Entonces allí me encontraba en mi habitación con la extraña que me encontré en la calle, simplemente no tuve el corazón para dejarla allá tirada, además la chica era tan bonita que alguien podría y secuestrarla o hacerle algo, la cuestión es que ahora era de noche y yo la ocultaba en mi cuarto porque no quería que mi padre se diera de cuenta que estaba albergando a extraños en mi casa. Ella se cambió la ropa por un pijama, que era blanca, esa chica parecía sacada de una revista, porque su cabello era tan largo y de un color tan peculiar, no podía dejar de mirarla, y si Miku la viera seguro se enamoraría a primera vista de ella.
— Thank you — Ella se sentó al lado de mi cama sonriéndome.
— De nada — Le contesté casi sin pensarlo — ¿Y ya pudiste comunicarte con tu familia? — Ella suspiró pesadamente.
— Si… me regañaron — Ia solo miró hacía el suelo bastante afligida — Me vine sin pedir permiso, así que están muy enojados conmigo — Era natural que estuvieran enojados con ella, ella volvió a suspirar.
— ¿Qué sucede? — Y le motive a hablar, ella solo me miró afligida.
— No valió la pena — Su voz sonaba a punto de romperse.
— ¿Por qué? — La curiosidad me invadía, aunque eso solo hizo que ella derramará una lágrima — Lo siento, lo siento — Ia negó lentamente.
— Esta bien, quisiera hablar sobre ello — Yo solo me quede callada esperando a que ella prosiguiera— Hace unos meses, me di de cuenta que me gustaba un chico, así que le pedí salir conmigo y él acepto — Y hasta allí era una historia feliz — Pero debido a mi trabajo, pasábamos mucho tiempo alejados, de hecho, creo que solo logramos salir dos veces y ya—
— ¿Qué sucedió? — Me atreví a preguntar de nuevo.
— Me dieron un trabajo en una película, así que fui a trabajar en la película por unos meses, cuando volví, un amigo me entregó una carta de él diciendo que debía mudarse a Japón y que nuestra relación no podía seguir por la distancia — Ella apretó sus manos fuertemente, tratando de ser fuerte.
— Oh… entiendo — Yo suspiré — De por si era difícil por el tiempo, ahora la distancia sería peor—
— Si… pero yo no lograba comprenderlo del todo, pensé que se había enojado conmigo, así que decidí buscarlo para retomar las cosas, porque mientras estaba trabajando, me di de cuenta de lo mucho que lo amaba y lo único que deseaba era verlo otra vez — Yo sonreí un poco al ver los honestos sentimientos de Ia — Pero…—
— ¿Qué te dijo? — Pregunté expectante.
— Dijo que no quería volver y que se había enamorado de otra persona — La voz de la pobre Ia se quebró.
— Que horrible — Yo empecé a sentir tristeza también, era imposible no sentir empatía por Ia, no parecía ser una mala persona.
— Si, pero yo ya no puedo hacer nada, si él no me quiere entonces no puedo obligarlo a nada — ¿Y qué se le puede decir a una chica rechazada en estos casos?
— ¿Y vas a rendirte? — Pregunté alzando una ceja.
— ¿Eh? — Ella me miró confundida.
— ¡No puedes rendirte! — Le anime mientras le sonreía — ¿Viniste todo este camino para esto? — Ella me seguía mirando confundida, pestañeaba de vez en cuando — ¿De verdad te quieres rendir sin dar la pelea?, ¿acaso no lo amas? — Ella negó.
— Por supuesto que lo amo —
— Entonces no debes de irte, tienes que quedarte a demostrarle que lo quieres—
— Pero él ya…—
— ¡Eso no importa! — Levanté un poco mi voz frustrada — ¡La única manera de que pierdas su amor es si dejas a esa otra chica ganar! — Ia se veía indecisa.
— ¿Crees que le pueda ganar? — Me preguntó ella.
— ¡Claro que si! — Le afirme decisivamente — ¿qué clase de idiota deja a una chica tan linda como tú? — Ella pareció animarse con mi comentario.
— Solo él… — murmuró ella de mejor humor — quizás tengas razón, no puedo irme sin intentarlo una vez más — Ella se animó de repente, yo le sonreí.
— Claro que si, solo ve y habla una vez más con él y déjale en claro que Ia no se rinde — ella asintió energéticamente.
— ¡Si, no dejaré que nadie más tome a mi chico! —
— ¡Exacto! — Ambas nos tomamos de las manos y nos sonreímos la una a la otra.
— No tengo suficientes palabras para agradecerte, Rin — Yo solo negué con mi cabeza.
— No tienes que hacerlo, con tal que no te dejes ver de mi padre, estamos bien — Ia soltó una leve risa.
