¿Pero entonces el fic no estaba muerto sino sólo estaba de parranda? ¡Pues sí que sí! No es ni nada más ni nada menos que la súper genial Guardia de la Amistad, un fic que es traído a ustedes por cortesía de la Pizzería de Jerry el Oso; si buscas un lugar mágico para niños y adultos por igual con canciones, mucha pizza y robots asesinos no dudes en visitarnos. ¡Estamos contratando guardias de seguridad, la plaza está siempre abierta para todos los valientes interesados! En esta ocasión les presentamos un episodio titulado:
Nota rápida: este capítulo también está inspirado por 'The Royal Ponyville Orchestra' pero solamente los primeros capítulos, el segundo para ser más exacto. Espero les guste y de nuevo reitero que es más un tributo a la traductora Mikicomo que al autor original; no es que tenga algo contra Distaff Pope (¡al contrario!) pero ella se tomó la molestia de traducir tan genial fic por una recomendación mía así que bueno, amiga para ti.
La enemiga de mi amiga es mi soldado
Octavia se arregló su moño característico y a la señal del director de la orquesta municipal de Ponyville, los músicos que la componían comenzaron a tocar una delicada melodía para amenizar el festival folclórico de Ponyville. Habían llegado personalidades de toda Equestria y era un evento de lo más hermoso ya que la Princesa Twilight no había escatimado en detalles, entre otras cosas porque quería que se olvidara el incidente de los otros Juegos Militares organizado por su magia y hasta ahora todo iba de maravilla.
—Lo que me sorprende es que no te hayas enojado con tu Guardia por usar tu nombre para organizar ese otro evento — le dijo Rarity viendo cómo toda la Guardia de la Amistad con la excepción de Octavia ejercían eficientemente el papel de seguridad del evento.
—Si te pones a analizarlo la culpa fue mía — fue la triste respuesta de Twilight. — Y como cosa rara la Princesa Celestia se puso del lado de ellas… y no la culpo. Eso me pasa por actuar sin tomar en cuenta las asperezas entre mis soldados y la Princesa. Además tienes que admitir que Octavia se está luciendo en el escenario, es la mejor música del pueblo.
Rarity no podía estar más de acuerdo, Octavia era una verdadera maestra del chelo y su elegancia natural le daba al evento en general un aire de sofisticación que abrumaba.
Pero entonces Pinkie Pie saltó al escenario y le dedicó a Octavia la mejor de sus sonrisas.
—¡Hola prima Octavia! Digo prima porque ambas somos ramas alejadas del árbol familiar Apple, ¿ya sabías? ¡Estamos emparentadas querida prima! Pero bueno, estaba oyendo la música y todo va muy bien pero sólo han puesto esa música aburridísima y es tiempo de animar la fiesta, parece de esas fiestas de los estirados de Canterlot.
—Creo que no has entendido Pinkie Pie, la idea de esta fiesta…
—¡Entendí perfectamente! — Dijo Pinkie. — ¡Vamos! ¡Toca el Pony-pockey! ¡Te sale genial primita, de verdad que sí! ¡Vamos tócame el Pony-pockey por favor tócamelo por favor te lo pido por la Princesa Celestia por favor! ¡Ándale prima Octavia por favor!
A todo esto todos los ponis alrededor murmuraban y el público se impacientaba, toda la orquesta miraba a Octavia que era algo así como la líder de la misma. Al final la poni gris miró a su alrededor y sólo porque el público ya estaba por irse accedió, además porque sabía que Pinkie Pie se pondría insoportable si no le daba lo que quería.
—Toco la canción ¿y me prometes dejar de interrumpirme?
—¡Palabra de amiga! ¿O quieres que te haga la promesa Pinkie? Con cerrojo o…
Octavia se puso a tocar seguida por el resto de la orquesta, ya todos acostumbrados a Pinkie Pie, mientras ella cantaba. Al final, tal como temía Octavia, las grandes personalidades se habían ido al reconocer la infame canción y a la infame poni que siempre arruinaba la .
—¡Y así animas una fiesta! — Celebró la hiperactiva poni rosa. — Sabía yo que a tu acto le hacía falta un poco de música divertida. Sabía yo que tocar esa canción tan bonita te iba a alegrar el día querida Octavia y además que…
Octavia tomó aire, como buena poni criada en Mane-Hattan sabía mantener el buen porte y la paciencia cuando alguien le hacía perder la poca paciencia que tenía. Tras tronar el cuello encaró a Pinkie.
A estas alturas tanto las amigas de Pinkie como las Guardias de la Amistad se habían acercado, esto no pintaba para nada bien ya que conocían a Octavia y aunque no lo aparentaba sabían que estaba que echaba chispas.
