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Disclaimer: "Five Nights at Freddy's" no me pertenece, es propiedad intelectual de Scott Cawthon. (Se revolcaría en su tumba al leer esto). Los diseños tampoco me pertenecen, sino que son propiedad de la hermosa Myebi, de DeviantART.

Primavera Dorada

Capítulo 13: Verdadera promesa

Tex/Spring

¿Cuál es mi más lejano recuerdo? Aunque todo antes de llegar al local es muy borroso, aún soy capaz de recordar mi primer año de actuación, a pesar de que era la única mascota del establecimiento las personas solían decir que tenía un rendimiento fenomenal para mi edad, siete años. Quizás porque los humanos solían ignorar el hecho de que nuestra capacidad de aprendizaje es mayor… Además que aquel entonces el tener ese tipo de actos era una idea muy nueva. En mi segundo año de servicio me llevé la sorpresa de tener compañeros, eran algo más pequeños que yo y seguían bajo entrenamiento; más agradables de lo que pensé.

Todo eso cambió por el accidente… el evento que más odio recordar y un grave error que me tomó años en aceptar como realidad.

Hacía ya un tiempo que un grupo de adolescentes se dedicaba a molestar a otro más pequeño todos los días, era estresante pero podía soportarlo… hasta que un par de ellos subieron junto al niño al escenario donde estaba. Me alejé en señal de advertencia pero siguieron acercándose, hasta el día de hoy desconozco la razón de porqué lo hice pero me defendí, quizás tenía miedo, estaba más estresado de lo normal, odiaba a los humanos o sólo fue un reflejo natural ante una "amenaza". No recuerdo con claridad lo que sucedió luego… nunca había visto tanta sangre, recuerdo haber dado una corta mirada a mis compañeros quienes parecían tan horrorizados como todos, desde ese día supuse que nada volvería a ser lo mismo para mí.

Nadie me perdonaría por eso.

Ese día marcó el final de Spring.

.

He tratado en vano de dormir, puesto que era lo único que hacía para evitar la desesperación e ira de recordar el suceso que ocurrió años atrás, motivo por el cual decidieron tenerme encerrado y encadenado… por siempre, o al menos hasta que supieran cómo deshacerse de mí. Aún no puedo creer que yo mismo haya hecho algo tan horrible como eso.

Tiré de mis dos orejas con fuerza, buscando que el dolor me distrajera de aquellos pensamientos. Di la vuelta en el suelo de concreto para una posición más cómoda, las cadenas en mis pies sonaron con mis movimientos. Suspiré, antes solía no bajar nunca al sótano… pero ahora es el lugar donde estoy siempre, hay un par de luces junto a un montón de telarañas y polvo así que al menos puedo ver.

Pensar que alguien como yo haya terminado en una situación tan miserable… hace que me hierva la sangre. Golpeé el piso con todas mis fuerzas sintiéndome impotente. Todo sería más sencillo si muriese… no tendría que soportar todo esto.

¿Estás bien? — Una voz suave a infantil hizo que levantara la mirada rápidamente.

¿Quién eres…? ¡Lárgate de una vez! — Intenté enfocar mi vista pero era imposible distinguir entre las sombras una figura. No obtuve respuesta. — Si no vas a irte al menos muéstrate.

Vi una pequeña figura salir detrás de uno de los pilares, tranquilamente se acercó lo suficiente a mí para que la luz lo iluminara.

¿Te dolió, verdad?

Parpadeé un par de veces, mirándolo de pies a cabeza. De todas las mascotas que recordaba, nunca antes lo había visto a él… o no, quizás si lo había visto pero en ese entonces era un bebé, ahora parecía tener unos cinco años, el tiempo justo que he estado aquí. Era un oso de pelaje dorado pálido bastante claro característico de su edad, lo más probable es que ambos pertenezcamos a la misma especie: Gold. Lo curioso es que tiene ambos ojos verdes.

