Me encontraba sentado en algún lado de ese enorme lugar, estaba comiendo un sándwich totalmente solo, ahora quisiera estar al lado de Rin comiendo y compartiendo tiempo juntos, pero ella se había molestado conmigo porque quise decirle a todo el mundo que ella me gustaba, ¿qué más podía hacer?, Kaito no era mi único enemigo, Rin era la más hermosa y seguramente todos los estudiantes de ese curso estaban enamorados de ella, de solo pensar eso me dio un poco de rabia y quise "marcar" mi territorio, solo deseaba que todos se enterarán que ella sería mi futura esposa y que no tenían ninguna posibilidad.. pero si quería arruinar todas mis posibilidades con ella, ya lo había hecho de nuevo, esta vez Rin si se había enojado enserio. Aunque admito que eso fue un "poco" posesivo, a veces me preocupo porque nunca había notado esos comportamientos egoístas en mi, en definitiva había cosas que no conocía de mi mismo y eso me ponía de mal humor.
— Hello enamorado — Escuché una voz hablándome, instintivamente me gire a ver a esa persona, un chico pelinegro de ojos ámbar que me sonreía, a su lado estaba una chica pelinegra de ojos ámbar también.
— Hi — Le saludé mientras él volvía a sonreírme.
— Len-kun, me preguntaba si podíamos comer contigo — dijo eso aunque no fue una pregunta en si ya que cuando había dicho eso se había sentado a mi lado y la chica también.
— Claro, no me molesta… — Le respondí observándoles.
— Mi nombre es Rei Kagene, estoy delante de ti en el salón — Él observo a la chica quien solo tenía las cejas fruncidas —Ella es Rui, mi hermana menor — La presentó mientras asentía, yo la mire y le sonreí.
— Nice to meet you — Les dije, ambos parpadearon un poco y me avergoncé por hablarles en un lenguaje que no podían entender, pero era una costumbre.
— Nice to meet too — Respondió Rui en voz baja, no parecía ser muy sociable.
— Lo siento, a veces se me olvida… — Baje un poco mi mirada — Soy Len Kagamine... —
— Lo sabemos, te presentaste hoy — Respondió la chica un poco fastidiada — ¿Es verdad lo que dijiste? — preguntó cruzando los brazos, yo parpadeé un par de veces.
— ¿Sobre qué? — Pregunté intentando hacerme el que no sabía, pero ya sospechaba a que iba a esa pregunta.
— Rin y tú, ¿son novios? — Preguntó de nuevo con el ceño fruncido, no sabía si estaba enojada por eso.
— Todavía no, pero lo seremos — Le sonreí intentando no parecer idiota, pero creo que obtuve el resultado contrario.
— Así que eres un mentiroso — dijo ella sin piedad, Rin lo decía a menudo también y en cierta manera a veces exageraba la realidad, pero eso era para hacerla molestar a ella.
— No, yo dije que sería mi futura esposa, no puedo mentir si eso no se ha cumplido, por ahora está en planes — Rei rio cuando dije eso, Rui solo me miró con su mirada gélida, no me agrada mucho esa chica.
— Bien, aquí tienes — Rei le dio un billete a Rui y esta lo acepto.
— Te dije que no eran pareja, Rin es demasiado tonta para conseguirse un novio en un fin de semana — Que insultará a Rin no me agrado en absoluto, enarque mis cejas mostrando molestia.
— No le digas tonta a Rin — Crucé mis brazos mientras Rui reía.
— Me refiero a que ella está enamorada de un play boy, todo el mundo lo sabe, por eso era obvio que no estaría saliendo contigo — Dijo ella confiada, yo giré mis ojos.
— Pues eso no durará mucho tiempo — Le dije confiado, ella volvió a reír.
— Si que tienes confianza, pero desde que conozco a esa rubia ha estado babeando por Kaito-senpai y tú no tienes nada de parecido a él — Yo reí un poco.
