— ¡Gracias por venir! — Les había dicho a mis recién invitados que habían pasado a la sala de mi casa.

— Gracias por invitarnos — Respondieron al unísono los gemelos Kagene, Rui y Rei.

— ¿Quieren algo de tomar? — Les pregunte a ambos, ellos se miraron a sus ojos dorados.

— Té está bien — respondió Rei por los dos, me sorprendía cuan bien se llevaban estos dos.

— Enserio les agradezco que hayan decidido hacer su tarea conmigo, Rin no debe tardar —

Y para quienes se preguntaban que estaba pasando, pues en realidad era una trivialidad, Kiyoteru-sensei había puesto un trabajo en equipo así que decidí hacerme con Rei ya que no tenía a muchos amigos, pero era en equipos de a cuatro por lo cual él le pregunto a su gemela si podía hacerse con nosotros, y como Rui es la única amiga de Rin, ella también estaba en mi equipo, su cara al enterarse fue tan linda y graciosa, no podía parar de reír al ver sus cachetes inflados y sonrojados mientras intentaba ignorar a Rui, pero no quería hacerse con alguien más que no fuera ella, y eso nos traía a este día, ya que se decidió hacerlo en mi casa. Ahora los gemelos Kagene me esperaban en la sala mientras veían todo el decorado de la casa de mi padre, me acerque a ellos dejándoles el té en la mesita y luego me senté al frente de ellos.

Los tres esperábamos ansiosamente por la integrante que faltaba, en especial yo, no me gustaba que los fines de semana no tuviera una excusa convincente para ver a Rin y los días se me hacían demasiado largos, no podía evitar cruzar mis brazos y mover mi pie con un tic nervioso por las ansias de verla, hoy vendría con ropa normal y no con el uniforme, ojala llevará falda para que disimuladamente pudiera ver que estaba usando debajo.

— Sabes… no tienes porque estar tan ansioso — Comentó Rui mientras me veía, yo me avergoncé un poco, es que sencillamente ella no entendía del todo lo que sentía cuando veía a Rin.

— Entiéndelo Rui, el pobre está enfermo de amor — bromeó su gemelo, ella rio levemente.

No dije nada en ese momento, ambos tenían razón, estaba enfermo y mi única cura era mi princesa.

— ¡Len!, ¿has visto mis resaltadores? — Mi hermano acababa de entrar a la sala mirando a mis visitantes, les sonrió a ambos — ¡oh!, lo siento, no sabía que tenías visita — se disculpó mientras los saludaba a ambos con su mano — Si no mal recuerdo, son Rei y Rui Kagene, ¿cierto? — Ambos gemelos lo miraron y asintieron al mismo tiempo.

— Buenas tardes Kaito-senpai — Saludó Rei mientras se levantaba a hacerle una reverencia, Rui hizo lo mismo.

— Tiempo sin verlo Senpai — Le saludó Rui, Kaito le sonrió con malicia.

— Me acuerdo de ti, eres la amiga de Rin — Ella asintió ligeramente y se sonrojó un poco agachando su mirada, eso me pareció extraño, note que Rei se puso un poco molesto por aquello.

— Si, ella y yo somos amigas — Le contestó intentando no sonar nerviosa, suspiré ligeramente alzando una ceja, ¿acaso Rui también estaba flechada con él?

— ¿va a venir Rin? — Me preguntó Nii-san al recordarla, yo solo le asentí con la cabeza para darle una respuesta afirmativa.

— Si, vamos a hacer una tarea — Le dijo Rei mientras disimuladamente tomaba a su hermana de la mano para sentarse en el sofá con ella, Kaito suspiró.

— ¿Está aún enfadada conmigo?, por alguna razón no contesta mis llamadas — Mi hermano parecía estar realmente apenado por ello, tenía curiosidad para saber cuantas llamadas le había hecho, en especial porque le cambie el número del celular de Rin por otro, ya llevaba quince días sin que se enterará de que ese no era el número de Rin, reía por dentro por aquella travesura.

— Seguramente, ya sabes como es de enojona — Le contesté con mucha seguridad, él solo miró hacía el suelo un poco decepcionado.

