La peor semana de la historia.
Así podía calificarla después de todo lo que paso el fin de semana, el chisme corrió tan rápido que al lunes, todos sabían quien se había acostado con quien, y eso me incluía a mí, aunque lo mío era menos escandaloso porque Luka y yo éramos novias y todo el mundo lo sabía, Rin parecía estar bastante afectada por lo que paso, después de todo, Rui era la única amiga que tenía en el salón de clases, y ahora ella y Kaito salían oficialmente.
Suspiré mientras seguía tocando el bajo, hoy era día de club de música y yo trataba de concentrarme, pero me irritaba ver a Len al lado de Rin mientras la molestaba, Rin trataba de ignorarlo, pero él seguía, seguía y seguía, hasta que por fin logró agotar su paciencia.
— ¡Deja de estar molestándome! — alzó ella la voz mientras los demás veían su reacción y paraban de tocar sus instrumentos.
— No estoy haciendo nada malo — Dijo él mientras sonreía como siempre, yo suspiré, también me estaba acostumbrándome a sus peleas.
— Estas tocando mi cabello, tratando de subir mi falda y acercándote demasiado — Contestó ella frustrándose aun más — ¿Algún día me dejarás en paz? — Preguntó ella frunciendo el ceño.
— Uhm, creo que no — Len se acercó de nuevo a ella — Aunque si saliéramos en una cita podría calmarme— Rin solo le veía algo desorientada, incluso creí que hasta lo estaba considerando.
— Oh, una cita, ¿a dónde? — intervino rápidamente Gumi — El parque de diversiones es un mal lugar para una primera cita, sigan mi consejo — Ella misma se respondió antes de que alguno de los dos rubios dijera algo.
— Nadie dijo que íbamos a salir —
— Yo lo dije — Le interrumpió Len, Rin suspiró.
— No decidas todo por tu cuenta — Rin volvió a irritarse — ¡Dios!, si vas a seguir así entonces mejor me voy a casa — Rin soltó la guitarra en la mesa y empezó a tomar sus cosas.
— ¿Quieres que te acompañe a casa? — Preguntó él mientras la seguía, Rin no respondió nada, solo salió del club de música sola.
— Si sigues así, Rin solo va a odiarte — Le mencionó Piko, Len suspiró, por un segundo noté que estaba cansado también.
— Alguien se va a rendir~ — Le dije en tono juguetón, el chico solo me miró como si dijera una locura.
— Claro que no, es solo que intentó que se distraiga de todo lo que ha pasado, pero no logró captar su atención — Y Len tenía razón, Rin parecía estar más perdida en sus pensamientos que antes, eso me preocupaba, en esos momentos no sabía que era peor para ella, si caer por Len o seguir pensando en Kaito.
— Quizás solo debas darle tiempo de duelo — Seeu Intervino también — Así solo la agobiaras, uno no puede estar todo el tiempo alejándose de los problemas — Fue el primer comentario maduro que escuche, Len pareció comprenderlo también.
— Si, entiendo — Len se veía bastante decaído también — Estoy cansado, iré a mi casa… — Len también tomo sus cosas y se fue.
— Bueno, sin el piano y la guitarra, supongo que no avanzaremos mucho, así que vámonos también — El presidente del club ordeno, así que los otros dos miembros y yo le hicimos caso.
Caminé gran parte del trayecto con Gumi, ya que nuestras casas quedaban relativamente cerca, una vez nos separamos recordé que mi madre me había pedido recoger un paquete, suspiré pesadamente mientras me dirigía hacía la oficina de correos a reclamar el dichoso paquete, después de media hora en una gran fila, por fin me lo dieron y salí de la oficina cuando vi a una chica sentada en medio de la calle.
Su cabello era blanco, ella llevaba una maleta mientras suspiraba pesadamente, su cara tenía escrita la palabra "problemas", yo me le acerque tratando de ser buena samaritana.
— Hola, ¿sucede algo? — Le pregunté sonriéndole, ella solo me miró con sus grandes ojos azules, en ese instante me sonroje, ¡esa chica era la más bonita que haya visto en la vida!
— Please, help me — Me dijo ella mientras yo me confundía, me había hablado en inglés.
— ¿Si? — Volví a repetirle.
— Yo estoy buscando a alguien — Ella se levantó del suelo esta vez hablándome en japonés — Pero me perdí — miró hacía el suelo haciendo un ademán de querer llorar.
