Notas del autor: ¡Hola! Bueno, primero que nada, disculpen la tardanza. Me había trabado con una parte y no podía acabarla, hace tiempo que lo tengo ya casi listo, pero esa parte no salía. Ojala lo siguiente sea más facil.

Segunda disculpa, el largo. Intente recortarlo, muchisimo... pero a esta altura creo que me conocen (?)

En fin, enjoy.

ALCOHOLISMO Y DEMENCIA

Apresuró un trago del whisky mientras sus ojos paseaban por las palabras del libro. No sabía para que lo seguía leyendo, quizás para encontrar una explicación de por qué había pasado todo esto. La confusión aumentaba en su cabeza ¿Erik era su omega o no? Cada vez lo dudaba más, y desde que vio esas imágenes en la cabeza de Raven todo era peor. Lo más factible era que se hubiera confundido, que no fuera su omega, o quizás...

Miro de reojo el libro, recordando varios de los casos que había leído. Había intentando aplicar varios a su propia experiencia de vida, sabía que auto analizarse no era muy recomendable, pero era la única opción que tenía. Descarto muchísimas teorías: Shaw y él no compartían lazo sanguíneo, así que no podía ser algo influenciado por causas genéticas como en caso de hermanos o primos; tampoco habían tenido alguna relación sentimental, así que tampoco era algo generado por los sentimientos; Erik no los había reconocido a ambos así que no era un triangulo; Erik no estaba confundido, porque Shaw también lo había reconocido como pareja... así que quedaban dos opciones: o él se había autosugestionado o el vinculo había resultado fallido. Era preferible la primera ya que él podría ir a terapia y algún día encontraría a su pareja y el vinculo verdadero se formaría. Ante el segundo caso solo le quedaba una vida de escasa felicidad. Aún más al saber que su historia de amor tampoco había funcionado, ya que Erik había conocido a alguien más.

Al recordar a Emma Frost le hirvió la sangre y sirvió más whisky en el vaso para beberlo de prisa. No podía evitar sentir celos. En el último tiempo había logrado calmar sus instintos, educarse a si mismo para no sentirse desesperado ni tan deprimido, educarse para sobrevivir... pero ahora que tenía esa imagen dando vueltas en su cabeza, estos se habían vuelto locos de nuevo. De celos, muchísimos celos, y más que nada de tristeza. Erik no era suyo ni nunca lo sería, ya estaba metido en una nueva relación.

Era tan deprimente pensar en ello. Cada vez que lo hacía quería volver a lo de antes: encerrarse en su cuarto, abrazar algo que tuviera su aroma, y dejarse llevar por el llanto hasta que quedara completamente seco. Pero no podía, ahora había más gente en la mansión, lo cual no le resultaba del todo agradable. Sean había traído de regreso a Moira, y Raven se había quedado unos días, pero luego volvió con La Hermandad. No sabía si su hermana se había quedado porque él estaba muy mal, o desde un inicio la intención había sido quedarse pero (como Charles la trataba algo mal) decidió marcharse de nuevo.

Moira había llegado antes de que él se enterara sobre Erik y Emma. Sean la había traído cuatro días antes, la chica no entendía demasiado, él había hecho bien su trabajo y había borrado todo recuerdo luego de que regresaran de Rusía. Ella no recordaba nada sobre la Mansión, o sobre Cuba, o... sobre que ellos se hubieran acostado. Pensó en regresarle todos los recuerdos, exceptuando ese último aspecto, pero finalmente decidió regresarle todas sus memorias ya que no era muy ético evitar algunas para su propia comodidad.

Luego de eso la agente había decidido quedarse un tiempo en la Mansión, al parecer para terminar de ordenar su cabeza. Tener de nuevo sus recuerdos hacía que analizara muchas cosas, sobre todo su trabajo para la CIA. Charles fue tan cortés como siempre y le dijo que se quedara el tiempo que necesitara. Claro, en ese entonces estaba más optimista y había estado ordenando todo para abrir la escuela. Ahora quería decirle a todos que se marcharan y le dejaran en paz.

No podía evitar molesto con la vida, con Erik, consigo mismo. ¿Tantas cosas debían pasarle? ¿Era realmente necesario tantos problemas? ¿Tan difícil era para el destino entregarle una historia de amor simple? Aunque si fuera simple quizás no le resultara tan importante como esa. Como siempre, el hombre era más amante de todo aquello que era dificíl de tener. Y Erik era tan complicado, y perfecto, y hermoso... e irresistible.

Maldita Emma Frost que tenía aquello que él quería como suyo.

Por que daba igual si Erik era suyo o no, el problema era que él quería que lo fuera. Moría de ganas de que si fuera su omega, de que hayan sido creado para estar juntos, pero incluso si no lo eran... desearía tanto que al menos pudieran ser amantes, pareja, mínimo amigos. Si él fuera novio de Erik y encontraba a su omega usaría su telepatia para hacerle olvidar el vinculo, no le importaría, siempre y cuando Erik lo amara y estuviera a su lado, lo que sea para mantenerlo. Era absurdo lo profundo que se había enamorado, más allá de todo vinculo, más allá de la biología.

¡Y no tendría problema de haber caído tan fuerte en el amor si no fuera por que no era correspondido!

Saber que no era amado de vuelta, era perturbador. Hacía que su pecho se encogiera, apretando sus pulmones y su corazón, haciendole sentirse adolorido, oprimido, asfixiado. Y su mente, joder con su maldita mente, su maldita telepatia era difícil de controlar, pero tampoco quería que todos en la mansión estuvieran embriagados por su desesperación.

Por eso se emborrachaba, para que la tristeza fuera menor, para que el dolor fuera soportable. Para que la soledad no pesara tanto.

-¿Charles?-unos golpes en la puerta le hicieron alzar la cabeza, alcanzo a murmurar "Adelante" con una voz ronca y pastosa por el alcohol. Moira asomó su cabeza a la biblioteca y al verlo sonrió, termino de entrar... al ver las botellas frunció ligeramente el ceño más no dijo nada-Venía a ver como estabas, ya esta la cena-comentó.

-¿Quieres un trago?-preguntó, y antes de obtener respuesta ya se había levantado a buscar un vaso. Al ponerse de pie noto que quizás había bebido demasiado, el piso daba vuelta bajo sus pies. Igualmente se forzó a actuar como si no estuviera tan ebrio. La agente se acerco, aunque no se veía del todo cómoda-Siéntate-señalo el sofá antes de dejarse caer en este, ofreciéndole la bebida a la chica. Ella se sentó, aun estudiandole con la mirada... realmente no sabía que pensar de todo esto, era obvio que estaba ebrio-. Te ves muy hermosa esta noche-a pesar de que estuviera ebrio seguía siendo condenadamente atractivo, y seguía teniendo ese aire de dominación que a ella le volvía loca.

No supo cuantos tragos se tomo antes de que los dos estuvieran enredados en el sofá, besandose ardientemente. La boca del hombre tenía demasiado alcohol, y por la experiencia previa, podía notar que sus movimientos eran torpes. Se percato de que estaba mucho más ebrio de lo que ella había pensado, pero cuando lo sintió arrancarle la falda y su virilidad claramente dispuesta se frotó contra su muslo, mando todo al carajo.

A la mierda la cena y su ética que le decía que quizás no debía acostarse con un hombre ebrio. Cuando el pene ajeno estuvo dentro suyo en lo único que pudo concentrarse fue en no gemir demasiado fuerte. Luego ni siquiera tuvo que concentrarse en eso, ya que la mano del telepata se encargo de taparle la boca. Ella supuso que era para que nadie los escuchaba.

