Dos
La primera noche del suceso, Marie no pudo conciliar el sueño, y tras sopesar pros y contras, decidió salir de su habitación y encontrar el origen de los quejidos.
Este provenía de la sala de estar. Si sus oídos no le mentían, el sonido se encontraba en la esquina izquierda del lugar. Aquella parcela de la casa, que ni bien llegar, le dijeron que era de suma belleza, por un reloj de magníficos acabados empotrado en la pared.
Marie, con la soltura dada por su misma memoria, prendió las luces y elevando un poco la voz, preguntó quién estaba ahí. Para su sorpresa no le hicieron caso, y el llanto solo siguió aumentando de volumen. En ese momento pudo estar totalmente seguro de que el sollozo era de una mujer.
A pausados pasos se acercó al lugar de los lamentos, pero… cuando el sonido se hizo aún más tenue, para sus sensibles oídos, escuchó una exclamación, y tras ello, repercutió el silencio.
Marie, extrañado, tanteó el lugar con el bastón que usó por miedo a trastabillar frente a un enemigo hecho de penumbras; y… aun con eso, no encontró nada. Absolutamente nada ahí y el resto de la habitación.
Extrañado, al final volvió a su cama, pero con sus sentidos más despiertos y el sueño diluido.
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Obviamente, el evento volvió a repetirse.
¿Esto es K (plus)?
Pues sí, creo que sí. A final de cuentas, recuerdo que mis hermanas leían cuentos de terror infantiles de niñas. En este caso creo que no puse ningún detalle mórbido, nada que sea realmente muy fregado, así que... ¿por qué no?
¿A alguien le gustó el episodio?
