Capítulo 6.- Naruto en Suna

Naruto restregó su mano sobre el rostro pálido y ojeroso por centésima vez, no había podido dormir, ni siquiera había podido parar a descansar, se había concentrado tanto en la rabia que toda esa situación le provocaba que en más de una ocasión, estuvo lo bastante adormitado como para estar a punto de precipitarse contra el suelo sino fuese por sus ágiles reflejos.

Más que cansado estaba exhausto, física y mentalmente. En ningún momento pudo dejar de pensar en Sakura y en ese compromiso forzado en el que estaba metida.

Aún sumido en sus profundos pensamientos, logró sentir cómo la arena se escabullía entre los dedos de sus pies, colándose entre su calzado. Poco después pudo vislumbrar en el abismo del desierto las grandes murallas de piedra que rodeaban a Sunagakure. La piedra sumergía de sus fauces arenosas cada vez más imponente hasta que se encontró a sí mismo dentro de ella.

La ansiedad comenzó a invadirlo al plantar sus pies en la Aldea, trataba de reconocer alguna construcción mientras caminaba por las calles un poco más relajado. No parecía orientarse, ni siquiera por haber estado en ese lugar varias veces, todo era similar en ese lugar, las mismas casas, los mismos colores, las mismas ropas… en Suna todo era de un solo matiz.

Naruto suspiró entre cansado y frustrado. Estuvo a punto de gritar el nombre de Sakura en su propia desesperación por encontrarla cuando un chico que parecía rondar sobre su misma edad se acercó hasta él junto con alguien más, quizás observando o intuyendo su caos interno de emociones.

―¿Te encuentras bien? No pareces de por aquí ―dijo al escanearlo rápidamente de abajo hacia arriba―, ¿Estás perdido?

―Emm… ―se rascó la nuca antes de poder conetstar―. Si y no

―¿Si estás bien y no estás perdido? ―inquirió el joven y Naruto afirmó con su cabeza―, entonces ¿Por qué pareciera que estabas a punto de colapsar?

Naruto exhaló fuertemente deseando despertar de esa pesadilla de una vez y por todas, esperando que Sakura irrumpiera en su hogar y lo arrastrara de la cama para levantarse o que la encontrara recogiendo los restos de basura regados por su departamento siguiendo por un seguro regaño.

―Busco a… ―las palabras parecieron atragantarse en su garganta―. Haruno Sakura

―¿Haruno Sakura dices? ―el joven posó su mano en su barbilla meditabundo―. No creo conocerla

―¡Ya se! Él se refiere a la prometida del Kazekage ―comentó el otro chico, después de tronar los dedos al percatarse.

―¡Ah! La prometida de la Arena, así que ese es su nombre

¿Prometida de la Arena? ¿Se referían a Sakura? ¿Así la hacían llamar? ¿Desde cuando?

Todos sus temores se hicieron presentes al escucharlos, ellos hablaban de Sakura de esa forma tan extraña, como sino se tratara de una persona común y corriente. Un duro golpe atravesó su cuerpo al asimilar la realidad, sintió un frío recorrer su espina dorsal y su corazón resquebrajarse.

―Ella seguramente se encuentre en la casa del Kazekage-sama, es esa ―señaló el jóven a una casa que sobresalía de las otras, a varios metros del lugar donde estaba―, pero debo decirle que el será imposible verla…

Naruto se marchó a toda prisa sin permitirle terminar al joven, ni siquiera le dio las gracias por su ayuda, pero su mente de había nublado completamente en cuanto escuchó el posible paradero de Sakura en ese instante, su objetivo estaba fijo en el horizonte.

No se dio tiempo para pensar y abrió la puerta sin tocar. De pronto se halló en los pasillos de la casa de Gaara, lo inspeccionó como si fuese la primera vez que entrase a casa de un desconocido. El lugar se sentía diferente y olisqueó un aroma especial en el ambiente, uno que no podía pertenecer a nadie más que a ella.

Solo unos pasos más y se encontró de frente con la persona que buscó fervientemente. Naruto frunció el ceño y la piel de Sakura perdió su color, abrió los ojos desmesuradamente como si frente a ella se encontrase una etérea forma.

Naruto no podía dejar de escudriñarla con mesura, no parecía haber ningún cambio aparente en ella, sin embargo, había algo que no le agradaba. Tal vez la postura cabizbaja o quizás la mirada desviada, no podía decir con certeza qué era lo que más le irritaba de todo el asunto. Pero de algo estaba seguro: Sakura estaba asustada.

