Disclaimer: El Potterverso no es de mi pertenencia. Debemos agradecerle a J.K Rowling por haber creado tan maravilloso mundo. La historia y demás, en cambio, son de mi pertenencia en su mayoría.
Resumen: La guerra había terminado, y aunque muchas vidas se habían perdido, una de ellas estaba tomando una siesta. Literalmente. Sin embargo, las incontables bajas sufridas por el mundo mágico amenazan seriamente con la extinción. Pero el Ministerio de Magia va a encargarse de que jamás suceda algo así. Cueste lo que cueste.
Advertencias: Snamione (Severus Snape/Hermione Granger); Universo Alterno. Posible Out of Character. Este es mi primer fic de Harry Potter, por favor sean gentiles (?)
Notas iniciales: Hola. Tengo frío, y sueño, y hambre. Pero intentaré lograr un capítulo decente a pesar de eso :v Nos leemos por allá abajo.
La vida es un vals
Decisiones precipitadas
Aquella cama parecía ser incluso más cómoda que la suya propia. Y sus cobijas más abrigadas, a pesar de encontrarse en las mazmorras, la parte más fría del colegio.
Lo cierto era que le costaba muchísimo despegar sus párpados. Sin embargo, lograba escuchar movimientos a su alrededor, por lo que se obligó a sí misma a abrir sus ojos de forma perezosa. Se removió un poco, y descubrió a Crookshanks sentado a los pies de la cama, lamiendo su propia pata.
Sólo tuvo que desviar su mirada un poco para ver el origen de los ruidos que había estado escuchando. Al otro lado de la cama, ya en pie y completamente despierto, estaba el profesor Snape, abrochando los últimos botones frontales en su túnica negra.
Aparentemente pudo sentir su mirada adormilada sobre él, porque alzó la vista antes de mostrar una pequeña mueca que se parecía a una sonrisa.
―No quería despertarte―aclaró entonces, aunque ella no hubiese hecho ningún reclamo―. Aún puedes dormir un poco más. Sólo tengo el hábito de despertar más temprano que los demás.
La muchacha se removió nuevamente en su lugar, enderezándose un poco para mirarlo mejor, restregándose los ojos.
―Y yo tengo el hábito de no dormirme fácilmente―comentó, con una pequeña sonrisa en su rostro
―Si estuvieras en tu habitación en la torre de Gryffindor, esto no pasaría.
Hermione se detuvo, viéndolo fijamente aunque él parecía algo distraído con los botones en las mangas de su túnica. Aquel comentario le había parecido un poco mal intencionado, o tal vez con segundas intenciones.
―¿Intentas decirme algo?―cuestionó entonces, entrecerrando un poco sus ojos de forma casi inconsciente
Severus se detuvo por un momento para dirigir sus ojos oscuros hacia ella. Arqueó una ceja, acercándose un par de pasos con cautela.
―Si quisiera decirte algo, simplemente te lo diría―aclaró con tono un poco cortado, ladeando un poco su cabeza. Aunque al ver que su expresión seguía igual, soltó un largo suspiro, sentándose en la cama―. De acuerdo. ¿Qué pasa ahora?
La joven Gryffindor se sintió algo abochornada cuando él se sentó tan cerca de ella, y para empeorar todavía más las cosas, la vio con tanta atención en la mirada. Apartó la vista como consecuencia, sintiéndose algo abochornada de repente.
―Es sólo que… ayer, mientras esperaba a quedarme dormida de una buena vez, estuve pensando―farfulló, abrazando un poco sus piernas contra su pecho, aún sin mirarlo otra vez―. Y me estaba cuestionando un poco… ¿tal vez me apresuré un poco en… tú sabes, venir aquí contigo?
Se mantuvo callada por unos momentos, y casi pudo sentir su mirada exasperada sobre ella, o tal vez sólo era su imaginación. Cuando por fin alzó la vista una vez más, comprobó que se trataba de la segunda opción después de todo.
―¿De verdad me lo estás preguntando? ¿Después de prácticamente mudarte aquí junto a tu gato?―cuestionó él entonces, con una expresión ligeramente descolocada. Finalmente sonrió apenas, negando levemente con su cabeza―. Si te hace sentir mejor, se supone que los Gryffindor como tú son tan impulsivos como valientes. No es tan extraño que tomes malas decisiones…
―¿Entonces sí crees que fue una mala decisión?
