Holaaaaaaaa, hace mucho tiempo que no publicaba pero es que no había tenido nada de tiempo. Este capitulo se lo quiero dedicar a todos aquellos que han leído mi historia y me han animado a que la continue, especialmente a Lilii ... ¡me alegraste la vida con tu comentario, espero que te guste este nuevo capitulo!
Disclaimer: Los personajes de Rurouni Kenshin no me pertenecen, son del asombroso Nobuhiro Watsuki.
CAPITULO 5
_ Se lo dije doctor Müller, esos dos muchachos están realmente enamorados.
_ Eso veo- respondió el aludido al notar la escena que señalaba con evidente efusividad su colega el Dr. Gensai, la doctora y ese joven de peinado extravagante se estaban besando y por lo que se veía desde su distancia era ¡un besote!
Al oír a los dos doctores acercándose ruidosamente con el evidente propósito de hacerles ver que estaban allí y que los estaban observando, Megumi y Sanosuke se separaron algo nerviosos pero sin romper la distancia entre ellos.
_ ¡Odio interrumpir a dos jóvenes tan amorosos pero… ¡tengo tanta hambre!
_ ¡No se preocupe! –Dijo Sanosuke abrazando por detrás a la sonriente doctora –Es que no podemos vivir el uno sin el otro.
El viaje al Akabeko fue hecho en el coche del doctor Müller, a Sanosuke le llamó mucho la atención que el cochero fuera un hombre japonés de mediana edad quien llevaba un sable en su cinto, no era común ver a un europeo con empleados japoneses armados con la prohibición en vigor, ese hombre era muy extraño y cada vez le gustaba menos la idea de que Megumi se fuera con él.
El almuerzo en el Akabeko había transcurrido con relativa normalidad aunque no para Megumi que casi no había tocado su plato de comida tenía dos temas en la mente que no la dejaban en paz, por un lado había visto como el doctor Müller hablaba con Tae y ella le respondía con su sonrisa y su tono cortes ¡tenía que saber de qué habían hablado! Y por el otro lado estaba Sanosuke ella lo observaba por el rabillo del ojo, el estúpido la estaba pasando genial comiendo todo lo que podía a expensas del alemán y aunque sus modales en la mesa habían mejorado notoriamente gracias al arduo entrenamiento que ella había tenido que darle seguía comiendo como si el mundo se fuera a acabar mañana. Estaba molesta, pero no sólo por su completa desfachatez y glotonería, sino también porque estaba como si nada hubiese ocurrido como si hace tan sólo cinco minutos no se hubieran estado besando.
_Se ve que su novio tiene un gran apetito-dijo Mr. Muller al ver que Sanosuke ya había devorado su tercer plato de carne- espero no le afecte su salud.
Sanosuke iba a contestar algo pero Megumi se le adelantó.
_¡No le afecta para nada! Los dos amores de mi prometido son la comida y la lucha libre –respondió secamente la doctora.
_¡y tu pastelito!-dijo Sano apretándole la mano y sonriendo-sabes que tengo que comer muy bien por mi entrenamiento físico- ¡qué diablos le pasaba a esa mujer, de donde venían todos esos reproches! , estaba tirando todo por la borda ¿sería por el beso?
_ ¡perdóname mi pichoncito! ¡Tienes toda la razón!- era una completa idiota casi manda todo al diablo por un beso que ni siquiera había sido real.
_ ¡chicos, basta con los mimos! Estamos en público- comentó el doctor Gensai al ver las miradas curiosas de los demás comensales.
_Dr. Gensai, no se preocupe los chicos sólo se están demostrando su amor- a propósito me gustaría visitar el dojo Kamiya en el que dicta clases, ¿creen que mañana podríamos reunirnos a cenar allí?
_ ¡seguro!- contestaron los dos al tiempo, por el tono en que lo había sugerido no era una propuesta, era más bien una orden y él tenía el poder.
_si me disculpan, debo ir un momento al baño-dijo Megumi y seguidamente se retiró a la cocina donde encontró justo a la persona que estaba buscando.
_ven, tengo que hablar contigo Tae- Megumi la jaló del brazo y prácticamente la arrastró a la parte de atrás del restaurante.
_ ¡Megumi!, el restaurante está lleno de gente ¡tengo que trabajar!
_shhh ¡habla bajo Tae! ¡Nos pueden escuchar!
_ ¿qué es lo que sucede?
_ ¿qué fue lo que hablaste con el doctor Müller?
_oh ¿era eso?- pensé que era algo grave, ¡qué hombre tan encantador y guapo! Aunque algo mayor para mí, es alemán ¿no?, me dio la impresión de ser todo un caballero, además…
_si, si, si, si , todo eso y mucho más-dijo Megumi colocando los ojos en blanco, Tae siempre se iba por las ramas cuando contaba algo- al grano Tae ¿Qué fue lo que hablaron?