— Claro, después de todo, no muchas personas toman bien alojar a un completo extraño — Eso era lo que me tenía nerviosa con su presencia — solo será hasta mañana hasta que me envíen dinero — prometió ella, yo asentí.
— No podía dejar a una linda chica en la calle —
— Yo no sabía que hacer, lo único que se me pasaba por la cabeza era ir a buscarlo otra vez… pero… —
— No puede ser tan malo, ¿o si? — Ella negó.
— No lo es, él me recibiría, pero sería muy incómodo — Admitió ella.
— Me imagino que su familia tampoco lo tomaría bien — Ella negó.
— Menos mal me recibiste — Ella me abrazó delicadamente, yo le devolví el abrazo, en verdad era una chica cariñosa.
— Ya dejemos el tema y vayamos a dormir — Ella asintió mientras se acostaba en el suelo donde le había puesto un colchón para que durmiera cómodamente.
— Oye Rin, ¿tienes novio? — se atrevió a preguntar ella, en ese instante no supe que responderle.
— No, no lo tengo — ya que Ia se había sincerado conmigo, yo decidí hacer lo mismo.
— ¿Y tienes a alguien que te guste? — Yo suspiré.
— Si, si tengo a alguien, pero… —
— But? —
— Es complicado — admití cerrando mis ojos — esa persona jamás me vera de esa manera — desperté la curiosidad de la chica que me insistía con su mirada que le siguiera contando — Es un chico que conozco desde que era una niña pequeña, siempre hemos sido los mejores amigos, pero de alguna forma termine cayendo enamorada de él — Ella sonrió un poco.
— Suena muy lindo — Yo negué rápidamente.
— Aunque yo lo quiero mucho, no puedo negar sus defectos, y uno de ellos es que es un gran mujeriego — Ia rio levemente.
— ¿Enserio? — Yo asentí.
— Cada mes tiene a una chica distinta — Ella solo siguió riendo.
— ¿No significa eso que él nunca se ha enamorado de verdad? — Esa pregunta me dejo pensando.
— No lo sé, no sé en que piensa — Me recosté en la cama, el recuerdo de Kaito-nii con Rui volvía a mí y me daban ganas de llorar.
— Lo siento — Ia se disculpó.
— Tranquila, no es tu culpa — Al parecer Ia quería animarme como yo lo había hecho con ella, pero la situación era diferente, al menos el chico que ella amaba la veía de forma romántica, pero yo solo era la hermana menor de Kaito.
En unos minutos sentí a la chica respirar pausadamente, se había dormido profundamente, seguramente porque el horario que tiene estaba cambiado, así que yo decidí seguir su ejemplo y trate de dormir también.
Al otro día fue una odisea, le dije a Ia que se ocultará en mi habitación hasta que mi padre saliera de la casa, y ella obedientemente lo hizo, una vez mi padre salió de la casa hacia su trabajo, yo deje que Ia saliera a desayunar, luego la acompañe hasta el banco donde ella esperaba que le hubieran mandado dinero, pero nada.
— ¿Y ahora que deberíamos hacer? — Me preguntó ella desanimada.
— No sé, yo tengo que ir a la escuela, así que no sé donde te puedas quedar mientras salgo —
— ¿Puedo acompañarte? — Ella me preguntó mientras sonreía, yo suspiré.
— A la escuela no — Crucé mis brazos algo molesta, era una idea tonta.
— Si me escondo por los alrededores nadie me notará — La verdad es que no era mi problema si la encontraban y la echaban de la escuela, así que supuse que no sería problema si estaba tonteando por ahí en vez de dejarla en la calle.
Volvimos a casa y le preste a Ia uno de mis uniformes viejos, ella lucia como cualquier estudiante, pero esperaba que pudiera camuflarse, debido a que era tan bonita, llamaba terriblemente la atención. Entonces pensé en una gran idea mientras íbamos a la escuela.
— Si alguien te pregunta algo, solo di que tienes que ir a tu club y vas al club de música y te escondes allí — Ia asintió alegre.
— ¡De acuerdo! — Ella caminaba alegremente a mi lado, al principio todos nos miraban porque nadie la identificaba, pero entonces entre a la escuela con ella y antes de que sonará la campana la lleve al salón de música.
— Escúchame, solo puedes salir cuando haya mucha gente alrededor — Le advertí, y como la niña buena que era ella me hizo caso — nos vemos — me despedí dejándola en el club de música mientras iba a mi salón de clase.
No esperaba que lo arruinará o algo parecido, igual, si la encontraban solo fingiría que no la conocía y ya. Llegué a mi salón de clase y de nuevo empezó mi tormento, desde que había pasado lo de Rui, ya no me quería sentar al lado de ella, así que cambie mi puesto por el más alejado que tuviera, y ese era atrás de Len.
