Este fic es traído a ustedes con el patrocinio de, La Casa del waffle del doctor Frank. Cuando quieras unos deliciosos, pero deliciosos waffles, sólo abre la boca y di 'aaaaaaaaahhhh' El día de hoy les ofrecemos un episodio titulado:
Los expedientes secretos L
Papeles, documentos históricos secretos y mucho más. El poni estaba casi ahogado en los muchos papeles que probaban 'sin lugar a dudas' la existencia de los humanos. El gobierno lo ocultaba, eso podía verlo hasta un niño pequeño. Pero de todos modos había ponis valientes como él que descubrirían la verdad tarde o temprano… y sobre todo ella, su heroína la famosísima antropóloga Lyra Heartstrings. Sus tratados sobre los humanos y su civilización perdida eran como mucho los más completos e irrefutables del mundo, ah sí.
Pero el joven Sweet Pea no se atrevía a verla de lejos en la Antro-Con o siquiera escribirle como muchos otros en la comunidad de Antropología, no Sweet Pea aún no era digno.
Él quería primero publicar un trabajo digno de ella y luego hablarle de antropólogo exitoso a antropólogo exitoso. Pero ese fatídico día abrió el periódico de la mañana y casi se cae de la impresión ante la primera plana:
¡SOMOS LA GUARDIA DE LA AMISTAD!
Y en la foto de portada estaba ella, su heroína, vestida con un uniforme con los colores de la Princesa de la Amistad Twilight Sparkle. ¿Qué? ¡No! ¿Cómo la mejor de las autoras sobre teorías de conspiración se pasó del lado del gobierno? Abrió el periódico muy asustado y comenzó a buscar como loco la respuesta en la noticia y esta vez sí se cayó de la impresión.
La nota rezaba "Ex agentes del Servicio Secreto" aparentemente una división militar que se especializaba en la caza de terroristas y demás bajo falsas identidades. ¿Entonces que la famosísima Lyra fuera la número uno en derrotar a los terroristas era una pantalla de espía?
—No, esto no puede ser — gruñó Sweet Pea. — ¡Esto es cosa del gobierno! ¡Le lavaron el cerebro para silenciarla! No esto no se puede quedar así, iré a rescatar a la doctora Hearstrings aunque sea lo último que haga; no me importa qué me pase, mi heroína me necesita. Y como no me conoce el gobierno no sospechará de mí, ¡qué listo soy!
Una chica abrió la puerta del sótano, encandilando a Sweet Pea.
—Oye dice mamá que es tu turno de lavar los platos, ¿me estás oyendo Sweet?
—Sí, sí los platos — dijo él empacando una maleta a toda prisa. — Termino aquí y subo.
—¿Vas a algún lado? — Dijo la hermana sorprendida. — ¿Te vas de la casa por fin?
—Ja-ja, — dijo el hermano. — No, tengo algo muy importante que hacer, debo salvar a la doctora Heartstrings del maldito sistema que finalmente la ha silenciado y de paso vengarla.
Y dicho esto puso todo tipo de ropa negra, ganchos, cables y demás en su maleta y finalmente se puso unos lentes oscuros ya que al estar encerrado en su recámara/sótano tanto tiempo no soportaba mucho la luz solar; luego de eso un sombrero de papel aluminio para protegerse de los hechizos de control mental y para disimular un sombrero normal.
—De acuerdo, lavo los platos y haré esta gran misión de rescate. Deséame suerte hermanita, puede que no regrese… o peor, regrese convertido en un esclavo del sistema ya que me han lavado el cerebro. Recuérdame ahora hermanita, mi versión original.
Y corrió escaleras arriba a toda prisa pasando frente a su hermana a toda velocidad, ella sólo lo observó con una gotita en la sien y suspiró.
—Necesita novia urgentemente.
…
—No me acostumbro a esto de tener que usar ropa todos los días — se quejó Lyra arreglándose la corbata sobre su camisa a botones y luego colocándose su chaqueta militar y su gorra. — Es medio incómodo.
—Me lo dice la que no dejaba de recordarme cada dos por tres que si fuéramos humanas tendríamos que hacerlo de todos modos — bromeó Bon-Bon abrochándose su chaqueta.
—Oye ya te dije que eso de ser la loca de los humanos no era más que una pantalla de espía — dijo Lyra. — No sabes cuánto me alivia ya no tener que hundir la nariz en documentos que un viejo chiflado redactó por ahí o pulir obsesivamente mi placa de 'QUIERO CREER'
—Me alegra que la hayas tirado por cierto — dijo Bon-Bon aliviada.
