Capitulo 4.- Un paso cerca

―¿Tomando aire fresco?

La voz grave pero femenina llegó a sus oídos en una ráfaga, quebrantando la poca paz que había logrado conseguir en sus minutos de soledad. Gaara bufó silenciosamente sin mover ningún músculo de su cuerpo.

La luna ya no se encontraba en lo más alto del firmamento, estaba en la lejanía, tan pequeña que podía parecer una estrella fugaz moviéndose lentamente por el cielo.

La presencia de su hermana no desapareció como hubiera querido que pasara y eso solo aludía a que no lo haría hasta que él prestara atención.

―¿Qué haces aquí?

Temari rió por lo bajo mientras se acercó tranquilamente hasta él.

―A tomar un poco de aire… aunque también quería hablar contigo, sabía que estarías aquí ―hizo una mueca que él no notó.

Ese lugar era tan especial porque le recordaba quien era realmente y que nunca debía olvidarlo.

En ese lugar había pasado tantas cosas que era lo único a lo que se había apegado con el pasar del tiempo, ver a Sakura en ese lugar especial instantes atrás le había desagradado al principio, pero su presencia de alguna forma hacía el ambiente más confortable y disfrutable, su cálida persona era algo que no había notado antes.

―¿Cuál es el problema?

―Mi problema es que una persona que yo conozco necesita dejar de ser tan cabeza hueca ―acarició los cabellos rojizos de su hermano menor―, debería dejar de pensar tanto, aclarar las cosas y pensar por primera vez en sí mismo

―Temari. ―giró su cuerpo para enfrentarla, sabía perfectamente de quien hablaba así l o hiciera en tercera persona―, me conoces y por lo tanto sabes que mi único deber es proteger la Aldea, no hay esa clase de final para mi

La voz de Gaara parecía contradecirlo. La duda, inquietud y miedo afloraba en sus palabras.

―Es verdad, te conozco

Las palabras parecían atragantarse en su garganta, solo deseaba la felicidad de sus hermanos, uno ya lo había logrado mientras que el otro…

―Por eso tienes que dejar ir el pasado, tu futuro ya no va a ser solo tuyo hermanito

Temari giró sobre sus tobillos con gracia. Antes de entrar de nuevo a la casa miró a su hermano menor de reojo, parecía tan desorientado que por primera vez se sentía útil para él y aunque fuese extraño le agradaba.

―Recuérdalo

.

No había podido dormir. Cada vez que cerraba los ojos lo veía a tras luz sobre sus párpados con la expresión siempre inescrutable. No deseaba verlo en sus sueños.

Pero al estar despierta, los recuerdos de esa noche regresaban, como en ese momento.

Creo que es mejor irme ―dijo con sutileza.

El silencio era extrañamente confortable. La ventisca se agitaba cada vez mas salvaje, ¿Una tormenta de arena quizás? No, la temporada no lo ameritaba, aunque esas eran tan impredecibles que podía ocurrir una en ese momento.

No deseaba estar más tiempo en ese lugar pero algo en ella no quería irse. ¿Qué le estaba ocurriendo? Tal vez la mirada apaciguada de Gaara la atraía, como la luz azul que despedían las linternas eléctricas a los insectos. Una trampa mortal. Aunque su rostro había cambiado, ya no era la misma que conoció.

Dejó de mirarlo para incorporarse.

La voz, tan baja que casi parecía un susurro llegó a sus oídos suavemente junto con la brisa nocturna.

No. ―dijo de pronto, cosa que le sorprendió―. Si deseas puedes quedarte

El rostro fruncido de la chica denotaba una guerra interior, una en la cual no quería ser parte, sin embargo, su voz tomó forma por sí sola.

No creo que sea adecuado

Yo si lo creo, deberías quedarte

Se sintió tan abochornada por la profunda mirada almendrada que no pudo quedarse más tiempo. Había caminado apresuradamente a su habitación dejándose caer en la cama.

Aún se encontraba de esa forma: los brazos extendidos, las piernas en escuadra, los pies tocando el piso y la mirada perdida en el techo, contando los relieves de arcilla en él, tratando de evitar cualquier cosa que se relacionara con Gaara.

Pero su profunda voz rasposa la atormentaba internamente.