Eso no es tu asunto. Hazme el favor y… — La oración se quedó a medias cuando tomó la mano con la que había golpeado el piso y se quedó viéndola fijamente. — ¿Qué estás hacien-? — Comenzó a acariciar el dorso mi mano suavemente con la suya.

Sana, sana, colita de rana~ Si no sana hoy, sanará mañana. — Le dio un beso y me miró con una sonrisa. — ¿Ya te sientes mejor?

¿Ah…? Eh… — He asentido confundido ante su desinteresada piedad conmigo. No logro entenderlo, ¿Por qué se preocupa tanto por un daño que yo mismo me causé? Con hacerme sentir mejor no conseguirá nada…

¿Cómo te llamas? Soy Goldie Freddy. —…Eso quiere decir que él y Freddy son "familia", ¿No es así? Era todo lo que necesitaba saber, de seguro en el fondo es igual a todos ellos.

Meh, no es tu asunto. — Me giré sobre mí mismo sin levantarme y le di la espalda.

¿Te llamas Ted?

He dicho "meh".

¿Tex? ¡Tex! Me gusta tu nombre, Tex te queda muy bien, ¿Sabes? — Sorpresivamente me abrazó por detrás haciendo que me sobresaltara y me levantara.

¡N-No hagas eso! Me hace sentir… incómodo… — Gruñí comenzado a molestarme.

Pero… es lo que hacen los amigos… — Murmuró mirándome con un poco de tristeza.

Deja de decir estupideces, ¡Yo nunca voy a tener amigos, ¿sabes?! — Se me quedó viendo fijamente y luego miró al piso unos momentos, estaba a punto de añadir algo cuando habló.

No digas eso… yo puedo ser tu amigo… pero… eres un poco malo…

Él podía no saber lo que estaba diciendo, pero de todas formas, ¿Y si ese era el problema…? En serio… otros me ven como si fuera malo o cruel… yo no quería eso, al contrario. Aunque quizás quisiera cambiar, no sabría cómo hacerlo. Siempre he hecho todo de la misma manera, no me imagino cambiar mi forma de ser de un día a otro y… creo que si lo hago otros me mirarán extraño ya que piensan que no tengo sentimientos.

Es imposible, las cosas nunca cambiarán, no puedo remediar mis acciones.

Retrocedí hasta la pared, recargando mi peso en ella hasta deslizarme y quedar en el suelo. Pensar en mi soledad me deprime, siento un nudo en la garganta.

Seamos realistas, Goldie, ¿Quién quisiera un amigo como yo? — Bajé la cabeza para evitar verlo. — Sólo hay soledad para mí.

Bueno… — Lo escuché caminar hacia mí y luego me abrazó. — Si estoy contigo no estás solo, ¿O estamos solos?

Desvié la mirada aguantando por poco las ganas de llorar, aún tenía que mantener la dignidad frente a este niño, pero de todas formas una débil lágrima se escapó de mis ojos.

¿Te lastimé, Tex? N-No era mi intención… — Volví a verlo mientras miraba mi mano. — N-No llores…

Yo nunca lloro, además ese golpe no es para tanto. — Me limpié la mejilla tratando de recuperar la compostura. — Y no me llamo, Tex, soy Spring Bonnie.

¿Es… Espin?

Spring.

¿Ezping?

Vaya… — Murmuré. No pensé que mi nombre fuera complicado de pronunciar para un niño. — Digamos que puedes decirme Tex, pero sólo mientras aprendes mi verdadero nombre.

¡Sí! ¡Ya verás, Tex, seremos los mejores amigos por siempre! — He sonreído débilmente. Eso lo dudo, pero hagamos el intento. — ¡Te gustará conocer a mi hermano y sus amigos!

Ya lo conozco… pero no me llevo bien con ellos.

¿Por qué? ¿Son malos contigo?

Algo así, hice algo malo por accidente en el pasado y aún no lo han olvidado.

Si fue sin querer, quizás si hablas con ellos…-

Algunas cosas es mejor dejarlas en el olvido, al menos por ahora.

