No, no estás viendo cosas; ni tampoco descargaste un virus. En verdad se trata de la famosísima Guardia de la Amistad. Un fic traído a ustedes por cortesía de Las Caballeras Undead. ¿Cree que el Reino está amenazado? ¡Entonces llame a nuestras oficinas centrales o mande una carta vía Dragón SMS! La amenaza será cruelmente asesinada, asegurándonos que sus últimos momentos sean los más dolorosos de su vida. Llama ya, no te quedes callado. En esta ocasión les presentamos un episodio titulado:
Los 'otros' juegos militares
La tarde se prestaba para pasársela bien entre amigos. Twilight y la Guardia de la Amistad habían llegado a Canterlot para presentar un informe detallado sobre la pelea que tuvieron contra su ex entrenador Draco Sparkle (hijo de Twilight de la otra dimensión) que luego resultó ser un psicópata peligroso llamado Hiperion. Fue el equipo del caos el que puso en su lugar al tipo aquel pero Spike no se cansaba de decir que las Guardias de la Amistad fueron las que le dieron la clave de cómo derrotarlo aunque todo fuera por accidente.
Luego de una tremenda paliza a la cual sobrevivieron sólo por sus uniformes especiales, Vinyl decidió que su último deseo sería desayunar así que decidió prepararse un último pan tostado, y a falta de algo mejor para cocinarlo usó sus anteojos láser. El resultado: quemó su pan y en frustración lo arrojó lejos, desgraciadamente le cayó en la cabeza a Hiperion, cosa que lo enfureció pero al cargar contra ella pisó la mantequilla con la que Vinyl iba a untar su pan tostado y terminó patinando y dándose de narices contra una pared. El resto salió por lógica: el equipo del caos adivinó que no debía de enfrentar a Hiperion en campo abierto sino hacer lo que hacían mejor: bromas, así que al final se la pasaron fastidiándolo y fastidiándolo hasta tal punto que el pobre perdió la voluntad de pelear.
¿Y la Guardia de la Amistad? Gracias a que recibieron tanto castigo en garras de Hiperion pero siguieron luchando hasta el final se ganaron el respeto de todos. Y luego de una reunión de no más de quince minutos con las Princesas se dispusieron a pasear.
—¡Mamá, mamá! ¡Mira! — Gritó alegremente Dinky corriendo hacia la oficina central de correos. — ¡Es enorme, mucho más que la de Ponyville!
—Los recuerdos — suspiró Derpy en tono soñador. — ¿Sabes Dinky mi amor? Aquí fue mi primer empleo mientras terminaba el colegio militar, me limitaba a clasificar el correo pero era como un sueño; y era tan buena que me ofrecieron un trabajo con más responsabilidades. Qué tiempos aquellos cariño, qué tiempos aquellos.
—¿Y por qué no seguiste trabajando aquí si te gustaba tanto, mamá? — Preguntó Dinky.
—Porque los altos mandos del Servicio Secreto me asignaron Ponyville como mi base y tuve que aceptar, porque además me dejarían ser la jefa de una oficina de correos, y ese siempre fue mi sueño. El correo es sagrado Dinky, recuérdalo bien.
Dinky asintió con los ojos brillando de admiración por la determinación de Derpy mientras que el resto de la Guardia de la Amistad soltaba un pequeño 'aw' de encanto.
—Oye Tavi, ¿crees que tú y yo podríamos adoptar algún día? Sería lindo tener a alguien que nos quiera tanto como Dinky quiere a la capitana, ¿no te parece? Hasta podría ser un pequeño pegaso sólo para fastidiar más a mis viejos. ¿Qué me dices amor?
—Bueno podría ser pero, ¿no te basta con que ya estén tras las rejas tus padres? ¿En serio tienes que fastidiarlos todavía más de lo que ya están?
—Ajá, ¿recuérdame de cuánto fue la cuenta del hospital que te mandaron tus padres?
—Ehem… no he dicho nada…
Y siguieron avanzando y charlando entre todos cuando por fin pararon a comer algo en una banca de un parque para disfrutar de un buen día de campo.
—¿No les importa que sean hayburguers, verdad? — Preguntó Derpy. — Ya saben…
—Sí, sí, viajamos con una niña, sin problemas — dijo Lyra. — Y Dinky es genial, ¿a que no?
—Gracias señorita Lyra — dijo inocentemente Dinky con la boca llena de migas de papas fritas y kétchup.
—Dinky, no te ensucies demasiado cariño — dijo Derpy sacando una servilleta y limpiándola. — Debes fijarte más.