Sakrua suspiró cansada. Cerró los ojos tratando de conciliar el sueño aunque sabía de antemano que no podría dormir, no se sentía cansada en ningún sentido, aunque no perdía nada con intentarlo. Así que se quedó inerte, respirando profundamente con parsimonia, estuvo a punto de lograrlo sino fuera porque el reflejo de algo contrastó su sombrío rostro. Pensó haber cerrado las cortinas cuando empezaba a aclararse el cielo.

Abrió los ojos sin intentar moverse, ladeó el rostro hacia la ventana. La cortina estaba cerrada como la había dejado, sin embargo el persistente brillo golpeaba su rostro… fue cuando se percató de la pequeña abertura en la cortina, un hoyo tan pequeño que parecía inexistente. Un escurridizo haz de luz se colaba en el orificio de la tela, chocando en su mano izquierda.

El brillo dorado provenía de la luz que colisionaba con su anillo. Movió su mano haciendo que el destello se agitara sobre su rostro al son de su movimiento.

Acercó su mano hasta quedar cerca de su vista. Miró el anillo, sus ojos se reflejaban en él con un tinte dorado. Se sentía extraña usándolo.

Cuando era niña siempre pensó en Sasuke como la persona con la que compartiría el resto de su vida, un amor infantil e inocente que había madurado junto con ella con el pasar del tiempo.

No podía decir que lo amara con la misma intensidad, pero estaba segura que ese sentimiento seguía ahí en lo más profundo de su corazón, encerrado sin poder encontrar alguna clase de salida. La presencia de Sasuke era persistente en su corazón aun cuando había tratado de olvidarlo.

Ahora se encontraba comprometida con una persona a la que no conocía en lo absoluto, los lazos estaban creados, eso simbolizaban el anillo que adornaba su dedo anular.

Aún tenía sus dudas sobre Gaara, pero después de compartir ese momento en el techo de su ahora hogar, no parecía ser la misma persona.

Sakura volvió a suspirar derrotada.

―Tal vez Temari tenga razón ―dijo para sí misma, mirando atenta el estético anillo― Debería darme la oportunidad de conocer a Gaara

Pero estando cerca de él sentía que debía estar en guardia.

Sakura bufó rodando hasta queda de lado sobre la cama, recogió sus piernas y colocó sus manos bajo su rostro.

―Me pregunto cómo estarán todos en Konoha…

Se arrepentía de haberse ido de esa forma. Desearía haberse despedido.

.

El día había amanecido con indicios de una esporádica lluvia matutina.

Los delicados tallos y hojas de los árboles se regocijaban entre las pequeñas gotas de rocío en ellas, tan tímidas que caían para toparse con el césped, tan verde como siempre lo fue.

La fresca brisa llevaba en el aire un aroma a humedad.

Sí, todo parecía ser un día cualquiera en la Aldea Oculta de la Hoja. Por supuesto sin mencionar a un ninja que hacía pocos días regresó de su misión.

Mantenía una postura inerte, con los brazos cruzados sobre su pecho y los pies firmes sobre el suelo. No se iría de ese lugar hasta recibir una respuesta ¡Oh claro que no! No había derribado la puerta de la Oficina de la Hokage por nada.

Tsunade, por otro lado, mantenía la calma aparentemente, aunque una vena la saltaba de su sien y las manos entrelazadas perdieron su color al instante.

Shizune estaba preocupada ¿Quién reconstruiría la oficina después de la batalla? No había recursos para darse ese lujo, pensó mientras hacía cuentas mentales con ayuda de sus dedos.

―¿A qué se debe tu visita? ―preguntó acercando la oreja hacia su interlocutor.

Sabía de antemano que él iría. Había tratado de evitarlo desde que regresó de su misión, pero nada parecía evitar el hecho de que ese momento llegaría. La ausencia de Sakura era algo que no podía ocultar por mucho tiempo ni mucho menos a él.

―Ya te lo he dicho Oba-chan. ―dijo firme, sin titubear ni mover ni un solo músculo de su cuerpo― ¿Dónde está Sakura-chan?

―Naruto

―Ya he ido al Hospital, pregunté a las enfermeras y no sabían nada, fui a su casa y tampoco, a Sai, Ino, Hinata, ¡hasta Shino! Nadie parece haberla visto ¿Qué sucede?

