Advertencia: Lemons Yuri~, lea bajo su propio riesgo


Mi peor enemigo en este mundo tiene nombre y apellido, se llama "Len Kagamine", no podía creer que ahora Rin estuviera entre sus brazos, ella le miraba a los ojos y él a los de ella, entonces fue la propia Rin quien tomó su mano y la puso en su hombro, estaba algo así como en una especie de shock al ver sus acciones.

— Luka… no entiendo a Rin — Le confesé a mi novia quien me miró por un segundo, ella sonrió.

— Rin no dejaría a Len bailando solo, ella es bondadosa — Lo sé, sé que Rin tenía el corazón más bondadoso y puro de este mundo, pero creí que odiaba a Len con toda su alma, pero cada día que pasaba parecía como si empezará a aceptarlo y eso me ponía de mal humor.

Entonces llegó Rei Kagene a ponerme el triple de irritada.

— Disculpa, ¿puedo robarme a tu novia por una canción? — Y aquellas palabras me dejaron en una especie de shock que ni siquiera pude responder, ¿y ese quién se creía?, ¡Por supuesto que no!

— Si, claro — Respondió Luka, yo me quede observando como ese chico le daba la mano a mi novia para alejarse de mí, sin ninguna consideración.

Todo pasaba en cámara lenta, las manos de ese chico en la cintura de mi Luka, las manos de ella en sus hombros, la sonrisa que le daba, todo eso me provocaba un gran malestar en mi pecho.

— Ara… alguien esta celosa — Me dijo Kaito riéndose de mí, en ese momento me entraron ganas de llorar — Solo es un baile, no te pongas así, ven… vamos — y él tomó mi muñeca mientras me arrastraba también.

Sé que solo era un baile, pero me irritaba que mi novia estuviera con alguien más.

Las manos de Kaito llegaron a mi cintura y me hizo mirarlo, le seguí el juego y puse en su pecho las mías, él me sonrió mientras yo miraba de reojo a Luka y a Rei, esperando que no se propasara. De alguna manera termino un montón de gente en medio de nosotros, y Kaito y yo nos íbamos alejando.

— Espera Kaito... — Le dije para que parará de arrastrarme, pero en ese instante la música cambio… si creen que iba a dejar que Luka y Rei bailaran eso estaba muy equivocada, estaba dispuesta a recuperar a mi novia pero Kaito tomó mi muñeca y me arrastró literalmente fuera de la sala — ¿Qué te pasa? — Le pregunté frunciendo el ceño.

— Quisiera hablar contigo — Me sonrió, pensé que sería algo serio así que decidí seguirlo.

No debí hacerlo.

Cuando estábamos solos simplemente lo miré y le sonreí, pensando que me diría algo interesante, pero él puso una cara triste, algo que no había visto en mucho tiempo, me sorprendí por aquello.

— ¿Qué pasa? — Me animé a preguntarle, pero ya lo había notado, Kaito andaba algo raro… desde que eso paso.

— Te extraño — Me contestó cerrando los ojos, me sorprendí por ello.

— Kaito… — Susurré sin saber que decirle y miré hacia el suelo.

Kaito me aprisionó contra la pared, posó su mano en mi mejilla y me miró a los ojos, ya sabía lo que iba a hacer así que cerré los ojos fuertemente. Sus labios se posaron sobre los míos mientras intentaba meter su lengua en mi boca, no quería que eso volviera a pasar, no con él.

— ¡Kaito! — Le empujé con un poco de fuerza para separarlo, sus labios sabían a licor, me había dado de cuenta que había bebido demasiado esa noche y yo no lo detuve.

— Miku… solo una vez más — Me susurró en su oído, pero recordé lo que habíamos pasado juntos, y no… no quería repetir aquello.

— Perdón… yo ya tengo a Luka — Él suspiró en mi hombro, seguramente frustrado.

¿Acaso no se daba cuenta que era difícil para mí también?, no es tan fácil fingir que nada paso entre nosotros, en especial delante de Rin, ya que ella no sabía nada. Lo empujé levemente para que se separará de mí y lo observe tener esa mirada perdida.

— Creo que me enamoré de ti — Aquello me tomó por sorpresa — No ha habido otra como tú, no puedo sacarte de mi cabeza, ¡por favor! — Pero no lo iba a permitir.

