¿Saben? me pregunto si alguien realmente lee la publicidad, pero bueno, de alguna forma tiene que pagarse el fic. ¡Hela aquí, una vez más presentamos a la famosísima Guardia de la Amistad! Un fic que es traído a ustedes por, los Testigos de Cthulu del séptimo día. Les recordamos a todos los fieles que el próximo aniversario de nuestro señor oscuro es en una semana, entrada gratuita. Por favor no olvide traer su propia víctima de sacrificio.
El día de hoy les traemos un episodio titulado:

El correo ya llegó anunciando su canción

¡Paz y tranquilidad! Finalmente paz y tranquilidad: el equipo del caos estaba en el país dragón y ahora era tiempo de relajarse. Precisamente las seis amigas estaban aprovechando y pasaban el tiempo poniendo a prueba su amistad en una de las pruebas más peligrosas para cualquier grupo de amigos, una épica batalla que ponía los lazos en la línea de fuego:

—¡Muy bien, uno! — Se arriesgó a decir Applejack colocando su carta.

—¿Conque sí? Reversa — dijo Rainbow poniendo su carta que era de un color diferente a la de la vaquera obligando a ésta a buscar en la 'mesa' más y más cartas hasta que le salió lo que le buscaba; pero su cercana victoria ahora estaba mucho más lejana que antes.

—Te detesto Rainbow Dash — se quejó Applejack mientras su amiga se reía divertida.

Entonces toda la mesa en donde estaban jugando tembló violentamente y el Cutie Mapa emergió en toda su gloria solicitando la ayuda sólo de Twilight en un pueblo lejano.

—¡Ay por favor! Desparramó todas las cartas — se quejó Rainbow Dash.

—Sí, yo tenía un más cuatro que tenía tu nombre Dashie — dijo Pinkie riéndose.

—Esas son palabras de pelea Pinkie Pie — dijo Dash encarando a la poni.

—Ya mejor dejen eso, ya nos desahogaremos a una próxima — dijo Twilight. — ¿Entonces sólo me está llamando a mí? Vaya, no ha de ser un problema de amistad tan grande.

—¿No quisieras que te acompañemos Twilight? — Preguntó Fluttershy.

—No, no, si el mapa me llama a mí por algo será. No se preocupen… pero realmente no me gustaría ir sola… ¿qué hago?

—¿Podemos ir y prometer no intervenir? — Sugirió Rarity.

—No creo que eso sea posible amiga — dijo pensativa Applejack. — En todo caso…

—¿Y si mejor te acompañamos nosotras? — Dijo una séptima voz.

Todas se volvieron, era Lyra quien estaba apoyada contra una columna leyendo.

—¿Lyra? ¿Y tú a qué hora entraste aquí? ¿Qué se supone que haces? — Dijo Rarity.

Lyra se limitó a señalar su uniforme y hacer un pequeño saludo militar.

—Pues lo de siempre, patrullando el Palacio, ah sí, todo despejado jefa. En serio que aburre un poco ser un soldado en un pueblo tan pacífico como Ponyville cuando Spike no está cerca, ¿no saben cuándo vuelve de sus vacaciones de casualidad? Esa vez que luchamos contra él fue de lo más emocionante, ¿así son todos los dragones crecidos?

—Lyra te lo voy a pedir sólo una vez: no lo invoques por lo que más quieras — pidió la alicornio morada. — Pero tal vez no sea una mala idea, ir con mi Guardia personal.

—Eso, y si no le gusta la idea de un escolta que sea entonces una salida con otras amigas — dijo Lyra alegremente. — Será un buen cambio para todos, además en un pueblo tan pacífico como Ponyville no creo que extrañen a la Guardia de la Amistad.

Twilight al final lo consideró sólo unos instantes pero asintió alegremente.

—¿Sabes? de hecho no es mala idea, le iré a avisar a Derpy y las quiero a todas en la estación del tren mañana a primera hora, ¿entendido?

Lyra se cuadró.