―Naruto…

La tristeza parecía abofetearla cada vez que recordaba. Pero ¿Qué más podía hacer sino aceptar? Una guerra con Suna no estaba en sus planes, mucho menos en esa época y circunstancias. Si quería mantener la paz entre las naciones aliadas habían ciertos sacrificios que debían hacer.

―Ella ha ido a una misión. ―soltó por fin, con las manos entrelazadas fuertemente, enterrando sus pulgares en ellas.

―¿Una misión?

Pareció dudar, abrió su boca tratando de decir palabras que nunca salieron, pensando quizás en la veracidad de las palabras de Tsunade. La verdad era que, no estaba mintiendo, sin duda Sakura había partido para una misión, una que duraría toda la vida.

―¿Qué clase de misión? ―parecía consternado por el asunto, sabía que no le creería tan fácil, su mirada entrecerrada se lo decía.

―Clase S. ―dijo― Podría demorar… un tiempo

―No puede ser. ―negó con la cabeza― Si eso fuera cierto, hubieran llamado al Equipo 7 y no sólo a Sakura

―¡Naruto ya te he dicho lo que querías saber!

Había golpeado su escritorio con tanta fuerza que se cuarteó. Toda esa conversación estaba poniéndola incómoda, no podía decirle la verdad, al menos no por ahora, cuando todo estaba tan fresco que podría quebrarse.

―No me has dicho nada Oba-chan ―sentenció con el cejo fruncido.

Él refunfuñó unas palabras que hicieron rabiar más a Tsunade.

―¡Por supuesto que sí! ―reprochó― Sakura ha ido a una misión muy importante

―¿Ah sí? ―dijo recriminarte, con intenciones de obtener la respuesta a su pregunta― ¿Cuándo regresa entonces?

Tsunade tragó en seco. La garganta raspaba con cada palabra que deseaba pronunciar. Comenzó a transpirar sudor frío, algún día se enteraría de la situación y fuese tarde o temprano la reacción sería la misma o quizás un poco peor.

―Nunca

Naruto parecía consternado; de pronto la posea altiva e inerte desapareció, sus hombros se destensaron, sus ojos azules y su boca se abrieron grandes.

―¿Qué? ―fue lo único que pudo contestar, estaba demasiado conmocionado para poder articular alguna otra palabra.

―Sakura no va a regresar Naruto

―¿Cómo?

―Es verdad que Sakura se fue una misión ―comenzó solemne―, fue encomendada por el Señor Feudal, solo ella podía hacerlo

―Sigo sin entender Oba-chan

―La misión de Sakura es contraer matrimonio con el Kazekage

Pudo escuchar fuerte y claro como un grito se emitía en su interior. Tan fuerte y estruendoso que lo ensordeció. No podía ser cierto. Sakura, su Sakura, su mejor amiga, confidente, hermana y tantos adjetivos calificativos que podía ponerle, no podía haberlo abandonado, no podía haberse ido a Sunagakure sin haberle dicho "adiós", no podían haber elegido a ella para esa misión.

―No mientas

―No lo hago Naruto. ―Tsunade suspiró y él le creyó― Quiero que entiendas que esta decisión tampoco me agrada, pero no tengo poder sobre ello

―¿Cómo dices? ¡Eres la Hokage! ¡Por supuesto que lo tienes!

―No. ―dijo cortante― Esto va más allá de mis manos

No, debía estar bromeando. Sakura era una kunoichi excepcional, lo sabía pero ¿Por qué no una Hyuga o una Yamanaka? Esa clase de clanes con Kekke genkai que era preciada para los demás. ¿Por qué justamente ella? Ella era una médico ninja con un maneja increíblemente preciso de su chakra, no pertenecía a ningún tipo de clan renombrado… ella era solo Sakura Haruno, la persona más increíble e inteligente que haya conocido.

Sí, tenía sentido haberla elegido, su amiga era aprendiz de Tsunade, una de los tres sennin legendarios a quien seguramente sobrepasaría en cualquier momento… personas como ella había pocas.

―¡Podías haber hecho algo! ―vociferó furioso― ¡Podías haberles dicho que no! ¡Podías haber propuesto a alguien más! Podías… podías…

Su voz se fue apagando conforme asimilaba los hechos.