— Kaito, he intentado que nuestra relación volviera a ser lo que una vez fue, pero no puedo hacerlo si no pones de tu parte — Yo hubiera deseado que nada hubiera pasado, volver en el tiempo y no cometer ese error otra vez.

Mis ojos se llenaron de lágrimas y salí corriendo de allí, ya no quería verlo, no quería saber nada de él, estaba harta de que me siguiera, estaba harta de acordarme de las veces que estuvimos juntos, deseaba con todo mi corazón que Kaito fuera feliz, y solo había una persona en este mundo que lograría hacerlo, esa era Rin, pero Kaito no sentía los mismos sentimientos que Rin, aunque yo ya lo sabía y solo esperaba que se diera de cuenta de lo maravillosa que era Rin.

Llegué al baño y me encerré para poder calmarme, no quería que nadie viera que había llorado, en especial Rin, tomé un poco de agua del grifo y lavé mis ojos, moje mis mejillas, cualquier cosa que bajara lo rojo que estaba mi cara, pero oí la puerta sonar.

— Miku, soy yo — Escuche a Luka — Ábreme — ordenó ella, si Luka sabía que yo estaba en el baño era porque me había visto, suspiré mientras le abrí la puerta.

Ella paso y me miró, suspiró también.

— ¿Volvió a hacerlo? — Me preguntó mientras no sabía que responderle.

— Me dijo que me extrañaba — Intenté ocultarle información a ella, pero Luka era perspicaz, más que cualquiera que hubiera conocido.

— ¿Cuántas veces te tengo que decir que seguir viéndolo no es sano? — Me regaño mientras miraba hacia el suelo — Miku… Kaito esta muy enamorado de ti, no puedes tapar el sol con un dedo, todos se dan de cuenta — Todos excepto Rin, pensé en ese instante.

— No quiero dejarlo, ¡es mi amigo de la infancia! — Le recordé a ella, pero Luka solo soltó un ligero "Tsk" curvando sus labios con rabia.

— Yo no quiero que mi novia se ande besuqueando con otro — Me respondió ella empuñando sus manos, me di de cuenta que Luka estaba celosa.

— Luka… te lo juró, yo no lo quiero de esa forma, lo sabes — Le miré suplicante ella aun estaba rabiosa.

— ¿Qué me va a asegurar que no vas a volver a acostarte con él? — sus ojos mostraban rabia y yo me sonroje por eso.

— Ahora estoy contigo, Kaito ya es historia para mí — Le aclaré, ella miró hacia el suelo.

— Pero fuiste de él — alegó ella mientras yo me sentía impotente.

— Luka… — susurré, quería explicarle que eso nunca fue cierto, nunca le pertenecí, pero las lágrimas llegaban a mis ojos y no podía contenerlas — ¿Cómo tengo que decirte que eso fue un error? — y ya había empezado a llorar, me dolía que Luka dudará de mí.

Ella tomó mi muñeca y me acercó hacia su cuerpo y me abrazó, supongo que esa era su forma de disculparse, disfrutaba de ese cálido abrazó que me daba la persona que amaba, sé que estaba teniendo un ataque de celos, pero este asunto era demasiado para mí como para llevarlo sola en mis hombros, me aparte un poco para mirar sus ojos azules.

— Mi corazón solo te pertenece a ti — Le confesé entre lágrimas, quería que lo supiera, que ella era la única persona en mi vida.

Luka sonrió mientras tomaba mis mejillas y limpiaba las lágrimas, su sonrisa era tan hermosa que me hacía derretir, su cara se acercó a la mía y me beso suavemente, sus labios tan cálidos me proporcionaban una gran alegría en mi corazón.

— Entonces demuéstramelo — Me dijo al terminar el beso, no le había entendido.

— ¿Cómo? —

— Vamos — Y tomó mi mano apretándola suavemente, salimos del baño.

Pasamos de nuevo a la gente, ya no vi a Rin, no vi a Kaito, no vi a nadie excepto a Len quien era a donde ella se dirigía.

— Oye Len, ¿me prestas tu habitación? — Y al analizar lo que había dicho me sonroje, no podía creer lo que Luka acababa de decir.