—¡Y es que yo por una amiga lo que sea! Ya te había hecho el favor en la Gala y la Fiesta en el Jardín y…
Octavia le puso un casco en la boca.
—Ah sí, porque arruinarle las presentaciones a la gente es un signo de amistad.
—¿No querrás decir mejorar querida prima Octavia? Porque así…
Octavia entonces le dio una palmadita condescendiente en el lomo.
—Ya, ya, no te preocupes yo sé que tuviste la mejor de las intenciones — sonrió la teniente. — Así que te tengo una gran sorpresa.
—¿Ah sí? ¡Dime, dime, dime, dime!
—Oficialmente terminó nuestra amistad. Te odio y a partir de ahora somos enemigas. Gracias por todo y vete al demonio. Y ¡uf me urge una copa! ¿Vienes Vy? ¿Chicas?
—Seguro — dijo Vinyl siguiendo a su esposa con el resto de la Guardia.
Mientras tanto Pinkie se quedó ahí congelada y su melena se desinfló de pronto.
—¿Dijo que somos enemigas? Pero yo le caigo bien a todos…
—Yo hablaré con ella mañana — dijo Twilight. — Pero Pinkie entiende que a veces no mides tus acciones y los ponis se molestan. Pero no te preocupes, hablaremos con Octavia mañana cuando esté más tranquila, ¿te parece?
Con eso Pinkie se animó su melena regresó a la normalidad, o casi, no regresaría del todo a su estado normal hasta que Octavia la perdonara. Pero un inicio era un inicio.
—¡Tienes razón, las ponis dicen cosas malas cuando están enojadas!
Y así se salvó lo que pudo haber sido una crisis.
Al día siguiente Twilight se apareció muy seria ante la casa de Vinyl y Octavia y tocó la puerta con firmeza.
—¡Octavia, Octavia abre la puerta ya! — Dijo ella. — ¡Teniente Melody abra la puerta!
La aludida acudió pero con una bolsa de hielo en la cabeza.
—Ey jefa, el patrullaje de hoy es cosa de Derpy. A mí mi cabeza me está matando, creo que me pasé por una o dos copas. ¿O tiene una misión especial para mí? Si es así, ¿le importa si primero paso a la farmacia por un par de aspirinas?
Twilight rodó los ojos.
—De hecho Octavia… quiero que vayas a ver a Pinkie y que le digas que todo fue un gran malentendido que no son enemigas y que no la odias.
—Ya, claro no hay problema. Si en algo nos especializamos los espías es en el arte de la mentira — dijo Octavia con cinismo. — Claro que su Pinkie-sentido le advertirá que miento y en el fondo seguimos siendo enemigas y que sólo le estoy mostrando simpatía porque sus amigas me obligaron.
—Octavia no estoy jugando — dijo Twilight. — Entiendo que te molestaras pero eso no es razón para decirle a Pinkie que ya no son amigas. Ella es muy sensible y sólo evité que rompiera a llorar y le entrara otra de sus crisis porque le dije que sólo hablaste por ira.
Octavia se encogió de hombros.
—Bueno que se acostumbre a que alguien la odie, ¿no? No puedes caerle bien a todo el mundo. Además tener un enemigo te forma el carácter, todos tenemos nuestras némesis.
—¡Verdad! — Gritó Vinyl desde dentro de la casa. — Mis enemigos siguen siendo mis padres, ah, y el director de orquesta que estuvo pretendiendo a Tavi.
Aun Twilight miró a Octavia muy seriamente.
—Octavia Melody, como Princesa de la Amistad y tu jefa te ordeno que vayas y perdones a Pinkie Pie ya mismo.
—Bien, algo no está bien aquí — dijo con calma Octavia alcanzando una taza de café y le dio un sorbo. — No puedes forzarme a perdonar a nadie ni mucho menos forzarme a ser amiga de alguien que me es irritante, eso está muy mal en todos los sentidos.
Twilight le tuvo que dar la razón.
—De acuerdo, no está bien que te obligue pero por favor haz algo. No sabes cómo se pone Pinkie por pequeñeces así, cuando la rechazan entra en un estado tal que prácticamente pierde la razón, no tiene ganas de hablar con nadie y pasa de hiperactiva a alguien aterrador; es prácticamente una ermitaña.
Octavia le dio otro sorbo a su café.
—Eh, Princesa eso se llama trastorno bipolar y es una enfermedad psiquiátrica grave. Lo que necesita es medicamento y a un especialista no que sus amigas atribuyan sus problemas mentales a que alguien que la odia. Permiso.
Y cerró la puerta mientras Twilight reflexionaba. Ahora que lo pensaba no sería mala idea que el doctor evaluara de nuevo a Pinkie sólo por si las moscas.