—Jefa, nosotras somos su Guardia de la Amistad.

Al día siguiente el grupo estaba en camino a aquel pueblo desconocido mientras se relajaban tranquilamente en el tren. Esto era nuevo para Twilight, nunca había convivido tanto tiempo con su Guardia de la Amistad y ahora las cosas estaban un poco incómodas según ella. Por suerte las otras como siempre se encontraban de buen humor.

—¿Entonces jefa, alguien especial en su vida? — Bromeó Lyra mientras abrazaba a Bon-Bon y ella le besaba en la mejilla.

—Sí, ha de ser medio raro estar en medio de tantas parejas felices — dijo Vinyl dándole un beso en el cuello a Octavia.

—Vinyl, estamos en público — dijo Octavia.

—Vamos, ¿qué el cuello no es tu debilidad amor?

Y pronto Octavia la golpeó en la cabeza.

—Ya, ya, luego nos las arreglamos — dijo pícaramente la chelista.

Todos desviaron las miradas algo incómodas pero con una risita. Twilight pensó involuntariamente en su encuentro involuntario con Applejack mientras tenía su momento especial con sus libros. Pero volviendo al tema Derpy, que también estaba incómoda con la situación cambió el tema:

—Oh, antes que se me olvide Octavia — dijo Derpy sacando una carta de su bolsa. — Te la mandan tus padres, es la cuenta del hospital.

Octavia la revisó y levantó una ceja.

—Ah, de haber sabido que me saldría tan barato no me hubiera contenido tanto. La próxima que nos veamos…

Todas se le quedaron viendo a Octavia con lo que podría llamarse caras de póker y Derpy sacó su segundo sobre.

—Lo que me recuerda, también te mandan esta orden de restricción y estás oficialmente desheredada.

—¡Ah! Y mucho se tardaron.

Un silencio incómodo más tarde,

—¡Llegamos! — Dijo Bon-Bon.

Stalliongrado, un pueblo conocido por sus duros acentos y sus ponis altos y musculosos.

—Sean bienvenidos camarrrrradas — dijo un poni alegremente al verlas.

—¿Cómo les va a ustedes, camarrrrradas?

—¿Herrrmoso día no es verrrrdad camarrrrrrradas?

Las chicas iban caminando y todo eran alegres saludos, salvo la interesante forma de dirigirse los unos a otros no veían nada raro.

—¿Entonces qué tiene que ser? — Preguntó Twilight en voz alta. — Todo lo que veo es amabilidad.

Entonces Vinyl señaló hacia la derecha.

—¿Eso tal vez?

Dos lugareños se habían topado entre sí y se veían uno al otro con una mirada asesina.

—¡Tú! Pedazo de basurrrra, ¿cómo te atrrrrreves a decirrrrle a mi prrrrrrromeida que yo soy un imbécil?

—Tú jamás me dijiste que fuerrrrrrra un secrrreto.

Fue suficiente, el primero le lanzó un tremendo puñetazo en el rostro y el otro respondió con un gancho a la mandíbula y entonces los dos estaban rodando por el suelo dándose de golpes.

—¡No podemos quedarnos así nada más! — Gritó Twilight.

—Claro que no, diez bits al que el de la barba rubia gana — anunció Vinyl

—Yo le voy al lampiño — dijo Bon-Bon estrechando su casco con su amiga.

Las amigas se quedaron ahí apoyando la pelea cuando sintieron la mirada de advertencia de Twilight.

—Ni modo, paremos esto chicas — dijo Derpy arrojando una carta a los dos ponis que no dejaban de golpearse entre sí.

El sobre explotó congelando a los dos a media pelea entonces la pegaso gris aterrizó frente a ellos.

—¿Oigan en serio no han pensado en enfriar los ánimos? — Dijo ella hinchando el pecho.

Miró a sus amigas y a la jefa.

—¿Chicas?

—¿Qué teníamos que reírnos?

—Derpy, mejor quédate en la comedia física.