— ¡¿Qué?! — preguntó él con una cara de susto.

— Que si nos pr… —

— Esa parte la entendí, no me digas que van a usarla para… — En ese instante me miró a mí, yo me sonroje, él sabía para que le pedíamos la habitación, mi vergüenza no podía aumentar en ese instante.

— No te voy a decir nada — Aclaró Luka frunciendo un poco el ceño, pero mantenía su sonrisa, Len le siguió el juego.

— ¡Oh dios!, ¿Acaso no piensan en mí?, tengo que dormir en esa cama, ¿creen que podré dormir si sé que hicieron cosas allí? — seguramente mi cara debía de estar bien iluminada porque sentía demasiado calor en mis mejillas, Rei y Len pusieron una cara bien pervertida, no lo soportaba quería soltarme de Luka y salir corriendo — Al menos díganme que puedo participar, siempre ha sido mi sueño dormir con dos lesbianas — ¡Ojala te partiera un rayo Len Kagamine!, ¡ni sueñes que te dejaría tocar a mi novia!

— Es una pequeña fiesta privada, lo siento, ¿vas a prestármela si o no? — Luka se cansó de bromear, Len tomó las llaves de su bolsillo y se las tiro a Luka.

— Esta bien, solo porque me debes un favor — ¿Eh?, ¿qué favor?, ¿le estaba ayudando al rubio oxigenado?

Y antes de que pudiera comprender de que favor le había hecho, ella salió corriendo de nuevo arrastrándome otra vez, cuando subimos la escalera sentía que mi pecho me iba a explotar, mi corazón palpitaba tanto que seguramente me daría un infarto, Luka tenía una sonrisa en su cara, esto le hacía ilusión, al llegar al segundo piso vi a Kaito de nuevo, mi corazón solo se detuvo cuando él nos observó, a su lado estaba Rui que también nos miró, ella lucia nerviosa.

— Buenas noches — Luka simplemente abrió la habitación de Len sin dejarme siquiera procesar lo que veía, la cerró con llave y me soltó la muñeca.

Ella caminó unos pasos hasta la cama, miré el cuarto de Len, aunque estaba oscuro la ventana estaba abierta, la luna iluminaba la gran mayoría del cuarto, su habitación no era tan espaciosa, pero tenía una cama y un escritorio solo lo necesario.

— Esta ordenado — mencioné mientras Luka rio levemente.

— Si, al parecer el menor de esta familia si sabe limpiar— ella paso su mano por el escritorio para buscar polvo pero no lo encontró.

Me acerque hacia Luka, estaba nerviosa y no sabía que decirle, ella me miró y alzó su mano hasta la altura de mi mejilla.

— Te amo — Y aquello me hizo sentir algo cálido en el pecho, Luka no era muy expresiva pero cuando lo era me daba una alegría inmensa. Si alguien me hubiera dicho que ambas estaríamos en la habitación del hermano de Kaito a punto de tener relaciones no me lo hubiera creído nunca.

Me acerqué a ella mientras la abrazaba, quería transmitirle todos mis sentimientos para que ya no dudará más de mí, aunque llevábamos poco tiempo saliendo, yo sabía que la amaba, me enamoré de ella en el momento en que la vi, fue un amor a primera vista.

Luka tomó mis mejillas y se acercó a besarme, de nuevo sus besos eran irresistibles, me encantaba como me besaba, se sentía un cosquilleo por todo mi cuerpo, como si ella fuera una corriente eléctrica, nuestras lenguas se encontraron para acariciarse mutuamente. Luego de eso ella desato mi pelo, cayó todo libremente por mi espalda.

— Me encanta como te ves con el pelo suelto — La verdad es que desde que tengo uso de razón me había peinado de la misma manera por lo cual siempre que veía mi reflejo con el pelo suelto me hacía sentir extraña.

Esta vez no fue la excepción, el pequeño espejo que Len tenía en su habitación reflejaba a una chica diferente, aunque sabía que era yo, se sentía como si fuera una versión más adulta y madura, aunque sabía que era la misma niña que hace poco no podía admitir quien era.

