CAPITULO 12

NUESTRO TIEMPO

Te sucede algo Candice.-dijo el rubio mientras ella negaba pero lo cierto es que estaba ansiosa.

La verdad es que estoy pensando en cómo cambiara nuestra vida juntos.-contesto la rubia.-hay tantas cosas que organizar.

Yo quisiera vivir en Italia, tu sabes que mi negocio está ahí y pues.-ella asintió.-Pero sé que tú eres modelo y no puedo negarme a que estemos entre…

Ella negó.-La verdad es que vivir en Nueva York y estar viajando a Italia sería demasiado desgastante.-Albert la miro con desconcierto.-Yo tengo el deseo de que esta relación funcione, así que dé creo que lo mejor será estar

En Italia.-dijo el con un tono de voz bajo, lo cierto es que ella renunciara a esto significaba mucho para el rubio.

No quisiera que decidieras algo que te perjudique en tu carrera.-la rubia suspiro.-además aun así tengo que viajar a muchas partes.

Eso no importa Albert, yo encontrare la forma de poder trabajar en donde me encuentre y la verdad es que deseo que nosotros…-él estaba expectante.-tengamos un hijo pronto.

Albert la abrazo y le beso los labios con lentitud mientras el jet despegaba llevándolos a nuevos encuentros, que les harían la vida de hoy en adelante.


Madeleine suspiro nuevamente mientras Anthony miraba su tableta con los pendientes que tenía en la empresa.-vamos madre es mejor que te quites la nostalgia antes de que enfermes.

No es nostalgia hijo.

Entonces ¿ Qué es ?.- contesto el rubio mirándola con atención mientras su madre sonreía.

Algún día me comprenderás cuando seas padre y la verdad es que espero que sea pronto para poder conocer a mis nietos.-el rubio negó.

Estamos poniéndonos un poco melancólicos y no tengo la culpa de las decisiones de mi hermana menor.-contesto Anthony como siempre dándole la vuelta a la conversación acerca del matrimonio.

Entonces qué haces tanto tiempo con Rebeca.-el solo sonrió.-ella es una gran chica y si estas solo ahí pasando el tiempo vendrá alguien más.

No tengo apuro en que alguien más venga madre, nosotros somos adultos y sabemos perfectamente cómo funciona.-

Ustedes son irresponsables es eso.-el rubio la ignoro y se concentró de nuevo en su tableta.-el que vivan de esa forma un día en la casa del otro no significa nada bueno, es como solo conveniencia por soledad.

Entonces que es el matrimonio madre, creo que tiene un sentido muy común.-contesto el rubio.

No tiene sentido hablar contigo acerca de lo mismo, la verdad aprecio a Rebeca y deseo que encuentre a un buen hombre que la ame.-dijo ante la cara de sorpresa del rubio.

Yo espero que así sea, ella es una gran chica y además estoy casi seguro que así será con la alianza que ha hecho su padre con los Santander de España.-dijo Carl interviniendo en la conversación.

Ahora resulta que son mis padres contra mi soltería.-comento un tanto desconcertado el rubio.

No seas melodramático Anthony, pero lo que dice tu madre es cierto y además ya tienes 31 años.-soltó Carl.

Soy muy joven aun.-confirmo el rubio mientras llegaban ajenos a la conversación Candice y Albert.


Archie encendió un cigarrillo mientras pensaba que había hecho mal en su vida para sentirse de pronto un tanto miserable.

Recordar es volver a vivir, pero la verdad es que el no deseaba recordar nada de aquello que le seguía carcomiendo el alma.

No podría negar que entendía a su ahora ex prometida, casarse solo por un compromiso moral no era exactamente la mejor opción.

Involucraba muchas razones para caer en el completo fracaso…Archie suspiro hondo y negó con la cabeza, si algo podría recriminarse así mismo era su falta de valor.

Porque el en verdad amaba a Candice White, pero siempre su temor al rechazo y un poco la llegada de su hermano terminaron por dejarlo pasar…sonrió y deseo la felicidad de ambas mujeres.

El tiempo es el mejor aliado.-dijo al viento mientras daba una calada a su cigarrillo y trataba de concentrarse en todo aquello que debería de hacer, por ejemplo negocios.