— Tranquila, tranquila, ¿tienes la dirección? — Ella me sonrió bastante contenta.
— ¡Thank you very much! — Ella se lanzó a abrazarme fuertemente, sentí los colores subirse hasta mi cara.
"Oh dios mío, por favor Miku, recuerda que tienes novia"
— Si… ¿y la dirección? — Ella se separó de mí y buscó en su bolsillo un papelito con una dirección, me la entregó y yo solo la miré — Esta cerca — traté de sonreírle, pero al ver esa sonrisa de ese angelito sentí que me iba a derretir.
— Mi nombre es Ia — Ella se presentó con una leve reverencia, algo mal hecha, pero era tan adorable que le quite importancia.
— Soy Miku — Me presente yo también mientras empezaba a guiarla por la calle.
— Soy de estados unidos, aunque tengo sangre japonesa por parte de mi mamá, pero nunca había estado en Japón, perdón si mi japonés es extraño — Ella se avergonzó, lo cual hizo que mi corazón se acelerará.
— Esta bien, tranquilízate un poco — Le sugerí, ella volvió a sonreír.
¿Esta chica era de verdad?, su piel era tan blanca y perfecta, y su cabello largo y de ese color tan espectacular, sus ojos azules parecían dos zafiros brillantes, ella perfectamente podría ser una muñeca o un ángel.
— ¿Y a quién estás buscando? — Pregunté tratando de ponerle conversación para que se sintiera cómoda.
— Boyfriend — Dijo ella, eso lo entendía muy bien.
— ¿Novio? — ella asintió.
— Si, él se mudó aquí, y lo extraño tanto que decidí seguirlo — Esto empezaba a parecerse a una película de romance, lo cual me emocionaba un poco porque a mi me encantaban esas películas.
— Que suertudo debe ser tu novio — Ella asintió sonriendo.
— Si, pero yo soy la suertuda, él es un chico maravilloso, tiene tantos talentos, además es muy maduro para su edad — Y los ojos zafiros de Ia chica brillaban con gran intensidad.
— Oh, seguro hacen una pareja de ensueño — Susurré, pero ella me escuchó y se alegró aun más.
— Eso decían en mi clase, yo trabajo de modelo y en varias ocasiones trabajamos juntos, las revistas donde salíamos juntos eran las que más se vendían — Empezaba a imaginarme como sería el novio de la tal chica, debía de ser bastante guapo para salir en una revista.
— Oh, eso explica muchas cosas, eres realmente bonita — Le alabé mientras ella se sonrojaba un poco por mi piropo, ese en definitiva era mi día de suerte, conocía a una chica tan linda y tierna.
— Gracias — Susurró ella, con modestia.
En ese instante tomé mi celular y empecé a mandar un mensaje de texto a Luka.
"Luka, ¿qué piensas de los tríos?"
Luego guarde mi celular para no leer los mensajes, ojalá Ia me dejará tomarle una foto para mostrársela a mi novia, seguramente también le gustaría como lucia esa chica.
Me di de cuenta que llegamos a la calle de la dirección, me extrañé mucho porque esa calle la conocía a la perfección.
— Debe ser por aquí — Vi que los ojos de Ia empezaron a brillar de nuevo.
— Al fin podré verlo — Susurró emocionada, yo sonreí internamente, en verdad era linda.
— Él se alegrará de verte también — Le animé, la emoción de ella crecía más y más — Oh, y esa debe ser la ca…sa — Le señalé con el dedo el número de la casa, esto debía ser una broma.
— ¡Gracias! — Dijo ella mientras empezaba a correr con dirección a la casa.
— Espera… — Intenté pararla antes de que llegará a la puerta, pero la emoción de ella no le permitió escucharme, tocó el timbre rápidamente.
Me acerque a la puerta lo más rápido posible, esto debía ser una broma, si, una broma, por favor alguien dígame que esto es una broma.
— Ya voy — Oí la voz de un chico mientras se acercaba para abrir la puerta, una vez la abrió encontré a Len detrás de ella.
— ¡LEN! — Gritó Ia mientras le saltaba encima.
— ¡Waaa! — Gritó él yéndose directo al suelo.
— Esto no puede ser… — Veía como la chica le abrazaba aún más fuerte.
— ¡Me alegro tanto de verte! — Dijo ella, Len solo estaba asustado por todo lo que pasaba, me miró a mí sin comprender que pasaba.