— Buenos días — Le saludé, ya que casualmente él estaba distraído mirando hacia otro lado, con la cabeza gacha.
— ¿Ah? — Dijo él observándome— oh, buenos días — Dijo desinteresadamente lo cual me hizo sentir algo raro, él no era así, normalmente me saltaría encima a decirme alguna babosada y elogiarme.
No hice mucho caso de eso y me senté atrás de él, de nuevo no me prestó atención, era un comportamiento inusual.
— Len — Le llamé de nuevo, él me observó confundido — ¿Te encuentras bien? — Le pregunté, él suspiró, algo muy malo tenía que estar pasándole.
— Si… — Yo no me creía ese cuento.
— No te estás portando como usualmente lo haces — Len solo desvió su mirada.
— Hay días en los que no eres el centro de mi mundo, Rin — Eso lo dijo seriamente mientras se acomodaba en su silla de nuevo.
— Oooooooh — Rei se burló de mí mientras escuchaba nuestra conversación — Parece que alguien se rindió con la princesita —
— No me digas princesa — Lo rete enarcando las cejas, pero Rei no dejaba de burlarse.
— ¿Qué te sucedió? — Le preguntó esta vez Rei, ignorándome olímpicamente.
— Solo… — Len volvió a mirarme, lo cual me confundió aun más — Solo he sido un idiota —
— Siempre lo has sido — Le dije pero él no reaccionaba — ¿Qué hay de diferente ahora? —
— Parece que alguien esta interesada — Rei intervino de nuevo.
— No lo estoy — Bufé molesta por su comentario.
— ¿Entonces por qué insistes en preguntarle? — Me confrontó de nuevo Rei, yo me sonroje, no es como si estuviera interesada en la vida de Len o algo así, es solo que verlo decaído no era común.
— Solo me preocupa que este enfermo o algo así — Dije antes de que se hiciera ideas locas en su cabeza.
— Ah, ¿la oíste?, la princesa está preocupada por su enamorado — Rei de nuevo abriendo su boca para burlarse.
— Gracias… — Murmuró Len, yo le observé de nuevo y vi un leve sonrojo en sus mejillas.
— ¿Por qué me agradeces? — Len por fin sonrió.
— Porque te preocupo, eso significa que ya estoy en tu corazón, ¿no es así? — Mencionó él volviendo a tener ánimo, yo quería golpearme en ese momento.
— ¡No significa eso! —
— ¿Entonces qué significa? — Me cuestionó Rei, ahora ambos se aliaban para molestarme.
— Cualquiera puede preocuparse por un compañero de clase —Me justifique en ese momento.
— Es una excusa muy rebuscada — Suspiré ante el comentario de Rei.
— ¡Tómenlo como quieran!, ¡ni se porque me molesto en hablarles! — Crucé mis brazos mientras volteaba mi mirada para otro lado.
¿Por qué me molesto en hablarles?, era obvio, porque estaba sola y era los únicos en el salón que me intentaban hablar, en especial Len.
— Y bien, ¿qué te paso? — Rei me ignoró de nuevo.
— Bueno, alguien vino a buscarme y … — antes de que pudiera continuar con su relato, Len fue interrumpido por el profesor que entró a dar clases.
La clase empezó, todo volvió en calma, mis pensamientos estaban en ese momento con Ia, esperaba que no le fuera a pasar algo mientras estaba en clase, aunque en una escuela era difícil que algo malo le pasara, mientras el profesor hablaba y hablaba, yo solo miraba el reloj y sentí un gran alivió cuando el timbre sonó. Me levanté rápidamente y fui a buscar a Miku, necesitaba una aliada que me ayudará con el asunto de Ia.
La encontré donde usualmente la encontraba, ella me sonrió al verme.
— Rin, no vas a creer lo que me paso ayer — Dijo ella acercándose rápidamente.
— Y tú no vas a creer lo que me paso ayer — Le respondí a ella.
— Bien, yo primero —
— No, necesito que vengas conmigo — La tomé de la muñeca mientras la llevaba por todo el colegio hacia el salón de música.
— ¿Qué pasa? — Me preguntó.
— Veras, ayer me encontré con un problema y necesito que me ayudes a solucionarlo — Le explique rápidamente, ella solo asintió levemente.
Entramos al salón de música e Ia estaba allí sentada al lado del piano, algo aburrida, cuando nos vio nos sonrió.
— ¡Miku! — grito Ia alegremente.
— ¡Ia! — Gritó Miku sorprendida.
— ¿Qué? — Dije yo confundida, Ia se acercó rápidamente a Miku le dio un abrazo — ¿Se conocen? — Pregunté mientras Miku me miraba.