Pero no sabía que el hombre simplemente quería fingir que estaba con alguien más.

Había vuelto luego de cuatro días ya que no soportaba más estar en la Mansión. Todos simulaban actuar normal, pero de a momentos sentía que la miraban extraño. Hank seguía optando por el hecho de no mirarla, siempre encontraba más interesante el piso, la pared o el techo. Era enfermante verlo esconderse (oh si, se había enterado que se veía así por un tonto reloj, en realidad seguía siendo Bestia), se veía tan raro... igual a él, pero más grande fisicamente. Charles tampoco ayudaba, sentía como esos ojos azules la miraran como si ella hubiera fallado, como si no hubiera sabido devolverlo a sus brazos. Eso la llenaba de culpa, por que quizás si fallo. Quizás si ella hubiera actuado de otra forma él no andaría con Emma.

Cuando había vuelto al cuartel de La Hermandad se sintió un poco más aliviada, le preguntaron por su ausencia, pero ella dijo que había necesitado arreglar unas cosas. Erik la miro intensamente pero no pregunto más nada. Era cómodo estar de vuelta, allí nadie la miraba extraño, y aunque no fuera el lugar más agradable del mundo, estaba cómoda. Y Azazel estaba allí. Estar de nuevo juntos la relajo bastante, se sentía muy feliz, nuevamente aceptada y amada.

No tardo mucho comprender que en los escasos días de ausencia Magneto no parecía haberse calmado demasiado. Emma había descubierto algo durante la reclutación(tema con el que no les estaba yendo muy bien), y ese "descubrimiento" los tenía nerviosos y ansiosos. Por lo que había entendido era un centro donde tenían capturados varios mutantes. Quién les informo había escapado de allí, y estaba muy alterado como para pensar en formar parte de cualquier campaña mutante. Magneto inmediatamente había querido ir en su búsqueda, pero la ubicación era algo indefinida y tenían que encontrarla. Él tenía la esperanza de rescatarlos y poder unir un par de aliados... y obviamente destruir el lugar y atacar humanos.

Era el primer gran ataque que iban a tener, e iba a ser ese día. Ella no sabía que esperar, aún no estaba del todo cómoda con la idea de "atacar" aunque reconocía que deberían rescatar a los mutantes de los "campos de concentración", como solía llamarlo el magnético. El resto del grupo parecían emocionados de finalmente estar haciendo algo productivo, de empezar a imponerse.

-Si no quieres no vayas-le comento Azazel, que estaba en la sala esperando a que el resto llegara para teletransportarlos. Se daba la libertad de decir es opor que estaban solos, ella sabía que debía ir. Formar parte de un grupo activista y no hacer nada no era una opción.

-Quiero ir. Quiero participar de esto, sobre todo si es para ayudar gente-y para ver si lograba que su líder no cometiera ninguna locura. Lo único que faltaba para agregarle más drama a la historia seria que le pasara algo y Charles terminara trepando por las paredes. Azazel asintió y no alcanzó a añadir nada más antes de que Erik y Emma llegaran... juntos. Janos y Angel aparecieron segundos después y todos compartieron una mirada significativa.

-Bueno, todos saben el plan. Entramos, tomamos a los mutantes y matamos a cualquiera que se interponga. Sin piedad y sin dudas. A los mutantes los traemos aquí, si luego no quieren unirse los llevamos a otro lado. No atacamos a los nuestros ¿esta claro?-todos asintieron. Raven noto como Emma miraba atenta a Erik, al parecer orgullosa de que estuviera centrado. Él tenía puesto el casco por lo cual no había posibilidad de que lo estuviera siendo manipulado, eso la aliviaba un poco-Bueno, vamos-se dieron las manos y segundos después habían desaparecido.

Cuando volvió a abrir los ojos estaban parados frente a un establecimiento color gris. Estaba apartado, el campo verde se extendía para ambos lados aunque no muy lejos se veían luces de otros edificios. El sector estaba alambrado y parecía tener varías divisiones por dentro, distintas salas como si fuera algo similar a un hospital, o laboratorio.

Se soltaron al instante y estudiaron un momento el lugar, luego Magtneto volvió a tomar el mando. Cuando lo hacía parecía ser absorbido por una aura dominante, nadie se imaginaria que era un omega. Era tan fácil dejarse llevar por su determinación y someterse a sus ordenes. Se veía seguro y fuerte, y sus ojos celestes trasmitían seguridad... y un poco de locura. La ira solía vagar bastante en ellos.

-Raven, quédate fuera, asegurate de detener a quien venga y avísanos si pasa algo. Angel tu vigila el perímetro desde el aire, no te arriesgues innecesariamente. El resto, entramos. Ya saben, quien se interponga, lo matan.-Raven esperaba que no hubiera muchas personas a dentro o eso sería una masacre.

Prefirió tomar la forma de un humano, para no llamar tanto la atención. No quería matar a nadie, con suerte si alguien aparecía podía hacerlo marcharse. Angel revoloteaba encima de ella, pero de a poco se fue alejando, para controlar todo el perímetro. Adentro se escucharon varios ruidos, muy fuertes, miró de reojo hacía la entrada y tuvo que contenerse ir a ver que pasaba. De a momentos se sentía muy nerviosa ¿y si Erik perdía el control como la ultima vez? ¿Que iba a pasar? Momentos antes se había visto muy centrado, pero él era tan impredecible.

El ruido se hizo más fuerte y más brusco y nerviosa se volteó hacía a dentro. Noto que el edifico temblaba ligeramente, y eso solo podía significar que...

-¡Magneto, basta!-la voz de Emma le alerto. Inmediatamente corrió hacía dentro, esperaba que Angel pudiera avisarles si alguien llegaba. Justo cuando entró el edificio tembló de nuevo. Siguió las cosas de metal que estaban retorcidas, como si fueran una guía del camino, hasta que llego a un cuarto donde se quedo helada. Era un lugar grande, en la entrada había espacio libre, con una camilla de metal, y todo lo de más eran sectores divididos con alambre, con una pequeña cama y apenas espacio para caminar un poco. Eran como muchísimos "cuartos" o más bien jaulas, aunque no todos estaban ocupados.

Janos venía corriendo del fondo, al parecer había estado revisando a los mutantes. Raven dejo de mirar el lugar para centrarse directamente en la escena: Erik tenía levitando a cinco hombres, Azazel intentaba detenerlo, o calmarlo, y Emma parecía querer hacer reaccionar a un chico que estaba acostado en esa extraña camilla de metal. La metamorfa se acercó corriendo, tomando su forma natural, noto otro dos cuerpos en el piso, aunque no los miro demasiado porque ya estaban muertos. Erik temblaba y hacía que todo el metal de la habitación también lo hicieran, las cosas estaban defigurandose, los alambrados de los pequeños cuartos se quebraban y se retorcían como amenazantes púas, el techo se había partido en un sector, elementos como bisturis flotaban sin control. El edificio se retorció de nuevo, como si hubiera habido un fuerte terremoto.