Severus rodó los ojos, chasqueando su lengua para expresar algo de su impaciencia. Sin embargo, no le duró mucho, pues no pudo evitar soltar una risita por lo bajo al ver a la muchacha cubrirse con las cobijas, como si de ese modo intentara esconderse de su vista.
―Yo no dije eso. No pongas palabras en mi boca―murmuró, aprovechando el momento para terminar de abrochar los botones de su túnica con experta rapidez―. Lo hecho, hecho está. Si lo prefieres, la próxima vez que se te ocurra una idea fantástica, piénsalo dos veces y no tendrás dudas que no te dejen dormir luego.
Hermione se tomó unos segundos más, pero luego se quitó las cobijas de encima para mirarlo. No tenía planeado decirlo en voz alta por ningún motivo, pero tomaba muy en cuenta casi todo lo que decía. Era, en algún sentido, como la voz de la experiencia.
Asintió levemente, permitiendo que una diminuta sonrisa apareciera en su rostro. Se enderezó un poco más y se acercó a él, lo suficiente para poder besar sus labios con delicadeza. Soltó un pequeño suspiro al sentir que era correspondida, y otro más cuando sintió una mano posarse en su cintura.
Estaba bastante compenetrada en ese contacto, porque se sobresaltó ligeramente cuando oyó una alarma sonar. Su profesor se apartó casi enseguida, y sacó un pequeño reloj de plata de su túnica para presionar un botón, deteniendo el sonido.
―Tengo que irme ahora―dijo entonces, poniéndose en pie, aunque la muchacha creyó alcanzar a ver un tenue sonrojo en sus pálidas mejillas―. Descansa un poco más, si puedes.
Sin más se dio la vuelta, y con largas zancadas cruzó la distancia hasta la puerta, la cual cerró tras él con un estruendo.
Hermione se quedó quieta en su lugar, sintiéndose un poco desorientada. Crookshanks se acercó momentos después, soltando un maullido que la devolvió a la realidad. No pudo evitar sonreír levemente, acariciando el pelaje frondoso de su mascota y recostándose aunque no pudiese dormir.
Se acomodó en el lugar que el profesor había elegido para dormir, y soltó un suspiro. Parecía incluso más cómodo que el suyo, y también más cálido.
No había sido capaz de ocultar el buen ánimo que tuvo ese día. Y aunque sus compañeros probablemente lo notaron, al parecer prefirieron no señalarlo por el momento.
Además, Harry parecía especialmente serio desde que lo había visto en el desayuno.
Cuando salieron del aula de Pociones por la tarde, les pidió que se quedaran un momento con él en lugar de dirigirse al Gran Comedor para cenar. Hermione pudo notar que Ron parecía algo impaciente ante eso, pero no puso ningún impedimento.
Cuando casi todos sus compañeros hubieron continuado su camino al Gran Comedor, Harry soltó un largo suspiro de aparente cansancio, restregando una mano en su rostro.
―No quería hablar de esto más temprano, porque había muchas personas a nuestro alrededor―aclaró entonces, sacando un par de pergaminos de su túnica―. Además, Hermione, no estabas en la Torre de Gryffindor esta mañana.
La muchacha pudo sentir las miradas suspicaces que sus dos amigos estaban dedicándole, pero solamente se dignó a suspirar pesadamente, rodando los ojos.
―¿Podemos ir al grano, por favor?
Por primera vez en todo el día, Harry parecía un poco más animado, con una diminuta sonrisa divertida en sus labios. Aunque rápidamente negó con su cabeza, abriendo uno de los pergaminos y recuperando la seriedad.
―Estuve comunicándome con Kingsley Shacklebolt en un par de cartas. Le conté lo que ocurrió con Snape―murmuró, aunque al ver la expresión de alarma que comenzaba a adquirir Hermione, se apresuró a continuar―. Estuvo de acuerdo en que sería contraproducente hacerlo público. Sin embargo, decidió ayudarnos a su manera.
Harry les tendió a ambos un pergamino, y por lo que Hermione pudo leer, eran nombres de Mortífagos en una lista que indicaba su estatus, fuera este "Encarcelado", "Muerto", o "En Fuga".
―Creo que esta es una gran ayuda―farfulló Harry, y al alzar la vista, pudieron ver que estaba esforzándose en formar una pequeña sonrisa―. Shacklebolt me dijo que va a designar a dos de sus mejores aurores para ayudarnos, con la mayor discreción posible.