— Si… algo así — Me dijo mi amiga mientras la chica de cabello blanco se le separaba.
— Me alegro tanto de verte — Ia le sonrió radiantemente, vi a Miku sonrojarse, algo no me cuadraba aquí.
— ¿De dónde se conocen? — Les pregunte.
— Miku me ayudo a encontrar la casa de mi novio — Ia me respondió rápidamente.
—Oh… —
—Rin… — Miku me susurró, su cara se veía realmente perturbada — ¿por qué estás con ella? — Me preguntó.
— Ayer perdí mi billetera con mis documentos y mi dinero, Rin me encontró y me ayudo — Ia le respondió poniéndose a mi lado — Muchas gracias chicas, sin ustedes yo estaría perdida —
— Así que la ayudaste — Miku solo me observaba incomoda — ¿Podemos hablar? — Me preguntó Miku, yo asentí rápidamente, ahora ella tomaba mi muñeca y me sacaba del salón de música.
— ¿Qué sucede? — Miku no hablaba — ¿acaso es mala persona? — Ella parecía meditarlo.
— No es que sea mala persona, pero… creo que hay algo que no sabes de ella — Yo solo la miré temiendo de que me dijera que era alguna especie de psicópata y que dormí junto a ella.
— ¿Y qué es? — Temí preguntar, Miku se veía algo indecisa sobre contarme.
— Bueno, verás el novio de Ia, mejor dicho, el ex de Ia es… — Miku empezó a contarme cuando oí un estruendo en el salón de música.
— ¡Ia! — ambas entramos a mirar que había pasado.
— Lo siento, solo quería mirarlo — Miku en ese instante vio a su precioso bajo en el suelo y casi le da un soponcio.
— ¡Mi bajo! — Ella corrió a mirar si tenía algún daño colateral, Ia estaba avergonzada por haberlo tirado — ¡Tiene un rayón! — Se alarmó ella tratando de borrarlo con los dedos.
— Lo siento, lo siento — Volvió a disculparse ella, Miku respiró profundamente mientras me miraba a mi.
— Rin, quizás Ia debería estar en un lugar donde no haya nada que pueda romper — Me dijo con un tono tranquilo, pero sabía por dentro que me quería matar lentamente.
— Si… vamos — Tomé a la chica de la muñeca mientras caminaba apresurada antes de que Miku enloqueciera.
Corrí con Ia por los pasillos y la lleve a un lugar donde no había profesores a la vista.
— No quería tirarlo, solo fue un accidente — Ella se justificó bastante preocupada.
— No te preocupes, luego se le pasara — Y ahora había perdido a mi aliada y al cuarto donde debía ocultarla, lo bueno es que era el descanso y todos los estudiantes iban de aquí para allá.
— La escuela parece muy divertida — Ia veía a los alrededores, al parecer no había salido del salón.
— No todo es divertido — Le contesté, pero ella empezó a caminar por los corredores para mirar todos los salones.
La seguí de cerca mientras salíamos hacía las canchas, allí había gente jugando futbol, en ese momento vi a Len quien estaba sentado en una mesa mirando hacia el cielo, esa melancolía que mantenía no era normal, y de verdad me daba curiosidad que le pasaba. Ia se entretuvo observando a los chicos jugar, así que aproveché para acercarme a Len, quizás si le pedía ayuda este haría algo por ella. Len ni siquiera se dio de cuenta de mi presencia, así que le bloqueé su campo de visión.
— Hola — Intenté ser buena y me senté a su lado, él solo me observó extrañado — No es normal como estás actuando — Le dije mientras él se acomodaba mejor en su asiento.
— Ya se me pasará — Respondió él mirando hacía la nada de nuevo.
— ¿No quieres contarme? —Len negó suavemente con la cabeza — ¿Por qué? — Le interrogue de nuevo, Len suspiró.
— No creo que es algo que te interese —
— Supongo que no… pero… ya que no me interesa, entonces no te juzgaré si me cuentas — Len parecía tantear las posibilidades.
— ¿Por qué ese repentino interés en mí? — Me cuestionó, yo no supe que responderle.
— No hay una razón en especial, solo pensé en que ahora que somos amigos, podríamos hablar más — Len pareció interesarse de pronto en mi.
— ¿Somos amigos? — Volvía a preguntar.
— Si, supongo que si… — Volví a responderle.
— ¿Desde cuándo soy tu amigo? — Len parecía interesado en esa cuestión.
— No hay una fecha en especial —
— Dime — Yo solo miré hacia otro lado, si seguía así iba a empezar a avergonzarme.
— Solo me di de cuenta que pasamos mucho tiempo juntos, eso nos hace amigos, ¿cierto? — Eso no parecía convencerlo.