— ¿Ia? — Ella se separó de él — ¿Qué haces aquí! — Exclamó mientras trataba de alejarse de ella.
— Te extrañaba mucho, Darling — Ella sonrió.
— Esto es increíble — musité aun sin poder llamar la atención de ninguno de los dos.
— ¿Quién te dio mi dirección? — Len la separó un poco para alejarse definitivamente, ella sonrió.
— Tu mamá — Len suspiró pesadamente mientras se recargaba contra la pared.
— ¿Por qué ella hizo eso? — Le preguntó mientras Ia le miraba curiosa.
— ¿No te alegras de verme? — Y por fin la chica entendía que Len no le alegraba de verla allí.
— No es que no me alegre… bueno, en realidad estoy impactado — Confesó él — ¿y qué haces con ella? — Me preguntó a mí.
— La encontré perdida, y la traje aquí… — Yo fruncí el ceño, Len tenía una novia en estados unidos mientras le coqueteaba a Rin — Todos los de tu familia son iguales — Crucé mis brazos molesta.
— No es lo que crees — Len me miró incómodo.
— ¿Pasa algo? — Preguntó ella mirándonos desconfiada.
— Pasa que este chico de aquí es un… —
— ¡Te dije que no es lo que crees! — Me levantó la voz frunciendo el ceño.
— ¿Ah si? — Len suspiró mientras yo puse mis manos en la cintura desafiándolo.
— Ia — Len suavizo un poco su voz para referirse a ella — Dime, ¿leíste las cartas que te deje? — Preguntó él, la chica asintió.
— Si, pero vine a arreglar las cosas — Len volvió a suspirar.
— No hay nada que arreglar — Ia por fin desvaneció su cara de alegría.
— Pero Len, no lo entiendo — Ella puso las manos a nivel de su barbilla, yo pude ver como la tristeza empezaba a invadirla.
— Te dije muy claramente que te dejaba — Y eso fue bastante cruel.
— Pero… vine a buscarte — Ella se justificó.
— Ia, lo nuestro se terminó… la verdad es que no estoy seguro de que en algún momento haya empezado — Len solo cerró sus ojos mientras los ojos de la chica se cristalizaban completamente.
— Pero solo fue una pelea, Darling — Susurró ella.
— No fue una pelea… no puede haber una pelea cuando ni siquiera nos vemos — Len cruzó sus brazos, molesto.
— Pero sabes que era por trabajo — Len suspiró.
— Exactamente por eso, no puedes tener una relación con alguien a quien apenas ves — Len bufó — Ahora, por si no te quedo claro, te dejo — Yo solo veía la escena sin creérmelo, ¿ese en verdad era Len Kagamine?, porque hasta a mí me dolió esa forma de hablar.
— Podrías tratar este tema con más tacto — Le recriminé por ello.
— Ya lo traté con tacto y me siguió hasta aquí, así que lo siento, pero vuelve a estados unidos — La chica había empezado a derramar lágrimas ahí mismo, yo me le acerqué y le abracé para consolarla.
"por favor perdóname Luka".
— ¿Cómo puedes ser tan cruel? — Le grité dolida, porque solo un monstruo le diría eso a la chica que lo siguió hasta otro país por amor y en menos de cinco minutos la despacha.
— ¿Cruel? — Él me miró como si dijera algún disparate— No puedes entenderlo—
— ¡Entonces explícalo! — Le exigí saber, Len solo le miró incómodo.
— Len… por favor — Ia le rogó, pero el rubio suspiró cansado.
— Ya no se puede arreglar, ahora estoy enamorado de otra persona — Aquello fue suficiente para terminar de romperle el corazón a la chica, ella lloró a un más fuerte y se soltó de mi abrazó para salir corriendo.
No creí que pudiera odiar aun más a Len, pero esta vez me sorprendió, intenté asesinarlo con la mirada, se veía realmente arrepentido por haber hecho llorar al pobre angelito.
— No me mires así, yo quise dejar las cosas claras con ella, pero no pude — No quise escucharlo más, me di media vuelta y seguí a Ia.
Ia corrió por dos cuadras, antes de caer al piso a llorar fuertemente, la alcancé al poco tiempo sintiendo mucha lastima por ella, ella lloraba desconsolada, yo solo me senté a su lado sin saber que decirle, le pase un pañuelo para limpiarle sus lágrimas y tratar de al menos estar a su lado, después de todo la única persona que conocía en este país acababa de botarla de la manera más cruel.