— ¿Enserio no nos parecemos? — Le pregunté sonriéndole, ella negó rápidamente — Y eso que somos hermanos, que lástima, le diré a Kaito-nii que es adoptado entonces — Rui y Rei borraron cualquier sonrisa que hayan tenido, me miraron algo sorprendidos por esa revelación, al parecer Rin no era la única que pensó que yo no era familiar de Kaito.
— ¿Kaito-senpai es tu hermano? — Preguntó Rei solo para confirmar.
— Si, no tenemos el mismo apellido porque nuestros padres son divorciados, pero compartimos sangre — la verdad eso me tenía sin cuidado, Kaito ya no estaba en ese lugar estudiando, estaba en la universidad y ahora yo estaba aquí.
Ambos se miraron el uno al otro, parecían no creerme, eso no me importo en absoluto, luego de eso sentí que alguien me tomaba por el cuello de mi camisa y me levantaba.
— ¡Tú!, ¡bastardo infeliz! — Solo me bastó con mirar el pelo turquesa para darme cuenta de quien era.
— Miku, espera… — Oí la voz de Rin a su lado mientras intentaba quitarle las manos del cuello de mi camisa que me estaba asfixiando un poco.
— ¿Cómo te atreves hacerle eso a Rin?, ¿acaso no habíamos hablado ayer? — Me dijo bastante irritada, yo no decía nada — ¡Y encima le hiciste cosas pervertidas y tuviste el descaró de delatarte! — Gritó un poco más fuerte sin importarle si alguien más la oía, aunque eso solo avergonzaba a Rin aún más de lo que yo le hubiera avergonzado.
— ¡Miku! — Gritó ella tapándose la cara por la vergüenza solo sonreí.
— Yo no estoy contando sus intimidades enfrente de todos — Le contesté, Miku cayó en cuenta de la presencia de los dos pelinegros y se sonrojo — Igual, fue un beso, no le veo nada malo — Logré soltarme de su agarré y me aparté un poco, no me molestaba en absoluto su actitud.
— ¡No tienes derecho de tratarla así¡ — Volvió ella a molestarse y a alzar su voz.
— Rin, siento mucho que decirle a todos mi gusto por ti te hiciera avergonzar — Me disculpé mientras Rin me miraba aun roja, se veía linda sonrojada aunque esta vez era un sonrojo por la indiscreción de Miku — Pero sabes que no me detendré en mi cortejo — Le dije firme, Miku mordió su labio dela rabia y cuando iba a decir algo más Rin la detuvo poniéndole sus manos en la boca para callarla.
— Lo- Lo sé — tartamudeó ella, sonreí triunfante y ella esquivo la mirada retrocediendo con la Hatsune.
— ¡Rin! — Le grité cuando iba un poco lejos, ella me miró curiosa por haberle gritado — ¡Suki Da¡ — Le volví a gritar logrando que ella hiciera una cara épica y digna de recordar.
— ¡Cállate! — me gritó ella con su cara totalmente roja, soltando a Miku y empezó a correr, Miku solo me miró confundida y salió corriendo detrás de ella.
— Sabes Rei, este chico me agrada — Me di la vuelta para volver a poner mi atención en los dos pelinegros, Rui reía mientras Rei solo seguía pensativo.
Al parecer había hecho a mis primeros amigos, seguimos hablando hasta que el receso acabo y volvimos al salón, Rin me ignoró olímpicamente, pasó de mi como si no me conociera pero a ratos la pillaba mirándome, sabía que en el fondo estaba empezando a sentir curiosidad por mi. Las clases continuaron como lo haría cualquier clase, el profesor hablando y yo tratando de poner atención, a veces usaba un japonés muy difícil y terminaba preguntándole a Rei que significaba pero aparte de eso ya no tuve más inconvenientes. El día se pasó realmente rápido, cuando menos pensé el cielo estaba un poco naranja y podía ver lo hermoso que era, el timbre sonó y todos sus alumnos se levantaron y salieron corriendo como si hubiera sido la señal de algo, me levanté también caminando lentamente hasta la salida, allí logré ver a Rin platicando (o tal vez quejándose) con Miku, me acerque a ellas y les sonreí, pero ambas me veían como si estuviera haciendo algo muy estúpido.