-¡Erik basta!-gritó ella, pero el hombre ni la escucho. Parecía hipnotizado con esos hombres. Estaba flotando ligeramente, Azazel lo sujetaba de la capa para que no flotara aun más, parecía querer jalarlo hacía abajo pero no lograrlo. Raven cerró los ojos cuando vio el casco de uno de los hombres comenzar a cerrarse sobre su cabeza, oprimiendola. El hombre, que era un militar, empezó a gritar y ella tuvo que esforzarse para no taparse los oídos. Segundos después todo sonido se acabo y cuando volvió a abrir los ojos el hombre estaba tirado en el piso con un charco de sangre a su alrededor, su rostro completamente desfigurado. La metamorfa se quedo unos segundos en shock, volvió a reaccionar cuando el suelo bajo sus pies comenzó a temblar cada vez con más violencia. Corrió más cerca, hasta quedar al lado de Emma. Se sujeto de la camilla, lo cual era el único objeto de metal que no estaba desfigurandose. El chico acostado en ella estaba desnudo e inconsciente, Emma había dejado de tocarle ya que ahora parecía más afectada al ver el cuerpo en sus pies y el charco de sangre. Los ojos claros y sorprendidos de la rubia buscaron a su líder, justo para ver como otro hombre volaba hacía los alambres de las jaulas, que parecían puas. El hombre gritó con fuerza cuando estos comenzaron a clavarse por toda su piel. Erik respiraba agitado mientras lo miraba... los puntiagudos alambres se abrazaban al cuerpo como una boa contra su presa, buscando estrangularle y clavarle mil espinas al mismo tiempo.

-Magneto si no nos vamos pron...

-¡Callate!-Janos había llegado a su lado, sus ojos estaban fijos en el hombre que se retorcía contra el metal. Erik no lo había matado, solo lo había dejado agonizando, la sangre que caía de su cuerpo goteaba contra el piso, y el ruido era enfermante. Janos miró todo un momento y luego se giró y volvió hacía las camas, al parecer razonando que juntar a los mutantes iba a ser de más utilidad. Raven miró de reojo como se salteaba muchas camas, al parecer en ellas ya estaban muertos, a otras se acercaba y los movía... pero en dos o tres la chica pudo notar como el alambre se había desfigurado y retorcido tanto que había terminado lastimando, y matando, incluso, a alguno de los jóvenes.

Erik había dicho "No lastimamos a los nuestros", pero había roto su propia regla sin percatarse de ello. Janos se apresuró hacía un chico, ayudándolo a salir de la camilla y alejándolo de las jaulas. El alambre comenzó a moverse amenanzante hacía ellos.

-¡Magneto estas atacandonos!-se quejó el hombre. Azazel se giró a mirar la escena y al ver aquello jaló con más firmeza la ropa de Erik, uno de sus brazos los enredo en la cintura del omega y haciendo uso de toda su fuerza lo tiró hacía sus brazos. Segundos después se habían desaparecido. Raven corrió a ver los tres cuerpos que habían caido al piso. Uno antes de caer había sido estrangulado por su propio rosario, otro, que al parecer había tenido un clavo en la pierna, tenía la misma prácticamente arrancada y el tercero que parecía ser el único consciente tembló al verla y agarro su arma amenazante, dispuesto a disparar, pero al ver esta notó que era un simple retorcijón de metal.

Emma lo miró de reojo, e inmediatamente él hombre se durmió.

-¡¿Que carajos paso?!-preguntó alterada Raven, mirando como la rubia se disponía a ignorar a los hombres. Soltó las piernas del chico que habían estado sujetas con unos extraños grilletes a las patas de la camilla e intento sentarlo, buscando hacerlo reaccionar. En ese momento la metamorfa notó que el cuerpo del chico estaba lleno de pinchazos y había un charco de sangre en la camilla y debajo de esta. Se inclinó para ayudar a la telepata justo cuando Angel entro revoloteando a toda velocidad.

-¿Que ocurrió? Todo el edificio esta desfigurado, hay metal desecho y retorcido por todos lados-los ojos de la morena estudiaron la habitación y luego frunció el ceñó-¿Donde esta Erik y Azazel?-preguntó alarmada, mientras aterrizaba en el piso y rápidamente corría a ayudar a Janos que tenía a dos mutantes caminando al lado, uno cargado en sus brazos y otro apoyado en él para mantener el equilibrio-¿Qué paso con Erik? ¿por qué demonios esta todo...?-la chica se quedo callada al ver el hombre que aun se retorcía, preso del abrazo del alambre de púas.

-Se descontrolo por que vio como l...

-Se descontrolo-interrumpió Emma a Janos, dándole una mirada de amenaza. Sus ojos de nuevo volvieron al chico de la camilla y mientras lo estudiaba le puso una de las manos en el cuello intentando sentir su pulso-No creo que sobreviva.

-¡Claro que va a sobrevivir! Tiene que hacerlo-protestó Raven, acercándose y mirando al chico que era un joven que como mucho tendría quince años.

-Si Azazel no viene pronto vamos a tener que hacer algo, cuando volví los guardias ya estaban ordenándose-comento Angel, mirando algo preocupada hacía a la puerta. Ni bien terminó la oración el demonio apareció frente a ellos. Todos lo miraron con sorpresa, esperando algún tipo de explicación.

-¿Por que tienes sangre en el puño?-la voz alarmada de Emma. Azazel estudio su puño antes de suspirar.

-Estaba descontrolado, tuve que golpearle para que se calmara-nadie dijo más nada, aunque Emma no lucía muy satisfecha al respecto-Tenemos que irnos, sujetence-la telepata jalo a Azazel para que cargara al adolescente de la camilla, todos se tomaron de las manos y desaparecieron justo cuando los guardias aparecían en la entrada.

Aparecieron el el cuartel de la Hermandad, Azazel rápidamente acomodó al chico en uno de los sofás mientras el resto ayudaba a los otros cuatro mutantes a acomodarse. La metamorfa miró hacía todos lados buscando al omega, pero no estaba alrededor y todo el metal estaba sano.

-¿Donde esta Erik?-preguntó. Azazel suspiró y se masajeó la cabeza.

-Traerlo aquí hubiera sido para que terminara de romper todo, lo deje en el campo.

-¡¿Lo dejaste en el campo?!-la voz de Emma se escuchaba muy molesta, la rubia corría hacia la cocina buscando algo de agua para los heridos-¡¿Cómo pudiste dejarlo allí?! Estaba completamente descontrolado no deberías haberlo dejado solo-acusó, regresando junto con ellos y pasandole el jarro con agua a Angel que había comenzado a limpiar alguna de las heridas del niño que había traído inconsciente. La rubia por su parte busco unas toallas y comenzó a limpiar las piernas del adolescente, que estaban empapadas de sangre.

-Justamente por eso lo deje en el campo, traerlo hubiera sido peor. Estaba más calmado cuando lo deje, organizaremos esto y lo traeré de nuevo. No esta en condiciones de liderar justo ahora-protestó el demonio.

La rubia apretó los labios pero no objeto, miro a todos los presentes y luego suspiro-. Dejemoslos descansar y mejorarse. Mañana veremos que hacer. Aun están heridos y nosotros en shock. Angel y Janos, guienlos a los cuartos... cuando Magneto vuelva y se calme, veremos que hacer-aseguro. Azazel asintió y sin dudar los ayudo, guiandolos a las habitaciones mas lejanas, por si ocurría algo con Erik. Luego de ordenar todo volvieron a reunirse, mirándose expectantes de qué pasaría a continuación.

-Voy a traerlo de vuelta, no se como estará así que... estense preparados-ni bien termino la oración desapareció. Emma se sentó en el sillón mientras esperaba, una expresión de preocupación había ocupado sus facciones. Raven prefirió permanecer de pie, con los brazos cruzados y decidida. Estaba sumamente molesta con Erik y consigo misma, había decidido ir para controlarlo, y lo había visto tan centrado que realmente pensó que era un buen lider. Nunca creyó que podría perder el control de la forma en la que lo hizo. Había matado a esos hombres de la manera más cruel que se le había ocurrido, si no lo hubieran detenido hubiera aniquilado a cada persona allí.