Tampoco era que el desapego desde su partida haya sido tan largo como para haberla convertido en un residente más de Suna, eso quizás y nunca ocurriera. Sakura era demasiado primaveral como para ese lugar, todo en ella le recordaba a las flores de Konoha: sus ojos, su cabello, su olor natural hasta haber presenciado cada etapa en su vida, desde su brote hasta su florecimiento. Toda ella era como ver a un andante campo de flores en primavera hasta ahora… que parecía haber comenzado a marchitarse.

Y aunque sabía y estaba consciente de la situación entre las dos Aldeas no podía aceptar que fuera Sakura el sacrificio. No ella quien era tan parte de él como él de ella y tenerla lejos significa sacrificarse a sí mismo. No estaba dispuesto a dejarla ir tan fácilmente, no sin al menos haberlo intentado.

Nadie podría entender la clase de relación que tienen ellos dos, una de íntima confianza, iba más allá de unos simples amigos o mejores amigos aunque tampoco se trataba de una relación sentimental, era algo más que no sabía cómo catalogar.

El equipo siete… el antiguo equipo siete había formado lazos tan estrechos que se habían convertido en una misma persona. Eran un rompecabezas que encajaba perfectamente hasta que una pieza se quebró… una que se tiñó de oscuridad. La partida de Sasuke les afectó a los dos por igual, sin embargo, se tenían el uno al otro para soportar esa pérdida y ahora cuando su único apoyo, Sakura, fue tomada a la fuerza por los Señores Feudales para entregársela al Kazekage, así sea su amigo, no podía aceptarlo.

¿Qué haría ahora? No podía tomarla a la fuerza ― aunque lo pensó en varias ocasiones durante su precipitado viaje ―, sería como echarse encima a las dos naciones enteras.

Quería decir algo pero no encontraba las palabras correctas para hacerlo, solo un simple "Vamos" en diferentes expresiones, era en ocasiones como esa que maldecía no ser tan inteligente. La sabelotodo siempre fue Sakura.

―¿Estás…? ¿Estás bien con esto?

Fue lo único que se le ocurrió en ese momento, había pensado en un discurso tan largo durante el trayecto que en ese momento frente a ella su mente parecía no querer funcionar en lo más mínimo. Sus deseos mudos siempre serían regresarla a Konoha, aunque no podía decirlo, con solo proponerlo estaría arriesgando no solo su seguridad sino la de ella, tenía que saber lo que pensaba Sakura y si era lo pedía se la llevaría de ese lugar sin importar quien se interpusiera. Sakura era parte de su preciada familia y de él mismo.

La simple pregunta en el aire pareció enojar a Sakura, pues su rostro anonadado se frunció.

―No responderé

―Eso significa que no

―Significa que no te incumbe

―¿Cómo puedes decir eso?

Sakura sabía que no podía mentir, pero tampoco decirle que no estaba de acuerdo y que deseaba salir corriendo de ese lugar, de ese compromiso y de esa vida.

―¿A que haz venido?

Ella entendía que Naruto no tenía que preguntarle para que supiera de antemano que no deseaba nada de eso y que huiría si le fuera posible.

En ese momento Naruto observó las manos de Sakura a sus costados y el resplandor dorado nubló su vista. Se sintió por un momento caer lentamente en un abismo, el anillo que simbolizaba unión estaba en el dedo de Sakura. Naruto frunció pronunciadamente el entrecejo.

Él, repentinamente regresó sobre sus pasos y cerró la puerta detrás de él. Se sintió confundida, de un momento a otro Naruto estaba frente a ella esperando a que dijera las palabras para que él pudiera actuar y en el siguiente instante pareció haber enfurecido y cambiar de opinión.

Sakura suspiró con intenciones de regresar a su habitación. El rostro de Naruto había cambiado repentinamente, en verdad no lo entendía primero preguntaba si estaba bien y después se iba como si algo lo hubiese enojado y entristecido a la vez; Sakura detuvo sus pasos de golpe... No podía ser... Ella había intendado ocultarlo pero... Sakura se tapó la boca ahogando una exclamación ¡El había visto el anillo! Naruto no se había ido de la Aldea, ahora estaba segura a donde se había dirigido Naruto, tenía que impedirlo.

―¡Detente Naruto! ―exclamó al localizarlo muy por delanete de ella―. !¿Crees que hablar con él cambiará algo?! !No fue nuestra decisión!

―¡Me importa poco que lo haya sido! ―contestó acelerando el paso.

A toda prisa trató de seguirlo pero Naruto no se detendría, por más que gritaba su nombre o lo seguía por los tejados el nunca tuvo la intención de ir solo a verla ¡Claro que no! Pero que tonta era, Naruto había venido para llevarla de vuelta a Konoha, había escuchado sus deseos silenciosos y se lo agradecía, pero no había escape de esa unión mucho menos que ahora estaba enlazada a él, no había regreso para ella por más que lo implorara.

