¡Hola amigos y amigas! Les dejo mi nuevo capítulo, muchas gracias por las visitas y los reviews ¡hacen mi día! ¡No se olviden de comentar!

Disclaimer: Los personajes de Rurouni Kenshin pertenecen a Nobuhiro Watsuki.

Capítulo 3

_bien Kenshin, hemos terminado, ya puedes colocarte el Gi.

_ Gracias señorita Megumi.

Desde hacía ya varios meses que Megumi revisaba a Kenshin una vez por semana en su consultorio, desde la pelea con Shishio y Enishi la salud del guerrero había desmejorado mucho, aunque el hecho de que no hubiera vuelto a pelear con la espada y que ahora viviera su vida en relativa calma (por que la vida en el dojo Kamiya nunca era apacible) ayudaba mucho a su recuperación

_ ¿y bien? –preguntó Kenshin al notarla tan pensativa.

Megumi salió de un salto de sus pensamientos –oh ¡Ken-san! Pues te veo mejor, pero ya sabes que debes cuidar de tu salud y seguir tomando la medicina que te voy a recetar –garabateó algo ilegible como cualquier buen médico en un papel y se lo entregó al pelirrojo.

_No estoy hablando de eso- le dijo en tono serio.

Ella sabía perfectamente de lo que estaba hablando, casi no había dormido la noche anterior dándole vueltas al asunto, odiaba admitirlo pero la idea de Kenshin era su única salvación, tendría que tragarse su orgullo y pedirle a Sanosuke que se hiciera pasar por su prometido.

_ ¡Ken-san!, estamos en una consulta médica.

_Señorita Megumi, agradezco su preocupación por mi salud y prometo que seguiré sus consejos al pie de la letra, pero por ahora estoy más interesado en que pueda recibir ese financiamiento, no sólo para que pueda salvar más vidas con su medicina sino también para que se reencuentre con su familia.

La doctora, quien estaba intentando distraerse de las palabras de Kenshin guardando sus instrumentos, al oír la última parte abrió los ojos y miró a Kenshin directamente, él sólo le sonrió

_ ¿Cómo es que lo sabes?

_Hablé con el Dr. Gensai y me contó que se presume que uno de los miembros sobrevivientes de la familia Takani viajó a Alemania a estudiar medicina ¿no es así?, ahora entiendo por qué parecía tan determinada en conseguir ese viaje.

_ Es cierto, no les dije nada porque no estoy segura de que esa información sea cierta al fin y al cabo es solo un rumor.

_Entiendo-dijo Kenshin con los ojos cerrados.

_Pero…no entiendo por qué no me ayudas Ken-san, si de verdad estas tan interesado en que vea a mi familia de nuevo, porque no te haces pasar por mi prometido como te lo pedí, si no lo haces tendré que humillarme ante ese estúpido- aseguró la doctora.

_Sabe muy bien que no puedo hacer eso, involucrarme de esa manera con usted señorita Megumi cuando lo que yo más deseo en estos momentos es …-por primera vez Megumi vio a Kenshin sonrojarse y entonces lo comprendió de repente, él al fin se había decidido a hacer algo y ella ya no debía entrometerse.

_ Lo entiendo Ken-san, ¡seguro dirá que sí!

Kenshin abrió los ojos muy sorprendido y ella sólo empezó a reír – ¡no me mires así, yo también sé leer a la gente, especialmente a la que quiero, oraré por tu felicidad y por la de Kaoru- Megumi lo abrazo y Kenshin aceptó sus sentimientos de todo corazón. El pelirrojo iba a decir algo pero un ruido fuera del consultorio los distrajo, los dos salieron para ver qué era lo que pasaba pero sólo vieron un gato que saltaba por la ventana. Kenshin miró sorprendido pero luego sonrió con malicia.

_ ¡oh, estúpido gato! Rompió el florero que me había regalado un paciente, ¡lo siento! ¿Ibas a decir algo Ken-san?

_ ¡ya lo olvidé! En todo caso tengo el presentimiento de que todo resultará muy bien, además no creo que tenga que humillarse, tal vez Sano venga por sus propios medios.

_ ¿por qué lo dices?-inquirió la doctora sorprendida, ese tonto era muy orgulloso no cedería así como así.

_no lo sé, como le dije es sólo un presentimiento, ¡oh!debo irme tengo que comprar las cosas para el almuerzo, gracias por todo y salió del consultorio agitando la mano.

Ella sonrió y se despidió del pelirrojo divertida ante la idea de que ya Yahiko no sería el primero en arreglar su status sentimental, tal vez los demás si tenían esperanza después de todo. El resto de la mañana pasó sin ningún tipo de novedad atendió algunos pacientes y a mediodía fue sacada casi a regañadientes de su consultorio para que fuera a almorzar. La doctora estaba tan distraída sobre su siguiente paso que no se dio cuenta cuando choco con un hombre que de inmediato la sostuvo por la cintura con firmeza evitando que cayera contra el suelo.

_ ¡lo siento mucho! Venia distraída y…- la pelinegra no podía creerlo, de todos los hombres con los que se pudo haber chocado.

_Eso veo zorrita ¿en quién pensabas? ¿En mí?- dijo Sano sonriéndole.

_ ¡eso te gustaría mucho! ¿No?