—Pero mamá tú también estás llena de migas — dijo Dinky limpiando la pechera de Derpy.
Siguieron comiendo alegremente cuando alguien llegó corriendo a verlas.
—¡Teniente Hooves! ¡Teniente Hooves!
Todas se volvieron, era el capitán de la Guardia del Sol Master Sword y su segundo al mando Hylian Shield.
—Ey chicos, ¿qué se cuentan? — Saludó Derpy. — Y ya no es teniente, ahora soy toda una capitana hecha y derecha.
—Lo sentimos capitana — dijo Hylian. — Igual, sólo llegamos a saludar a viejas compañeras de entrenamiento y presentar nuestros respetos. Escuchamos lo que pasó, y vimos el estado en el que terminó el Imperio Cristal. Ustedes son muy valientes de verdad.
—Ya, no fue para tanto — dijo Bon-Bon. — Hicimos nuestro deber de soldados, nada más.
—Igual será todo un honor enfrentarlas en los juegos militares — dijo Master cuadrándose. — Un verdadero honor, sí señor.
La Guardia de la Amistad intercambió una mirada de estupefacción.
—¿Los juegos militares? ¿Qué, ya son? — Preguntó Octavia.
—Ni me había puesto a pensar que era ya esa época del año — dijo Derpy pensativa.
Se hizo un silencio incómodo entre las Guardias de la Amistad, no invitarlas a participar a los juegos, pasaba; eran una Guardia Real de sólo cinco integrantes que además estaba entrenada para usar armas a la medida, no armas militares como tal. Pero no decirles siquiera del evento, eso era pasarse.
Por otro lado los dos soldados solares no supieron qué decir. Una vez al año había un evento en donde las tres guardias de Equestria se enfrentaban en pequeños combates de uno contra uno, para luego terminar en una tremenda battle royale para determinar quién era el equipo más fuerte. Una forma de demostrarle al pueblo de Equestria qué tan poderosos eran sus soldados.
—Pero la Princesa Celestia ya fijó la fecha del evento — dijo Master Sword. — ¿No las invitaron?
—No creo que lo hagan, sólo somos cinco y dos seguimos en rehabilitación luego de la paliza que nos propinó el tal Hiperion — dijo Bon-Bon restándole importancia.
—Sin mencionar que a Celestia seguimos sin caerle bien — dijo Vinyl cansadamente.
Todas asintieron al unísono y siguieron comiendo.
Los soldados solares se miraban claramente molestos pero al final Derpy los tranquilizó.
—Oigan, no se preocupen por nosotras, sabemos que somos buenas y que no hay que demostrarle nada a nadie. Y es como dice Bon-Bon, somos muy pocas.
—Sí, que le caigamos bien o no a Celestia no es asunto nuestro — dijo Lyra finalizando el asunto. — Diviértanse en los juegos militares y den lo mejor que nosotras damos lo mejor siempre.
Los dos soldados solares se dejaron caer en el pasto algo desanimados.
—Ya qué, igual ni vamos a ganar — dijo de mala gana Hylian Shield.
—Ajá, la Guardia Lunar nos destruirá igual que siempre — se unió Master Sword. — No importa qué tanto entrenemos siempre quedamos en último lugar detrás de la Guardia de Cristal y esos tipos de la Princesa Luna.
—Ajá, — dijo de mala gana Hylian. — De todos modos no importa qué tanto avancemos en los juegos, al final todo se reduce a Shining Armor y esos dos monstruos que la Princesa Luna tiene por capitanes.
Derpy se encogió de hombros y terminó su hayburguer.
—Bueno pues cambien las reglas, ¿no? Black y Lighting son invencibles en el campo de batalla (de hecho hubiera sido medio satisfactorio ver cómo Hiperion barría el piso con esos dos) pero siguen siendo ponis y puede que en toros campos no sean ni la mitad de buenos.
Los dos soldados la vieron sin entender.
—La capitana se refiere a que si no pueden vencerlos así como así, saquen a los soldados de la noche de su zona de confort — explicó Vinyl. — Peleando no tienen rival, pero si el juego fuera otro podrían tener una oportunidad, ¿no creen?
Los dos soldados suspiraron.
—Es más fácil decirlo que hacerlo.
—Exacto, los juegos militares son una institución desde los tiempos de Death Ride el Primer Emperador. Las reglas no pueden alterarse.
Vinyl miró a sus amigas y supo que todas pensaban lo mismo. ¡Ah! el arte de la manipulación, el ABC de la sabiduría de los espías.