— Supongo que tendré que ir a su casa para hablarle… pero no sé si quiera verme… — Ambos gemelos lo veían un poco sorprendidos y curiosos, cualquiera que lo viera pensaría que hubiera tenido una pelea con su novia, pero ella no era su novia.

— Kaito-senpai… no creo que Rin este enojada con usted… más bien creo que está avergonzada, si habla con ella seguramente arreglaran las cosas — intervino Rui para mi sorpresa.

— ¿En verdad lo crees? — Le preguntó él esperanzado.

— Por supuesto, Rin es una niña sensible pero no creo que pueda odiarlo o estar enojada mucho tiempo con usted, ya que… bueno, ella lo quiere mucho — Kaito le sonrió a Rui.

— Muchas gracias Rui… intentaré hablar con ella después — Y al decir eso, solo se dio media vuelta y se fue hacia su habitación.

Me quedé un poco sorprendido por la actitud de Rui, ella no era de las chicas que hacía algo bueno por alguien porque si, y darle esos ánimos a mi hermano no me ayudaban a mí para nada, enarque mis cejas mirándola desafiante pero a ella no le importo.

— Es porque Rin está triste — mencionó al ver que no paraba de mirarla, ¡genial!, si Rin y Kaito se arreglaban se iba arruinar mi plan.

A los pocos minutos el timbre sonó, por lo cual me levanté para abrir la puerta, ya sabía quien era de todas maneras, Rin solo estaba con la cabeza gacha mientras miraba al suelo, llevaba una camisa amarilla y unos short de jean que dejaban expuestas sus blancas piernas, alzó su mirada para mirarme y noté que no estaba muy feliz de estar allí.

— Hola princesa, ya todos llegaron — ella solo hizo una cara de preocupación.

— ¿Los hice esperar? — preguntó algo nerviosa, yo asentí levemente mientras le daba paso, ella camino hasta llegar a la sala.

— ¡Al fin llegas! — Le gritó Rui levantándose de su asiento — ¡Sabes que odio esperar! — Dijo fastidiada, Rin solo se disculpó sonriéndole incómodamente.

— Rui, mejor pongámonos a hacer el trabajo — Le sugirió Rei, Rui cruzó sus brazos enojada, la verdad es que Rin si se había demorado media hora, pero no era para alterarse tanto.

Los cuatro nos sentamos en la sala a hacer el trabajo, no era muy difícil, solo hacer un trabajo sobre un país europeo, y contar sobre su historia, geografía y etcétera, pero era algo largo así que nos dividimos para que cada uno se encargará de algo y terminar más rápido.

En verdad es que hacer tareas era lo más aburridor del mundo, pero estaba sentado al lado de Rin y no podía evitar parar de mirarla, ella de vez en cuando me miraba a mí y eso le incomodaba un poco, yo lo sabía, pero no podía parar de admirar lo linda que era.

— Len… ¿podrías concentrarte en tu tarea? — dijo ella ya bastante incomodada, yo suspiré mientras me acomodaba mejor en mi sitio, ella siempre trataba de frustrar mi diversión pero tenía cosas que hacer.

Las horas pasaban y el silencio reinaba en la sala, los cuatros escribían lo que consideraban importante, debido a que Kiyoteru-sensei decía que no se valía hacer copiar y pegar, nos pidió hacerla a mano. Veía por encima del hombro la hermosa letra de Rin, me gustaba bastante su caligrafía, en cambio la mía era un poco fea debido a que aún no me acostumbraba a escribir los kanjis y esas cosas, pero debía aprender rápido para hacer la letra aun más linda, y también porque de los cuatro era el que más se demoraba en terminar. Al pasar un buen rato, Rui terminó, por lo cual solo se quedaba aburrida mirando a los otros, yo me estaba esforzando y ella se burlaba de mi letra,

— Vamos, te va a tocar repetirla — Me dijo mientras sonreía con malicia.

— No es tan fácil cuando ya tienes de base otro alfabeto — le dije mientras ella solo reía.