Dios santo que bueno es verlos juntos.-dijo Carl sonriente y emocionado al mismo tiempo mientras abrazaba a su hija.

Padre es un placer verte tan contento.-contesto la rubia.

Cuando supe que tú estabas saliendo con este joven.-Carl suspiro hondo.-Pude respirar con alivio.

Albert se unió en un abrazo apretado con su suegro mientras las sonrisas no se ocultaban por la dicha de verles llegar a casa.-Ahora me toca a mí.-dijo Madeleine mientras saludaba a la pareja.

Mientras Anthony miraba expectante, pues era el único que se había dado cuenta de algo reluciente en la mano de su hermana.-Lo veo y no lo creo.

Camino hacia su hermana menor y la abrazo con gusto mientras le decía al oído.-felicidades hermanita.-ella le miro sonriente.

Tomemos asiento.-dijo Madeleine alegre mientras caminaban a la sala para hablar de las cosas que estaban por suceder.

Tomaron un vaso de limonada para refrescarse mientras Carl sonriente pregunta.-tengo duda de su visita tan inesperada.

Padre yo.-Albert le apretó el hombro mientras el daba a entenderle que él debía hablar.

Nosotros como ustedes saben estamos en una relación, que desde siempre deseamos fuera formal.-Madeleine miraba con atención a su hija, ella estaba feliz mirando embelesada al rubio.

Admiración es importante para unirse con un hombre…admirar a William Andrew era un buen punto.

Como anteriormente lo platicamos, su hija es mi prioridad ahora mismo y pues yo no pude contenerme para pedirle matrimonio.-Albert la miro con atención mientras le besaba la mano.-Ella acepto.

Carl se quedó ahí mirándoles como sorprendido, agobiado y melancólico, su pequeña niña ahora era una adulta que además de ser autosuficiente estaba por casarse con un buen hombre.

Y él sabía que era un buen hombre porque le conocía, era un tipo con habilidades innatas en los negocios, talentoso en el diseño, hombre cabal y de palabra.

Si de esos muy pocos que quedan en el mundo, la verdad es que ese era el hombre que podría merecer a su pequeña princesa…aquel bultito rosa que alguna vez tuvo el valor de cortar el cordón umbilical al nacer.

Suspiro hondo sintiendo una mano cálida apretarle su pierna y la mirada de amor de su bella esposa, alguna vez el mismo paso por esto pidió matrimonio a su bella mujer y bueno seguían juntos desde hacía más de 30 años.

Era feliz y claro que él deseaba una mejor vida para sus hijos.-Yo no tengo más que darles un abrazo y brindar por su felicidad…la champagne Marie…trae las copas que brindaremos porque mi bella hija se casa.

Candice se levantó y se unió en un abrazo conmovedor con su padre mientras Madeleine abrazaba a Albert, la rubia mostro con orgullo su dedo adornado por un bello anillo con una piedra exquisita que era un gran diamante.

Es precioso mi amor.-dijo Madeleine sonriente mientras abrazaba a esa hermosa niña que lleno su vida de amor.

Así que eres ya parte de mi familia…-comento Anthony abrazando a su ahora cuñado y Carl también hacia lo mismo.

La chica del servicio llego con la champagne mientras el mayordomo la extendía para que el amo la destapara y salió el corcho volando ante las carcajadas de alegría.

Sirvieron las finas copas del jugo delirante de burbujas y anhelante de ser bebidas…-Yo quiero brindar por mi hija, porque sé que es una gran mujer y estoy seguro que tu William Andrew no podrías haber hecho una mejor elección.

Los rubios se miraron ante la alegría del ambiente.-Salud.-dijeron al unísono mientras chocaban las copas y bebían alegremente.

Madeleine miraba a su hija con atención.-bueno y a todo esto ¿Cuándo será la boda?.-ambos rubios se miraron y suspiraron.

Yo había pensado que en este mes, pero por premura tal vez el próximo.-resolvió pronto Albert mientras Candice asentía.

Carl se quedó sorprendido y Madeleine igual, mientras que Anthony solo soltó uno gran Qué.