Azazel reapareció segundos despues, al instante soltó a Erik y se apartó varios pasos, sujetando su nariz que sangraba un poco. El magnético estaba exactamente igual, con la nariz y el labio sangrando, pero al parecer había podido vengarse. Cuando el omega se giró a ver a sus compañeros, sus ojos celestes brillaban con ira, respiraba agitado y se lo notaba sumamente cabreado.

-¡¿Por qué carajos me detuvieron?!-gritó, limpiándose la sangre del rostro y mirándolos de manera atemorizarte.

-Estabas atacandonos, a nosotros, a los mutantes-respondió Janos, con voz baja pero firme. Raven sabía que él era un alfa, pero noto la duda en sus ojos cuando el omega lo miró con instinto asesino. Ambos pares de ojos se enfrentaron, Erik lo estudió un momento, respirando profundo, obligando a calmarse un poco.

-Estabas muy descontrolado, todo el edificio temblaba... cortaste la electricidad... todos se había percatado que estábamos allí. Si no hubiéramos sido rápidos nos hubieran atrapado-Angel estaba sentada en el sofá con las piernas cruzadas, aparentaba mucha seguridad, aunque Raven intuía que estaba algo intimidada.

-Tu no viste lo que ellos estaban haciendo-la voz de Erik era tensa y cargada de ira. Con solo recordarlo su rostro parecía descomponerse, Raven estudió la mirada del resto, pero no encontró muchas respuestas. Emma seguía con los labios apretados y mirando preocupada al omega, pero no decía nada.

-Lo vimos. Y lo entiendo... pero nos estabas poniendo en peligro-respondió Azazel, acercándose a paso seguro. Erik se giró hacía a él, de nuevo se veía iracundo, sus ojos estaban clavados en el demonio y Raven noto como el metal de la casa empezaba a vibrar. Estaba por perder el control de nuevo.

-¡No tenías derecho a actuar asi! Viste lo que... tu...-Erik se quedo callado un momento, cerro los ojos y llevo sus manos al casco, al parecer intentando calmarse, pero el metal solo se retorcía con más fuerza-Tu viste lo que ellos...-la voz sonaba ahora angustiada, Azazel se acerco otro paso, con cautela.

-Lo sé, pero no puedes descontrolarte así. Arriesgas la misión, arriesgas la vida de todos, no eres un buen lider cuando haces eso-al escuchar eso el omega se puso algo tenso, miro al resto de los integrantes, que parecían opinar lo mismo que el demonio... solo que no tenían las agallas para hacerlo.

-Yo solo ataque, el maldito lugar debió quedar en ruinas, ustedes vieron lo que hacían allí. ¡Era un campo, estaban torturando mu...!

-Si lo vimos, pero no tiene sentido trabajar asi. ¡Atacando por atacar! Teníamos un plan para que todo saliera bien y tu lo echaste a perder, nos vieron, y podría haber acabado en una desgracia. Nos expusimos innecesariamente-Emma estaba sentada en el sillón y hablaba tranquila pero firme. Sus ojos claros estaban clavados en los del magnetico, quien apretó los labios al escucharla. Justo lo que necesitaba en ese momento, un par de alfas diciéndole como hacer las cosas-. Si no sabes respetar un plan no eres un buen líder, tienes que mantenerte en frío, no déjate llevar por tus emociones como si fueras un...

-¿Un que? ¿Un omega?-el metal había empezado a temblar, Erik tenía los puños apretados y una sonrisa maligna se instaló en sus labios-¿Acaso eso es lo que pasa? ¿Quieres liderar tu Emma, o tu Azazel?-los miró a ambos y luego miró al resto-¿Ustedes prefiere que yo no lo haga? Pues... el resto no tiene las agallas para hacerlo. Ninguno las tiene y...

-¡Por dios! Nadie quiere reemplazarte, solo estamos diciendo que tienes que calmarte. ¡Que no puedes estar tan irascible! Los problemas de control no son algo que pasa por primera vez, te ocurre todo el tiempo. Tienes que encontrar una forma para poder controlarte, ¡no puedes seguir así de histérico!

-¡¿Histérico?!-se rió de forma cruel, pero a ninguno le paso desapercibido la forma en la que los metales temblaban cada vez más. De a poco sus ojos se pusieron más y más oscuros-Nuestros hermanos y hermanas mutantes estaban sufriendo, los estaban torturando... Los homosapiens los tenían cautivos, experimentaban con ellos y los trataban cual animales ¿Y a ustedes les molesta que haya un par de muertos y un edificio roto? Esto es para crear una revolución, no vamos a ir con sutilezas... ¡si las cosas se salen de control vamos a demostrarles que somos más fuertes! La tierra nos ha creado para que gobernemos, y ellos tendrán que entenderlo. Si el miedo es la base para hacerlo,así sera. Si me descontrolo es por que no soportare, nunca más, que un hermano mutante este indefenso ante las garras de un ñandertal que aún no se ubica en la escala de evolución. Si uno de los nuestros sufre, miles de ellos morirán.

-¡Nunca hemos estado en contra de los métodos!-Azazel terminó de acercarse a Erik, tomándole de la muñeca para que le prestara absoluta atención-Lo que decimos que no funciona eres tu, por que pierdes el control y acabas comportándote como un demente.

-No me toques-se limitó a responder, cortante. Movió apenas la mano y el demonio sintió como la bragueta comenzaba a empujarle hacía atrás hasta terminar pegado a la pared. Los ojos fríos y molestos de Magneto estaban clavados en él.

-Eso es exactamente de lo que estamos hablando, todo el metal de la casa ya esta v...

-¡Cállate Emma!-la chica jadeo cuando el metal de una hebilla de su cabello se deslizo cual vivora por su piel y se metió en su boca, como si se tratara de una mordaza. Ella grito sin emitir más que sonidos ahogados e intento sacárselo con las manos, sin conseguirlo-¿Demente? ¿Descontrolado? Ni si quiera entienden el significado de esas palabras...-todo el metal de la mansión se agito de nuevo, esta vez todo se transformo en afiladas puas, Janos se levanto de su asiento de un salto, mirando sorprendido el tajo que tenía en la pierna, producto de una de las patas de la silla que había tomado la forma y el filo de una navaja-. Si estuviera realmente demente, haría tantas cosas...-una sonrisa malvada se instalo en sus labios-siento el plomo viajando por su sangre, lo siento vibrar y sería tan fácil solo... sacarlo. ¿Sería doloroso?-al instante se escucho un quejido de Angel y la chica cayó al piso, temblando sutilmente. Todo estaba saliendose de control, demasiado. Erik se sentía embriagado por el poder, la ira, la demencia. Solo quería venganza, como fuera, contra quien fuera... solo quería que todo el mundo entendiera que él tenía el poder, que respetarlo no era una opción. Lo que había visto ese día había removido tantas cosas dentro suyo, lo había llenado de sentimientos y pensamientos negativos... solo quería descargarse, tomar todo el metal de la habitación y hacerlo atacar. Atacar, pelear, desgarrar... matar.

-Erik, ¡basta!-el magnético se quedo estático. Todo el metal de la casa dejo de vibrar al instante. Su cuerpo se había congelado al escuchar esa voz, se giró despacio y su corazón se detuvo un instante al ver a Charles parado enfrente suyo. Los ojos azules con un gesto y un brillo en la mirada que en realidad no eran muy típicos de él. Pero a pesar de todo era Charles, y sintió algo en su interior removerse... inhalo despacio y acto seguido arrugó la nariz. Sabía de antemano que no podía ser él, pero sentir la ausencia de su aroma solo logro que se sintiera más inquieto. Molesto y desilusionado-. Mi amigo, tienes que calm...