No sé… — Giró la cabeza a un lado pensativo.

Bostecé, a lo que Goldie terminó copiando mi gesto.

Quizás… es hora de que vayas a dormir…

Pero quiero seguir hablando contigo… esperaba que también pudiéramos jugar… — Ha mirado al suelo, triste.

Podemos jugar mañana…

Bostecé nuevamente y me acosté en el suelo, junto a la pared. Ahora me sentía más tranquilo así que no había duda de que podría dormir sin problemas. Cerré los ojos por un momento pero los abrí al sentir alguien junto a mí, era Goldie quien se acostó también a mi lado. Estuve a punto de preguntarle por qué lo hacía, sólo que decidí no hacerlo por ahora. De todas formas, era agradable tener la compañía de alguien, no dormía con alguien desde hace tanto que no lo recordaba.

Las cosas no fueron nada mal los últimos días, que luego fueron semanas, meses y años. Realmente apreciaba tener a Goldie como mi amigo, era casi un hermano menor para mí, con él cerca no tenía tiempo para pensar en lo que había ocurrido antes, sino que debía vivir en el presente para seguirle el ritmo. Cada vez que Goldie tenía una pregunta no dudaba en venir a mí para que la respondiera, aunque algunas de ellas eran muy complicadas y extrañas, este mundo era algo que su inocencia no llegaba a comprender del todo. Aún recuerdo esas ocasiones cuando me alentaba a que comiera, a veces, por deprimirme me faltaba apetito pero estando él no había un día donde no tuviera que comer aunque sea un poco.

Al principio solía comentarme de que su hermano y sus amigos estaban preocupados por él, pero poco a poco pareció que comenzaban a confiar indirectamente en mí, era raro verlos de todas formas, sólo venían cuando Goldie pasaba demasiado tiempo conmigo. Aun así, siempre estaba atento a todos sus movimientos por si acaso.

Más o menos así fue durante cuatro años, hasta que uno de esos días, llegó la noticia que cambiaría mi vida. El local cerraría, los empleados comentaban de algo referente a un asesinato y además de estar cortos de presupuesto. Las mascotas serían compradas por un local afiliado en caso de necesitar reemplazos para sus mascotas actuales. A excepción de mí, ya que consideraron que lo mejor sería retirarme del negocio del espectáculo infantil por mi carácter, me llevarían a un lugar temporal y en caso de que nadie se interesara… todo terminaría.

Yo sentía miedo, pero más que nada… sentía tristeza. Miedo por no saber qué iba a suceder y al cambio. En cuanto a mi melancolía, era por Goldie… estaba seguro que nunca más volvería a verlo, quizás yo moriría y así el crecería sin recordarme, pero ¿Quién lo garantizaba? No estaría ahí para protegerlo, no podría guiarlo nunca más. Era el final de nuestra amistad, ¿Por qué tan rápido? Se me hacía un fuerte nudo en la garganta al pensar en ello. Nunca en mi vida había sentido que el tiempo pasara tan lento y me sentía desolado.

Levanté la visa, sin ver a ningún lugar específico del sótano. Estaba acostado en el suelo boca abajo. La tenue luz iluminaba algunos lugares de la habitación, más las esquinas seguían siendo tas oscuras cómo siempre. Suspiré al oír unos pequeños pasos acercarse desde las escaleras, era él como siempre. Me pregunto si ya sabrá lo que sucederá con nosotros…

¿Tex…? — No he respondido. Sus pasos finalmente se han detenido frente a mí, cubrí mis ojos con mi antebrazo para evitar verlo. — Tex…

Es mejor que te vayas… quizás dolería menos de esa manera… — Sentí como se arrodillaba para estar más cerca de mí.

No quiero que estés triste. — Comenzó a acariciar mi cabeza con una mano. — No me gusta verte triste…

No volveremos a vernos nunca, es nuestro final… y quizás… mi final también… — Murmuré eso último para evitar preocuparlo demasiado, por suerte pareció no escuchar.