— ¿A qué edad te fuiste a estados unidos? — preguntó ella sonriéndome todavía.

— Tenía cinco — le contesté, Rin ahora me observaba a mi y a mis escritos.

— No lo culpes, paso toda su vida escolar allá, es obvio que tiene dificultades — Me excusó Rei, Rui solo asintió algo fastidiada.

— Si quieres puedo terminarla por ti — Se ofreció Rin mientras yo la miraba algo extrañado.

— ¡¿Eh?! — solo pude expresar mi asombro al oírla, ella se sonrojo al oírme expresarme con un tono tan alto.

— Es que jamás terminaremos si sigues a ese ritmo — Se excusó rápidamente ella volteando sus ojos hacia sus notas — además tu letra no está muy afinada, no se puede presentar así — siguió diciendo, yo solo agache mi mirada sintiéndome algo avergonzado.

— Eso es cierto, nos bajaran puntos por eso — Le secundo la pelinegra, pero eso me hacía sentir inútil, no podía demostrarle a Rin mis puntos débiles.

— No se preocupen por mí, yo terminaré esto con una letra decente — les dije pero Rui no me creyó del todo.

— No es una molestia hacer tu parte — volvió a mirarme mi princesa mientras tomaba el lapicero de mi mano — No es fácil hacer estas letras sino estas acostumbrado, por eso necesitas practicar más pero no te exijas todo hoy, toma tiempo para que la mejores — en esos momentos quería besarla, Rin me mostraba su lado amable sin que yo la presionara o le dijera algo, me puse muy contento por eso.

— Rin… — susurré su nombre, ella me miró algo sorprendida — Cuando eres amable eres mucho más linda — Ella se alteró un poco más y retrocedió unos centímetros pero no la iba a dejar escapar, así que gateé hasta ella hasta que quedar a unos pocos centímetros de su cara.

— ¿Le-Len? — ella ya estaba totalmente roja al verse acorralada, me hacía acordar de cuando la atrape contra la pared y le bese en su casa, quería repetir aquello en esos mismos instantes.

— "Ejem" — Oí a Rei interrumpir mi momento — ¿Quieren que los dejemos solos? —

— ¡No! — grito ella mientras me separaba con sus manos.

— Solo un besito — Le bromeé mientras ella solo cerraba sus ojos con fuerza, seguro se estaba acordando de los besos anteriores.

— ¡ERES UN ACOSADOR! — gritó otra vez, me separé entonces, allí iban de nuevo los insultos por su parte, esta vez al verme lejos de ella se quedó callada mirándome e intentando controlarse.

— Me quedo quieto pero no grites, Nii-san podría venir aquí abajo, ¿lo quieres aquí? — Le pregunté pero Rin puso en ese instante cara de confusión.

No podía evitar preguntarme por lo que pasaba en su cabeza, ella ya no dijo nada y simplemente miró hacía los apuntes, se había desanimado por lo que había dicho, en verdad estaba muy afectada por lo de mi hermano, no quería verla así, no quería ver a Rin triste y me mataba en el fondo que yo no pudiera hacer nada para hacerla sonreír, aunque podría ayudarle a arreglarse con él, pero no quería… era un egoísta y celoso, lo sabía muy bien y me sentía culpable por hacer sufrir a la persona que me gustaba; siempre había oído o leído historias donde algún personaje dejaba ir a la mujer de su vida porque quería verla feliz, pero yo no era tan fuerte como esas personas, quería pelear por ella y quería que fuera feliz a mi lado… no en el de otro.

— Oigan… si ya terminaron su romance podrían ponerse a trabajar — Ordenó la pelinegra, Rin tomó mi parte y empezó a transcribir todo, yo me avergoncé por lo cual tomé mis notas y empecé a dictarle para ayudarle, Rei siguió terminando su tarea ya que le había tocado la parte más larga y Rui se levantó para ir al baño.

Seguimos trabajando así por casi 20 minutos, note que Rui se estaba demorando mucho, así que tomando la excusa de ir por bebidas para todos, me levanté a buscarla, tenía un leve presentimiento de que la pobre estaría "perdida" por ahí, subí silenciosamente la escalera mientras me acercaba al cuarto de Nii-san y noté la puerta entre abierta, acerque mi cara mire por ese espacio.