Hermione no podía evitar sentirse algo preocupada, especialmente por su amigo. Parecía que aquella situación estaba consumiéndolo por dentro de un modo u otro. Quiso decirle que podía charlar con ella del asunto a solas, podía hacerlo, pero decidió esperar un poco más para no presionarlo.
Pronto su amigo tomó los pergaminos una vez más, dándoles un último vistazo con algo que parecía esperanza en su mirada, antes de guardarlos de nuevo en su túnica.
―Gracias por ayudarme en esto―dijo entonces, con una sonrisa honesta, palmeando el hombro de Ron amistosamente antes de comenzar su camino hacia el Gran Comedor.
Ambos se quedaron en silencio por unos momentos, al parecer con el mismo sentimiento de preocupación. El pelirrojo fue, sin embargo, el primero en verbalizarlo.
―Creo que necesita relajarse un poco―murmuró entonces, con una pequeña mueca en su rostro lleno de pecas―. Pero no tiene caso que tú o yo se lo digamos.
―Tiene motivos válidos para estar preocupado―señaló ella, soltando un suspiro de resignación―. Sólo espero que esto no afecte su salud de algún modo.
Ron asintió levemente ante eso, escondiendo sus manos en los bolsillos de su túnica. Pudo notar que el ambiente cambiaba de repente, y no le gustó mucho el cambio a decir verdad.
―Entonces… ya no duermes en la Torre de Gryffindor, ¿no?
Hermione no pudo evitar palmearse el rostro al escucharlo. De alguna manera se lo había visto venir, y se estaba reprendiendo en silencio por no haberse marchado antes de allí para poder evitarlo. Sintió ganas de hacer un par de aclaraciones con respecto a su abandono a la habitación de chicas, pero se dijo que era por completo innecesario.
―¿En serio quieres hablar de eso?―farfulló entonces, alzando la vista para verlo con una ceja arqueada―. Si yo fuera tú, me apresuraría antes de que termine la cena.
Pudo ver entonces una ligera expresión de alarma aparecer en el rostro de su amigo pelirrojo, antes de que se adelantara en su camino al Gran Comedor. Hermione soltó un suspiro, algo cansada, antes de dirigirse hacia allá también.
Ya habían pasado un par de días desde aquella conversación, y por el momento, todo parecía marchar más tranquilo.
Esa noche, como las anteriores, se dirigió a las mazmorras, pasando tranquilamente por el despacho y el estudio antes de ingresar a los aposentos privados de su profesor.
Debía admitirlo, aunque fuese solamente en su subconsciente, se sentía un poco más segura que antes al respecto de encontrarse en una habitación que debería resultarle extraña.
Al ingresar, pudo ver a su profesor ya en la habitación, quitándose su túnica negra de forma parsimoniosa. Ni siquiera alzó la vista al oírla ingresar, y Hermione lo agradeció mentalmente, dirigiéndose al baño para poder cambiarse allí.
Sin embargo, estando ya en la pequeña habitación, quitándose su blusa blanca, sus ojos recayeron una vez más en la pulcra tina. Se mordió el labio inferior, un poco dubitativa, pero finalmente decidió darle una oportunidad.
El agua estaba a la temperatura justa que ella siempre disfrutaba. Supuso que la llave tenía alguna especie de hechizo que le permitía liberar el agua a una temperatura acorde al calor corporal. La cuestión es que fue un baño muy relajante.
Cuando salió de allí, tenía una pequeña sonrisa calmada en su rostro. Se sentía tranquila, y también segura. No sabía si esa era una combinación ganadora, pero pensaba que no perdería nada averiguándolo. Se acercó a la cama, y Crookshanks se apartó de su lugar para que pudiese acomodarse.
―¿Qué lees?―preguntó de repente, mientras se colocaba bajo las cobijas cálidas y soltaba un suspiro.
Severus apenas alzó la vista para mirarla de reojo, antes de devolver su atención hacia su lectura, sólo para tomar un marcador de libros para colocarlo en una página en específico.
―Gustavo A. Bécquer―dijo entonces, aunque al ver una expresión ligeramente confundida en el rostro de la joven muchacha, continuó―. Fue un poeta español.
―Nunca había oído hablar de él―admitió ella, sintiéndose algo curiosa al respecto―. ¿Podrías leerme algo de su poesía, por favor?
Pudo ver que el hombre arqueaba una ceja ante su petición, pero soltaba un largo suspiro de aparente resignación, antes de dar un seco asentimiento. Aclaró su garganta sonoramente, bajando la vista a su libro otra vez.