—Sí, francamente…

—Tan gracioso que olvidé reír, ¿en serio cómo era? Ja-ja, je-je, ¿ju-ju?

La pegaso gris puso mala cara.

—Olvídenlo, ¿cuál era el problema entre ustedes?

Los dos sementales ya se habían descongelado lo suficiente como para hablar:

—Fue culpa de este sujeto, le mandó una carrrrrta a mi prrrrrometida en donde asegurrrrrró que yo errrrra un imbécil.

—Perrro sólo porrrrque él le mandó una carrrrrta a mi mejorrrr amigo asegurrrando que yo errrra un idiota.

—Perrrro porrrrrque antes tú me mandaste una carrrrrrrta llamándome torrrrpe muchas veces.

Una sombra de ira apareció en el rostro de Derpy.

—¿Qué demonios? ¿Quién usa el correo para insultarse?

—¿Qué imporrrrrta? — Dijo uno de los sementales.

Derpy le mostró su placa violentamente en la cara.

—¿Ves esta placa? Soy la capitana de la Guardia de la Amistad, aunque seamos la peor Guardia de Equestria seguimos actuando en el nombre de la Princesa de la Amistad…

Y hablando de ella, Twilight se acercó.

—Derpy, ¿qué te pasa?

—¡Correo! ¡Usan el correo, el medio de comunicación más sagrado de Equestria para insultarse! — Dijo ella. — ¿Se da cuenta de lo que significa? ¿Si no podemos creer en el correo entonces qué?

Twilight tenía una gotita en la sien.

—Derpy…

—¿Qué imporrrrrrta? — Dijo el otro semental. — Todos en Stalliongrrrrrado lo hacen. Porrr eso sólo confiamos en los extrrrrraños, ellos no nos han insultado aún.

—¿Y qué hay de malo en insultarse, ya saben, en persona? — Dijo Vinyl interviniendo. — En serio, miren esto: Lyra eres tonta.

Lyra se encogió de hombros.

—Y tú la mensa que nos da la fama de la peor guardia de la historia.

—Gracias — dijo Vinyl haciendo una reverencia. — O si lo que quieren es decirse sus verdades: Tavi tienes un problema de control de ira, siempre eres calmada y todo pero cuando explotas, explotas.

—Sí, creo que debo ir a hacerme terapia — dijo Octavia pensativa.

—¡Otra! Jefa: ¿ya le han dicho que por lista que sea no pasa de ser una boba que nunca aprende de sus errores y que siempre que hay un maldito problema no hay modo que comprenda que la respuesta es la Magia de la Amistad?

Twilight gruñó.

—Octavia — ordenó.

La yegua gris le dio un coscorrón a Vinyl.

—Lo siento.

—No hay fijón — respondió la unicornio blanca para luego volverse a los dos sementales. — ¿Lo ven? Insultarse en persona tiene muchos beneficios: ves de inmediato la reacción de a quien quieres insultar y el otro si quiere pegarte no tiene que esperar a que se encuentren luego de haber recibido la carta, lo puede hacer en el momento.

Los dos sementales se vieron el uno al otro.

—Acepta mis disculpas camarrrrada, la prrrróxima te insultarrrrré en perrrrsona.

—Y yo no tendrrrrrrrrré que esperrrrrar a parrrrtirte la boca.

Increíblemente se dieron el casco y Twilight intervino con una venita de irritación palpitándole en la frente.

—O bien no insultarse y punto. ¿Por qué empezó todo esto?

—Porrrrrque él me mandó una carrrrrrrta insultante — dijeron los dos a la vez.

Las Guardias de la Amistad se miraron mientras la discusión se reanudaba:

—No es verrrdad tú me mandaste la carrrrrta prrrrrrrimerrro,

—No, mentirrrroso… ¿sabe señorrrrrita unicorrrrnio? Le segurrrrré el consejo y lo insultarrré aquí y ahorrra: crrrrrretino.