―Traté, Naruto, esto no es difícil solo para ti, te recuerdo que Sakura era mi preciada alumna

―¿Era? ¿Hablas en pasado?

La Hokage no respondió. Talló sus sienes buscando tranquilidad sin encontrarla. Esto le afectaba tanto como a Naruto, pero no podía demostrarlo, era la Hokage y debía mantenerse solmene como tal.

―Naruto. ―dijo altiva― Te recomiendo que empieces a aceptarlo, no hay nada que podamos hacer tu o yo al respecto, Suna eligió a Sakura y el Señor Feudal aceptó la alianza, no hay más que aceptarlo

Naruto extendió sus brazos a los costados, cabizbajo, mordiendo su labio inferior por puro coraje.

―Lo siento oba-chan ―contestó― No puedo aceptarlo, no hasta al menos hablar con Sakura

Con sus palabras en el aire, Naruto salió de la oficina de la Hokage con prisa.

―¡Naruto! ―llamó Shizune, estuvo a punto a ir tras él, sin embargo, la mano de Tsunade se lo impidió.

―Déjalo Shizune, cuando regrese, lo habrá aceptado

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Continuará...


¡Hola a todos! Uff lamento la tardanza, pero he estado como loca en el trabajo, ahora si he salido super tarde y no he podido darme tiempo para escribir, pero al fin está listo, un poco corto pero es mejor que nada.

evellin.- ¡Hola! Trato de apegarme a las personalidades, pero a veces me salgo un poquito pero en fin jajaja, no se si pueda hacerlos más largos la verdad, yo siento que así estan bien de tamaño pero se lo que se siente cuando lees algo y termina pronto :C pero bueno... este está más corto incluso jajaja lo siento xD pero creo que es mejor así a demorarme mucho tiempo más o no se :O

Saludos!

Yoko Ono.- Awww, la verdad no se si escribirte en español o inglés :C por desgracia solo tomé un curso de 6 meses de alemán, es muy difícil solo se decir Wie gehts? Sehr gut danke, und du? jajajaja. Bueno pasando a otra me da mucha alegría leer tus mensajes de verdad :), siempre me animan mucho y bueno también me avergüenzan un poco jejeje :p Espero que la historia te siga gustando!

Muchos saludos!

darkzuryan.- ¡Hola! Me gustaría saber tu opinión entonces sobre que le falta a la historia, siempre son buenas :) Las cosas van lentas, como dijiste casi no se conocen y debe ser muy traumatizante que te comprometan con alguien a quien trató de matarte una vez jajajaja xDD bueno, las cosas van a evolucionar poco a poco conforme pasen los capítulos.

Saludos!

ALESSANDRA L.- Hola linda, muchas gracias por tu comentario, fue muy lindo de leer. La verdad es que no tenía idea de cuantas similitudes había entre la historia real y la mía hahaha la grandes mentes piensan igual? jajajajajaja okno xDDDD, la mía solo esta loca. Fue muy interesante de leer tu comentario, hasta vi de nuevo esos capítulos del anime ¿Tu crees?. Espero que puedas seguir haciéndolo y tmb que te guste este capítulo.

Muchos saludos!

Guest.- Muchas gracias por tu comentario, pero la verdad no se si fuiste tu dos veces o fueron dos personas diferentes XD pero aún así muchas gracias, espero que te siga gustando el fic!

Saludos!

Muchas gracias por todos sus hermosos comentarios a ...akyraa, Bloddy cherry, JeanyDeiXzz, SuzyFei09, kaoru-pretty, Minene Uryuu, lukenoa31, akari hiroyuki, Sakura Hatsu, Tamez, evellin, Victorique1999, Yoko Ono, darkzuryan, Carolina Shinatal, Sarakerim, vane-Namikaze, anzumazaki16, ALESSANDRA L, Guest, ...

Uff esta vez fueron muchos y aunque me cansé, me encanta responderles a cada uno de ustedes! Sus comentarios son lo que me da ánimos y me saca sonrisas cada que los leo.

Muchas gracias por seguir leyendo.

Este fic está dedicado a todos ustedes, los lectores que ya conozco y anónimos.

Muchos saludos, besos y apapachos para todos ustedes!

Nos vemos en el próximo.

Adiosin! ;D