—Eso ya lo sabemos — dijo Derpy. — Pero las reglas dicen que basta con que se presenten los representantes de cada una de las guardias, tradicionalmente todo se reduce a los capitanes peleando entre sí pero no está escrito; es pura costumbre. Usen eso, ¿no? los capitanes pueden irse a competir a… no sé…
—Digamos otros juegos militares en donde no peleen sino que se haga algo en donde todos tengamos la posibilidad de ganar — dijo Bon-Bon.
—Pero… no entiendo… — dijeron los dos sementales a la vez…
Dinky les sonrió ampliamente.
—Ustedes quieren derrotar a Black y a Lighting en un evento oficial, ¿no? hagamos nuestro propio evento oficial.
—¿QUÉ?
—Fácil: alquilamos un lugar, cooperamos entre todos para comprar unos trofeos de primero, segundo y tercer lugar y le ponemos a la convocatoria el sello de la jefa para hacerlo un evento oficial.
Los dos Guardias solares se miraron y rápido estrecharon cascos con la Guardia de la Amistad.
—Pero convencer a esos dos que participen ahí y no en los juegos militares de siempre queda bajo su responsabilidad — advirtió Derpy.
—Ustedes consigan el sello de la Princesa Twilight y el resto déjenlo en nuestros cascos — dijeron los dos alegremente.
En cuanto regresaron a Ponyville, conseguir el sello de Twilight no fue difícil. Ella les había dejado uno a la Guardia para que pudieran encargarse por su cuenta del papeleo oficial del ejército sin que la molestaran constantemente; así pues Derpy se limitó a ponerlo y luego fue a su oficina, pensaba mandarlo correo inmediato pero la suerte le sonrió.
—Ey Derpy, ¿qué te cuentas? — La saludó Spike saliendo de la casa de Sweetie.
—Nada que reportar pero estoy bien gracias, ¿y tú qué tal?
—No me quejo — dijo Spike.
Entonces Derpy tuvo su gran idea.
—Oye Spike, ¿me puedes hacer el favor de mandarle este documento a Master Sword de la Guardia del Sol? ¡Te lo agradecería miles!
—Sí, cómo no — dijo Spike. — Hace tiempo que no uso mi aliento mensajero pero está bien…
Y lo mandó para luego despedirse de Derpy.
Mientras en Canterlot los dos soldados de Celestia recibieron el documento 'oficial' que era lo que estaban esperando. Con todo y todo fueron a los cuarteles de la Princesa Luna.
—Ey Black, Lighting — saludó Master Sword.
—¿En qué te podemos servir? — Preguntó Lighting Flash.
—Lo de siempre — dijo Hylian Shield de mala gana extendiendo el documento. — Hoy nos toca a nosotros presentar el desafío para los siguientes juegos militares.
—Qué entusiasmo el tuyo — dijo el Espadachín Negro.
—Ajá, apuntarnos para otra paliza… no es que lo hagamos de gusto sino por tradición — gruñó Master Sword.
Los dos guerreros de la noche se rieron y firmaron, claro, ¿qué tenían que perder? El resto fue una semana típica antes de los famosos juegos militares, con todos entrenando al máximo para arrasar con la siguiente competencia, aunque todos ya sabían el resultado desde ya. Incluso la Guardia del Sol. Lo único raro según Black y Lighting era por qué les hicieron firmar el documento confirmando su participación como Guardia Lunar una segunda vez pero igual no le dieron muchas más vueltas al asunto.
Y llegó el gran día, como siempre los soldados salieron hacia el estadio de Canterlot altos y orgullosos como ellos solos, como siempre encabezados por sus capitanes. Las Princesas ya se encontraban en el Estadio esperando la batalla, así que este era sólo un desfile para que los fans de todas las Guardias aclamaran a sus ídolos como se lo merecían.
Y así de improviso Hylian Shield y Master Sword se desviaron hacia la estación de trenes.
—¿Y ustedes a dónde van? — Preguntó Black Swordsman.
—A Ponyville y ustedes también — explicó Master Sword.
—¿Disculpa? — Cuestionó Lighting Flash.
Entonces les mostraron el documento que habían firmado y casi se les cae el alma a los pies:
ACEPTO EL DESAFÍO Y HAGO CONSTAR QUE PARTICIPARÉ EN LOS 'OTROS' JUEGOS MILITARES
Y como era lógico, el sello de la Princesa Twilight Sparkle lo hacía oficial así que no podían negarse.