Naruto se abrió paso hasta llegar a la torre oval del Kazekage. No le fue muy difícil identificar donde se encontraba Gaara ni siquiera los guardias pudieron impedir que entrara hasta la Oficina. De un portazo entró, observándolo con toda la furia que había sentido desde que salió de Konoha la mañana anterior.

Sus pasos hasta Gaara fueron inconscientes, lo tomó de la solapa de su túnica y lo colocó contra la pared, tan cerca de él mismo que le sería imposible poder escapar sin hacerle recibir daño de su parte.

―Escúchame bien Gaara

―¡Naruto! ¡¿Cómo te atreves?! ¡Bájalo!

―Está bien Kankuro ―levantó su mano deteniendo a su hermano mayor de lo que fuera que estuviera a punto de hacer.

―Quiero que me escuches ―gruñió―, eres mi amigo Gaara pero no permitiré que le hagas daño

Gaara pudo sentir cómo el desconsuelo de Naruto le fue transmitido en su mirada, la furia también rondaba su iris en un fugaz recorrido. Gaara suspiro silenciosamente, no era para menos. Sabía lo mucho que significada esa mujer para Naruto.

Naruto por su parte contempló por un instante el anillo en forma de dos hojas en el dedo anular de Gaara.

―Si Sakura ―sintió que su voz de iba―... Si Sakura llega a ser más infeliz por esta unión o le ocurre algo, no importará que tan amigo mío seas ella siempre estará primero

―Lo sé

―¡Naruto! ―se escuchó un grito irrumpiendo en la habitación que fue callado por la sorpresa en su propia exclamación.

―Ahora ―prosiguió Naruto sin desviar su mirada del Kage―, espero no te moleste que robe a tu prometida durante el resto del día

―Adelante

Naruto se tranquilizó un poco más después de dejar sus puntos en claro, sabía muy bien que había llegado demasiado lejos para hacerlo, pero Gaara era hombre de palabra y sabía que al menos de esa forma podía estar seguro que Sakura no sufriría a causa de él.

―En verdad lo lamento ―dijo al estar frente a ella.

Antes de salir por la puerta, tomó el brazo de Sakura y la guió consigo.

―¡Gaara! ―alzó la voz Kankuro quien se mantuvo al margen por petición de su hermano.

No estaba de acuerdo con la decisión de su hermano, habría tenido que ponerle un alto a Naruto sin importar quien fuera o significara para él, al Kage se le debía respeto.

―¿Cómo pudiste dejar que eso ocurriera? Hablarte de esa forma…

―No importa Kankuro ―interrumpió sereno―, tiene razón

―¿Qué dices? ¡Eres el Kazekage! El dijo que no importaba que tan amigos fueran, si algo le pasa a esa mujer él va a venir por ti

―No esperaba menos de él ―Gaara suspiró―. No podrías entenderlo aún si trataras

―Al perecer tu si

―En cierta forma

Gaara observó el umbral reticentemente, no podía entender del todo los sentimientos de Naruto, conocía esa sensación de desear proteger a todas esas personas que confían y han puesto sus esperanzas en ti, pero no comprendía como él estaba dispuesto a enfrentarse a quien fuera sin importar su rango solo para protegerla a ella. La persona que hiriera a Sakura Haruno sería arrasado por la furia de Naruto… quizás nunca entendería esa clase de sentimientos.

.

―¡Demonios Naruto! ¡¿Por qué has hecho eso?! ―inquirió una furiosa Sakura―. Hablarle de esa forma al Kazekage…

―No estoy seguro, solo no pude contenerme

Naruto se dejó caer sobre el tejado con los brazos en su nuca simulando una almohada. Estaba demasiado cansado como para disputar lo que ha habían discutido unas diez veces desde que salieron de la torre.

―Pudiste haber provocado tantas cosas que… que…

―Pero no pasó nada así que no deberías pensar de más ―bufó agotado, ladeando su cuerpo, dándole la espalda.

―Tu anillo es muy simplón, supongo que está bien ―reflexionó―. Es parecido a Sunagakure

Esperó algún tipo de regaño por parte de Sakura, pero nunca llegó. Naruto miró por el rabillo de su ojo a Sakura, se notaba decaída aunque no triste, tal vez nostálgica, miraba al horizonte con añoranza y sabía que esa era la dirección donde se encontraba situada Konoha aunque no quiso sacarlo a relucir.

―¿Sucede algo?

Sakura negó repetidamente con la cabeza.