— Según esa lógica si pasamos más tiempo juntos entonces algún día simplemente seremos novios y luego esposos y luego… —
— No exageres— Lo detuve antes de que su imaginación se desbordará.
— Déjame soñar — Len por fin parecía animarse.
— ¿Vas a contarme que te pasa? — Volví a preguntarle, Len dejo de sonreír.
— Herí a alguien que era importante para mí, no quería hacerlo, pero sentí que si no lo hacía, esa persona podría hacerse ilusiones que no debería tener — Eso sonó algo realmente complicado, no se me ocurría algo bueno para decirle.
— Si te sientes tan mal podrías disculparte — Él no parecía muy convencido de eso.
— Tal vez… pero no sabes lo difícil que es tener que romperle el corazón a alguien — Eso me sorprendió, no sabía exactamente que hubiera pasado entre Len y esa persona.
— Te lo he roto a ti — Rei levemente, él también rio.
— Te falta mucho para queme rompas el corazón princesa —
— Lo sé, lo sé, eres bastante terco —
— Gracias… — Me sorprendí por eso.
— Yo no he hecho nada — Él negó suavemente.
— Has hecho mas que suficiente — Len se acercó hacía mi cara para besar mi mejilla, fue tan sorpresivo que ni tiempo de reaccionar tuve.
— ¡Ah! — Oí un ruido en ese instante y vi a Ia quien se había caído en el suelo y me miraba impresionada por algo.
— ¿Estás bien? — Le dije, Len la miró y se sorprendió de verla allí.
— ¿Ia? — Len la llamó, Ia se levantó rápidamente del suelo.
— ¡No te estoy siguiendo! — Aclaró ella rápidamente, parecía estar nerviosa — Yo… — Y ella me miró como si algo le doliera.
— ¿Se conocen? — Pregunté tontamente, era obvio que se conocían.
— Pues… — Len se veía incómodo, en ese instante caí en cuenta.
— No puede ser… — Susurré para mí misma mirando a la chica.
Len era el novio de Ia…
Len tenía novia.
¡LEN TENÍA NOVIA MIENTRAS ME COQUETEABA!
Dentro de mi pecho sentí una gran punzada.
— No te imagines cosas que no son — Len me dijo, pero yo ya me había armado todo un mapa mental en mi cabeza.
— No me estoy imaginando nada… — Intenté calmarme internamente, no podía dejar que esto me afectará, además recordaba que Ia me había dicho que su novio le había terminado antes de irse, así que técnicamente Len era un hombre libre o algo así.
Eso me hizo sentir mejor, esperen… ¿por qué me hace sentir mejor?
— Yo perdí mi billetera y mis papeles, así que Rin me ayudo incluso sin conocerme — Len me miró cuando Ia le dijo eso.
— ¿Enserio? — Yo asentí.
— No sabía que tú eras… bueno que eras — ¿Por qué no podía decirlo?, no logró entenderme en estos momentos.
— Gracias por ayudarla — Len de nuevo me agradeció, pero esto no se sentía bien.
— Yo no sabía que Rin era… — Ella tampoco podía decirlo, era un momento supremamente incómodo.
— Oh, si… Rin es… — Len parecía meditarlo — My most special person— Al final lo dijo en inglés, no sabía muy bien que había dicho, pero estoy segura que era algo muy malo por la cara que puso Ia.
— Yo pensaba en volver a buscarte para decir que no me iba a rendir, pero… ahora veo que no tengo ninguna oportunidad — Ella sonrió tristemente, pero luego me miró a mí y se me acercó para tomarme de las manos — I lose —
— ¿Eh? — Yo la veía confundida en ese momento.
— Me alegro que sea Rin la persona de la que te enamoraste porque sé que ella es una muy buena persona— Ahora estaba el doble de confundida.
— Lamento que terminará así, yo intenté buscarte cuando iba a irme para dejar las cosas en orden, pero no pude contactarme contigo — Len se disculpó con ella, Ia le sonrió.
— Entiendo, aun así, gracias por salir conmigo Len — Ella le sonrió sinceramente, Len solo se sonrojo un poco, algo incómodo por lo que había dicho.
— Para la próxima vez, no te vayas por tanto tiempo sin un teléfono — Ella rio ante el comentario, por alguna razón ya no parecía estar triste.
— Y bien, ¿desde cuándo son novios? — Me preguntó ella, yo me sonroje hasta las orejas.
— ¡No lo somos! — Le hice entender rápidamente.
— Pero parecían muy cercanos hace un minuto — Ella me miraba confundida.
— ¡Eso lo hizo por su cuenta! — y lo señalé a él — ¡Es un acosador y aprovechado!, lo único que ha hecho desde que llego ha sido atormentar mi existencia, no me deja ni un solo día en paz y todos los días dice que me voy a casar con él, siempre intenta levantarme la falda y trata de acercarse para robarme besos, ¡incluso se unió al mismo club que yo para acecharme! — Me quejé yo, ella solo pestañeó confundida por lo que dije.