Mientras Octavia regresó a la mesa donde Vinyl estaba por caer sobre su jugo.
—Vy…
—¿Qué? ¡Se estaban tardando!
—Ya qué — dijo Octavia cayendo sobre su silla. — ¿Y a todo esto qué dices? ¿Qué Pinkie no es tu amiga?
—Bueno sí pero no me meteré en tus cosas Tavi. Una buena esposa sabe cuándo su esposa necesita que le den espacio.
Octavia agradeció el gesto y no pasó a más. El resto del día pasó sin muchos más incidentes, salvo cuando Octavia fue al mercado por el almuerzo y en el camino se topó con Pinkie Pie.
—¡Ah, hola Tavi! ¡Muy buenos días!
—Vete al diablo — dijo Octavia pasando de largo.
Pinkie se quedó plantada ahí mismo, pero sacudió la cabeza y confrontó a la chelista con el entrecejo fruncido y los dos cascos cruzados.
—¡Oye! ¿Por qué eres tan grosera conmigo?
—Porque somos enemigas por supuesto — dijo Octavia como si nada. — Si me disculpas…
Y pasó de Pinkie, quien también se había recuperado un poco y logró mantener la compostura sin que le entrara otra de sus crisis. Octavia compró lo que necesitaba y se dispuso a regresar topándose con Pinkie en el mismo punto. Sin decir nada pasó de largo cuando Pinkie se apareció saliendo de improviso de una de las macetas de Roseluck.
—¡Alto ahí! — Exigió ella. — Dices que eres mi enemiga pero no has tratado de destruirme, ¿o sí? Eso quiere decir que…
—Así como no todos los amigos son iguales, también hay diferentes tipos de enemistades — explicó Octavia con calma. — No intentaré destruirte pero jamás desperdiciaré la oportunidad de recordare cuánto te desprecio. Que te vaya mal, permiso.
Y se fue. Mientras tanto Rose sólo miró a Pinkie como preguntándole qué pasaba pero ella sólo respondió con una mirada torturada; y en poco tiempo todo el pueblo ya sabía de la primera gran enemistad de Pinkie Pie. Pero claro seguían con sus vidas, después de todo odiar y ser odiado por algún poni era lo más normal del mundo.
—Ey, ¿es cierto que eres la enemiga de Pinkie Pie? — Preguntó el señor Cake cuando Octavia llegó a comprar unos cupcakes para llevarles a sus amigas de la Guardia de la Amistad.
—Sí, ¿le afecta?
—Pues no.
—¿Le molesta?
—Un poco porque quiero mucho a Pinkie Pie pero también sé que no es de mi incumbencia. Aquí entre nos mi enemiga es Derpy.
—¿Y por qué? — Preguntó Octavia levantando una ceja. — No tiene que contarme pero ya sabe, pura curiosidad.
—Porque vende muffins cada fin de semana y siempre termino perdiendo una importante cantidad de clientes. ¡Maldita pegaso! ¿Por qué no se va a vender a Cloudsale y me deja tranquilo! Además está esa irritante cancioncita que siempre canta cuando reparte el correo. ¿No se sabe otra? ¡La odio con el alma!
Octavia asintió.
—Ya, que tenga un buen día señor Cake. Saludos a sus hijos.
—Que le vaya bien señorita Melody.
Y las conversaciones siempre seguían esa misma línea. Sólo había una poni quien no aceptaba el acontecimiento como lo más normal del mundo y esa era obviamente Pinkie Pie.
Había pasado exactamente una semana desde la interrupción de concierto que inició todo y Octavia fue levantada por el dulce aroma de panqueques de todos los sabores. Suspiró, Vinyl no era tan dedicada, cierto que cuando no se acostaba preparaba el desayuno pero nunca llegaba a tantos extremos ni en su aniversario. De todos modos tenía que hacer así que bajó las escaleras.
—¡Hola Octavia! Estaba pensando en que tal vez te molesté y tal vez estabas estresada o algo — la saludó Pinkie Pie saltando sobre una montaña de panqueques y waffles con jarabes y jaleas de todos los sabores. — Entonces decidí tratar de compensártelo y dejamos este sinsentido de la enemistad atrás, ¿te parece? ¿Te parece?
Octavia levantó una ceja y se encogió de hombros.
—Has lo que quieras, yo iré a desayunar fuera.
Vinyl sacudió la cabeza en reprobación pero se mordió la lengua. De nuevo no era su problema era un asunto entre Octavia y Pinkie Pie, la cual estaba a punto de entrar en una nueva crisis por la actitud de la violonchelista.