Afuera, el joven Sweet Pea miraba la gran placa de bronce tirada en la basura, QUIERO CREER, el famoso dicho de la doctora Heartstrings. Esto era peor de lo que pensaba, no, tenía que actuar rápido.
Tocó la puerta violentamente.
—¿Diga? — Dijo Bon-Bon abriendo.
—¡Necesito hablar con la doctora Heartstrings de inmediato! — Gritó el sujeto. — Es sobre su renuncia a los casos humanos, no puede abandonar su investigación
Bon-Bon rodó los ojos y cerró la puerta en cara del sujeto.
—¿Quién era, Bonnie? — Preguntó Lyra.
—Nadie importante amor, tú no te preocupes.
Desde afuera, Sweet Pea volvió a tocar la puerta con bastante fuerza.
—¡SEÑORITA HEARTSTRINGS, SOY UN GRAN ADMIRADOR DE SU TRABAJO, NO ABANDONE LA INVESTIGACIÓN HUMANA!
Bon-Bon se armó de paciencia, debió ver venir que los fanáticos de los libros de su esposa no iban a dejarla ir tan fácilmente.
—¿No pueden entender que no era más que tu pantalla?
Lyra soltó una alegre risa y le dio un sorbo a su café.
—Obviamente no conoces el mundo de las teorías de la conspiración, lo más seguro es que crean que es la forma que halló el gobierno para silenciarme.
Bon-Bon hizo un face-hoof.
—¿De veras hay gente tan idiota?
—¿Recuerdas qué creías de mí antes que supieras que era espía?
Bon-Bon gruñó por lo bajo.
—¿Este tipo no se irá, verdad?
Como respondiendo a la pregunta el sujeto volvió a golpear la puerta:
—¡LA VERDAD ESTÁ AFUERA SEÑORITA HEARTSTRINGS! ¡LA VERDAD ESTÁ ALLÁ AFUERA!
—Lyra haz algo — suplicó Bon-Bon.
—Bien, bien, estás viendo a una verdadera experta — dijo la unicornio alegremente mientras salía a recibir al sujeto.
Los ojos de Sweet Pea se iluminaron de repente:
—¡Doctora Heartstrings! ¡He pasado mi varios años de mi vida estudiando sus investigaciones y haciendo mis propios avances doctora! La verdad está ahí afuera, ellos existen doctora, ellos existen. Ellos han abducido y hecho experimentos sobre nosotros antes y lo seguirán haciendo. Equestria tiene derecho a saber, la verdad está ahí afuera.
Lyra se mantuvo indiferente.
—Señor, si es cierto que tengo un doctorado en folklore equestre los humanos no son tema de mi interés, son una leyenda ridícula. Ahora si me disculpa, como cadete oficial de la Guardia de la Amistad tengo deberes pendientes.
Sweet Pea se quedó congelado.
—Tú… ¡le han lavado el cerebro doctora, le han lavado el cerebro!
Y salió corriendo.
—¡Listo! — Anunció Lyra a su esposa.
—¿Por qué siento que esto no terminará bien? — Gruñó Bon-Bon.
Al final terminaron de desayunar.
—Bien, al trabajo — dijo Lyra alegremente yendo al Palacio de Twilight.
—Sí, va a ser medio extraño atender mi tienda de dulces con este uniforme — dijo Bon-Bon. — Pero nueva situación nuevas reglas.
Se separaron y Lyra llegó al Palacio de su jefa.
—¡Lyra! — Se sorprendió Twilight. — ¿Qué haces aquí?
Lyra se encogió de hombros.
—Soy tu guardaespaldas de turno. Digo, ahora que no somos espías tenemos deberes oficiales de guardia, tristemente Derpy tiene que atender su puesto de revistas, Octavia tiene una presentación de último minuto, Bonnie tiene que atender su tienda de dulces, a Vinyl no la levantan ni con una palanca cuando se la pasa haciendo de DJ toda la noche así que soy la que queda y… wow.
—¿Wow? ¿Wow qué?
—No, que caí en la cuenta que damos pena como guardia — dijo Lyra.
Twilight gruñó.
—Lyra, estoy ocupada, ¿no tienes tú también tu propio negocio que atender?
—Náh, mi trabajo era ocultar códigos entre libros de teorías de la conspiración y me alegra no tener que hacerlo más. Vamos, no te estorbaré, prácticamente tenía que quedarme sentada todo el día leyendo y escribiendo.