— Rin… querida, Ia apenas maneja el japonés, si le hablas muy rápido no te va a entender — Yo suspiré cansada.
— Si, lo único que entendí es que Len te levanta la falda, parece que avanzan muy rápido en su relación — Ella sonrió amablemente.
— ¡Te equivocas! — Yo ya no sabía que hacer.
— Te apoyaré Len — Ahora ella le dijo decidida.
— Pero a mí me gusta otra persona— Intenté quejarme.
— Oh cierto, hablaste sobre eso ayer— Ia puso una mano en su mentón meditando — No sé que le ves, Len es mejor partido — Ella sonrió con total confianza, Len sonrió también.
— Escúchala, ella sabe de lo que habla— Len cruzó sus brazos complacido.
— Si se van a poner en ese plan, entonces tú te encargas de ella — Me di media vuelta algo enojada, esto ya no era justo.
— Ahora que lo mencionas, ¿qué haces aquí y con ese uniforme? — Ella soltó una leve risita.
— Solo quería conocer la escuela de Rin —
Así ellos empezaron a conversar mientras me seguían, yo iba hacía el salón de música para hablar con Miku de nuevo, ahora que Ia se había arreglado con Len, ella ya no tenía porque quedarse en mi casa, lo cual era una gran solución a mis dilemas, al menos que se quede con Len mientras llega su ayuda, incluso si se arreglan mientras tanto, a mí no me interesaba, por supuesto que no, claro que no me interesaba si ellos dos volvían y se casaban y tenían tres hijos en una gran casa, después de todo yo estaba enamorada de Kaito, así que lo que hiciera Len con Ia no era algo de mi asunto.
Entré al salón de música y Miku me observó, aun trataba de quitarle el rayón a su bajo, entonces cuando vio a Len entrar con Ia se sorprendió.
— ¿Ustedes dos no habían peleado? — Miku la cuestionó, al parecer Miku sabía que Len era el ex novio de Ia.
¿Y NO ME LO HABÍA DICHO!, aunque ahora que lo pienso, si trato de decírmelo.
— Ah, nos arreglamos — Ia le contestó.
— ¿Volvieron? — Ella la veía incrédula.
— No — Len le contestó esta vez — Ia entendió que lo nuestro ya paso de ciclo — Ella asintió levemente.
— Además me enteré de que Rin es la nueva novia de Len, así que decidí apoyarlos ya que si hay alguien más adecuada para Len, esa seguramente es Rin — Miku me miró a mí, yo solo le hice una seña de que no preguntará.
— Oh, ¿de verdad la vas a apoyar? — Ia asintió.
— Claro, Rin es una muy buena persona y Len también lo es, estoy segura que serán muy felices juntos — Esta chica debía de ser masoquista, le hice otra seña a Miku para que dejará de preguntarle cosas, después de todo no quería que empezará a llorar delante de nosotros.
— Si eso piensas — Miku dejo el bajo donde usualmente lo dejaba.
En esos instantes sonó el timbre, volvimos a dejar a Ia sola en el salón de música mientras volvíamos a nuestros salones de clase, Len parecía de mejor humor y yo volvía al humor gruñón que tenía desde que le conocí, esperamos hasta que las clases se terminaran para ir a la casa de Len a buscar la billetera de Ia.
No quería ir a la casa de Len, últimamente solo sufría cada vez que iba a ese lugar, no es que me importaran las novias de mi nii-san, pero esta vez había sido mi amiga, una de las personas que sabía que a mi me gustaba, eso no se hace, nunca se debería hacerse a una amiga.
— Bien… — Len abrió la puerta mientras miraba por el piso — Quizás tu billetera cayó por acá— Veía a ambos chicos mirar hacía el suelo buscando la dichosa billetera, apenas estábamos en la puerta.
— No lo sé, quizás la tiré en la calle — Ia se veía muy confundida.
— ¿Por qué buscamos en la entrada? — Pregunté a Len, este me miró.
— Oh bueno… — él desvió la mirada incómodo.
¿Qué demonios había pasado en la entrada?
— Solo que aquí tiré a Len al suelo para abrazarle — Me terminó de contestar Ia, ella gateaba por el suelo mirando todo el suelo.
— ¿Ya llegaste Len? — Oí la voz de mi nii-san, él bajo por las escaleras rápidamente — Papá dijo que fuéramos a hacer el mercado — Kaito se acercó al corredor cuando nos vio.
— Hola Kaito-nii — Le saludé, aunque se me notaba que era incómodo hablarle, pero él solo me sonrió como siempre.
