Yyyyy… nuevamente sigo viva, luego de… me da miedo ver desde hace cuando empecé esto… shame, shame.
Disclaimer: nada es mio, etc etc, no gano dinero con esto, solo me hace feliz poner a este par en situaciones peliagudas.
IMPORTANTE: borré un par de capítulos que ya había escrito, porque no me gustaban y punto, feos capitulos viejos, me gusta el 1, así que adiós a todos los caps, los voy a rehacer. Así que si, el 2 no es lo que era antes.
RESUMEN: Harry Potter y Draco Malfoy desaparecen en pleno vuelo en un partido de Quidditch, sin saber donde se encuentran o cómo volver descubrirán que no importan las diferencias, si no las similitudes…
Advertencia: Slash, yaoi, nada R o +18, pero puede haber sugerencias y se van a sentir incómodos si no les gusta ese asunto, así que shoo shoo a los niños y niñas inocentes del mundo.
-Bal bla- diálogos
"pensamientos" a menos que se use dentro de un diálogo ejemplo: - oh si claro "pensando" como digas-
elfico[bla bla] jeje n_n elfico.
CAPITULO 3.- La última Casa acogedora al este del Mar
-Donde en la Tierra Media. Bien… creo que necesitamos unos minutos para dialogar. A solas- Malfoy tomó a Harry del cuello de su equipo de Quidditch y tiró de él hasta que rompieron el círculo de elfos, que les siguieron mirando, hubo algunas cejas arqueadas pero ninguno se movió a interceptarlos. Y era obvio por qué, tenían caballos, los niños no ¿a dónde podrían huir que no les fuera posible alcanzarlos? ¿al cielo? además de que eran un par de niños desarmados, incluso los elfos más desconfiados se sentirían algo mal por desconfiar de dos niños humanos.
-Malfoy, Mal.. Draco ¡me estas ahorcando!- le dió un golpe al rubio con su palo de escoba para librarse del agarre. El Slytherin no se veía muy bien, algo pálido y preocupado. Harry debía admitir que también se sentía algo inquieto luego de ese asunto de la Tierra Media ¿Qué era la Tierra Media? -Caímos por un agujero de conejo- murmuró pensativo.
-¿Qué? Potter, qué tonterías balbuceas sobre roedores. No, eso no es lo preocupante. Mira, esos, lo que sea que sean, no existen en registros del mundo mágico- susurró y señaló al grupo extraño. -Deben ser alguna especie de criaturas peligrosas ocultas en su propia tierra bajo algunos hechizos especialmente fuertes-
-Muy bien, estamos en una dimensión de bolsillo con seres de orejas puntiagudas, donde también hay humanos, no parecen tan sorprendidos de vernos. Se puede aceptar eso ¿Les decimos que somos magos? si son criaturas mágicas tal vez puedan ayudarnos- susurró un poco más bajo Harry.
-¿Bromeas verdad? ¿Que no pones atención en historia? Los magos y brujas nunca han sido bien en civilizaciones de criaturas mágicas. Aun entre estos, no creo que el decir: Hola soy Harry Potter un mago de Inglaterra, ¿recuerdan Inglaterra? es ese sitio del que seguro se separaron y escondieron desde hace siglos por alguna razón; resulte muy buena idea-
-¿Tu crees? A mi me parecen buenas personas, eres prejuicioso con las criaturas mágicas- Harry les echó una ojeada por encima del hombro a los elfos que al parecer ya habían decidido que tomaban demasiado tiempo y caminaban hacia ellos.
-Claro, siempre hay tres posibilidades: nos queman, nos corren, o nos aceptan, las dos primeras son mas probables-
-Eres un sádico-
-Soy un Malfoy-
-Entonces ¿No decimos nada?-
-Exacto, nos dimos un golpe en la cabeza y no recordamos mas que nuestros nombres, no será difícil engañarlos, con el aspecto que traemos- Todo esto lo dijeron en susurros veloces.
- Muy bien.. err... niños...si son tan amables de contestar unas cuantas preguntas- uno de los elfos se paró frente a los jóvenes que se callaron de inmediato, no los habían escuchado venir.
-Claro- contestó Harry animado por que dieran el primer paso.
-No no no, tu cállate Potter, ¿Por qué habríamos de responder cualquier cosa? primero díganos qué… quienes son ustedes y ya veremos- habló el Slytherin mirando al elfo a los ojos de manera desafiante, Harry se puso ligeramente nervioso, los elfos ya no les apuntaban con los arcos considerando que un par de niños humanos no se les iban a escapar pero siempre era preocupante ser el posible blanco de esas armas.
-¿Dónde están sus padres?- siguió el elfo sin hacerle caso al rubio.
-¿Nuestros padres?- preguntó el Gryffindor desconcertado.
-Claro, no esperaran que les creamos que andaban solos por el valle ¿Que edad tienen? ¿doce años?-
-¡¿Doce?! ¡Quince!- contestó muy malhumorado Draco, una de las cosas que mas le molestaban era que lo evaluaran por su estatura, dado que él y Harry eran más chicos que el resto de quinto se veían de menor edad, pero no esperaba que unos totales extraños también les creyeran niños. "Draco, imbécil, te convenía que pensaran que tienen doce" ahí iba su ingenio Slytherin, atolondrado por un insulto.
-¿Quince? no traten de engañarnos- añadió el elfo con una mirada calculadora- En todo caso, mi nombre es Elladan, y el es mi hermano Elrohir- señaló al elfo a su lado.