Que!...espero que no se casen porque ella esta.-

Nada de eso hermano, pero es lo mejor nosotros ya vivimos juntos y la verdad es que deseamos que todo sea formal.-confirmo la rubia.

Pues entonces propongo que la boda se lleva a cabo en la casa y que tu madre se encargue de lo que pueda.-afirmo Carl White.

Gracias papa, la verdad es que pensaba pedírtelo…-confeso con pena Candice.

Tu sabes que esta es tu casa y yo me sentiría muy orgulloso de verte bien casada hija, solo pónganse de acuerdo a cuantos invitados se atenderán y bueno la comida…

Madeleine intervino.-La música, el padre, los arreglos florales.-la verdad es que ese siempre fue un pequeño sueño personal, organizar una boda de ensueño para sus hijos.

Gracias mama, creo que contare contigo para esto.-dijo sonriente Candy.

Lo único que me pregunto es que como le harán con el trabajo de Candice, tú vives aquí ella en Nueva York.-soltó Anthony.

Hemos decidido que Yo me mudare aquí a Italia y pues estaré viajando cuando se requiera, lo cierto es que Francis está cerca así que.

Esa es una gran idea, han pensado en que tal vez más adelante Candy Red tendrá que despedirse de manera definitiva de las pasarelas.-comento Madeleine pues ella siendo modelo, tomo la decisión de dedicarse a su familia y no modelar para ver a su familia expenderse.

Hemos hablado hace poco de ello, creo que queremos tener hijos pronto y yo no tengo problema en tomarme mi tiempo, además tengo el negocio de Apple.

Albert tenía su abrazo alrededor de su menuda espalda, la verdad es que se sentía dichoso de estar con una mujer tan hermosa como ella…le amaba.

Yo no la he presionado, pero parece que Candice se lo ha tomado bastante bien.-comento el rubio.

La conocemos cuñado, la verdad es que sorprende que esta enana esté pensando como una mujer de verdad.-la rubia le miro con cara de enfado.

Pues creo que Rebeca compartirá mi felicidad, me daría mucho gusto que ella también encontrar al hombre de su vida.-

Y Vamos con la misma cantaleta…felicidades a los dos yo tengo pendientes que resolver les dejo.-sin más el rubio salió bien librado de los mismos señalamientos.

Se niega a casarse.-dijo Madeleine con pesar.-justo eso le decía hace un rato antes de que llegaran.

Yo sé que la ama aunque lo niegue y estoy seguro que pronto nos dará la sorpresa.-dijo Candice entusiasmada.

Bien y entonces irán a darle la noticia a tu mama William.-dijo Carl mientras el rubio asentía.

Planeemos una boda entonces.-dijo Madeleine sonriente mientras Candice solo miraba con amor a su ahora prometido.


Lucile Andrew casi cae de espaldas al recibir la noticia de la boda de su hijo el mayor, la verdad es que la chica le pareció encantadora y bueno con tantas buenas nuevas no le quedo de otra más que sonreír.

Es una bendición para una madre ver que sus hijos están por tener su propia familia Candice, mi hija Pauna al fin después de tanto negarlo estará con el buen George.-la rubia asintió.

Creo que ellos serán muy felices.-comento la rubia mientras Lucile asentía y Albert solo les miraba con atención.

Tu madre es una mujer hermosa, recuerdo que alguna vez fui a verle desfilar…ella ya no lo hace más.-Candice negó.

Mi madre opto por dejar la pasarela para estar dedicada a su familia, aun así recibe propuestas para hacerlo.-contesto la rubia.

Que cosas, tu haz pensando en dejarlo.-la rubia asintió mientras suspiraba hondo.-Creo que podrías compaginar ambas cosas, aunque mi hijo es algo celoso.

Madre.-dijo Albert con cara de severidad.

Cuando se enteró de que George su amigo de toda la vida e incluso amigo de su padre estaba saliendo con su hermana casi le cae en golpes.-contesto ella

No lo dudo, cuando nos dijeron que se casarían y esperaban un bebe casi se desmaya este hombre.-dijo la rubia mientras Albert solo negaba y se acercaba para oler su cabello.