— Hola Rin — En ese instante miró a Ia — Ho-hola chica que no conozco — Creo que Len también se dio de cuenta de la manera cazadora como mi nii-san miró a Ia porque vi que frunció el ceño molesto.
— Hola — Ia se levantó del suelo y le sonrió.
— Vaya, no conocía a esta amiga tuya Rin — Se dirigió hacia mí.
— No es mi amiga — Le aclaré rápidamente.
— ¿No lo somos? — Ella me miró como si hubiera hecho algo malo.
— Bueno, solo te conozco desde ayer — Intenté justificarme.
— Pero yo creí que éramos amigas — Ella volvía a mirarme con sus ojitos de angelito.
— Podríamos serlo… — dudaba un poco en darle alguna respuesta.
— Me esforzaré para que así sea — Ella me sonrió, mi nii-san carraspeó al sentirse ignorado.
— Soy Kaito, soy el hermano de Len — Ia en ese momento volvió a sonreírle.
— ¿Su hermano mayor? — él asintió — Len me habló mucho sobre ti, él te quiere mucho — Len suspiró cansado, al parecer ya se le había pasado esa fase de hermanito cariñoso.
— Ah, ¿eres amiga de Len? — Ia miró hacía Len y tuvo un leve sonrojo.
— Fuimos novios — Admitió ella, vi en ese momento como Len desvió su mirada avergonzado.
Todo esto me molesta.
— ¿Eh?, ¿tenías una novia? — Ahora Kaito lucía sorprendido.
— Si, la tenía antes de venir aquí — Le aclaró Len — Y ayer vino a verme, pero se le perdió una billetera, ¿la has visto? — Le cuestionó Len.
— Creo que papá encontró una esta mañana y la puso encima del refrigerador — Contestó mi nii-san.
— Debe ser la mía — Ia se emocionó y paso al lado de Kaito sin siquiera mirarlo, entró a la cocina para buscar su billetera.
— Kaito-nii~ — Len fingió el mismo tono que yo usaba cuando lo llamaba, se acercó hacía Kaito y lo jalo de la camisa para atraerlo hacía él, yo abrí mis ojos sorprendida — ¿Podrías dejar esas intenciones con mis mujeres? — La voz de Len sonaba molesta.
— ¿Cuáles intenciones? — Kaito fingió no saber de que estaba hablando — Además estás asustando a Rin — Kaito me miró a mí mientras me sonreía.
— Te lo advierto de una vez, ni te atrevas a coquetearle a Ia— Len lo soltó — Es muy importante para mí — Len terminó de entrar a la sala.
Odio esto… lo odio… el dolor en mi pecho no se iba.
— ¿Qué le pasa? — Kaito murmuró él de mal humor — Lamentó que hayas tenido que ver eso Rin — Kaito se acercó hacía mí para acariciar mi cabeza levemente.
— Oh… nunca lo había visto así — Le dije algo consternada.
— Es que Len es algo posesivo — Kaito sonrió como si nada — Ya que estás aquí, ¿quieres acompañarme al mercado? — Yo miré hacía la sala donde Len nos veía de reojo.
— Lo siento Kaito-nii, es que Ia ya se va a ir y tiene sus cosas en mi casa y… — Kaito suspiró.
— Es injusto, quiero a mi Rin — él me abrazó posesivamente — A mí ya no me dedicas tiempo, ¿acaso Len ya te lo prohíbe? — Por alguna razón sentí que eso solo lo hacía para molestar a Len.
— Otro día será…— Kaito solo me soltó mientras volvía a mirarme.
— Esta bien, ven a jugar conmigo pronto — Kaito salió de la casa mientras se perdía de mi vista al voltear a la esquina.
—¡La encontré! — Ia regresó hacía la sala con su billetera en las manos.
— No la vuelvas a perder — Len le sonrió, su humor era muy cambiante.
— Supongo que con eso podrás volver a tu casa — Ella sonrió.
— Si, voy a llamar a casa y al aeropuerto — Ia salió de la habitación hacía el patio donde tenía mejor recepción y ahora me dejo sola con Len.
Él me miraba a mí y yo no lo quería mirar.
— Siento lo que paso antes… — Se disculpó él recostándose en la pared.
— Esta bien, yo también sentí sus intenciones — Por fin lo miré, él me sonreía juguetonamente, alguna travesura estaba pensando si me sonría y me miraba así.
— Si te prohíbo que dejes de hablar con mi hermano, ¿lo harías? — Esa pregunta era algo tonta.
— Por supuesto que no — Fruncí el ceño, era obvio que no le dejaría de hablar a Kaito por nada del mundo.
— Oh… — Len se acercó hacía a mí.
Aquí íbamos de nuevo.