— ¿Vamos juntos a casa? — Le pregunté a Rin mientras está desviaba la mirada.
— No — Declaró ella, Miku sonrió triunfante.
— ¿Por qué no? — Le pregunté haciendo un puchero.
— Ya te dijo que no, así que no insistas — Intervino la aguamarina, me estaba empezando a caer mal, tal vez debería aprenderle a Luka.
— Esta bien, le diré a Kaito que rechazaste su propuesta — Pasé por en medio de ellas dos.
— ¿Qué propuesta? — Escuche preguntarle Miku a Rin.
— Kaito me invitó a comer helado — Dijo ella suspirando.
— Oh… — Le respondió Miku, hasta allí me aleje lo suficiente para no oírlas más, hasta que sentí que Rin me llamaba y me giré a verla.
— Espera… nosotras vamos — Dijo mientras Miku la seguía no muy feliz, le sonreí mientras me posiciona a su lado (quedando ella en mitad).
— ¿Podemos ir tomados de las manos? —
— No—
— ¿Por qué no?—
— Porque no quiero — Me rechazó ella, yo no decía nada, simplemente me acerque a ella disimuladamente, Miku me miró y se acercó también, pasó su mano por sus hombros y la acercó a ella.
La muy maldita me robó la idea.
— Miku… así es muy difícil caminar — se quejó Rin pero Miku no la soltó.
En el trayecto Miku y yo intercambiamos miradas de odio, ella solo acariciaba a mi Rin para provocarme y Rin no decía nada, parecía ser como si siempre lo hacían (cosa que me parecía raro porque supuestamente era la novia de Luka). Hablaban y hablaban mientras me ignoraban de nuevo, pero no me desesperaba, el que tiene paciencia prospera y Miku no estaría pegada a Rin toda la tarde. Llegamos a mi casa y toque la puerta, Miku seguía abrazando a Rin y diciéndole lo mucho que la quería, Rin solo miraba hacía el suelo intentando aguantar los mimos de Miku, la puerta se abrió y vi una figura ya conocida para mi, era Luka que nos veía con algo de sorpresa, en especial a Miku quien tenía a Rin abrazada, fue hasta gracioso como la soltó y prácticamente la empujó directo a mi para abalanzarse a abrazar a la chica de cabellos rosados.
— ¡Luka-Pyon! — Gritó para ser recibida por Luka.
Rin había caído entre mis brazos algo consternada por el cambio repentino de la chica turquesa, me observo dándose cuenta de donde estaba y de nuevo se sonrojo, le sonreí mientras la abrazaba sin dejarla ir y ella solo intentaba zafarse.
— Ya era mi turno — le dije en el oído, ella solo negó rápidamente.
— Su-suéltame — Me susurró, yo la solté para que estuviera libre, no la iba a retener mucho tiempo, enfoque de nuevo mi atención en Miku y Luka, Megurine me miraba disimuladamente mientras Miku le contaba algo que realmente no me interesaba.
Rin solo pasó de ellas mientras caminaba algo presurosa, supongo que ya sabía hacia donde se dirigía, la seguí solo para confirmarlo.
— ¡Kaito-nii! — Gritó ella mientras se abalanzaba bastante feliz encima de mi hermano para abrazarle también.
— Rin-chan — Le saludó él correspondiéndole el abrazo, me acerqué y me puse a su lado para ver si mi presencia al menos les resultaba molesta.
— ¿Cómo te fue en la universidad? — Preguntó la rubia alegre, ignorando totalmente mi presencia como si yo no existiera.
— Eh, bien, lo mismo de siempre, clases aburridas y chicas muy lindas —Bromeó Kaito, al menos él tenía la decencia de mirarme — ¿Cómo te fue Len? — Kaito soltó a Rin y me sonrió, provocando que ella hiciera un puchero lo más de tierno.