— Así que creo que deberías aprovechar para que hables con Rin — escuche la voz de Rui hablándole a mi hermano, él estaba sentado en su cama escuchándola atentamente con ella a su lado.

— Eres muy amable Rui, enserio, agradezco que me digas todo esto — Le oí decir, al parecer era una simple charla por lo cual me quede un poco más tranquilo — Pero yo no me voy a disculpar con Rin — Y esto último llamó mi atención aun más por lo cual decidí espiarlos un poco más.

— ¿Por qué? — Preguntó sorprendida.

— Veras… no quiero darle falsas esperanzas a Rin, estoy consciente que ella siente algo y no quiero ilusionarla — Rui solo se quedo sin saber que decir — No hice nada malo con Rin, simplemente le dije lo que ella ya sabía, pero debido a sus sentimientos se siente triste, lo comprendo, pero es mejor que sufra ahora y no más adelante — Eso me había sorprendido a mi también.

— Pero… Rin esta muy triste —

— Lo sé, a mi también me duele, yo la conozco desde que tengo ocho y todos estos años a su lado han sido los más felices gracias a ella, por eso no quisiera que sus sentimientos nos separaran — El cerró sus ojos mientras le sonreía — Rin es una persona muy importante para mi, pero no es mi tipo de chica —

— Ah… entiendo… — contestó ella bajando su cabeza — Solo no quería ver a Rin triste… siento si importune — Kaito le sonrió tiernamente y acarició su cabeza.

— Eres muy dulce Rui… enserio… muy dulce — La chica pelinegra se sonrojo al oírle alabarla— ¿te gustaría comer un helado conmigo? — Le preguntó Nii-san de repente, abrí mis ojos sorprendidos al igual que Rui.

— ¡¿Eh?! — Exclamó sin esperársela.

— No te sientas presionada, es solo que me pareces muy agradable y me gustaría conocerte mejor — Él se separó de ella levemente, ella solo lo miró sin saber que decirle.

— Pero… Rin es mi amiga y… —

— Oh… no te preocupes por Rin, no le debes explicaciones a ella, ni yo tampoco — Continuó él hablando con voz confiada, Rui parecía estar muy nerviosa por aquella propuesta.

— Pero si ella se entera…—

— Rui… eres tan encantadora, enserio… me gustaría conocerte mejor, una persona tan fiel a su amiga debe ser alguien digno de conocer, sé que dudas por Rin, pero yo no soy su novio ni tu eres su novia, a Rin se le pasará, y si tu prometes no decirle nada, entonces yo tampoco le diré — él le sonrió con su sonrisa triunfadora, me aparte de allí, ya no quería saber más.

Mi hermano tenía un buen discurso convenciendo, igual que mi mamá, si a Rui le gustaba él seguramente aceptaría, pero no estaba del todo seguro ya que no la conocía mucho, era una buena persona pero el amor y la amistad eran cosas muy diferentes.

Baje a la cocina y saque un jugo de naranja que había comprado ya que sabía que Rin vendría, serví cuatro vasos y los puse en un charol, en esos momentos entró Rui algo sonrojada, me miró sorprendida al verme allí, pero yo la ignoré.

— ¿Quieres jugo? — Le pregunté, ella asintió aun cohibida, la miré de reojo y noté que estaba muy nerviosa e intranquila.

Al llegar a la sala me senté al lado de Rin otra vez, sus ojos brillaron al ver el jugo de naranja y se lo tomó más rápido que cualquiera, sonreí por verla hacer eso, incluso le di el mío y ella lo acepto gustosa.

Rei ya había terminado su parte en el tiempo que me había ausentado, al tomar su jugo decidió despedirse de nosotros dos e irse con Rui que tenía la cabeza ida en otras cosas. Rin tenía que quedarse debido a que debía terminar mi parte también.

— ¿Estás cansada?—Le pregunté al verla suspirar.

— Un poco, pero no falta mucho— me dijo sonriéndome, Rin estaba algo distinta, me alegraba en cierta manera.