―No

―¿Segura?

―Segura ―afirmó.

―¿De verdad?

―Si

Sakura ya empezaba a frustrarse. No podía entender que después de todo lo ocurrido ese día, Naruto volviese a ser Naruto, sin ningún rastro de la persona que llegó para "rescatarla".

―¿Enserio?

―Que sí ―acentuó su afirmación.

―¿Me lo juras?

―¡Demonios Naruto! ―vociferó Sakura incorporándose de un salto― ¡Ya te dije que sí!

Naruto rió, tomándose el estómago con ambas manos, las carcajadas se hicieron más sonoras que se confundió con el chillido del viento en el desierto. Sakura no soportó más el estúpido tono en su risa, así que lo haló de su chaqueta naranja hasta quedar a varios centímetros de distancia entre ellos.

―Eres un idiota ―golpeó su cabeza con fuerza reprimida sin soltar en ningún momento su chaqueta―, pero… ―los brazos de Sakura se deslizaron alrededor de su cuello con cariño―. Gracias

―¿Sakura?

La situación lo tomó desapercibido, solo una vez había recibido un abrazo de Sakura y fue cuando combatió contra Pein y salvó a la Aldea. Se le hizo extraño, no había ocurrido nada fuera de lo normal ni mucho menos había realizado algo heroico como para recibir alguna clase de cariño que Sakura usualmente reprimía.

―Gracias por venir, muchas gracias por todo Naruto ―lo estrujó más entre sus brazos, cosa que no le molestó para nada.

Pasaron varios minutos de esa forma. Era Sakura quien lo abrazaba a él, quizás por que sabían que el tiempo era preciado para ellos, pronto Naruto regresaría a Konoha y no sabía cuando se volverían a ver. Por otro lado, Naruto no sabía si corresponderle y recibir un tremendo golpe por el intento o no, finalmente Naruto suspiró y tomó valor para rodearla con sus brazos.

Instintivamente cerró los ojos esperando el impacto que nunca llegó. Era la primera vez que Sakura no reaccionaba brutalmente contra él. Se sintió tranquilo, cálido y adormitado, estaba a punto caer en un profundo sueño a causa del cansancio cuando las palabras escaparon de sus labios.

―Le he dicho… prácticamente… que lo mataría si algo te sucede

―¡¿Qué?! ―Sakura se separó de él mirándolo atónita―, ¡¿Por qué?! ¿Eres idiota?

Naruto se despabiló inmediatamente al sentir el golpe en su cabeza. Se talló insistente hasta que el dolor comenzó a desaparecer.

Sakura se cruzó de brazos, él suspiró derrotado. Sabía que había hecho mal pero no se arrepentía.

―Lo sabes ¿no?

Los ojos verdes se posaron en él, esperando pacientes la excusa para hacer tal tontería.

―Sakura, no puedo ni siquiera describir lo que eres para mí…

Ella volvió a tranquilizarse después de haberlo escuchado y hacer un ejercicio d respiración que había aprendido en el tiempo que estuvo con Naruto.

―No tienes por qué decirlo ―destensó sus brazos que se encontraban firmemente cruzados sobre su pecho―, creo que lo entiendo porque… tu eres lo mismo para mi Naruto, pero eso no quiere decir que vayas a decirle al Kazekage que si me pasa algo lo vas a matar ¿Sabes lo que significa verdad?

―¡Por supuesto! No soy tan estúpido como piensas―suspiró exhausto y nuevamente se recostó en el tejado―. Pero no importa, creo en él

―¿Tú también? ―susurró.

―¡Claro que yo también, soy su amigo!

Su comentario más bien había sido una reflexión para sí misma sobre las palabras de Temari y Naruo acerca de Gaara, daba gracias a la inocencia de Naruto por no darse cuenta de ello y no hacer preguntas al respecto, no estaba de humor para hablar sobre su interrogatorio mental. Naruto creía en Gaara aunque no dudaría en hacerle daño si algo le ocurriera a ella. En verdad Naruto era alguien extraordinario.

―Será mejor que regrese a Konoha

Se sintió extraña, como si un remolino atacara su interior, Sakura no quería despedirse, quería aferrarse a él, era la única parte de su vida en Konoha que tenía consigo. No deseaba separarse de él, al menos no cuando recién había llegado.

―¿Por qué no te quedas a cenar?

―¿Eh? ―respondió consternado.

―Bueno, podrías quedarte y mañana regresas a Konoha, no tienes prisa ¿no?

Naruto sonrió ampliamente y se rascó la nuca nervioso.

―Solo si cenamos Ramen

―Nunca vas a cambiar ¿verdad?