Nos casaremos aquí en Italia en casa de mis suegros.-Lucile sonrió mientras asentía, la verdad es que eso le alegraba mucho.

Cuando me invitaste a pasar el fin de semana aquí en tu casa no pensé que sería para darme esta noticia, pero la verdad es que me siento contenta de saberte comprometido…-contesto la mujer de cabellos rubios sonriente.

Lo se madre, parece que era tu sueño ya vernos casados a todos.-ella asintió.

Si, solo que no dan tiempo para asimilar las cosas y bueno pues literalmente se casaran por meses de separación Pauna y tu.-dijo ella sonriente.

Seguramente se casaran en Londres.-Lucile asintió pues George ahí vivía y ahora también estaría Pauna en ese país.

Así es, solo que aun no entiendo bien si se mudaran a Nueva York por el trabajo de ella o es que estarán viajando.-el rubio negó, pues los negocios de George estaban asentados en Londres así que su hermana tendría que cambiarse a ese país y en cierta manera le tranquilizaba pues estarían en el mismo lugar.

Ella creo que tendrá que mudarse madre, a todo esto haz pensando en estar conmigo alguna temporada en Italia.-ella asintió.

Creo que si hijo, solo es cuestión de que me acomode con mis horarios tu sabes que con mis talleres de manualidades pues se me va el tiempo y además de eso mis amistades.-Después de que el padre del rubio falleciera Lucile tomo como terapia impartir talleres a sus amistades.

La verdad es que ella estaba la mayor parte del tiempo sola, sus hijos con sus vidas y ella en Londres, así que encontró la manera de mantenerse elocuente, ocupada y feliz.

Candice se dio cuenta de que Albert había heredado la sonrisa de su madre y la bondad de su corazón, ella trasmitía una paz encantadora, tal vez no se parecía mucho físicamente pero era un gran hombre producto de una gran mujer.


Los meses pasaron y pronto los medios impresos anunciaban una boda inminente, pues habían fotografiado a la modelo luciendo un portentoso anillo de compromiso de manera infraganti.

Lo cierto es que cuando la nota salió a la luz pública Candice pudo respirar con alivio y la verdad es que ella estaba feliz, completa y realizada en esa etapa de su vida.

Vivía con Albert en Nueva York por el momento y lo cierto es que ambos estaban descubriéndose uno al otro, no solo sexo, no solo rutina, algo más…formar una familia llevaba su tiempo.

La boda seria en Italia un mes después que la de Pauna, pues que a ella se le comenzaba notar el embarazo y no deseaba lucir con una prominente barriga como decía.

Al fin llego su día y Pauna dijo sus votos con devoción a ese hombre 12 años mayor a quien amaba profundamente y con quien deseaba pasar el resto de su vida.

George no podría ser más feliz, se casaba con la mujer que el despertó y pronto tendría un hijo producto del amor de ambos.

Lucile se sintió melancólica al ver a su pequeña ahora siendo adulta y formando su propia familia, recibió el brazo cálido de su hijo como consuelo.

Candice estaba contenta de ver a esa mujer que la contrato contraer nupcias y pensar que el mundo era tan pequeño, nunca se imaginó que su hermano precisamente se convertiría en el hombre de su vida.

¿ Qué sucede ?.- pregunto el rubio mientras ella solo recargaba su cabeza en su hombro, en ocasiones las palabra no son necesarias para expresar el amor y la felicidad.

Albert la abrazo a su costado y le beso la frente, aspiro su aroma…era grato tenerla a su lado.


Terrence miraba el monitor y pronto su hermano estaba ingresando a la oficina.-pensé que no vendrías.-dijo el castaño.

Lo cierto es que tenía que resolver algunos pendientes, además de que tengo unas chicas que ver.-contesto Archivald.

pensé que acudirías a la boda de Pauna Andrew.-el castaño negó mientras tomaba asiento.

No fui requerido para el evento, lo cierto es que tampoco creo que lo sea para cuando Candice se case.-dijo Archie mientras su hermano lo miraba con atención.

Sinceramente pensé que era una mentira.-

Lo pensaste o simplemente lo deseaste.-contesto Archie mientras el castaño le miraba con incertidumbre, la verdad es que no podría no pensar en esa mujer.