¿No puede ser un buen final?

N-No…

Yo creo que sí… Si fuéramos felices separados… sería un buen final, ¿Verdad? — Lo miré y sonreí con tristeza.

¿…Cómo voy a ser feliz… sin ti…? Eres… mi único amigo…

Tranquilo Tex, todo estará bien. — Me ha sonreído. — Volveré a ti… — ¿…Cómo puedes sonreír… en un momento así?

Pero…

Vendré, es lo que hacen los amigos.

Me senté en el suelo y lo alcé, abrazándolo, a lo que me correspondió. No sé si es una falsa promesa pero realmente deseo creer en ello, no sé si mi nueva vida vaya a ser desagradable pero quiero recordar lo que he vivido con él aquí todos estos días. Nunca sé cómo lo consiguió, pero fue capaz de hacerme feliz.

Cuando me marché no tuve si quiera tiempo para despedirme, sentí que todo fue muy rápido. Fueron momentos difíciles de mi adolescencia a adultez, pasaron años hasta que socialicé con otros pero en ese entonces no era el mismo, mi carácter se había vuelto más tosco y frío, como si no sintiera nada. Aprendí a convivir mejor con las reglas de los humanos, aunque en algunas ocasiones terminé agrediendo a más de uno y no sólo a humanos, cualquier ser que se metiera en mi camino lo pasaría muy mal. Ese es el motivo de las cicatrices en mi cuerpo, también la falta de mi oreja derecha se debe a ello. Al principio solía perder, pero con el tiempo vino mi fuerza y podía defenderme e inclusive ganar.

Los nuevos encargados de cuidarme tenían miedo de mí y quienes ya me conocían sabían que debían respetarme. Fue ahí cuando me apodaron Springtrap, no sé lo que significa pero no me molestaba, era un nombre adecuado ya que no era Spring.

Aunque debo admitir que nunca me gustó la idea de que todos me temieran…

En cuanto a Goldie, lo recordaba con cierta nostalgia, para mí era un hecho que no volvería a verlo jamás, era un lindo recuerdo. Cuando el local donde vivía se incendió, fue una sorpresa saber que iría temporalmente a un local de la misma franquicia del pasado. Había escuchado del cierre y reapertura así que era obvio que serían diferentes mascotas, sería un fastidio enorme tener que tratar con esos animales mimados que sólo saben bailar o cantar tonterías.

S-Samishii… p-pero llámame Golden Freddy o… sólo Goldie, e-está bien… creo… Me alegro de c-conocer-te… — Una voz mucho más suave que todas llamó mi atención.

Era imposible… pero cuando lo vi no tuve duda, su voz era diferente al igual que él pero lo era, era Goldie. No sabía muy bien cómo actuar o sentirme, así que actué según mis sentimientos… No era necesario ser agresivo con él, estaba seguro que me entendería, él era el único.

Springtrap. — Dije viéndolo fijamente. — Pero sólo tú puedes llamarme Tex.

Tex… — Murmuró él, como si realmente pudiera recordar algo.

Las cosas estuvieron calmadas… aunque tenía que admitir que era extraño al estar cerca de él nuevamente, en ocasiones estuve algo tímido cuando se acercaba y en otras sentía la necesidad de acercarme demasiado a él. No entendía el por qué pero era raramente feliz con Goldie cerca, feliz de una forma muy diferente a la de hace unos años, pensé que se debía a que había cambiado… e inclusive lo consideré… lindo y… tierno, llegué cuestionarme varias veces por el último comentario pero… era algo que no se me salía de la cabeza.

Y todo fue de mal en peor cuando me alteré y fui a confrontarlo por su repentina lejanía de mí… Lo último que deseaba era que él también dijera odiarme al igual que la mayoría, lo que tuviera que decir lo obligaría a decirlo de una vez, sin esperas.