—¡No pueden hacer esto! — Protestó Black Swordsman.
—Claro que podemos — dijo Hylian. — Las normas dicen que cada Guardia envía a sus representantes, y eso hicimos, nombramos a nuestros representantes y los capitanes vamos a otros juegos.
—¿¡Pero y nosotros qué!? — Protestaron los dos guerreros de la noche.
—Pues como accedieron a participar a nuestros juegos primero me imagino que pueden nombrar a sus reemplazos para que los representen en esta competencia así como los soldados que los acompañarán en el otro evento, pero rápido porque el tren se nos va.
Y pese a las protestas de sus soldados y el público, Black y Lighting aceptaron que fue su culpa por no fijarse a qué estaban accediendo a participar y se fueron tras Hylian y Master. El público murmuró confundido, ellos habían ido a ver en acción a los capitanes… ¿y ahora qué?
—¡Por cierto el evento en Ponyville es entrada libre! — Se apresuró a decir Master Sword.
Entonces siguieron a los guerreros, aunque no fuera en el lujoso estadio de Canterlot, una pelea era una pelea y el boleto a Ponyville ida y vuelta no costaba más de cinco bits incluido el impuesto. Por suerte los juegos militares normales también era de entrada libre, los únicos asientos cobrados eran los de 'preferencial' así que los que sí habían pagado no tuvieron más remedio que ir al estadio aunque no fuera para ver a los capitanes.
En el palco VIP de Canterlot:
—¿Y crees que a la Guardia de la Amistad le guste la sorpresa? — Preguntó Luna.
Celestia sonrió viendo las cinco sillas VIP que les había reservado a las chicas, confiaba en que Twilight Sparkle y sus chicas se aparecieran en cualquier minuto.
—Segura, segura. Es lo menos que puedo hacer luego de arriesgar el pellejo por salvar a Cadance, ¿no crees? Además así participan de los juegos a pesar de no tener a los suficientes miembros.
Luna se dio por satisfecha y siguió esperando. Estaba impaciente por ver a sus soldados propinarles otra paliza a los soldados de Cadance y Celestia.
Ponyville:
Twilight tocaba la puerta de Derpy alegremente.
—¡Derpy! ¡Derpy soy Twilight! Reúne a las chicas rápido que vamos a Canterlot. Tenemos entradas VIP para ver los juegos militares. Pensé que les gustaría la sorpresa.
Entonces se asomó el doctor Whooves.
—Ah, Princesa — saludó el doctor. — Disculpe que no respondiera antes pero estaba trabajando en mi TARDIS. ¿En qué puedo servirla?
—No se preocupe doctor, ¿está Derpy?
—Bueno no… salió con la Guardia de la Amistad a no sé qué evento — dijo él pensativo. — Dijo que habían alquilado el estadio de hoof-ball en las afueras del pueblo para no sé qué ya que no las invitaron a los juegos militares.
Twilight no pudo evitar sentir un nudo en el estómago. Por querer darles la sorpresa no les dijo pero ahora habían hecho otra fiesta… por el Jefazo ojalá no les haya salido tan cara, pobrecillas… hacer su fiesta privada porque creyeron que no habían sido invitadas.
—La próxima les doy sus invitaciones a la primera — murmuró Twilight.
Llegó al estadio y no podía creer lo que veía…
En el palco VIP de Canterlot:
—Ya es hora y Twilight y sus soldados no aparecen — dijo Luna con preocupación.
—Es verdad — murmuró nerviosamente Celestia. — ¿Qué les pasaría?
Entonces los soldados participantes entraron en la Arena, y ni rastro de los capitanes. Igualmente el público era mucho menos de lo usual, sólo quedaban los que habían pagado asientos preferenciales pero los otros ni vistos ni oídos.
—¿Dónde están todos? — Preguntó Celestia asustada.
—¿Qué no supieron? Están en los otros juegos militares — dijo alguien. — Un evento de la Princesa Twilight… los capitanes ya se fueron hacia allá.
Las dos Princesas se miraron y volaron hacia Ponyville a toda velocidad, por favor que esto no esté pasando por favor…
Ponyville:
Twilight no podía creerlo, ¿cómo se las arreglaron sus soldados para traer a los capitanes de las Guardias del Sol y la Luna a este evento tan raro?
Primera competencia: concurso de comer pay patrocinado por los Apple.
Segunda competencia: escuchar hasta el final la charla de Sweet Pea sobre la conspiración de los humanos y la Corona para luego contestar un examen sobre la misma (Lyra tenía prohibido participar aquí por ser experta en el tema así que ejercía como juez).