— Bien, hice dos amigos — Le conté mientras Rin me miraba feo, en definitiva no le gustaba que le quitará la atención de Kaito, por lo cual el hámster dentro de mi cabeza empezó a girar la rueda de una idea — Pero Rin y Miku fueron muy malas conmigo — Me quejé levemente haciendo la cara más triste que podía, Rin me miró sorprendida y Kaito también, luego él la miró a ella.
— Eso no es cierto — dijo inmediatamente.
— Miku tomo el cuello de mi camisa y casi me ahorca delante de mis nuevos amigos y Rin no me quería acompañar a casa y tampoco quiso almorzar conmigo — Rin se puso colorada sin saber exactamente que decir.
— Bueno… etto… es que… — Intentaba buscar una excusa pero no parecía encontrarla.
Kaito suspiró y parecía algo decepcionado, sonrió melancólicamente para vernos a Rin y a mi.
— Así que es imposible que ustedes dos se lleven bien — Rin pareciera que estuviera a punto de llorar, yo solo estaba indiferente ante su actitud de hermano mayor, lo que menos me interesaba es que Kaito intercediera en nuestra relación.
— Kaito-nii es que Len dijo delante de todos que nos íbamos a casar — respondió Rin con la verdad.
Kaito solo me observo algo impresionado, pero no dijo nada por eso, sonrió incómodo y se levantó rápido a traernos algún helado, Rin se sorprendió por su actitud ya que a mi no me dijo nada, así que quedamos ella y yo, mirándonos el uno al otro, ella me retaba con la mirada y yo solo me complacía de que por fin me diera algo de su atención, debía de estar muy enojada conmigo en estos momentos, supongo que de alguna manera hacía muy bien mi trabajo.
— Oh Len-kun — llegó Luka sonriéndome, tenía a Miku recostada en su brazo bastante contenta, quien diría que con esa actitud me estuvo molestando hoy — ¿Cómo te fue en tu primer día de clases? — Preguntó soltándose delicadamente de la chica haciendo que esta hiciera un puchero en su angelical cara, como si le hubieran quitado su juguete favorito.
— Oh bien, todo normal, fui a clases, conocí gente nueva, tu novia me intentó matar y nos dejaron tarea —Sonreí mientras Miku solo puso cara de sorprendida por lo que dije, Luka alzó una ceja y la miró a ella.
— No es cierto, ¡yo no lo intenté matar! — intentó justificarse la acusada, Rin se encogió de hombros en el mueble de al frente.
— Estoy segura que Miku no tenía intención de matarte… lo más seguro solo quería atormentarte dolorosamente, pero no matarte — No pude evitar reír ante eso, la verdad es que la Hatsune apretó "demás" mi camisa déjame una ligera marca en mi cuello.
— No te preocupes, mi princesa me salvó por suerte — Le guiñe un ojo a Rin y esta capto la indirecta.
— No me digas princesa — Refunfuño ella.
— Esta bien su majestad— Le piqué un poco más y ella rodó los ojos.
— Tampoco así — Cruzó sus brazos decidida.
— okay your highness — y con esta palabra me puso cara de confusión, Luka rio y Rin solo infló sus cachetes.
— No tengo idea de que significa pero tampoco quiero que me llames así — volvió a retarme de nuevo.
— Creo que se refiere a "su alteza" — Le explicó Luka, le sonreí mientras asentía.
— ¡No quiero apodos ridículos! — se quejó mientras la veía alterarse.
— Pero eso es normal cuando alguien tiene pareja, Miku le dice Luka-Pyon y a ella no le molesta — Rin bufó molesta, Miku me quería asesinar otra vez con la mirada y Luka solo se divertía con la situación.
— Cierto Rin, yo llamo a Miku mi Negi, supongo que puedes llamar a Len como ti quieras, por ejemplo: "amor", "bebé", "Cariño", o esas cosas — explicó ella, Rin enarcó aun más sus cejas esta vez mirando a la rosada, Miku solo se sorprendió por ese comentario.