Tex… t-tengo algo que… decirte… — Goldie se veía demasiado nervioso, miraba al suelo e inclusive estaba temblando.

Lo sé. — Adelante, no lo creeré hasta que no lo escuche.

N-No… es… — Respiró profundamente a la vez que apretaba los puños. — Es… que tú…

Sólo dilo. — Entrecerré los ojos, anticipando sus palabras.

—…me g-gustas… — Murmuró antes de levantar la vista hacia mí, estaba sonrojado y hasta parecía a punto de llorar.

Tardé un par de segundos en notar lo que sucedía.

Imposible, yo… pensé que diría algo completamente diferente, creí que… no puede estar sucediendo. Esto había sido muy repentino para mí, ni siquiera sabía cómo responder. Goldie no me gustaba, él no podía gustarme… no funcionaría, ¿Cómo funcionaría? Éramos completamente opuestos y si no funcionaba acabaría por perder al único que se había preocupado por mí. Odiaba admitirlo pero tenía miedo.

No tenía ni idea de qué decir así que dije lo primero que se me ocurrió. Gran error.

Goldie. — No había emoción alguna en mi rostro. — No siento lo mismo por ti, lárgate.

Vi como cerraba los ojos y caían algunas lágrimas, no dijo nada más, giró rápidamente y se fue corriendo.

Eso último que dije fue horrible y lo sé, pero al oírlo me sentí tan desconcertado que no pude decir nada más, maldita sea fui y seré un idiota. Tiré de mi pelo con fuerza a la vez que me apoyaba en la pared con una mano, de todas las cosas que pude decirle tuvo que ser eso… Quizás debería… No, será mejor mantener la distancia por ahora, él sólo está confundido y sé que se le pasará. Ya tendré tiempo para disculparme por mi error.

¿Confundido? Goldie siempre supo mejor que yo lo que sentía, él estaba demasiado seguro de ello.

Aunque yo era siempre firme en mis decisiones que él estuviera ignorándome la mayor parte del tiempo me desesperaba. Incluso a pesar que creí que no era capaz se sentir dolor aquello me dolía e inclusive me entristecía, también me enojaba conmigo mismo por hacerlo llorar. Sentir todo a la vez era frustrante, ¿Qué era lo que quería lograr? Obviamente quería estar cerca de él pero, ¿De qué manera…? ¿Y si él me gustara…? Estaba demasiado absuelto en mis pensamientos como para actuar.

Todo eso se respondió cuando conocí a lo que parecía ser la "contraparte malvada" de Goldie, él era mucho más persistente y no aceptó un no por respuesta, al principio fue muy extraño pero llegué a entender más o menos. Luego de auto-amenazarse con un cuchillo me explicó todo lo referente a él y Goldie, realmente había sido un alivio que no me odiara.

Te enseñaré un par de cosas, Spring. — Sonrió de lado. — Primero: No te tengo miedo.

Tenía la guardia demasiado baja y no esperaba que me inmovilizara contra la pared con un cuchillo para besarme, al principio me sorprendí, quise apartarme pero cedí mucho más rápido de lo que esperaba, sólo cerré los ojos y me dejé llevar como idiota ¿Qué demonios estaba jugando? Ni yo mismo era capaz de creerlo. Casi me molestaba que me estuviera gustando y para empeorar terminé imaginándome cosas…

Cuando se separó de mí sentí su mirada de satisfacción al ver mi reacción.

Segundo: No somos tu hermano. — Rio y se marchó como si nada. Así de simple.

Me había atrapado.

Aún no tenía claro lo que sentía pero tomé la decisión de arriesgarme. No quería que se arruinara nuestra amistad pero, sólo quizás podríamos intentarlo de todas formas. Y si fallaba, no necesariamente terminaríamos odiándonos. No sabía si lo estaba haciendo porque realmente me gustaba Goldie pero no quería pensar demasiado en ello, quería besarlo y que esta vez él fuera consciente de ello, quería hacerlo y ya sin pensar qué sucedería luego.