—Y yo te parrrtirrrré la boca de una vez.

Recomenzaron la pelea mientras Twilight hizo un face-hoof.

—Nueva política de la Guardia: Vinyl tú te callas.

Tras separar a los sementales se dieron cuenta que por todos lados había ponis peleándose por todo.

—Oigan, oigan, en el nombre de la Princesa de la Amistad: ¿qué demonios pasa aquí? — Exigió saber Bon-Bon con otro grupo de ponis que no dejaban de pelear.

—Una carrrrta que me mandó me dijo que…

—Suficiente — dijo Bon-Bon. — ¿Y ustedes?

—Él me mandó una carrrrrrrta y…

—Suficiente — dijo Bon-Bon.

Y todas obtuvieron respuestas similares en esa cuadra.

—Bien, creo que hemos detectado el problema de amistad — dijo Twilight pensativo.

—Aparentemente — dijo Derpy. — Bueno chicas: vamos a separarnos y a preguntar si el maldito problema siempre lo originó una carta, luego nos veremos en la oficina de correos. Y Vinyl, mejor tú acompaña a la jefa a registrarse en el hotel.

—Entendido — dijo alegremente la unicornio blanca.

Y las otras se separaron.

—¿Entonces ya lo resolvieron ellas? ¿En serio qué pinto aquí? — Dijo Twilight.

—¿Yo qué sé, ser la excusa para traernos aquí para que lo solucionemos todo? — Preguntó Vinyl.

La alicornio morada la miró de mala manera pero mejor no dijo nada.

—Tranquila jefa, vamos te invito a un trago.

Mientras la Guardia de la Amistad simplemente iba interrogando a cuanto poni vieran peleando para repetir la misma pregunta:

—En el nombre de la Princesa de la Amistad: ¿Qué demonios pasa aquí?

—Todo comenzó con una carrrrrta que él me mandó.

—Mentirrroso tú empezaste.

—No tú, no tú.

Y volvía a comenzar, así que en casos extremos Lyra tuvo que usar su lira ultra-sónica y Octavia su chelo para separarlos. En cuanto a Bon-Bon:

—Él me mandó la carrrrta.

—No, él.

—Tú, tú, tú, tú, tú y mil veces tú.

—¡Ah cállate, cállate, cállate que me desespeeeeerrrrrrrrraaaaaaaaaaaas!

—Ahorrrrra sí te tocó el ocho Kiko.

Comenzaron a pelear cuando la poni color crema sacó dos bombones de chocolate y lo arrojó al suelo dejándolos a los dos pegados al suelo.

Entonces todas llegaron a la oficina de correos en donde Derpy parecía echar chispas.

—Wow, ¿y a ti qué te pasa?

—Estoy de malas desde que descubrí que el correo es el origen de esto. Alguien obviamente está usando el mejor invento de los ponis, el correo, y lo convirtieron en algo maligno. ¡En serio me las van a pagar!

Entonces entraron valientemente. El empleado saltó del susto al ver al grupo de yeguas entrar de una patada a su lugar de trabajo.

—¿Perrrrrrrrrrrrro quién?

Derpy se arregló la gorra de la Guardia con un gesto dramático.

—El correo ya llegó anunciando su canción — dijo fríamente.

—¿Eh?

Derpy avanzó con firmeza y empujó al asustado empleado.

—Te pregunto esto no como la capitana de la Guardia de la Amistad sino como una empleada del servicio postal. ¿Eres tú el que ensucia la santidad del correo por enviar cartas insultantes en el nombre de otros ponis? Porque no es difícil saber qué pasa en este pueblo.

El sujeto tragó saliva.

—Eh yo…

Apretó un botón bajo su escritorio y rápidamente una trampa se activó por debajo de la Guardia de la Amistad, que cayó al vacío.

—¡Yo soy una pegaso, tarado! — Dijo Derpy volando hacia él a toda velocidad.

