No, no estás soñando; de veras es la renombrada Guardia de la Amistad, la única Guardia Real que nos muestra que menos es más. Un fanfic que es traído a ustedes con el apoyo de Artículos para el estafador moderno Flim y Flam. ¿Corto de efectivo y demasiado perezoso para trabajar? Artículos Flim y Flam le ofrece toda una variedad de productos milagrosos que garantizarán un rápido enriquecimiento con los primeros seis tontos… ¡ejem! clientes quiero decir. ¡Prácticamente se pagan solos! Así que recuerde, si cada minuto nace un tonto, ¿por qué no aprovecharse de ello, o acaso el tonto es usted? Visítenos en el local 5-45 del Barrio rojo, justo al lado de la tienda de porno y frente al cuartel de la mafia.
En esta ocasión les presentamos un episodio titulado,

Los galardones familiares de la familia Apple
(tributo a The Royal Ponyivlle Orchestra, escrita por Distaff Pope y traducida por Mikimoco)

Otro día que iniciaba común y apacible en la residencia Scratch/Melody. Octavia y Vinyl no tenían obligaciones musicales ese día así que se le unirían a Lyra en el 'patrullaje' del Palacio y en la tarde tratarían de practicar un poco. Fue cuando puntualmente a las cinco cuarenta y cinco, Derpy tocó la puerta y como siempre Octavia salió a abrir.

—Ey, muy buenos días Tavi — le dijo Derpy. — Lo de siempre amiga: el correo ya llegó anunciando su canción y grito con emoción ¡CORREEOOO! Bueno aquí tienes: un par de cuentas, una que otra carta de fans tanto para Vinyl como para ti y… una invitación especial a la gran 'Juerga después de la cosecha' de los Apple. Suena divertido.

Octavia lo recibió todo con una sonrisa, se despidió amablemente de su capitana e iba a tirar la última carta cuando Vinyl corrió como bólido y se la quitó de golpe.

—¡Oh, cool! ¿La famosa fiesta sólo para la familia Apple? Qué bien, qué bien, qué bien. ¿Qué nos pondremos Tavi? He oído que es un genialísimo desorden como toda fiesta de granja así que supongo que sólo mis gafas estarían bien y… ¿oye eres una Apple también?

Octavia rodó los ojos algo molesta y asintió de mala gana.

—Sí, sí, soy pariente por la rama Orange de los Apple, ¿de acuerdo? No es la gran cosa.

—Bueno pues qué bien, ya quiero ir — sonrió Vinyl. — ¿Pero por qué nunca nos habían invitado antes Tavi? A poco hiciste algo que los ofendió y no te hablan.

—Applejack la invita cada año — aclaró Derpy. — Pero la señorita remilgada nunca está de humor de ir. Pero como la familia es primero y últimamente ellos se quejan que los dejas mucho de lado se me encargó especialmente que vea que vayas. Octavia Melody, como tu oficial superior te doy una misión de vital importancia más que todo por tu bien…

—Ahórratelo Derpy — dijo Octavia levantando un casco. — Ahora que Vinyl se enteró no me queda de otra. Yo que me quería librar pero ni modo, por lo visto tengo que ir.

Vinyl soltó un bufido divertido y se puso una de las corbatas de moño de Octavia.

—Ay sí, sufro mucho porque ahora no tengo más remedio que ir a divertirme — dijo la unicornio blanca haciendo tal pose de señorita que hasta Rarity la envidiaría. — No seas aguafiestas y pásatela bien Tavi. No hay nada más importante que la familia… a menos claro que tu familia te haya lastimado mucho como a mí pero en tu caso son los Apple, ¡los amos de las fiestas de campo! ¿Te imaginas? Será genial, ya lo imagino.

Octavia no dijo mucho más y mejor aceptó la invitación ante la mirada de Derpy y Vinyl. Vaya que cuando querían fastidiarla sí sabían hacerlo.

—¡Sigo emocionada! — Decía alegremente Vinyl en el camino de ambas a la famosa juerga. — Genial… y he oído que los Apple guardan la mejor cidra, los mejores buñuelos, las mejores frituras de manzana, la mejor tarta, la mejor mermelada y el mejor bizcocho para sus celebraciones familiares. Ya no puedo esperar a ese gran banquete.

—Sí, estás muy emocionada — suspiró Octavia.

—Oye, ¿pero en serio son parientes tuyos?

—Sí, si alguien tiene el registro perfecto de la familia Apple… esa es la tía abuela Applesauce.

Llegaron a Sweet Apple Acres, en donde fueron recibidos por un abrazo como los que sólo Applejack sabía dar.

—¡PRIMA TAVI! — Gritó ella. — ¡PRIMA VINYL! Ya sabía yo que podía confiar en Derpy, ¡FAMILIA, YA TENEMOS UNA GANADORA!