-Callate-gruñó, mirándolo con algo muy similar al odio. Raven sabía que había sido una jugada arriesgada, pero al menos había dejado de hacer temblar las cosas. Cada artefacto de metal volvió a su posición original, el resto de los mutantes estaban seguros, respirando agitados buscando recuperarse-Te dije que no lo hicieras nunca más-siseó, era un reclamo mitad amenaza. Ella solo apreto los labios, pero mantuvo la forma. Notaba la mirada de todos los mutantes clavadas sobre su cuerpo, pero siguió aparentando seguridad... aunque Erik realmente daba miedo-. No tomes esa forma, te lo dije...-el omega finalmente había vuelto a moverse, caminando a pasos largos y amenazantes hacía ella. No pudo evitar odiar que el telepata fuera tan pequeño, Erik continuaba viéndose grande y fuerte. Continuó con sus ojos clavados en los ajenos, sin querer mostrarse asustada. Magneto se detuvo a palmos de su rostro, estaba respirando agitado y una aura de enojo le rodeaba. Si las miradas lastimaran, Raven estaba segura de que esos ojos la estarían apuñalando-Quita esa maldita forma-pudo haber sido un grito, por la forma en la que su cuerpo tembló y sintió más miedo, realmente pudo haber sido un grito... pero no, había sido un susurro realmente amenazante. Esa voz con tanto resentimiento le hizo sentir culpable mientras abandonaba la forma de Charles para volver a la suya. El omega finalmente se atrevió a tocarla, la mano voló directamente a su cuello, y durante un segundo ella temió que la ahorcara. Pero no, solo la mantuvo allí, apretándole para que estuviera quieta y no bajara el rostro-. Escúchame muy claramente. Nunca jamasvuelvas a tomar esa forma ante mi. Nunca-el hombre tenía el rostro colorado, incluso las venas de su frente y garganta se marcaban de una forma aterradora. Tuvo que abstenerse de cerrar los ojos, sintiéndose cada vez asustada conforme la mano comenzaba a presionar mas-. ¿Crees que por que tomes su forma vas a intimidarme? Dime Raven, ¿que carajos crees que pasara cuando lo haces? ¿Que caeré de rodillas ante ti, que me aferrare a tu... a su cuerpo; que me pondré a llorar?-sonrió con cinismo y finalmente la soltó-No entiendo cual es la maldita razón para hacer eso, tampoco se a que maldito juego estas jugando, pero aquí no lo acepto. Si TU lo extrañas, vete con él. Pero si estas aquí, es por que crees en esta causa. Y tienes que mantenerte con la mente fija en eso... lo cual también incluye no querer manipularme-Erik la aparto, empujándola desde el hombro, y luego volvió a caminar hacía donde estaba antes. Miró a todos con una expresión severa-¿Alguien más quiere decir algo?-no hubo respuesta, y eso lo hizo sentirse ligeramente orgulloso. Los tenía intimidados, le respetaban, incluso esos tres alfas guardaban silencio en su presencia. Esa estabilidad, esa sensación de poder le calmo un poco-si no quieren estar aquí, no los detengo. Allí esta la puerta. Nada pasara si se marchan, pero si se quedan... sepan que esto se maneja a mi manera-señalo la puerta, y luego manteniéndose erguido y seguro se giró. Con paso firme se alejo del lugar, a pesar de que se sentía orgulloso del miedo que instauraba no podía evitar entrar en conflicto con el resto de sus emociones. "Ver" a Charles le había afectado más de lo que le gustaba admitir. Sabía que se había detenido antes de romper toda la casa solo por que una parte de él se ilusiono ante la idea de verlo. Joder, saber que le seguía afectando a pesar de que el tiempo ya había pasado era perturbador.

Solo había estado con dos alfas en su vida, y el fantasma de ninguno parecía querer dejarlo en paz. Tanto el recuerdo de Shaw como el de Charles le atormentaban, aunque fuera por diferentes causas.

Quizás realmente se estaba volviendo loco.

-¡Esta enfermo! ¡los lastimo a todos! No puede seguir así, no puede ser el líder de nada, él...

-Raven, estaba fuera de control. Procedimos mal, no fue bueno que lo increpáramos así justo cuando acababa de tener un ataque-respondió el demonio, que se había inclinado a ayudar a levantar a Angel que tenía las mejillas húmedas-. No lo justifico, pero no fue la mejor idea. Pudo matarnos y no lo hizo.

-¡¿Y acaso eso es suficiente?! ¿Tenemos que esperar a que un día nos mate?-Azazel se volteo a mirarla con los labios apretados, su mano quedo apoyada en el hombre de la morena que aun temblaba.

-Tu no viste lo mismo que nosotros. Le afecto mucho, es cierto que procedimos mal... debimos dejar que...

-¡Ustedes tienen que estar bromeando! ¡Angel pudo morir!-interrumpió la metamorfa a Emma, que seguía sentada en el sofa, se veía más afectada que antes pero su vista seguía clavada en el piso- ¿Acaso son la única que sabe razonar? Esto no va a acabar bien.

-Tiene que aprender a calmarse, fuera de eso es un buen líder. Estaba muy centrado, casi lo logra si no hubiera sido por esa maldita c...-la chica apreto los labios, callándose a si misma. La metamorfa la estudio con la mirada, sintiéndose cada vez molesta al no entender del todo que pasaba. Bufo y luego miro a Angel.

-¿De verdad vamos a arriesgarnos? ¿Angel?-la chica levanto el rostro, intentaba recuperar la compostura sin poder hacerlo. "No lo se" fue el susurro de respuesta-¿Janos?-el hombre la miro fijamente, meditando, antes de observar con atención a Azazel y Emma.

-Ustedes no vieron lo que estaba pasando, no entienden-murmuró. Se acomodo el cabello antes de sentarse en el sofá, estirando la pierna para comenzar a limpiar la sangre que aun emanaba. Por suerte no era un tajo muy profundo-. En cualquier caso ¿que haríamos? ¿Matarlo? ¿Echarlo? ¿Huir? No veo muchas alternativas. Creo que hay que esperar un poco más.

-¡Todos aquí están mal! Erik se esta volviendo loco, y no les importa. Nos dañara, se dañara... él necesita algún tipo de ayuda-los miró con impotencia. Nadie parecía entenderla, ella nunca querría deshacerse de Erik, ¡era el omega de Charles, nada malo podía pasarla! Pero era obvio que como líder no servía. Necesitaba al alfa, al parecer era la única forma de que estuviera centrado. Sino todo podría acabar mal... el problema era que temía que pudiera hacerle daño a su hermano si se reencontraban-. Lo que pasa es que ustedes no lo conocen. Él no es así. Pero no les importa-bufando se marcho del lugar, rumbo a su habitación. Necesitaba calmarse y estar sola. Aun se sentía muy perturbada y no podía creer que nadie se interesara en esto.

Ese día, Erik realmente le había dado miedo. Era obvio que no podía seguir así. El recordaba al hombre que reía con Charles y jugaba al ajedrez, obviamente este no era mismo hombre. Magneto podía estar enojado, podía odiar al mundo, ¡pero la locura brillando en sus ojos no era algo normal! En ese momento le parecía evidente que necesitaba a Charles, pero... ahora otra cosa le turbaba. ¿Y si ese nuevo Erik, demente, dañaba a su hermano?

Charles era su hermano, y aunque su felicidad estuviera juntos, ella no iba a permitir que Erik lo dañara. Aunque fuera sin pretenderlo.

Cada vez sus opciones se reducían más y más. Esa historia estaba yéndose al diablo.