Competencia de baile, en donde Master Sword los sorprendió a todos con su poderoso giro tan hermoso y certero que dejó toda una zona de maleza cortada bien al ras del césped.
Concurso de canto a capela, en donde para sorpresa de nadie Octavia ganó pero se dio duro contra un soldado del sol llamado Kokiri Sword y otra chica llamada Hookshot.
Una competencia especialmente peligrosa: despertar a Rarity de su sueño de belleza y escapar por sus vidas antes que ella los atrapara. El más rápido de todos los que intentaron ese tremendo atentado contra el sentido común y la salud (en serio cuando Rarity se enfurecía se enfurecía de verdad) fue el soldado del Sol llamado Pegasus Boots.
—¿Pero y todas estas tonterías qué tienen que ver con los juegos militares? — Gritó Black Swordsman agarrándose el abrigo para no gritar de la frustración, ya que tal como predijo Derpy, al sacarlo de su zona de confort (el combate) la Guardia Lunar no daba una. Una tras otra iban quedando en último lugar en todas las malditas competencias.
—Bueno, ninguno de los participantes es civil — le dijo orgullosamente Lyra.
Lighting pateó un basurero.
—Váyanse al demonio, basta ya. ¡Nos retiramos infantería!
—¡Lo mismo aquí Fuerza Aérea! — Gruñó su esposo.
Y la Guardia Lunar se retiraba muy molesta justo en el momento en que ambas Princesas aterrizaban a ver qué diablos, pero no las vieron, de hecho todos estaban ocupados viendo irse a la Guardia Lunar.
—¿Saben qué significa? — Preguntó Master Sword.
—¡SÍ, LES GANAMOS! — Gritó Hylian Shield. — ¡LA GUARDIA LUNAR SE RETIRA! ¡LES HEMOS GANADO EN UN EVENTO OFICIAL!
Y los soldados estallaron en vítores, mientras que el público se rascaba la cabeza, ¿en serio qué demonios acababa de pasar?
—Gracias Guardia de la Amistad, de no ser por su idea este momento de gloria no sería posible — dijo llorando el soldado Lens of Truth abrazando a Octavia. — ¡Ganamos, ganamos, ganamos, ganamos!
—Sí, pero aún falta que nos derroten a nosotras — dijo Derpy. — Esto no se acaba hasta que se acaba.
—Como sea — dijo el soldado solar Fused Shadow. — ¡Los de la luna están fuera, ahora cualquiera puede ganar!
El resto de la competencia siguió como si nada: atrapar a un cerdo embadurnado en grasa, eso fue divertido. Ganó Vinyl.
Ponerle la cola a la Princesa (obviamente un cartel), Lens of Truth tuvo una gran ventaja sobre todos, sabía identificar indicaciones falsas y logró un puntaje perfecto.
Las competencias seguían pero el público ya se había ido, habían venido a pelear no a ver a estos soldados comportarse así.
—De nuevo no sé cómo agradecerles Guardia de la Amistad — dijo Hylian Shield tomando el trofeo del primer lugar cuando quedó decidido que la Guardia del Sol era la ganadora absoluta de los otros juegos militares, era un trofeo de plástico barato ni la mitad de bonito que el trofeo del otro evento pero les recordaría por siempre la derrota de la Guardia Lunar. — Gracias a su idea les ganamos.
—No nos den todo el crédito — dijo modestamente Derpy. — Dénselo a Celestia por no invitarnos a los juegos militares y a nuestra jefa por dejar su sello a nuestra disposición siempre.
A todo esto Celestia fulminó con la mirada a Twilight que quería que se la tragara la tierra. Por suerte Luna se estaba riendo alegremente.
—¿Y a ti no te molesta todo esto? — Preguntó Celestia gruñendo.
—¿Por qué debería? Perdimos pero porque esos dos no se molestaron en leer a qué estaban accediendo participar.
Celestia suspiró ya sin saber qué decir a todo esto.
—Un día me pondré a analizar cuál de todas las Guardias me enferma más: la mía, la tuya o la Guardia de la Amistad.
Bueno el final algo acelerado pero porque no se me ocurría cómo darle un buen remate. ¿Les gusta cómo juega la Guardia de la Amistad? Y hoy pensé en poner la equivocación de Twilight como el origen del problema pero porque ya mucho enemistar a la Guardia de la Amistad con Celestia. ¿Qué tal les pareció?
Chao; nos leemos!