Lo desearía no mentiré, pero bueno es pasado y ahora solo deseo que Candice sea feliz.-Terry respiro hondamente.-Arruine todo con ella, además sé que William es un buen hombre y la hará feliz.

Archievald asintió.-Estamos libres, solteros y ricos.-los dos rieron de buena gana, pues los hermanos tomaron la noticia de su rompimiento con Annie como una buena oportunidad para mejorar como hombre.


El día de la boda más ansiada llego, el amplio jardín de la casa Blanca en Italia estaba hermosa adornado con muchas flores a tono y claro aquello hermoso como cuento de hadas.

El exquisito gusto de Madeleine y el aporte moderno de Candice hizo que la ambientación fuera perfecta para su día tan especial.

Candice no se había mirado aun en el espejo, pero esperaba verse linda…ese era su día…-Bien, espero que me digan como quede.

Ella había regresado a su espectacular rubio natural, se miraba hermosa con su vestido en color blanco de corte sirena con una cola pequeña, un escote sencillo y el velo cayendo libremente detrás de un peinado sencillo.

Estas perfecta hija.-dijo Madeleine conteniendo las lágrimas y suspirando hondamente, ahora no podría ponerse sentimental y que el maquillaje corriera.

Ven Candice mírate tú misma.-dijo Armand tomándola de la mano y colocándola frente al espejo.

Candice sintió que sus ojos se llenaban de agua mientras que todos le daban ánimos.-es que me siento tan…contenta…-dijo mientras tragaba en seco.

Venga anímate, que el novio seguramente esta ansioso esperando por ti…-le animo René mientras Frank era un fiasco pues lloraba como damisela en apuro.

Estas demasiado emocional.-dijo Rene tratando de calmarlo.

Lo siento Candice es que te ves hermosa…-comento el peliplata mientras ambos se abrazaban.

Carl entro y pronto tuvo que acomodarse el moño del smoking ante la bella visión de su niña vestida de blanco…sus ojos verdes se rosaron de agua mientras Madeleine le sonreía.

Estas…hermosa…-dijo con dificultad, mientras Candice miraba hacia el cielo tratando de no llorar.

Venga vamos.-dijo Madeleine mientras Carl tomaba a su hija y los demás se preparaban para ir al jardín.


Albert estaba justo debajo del arco de flores esperando a la rubia mientras sentía que el moño le apretaba, la verdad es que estaba nervioso su madre estaba ya derramando lágrimas de la emoción.

Suspiro hondamente mientras Tim le daba un codazo.-Vamos cálmate que dejaras viuda a la futura esposa.

Me está apretando este moño.-dijo por lo bajo Albert mientras Tim sonreía.

Y espérate a que te cases algo más fuerte te apretara.-ambos rieron por el comentario esporádico del rubio.

Pronto la música comenzó a sonar y Albert suspiro hondo mirando con emoción a la novia, la marcha nupcial comenzó a sonar ante la emoción de todas las personas presentes.

Desfilaron por delante Pauna, René y Rebeca como las damas de honor, detrás de ellas caminaba Madeleine del brazo de su hijo Anthony y por último la novia.

Albert sentía que el corazón se le saldría del pecho sobre esa emoción que sentía de verla ahí tan perfecta y prontamente suya para toda la eternidad.

Candice miro a su madre y le regalo una sonrisa mientras Carl sentía que las piernas le temblaban, era su niña y se casaría.

Vamos mi amor.-dijo Carl mientras caminaban a paso lento y al fin llegaban a un ansioso hombre…Albert tomo su mano.

Te entrego a mi hija para que la ames.-dijo Carl emotivo.

Así lo hare.-contesto el rubio mientras se tomaban de las manos y padre comenzaba con la letanía de la misa.

El rubio miraba con ensoñación a Candice y se preguntaba cómo es que ellos estaban ahí, tal vez el jamás la hubiese conocido si no es por su hermana…destino tal vez.

Suspiro hondo mientras el tiempo de decir sus votos llegaba, la tomo de las manos y la miro a esos bellos ojos verdes.-Yo William Albert Andrew te tomo a ti Candice Marie White Redford como mi esposa…-él tuvo que tomar aire porque la emoción le arrebasaba.