— Cuando se canse de Rui, quizás vaya por ti solo para molestarme — Len me susurró cuando estaba lo suficientemente cerca, eso no me lo esperaba.
— ¿Qué dices? — mi voz tembló, por alguna razón eso me asustó.
— ¿Te gusta la idea? — Me preguntó mientras volvía a mirarme juguetonamente — Ser el juguete de nii-san — y él tomó un mechón de mi cabello.
No sabía que responder, sus palabras solo me pusieron nerviosa, tenía miedo de lo que pasará, Len me rodeó con sus brazos para abrazarme.
— A mí no, te quiero solo para mí — Len susurraba en mi oído — no quiero que te toque, ni que te hable, ni siquiera que te mire — Declaró él finalmente.
Y mi pecho dejo de tener esa pesada sensación que había sentido en todo el día.
— No caería en el juego de Kaito-nii — Me separé de Len inmediatamente — Lo quiero, además conozco su juego, conozco sus tácticas y sus intenciones, y sé que jamás se le ocurriría utilizarme de esa manera, aunque te cueste aceptarlo, Kaito me quiere — Sonreía confiada, Len bufó molesto.
— Eso crees—
— Claro que si, lo conozco desde más tiempo que tú — Le aseguré confiada, Len desvió sus ojos.
— No te quiero ver llorando porque te utilizaron — Solté una leve risilla.
— Gracias — Ahora soy yo la que le agradeció — Es bueno saber que alguien me está cuidando tanto — Len suspiró, pero luego me sonrió.
— ¿Me estás empezando a aceptar? — Preguntó él de nuevo en tono juguetón.
Si…
— No, claro que no — Crucé mis brazos, de ninguna manera le daría más alas por el día de hoy.
— Chicos — Ia llegó a la sala — Hay un vuelo que sale en unas horas, tengo que ir al aeropuerto ya — Ambos la miramos.
— Entonces apurémonos — Le contesté mientras ella asintió.
— Las acompaño — Se ofreció Len mientras de nuevo salíamos.
La travesía a mi casa no fue muy larga, más se demoró Ia en estar lista con su maleta que nosotros en volver a salir hacía el aeropuerto, cuando por fin llegamos al aeropuerto, noté que Ia se puso melancólica de repente.
— ¿Qué sucede? — Le preguntó Len al notar también su estado de ánimo.
— Sorry — Se disculpó — I want stay here with you forever — Len se sorprendió al oirla.
— It's over — Le contestó él de nuevo.
— Rin — Ella me llamó — Quiero que te quedes con esto — Ella sacó de su bolso unas revistas, yo solo las tomé con mis manos.
— Oh no… please no — Len trato de quitármelas pero las aleje.
— ¿Por qué quieres que me quede con esto? —
— Porque ya no tienen lugar en mi vida — Ella dijo eso y luego tomó la mano de Len y la puso encima de la mía — Espero que ambos sean muy felices juntos — Después de eso ella se dio medía vuelta y se fue corriendo.
Ambos sabíamos que se había puesto a llorar, ella era una chica muy fuerte que aguanto hasta ahora, yo no hubiera podido retener tanto tiempo las lágrimas.
— Goodbye! — Le gritó Len, pero ella no se volteó a verlo de nuevo.
— Se fue… — él asintió.
— Bueno, deléitate la vista — Len quitó su mano de encima de la mía, entonces yo volví a mirar las revistas.
— ¿Qué tienen estás revistas? — Len solo se dio media vuelta.
Entonces abrí las revistas y noté que la mayoría eran fotos de Len modelando ropa, tenía que admitir que se veía muy bien.
— No te sonrojes — Dijo Len burlándose de mí.
— No estoy… — Antes de que me hubiera dado cuenta, sentí mi cara roja.
— Sé que soy irresistible, pero me tienes aquí al frente y en 3D — Él tomó mi mano.
— Yo no… ¡yo no quiero esto! — alcé mi voz avergonzada, todas esas fotos de Len eran demasiado provocativas para la chica pura que yo era.
— Entonces puedes botarlas — Len se rio de mí mientras me arrastraba para volver a casa.
Al final no pude deshacerme de las revistas.
Celebremos porque después de 16 capitulos, Rin y Len pueden pasar al menos cinco minutos sin pelear :v :v :v
Oh bueno, nuestro pequeño terremoto llamado "Ia" por fin ha vuelto a casa, seguramente más de una le hubiera gustado un punto de vista de Len pero meeeh :v.
Bueno, creo que este será el último capitulo que actualice por un tiempo, trataré de dedicarle algo a mis otros proyectos en lo que me queda de la semana (o quizas debería hacer tarea).
Gracias por los reviews, me alegra que haya gente que todavia siga leyendo esta historia xD.