Entonces él dejó caer un poco de polvo a su trampa. Derpy no comprendía qué hasta que comenzó a estornudar perdiendo el control y estrellándose contra una de las paredes y finalmente al suelo con sus compañeras.

—Por algo le dije que no dejara la comedia física — dijo Lyra.

—¿En serio es el mejor momento de hacer chistes malos? — Se quejó Derpy sobándose la cabeza.

El cartero se asomó por encima de ellas.

—Me han descubierrrrrrrrrto, ¿verdad Guarrrrrrrrrrrrrrrdia de la Amistad? ¿Qué harrrrrrrrrrrrrrrán ahorrrrrrrra, detenerrrrrrrrrrrrme?

—¿Diría yo? — Dijo Octavia.

—¡No podrrrrrrrrán! He trrrrrrrrrrabajado mucho parrrrrrrrrrrrra llegarrrrrrrrrrrr hasta donde estoy, con todos luchando contrrrrrrrrrrrra todos; ¿Qué no lo ven? ¡Mi trrrrrrrrrabajo es muy aburrrrrrrrrrrrrrrrrrrido! Y no me prrrrrrrrrrrrrrrivarán de lo único que me lo hace interrrrrrrrrrrrrrrrrresante.

Derpy miró hacia arriba con furia.

—¿Aburrido? ¿Cómo te atreves a llamar el correo aburrido? El correo es lo que hace que todos nosotros sigamos adelante, te alegra el día y te pone una canción en el corazón.

—Di lo que quieras — dijo el maligno cartero, Post Master. — Perrrrrrrro es aburrrrrrrrrrrrrrido y punto, el mandarrrrrrrrrr carrrrrrrrrrrrrrtasf alsas insultantes es lo que finalmente ha hecho algo genial, y lo mejor es que ya no necesito hacer las carrrrrrrrrrrrrrrtas yo mismo. ¡La gente lo hace por mí! Pero bueno, nos vemos luego.

Y las puerrrrrrrrrrrrtas de la trrrrrrrrrrrrampa se cerrrrrrrrrrrrrrrraron sobre ellas.

—Bien — dijo Octavia activando el comunicador de su gorra. — ¿Vinyl? ¿Podrías echarnos un casco? Tenemos un pequeño problema.

Del otro lado del comunicador Vinyl escuchó y se echó a reír.

—¿Qué pasó? ¿Necesitan de mi magia de la Amistad? — Preguntó Twilight.

—Creo que no pero sería bueno tener un extra casco — dijo Vinyl. — Parece que los carteros malignos son más duros de lo que parecen.

—¿Eh?

Corrieron a la oficina de correos listas para confrontar a Post Master pero no estaban. Por lo menos usando su magia combinada lograron sacar a las amigas abriendo la trampa y bajando una cuerda para ayudar a sus amigas.

—¿Fueron vencida por un cartero malvado? — Dijo Twilight. — Eso se me hace difícil de creer.

—Al igual que el mismo tarado ese tenga a todo el pueblo peleando — dijo Derpy. — Maldito, ¿cómo se atreve a usar el correo como un instrumento del mal?

—Derpy, nunca te había escuchado hablar así — dijo Twilight.

—Yo sé, pero si hay algo que yo amo es el correo, ¿no siempre pone una sonrisa en mi rostro y una canción en mi corazón? Y así como yo amo el correo odio a todo aquel que ensucia su bello nombre.

—Como sea, ¿no será mejor que usted vaya a explicar lo que hizo este sujeto? — Preguntó Lyra. — Ya sabe jefa, para que no se sienta hecha de lado en esta aventura.

—Lyra tiene razón — dijo Bon-Bon. — ¿No fue a usted a quien llamó el Cutie-Mapa?

—¡Tienen razón! — Dijo Twilight. — Vamos, tenemos que aclarar las cosas en el pueblo.

Y corrieron listas para la acción, entonces al salir descubrieron que todos los habitantes de Stalliongrado rodeaban la oficina de correos.