— Tomemos un descanso — Le sugerí, ella paró de escribir en esos instantes.

Ambos nos quedamos en silencio mientras nos mirábamos el uno al otro sin decir nada, no podía saber si era un silencio incomodo o no, pero a mí me agradaba mirarla, Rin era perfecta a mis ojos, pero yo no lo era a los de ella, mi presencia la perturbaba e inquietaba, la veía mirar a los alrededores sin saber que hacer.

— Len… — me llamó ella inquieta.

— ¿Si? —

— Etto… ehm… solo quería decirte que… gracias por el panda… — Eso me sorprendió, lo del panda ya había pasado hace días y no me había dicho nada, ella se sonrojo de nuevo.

— De nada princesa, me alegro que lo conservaras — Ella empuño sus manos y miraba hacia sus piernas, era un gesto muy lindo, así que acerque mi mano para tomar la suya pero...

— Ara~, ¿ya se fueron los gemelos? — Interrumpió Kaito entrando a la sala otra vez, yo suspiré frustrado, Rin le miró sorprendida — Rin… — Susurró él sonriéndole.

— Kai…Kaito-nii — pronunció su nombre, quería llevarme a Rin a mi cuarto en esos instantes, no quería que se arreglaran, aun no.

— Hola pequeña, ¿cómo estás? — se acercó hacia nosotros sonriéndole, como si nada pasara.

— Bien — susurro con una voz tan tenue que apenas y yo pude escucharla.

— No contestas mis llamadas, ¿estás enfadada? — preguntó él sentándose a su lado, yo solo pude fruncir el ceño mientras cruzaba mis brazos, ya no había marcha atrás.

— No… no me has llamado… — Mi princesa le miraba confundida, obviamente no habían llamadas porque yo cambie el número.

— Oh… ya veo — Él solo miró hacia su alrededor buscando algún tema de conversación, Rin me miró a mí con una expresión que no supe descifrar pero sabía que debía actuar ya.

— Tal vez deberíamos despejarnos, ¿quieres tomar más jugo? — le pregunté mientras ella simplemente asintió — Pero se ha acabado… ¿quiere acompañarme a la tienda?—Kaito mie miró disimuladamente, cuando Rin me iba a responder, él le tomó de la mano.

— Puedes ir a comprar el jugo tú solito, yo quiero hablar con Rin, ¿nos dejarías a solas? — Rin se puso nerviosa por aquel contacto, aunque mi idea era llevármela se las ingenió para cambiarme la jugada.

— Solo si Rin quiere — Le respondí yo mirándola fijamente, ella parecía estar en un apuro.

— Etto… —

— Rin, por favor… hablemos — Le suplicó él, ella lo miró a los ojos y asintió.

— ¿Puedes dejarnos solos? — Me preguntó, y yo me resigné había perdido en este round.

Me levanté para ir a la tienda, no iba con ánimo, seguramente la iba a convencer si o si, estaba desesperado, esto arruinaba todo el avance, si Rin volvía a llevarse bien con él, me frustraba toda esta situación, ¿por qué tenía que estar enamorada de mi hermano?, por alguna razón me sentía muy inferior a él, éramos totalmente opuestos, él era alto y apuesto, y yo era un enano acosador, no había nada que hacer, era obvio que contra él no tendría oportunidades, al llegar en la tienda compre el jugó de Rin y me devolví a la casa, quería aunque sea escuchar un poco de su conversación por lo cual entré despacio.

— Y sé que no debí gritarte, ese día estaba un poco malhumorado por como estaban tratando a Len, él y yo no habíamos tenido una buena convivencia en muchos años y solo quiero llevarme bien con él, es mi familia… pero tú también me importas mucho Rin, así que no sé que hacer cuando ustedes dos pelean — al parecer llevaba un buen rato hablando, y el tema central era yo, bien, eso era un poco bueno.

— Lo sé… yo quiero llevarme bien con él, pero es… desesperante — Y aquello me llego al corazón, al parecer si estaba fastidiando mucho a Rin, no quería eso… no quería caerle mal.