De nuevo me beso, me dejaba guiar por ella, sus manos acariciando mi cara era un placer increíble, aunque no pareciera la gran cosa, pero esta doncella que parecía una diosa me hacía sentir tantas cosas que no encontraba palabras para describirlo. Poco a poco sus manos descendían hacia mis brazos donde ella acariciaba todo con el dorso de su mano, sus manos eran tan suaves. Luego de eso poso sus dos manos en ambos pechos míos, le miré a los ojos y lucia nerviosa, pero eso no le impidió apretarlos. Ella los masajeo por encima de la ropa, apretaba dulcemente y eso me hacía sentir tan feliz, Luka era realmente delicada pero eso solo me hacía sentir ansiosa.

Dejo de apretarlos para bajar los tirantes de mi atuendo, luego alzo mi blusa y me quito el sostén dejándome al descubierto, no sabía que pensaba Luka sobre mis pechos, los de ella eran grandes en cambio los míos eran pequeños, para una chica que acostumbra a verse los pechos de aquel tamaño debe ser una decepción tener que ver algo así de diminuto.

— Miku, eres tan linda — Ella me sonrió, su dedo índice pasó suavemente por mi pezón izquierdo haciendo un círculo, lo cual me estremeció un poco.

— No es cierto — Me avergoncé por ello, pero ella me dio un pequeño beso en mi mejilla.

— Eres mi hermosa Negi — Me susurró en el oído.

Sus manos se posaron otra vez en mis pechos, ahora sus manos calidas me tocaban directamente la piel y yo empezaba a sentir ardor en cada lugar que tocaba, sus dedos rozaban mis pezones y me hacía sentir tan bien, pero no era suficiente, quería más, que me hiciera más cosas, que me tocará de distintas maneras, ella como adivinando mis pensamientos acerco su cara a mi pezón derecho y empezó a lamerlo con su lengua. Así continuó varios minutos, me lamía aquel pequeño y delicado lugar, a veces succionaba un poco o lo mordía, pero empezaba a sentirme motivada y a jadear de vez en cuando, especialmente cuando succionaba. Me abracé a su cuello para acercarla más, Luka empezó a tocarme mi otro pecho con su mano, presionándolo más fuerte y sacándome varios suspiros.

Ella se detuvo de repente y me miró a los ojos.

— Vamos a la cama —

No pude decirle nada porque ella misma me dirigió hacia la cama, allí me recostó suavemente y se posó encima de mí, continuó haciendo lo que estaba haciendo, lamiéndome, mordiéndome y tocándome, su mano se resbalo por todo mi vientre hasta llegar a mis shorts. Ella acarició por encima y superficialmente, en ese momento se estremeció todo mi cuerpo y sentí contraerse mi punto más débil.

— Luka… — Le susurré mientras ella me miró a los ojos preocupada — Hazlo más rápido… — Le supliqué mientras cerraba mis ojos fuertemente.

— Como quieras — Y ella bajo mis shorts y de paso mi ropa interior.

No sabía como reaccionar al estar totalmente desnuda, mis cachetes se pusieron rojos, pero no quería ser la única desnuda, me logré sentar en la cama de Len y le miré acusadoramente.

— Quítate también la ropa — Le ordené haciéndole un puchero.

— Quítamela tú — Me dijo divertida.

Y eso empezó a gustarme, me acerque a besarla, yo también quería tocar su cuerpo, por lo cual sin controlarme empecé a manosearle los senos sin descaro, eran tan blandos y grandes, apenas cabían en mis manos, aquello me hizo sentir muy caliente en todo el cuerpo.

— Suave — Me dijo ella un poco sorprendida por eso, yo asentí mientras levantaba su blusa roja.

La ropa interior de Luka era tan femenina, era rosada con flores bordadas en la tela, pase mis manos por su espalda y lo saque al instante, me maraville con lo que vi, ya que sus pezones rosados eran tan hermosos, tenía ganas de probarlos así como ella lo había hecho antes, me acerque a uno y lo lamí con suavidad mientras acaricia el otro, ella soltó un suspiro, al parecer le gustaba lo que hacia.

Mi traviesa mano se coló por debajo de su falda para tocar su intimidad, eso me daba mucho morbo y al sentirla empapada no pude evitar querer tocarla más; desabroche su falda y la baje hasta las rodillas, de nuevo empecé a tocarla por encima de su mojada ropa interior.