—¡Mirrrren camarrrradas! ¡Es el grrrrrrupo de visitantes que nos llamó crrrrretinos peleonerrros!

—¡Prrrrrrimerrrro se meten en nuestrrrrrrras vidas y luego nos insultan!

—¡Lárrrrrguense!
—¿Crrrrrrree que porrr tenerrrr una corrronita nos puede insultarrrrr librrremente?

Las protestas seguían mientras que agitaban las cartas que supuestamente ellas enviaron, maldito Post Master. Twilight quería hablar, quería aclarar las cosas como la Princesa de la Amistad que era pero la interrumpían cada dos por tres, ¿qué hacer en esta horrible situación? Miró a sus guardias pero ellas no sabían qué hacer para no terminar lastimando a los ponis, después de todo no era culpa suya que estuvieran tan molestos.

Entonces por suerte una poderosa voz se hizo oír:

—¡CAMARRRRRRADAS! ¡ALTO! ÉSTAS CAMARRRADAS DE PONYVILLE NO PUDIERRRON ENVIARRRR ESAS CARRRRTAS!

—EL CAMARRRADA TIENE RRRRRAZÓN, ELLAS NO HARRRÍAN ALGO ASÍ.

Todo el pueblo se apartó para dejar pasar a los dos sementales que las chicas conocieron al inicio de esta aventura.

—Las camarrrrradas nos hicierrrron notarrrr lo bobo que rrrrresulta pelearrrrr porrrr carrrta.

—Exacto, nos insultamos y pegamos en perrrrrrsona y prrrrroblema rrrresuelto — dijo el otro semental. — ¿Porrrr qué querrrrría mandarrr carrrtas si es mucho más fácil decirrrnos las cosas en perrrsona? ¿No lo ven camarrrrradas? ¡Pelearrrrr porrrr carrrrta es estúpido! Si querrrrrrrremos hacerrrrrlo que sea carrra a carrra.

Hubo murmullos de aprobación y confusión por el público, era cierto, ¿por qué dejar que los rencores se acumularan mandando insultos por carta si se podían insultar y pegar en persona? ¡Era tan obvio!

—¡De ahorrrra en adelantes ignorrrarrremos las carrrrtas insultantes! Si quierrren pelea entonces que vengan a pedirrrrla en perrrrsona.

—Unos insultos, golpes y todo se rrrrrresuelve luego con unas cerrrrvezas, eso hicimos nosotrrrrrros.

Ni Twilight ni Post Master pudieron creer lo estúpido que resultaba todo. ¿Era en serio?

—La camarrrrrada unicorrrrrnio nos enseñó una valiosa lección.

Al final la voz del pueblo se hizo oír: todos estaban de acuerdo, de ahí en más se insultarían y pelearían en persona. Lo de las cartas era estúpido.

—Creo que no entienden el mensaje en primer lugar no hay por qué pelear — quiso decir Twilight. Pero entonces su Cutie Mark emitió una vibración anunciando que todo había terminado. Que el problema se había solucionado. — ¡¿Eh?! Pero no, esto no puede ser la solución del problema de amistad, ¿pelear en persona? ¡Pero no hay que pelear en primera!
—Bueno, se solucionó — dijo Derpy. — El cartero ya no puede seguir esparciendo la discordia, ¿no?

Twilight hizo lo más lógico: comenzar a golpearse la cabeza contra un muro.

—Bueno, creo que todo este tiempo tuve razón — dijo orgullosamente Vinyl.

—¿En que es mejor pelearse cara a cara y no ensuciar el glorioso nombre del correo?

—No, en que el Cutie-Mapa la llamó aquí sólo para tener una excusa de traernos a nosotras.


Bueno este cap fue extraño pero me gustó el resultado, nunca había usado el elemento del Cutie-Mapa como tal en mis fics pero porque no me gustó cómo alteró la trama normal de MLP. Aquí lo usé pero para ponerlo en ridículo, espero que se haya entendido. Sin más me despido con el:

Chao; nos leemos!