Casi una hora después escucho unos golpes en su puerta-Raven-el demonio entro sin esperar respuesta, ella se sentó en la cama, la molestia brillaba en sus ojos amarillos, pero no tuvo que decir nada ya que el mutante le robo las palabras-. Ya se que estas molesta, pero tu no viste lo que pasaba. Él se descontrolo por lo que vio y...-el ruso suspiro antes de acercarse a grandes zancadas, la chica no pudo hacer nada antes de que la tomara por la muñeca-Te lo mostrare-al instante sintió el tirón en el vientre, propio de la desaparición, y ni bien tuvo los pies de nuevo en tierra empujo al hombre para que la soltara. Cuando abrio los ojos vio que estaban de nuevo en el laboratorio.

-¡¿Que carajos hacemos aquí?! Podría haber habido gente y ellos...

-Nos hubiéramos desaparecido al instante Raven, no soy tonto-el hombre la miro divertido, antes de volver a poner su expresión sería. Caminó lentamente hacía la camilla, que seguía siendo el único artefacto que no había sido atacado por la ira del magnético-¿Sabes lo que es esto?

-Una camilla, vi al chico allí ¿estaban inyectándole algo?-pregunto, acercándose cautelosa. Los cuerpos ya no estaban en el piso, pero la sangre bañaba el lugar. El estomago se le descompuso ante eso.

-Es una camilla de preñado. ¿Sabes que es eso?-ella lo miro confundida antes de negar con la cabeza. Él toco el aparato, con un gesto que no disimulaba el asco, y luego bufo-Eran populares en la antigüedad, pero se prohibieron después de la segunda guerra por ser demasiado crueles-comento, su voz sonaba abatida y sus ojos no se salían del aparato-. Atan las piernas aquí-comento, pateando unos grilletes que estaban fijos en las patas de la camilla, luego señalo la otra punta de la camilla-. Y las manos allá-agrego. Ella frunció el ceño cada vez más confundida, Azazel al ver que aun no tenía idea bufó algo desesperado por tener que explicarlo-. Atan aquí a los omegas en celo, queda... el trasero queda sumamente disponible. La persona no puede ni moverse. Y la tienen allí horas, días, incluso durante todo el celo. Para que este dispuesto para que lo follen... y con suerte se preñe, aunque es lo menos importante-admitió. Raven había abierto los ojos enormemente y se había apartado sintiéndose cada vez más asqueada, sentía que iba a devolver en cualquier momento-. Cuando llegamos el chico estaba atado aquí y... los soldados estaban violandolo. Para eso es la camilla, para que todo el que quiera se folle al omega y este no se queje-Azazel estaba muy incomodo al hablar de ello. Su cara de asco era indisimulable, al parecer el recuerdo era muy vivido en su mente. Raven durante un segundo agradeció no haber entrado para no tener que haber visto aquello. Presenciar una violación debía ser algo horrible. Sintió el ardor en sus ojos y se llevo la mano a la boca para contener un sollozo-. A Shaw le encantaban estas maquinas-agrego tras un momento de silencio. La cabeza de la metamorfa inmediatamente unió las ideas y sintió sus rodillas temblar.

Oh, Erik.

Su cuerpo comenzó a convulsionarse en llanto, no podía contenerse. La imagen mental había llenado su cabeza y ahora se sentía culpable. Comprendía por que se había descontrolado de esa manera, entendía por que el resto no parecía tan disgustado con sus ataques. Era obvio que esa camilla había removido cosas horribles a dentro suyo. Era razonable perder el control luego de revivir algo así.

Se apretó contra Azazel sintiendose desesperada. Estaba enojada pero infinitamente triste. Ahora entendía tantas cosas, ¿cómo iba a reconocer a Charles luego de la cantidad de cosas que había vivido? El pasado del magnético era muy oscuro, cuando ella pensaba que no podía enterarse de nada peor, otra cosa llegaba. Shaw era un maldito hijo de puta, nunca se sintió más feliz del final que tuvo. De hecho deseo que lo hubieran torturado aun más... si no fuera por él, Erik y Charles serían felices.

-Llévame a la mansión-susurro, luego de estar casi media hora parados allí, siendo arropada por los brazos del demonio que buscaba reconfortarla, pero dejaba que descargara su llanto. Azazel la hacía sentir segura, así que solo se apreto contra él, aliviada al sentir su aroma, al entender que lo tenía para protegerla-. Por favor llévame a ella, tengo que hablar con él-su respuesta fue el ya conocido tirón en el vientre.

-Te esperare aquí-se separo con desgano del cuerpo del hombre, para descubrir que estaban en la puerta de la mansión. Durante un segundo pensó decirle que entrara, pero tenía que ser una conversación intima.

-Si quieres marcharte, quizás tarde.

-Te esperare-recalco él, mirándola con decisión. Los ojos de ambos se estudiaron y ella finalmente asintió y luego se giró para entrar al lugar. Esta vez no se dedicó a hacer sociales, se dirigió directamente al lugar donde creía que el telepata debía estar: la biblioteca, últimamente estaba todo el tiempo allí. Allí o en su cama, aunque por la hora era más probable la primera opción. Subió las escaleras a toda velocidad, escucho un portazo que provenía del cuarto de Hank pero ni se preocupo en mirar. Seguramente la había olido y como siempre prefirió evitarla. Esa noche no estaba para idioteces.

Ni bien llego a la biblioteca entró, sin sutilezas. Obviamente tomo por sorpresa a su hermano que se sentó presurosamente en el sofa, dejando sobre la mesa un libro y una botella de vodka de la cual había estado bebiendo... del pico. El hombre frunció el ceño, mirándola confundido-Raven. ¿Qué haces aquí?-la metamorfa le agradeció a dios que no estuviera ebrio. Era con lo que menos necesitaba lidiar en ese momento. Camino hacía él rápidamente, este solo la miraba más confuso. Charles se levanto preocupado al ver lo perturbada que estaba la chica-¿Esta todo bien? ¿Estas herida? ¿Paso al...

-Necesito hablar contigo-el castaño parpadeo varias veces, mirándola confundido, pero la instante recobro la compostura.

-Por supuesto, darling. Ven, ven... siéntate-la chica se dejo guiar, aliviada de que se hubiera vuelto a comportar como el hombre que siempre conoció: centrado, correcto, amable. El se dejo caer a su lado, con la mano puesta sobre el hombro azul. La preocupación brillaba en sus ojos claros-¿De que quieres hablar cariño?

-De Erik-soltó, volteándose a mirarlo. Y al instante el rostro de su siempre cortés hermano volvió a transformarse. Los ojos azules se llenaron de ira, y él apretó los labios en un gesto de molestia.

-No quiero hablar de eso-murmuró, girándose para volver a tomar la botella y darle un largo sorbo.

-¡¿Acaso no te importa?!-escucho un bufido y una risa cínica en respuesta.

-¿Y tu que supones? Claro que me importa, pero estoy intentando seguir con mi vida. ¿Ya se te olvida que fue él quien me remplazo? Que encontró una nueva amante, que re hizo su vida sin mi. ¡Como si lo que tuvimos no hubiera significado nada!-la voz del hombre se descontrolo en ese momento. La chica se quejo por el dolor de cabeza que le produjo, y él inmediatamente se masajeo la sien, intentando calmarse-. Lo siento. Pero no quiero hablar de eso. Me limitare a preguntar... ¿esta herido?

-No, pero...