— No le voy a llamar de ninguna manera, apenas le dirijo la palabra — Contraatacó ella aun más fastidiada.
— Ellos no son pareja como nosotras — Exclamó Miku haciéndose a su lado para intentar explicarle la situación.
— Oh… pero me dijiste que ella le había besado ayer… dos veces — Y el ambiente se puso incomodo cuando se oyó un charol caer al suelo, todos enfocaron su mirada a quien había llegado que no era nada más y nada menos que mi hermano.
— ¿Eh? — solo pudo decir él mientras Rin y Miku se ponían pálidas, yo estaba en total calma y Luka no pareció perturbarle la situación, es más, creo que lo hizo apropósito.
— ¡N-n-n-n-no es lo que cre-crees! — tartamudeó Rin mientras Kaito se agachaba para recoger el helado que había derramado (seguro eso le dolía más que cualquier cosa).
— No tienes que explicarme nada Rin — Contestó él aún en el suelo — Seguro fue por la apuesta que hiciste con Len, ¿cierto? — contestó él con total tranquilidad.
— Si… ¡él me obligo! — Me señalo ella, yo sonreí.
— Entonces porque —
— ¡Cállate! — Me gritó Miku acercándose de nuevo a mi con un aura asesina.
— ¡Miku! — Le llamó Luka mientras ella intentaba controlarse.
—¡Cálmense todos! — Nii-san usó su voz sería y ruda haciendo que todos se callarán para verlo — Rin, no me importa con quien te beses en realidad, no me debes ninguna explicación y yo no me enojaré contigo porque decidas besar o salir con alguien — Le dijo él a la rubia usando un tono frio, luego miró a Miku — Miku, no dejaré que golpees a mi hermano — con ella especialmente se puso rudo haciendo que Miku soltará un ligero "tsk" — Y Len, ¡no tienes ningún derecho de tratar así a Rin!, ¡no puedes obligarla a hacer cosas que no quiere! — Yo solo lo miraba, Nii-san jamás uso ese tono de voz conmigo pero no dije nada, solo me quede en silencio.
El ambiente se puso frio y tensó, ya nadie quería estar allí, la primera en irse corriendo fue Rin quien fue seguida por Miku, Luka se levantó y se despidió luego salió detrás de la Hatsune, cuando escuche que Luka cerró la puerta miré a Kaito, un poco arrepentido por haberles gritado a sus amigas.
— Kaito-nii, agradezco que quieras defenderme pero eso no era necesario — Le indiqué mirándolo fríamente.
— Len… —Susurró él mientras me miraba con tristeza.
— No me importa si Miku me pega o si Rin me odia, pero no dejaré que me des ordenes, en especial en como manejo mis relaciones — Le desafié mientras este me miraba sorprendido.
— ¡Len!, ¡No puedes…—
— Si, si puedo, Rin es mía y yo haré lo que se me antoje con ella — Le dije sin una pizca de remordimiento — ¿Qué sientes por ella? — Me levanté y me puse enfrente de él — Necesito saberlo — Kaito respiró profundamente.
— Len, yo quiero a Rin, ella es como mi hermanita, ya te lo había dicho — Contestó eso, pero no era suficiente para mi.
— No te pregunté eso, quiero saber si la ves como una mujer o no — Le aclaré, Kaito me miró a los ojos, sabía que no podía mentirme, incluso estando en pocos días note algo en él con respecto a Rin.
— No te hagas ideas que no son— me miró directo a los ojos, confiado, haciéndome re-pensar en la idea que tenía en mi cabeza — Rin es mi hermana, mi dulce hermana, y yo no dejaré que ningún patán le haga daño, incluso si eres tú — Me advirtió acercándose a mi y con cada paso que daba sentía un aura desafiante — Si en verdad quieres seguir en este camino que decidiste te lo tengo que advertir, si haces llorar a Rin, si la haces sufrir, yo mismo me encargaré de golpearte — Tenía que admitir que eso me hizo dar hasta un poco de miedo.