— ¿Tanto te excita tocarme? — Le pregunté mientras ella se sonrojaba, eso era el cielo, palpaba por encima y más se mojaba, me hacía sentir una felicidad extraña.

— Cada vez que te veo me pongo así — aquello hizo que mis pupilas se dilataran de sorpresa.

No supe que responderle, Luka aprovecho eso para deslizar su mano por mi entrepierna también, acaricio por encima de los labios mayores y luego se introdujo un poco para tocar mi entrada, aunque yo era a la que estimulaban no estaba tan mojada como ella, pero el movimiento de sus dedos si que eran efectivos, empecé a sentirme húmeda a los pocos segundos dándome cuenta que le había mojado toda la mano. No paré con mis movimientos, hice a un lado su ropa interior e hice lo mismo que ella, le tocaba su entrada, la parte más sagrada e importante de una chica, mis dedos resbalaban tan fácil que empecé a acelerar el ritmo, y ella jadeaba de lo placentero que era. Pero ella no quería perder así que me penetro con su dedo medio sacándolo y metiendo una y otra vez.

— Luka~… — Suspiré su nombre sintiéndome derrotada.

Paré en ese instante de tocarla, ella sonrió triunfante.

— Por hoy… solo déjame tocarte — Me pidió ella mirándome suplicante a mis ojos.

— Esta bien… — Le conteste queriendo complacerla en todo lo que quisiera en especial si me lo pedía con esa mirada.

Luka se acercó de nuevo a mí y me beso otra vez, esta vez era un beso fogoso y fuera de control ya que no se estaba reprimiendo, sus manos pasaron por cada centímetro de mi cuerpo, empezó en mis hombros y paso por cada parte erógena que tenía, se me fue encimando mientras terminaba el beso y se desplazó hacia mi cuello, me mordió allí sacándome un grito de placer.

— Eres mía — Me dijo mientras continuaba marcándome, succionándome en varias partes de mi blanca piel.

Sus manos apretaron mis glúteos con fuerza, aquello me hacía enloquecer y a gemir. Continuó besándome bajando hasta mi pecho, allí volvió a dedicarme caricias más pasadas de tono, mordía mi pezón con algo más de fuerza, aunque era un poco doloroso era más placentero que simplemente lamerlo.

— Más… Luka… más — Le rogué de nuevo, ella bajaba lamiendo mi vientre coquetamente.

— Di mi nombre —

— Luka… Luka… — Le seguí el juego sonriéndole, ella parecía satisfecha con mi comportamiento.

Abrió mis piernas de par en par, ya sabía que venía y me sentía preparada para ello, Luka se acercó hacia mi flor y la besó ligeramente, luego entró uno de sus dedos mientras lo sacaba y lo metía rítmicamente.

— ¡AH! — Grité sin poder evitarlo, aquello había sido más placentero de lo que pensé.

Luego metió otro dedo y empezó a moverlos de nuevo, yo ya jadeaba agarrando las sabanas, ella no dejaba de moverse dentro de mí, me gustaba mucho eso pero luego su lengua fue a parar a mi clítoris.

— ¡LUKA! — Grité yo sin poder evitarlo, ese era un lugar muy débil y ella no paraba de mover su lengua en ese punto — ¡PARA! — Sentí que me volvería loca pero ella no paro siguió lamiéndolo sin compasión, podía sentir mi cordura desvaneciéndose lentamente — ¡Luka! — grité aun más fuerte envuelta en una tela de pasión.

Sus dedos pararon de moverse y agarró mis muslos fuertemente, al final su lengua fue a parar dentro de mi cuerpo, para infortunio mío aquello fue mil veces mejor ya que su traviesa lengua no paraba de revolcarse sacando en mi tonos que no creía conocer.

— ¡AH!... ¡Luka!... ¡Más! ¡AAAAAAGH! —

Y por si eso no fuera suficiente con su dedo pulgar empezó tocar rítmicamente mi clítoris otra vez para no desatenderlo, nunca había sentido tanto placer en mi vida, no paraba de gemir su nombre ni de gritar, seguramente las personas de abajo me escucharían pero ya no me importaba, por un segundo creí escuchar a alguien gritar "Kaito", pero esa no era yo, solo podía concentrarme en mi hermosa novia y en sus indelicadas caricias, me sentía arder y jadear, mis pulmones querían volver a respirar normalmente pero Luka y su lengua no me dejaban.