―Rima Veintiuno―dijo en tono un poco más grave, y Hermione se sobresaltó ligeramente―. "¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú."
Hermione se mantuvo en silencio por unos momentos. No podía decir que nunca lo había notado, pero definitivamente esa era la primera vez que se fijaba en su voz con semejante atención. Sonaba tan suave y tranquilizadora, pero firme y demandante a la misma vez.
Le resultaba ciertamente fascinante, y muy placentera en sus oídos.
―Rima veintitrés―continuó entonces el hombre, aun aparentemente concentrado en su lectura―. "Por una mirada, un mundo. Por una sonrisa, un cielo. Por un beso... ¡yo no sé qué te diera por un beso!"
Hermione tragó en seco, soltando un suspiro completamente involuntario. No podía explicarlo de forma lógica, y ni siquiera estaba segura de estar pensando correctamente en ese momento. Pero la combinación de esa voz tan sedosa y las palabras que pronunciaba, fue un poco demasiado para ella.
Tanto así, que casi no lo pensó cuando le arrebató su libro de las manos, apartándolo antes de acercarse para poder estrellar sus labios contra los suyos de forma ansiosa.
Pudo sentir que el hombre se tensaba por un momento, probablemente sorprendido o impresionado. Sin embargo, luego de unos momentos se sintió aliviada cuando sus labios comenzaron a moverse contra los suyos casi con la misma intensidad.
Cuando quiso darse cuenta, se encontraba sentada a horcajadas sobre el regazo de su profesor, aferrándose a sus hombros con fuerza. Podía sentir las manos grandes y firmes de su profesor abrazarla por la cintura, como si quisiera asegurarse de que en realidad estaba allí.
Sus labios sonrosados se vieron liberados por un momento, sólo para permitirle soltar un jadeo cuando sintió que enterraba su rostro en su cuello. No podía comparar aquellas sensaciones con experiencias anteriores, porque era la primera vez que se encontraba con las mismas.
Pero podía decir con seguridad que no se quejaría aunque fuera de broma. No se explicaba de qué modo sus labios podían ser tan delicados al besar su piel, o sus manos tan cálidas al colarse bajo su blusa para acariciar su espalda.
Podía sentir su rostro arder por el bochorno, y también el resto de su cuerpo a consecuencia de las caricias que estaba recibiendo de su parte. Sin embargo, luego de un momento, pudo sentir como casi literalmente su subconsciente intentaba comunicarse con ella.
Y en algún lenguaje que de forma milagrosa lograba comprender, trataba decirle algo. No tardó mucho en captar el mensaje, el cual llegó en la deliciosa voz de su esposo.
"Si lo prefieres, la próxima vez que se te ocurra una idea fantástica, piénsalo dos veces y no tendrás dudas que no te dejen dormir luego."
Entonces se alarmó. ¿Qué estaba haciendo? ¡¿Qué diablos estaba haciendo?! De hecho, el bochorno inmenso que sintió fue suficiente para que las dudas se adelantaran y se instalaran en su mente antes de tiempo.
―Espera… detente…―farfulló entonces con tono agitado, colocando sus manos en su pecho para apartarlo un poco de sí misma.
Al conseguirlo, pudo ver que esta vez definitivamente había un tenue sonrojo en las mejillas de su profesor, además de que su respiración se había acelerado también. Tenía en su rostro una expresión de desconcierto, como un niño pequeño al que atrapan en medio de una travesura. Nunca hubiera imaginado verlo de ese modo.
No hizo ninguna pregunta, pero su expresión era suficiente interrogante para ella.
―Yo… lo siento, Severus, no sé qué pasó…―susurró, apartando la vista porque el bochorno no le permitía seguir viéndolo a la cara por el momento.
―Yo estoy bastante seguro de lo que pasó―dijo él, recuperando de forma progresiva su compostura―. Te lo puedo explicar si quieres.
Hermione soltó un suspiro cansado, notando enseguida el tono condescendiente que adquiría su voz. Con facilidad deshizo el agarre en su cintura y se acomodó nuevamente en la cama, justo a su lado, sintiéndose de repente un poco incómoda.
―Creo que actué de forma impulsiva―intentó explicar entonces, bajando la vista hacia sus manos ―. Y recordé lo que me dijiste, sobre pensar dos veces…
―… antes de hacer lo que sea que hagas―agregó Snape enseguida, y pudo escuchar la frustración en su voz, antes de soltar un siseo apenas audible―. Tienes suerte de que nos separaron todas estas cobijas.