— Bueno, si de algo estoy seguro, es que si está llorando en estos momentos no fue por mi culpa sino tuya — Le respondí mientras me daba medía vuelta y trataba de irme a mi habitación — Y recuerda, Rin es mía, será mi novia y será mi esposa, cuando eso suceda no puedes lamentarte de que te haya quitado a tu preciosa "hermanita" — Sentencié comenzando a subir la escalera para ir hacia a mi habitación, abrí la puerta con tranquilidad y la cerré suavemente.
No estaba enojado con nadie en realidad, en algo tenía razón Kaito, estaba exagerando un poco con mi actitud, pero ese había sido un consejo de mi madre y pensé que si le hacía caso tendría éxito, pero ahora estaba dudando, ¿en verdad funcionaría este plan o solo me echaría a la tumba yo mismo?, tomé el celular mientras marcaba al número de mi madre.
— Hola Lenny, ¿Qué paso? — me preguntó ella mientras yo suspiraba.
— Creo que la embarré — Le dije mientras rodaba por la cama.
— ¿Ya hiciste que la niña te odiara? — me preguntó.
— Si, seguro, esta planeando mi muerte, su amiga también me odia y ahora Nii-san también — Me quejé, Mamá rio.
— Vaya, eres más competente de lo que creí — Me alabó sintiendo unas terribles ganas de gritarle pero no lo haría, contrólate Len.
— Esto no está funcionando — Le dije, ella rio.
— No esperes resultados inmediatamente Len, el corazón de una chica es complicado y ya — suspiré de nuevo.
— Lo sé, lo sé —
— Cuéntame en detalle lo que pasó — Le conté todo lo que había pasado, lo que paso con Kaito-nii y como se habían ido, mamá escucho atenta todo lo que tenía que decir.
— Y luego le dije a Nii-san que ella era mía y muchas cosas egoístas — Mamá no respondió inmediatamente se quedó meditándolo.
— Len, no sé porque te quejas, ¡las cosas van excelente! — Dijo ella un poco eufórica — No creí que Kaito fuera a decepcionar tan rápido a la chica, con eso que le dijo ya la rechazo y le dio a entender que ella no es alguien que este en su vida de modo romántico — parpadeé un par de veces mientras comprendía la situación.
— Pero… —
— Pero nada, ahora ella esta vulnerable y con el corazón roto, meterse con ella en ese estado no traerá nada bueno, sigue haciendo lo que haces pero bájale un poco a la presión — En cierta forma tenía sentido lo que decía, tome un bolígrafo y miré hacia el cartel que había pegado en la pared y puse "bajar presión" — Y trata de que no se vea con Kaito por un tiempo —
— De acuerdo Mamá — Me quede mirándolo, no sé porque seguía teniendo eso ahí, pero de cierta forma me daba ánimo para continuar en esta lucha.
— Y no olvides que si bajas tus calificaciones te devuelves a estados unidos — Me reto ella.
— No las bajaré, ¡apenas es el primer día! — me quejé mientras mi mamá me regañaba.
— Ya me tengo que ir, cuídate amor — Se despidió ella.
— Bye bye Mom — me despedí sintiéndome solo, me hacía mucha falta mi mamá, pero yo había decidido venir aquí, pero pronto ella vendría, pronto estaría de nuevo con ella.
Supongo que dejaré a Rin en paz mientras llora por ser rechazada por mi hermano, pero esto era inevitable, algún día pasaría de todas formas, suspiré pensando en que no me gustaba imaginármela sufriendo por él, de repente el hámster de mi cabeza trabajo de nuevo dándome otra maravillosa idea, también tenía que ponerle un poco de mi toque a este plan, no solo seguir los consejos de mamá, también tenía que seguir a mi propio corazón.
Volvi, estaba un poco inspirada y pude escribir algo C:
Creo que Len me esta saliendo demasiado posesivo(?), tanto que me asusta, aunque nunca haría algo para dañar a Rin pero debo bajarle 10 a su egoismo(?), bien, no tengo mucho que decir realmente, disfruten el capitulo y gracias por los reviews.