-Entonces esta todo bien. Él re hizo su vida, Raven. Déjalo ser, y déjame ser a mi... tengo muchas cosas que hacer-el hombre se tiro contra el sofa, con poca elegancia, y luego comenzó a tomar de la botella como si fuera un bebe aferrado a un biberón. La simple imagen lo hizo sentirse molesta, pero al mismo tiempo asustada. Era obvio que esa separación los estaba afectando demasiado. Uno se estaba volviendo loco y el otro alcohólico.

-Pero escúchame, él realmente esta afectado. Necesita de tu ayuda, creo que él esta...

-¿Esta con Emma?-pregunto el hombre si mirarla, ella se quedo callada un segundo y él simplemente se rió-Oh, obviamente sigue con ella. Me imagino que será feliz. Me imagino que ella lo hará feliz. Y no me mal entiendas, realmenteme importa que sea feliz. Espero que se enamoren y tengan un millón de bebes humanofobicos que quieran destruir el mundo-la risa fue un estruendo y en ese momento la chica noto que el alcohol le estaba afectando demasiado. Al mirar la botella vio que ya estaba por la mitad.

-Oh, por dios, cállate-protesto, harta. Se inclino para tomarle del rostro, obligandolo a que la mire-. Escúchame atentamente: tienes que acércate de nuevo a él... no puedo controlarlo...-en ese momento su voz se quebró, recordando el episodio de la camilla; no tenía las agallas para contárselo. Esperaba que simplemente contandole lo mal que lo veía bastara-. Esta completamente extraño. Tengo miedo, creo que puede lastimar a quien tenga alrededor, lastimarse a si mismo..-la rubia siguió hablando, pero el hombre había volteado la mirada y estaba concentrado en la botella. Empezaba a sentirse frustrada, esos hombres estaban comenzando a volverla loca, ¿por que las cosas no eran más simples? ¡Su hermano había estado rogándole tiempo atrás para ir a buscarlo, y ahora simplemente no le importaba!-¡Charles! ¡Escúchame!-el hombre sacudió la cabeza y finalmente la miró, parecía que había estado divagando en sus pensamientos, así que dudaba cuanto de lo que le había dicho escucho, y cuanto no-Es obvio que tienen que estar juntos, tu también estas descontrolado-Charles bajo la mirada de nuevo, ahora parecía mucho más afectado, al borde del llanto.

-No, Raven-sentenció-. Ya hice todo lo que tenía a mano. Fui paciente, y no me reconocio. Intente ser su amigo, y no funciono. Fui romántico, y cordial, y caballeroso, y gentil. Intente que notara de a poco que yo era lo que él necesitaba, intente atraerlo lentamente. ¡Pero nada funciono! No me noto, ni cuando dejo de tomar sus supresores, ni cuando le agarraban los celos, ni cuando tuvimos relaciones... ¡esperaba que si sacaba a Shaw de su vida lo haría! ¡Pero lo mato, LO MATO y ni así me noto!-levanto la voz más de lo que pretendía, su expresión era turbada y su mirada era cada vez oscura. Raven lo miro ligeramente asustada, por lo cual él se obligo a respirar hondo para calmarse. Luego se estiró para tomar el libro que había estado leyendo minutos antes y se lo paso a la metamorfa. Ella lo miro y frunció el ceño, Charles sonrió apenas, ladino-69, me da gracia que sea un numero sexual, pero... 69 son los casos registrados de un alfa u omega que encuentra a su pareja destinada, y resulta que él no es la pareja para esa persona, o que el vinculo nunca va a funcionar-se encogió de hombros, aun sonriendo de esa forma como si no le importara, pero viéndose obviamente afectado-. Lo investigue mucho, resulta que a veces puede pasar... a veces su pareja ya encontró a alguien a quien registro como pareja y ya no reconoce al original. O a veces nunca encuentra a una pareja, pero no por eso reconoce a la suya... no hay una explicación exacta, pero a veces asi pasa. Pensé que con Erik era... pensé que era por sus problemas, por sus hormonas, por su pasado, por sus miedos, por todo. Realmente pensé que su cuerpo reaccionaba a mi, y quizás si lo hacía pero... él no me ve como su pareja, ni siquiera siente amor por mi. ¡Me dejo, Raven! ¡Se fue! No tuvo culpa alguna en marcharse, no le importo ni siquiera nuestra amistad-Charles se sujeto el cabello y lo tironeo hacía atrás, cerrando los ojos con pesar. Al principio había tenido esperanzas de que su omega vuelva a él, pero con todo lo que había pasado esas esperanzas habían acabado muriendo.

-¡Charles! No seas tonto, claro que te necesita... ¡dios! Contigo era feliz, tu lo sabes, fuiste la única persona capaz de hacerlo feliz-la chica intento sonar animadora, ver a su hermano tan afectado le dolía. Se inclinó y le tomó con dulzura el rostro para luego besarle la la mejilla.-No permitas que se sigan lastimando. Búscale, te necesita. Se esta desmoronando sin ti, se que el omega en él te sigue llamando... te esta buscando, si él se quitara ese estupido casco podrías escucharlo gritar por ti. Necesita que estes con él, que lo hagas tu pareja que...-Charles bufo y soltó una risa, se volvió a tirar en el sofa, para seguir bebiendo. No sabía para que su hermana venía si lo que buscaba era removerle el hecho de que su omega estaba lejos, de que aun se le negaba, de que estaba con otra. ¿Acaso no entendían que quería superar todo esto? ¿Que quería olvidar el dolor de sentirse abandonado?

-No funcionara, ya lo intente todo. Podría ir y decirle que soy su pareja y ni así...-se quedo callado y se masajeo la sien, negando. No quería pensar más en Erik, realmente odiaba el destino, que le presentaba a su omega y este no le registraba para nada.

-¡Pues déjate de formalidades! ¡Ve follale, y anudalo! Así lo notara. Tu mismo dijiste que...

-¡No voy a violarlo, Raven!-protesto Charles asqueado, mirando a su hermana incredulo. Sacudió la mano para que se callara, pero ella le miraba con los ojos abiertos, incredula, y luego soltó una larga carcajada.

-¡Claaaro! Llevan meses follando por toda la mansión, en la casa todo huele a ustedes, pero ahora si vas y le folla, y le anudas, es violarlo. ¡Ese hombre a gemido tantas veces entre tus brazos que no va a negarse!-noto que las pálidas mejillas del mayor ardían, pero no por ello se disculpo-. Me dijiste que si lo anudas él...

-¡El tiene una nueva amante! ¡¿y no me escuchaste?! ¡Quizás ni es mi omega! No voy a ir a forzarlo para que luego vuelva con Emma.

-Por dios, él te ama, tu lo amas. ¡¿Por que son tan complicados?! Me rogabas por ir a verlo, ahora te digo que vayas, que lo busques, que lo hagas tuyo. ¡Te necesita!

-¡Él ya tiene a alguien más!-repitió, harto.

-¡¿Y vas a rendirte así de fácil?!-al instante los ojos azules se clavaron con determinación en ella. Primero dejo escapar una risa suave, que de a poco fue creciendo hasta que se transformo en una carcajada burlista.