Los Apple, que venían de todas partes de Equestria, soltaron un alegre grito de emoción. Entonces la abuela Smith le dio otro abrazo Apple a Octavia y Vinyl mientras que Applejack hacía una profunda reverencia.

—Prima Tavi, te has ganado el galardón más importante y afamado de la familia Apple: ¡la manzana de oro!

Le entregó una manzana que alguien había pintado de dorado. Octavia tenía una gotita en la sien.

—¿Se puede saber qué diablos?

—Si vinieras más a menudo entenderías — la reprendió suavemente Applejack. — Siempre entregamos como cincuenta de estos galardones en las fiestas de la familia, es una broma familiar y todos nos reímos con ella. Tu premio es a la pariente que menos se aparece en estas reuniones.

Vinyl estalló en carcajadas, y hasta Octavia tuvo que reírse, buena esa.

—¿Entonces listas para divertirse? — Invitó Applejack haciendo un gesto con su sombrero.

Octavia y Vinyl se encogieron de hombros y entraron a la fiesta. Era muy animada, había música en vivo improvisada por varios parientes, una mesa con todo lo que Vinyl había soñado y mucho más, y por supuesto la mejor cidra de la familia.

—¿Gustan? — Ofreció la pequeña Apple Bloom con unas jarras en su lomo. — Es fuerte, se los advierto.

—Por favor — dijo Octavia tomando una jarra. — Wow, unas dos más de estas y podré disfrutar de la fiesta de verdad.

—¡Tavi! — La reprendió Vinyl. — Amor, por favor no te refugies en la bebida.

—Bueno, supongo que tienes razón. Puedo disfrutar de la fiesta sin tener que…

—No, no me refiero a eso. Te digo que no te refugies en la bebida, ¡porque ya no cabemos, jajajajajajajajaj!

Durante medio segundo dos fuerzas lucharon dentro de la mente de Octavia: el deseo de reírse contra el deseo de golpearla, pero al final la risa ganó y soltó risita; y de pronto se dio cuenta que uno de los primos Apple (Apple Fritter) se apareció desde quién sabe dónde y no dejaba de reír.

—¡Caramba pariente! Ese es el mejor chiste de ebrios que he escuchado en mucho tiempo. Está bueno.

—Ah, y no has oído nada — dijo la unicornio blanca. — ¿Qué te parece esto? Santa cidra que estás en el hielo, qué refrescante suena tu nombre. Venga tu tarro a mi cuerpo, danos hoy el mareo de cada día. Hágase tu presencia tanto en la mesa como en cualquier lugar. Perdona al vodka así como nosotros perdonamos a quienes no invitan, no nos dejes caer en la cirrosis más líbranos de la resaca, ¡salud!

Ni Vinyl ni Octavia se dieron cuenta en qué momento los rodearon los Apple, pero lo siguiente que supieron fue que a su alrededor se había formado un enorme círculo que estalló en carcajadas.

—Creo que no se discute quién gana el galardón al mejor chiste de ebrios de la noche — dijo la abuela Smith. — ¿O alguien se sabe otro igual de bueno?

—Eh, nope — confirmó Big Mac. — Prima Vinyl, te has ganado la manzana de oro.

Y le dieron una manzana pintada de dorado.

—¡Pero qué cool! — Celebró Vinyl.

—¿No es un desperdicio de manzanas? — Preguntó Octavia. — No es que no aprecie un buen chiste familiar pero…

—Descuida, son las que salieron malas en la cosecha — le explicó Applejack. — Al final cada uno de nosotros sale con dos o tres de éstas. Es una forma divertida de aprovecharlas, ¿no te parece? ¡Hala, a divertirse!

El resto de la noche fue bastante animado y pronto Octavia se quedó más tranquila y hasta se divirtió como todos. Incluso sacó su chelo y se unió a Fiddlesticks con su violín y a Braeburn con el banjo para hacer un trío de cuerdas el cual les valió a cada uno una manzana de oro. Luego se ganó otro cuando la reconocieron como la mejor aguafiestas que se anima.

—¡Tres galardones Tavi! — La felicitó Vinyl. — Qué suerte, yo sólo tengo el del chiste ese y a la mejor unicornio.

Octavia miró a su alrededor.

—Bueno, eres la única unicornio aquí — dijo ella al ver que sólo había terrestres en la fiesta.

—Sí, pero yo quería ganármelo de verdad. Quise meterme al concurso de barril sin fondo pero ni loca me meto con ellos…

Señaló a una esquina en donde una yegua y un semental tenían a su lado un barril vació cada uno y seguían bebiendo. Octavia levantó una ceja.

—Bueno, al menos reconoces tu límite. Sigue intentando.

Siguió la fiesta, y hasta la teniente se estaba divirtiendo. Fue entonces cuando cansadas pero felices las dos se sentaron en una mesa.

—Qué bueno que te animaste — dijo Vinyl.

