Hola a todos y todas, aquí les dejo mi segundo capítulo, espero se estén divirtiendo al leerlo tanto como yo lo hice escribiéndolo. Y por fis, ¡dejen sus comentarios!

Todos los personajes de Rurouni Kenshin pertenecen al grandioso Nobuhiro Watsuki.

Capítulo 2

-¡Tenía mala suerte! Eso era un hecho ¡Sanosuke Sagara tenía muy mala suerte para las apuestas!

-¿cómo puedes beber eso Kenshin? Y ¿cómo puedes estar tan tranquilo?

-¿qué quieres que haga Sano? –contesto Kenshin con una noble sonrisa en su rostro.

-¿podrías prestarme dinero? –dijo Sano aun sabiendo la respuesta a ese cuestionamiento.

- Lo siento Sano, pero no puedo prestarte dinero para pagar deudas de apuestas, para empezar son ilegales, además la que tiene el dinero es Kaoru yo sólo…

_si, ya lo sé Kenshin, ¡tú solo eres la mejor ama de casa de Tokio! –comentó Sanosuke con resignación, era difícil de creer que el mejor luchador de todo el Japón, aquel considerado como el más fuerte ahora se dedicará a las labores domésticas.

-¡sano, eso no es justo! – respondió el pelirrojo poniendo una mano detrás de su cabeza –él sabía que era cierto, pero no era para que Sanosuke lo publicara, ¡por todos los cielos, él seguía siendo un hombre y uno muy varonil ¡lo uno no tiene nada que ver con lo otro!- pero sabes Sano… si necesitas dinero hay algo que podrías hacer –dijo Kenshin mirando fijamente a Sanosuke con unos ojos muy maliciosos que hicieron que la sangre del luchador se helará por unos segundos.

-¿qué cosa es? –preguntó con algo de recelo.

_ven hoy al dojo, te invito a cenar ¡cocinaré yo! – aclaró Kenshin.

_Bueno eso es un alivio, además nunca rechazaría una comida gratis, ¡cuento contigo Kenshin para para pagar mis deudas! Jajajajaja y salió corriendo dejando a Kenshin tramando algo, era cierto que estaba en favor de la paz y la justicia pero no podía permitir que dudarán así de su hombría se podría considerar como una pequeña venganza que tal vez traería felicidad a dos personas muy solitarias ¡era todo un genio!

La noche había llegado y Kenshin había cocinado sus mejores platos lo que intrigaba mucho a Kaoru, la chica llegó a pensar que estaba preparando una cena romántica para ellos dos, sin embargo la idea fue descartada rápidamente al ver a Megumi y a Sanosuke entrar por la puerta preguntando por la cena prometida, sin contar con Yahiko que ya se había instalado en la mesa para comer lo que él llamaba una comida decente. ¡estúpido mocoso, algún día aprendería a cocinar! Aunque la verdad no veía el punto, Kenshin era un chef fantástico!

Una vez sentados comiendo la cena, la tensión se podía sentir en el aire, bueno todos lo sentían excepto por Yahiko que estaba más concentrado en la comida que en cualquier otra cosa, aunque él sabía que en cualquier momento alguno de ellos soltaría alguna bomba y se podría divertir con ello.

_ ¡oh Ken-san que desilusión! Cuando mandaste a Yahiko a invitarme a cenar, pensé que sólo íbamos a ser tú y yo –miró a Sanosuke de reojo ¿Por qué estaba ese cabeza de gallo también?

El comentario de la doctora no sólo había molestado a Kaoru que la miraba con profundo odio sino también a Sanosuke quien no esperaba verla en la cena.

-¡pero qué dices zorrita, la que está estorbando aquí eres tú, Kenshin me invitó a mí!

-¡cómo te atreves cabeza de pollo!

-¿qué fue lo que dijiste?

-¡basta chicos! ¡Es suficiente! No peleen más- dijo Kenshin alzando las manos y sonriendo ante las miradas furiosas que se lanzaban los dos- vamos a comer y les contaré el motivo de esta cena, pues creo haber encontrado la solución perfecta para sus problemas.

- ¿en serio Ken-san? ¿Te vas a pasar por mi prometido después de todo? ¡Oh gracias! Sabía que no me ibas a abandonar y se lanzó a abrazarlo mientras Kaoru intentaba separarlos.

_ ¿Prometido?- dijo Sanosuke alzando la ceja

_ ¡oh sí!- dijo Yahiko con la boca llena, el momento había llegado era la hora de divertirse un poco – para hacerte la historia corta cabeza de gallo te diré que Megumi necesita encontrar alguien que se haga pasar por su prometido para poder recibir el financiamiento para un proyecto en Alemania.

_ ¡así que es eso! , bueno es obvio que el infierno se congelará antes de que Megumi encuentre un prometido sea falso o verdadero jajajajajaja.-aghhhhh ¡pero que rayos te pasa!- gritó Sanosuke al esquivar un juego completo de vasos, platos y cubiertos que habían sido enviados con mucha precisión y que de no haber sido por su agilidad habrían dado justo en el blanco.

_ ¡cómo te atreves estúpido cabeza de pollo! –Dijo Megumi con un plato en la mano -¡esto no es asunto tuyo!

_ señorita Megumi por favor no pierda la calma y no tire ese plato por favor –le dijo Kenshin mirando con nerviosismo lo que quedaba de la vajilla occidental que había comprado casi regalada en una tienda del pueblo.

Megumi se tranquilizó y miró expectante a Kenshin ¿y bien, cuál es la idea?

_ Bueno Megumi, pues creo que el mejor prometido para ti, es Sanosuke.

Megumi dejó caer el plato que sostenía y gritó al unísono con el luchador -¿qué? ¿De ninguna manera? – Kaoru y Yahiko también miraban algo sorprendidos, Kenshin había perdido la cabeza.

_déjenme explicarles chicos, de la forma en que yo lo veo, Sanosuke necesita dinero para pagar sus deudas y podría trabajar como el prometido de la señorita Megumi.

_ ¡ni hablar! Buscaré el dinero por otra parte, ni loco trabajaría con esta mujer

_ ¡me robaste la línea cabeza de pollo! , ¡Ya hallaré otra solución! ¡Es la peor idea que has tenido Ken-san- exclamó Megumi mientras salía del dojo seguida por un Sanosuke igualmente furioso.

La cena había sido un desastre, Kaoru estaba muy celosa por todos los acercamientos de Megumi, Yahiko se lamentaba por la comida perdida y Kenshin por la vajilla en pedazos, pero él sabía que Megumi y Sanosuke aceptarían tarde o temprano, no tenían más opciones, los dos eran muy orgullosos pero no eran tontos. ¡Lástima la vajilla sacrificada! Lo tomaría como una ofrenda a Buda por un poco de diversión y una buena obra.