— ¡KYAAAAAAAAAAAA! — Grité aun más fuerte mientras me agarraba de las sabanas de Len y curvaba mi espalda hacia atrás, dentro de mí algo exploto y mojo toda la cara de Luka quien me miró sorprendida apartándose levemente.

Ese había sido el primer orgasmo de mi vida.

Y yo no podía hablar, solo jadeaba como una perro sin poder concentrarme en nada, mi cuerpo se estremecía aun por aquello que había sentido, mis piernas se juntaron queriéndolo parar pero no podía, empezó a doler un poco pero no me importaba, aquella sensación fue lo mejor, y quería repetirla una y otra vez.

— Que linda — Susurró Luka limpiándose la mejilla, yo la miré con cariño.

Definitivamente era diferente hacerlo con la persona que uno amaba. Mi respiración aún se rehusaba a normalizarse, mi novia se acercó a mí y me acunó entre sus enormes y blandos pechos, no podía sentirme más feliz en ese momento, me sentía tan completa y amada, tanto que las ganas de llorar me invadieron.

— Te amo — Le dije a ella sinceramente, ella besó mi frente mientras tocaba mi rostro limpiando las lágrimas.

— Eres mía Miku — Me susurró en mi oído y me sentí dichosa, si, era suya, no importaba que haya pasado antes, yo le pertenecía en cuerpo y alma a Luka.

Cuando mi cuerpo volvió a la normalidad me di de cuenta que si había alguien gritando Kaito, entre gemidos y jadeos, su voz era la de Rui.

— Parece que a Kaito ya se le quito su depresión — Susurró Luka y es que la pobre Rui gemía tanto, seguro la estaba pasando bien.

En verdad sentía lastima por ella, Kaito solo la estaba usando, después de hoy seguramente no le volvería a hablar, así hacía con la mayoría, las que eran buenas en la cama las mantenía en su mentira por un buen tiempo hasta que se cansaba y buscaba otra. Pero aquello dejaba de importarme, me entraba el sueño y cerré mis ojos para dormir aunque sea un rato, Luka se dio de cuenta y rio levemente.

— Tranquila… — Me susurró aun abrazándome.


Cuando me desperté encontré a Luka sentada a mi lado, ella estaba vestida ya, miré hacia mí alrededor y aun era de noche.

— ¿Quieres bajar? — me preguntó mientras miraba hacia mi alrededor, miré el reloj y noté que era la una de la mañana.

Había dormido dos horas…

— Si… tenemos que buscar a Rin — Me acordé de repente de ella, me vestí lo más rápido que pude, la verdad es que no podía dejar a Rin sola por ahí, en especial si nadie estaba para defenderla de Len.

Cuando llegamos a la primera planta me encontré que Rin estaba en la mesa al lado de Len y Rei.

— ¡Toma! — Dijo ella poniéndole a Len un vaso en la boca, se estaba riendo demasiado para mi gusto.

— Si… — Dijo Len mientras tomaba el vaso servido por Rin.

— ¡Tú también! — Le ordenó a Rei mientras le entregaba un vaso de Ron.

Me acerque a ella mientras la miraba.

— ¿Qué paso aquí? — Les pregunté, los tres me miraron.

— Oh... ya acabaron— Dijo Rei sonriéndome — Te vez radiante Miku, te sienta el cabello despeinado — Me di cuenta que no me había peinado, trate de organizar mi cabello pero era inútil.

— ¿Qué estuvieron… ah haciendo? — Preguntó Rin, se le notaba que se había excedido con el alcohol-

— Rin… no debes preguntar esas cosas — Dijo Len mientras intentaba quitarle la botella.

— Oh… ya lo pilló… tienes cara de recién follada — Y aquello me sorprendió a mí, a Luka, a Len y a Rei.

— Wow… nuestro angelito sabe que significa la palabra follar —

— Cállate Lei —

— Es Rei… —

— ¡Lo que sea! — Contestó ella de buen humor, rio levemente— Felicidades Miku y Luka — Y de nuevo se sirvió otro trago de Ron y se lo bebió.

