follow.
… aquellos que leen pero no comentan nada. ¿Sabían qué según el internet, una sola gota de aceite de motor hace que 25 litros de agua dejen de ser apropiados para el consumo humano? (?)
Bueno… creo que eso es todo por el momento. Como siempre, muchas gracias por leer y comentar, realmente aprecio cada una de sus palabras y las tomo en cuenta.
Y de nuevo, lo lamento si este capítulo es una porquería :(
Nos leemos.
_-*-_-*-_KovatePrivalski97._-*-_-*-_