-¡¿Rendirme fácil?!-repitió, sin poder contener la risa que cada vez se volvió más ronca, tranformandose de a poco en un sollozo-¿Acaso te olvidas todo lo que pase por él? ¿Todo el tiempo que me contuve? ¿Crees que fue fácil conocerlo, verlo finalmente, y notar que no me reconocía? ¿Tienes idea de la cantidad de beses que quise besarlo y me contuve para no asustarlo? Cuando tuvo el maldito desorden hormonal ¿sabes lo que sentía que todo oliera tan delicioso y sentirme tan ansioso por que finalmente fuera mio, pero tener que contener mis instintos naturales para no perturbarlo? ¡En esos momentos solo lo quería conmigo y me obligaba a actuar como si nada! Y las veces que "gimió entre mis brazos" ¿sabes lo nervioso que estaba por no pasar un limite que lo hiciera huir lejos de mi? Lo mucho que deseé su amor, pero fue algo tan efímero de su parte. ¿Sabías que estaba dispuesto a ponerme esa maldita inyección que creó Hank, rogando que el sea un alfa y yo un omega para que al fin me reconozca? ¡Para que al fin se acepte y me acepte! ¡No tienes idea de lo horrible que fue enterarme que la primera vez que hicimos el amor no fue por que lo deseara sino por que estaba experimentando! Y cuando dijo que me amaba... dios-se llevo la mano al rostro para intentar contener el sollozo. A cada palabra Raven se sentía mas angustiada, y el verlo tan vulnerable era peor-. Creí que moriría de felicidad. Pero nada valió, nada... luego se marcho. Como si yo no fuera nadie, como si no tuviéramos una historia, como si nunca hubiera sentido nada por mi. Le ayude a matar a Shaw para que fuera feliz, y se fue, y ahora tiene a alguien más.

-Por eso, Charles, tienes que ir a buscarlo. Luego de todo lo que vivieron, ve y traerlo a t...

-¡No! Ya no puedo más, Raven. Soy una persona, ¿sabes? También tengo sentimientos, y también me canso y... ya simplemente no puedo. Estoy intentando recuperarme, estoy queriendo olvidar. Toda esta historia me afecto demasiado, ¿se te olvida que me dejo tirado en una playa de Cuba? ¡Yo estaba herido y no le importo! E incluso eso estaba dispuesto a perdonarle... ¡pero consiguió a alguien más! Y yo ahora solo quiero ocuparme de mis cosas, arreglármelas para ser feliz, olvidar que esto paso.

-¡Y se ve que lo haces muy bien! Estas completamente ebrio-acuso ella, sintiéndose molesta. Entendía todo por lo que había pasado, pero no podía aceptar que se rindiera-¿Ahora eres alcohólico?

-¡Largo de aquí, Raven! ¡No te atrevas a juzgarme! No tienes idea de lo que estoy pasando. He tenido que acarrear con muchísima mierda y tu vienes aquí y... ¡Simplemente vete! ¡Largo!

-No pienso...

-¡LARGO!-no dudo cuando se llevo los dedos a la frente y la obligo a salir del cuarto. No estaba de humor para seguir con esto, necesitaba calmarse y distraerse. Esa noche había logrado ignorar un poco del dolor que sentía, y ella había venido solo a empeorarlo todo. ¿Por que nadie entendía que estaba cansado, que había sido roto en demasiadas partes y no sabía como componerse? Él solo quería ignorar el dolor.

"Moira" llamo mentalmente, pensando que quizás un poco de compañía ayudaba. Aunque fuera para fingir que too estaba bien.

Aunque fuera para imaginar que era Erik.

-Ya deja de llorar-susurro, acariciándole el cabello pelirrojo y atrayendola contra su pecho. La chica tembló y negó con la cabeza.

-¡Me hecho! Estaba tan descontrolado... ¡Me odia! Sabe que por mi culpa Erik no...

-No es tu culpa Raven, ellos son adultos. Tu no tienes por que resolver sus problemas.-la interrumpió él, con voz segura. Ella quiso creerle, pero termino negando con la cabeza, no podía evitar pensar que pudo hacer algo más. Odiaba verlos tan destruidos.

-Él me ha cuidado toda mi vida y no pude ayudarle en lo único que necesitaba-se recargo contra Azazel, quien estaba arrodillado en el piso, ella estaba sentada en la cama, con los brazos del demonio. A pesar de sentirse a gusto no podía calmarse. Tras varios segundos el demonio suspiro.

-Si tan importante es para ti... te ayudare-aseguro. La chica se aparto un poco para mirarle, la seguridad en los ojos amarillos le hizo sentir esperanza. Azazel se veía decido al respecto-. Juntos vamos a lograrlo-susurró.

El corazón de la chica se acelero, el hombre la miraba como si ella fuera lo más hermoso del mundo, y la hacía sentirse tan segura y querida, y siempre sabía justo que decir. Todo con respecto a él era tan perfecto:-Te amo-las palabras escaparon de sus labios, casi como una revelación para si misma. Al instante sintio su rostro arder, avergonzada de haberlo dicho en voz alta. El hombre frente suyo estaba estático, pero tras unos momentos de incredulidad, una sonrisa comenzó a surgir en sus labios.

-No tienes idea de cuanto quería escuchar eso-susurro, sin ocultar para nada la felicidad que sentía. Raven se vio invadida por esta y soltó una tímida risa. Cuando sus labios se unieron en un beso cariñoso no pudo evitar sentirse más calmada. Ese hombre era lo que nunca imagino, pero justo lo que necesitaba para ser feliz.

Tímidamente entro al cuarto, que extrañamente estaba con la puerta entreabierta. Erik estaba acostado en la cama, luciendo abatido-Te hice un té-susurro la telepata, pero él ni se molesto en mirarla.

-Largo de aquí, Emma-murmuró con voz cansada. Ella suspiro, termino de entrar en la habitación y camino hacía la mesa de noche donde dejo el té-. Largo-esta vez fue un gruñido.

-¿Sigues alterado?-escucho un bufido en respuesta, miro de nuevo al omega y apreto los labios. Estaba tranquila por que sabía que lo que estaba por decir podría generar una guerra y quería ahorrarse los conflictos-. Creo que necesitas verlo-soltó sin más. Finalmente Erík se volteo a mirarla, con el ceño fruncido.

-¿De que carajos estas hablando?-inquirió, la confusión brillando en sus ojos claros. Emma apreto los labios y finalmente suspiro.

-A Charles-pronuncio el nombre prohibido, y se sorprendió cuando la habitación no se partió al medio. Los ojos de Erik la estudiaban con atención, con molestia e incredulidad-. Creo que te hace falta estar con él.

-¿Esa es tu sutil forma de echarme de La Hermandad?-la voz era ronca, el enojo se detectaba con facilidad. Ella se rió un poco, y giro los ojos.

-Claro que no. Solo digo que estas muy alterado, y creo que verlo te haría bien. Lo ves, te calmas y vuelves a ser un perfecto líder-acoto, sonriendo con algo más de confianza. Podía adivinar que Erik estaba conteniéndose mucho para no estallar y verse de nuevo vulnerable, no podía más que agradecer eso y que le escuchara-. Te hará bien estar con él.

El hombre desvió la mirada y bufo-Largo de aquí, Emma-repitió, sin mirarla. La chica dejo escapar el aire de sus pulmones en un suspiro y luego se giró para marcharse, cuando estaba en la puerta se giro a mirarle por ultima vez.

-Solo piénsalo Erik, ¿acaso no lo extrañas?-murmuro antes de cerrar la puerta. El hombre se quedo quieto en la cama, mirando la puerta y dejando sus pensamientos vagar. Luego de varios minutos se giro a tomar la tasa de té y le dio un sorbo.

¿Extrañarlo? Claro que lo extrañaba. Y la posibilidad de verlo hacía que su corazón se acelerara. Pero... ¿realmente podía hacerlo? ¿Podía ir a verle como si nada? Dios, moría de ganas, ya no podía negarlo. Pero no tenía el valor.

Espero que la espera haya valido la pena.

Prometo que pronto van a verse, no desesperen. Este era uno de los ultimos capitulos de transición.

Bueno, muchas gracias por leer. Animense a comentar aunque sea para matarme. Beso :*

P/d: los comentarios intentare responderlos mañana