— Mañana vas a despertar con una enorme jaqueca — Le dijo Len un poco cansado.

— Eso a ti no te importa — Le respondió ella — ¡Es más!, ¡Voy a beberme toda la botella! — gritó esto mientras dirigía la botella hacia su boca.

— ¿Qué?, ¡Dame esa botella! — Le gritó Len y luchó contra ella para quitarle la dichosa botella.

— Creo que es hora de irnos — Me dijo Luka mirando a la pobre Rin quien apenas y podía mantenerse despierta y cuerda.

Rin nunca se había emborrachado, si lo había hecho debía tener una muy buena razón.

— ¿Por qué la dejaste tomar tanto? — Le pregunté a Len acusatoriamente.

— ¿Qué?, ¡A mi no me metas en esto!, yo no le di tanto licor — Me dijo frunciéndome el ceño.

— Si, Rin se emborracho con unos amigos de Kaito y vinimos a rescatarla justo a tiempo, pero ella insiste en seguir tomando — Continuó Rei aburrido.

— ¿Por qué estas tomando tanto Rin?, ya es suficiente — Le habló Luka de manera maternal, Rin solo bajo la botella haciendo que el rubio se la apartara.

— Bueno, ustedes no eran las únicas follando… jeje… creí que Rui era mi amiga — Ella hipo en ese momento, aquello sorprendió a Rei poniéndolo en alerta.

— ¿Qué quieres decir con eso? — Exigió saber él, Rin solo rio levemente.

— Que Rui se está liando con Kaito — le respondió ella, Rei abrió los ojos impresionado.

— ¡¿QUÉ?! — Gritó él mientras se levantaba de la mesa furioso — ¡Voy a matar a ese bastardo! — Declaró él caminando por el corredor.

— ¡Oh no!, ¡Len!, ¡Detenlo! — Le grité pero Len tenía una mirada indiferente.

— No voy a meterme en eso — Me dijo con voz sería, al parecer también se había enojado por lo de Rui y Kaito.

— Es tu hermano — Le recordé pero Len no me hizo caso.

— ¡LEN! — gritó Rin abrazándose de él.

— Rin… pesas… —

— Que grosero, creí que me amabas— bromeó ella abrazándole aún más fuerte casi sacándole el aire al pobre rubio.

No podía quedarme allí, miré a Luka quien lucía preocupada así que ambas fuimos a seguir a Rei, atravesamos el corredor mientras vi a Rei salir hacia afuera, Luka y yo lo seguimos.

— ¿CÓMO TE ATREVES A BURLARTE DE MI HERMANA? — Le oí gritar, Kaito estaba afuera con Rui a su lado.

— Rei… no es lo que parece — Intentó disuadirlo ella acercándose, Rei le tomó del brazo y la acercó a ella bajando un poco su blusa notando los chupones que Kaito le había hecho anteriormente.

— ¡Eres una tonta Rui! — Le gritó él furioso, Kaito solo le miró sin temerle.

— Esto fue algo consensuado, no tienes porque molestarte — Le respondió él alterando aun más al pelinegro.

— ¡Kaito!, ¡no lo molestes! — Me acerqué yo mientras intentaba calmarlo — Rei… esto… — Pero yo no sabía que decirle para calmarlo, Rei me miró con odio.

Él me aparto fuertemente y caí al piso, luego se acercó a Kaito y lo golpeó en el rostro, Kaito le respondió y ambos empezaron a pelearse, pronto la gente que estaba dentro salió afuera para gritar cosas; Luka me ayudo a pararme del suelo pero esto era catastrófico, Rui le pedía a todos que pararan pero nadie hacia caso, a Luka y a mí nos daba miedo meternos en esa pelea ya que ambos parecían darse muy fuerte.

Entonces un chico de cabello plateado que no había visto se acercó y tomó a Kaito y otro chico de cabello purpura tomó a Rei separándolos por fin.

No sé como las cosas lograron calmarse, alguien pidió un taxi para Rei y Rui. Kaito solo entró aun molesto hacia el baño para limpiarse la cara, cuando salió gritó a todo el mundo que se fuera, así que poco a poco la gente comenzó a irse.