Eso hice y no me terminé arrepintiendo ni un segundo.

.

.

Abrí los ojos terminando de tocar la flauta, las dulces y armoniosas notas no tardaron en desvanecerse dejando un tranquilo silencio. Miré a Goldie, quien descansaba plácidamente apoyando su cabeza en mis piernas.

A decir verdad… amaba ver su rostro libre de toda preocupación por lo cual llevé mi mano y acaricié su mejilla con suavidad, además que no pude evitar murmurarle la parte del final de la canción.

Me gusta tu voz… — Abrió los ojos viéndome con una sonrisa.

¿Te desperté? — Él ha negado. — Pensé que ya te habías dormido.

No tengo sueño… Tex. — Se talló los ojos, cansado. — ¿Tienes otro método para dormir?

Mmm… — Fingí pensar a lo que Goldie se sentó, interesado. — Ahora que lo recuerdo hay otra forma.

¿Cuál?

Me acerqué a él, tomé su mentón y lo besé. Lo sentí tensarse por unos segundos antes de relajarse, comenzando a corresponderme con timidez. Deslicé una de mis manos desde su cuello hasta sus orejas, se estremeció a lo que froté sus orejas y gimió. Aproveché para acostarlo en el suelo sin dejar de besarlo, lamí sus labios antes de separarme él. Viéndolo sonrojado y vulnerable me tentó a provocarlo más de esa manera.

Volví a besarlo esta vez con la boca abierta, su mano apretó un poco mi brazo cuando nuestras lenguas se juntaron. Gemía ahogadamente entre el beso y se aferraba con más fuerza a mí a medida que lo intensificaba. Nos separamos para tomar aire, Goldie ya estaba inclusive temblando y yo estaba empezando a excitarme así que me sentía ansioso.

Olvidé que está más sensible ya que tuvo su primera vez conmigo hace poco.

Me aseguraré de cansarte bastante, Goldie. — Murmuré con voz ronca y vi como su rostro se sonrojaba aún más.

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Especial 6 – Aprendiendo

Nota: Todos los especiales están ambientados en el pasado. La gran mayoría suceden en Fredbear's pero en esta ocasión ocurre en Freddy's Fazbear Pizza.

Goldie.

Estaba con mi hermano en la oficina del guardia de seguridad, apenas comenzar la noche me habían traído aquí sin decirme nada y ahora Freddy caminaba de un lado a otro claramente nervioso. Y ahora que lo pienso… siempre me pregunté porque no volvieron a contratar un guardia nocturno semanalmente.

Yo estaba sentado en la silla del guardia mientras observaba como Freddy continuaba caminando de un lado a otro sin detenerse y en ocasiones me miraba de reojo pero luego volvía a mirar al suelo. Suspiré, esto estaba comenzando a ser muy aburrido…

Freddy… ¿Qué hacemos aquí? — Él suspiró y volteo a verme directamente.

Verás… En unos días cumplirás 15 años y… — Se rascó la nuca, nervioso. — Hay algunas cosas… que tengo que explicarte…

¿Cómo cuáles? — Pregunté ilusionado, siempre amaba cuando mi hermano explicaba algo.

Como se hacen los bebés… — Mi sonrisa cambió a confusión.

Pero… ¿La cigüeña no…? — Él ha negado. — Oh…

— "¿Está hablando en serio? Nos mintieron."

— "Habrán tenido buenos motivos, Golden."

Freddy, aquí está lo que me pediste. — Foxy entró por la puerta izquierda dándole una revista a Freddy. — No lo vayas a traumar tanto.

Gracias y… haré el intento. Espera, ¿Qué sucede aquí?Puedes irte, Foxy.

¡Pero yo quiero ver!

Ni hablar. Ya sabes suficiente de esas cosas. — Lo empujó fuera de la oficina y presionó el botón para cerrar la puerta. Me límite a quedarme callado y encogerme en la silla, empezándome a sentir nervioso. Quizás esto no sea tan agradable de aprender. — Mientras antes comencemos mejor. Verás Goldie, supongo que ya sabes que las hembras son diferentes a los machos, ¿No?