Los dos se alejaron con miradas asesinas puesto que la tensión de tenerse tan cerca era más de lo que podían soportar, por un lado Sanosuke no dejaba de respirar su aroma sin contar con la hermosa vista de su rostro y de esos labios carmesí que sólo lo tentaban y por el otro lado Megumi se sentía algo turbada de que la tuviera aprisionada contra él con tanta firmeza el hecho de estar tan cerca de él le daba escalofríos y la hacía sentir algo indefensa, cosa que no le gustaba ni un poco.

_Bueno, en todo caso que haces aquí y no me vayas a decir que sólo pasabas por que no te lo creo, estamos al frente del consultorio.

_ ¡como siempre tan perspicaz! He venido por que decidí aceptar trabajar para ti como tu prometido así que ¿Por qué no me invitas a almorzar para discutir los detalles?

¡Pero que descaro!, pensó Megumi, era obvio que sólo quería comer gratis y encima cobrarle una barbaridad por el trabajo que iba a hacer, pero mejor era no discutir se había ahorrado la humillación de tener que pedirle ayuda, así que respiró profundo y:

_ ¡muy bien! Vamos al Akabeko y allí discutiremos esto.

Como siempre el restaurante estaba totalmente lleno, se notaba que Tae era una mujer de negocios muy astuta y eficaz aunque sus estrategias para juntar a Kenshin y a Kaoru siempre eran un desastre. Al recibirlos y acomodarlos en su mesa la mujer estaba más que sorprendida, ni en mil años se habría imaginado ver a esos dos almorzando solos y no pudo evitar su curiosidad al llevarles su almuerzo.

_Me parece muy extraño verlos por aquí solo a los dos ¿acaso es una cita?

Megumi alzó su mano algo indignada por el comentario, pero de inmediato Sanosuke tomó su mano y guiñó -¡bueno, nunca se sabe!

Tae quedó de piedra y ni hablar de Megumi, era una fortuna que no se sonrojara como Kaoru, pero definitivamente ese pequeño gesto la había puesto muy nerviosa aún tenían las manos entrelazadas y ese contacto la hacía sentirse muy extraña y encima había hecho ese sexy guiño, ¡ese idiota era muy atractivo!

_bueno… yo los dejo solos- dijo Tae algo nerviosa ¡vaya que eso había sido inesperado! –si necesitan algo pueden llamarme.

_ ¿qué rayos fue todos eso?- dijo Megumi retirando su mano bruscamente.

_pues verás, si queremos que el rumor se esparza y que está historia suene creíble para… ¡Doktor Muller!–dijo ella - ¡como se llame! –Continuó Sagara- el medio más rápido es Tae.

_ ¡ya veo! -Así que todo había sido fingido, sus gestos y sus palabras fríamente calculadas –Megumi se sentía muy ofuscada aunque no entendía muy bien la razón.

Sanosuke abrió los ojos sorprendido, la doctora parecía de mal humor -¿qué te pasa zorrita, pensé que esto era lo que querías? Ahora la gente empezará a comentar que tienes un novio muy atractivo, fuerte, sexy y…

_bebedor, vago y algo delincuente por decir lo menos.

_ ¡oye! ¡Quieres mi ayuda o no!

_ ¡no hay más remedio! ¡Kenshin no me dejó otra opción!-dijo la doctora ofuscada

_ ¡Bueno zorrita!- dijo Sanosuke comiendo un pedazo de carne, igual no creo que Battousai el destajador sea el mejor prospecto de prometido para presentar ante una sociedad científica.

_ ¡ni tú!- suspiró Megumi al ver los pocos modales de Sanosuke en la mesa ¡esto iba a ser terrible! Los únicos dos hombres que podría presentar como su familia tenían un pasado poco menos que recomendable, Kenshin temido por sus hazañas como Battousai el destajador y el segundo un peleador callejero con problemas de apuestas, ninguna mujer en sus cinco sentidos presentaría a ninguno de esos dos como prometido a menos que estuviera muy sola en el mundo y si algo compartían Kaoru y ella, era eso mismo ¡la soledad! ¡Estaba perdida!

_bueno, ¡lo primero es lo primero! ¿Por cuánto dinero me va a salir esto?

_Es difícil decirlo zorrita, pero si tuviera que poner un precio yo diría… unos 30 yenes y la alimentación mientras esté el doctor mula

_¡Muller!¡ Muller! –Gritó la médica totalmente exasperada- 30 yenes más alimentación Sagara ¿te has vuelto loco? Soy doctora, no política.

_ Bien, entonces 25.

_ 20 y es mi última palabra Sanosuke.

¡Esa mujer lo volvía loco! ¡Qué tacañez! Peleaba tanto por 30 devaluados yenes, pero bueno mejor eso que nada- ¡más comida zorrita!

¡Ese hombre era insufrible, un glotón y un vago! no sería malo si consiguiera un trabajo ¡como la gente!

_ muy bien, entonces ¿trato?

_ ¡trato!

Los dos estrecharon las manos sonrientes seguros de que era un plan a prueba de fallos, Sanosuke pagaría sus deudas y Megumi conocería a su familia y se convertiría en una médica de prestigio. ¡Si tan sólo las cosas salieran como se planean!