— Tenemos que irnos — Me dijo Luka mirándome, yo asentí pero no sabía donde estaba Rin, así que la busque en la mesa donde estaba antes pero ya no estaba allí.

— ¿Dónde está Rin? — Pregunté pero no la veía por ningún lado.

— ¿Crees que ella y Len estén haciendo cosas? — Dijo Luka sonriendo, pero eso me aterro.

— ¿Qué? — Me asusté en ese instante, Len era un chico y Rin estaba ebria, Len era un lobo y ella un corderito indefenso — ¡Tengo que encontrarla! — Y el miedo me invadió, que Rin estuviera en ese momento siendo violada por Len era algo imperdonable, corrí escalera arriba hacia su habitación.

— Espera… no creo que Len se aproveche de ella — Me dijo Luka tomándome de la muñeca, pero no, en los hombres no se podía confiar, me solté rápidamente.

Abrí la puerta de una patada.

— ¡Rin! — grité entrando a la habitación, allí encontré a Len en la ventana con un cobertores y unas sábanas en el piso, y en la cama encontré a Rin totalmente dormida. — ¡Bastardo! ¿Qué le hiciste? — Me acerque a ella para revisarla, pero Rin estaba bien, tenía toda su ropa y dormía profundamente.

— Nada, no le hice nada — Me dijo él ofendido, luego mire las sabanas en el suelo al parecer tenía planeado dormir en el suelo— Ella se durmió y solo la traje aquí — Confesó él sonrojándose — No me digas que creíste que me aprovecharía de ella en ese estado — Me preguntó, yo me sentí ofendida.

— ¡Eres un lobo! — Le grité mientras seguía viendo a Rin dormir.

— Oye… mi meta es que Rin se case conmigo, no lo lograría si la violará y le hiciera daño — Me dijo ofendido cruzándose de brazo.

En eso tenía razón, no creí que Len fuera el tipo de chico que respetará a una mujer, miré hacia el suelo.

— Ni loca dejaré que duermas con Rin aquí — Le contesté mientras me sentaba en la sabana en el suelo, miré hacia Luka y ella me sonrió.

— Si, no es correcto que duermas con ella a solas— Luka se acercó hacia Len y lo tomó del brazo, lo hizo acostarse en la sabana junto a nosotras.

— ¿Qué? — Dijo él nervioso — ¡No van a dormir conmigo! — Y él se sonrojo en ese instante hasta las orejas, molestar a Len fue extrañamente reconfortante.

— Rin se durmió aquí… no podemos irnos, y la otra habitación disponible es la de tu hermano y créeme que no dormiré allí — Le contesto Luka enrollándose en su brazo para provocarlo aún más.

— Cierto, si quieres irte pues adelante — Le piqué haciendo que Len frunciera el ceño.

— No, voy a dormir aquí — Dijo de mal humor acostándose y repartiéndonos los cobertores, Luka seguía abrazada a su brazo, por lo cual hice lo mismo — Cuando les dije que quería dormir con dos lesbianas… no me refería a esto — Contestó suspirando, Luka y yo reímos levemente.

— Una cosa Len, si tocas a mi novia, te castraré — Le advirtió Luka.

— Y si tocas a la mía yo te mataré — Le advertí yo también y él puso cara de tragedia.

— ¿Podrían soltarme? — Dijo él bastante incómodo.

— No, no puedo dejar que le pongas la mano a Rin — Rei mientras veía a Len sufrir, estaba quieto como un muñeco y no se movía ni un milímetro.

Cerré mis ojos y me entregué a Morfeo de nuevo.


Bien... mi primer lemon yuri(?), espero no haberlo escrito tan horrible xD, lo estaba leyendo y no podía creer que yo escribi eso (?).

Bien solo iba a decir dos cositas, si notan que cambie la portada, es un dibujo mio C:, espero les guste me esforcé mucho haciendolo.

De nuevo gracias por los reviews, la idea de este fanfic me gusta mucho, por eso no lo abandono, aunque mi experiencia escribiendo sobre parejas homos es casi nula (?), pero lo estoy intentando, pronto entraré en la uni a un semestre pesado, asi que tal vez vayan notando que me pasaré menos por acá, así que me disculpo por anticipado, gracias por seguir leyendo mis locas historias.