―No ―contestó con una sonrisa burlona.

Y no quería que lo hiciera, aunque nunca tendría el coraje suficiente para decirlo en voz alta. Naruto había ido para darle esperanzas, no todo estaba perdido, había personas que se preocupaban por ella aun estando lejos y una de ellas siempre sería Naruto, demostrándole en cada momento de su vida lo importante que ella es para él.

¿Ella podría llegar a tener algún sentimiento hacia Gaara en el futuro? O ¿Algo parecido a lo que tenía con Naruto? O ¿Lo llegaría a amar como lo hizo con Sasuke? No lo sabía, pero valía la pena intentarlo.

.

.

.

CONTINUARÁ...


¡Hola a tod s! lamento mucho la demora, he estado algo ocupada en el trabajo pero me he dado un tiempo para continuar con esta historia aunque no se si les gustará este capítulo porque en sí no trata de Sakura y Gaara pero sentía que tenía que hacerlo de esta forma.

Bueno pasaré a responder los review :)

darkzuryan.- :O tranquila! Hahahaha aunque me pone feliz tu reacción hahaha! bueno cuando sepas me dices... y si, ellos son personas que no sentían ni siquiera aprecio por lo que el amor entre ellos va a nacer pero con el tiempo, nada se da de un día para otro a menos que heredes una fortuna jajajaja pero no es el caso...

Tomaré en cuenta tu consejo, aunque no se si sea pronto... bueno en fin. Esta capítulo más que nada fue sobre Naruto y su reacción ante el compromiso, creo que tenía que ponerlo porque él es parte importante de la vida de Sakura y aunque ella no lo admita influye mucho en sus decisiones.

Espero te guste el capítulo.

Muchos saludos. Adiosin :D

Guest.- Aw muchas gracias! Debo decir que mi pareja favorita es el NaruSaku jajajajaja pero estoy abierta a otras posibilidades y pues se me ocurrió esta historia así que la escribi :) Espero te siga gustando y te avisaría pero no se como jajajaja tienes cuenta en FF? si es así puedes seguir la historia o ponerla como favorita y un sin fin de cosas.

Espero te guste el nuevo capítulo

Muchos saludos :D

Yoko Ono.- ¡Hola! He decidido escribirte en español ya que dijiste que no importaba y tenías quien te ayudara, aunque si se te hace dificil con todo gusto puedo ponerlo en alemán (usando google traductor jajajaja hago un poco de trampa)

No lo sientas! Para nada es algo malo me da mucha alegría que puedas leer mi historia n_n espero que te siga gustando aunque este capítulo no fue GaaSaku totalmente hahah pero quise centrarme en la relación Naruto-Sakura :)

Muchos saludos y apapachos.

Ki.- ¡Hola! Claro! Eers uno de mis lectores :) Me da mucho gusto que te agrade el fic :D y espero llenar tus expectativas!

Muchos saludos :)

nagore.- ¡Hola! Aw muchas gracias! Si, poco a poco vamos ir viendo como evoluciona la relación de Gaara y Sakura, solo hay que ser pacientes :). Espero te guste la conti

Muchos saludos!

ALESSANDRA L.- Hola linda! Claro que los tomo en cuenta a todos los comentarios, es el motor de esta historia :)) Y pues les hago caso a todos, a veces son comentarios buenos, a veces malos y muchas veces son críticas constructivas así que solo hay que recibir todo ya que cada quien tiene su opinión al respecto de la historia n_n

Muchas gracias por tu aceptación en el largo de los fics hahahaha a veces no puedo hacerlos largos otras veces si, pero tampoco quiero hacerlos muy extensos porque cansa al menos a mi me pasa eso, llega el momento en que me aburre un poco hahaha, bueno como siempre me da mucho gusto tu comentario.

Muchos saludos y apapachos.

Quiero agradecer en especial a quienes dejar su hermoso comentario, cada uno de ellos me alegra el día ...ying-yang22, harunoakatsuki, anzumazaki16, Sakura Hatsu, , darkzuryan, JeanyDeiXzz, SuzyFei09, Minene Uryuu, lirilara1993, ShekinaShalomG, Guest, Yoko Ono, Sarakerim, Lauri-chan, Bloddy cherry, vampire andrea, vampire andrea, Sabaku no Adhii, MSC2, Sakurita no sabaku, ALESSANDRA L, Pipra...

También quiero dar las gracias a los anónimos que se pasan a leer el fic como ninjas jajajaja y a quienes agregan a la historia como favoritos y a su servidora :D Me da mucha alegría.

Muchos saludos, apapachos y besos para todos ustedes :D

Nos leemos en la próxima.

Adiosin !