— No le hagas caso a ese rubio oxigenado, es un idiota — Le comenté, ella solo miraba al suelo deprimida.
— No entiendo que paso, íbamos tan bien — Trataba de comprenderla, ella estaba enamorada de él.
— ¿Llevaban mucho tiempo? — Pregunté, ella suspiró.
— Cuatro meses o seis… no recuerdo —
— ¿Y qué te dijo cuándo se fue? —
— Solo me dejo una carta, porque yo estaba en un viaje de trabajo, no lo veía hace tres meses y tenía muchas ganas de verlo, y finalmente cuando llego, me encuentro con la carta— Yo quedé impresionada.
— ¿Y cuándo leíste la carta? —
— Antes de ayer — Ella suspiró, y yo suspiré, empezaba a entender a Len.
— ¿Y no se te ocurrió llamarlo antes? — La verdad es que Len ya llevaba aquí como un mes y ella apenas se enteraba que la dejaban.
— Estaba en un lugar remoto sin señal — Ella dijo con total naturalidad, yo quería golpearla porque con cada palabra que decía, más me obligaba a pedirle una disculpa a Len.
— ¿Ahora qué vas a hacer? — Ella solo se levantó.
— Supongo que tengo que volver a casa — Era la primera cosa lógica que decía después de mucho tiempo.
— ¿Sabes volver al aeropuerto? — Ella asintió.
— Solo tomaré un taxi, muchas gracias por ayudarme — Ella hizo una leve reverencia y trato de sonreírme, pero aun seguía triste.
— No te preocupes, buena suerte — Y solo la vi tomar el taxi mientras me despedía de la mano de ella.
"Es bonita, pero tonta, en definitiva, Luka es mejor", Pensé para mí misma mientras me daba la vuelta.
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.
Mini punto de vista de Rin.
— ¿Por qué Meiko siempre me manda este tipo de ropa? — Fui a recoger el paquete que me había enviado mi hermana, le había contado todo lo que había pasado y decidió levantarme el ánimo mandándome ropa otra vez, suspiré mientras salía de la oficina de correos.
Entonces me tropecé con una maleta cayéndome al piso y cayendo justo en un charco de agua, esta semana no era la mía, bueno, no había tenido buena suerte desde que el desgraciado de Len había llegado a mi vida.
— I'm so sorry! — Oí hablar a una chica mientras ella me ayudaba a levantar, al parecer la maleta era de ella.
— No se preocupe — Le respondí por inercia, ya sabía que significaba eso porque Len ya me lo había dicho antes.
—Lo siento — Ella lloraba, aquello no era para tanto.
— Tranquila, estoy bien — ella asintió levemente, mientras se sentaba en el suelo, las lágrimas seguían brotando de sus hermosos ojos azules, por lo cual me confundí, no parecía llorar por lo que había pasado anteriormente.
— ¿Sucede algo? — Pregunté por inercia, ella solo me miró, la palabra "problemas" se dibujó en su cara.
— Perdí mi cartera con mis documentos y mi dinero, así que no puedo volver a mi país— Contestó mientras empezaba a llorar más.
— Oh… —
— ¡No logró entender porque soy tan torpe! — Ella exclamó mientras alzaba un poco la voz y lloraba aun más fuerte, la gente empezó a mirarnos.
"Dios mío bendito… ¿en qué me metí?", pensé mientras cerraba los ojos cansada.
Bien, otro capitulo, con una invitada especial :v, bueno, los fics sin drama no son buenos fics, ¿cierto?
Muchas gracias a Ana y al invitado misterioso por comentar C:, sé que me demoré mucho en actualizar este fic, en parte porque me di de cuenta que yo solo puedo con un fandom a la vez, y en esa época empezó mi amor por el pinecest y me fui para allá. y de por allá me exigen que vuelva con el fic que les deje pendiente xDD, bueno, algún día terminaré ese porque en ese me fue muy bien, pero ahora solo aproveche que tengo algo de tiempo libre para continuar este que hace rato lo tenía olvidado, últimamente me están dando ganas de continuar otro fic que también tenía olvidado y que deje el capitulo a la mitad (no voy a decir cual :v).
Como este proyecto es algo largo, espero poder traer más capitulos proximamente (porque viene semana santa), pero no sé si tendré fuerzas para continuar todos, ojala me de, pero mientras, solo están fijos las continuaciones de Kagami no mahou porque ya están escritas hasta junio. nos vemos proximamente.