—Pero yo te preparé el desayuno y…
—Eres mi enemiga Pinkie Pie, no puedo fiarme que no le hiciste nada a mi comida.
—¡Tienes que confiar en mí! No lo hice.
—No tengo que confiar en nada de lo que me digas, los enemigos siempre desconfían unos de otros.
Entonces se fue dejando a Pinkie dolida y sin saber qué decir. Y para el que tenga curiosidad lo hizo por venganza de los tres conciertos arruinados, ojo por ojo; desayuno por concierto.
Vinyl le dio un codazo amable a Pinkie Pie y se sirvió unos cuantos panqueques ella misma.
—Se pasó de mala contigo, yo sé, pero oye… dale tiempo, ¿sí? Cuando nos conocimos Tavi y yo nos odiábamos pero con el paso de los años nos caímos bien y míranos, felizmente casadas.
Pinkie Pie asintió desganada y mejor se fue a pedir consejo a sus amigas.
—Pero Pinkie, en serio que no te pongas así — le suplicó Twilight. — A todos nos pasa que alguien no nos agrada o no le agradamos. Sólo mira a Trixie, nunca pierde la oportunidad de recordarme lo mucho que me detesta.
—Eso, todos tenemos un enemigo cotidiano — dijo Applejack. — Los hermanos Flim y Flam y yo no nos podemos ni ver, nos odiamos. Es lo normal.
—Y yo no soporto a Lighting Dust — soltó Rainbow. — Claro, Octavia se pasó de mala contigo hoy pero igual ella y yo nunca perdemos la oportunidad de hacernos la vida miserable. ¿No funcionan así los enemigos cotidianos?
—A todos nos pasa — se unió Fluttershy. — Iron Will me es muy antipático y no digamos las pesadas de sus cabras. Ah y no me gusta admitirlo pero ese niño Rumble, o Mist según el caso, logra que lo odie en ocasiones. Sólo a veces.
—Sury Polomare o Blue Blood antes de conocer su verdadero yo — dijo Rarity secamente.
—¿Lo ves? — Dijo Twilight. — Alguien te odia, no es el fin del mundo.
Pinkie estuvo a punto de gritarles que eso estaba bien para ellas, pero que la poni más amigable del mundo entero no podía tener un enemigo ni siquiera un enemigo cotidiano. Recordó que las veces que interrumpió los conciertos de su nueva enemiga fue para alegrar a la gente, en especial a Octavia que siempre estaba con una expresión de aburrimiento según ella. Y de la nada le dice que la odia sólo por querer ayudarla… y siempre que intentaba ser amable con ella la despreciaba. Incluso esta mañana que se había pasado toda la mañana preparándole un desayuno de reconciliación se comportó de forma tan petulante. Octavia estaba actuando tan, tan…
—Odiosa — murmuró Pinkie Pie por fin.
—¿Pinkie? — Le preguntaron todas sus amigas a la vez.
—Odiosa, odiosa, ¡ODIOSA! — Gritó Pinkie Pie. — Ella ha sido muy mala conmigo y yo jamás tuve mala intención, esa Octavia es tan, tan… Twilight perdóname que diga esto de tu teniente, ¡PERO ES UNA PERRA MALAGRADECIDA Y ODIOSA Y YO…!
Octavia entró a la sala en donde estaban discutiendo todas.
—¿Me odias? — Preguntó indiferente. — Ah, y no vine a espiarlas es que hoy me toca el patrullaje del Palacio.
Pinkie Pie entonces dio un gran salto para encarar a la chelista, que se veía muy satisfecha de ti mismo.
—¡Sí, te odio, te odio, TE ODIO Y ESPERO QUE TE PUDRAS! ¿ME OÍSTE?
—Sí, te oigo. Me alegro mucho.
—¿Te alegras que alguien te odie?
—Pues claro, eso significa que dejarás de portarte amable conmigo siempre para que sea tu amiga.
—No, lo seguiré haciendo porque sé lo mucho que te incomoda que lo haga. Eso hacen los enemigos, buscamos hacerle la vida imposible a nuestros otros enemigos.
Octavia asintió secamente.
—¿Lo ves? Ahora que me odias de regreso lo nuestro es una verdadera enemistad no sólo yo siendo mala contigo. Te odio.
—Aw, yo te odio también…
Otro cap extraño con un mensaje negativo pero me gusta divertirme con estas temáticas. Ahora, en el fic original todos en el pueblo se molestan con Octavia por negarse a aceptar la amistad de Pinkie Pie a pesar que ésta tenía razones legítimas para que no le agradara la poni rosa y al final Tavi es obligada a hacerse amiga de ella. Por mí que eso no es correcto pero es sólo una opinión.
Chao; nos leemos!