Hermione no logró comprender del todo sus palabras en ese momento, pero aun así se sintió avergonzada. No supo que más podía decir en esa situación, así que simplemente se recostó en la cama, dándole la espalda y permitiendo a Crookshanks acomodarse también.
―Buenas noches―murmuró en voz baja, y recibió un gruñido como respuesta.
Cerró sus ojos castaños, como si quisiera en vano convencerse a sí misma de que ya estaba durmiendo. Pudo sentir que su profesor se ponía en pie, y escuchó sus pasos antes de que la puerta del baño se cerrara con un estruendo.
Sólo entonces, completamente sola y en silencio en una habitación apenas iluminadas, fue que comprendió las palabras del hombre. Y no pudo evitar sentir unas enormes ganas de reír a carcajadas, por lo que se contuvo.
Con un pequeño suspiro, se propuso pensar muy bien sus próximos pasos. Porque a pesar de su bochorno, en ese momento sus dudas no estaban presentes, y pudo permitirse dormir en paz.
*La poesía presente en este capítulo pertenece a Gustavo Adolfo Bécquer, uno de mis poetas favoritos. Fue utilizada sin fines de lucro.
Notas finales: Antes de que lo olvide, le mando un saludo a MacSnape. ¿Contenta, compa? (?)
Bueno, ¿qué les pareció el capítulo? Tengo mis dudas, pero creo que quedó bastante bien ;) Además, cambié la portada. ¿Les gusta o prefieren la anterior?
En fin… creo que viene siendo hora de responder reviews, así que allá voy.
LadyBasilisco220282: No es broma… pero tu pregunta y un comentario en la versión en inglés del fic inspiraron parte del capítulo (?)
Guest: ¡Muchísimas gracias! Pues sí, creo que sintió curiosidad… o celos, aunque no quisiera admitirlo :P ¡Gracias de nuevo, en verdad! Félix felicis para ti también.
Yazmin Snape: Creo que sí se puso un poquitín celoso, aunque intentó no demostrarlo mucho. ¡Espero que este capítulo también te haya gustado!ç
rebeycr9: ¡Yo también lo adoro! Nadie se atreve a enfrentarse a Severus de ese modo.
EriSnape: ¡Ay, pobre Crookshanks! Pues creí que él también querría avanzar un poquito… ¡muchas gracias!ç
yetsave: Dormir juntos… veremos qué tan despacio van. Y con Harry y compañía, parece que sí se meterán en problemas :P
Aigo Snape: Siento que Crookshanks será importante de alguna forma u otra. ¡No eres la única! Ahora que lo veo de ese modo… mejor me callo yo también…
Gabriela779:¡Awww, muchísimas gracias! Espero haber saciado tu curiosidad.
BelenSnape:¡Ya la estoy continuando! ¡espero que te guste, y muchas gracias!
Guest: ¡Hola! Revisando los reviews más viejos me di cuenta de que eres el/la mismo/a Guest de antes XD ¡Gracias por leer y comentar, nuevamente, espero que te haya gustado el capítulo!
mESTEFANIAb: Sí, mal yo :P Recordemos que Snape es una serpiente, muy de sangre fría… pero no tanto, como pudimos ver en este capítulo. ¡Espero que te haya gustado también!
BlackStarAnn: ¡Claro que no me olvidé de ti! Te extrañé :'( ¡Muchas gracias! Pues sí hay besos, y alguna que otra cosa más (?) ¡Ánimo! Mucha fuerza, siempre se puede salir adelante. Y sí, extrañaba tus reviews largos x3
VicGG: ¡Muchísimas gracias, espero que este capítulo te haya gustado este capítulo! ¡Por favor, no mueras! D:
Vrunetti: Al menos le hizo notar que estaba allí xD Digamos que ambos aún están algo confundidos, y sobre Harry, parece que él va bastante en serio. ¡Muchas gracias! ¡Un beso!
Muchas gracias a…
… Laura Andrea Madrigal D por agregar el fic a favoritos.
… Lucita Cullen por darle follow.
… aquellos que leen pero no comentan nada. ¿Sabían qué según el internet, el roble no produce bellotas hasta que tiene 50 años o más? (?)
Creo que eso es todo por ahora. Muchas gracias a todos por leer y comentar, ¡realmente lo aprecio muchísimo! :) Cuídense mucho.
¡Nos leemos!
_-*-_-*-_KovatePrivalski97._-*-_-*-_