Algo así… — Murmuré.

Pensé que quizás sería mejor que… lo vieras por tu cuenta… — Tomó la revista y comenzó a pasar las páginas, en un momento se quedó viendo unos momentos una página pero luego de sonrojarse la pasó rápidamente. — Mira esto. — Giró la revista para mostrarme.

Era la foto de una chica, estaba viendo su rostro pero luego bajé la mirada y noté que estaba desnuda. Me quedé viendo fijamente sin pensar en nada a la vez que sentía mi rostro calentarse hasta que reaccioné en apartar la mirada. Ni siquiera entendía porque me había avergonzado tanto repentinamente.

¿Qué… tiene que ver… eso…?

Para que papá y mamá tengan bebés ellos… tienen que tener sexo. — He girado mi cabeza un poco apenas nombró esa palabra, siempre que pedía explicaciones sobre eso nunca las obtenía.

Y… ¿Qué es… sexo?

Es cuando… es… — Miró a otro lado intentando buscar las palabras correctas. — Cuando… las personas hacen cositas…

¿Cositas…? — Repetí sin entender.

Sí, el macho y la hembra se besan y se abrazan mucho para que luego… — Suspiró. Pues… eso no parece algo malo.El macho ponga su… eso… dentro de la hembra y así ella quede embarazada. ¿E-Entiendes?

N-No… ¿Qué es "eso"…? — E-Esto se está volviendo muy raro… tengo miedo…

—…El pene… Algo así… — Hizo un círculo con su mano y luego lo atravesó con un dedo.

Parpadeé un par de veces procesándolo, caí en cuenta a lo que se refería y no pude evitar que se formara una imagen demasiado explícita de ello en mi mente. Está vez sentí como me sonrojaba con mucha más fuerza, no podía respirar y antes de que tuviera tiempo de preguntarme qué me sucedía repentinamente todo se desvaneció a negro.

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Goldie… despierta, bebé. — Empecé a abrir los ojos encontrándome con el rostro de Chica preocupada. — ¿Estás bien? ¿Te duele algo?

Estoy bien, Chica, no me duele nada. — Me levanté viendo confundido que ahora estaba en suelo del comedor.

Pobrecito, toma esto. — Me ofreció una taza con miel.

Oh, ¡Muchas gracias! — No dude en tomar la taza y beber un poco, amaba la miel.

No es nada, pequeño. — Volteó a un lado y su expresión se volvió fría. — Y Freddy, más te vale no volver a perturbarlo con esas cosas o te irá peor… y a ti también Foxy, fuiste su cómplice.

Tenía que saberlo tarde o temprano… — Murmuró Freddy a lo que Chica lo miró con severidad.

Vi que Freddy estaba en una esquina junto a Foxy, miraban el suelo y ambos tenían un chichón en sus cabezas.

Creo que Chica los castigó a ambos por enseñarme de que trataba… eso. Agradezco que haya respondido mis preguntas aunque dudo que me sirva de mucho en el futuro… y creo que tendré pesadillas referente a ello, ew.

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Notas del Autor/a:

Tenía que explicar el porqué de la reacción de Tex ante la confesión de Goldie o sino me iba a morir, perdonen al wonejo despeinado… él sólo tenía miedo de perder a su único amigo u_u (Y cómo pueden ver… Tex no quiere mucho que digamos a Golden xD ya que apenas lo mencionó, ¿Cómo creen que se sienta él en todo esto~?).

Y me la rifé con el especial, ya sé xD Es que se me ocurrió y tenía que ponerlo, Freddy best maestro de sexualidad (?)

¿Huelen eso? Se acercan los feels (O al menos mi intento de feels, ay).

(::) ¡Tomen unas galletas! (::)

Próximo capítulo: La mansa bestia

Saludos, xK1rarax s2