Candice sentía que podría morir ahí mismo…era inmensamente feliz con todo esto.-Hare todo lo que en mis manos este por hacerte la mujer más feliz de todas, te amare con mi corazón entero, estaré a tu lado en los buenos, en los malos y peores momentos…caminaremos de la mano hasta que dios lo decida…

Madeleine, Frank, Pauna y Lucile lloraban como magdalenas ante la declaración del rubio.

Yo Candice Marie…White Redford te tomo a ti como mi esposo William Albert Andrew, prometo ser la mujer que mereces…amarte con mi alma, cuidarte y acompañarte en todos los buenos, malos y peores momentos de nuestra vida…hasta que la muerte nos separe.

El padre asintió mientras los anillos estaban en cada dedo anular y todos respiraban aliviados…-Los declaro marido y mujer, lo que dios ha unido nunca lo separe el hombre…puedes besar a la novia hijo.

Albert se acercó a Candice mientras le besaba y los aplausos estallaban mientras todos se levantaban de sus sillas.

Pasaron de la mano para dirigirse al banquete, después de varias fotos con los familiares.-Albert la miro y sonrió.-Estas hermosa y estas lista para lo que sigue.

Totalmente esposo.-dijo ella mientras se besaban y caminaba por un pasillo para llegar a la pista central donde la música les daba la bienvenida.

Un aplauso para los nuevos señores Andrew White.-dijo el maestro de ceremonia mientras todos aplaudían y ellos caminaban por la pista sonrientes.

La música comenzó a sonar y bailaron su primer vals con una canción un tanto movida Lost in love de Air Supply, esa que alguna vez Madeleine la convirtiera en su canción de vals junto a su esposo.

Dieron algunos giros felices de esa noche y todas las nuevas noches que estaban por crear juntos, enamorados y felices de compartir una vida hasta que dios lo permitiera.

Albert la miro a los ojos.-Eres feliz Sra. Andrew.-ella sonriente le beso a los labios.

Inmensamente feliz a tu lado Sr. Andrew.-contesto mientras la música seguía tocando y las parejas pronto se arremolinaron a la pista de baile.

Carl y Madeileine sonrientes al ritmo de su vals, felices de ver a su hija con el hombre de su vida.

Antonhy de la mano de su ahora prometida Rebeca y es que al parecer él había tomado la decisión meses antes de todo lo que había pasado con su hermana, solo que guardo el secreto.

George junto con Pauna quien ya lucía una bella pancita de 5 meses, estaban dichosos y felices.

Frank camino del brazo de su esposo Armad a la pista, eran felices también a su modo.

Reneé con su chica tomaron la pista con algunos giros improvisados.

Mientras que Lucile camino del brazo de un amigo que viajo con ella de Londres, al parecer un nuevo idilio empezaba.

Somos seres humanos, no perfectos que tenemos que caminar por esta tierra tratando de funcionar de la mejor manera…

Resultamos que llegamos solos al mundo y partiremos solos también, pero si somos afortunados encontraremos en ese camino con quien caminar de la mano.

Comentemos errores, nos perdonamos, avanzamos y progresamos…Candice tuvo un pasado que la hizo mejor ser humano y Albert asumió el propio, ahora en ellos estaba crean un futuro incomparable…juntos.


Hola hermosas, lo siento la verdad es que he tenido tanto trabajo que no tengo tiempo ni de ir al baño con eso de que estoy vigilada la mayor parte del día.

La verdad es que es un tanto agobiante, pero bueno este es el último capítulo de la historia de Candice Red mil gracias por seguirme con la adaptación espero que hubiese sido de su agrado.

Leí todos los comentarios, ahora mismo no alcanzo a contestarlos pero gracias por los últimos Anmoncer1708, Yuleni Paredes, PaulayJoaqui, Yusmariz, Tania Lizbeth, Candy777, Stormaw, Glenda.

Les quiero mil y gracias por todas las flores que recibi de ustedes, un abrazo a la distancia a todas ustedes y me falta el epilogo eh!