Twilight rodó los ojos y la dejó pasar, por esto no quería su propia Guardia Real, simplemente le incomodaba todo el asunto y sentía que le traería más problemas que beneficios.
—No te molestaré, de veras — dijo Lyra. — Un par de rondas alrededor del Palacio, leeré un libro o dos y listo.
Twilight la dejó pasar a regañadientes pero comprendía que la pobre sólo hacía su trabajo.
—Sí pasa, y perdona mi rudeza. Dame tiempo para acostumbrarme.
—Tú tranquila, todas somos nuevas en esto, pero ya nos acostumbraremos.
Entonces Lyra se puso a hacer su ronda, aunque más bien recorría el Palacio de arriba abajo sin nada interesante que reportar. O eso creía.
—Un cabello verde, una envoltura de goma de mascar, un bolígrafo sin tinta… sí, muy interesante — dijo la unicornio examinando algo.
—¿Qué pasó Lyra? — Preguntó Twilight sorprendida por la seriedad de su soldado. — ¿Acaso descubriste algo?
—Sí, que a la biblioteca pública le hace falta una buena barrida. Tal vez deberías contratar sirvientes de la amistad, no eso suena tonto, ¿sirvientes amistosos? ¿O servidumbre amiga?
Twilight gruñó y regresó a su papeleo.
—Yo no más decía — dijo ella volviendo a su ronda esta vez por los pisos superiores; cuando de improviso alguien le dio con una sartén y todo se puso negro.
Cuando Lyra despertó descubrió que la ataron a una silla.
—Es oficial, ¡como Guardia Real damos pena!
Levantó la vista, ante ella estaba el tipo de la mañana.
—Adivino que no estás aquí por la Princesa Twilight — suspiró Lyra.
Sweet Pea caminó de un lado a otro nerviosamente y prácticamente se arrojó sobre la unicornio verde menta.
—Señorita Heartstrings, soy Sweet Pea; el presidente de Cans & More, la distribuidora de alimentos enlatados más grande de toda Equestria.
—¿El billonario que aún vive con sus padres? — Dijo Lyra sorprendida.
—Oiga, me cobran renta muy razonable…
—Usted tiene muchísimo dinero.
—Exacto, pero no logré mi gran fortuna despilfarrando.
Y en eso ella tuvo que darle la razón.
—El hecho eso, doctora, que puedo financiar su investigación…
—Decías no sé qué del despilfarro — recordó Lyra.
—¡La verdad está ahí afuera! Los humanos abdujeron a mi hermana mayor cuando yo era pequeño. Mis padres aseguran que ella se fugó con un novio pero yo sé que les lavaron el cerebro, yo sé que ella está en su poder y que el gobierno los apoya secretamente. Por eso me esforcé por mi compañía y me hice rico y uno de los principales contribuyentes de la Corona, ¿ve mi genialidad? Con eso Celestia se asegura que no me abduzcan a mí también y…
Lyra tuvo que hacer un esfuerzo sobreponi por no rodar los ojos, ¡qué tipo por Celestia!
—Ya, oye amigo, tengo el número de un psiquiatra muy bueno, si hicieras el favor…
—¡Y le han lavado el cerebro a usted, doctora! No puedo permitir esto, con mi ayuda pondremos los trapos sucios de Celestia al sol valga la redundancia y…
—Oye genio basta, de verdad. Soy un soldado de la Guardia de la Amistad, y antes súper espía.
—¿Guardia de la Amistad, no? ¿Pero qué clase de idiota soy? ¡Ella es una experta en magia! La Princesa de la Amistad, y seguro sabe, después de todo es la aprendiz de Celestia; qué tonto soy.
Y el paranoico corrió escaleras abajo por Twilight mientras Lyra lo miraba con una gotita en la sien.
—Bien, me corrijo: no damos pena, damos vergüenza como Guardia Real.
Luego se soltó de sus amarras, con facilidad sin magia, y luego corrió tras el loco aquel.
—¡Maldita sea! Metí a mi jefa en un problema, ¡tenía que ser!
Abajo la Princesa estaba leyendo para relajarse de su papeleo cuando escuchó un trote a toda velocidad:
—¡OIGA ALTO! ALTO EN EL NOMBRE DE LA PRINCESA TWILIGHT.
La aludida levantó su vista del libro.
—¡Lyra! ¿No que no ibas a molestar?