-Draco Malfoy y Harry Potter, Un placer- contestó el Slytherin amablemente(para consternación y confusión del oji-verde)
-¿Y de donde provienen? traen ropas muy extrañas para niños mortales- rojo y verde no era algo muy común de ver.
-Errr- Harry y Draco se miraron uno al otro sin decir palabra.
-Miren- Dijo finalmente Draco tomando la palabra- a decir verdad estamos completamente perdidos ya que no somos de aquí, somos, de fuera-
-¿Se puede saber de que "fuera" exactamente?-preguntó Elrohir de manera inquisitiva, los chiquillos comenzaban a darle mala espina.
-Inglaterra- dijo Harry finalmente, el darle rodeos al asunto no ayudaría en nada al final de cuentas.
-¿Ingla.. que?- preguntó Elladan-¿Donde queda eso?-
-¿Ven? les dije que andábamos perdidos-Draco confirmó que su teoría era cierta, se encontraban en una tierra resguardada del exterior, una donde jamás habían oído hablar de Inglaterra.
-El problema es que no podemos dejarlos vagar por el valle- dijo Elladan para terminar de una vez con eso, ya se les había hecho tarde y debían llegar a su destino antes del anochecer, al ver el rostro confundido de los chicos agregó- es peligroso - "con tanto orco, wargo y lobo suelto por ahí, un par de niños desarmados prácticamente son un festín para las fieras", Elladan se estremeció internamente al pensar en el futuro que hubieran tenido de no haber pasado ellos por ahí, los elfos son seres altamente empáticos y sensibles a otros seres vivos, y la verdad es que un par de niños desprotegidos le causaba ternura y ansias de protección.
-Así que vendrán con nosotros-apuntó Elrohir- Vamos a la casa de nuestro padre, no creo que le incomode que le llevemos unos huéspedes más, es más cerca que los pueblos humanos- dijo divertido. -Ustedes necesitan algunos cuidados en esas heridas-
-Mmm.. el problema es que no traen caballos hermano, tendrán que viajar con nosotros-
-¿Caballos?-
-Claro! ¿es que creían que venimos caminando?, bueno, hay uno disponible pero es un poco brusco y no permitirá que lo monten los dos- agregó Elladan.
-Yo voy en él- dijo rápidamente Draco aprovechando la vacilación del moreno.
-Hey, no es justo-
-Vamos Potter, estoy seguro que no has montado en tu vida, que mejor que dejárselo a alguien experimentado- dijo haciendo alardes de grandeza.
-En todo caso él montará conmigo- dijo sonriendo Elrohir dirigiéndose a Harry que solo asintió con la cabeza, momentos después una comitiva de elfos se encaminaba hacía la casa de Lord Elrond.
-Son muy jóvenes para andar solos, aun si creyéramos esa idea de que tienen quince años ¿Qué motivos los traen por estas tierras?- susurró el elfo en el oído de Harry haciendo estremecer al moreno, si hay algo que son los elfos eso es: curiosos, son sumamente curiosos se fijan en los detalles, y este no se le pasó desapercibido.
"Lo pongo nervioso, un niño dulce aun" pensó el elfo para sí, observó con mayor detenimiento al joven que al parecer prefirió ignorar su pregunta: cabellos negro, ligeramente alborotado que le daba un aspecto adorablemente rebelde, piel suave, tersa, un poco dorada por el sol, sería perfecta si el niño no estuviera cubierto de rasguños y raspones. Aquello era algo que no terminaba de encajar. Ambos se veían lastimados, pero no tan sucios como para justificar semanas de viaje que les llevaría desde cualquier poblado humano. Y esas ropas. Los rasgos delicados señalaban realeza o tal vez sangre élfica, y lo que más llamaban la atención eran sus ojos, el elfo había visto pasar frente a sus ojos varias generaciones de mortales y elfos pero nunca se había encontrado con unos ojos como esos, verdes, extremadamente verdes, las esmeraldas palidecerían a su lado.
Miró de reojo al otro joven, ese parecía mas agresivo pensó recordando la manera en que los había enfrentado, sus ojos conectaron por un momento antes de que el rubio apartara la mirada con el ceño fruncido, grises, por los Valar, sus ojos parecían plata fundida, había visto muchos tonos de grises, los suyos y los de su hermano eran de un gris tormenta, pero ¿Plateados? ¿De dónde venían estos niños? cabello platinado cayendo sobre la piel pálida(NA: recordemos que se estrellaron contra el suelo, ni la gomina de Draco resiste eso) rasgos aristocráticos, verdaderamente será interesante descubrir el origen de esos dos, demasiado evasivos, y ligeramente recelosos. Le daba algo de tristeza pensar que pudieran ser parientes de los elfos, si así eran debían ser realmente jóvenes.
-¿No contestaras mi pregunta?- le dijo nuevamente al oído, tal vez si presionaba un poco el niño finalmente cedería; vio los ojos verdes brillar con algo de temor antes de que el joven se decidiera a decir algo.
-No sabemos cómo llegamos aquí- susurró quedamente, pero para el elfo fue completamente audible.
-Si pudieras explicármelo- volvió a susurrar al oído del niño.
-Yo...- no pudo terminar la frase ya que se quedó sin palabras ante la vista que se desplegó ante él.
-Bienvenidos a Rivendel- dijo uno de los elfos que se encontraban al lado del camino.
No había manera de describir la última casa acogedora al este del mar, era simplemente magnífica.
CONTINUARÁ...