— Solo intenta llamar tu atención, en verdad creo que le gustas — aunque quería asomarme a mirarlos no podía o se iban a dar de cuenta, pero seguramente Rin estaría sonrojada hasta la coronilla.

— Él no me interesa — Y como siempre, tan directa…

— Si… me queda claro, solo quiero que no se peleen y que no lo trates mal, le cuesta adaptarse — Kaito-nii parecía de mejor humor, al parecer se habían arreglado.

— Lo entiendo, creo… —

— Rin, no estés molesta conmigo, me hace falta verte —

— También te extraño Kaito-nii — perfecto, ya se habían arreglado — Lamento haber salido a si… es que yo… bueno yo… no me gusta que te enojes conmigo y me sorprendió tu actitud, nunca me habías hablado así… — Ahora Rin se disculpaba, esto ya se había ido a la borda.

— No te perdono nada pequeña, solo no pasemos por esta situación otra vez— Ambos rieron causando en mi un ataque de rabia, tenía que controlarlo, obviamente su amistad era muy duradera para acabarse por una tontería así.

Conté hasta diez mientras me calmaba de nuevo, la situación no era buena ya que se habían reconciliado de nuevo, pero eso no quitaba el hecho de que Kaito la había rechazado, eso la dejaba a ella en la zona de amigos, así que no las tenía tan perdida del todo, sonreí para mi y entre de nuevo sorprendiéndolos a ambos.

— Ya traje tu jugo — Dije mientras ponía el envase encima la mesa, ella lo miro y luego lo miró a él para luego mirarme a mi.

— Gracias Len — pronunció mientras lo tomaba con sus manos y empezaba a servir para los tres.

El ambiente se puso incomodo, obviamente estaba todavía enojado y decepcionado de que las cosas no resultaran, Kaito seguía poniéndole temas de conversación a Rin y yo solo estaba ahí… mirándolos, esa situación no me gustaba.

— Creo que deberíamos continuar con la tarea — Le indiqué mientras ella asintió.

— Los dejo solos, luego seguimos hablando — Mi hermano se levanto y salió de la habitación.

De nuevo continué dictándole hasta que terminamos el trabajo, Rin no me decía mucho, estaba más que todo callada y yo tampoco tenía muchos deseos de hablarle en esos momentos, no es que estuviera enojada con ella, solo me entristecía la situación.

— Pareces enojado — Mencionó cuando guardaba las cosas.

— No lo estoy — Le respondí mirándola.

— Hay momentos en los que tienes que aceptar que no todo va a salir como tú quieres — Yo la miré algo deprimido por aquello — Yo intento ser positiva cada día hasta que veo que se lía a una chica nueva, me digo, "solo esta experimentando", "algún día se dará cuenta" y esas cosas… al final sé que son solo frases para hacerme sentir mejor — La escuchaba decir eso con un tono melancólico.

— ¿Por qué me dices esto? — Le pregunte, ella sonrió otra vez, una sonrisa triste que me partía el alma.

— Por qué sé que es duro que la persona que te guste este enamorada de otra… lo siento si te lastimo — Me dijo en voz baja, al final sé que Rin estaba desilusionada, que acepto las disculpas de Kaito porque quería conservar su amistad con él y quería seguir tratándolo, vi sus ojos cristalizarse y acerque mi mano a su hombro.

— No quiero que llores más — Le susurré acercándome a su rostro, ella intentaba no derramar lágrimas.

— No quiero llorar — Ella limpió rápidamente sus ojos y se levantó de allí tomando todas sus pertenencias — Adiós Len — Se despidió de mi dejándome solo en la sala mientras se dirigía a la salida.

Esto se me estaba empezando a salir de las manos.


llegue de mi viaje!, decidi continuar mi historia y creo que ya puedo empezar a ponerle más drama c:!, espero me sigan leyendo, este proyecto no es tan popular como pensé que sería pero me gusta escribirlo, nos vemos en el próximo capitulo.

Oh, tengo que advertirles que próximamente habra un lemon yuri o_ó!, les pondré uan advertencia antes del capitulo`~