Entonces lo vio, al poni de la sartén dispuesto a pegarle; pero por suerte Lyra saltó ágilmente sobre él y le dio con su propia sartén.
—¡No, ella le ha lavado el cerebro doctora! ¿Qué no ve que ella es la clave para encontrar a los humanos que tanto ha buscado? ¡El gobierno los oculta! ¡El gobierno los oculta! ¡El gobierno los oculta!
El tipo se quitó de encima a Lyra y salió corriendo por la puerta. La unicornio verde menta tocó un botón de su gorra.
—Aquí Lyra, repito, aquí Lyra. Un loco atacó a la Princesa Twilight y se escapó. ¡Todos los que no estén ocupados, que me echen un casco!
Bon-Bon despachó rápido a su último cliente y cerró su tienda.
—Ya decía yo que lo del loco de la mañana no iba a terminar bien.
Derpy igual cerró su puesto y voló a la acción.
—Aquí Bon-Bon — dijo la poni color crema por el comunicador, — ¿era el mismo loco de la mañana?
—El mismo, ¡cambio! — Respondió Lyra. — Oigan, en serio damos pena como Guardia Real.
—Aquí Derpy — dijo la jefa por el comunicador. — ¿Qué loco?
—Terrestre, verde musgo el cuerpo y rubio, Cutie Mark una lata de arvejas — respondió Bon-Bon. — ¡Cambio! Un idiota que se tragaba las boberías de los libros de Lyra.
Recibiendo el mensaje, Octavia salió de su casa donde practicaba para la presentación que tendría luego y con violonchelo en la espalda corrió buscando al tipo.
Finalmente lo vio, cara de loco, agitado, cargando una sartén en casco.
—Alto, está cargado — dijo ella poniendo el arco sobre el violonchelo.
—¿Eh?
Ella tocó su instrumento y una onda sónica de doble poder empujó lejos al tipo dejándolo fuera de combate.
—Bien, eso fue fácil — dijo Octavia con una gotita en la sien.
Lyra llegó corriendo junto con Bon-Bon y finalmente Derpy aterrizó con él.
—Bien, ¿hay calabozo aquí? — Preguntó la pegaso gris. — ¿En el Palacio de la Princesa?
—Que yo sepa no — dijo Bon-Bon-
—Insisto que damos pena como Guardia Real — suspiró Lyra. — Pero creo que ya sé cómo calmar al loco este sin necesidad de
Sweet Pea se despertó de repente, estando en un callejón oscuro. ¿Qué rayos?
Entonces vio a la doctora Heartstrings envuelta en una gabardina.
—¿Me lavará el cerebro también?
Ella se llevó un casco a los labios.
—No idiota, nadie me te lavará el cerebro ni me lo han lavado a mí. Efectivamente me han reclutado para silenciarme pero es una oportunidad para obtener información de la conspiración desde adentro. ¿Comprendes?
Los ojos de Sweet Pea se agrandaron como platos.
—¡No puede ser! ¡Es lógico! Y viniendo de usted, doctora
—Pst, casi comprometes mi investigación. ¿Puedes ser paciente? Cuando saque mi próximo libro no creerás lo que estoy descubriendo.
Sweet Pea sonrió.
—Entiendo, gracias doctora.
—Ahora volveré a dormirte y te despertarás en la biblioteca de mi falsa jefa, ¿comprendes? Vete sin decir nada y la verdad surgirá, pero mantendré el contacto contigo, si descubres algo nuevo no dudes en venir conmigo.
—¡Entiendo!
Entonces Lyra tocó su lira y una nueva onda sónica dejó inconsciente al tipo.
Finalmente lo dejaron en la biblioteca de Twilight.
—¿En serio vamos a hacer esto? — Preguntó Twilight.
—Con este loco no se puede hacer otra cosa — dijo Lyra. — Además dejen que crea y publique lo que quiera, ¿no es inofensivo?
—De acuerdo — dijo Twilight. — Como sea siempre y cuando no vuelva a hacer esto. ¿Así va a ser siempre con ustedes?
—Bueno, yo prometí mantener el contacto con él — dijo Lyra. — Así que si molesta será a mí, pero no te preocupes; lo convenceré que Celestia y Luna son las que cooperan secretamente con humanos, no tú.
Y se fue, así que Twilight fue por su aspirina.
—¡Por la Guardia de la Amistad!
Bueno, un poco rápida la acción pero quiero concentrarme en las boberías que vivirán estas soldados. Espero les haya gustado y recuerden que la verdad está ahí afuera.
Chao; nos leemos!