—Qué bueno que tú me animaste — le aclaró Octavia. — Te quiero Vinyl.

Las dos se quedaron sujetándose los casos la una a la otra escuchando la alegre música del fondo cuando dos ponis en elegantes trajes, la última moda en Mane-Hattan, se sentaron en la mesa más próxima.

—Pst, nunca fui muy fan de la música campirana — dijo el semental. — Qué fastidio.

—Al menos la tipa del chelo finalmente hizo silencio — dijo la yegua. — Nunca he sabido de otro instrumento más detestable.

Una sombra de ira apareció en el rostro de Octavia y ella se levantó de repente. Vinyl levantó la ceja, usualmente ella tomaba muy bien las críticas… pero esto era diferente. Con firmeza se acercó a los dos ponis de la mesa.

—Ehem, ¿entonces les molesta mi violonchelo? — Dijo ella conteniendo su ira.

Los dos ni se molestaron en volverse pero claramente intercambiaron una mueca de desdén.

—Señorita, lamentamos si nuestros comentarios la molestaron pero tenemos historia con el violonchelo y hay una buena razón por la que no lo soportemos — dijo la yegua forzándose a quitarse de encima a la impertinente.

—Verá usted, nuestra única hija desechó una brillante carrera en la producción musical y lanzamiento de nuevos artistas por ponerse a tocar un tonto chelo. Por mucho que tratamos de convencerla… tuvimos que echarla. Una verdadera lástima, ella tenía mucho potencial, pero tenía que aprender la lección.

—Pobrecilla, suponíamos que con sólo diez años vivir en la calle la haría cambiar de opinión pero bueno, no supimos más de ella más que cuando la echamos juró que la próxima vez que nos viéramos la íbamos a conocer.

Octavia tronó el cuello.

—¿Y si mejor se voltean? — Dijo arrastrando su silla despacio.

Los dos ponis ricos, Music Profit y Landed Money se volvieron.

—¿Octavia? — Preguntaron al unísono.

Sin más la yegua gris tomó la silla y se las partió a ambos en la espalda. Rodaron por el suelo.

—¿Saben? Nada compensa que me echaran de casa a los diez años pero de momento me conformo con un par de fracturas por cabeza. Vinyl tu silla.

—Tavi…

—¿Recuerdas cuando arrestaste a tu viejo y te dejé arreglar cuentas? Agradece que trajera el chelo normal y no el que me fabricó la jefa. Silla por favor.

Vinyl no discutió más y Octavia les quebró la segunda silla a sus padres cuando se levantaban.

—¿Saben? en todos mis años nunca me acerqué a Mane-Hattan porque una pequeña parte de mí no quería que la otra parte de mí que lleva planeando esto por años lo hiciera pero como ustedes vinieron hasta aquí…

Dos sillas después la yegua finalmente se calmó y como suponía, llamó público.

—Ya, ya. Lamento haber arruinado a fiesta — le dijo a Applejack. — Pero no tienes idea de lo mucho que odio a mis padres.

—Tranquila, Vinyl nos contó. ¿En serio te echaron a los diez años? ¡Caramba prima de haber sabido los hubiéramos tachado del árbol familiar hace mucho! ¿Pero oye, cómo saliste adelante si te echaron tan niña?

—La Academia militar ofrecía una beca completa con orientación musical, conseguí un subsidio estudiantil me uní al Servicio Secreto.

—Ahí nos conocimos — dijo Vinyl sonriente. — Y wow, no sabía que también tú tenías ganas de darles una paliza a tus viejos.

—¿Quién no las tendría? En fin, perdón por el escándalo y mañana a primera hora te pago las sillas — le dijo Octavia a Applejack.

Para su sorpresa, ella le dio una manzana de oro.

—¿Es en serio? — Dijo la chelista con una gotita en la sien.

—¡Pst! ¿Qué esperabas? Una fiesta con cidra alcoholizada fuerte, mucha familia y alguno que otro conflicto sin resolver… mejor nos lo tomamos con buen humor y ofrecemos el galardón al mejor pleito de la noche. Cuatro galardones en una noche prima, ¡genial! ¿Pero sería mucha molestia traerme sillas nuevas en lugar de pagarlas?

—¡Cómo no!

Regresaron a su casa.

—¿Entonces te arrepientes de haber ido Tavi?

—Pues no — dijo ella. — Aunque hubiera preferido que no me vieras estando tan molesta.

—¡Pst! Somos soldados Tavi, tú tranquis. Igual te smo.

—Y yo a ti Vinyl, y yo a ti.


En fin, como dije este no es más que un tributo a uno de mis fics favoritos que si bien tiene un toque un poquito demasiado extremo yo me divertí haciéndolo. Como digo siempre, en futuras entregas prometo regresar a mi humor tonto de suerte. Espero les haya gustado y me despido con el:

Chao; nos leemos!