_bueno pregunto si los conocía, obviamente le hablé maravillas de ustedes pero…yo no sabía que estaban prometidos me tomó un poco por sorpresa pero de todas manera muchas felicidades Megumi.
_¡por todos los cielos Tae! ¡no me digas que le dijiste que no estamos comprometidos!.
_¿no están comprometidos? ¡que pena! ¡con la bonita pareja que hacen!
_¡Tae!
_ayyyy Megumi a veces eres muy inocente, le mentí obviamente le dije que si sabía, una mentira como esas tiene que tener una razón de fondo ¿o me equivoco?- dijo Tae alzando su ceja derecha.
_ ¡y la hay Tae! Sólo que no es la que te estas imaginando.
_yo no estoy imaginando nada querida Megumi, lo sé así como lo sabe el resto de Tokio , pero bueno… ahora no tengo tiempo para discutir contigo tengo que irme a atender a mis clientes.
La doctora no pudo decir nada y tuvo que seguir a Tae hacia dentro del restaurante y se encaminó a la mesa donde estaban los demás, está vez los había salvado Tae está vez pero tendrían que tener más cuidado de ahora en adelante.
_¿ porqué demoraste tanto zorrita?
_después te cuento ¿ y los demás? – preguntó Megumi al ver que Sanosuke aún seguía en la mesa ¡y por Dios santo comiendo! - ¿qué no tienes fondo Sagara?
_¡que carácter! ¡no puedo desaprovechar una buena comida paga! El doctor mula dejo todo pago y se fue con el Dr. Gensai a ver unos negocios a no se donde.
_¡ya veo!- murmuro más para si misma- tenías razón Sanosuke ese hombre está planeando algo.
_¿porqué lo dices?-dijo el luchador sorprendido.
_te explico camino al dojo ¡vamos!
Quien hubiera visto por primera vez a los dos caminando habría creido instantáneamente que eran una pareja de enamorados, caminaban bajo la sombra que les ofrecían las flores de cerezo charlando alegremente y de vez en cuando intercambiaban aquellas sonrisas sinceras de esas que solo se dan cuando realmente se está disfrutando de la compañía.
Al llegar a la puerta del dojo los dos se callaron de repente y se quedaron allí de pie contemplando la entrada incómodos por algo que no sabían identificar bien.
_Escucha Megumi-rompió el silencio el luchador si mirarla- quiero que te cuides en la clínica no me gusta nada que ese hombre se este quedando allí.
_ Lo haré- dijo ella suavemente mirando al piso brevemente, se sentía bien que él la cuidara y se preocupara por ella.
Pasaron otro momento en silencio en frente de la puerta algo nerviosos, abrieron la boca varias veces para decir algo pero las palabras simplemente no salían.
_Acerca del beso- dijeron los dos al tiempo finalmente mirándose a los ojos.
_¿qué ibas a decir Megumi?
_ ¡oh no! Tu ibas a hablar primero
_ ¡las damas primero!- replicó el luchador
_¡tu mismo dijiste que yo no era una dama! – respondió Megumi sardónicamente.
_¡muy graciosa! Anda Megumi dilo ya, quiero escucharlo.
De nuevo esa mirada y ese tono de voz que usaba sólo con ella, la perturbaba y no la dejaba pensar con claridad.
_yo… bueno acerca del beso, quería decirte que… bueno tu sabes, yo siento que fue…
_lo sé Megumi , pienso lo mismo – dijo este tomándola de las manos.
_¿en serio?- dijo ella sonriendo y perdiéndose en esos ojos marrones, había llegado el momento era hora de sincerarse con él – Sanosuke yo…
_ ¡claro que si ¡ ¡también siento que fue una jugada maestra para engañar a Muller!, sin eso nunca se hubiera creído el cuento de que somos prometidos.
Megumi se soltó bruscamente de su agarre y se volteó hacia la puerta rápidamente -¡si, obvio! Vamos a entrar cabeza de pollo a ver si terminamos con esto rápidamente.
_ ¿pero que te pasa zorrita? ¿acaso te molesta lo que dije?, no me digas que te gusto o mejor aún que me quieres – dijo esto mirándola de reojo y sonriendo.
_claro que te quiero, ¿es que aún no te has dado cuenta?
Sanosuke se sorprendió al ver que Megumi lo miraba fijamente con aquellos ojos melancólicos y cada vez se acercaba más a él hasta poner las manos en su pecho- Megumi la verdad es que yo también…
_claro que te quiero, te quiero haciendo tu trabajo ¡imbecil! – y le dio un empujón que lo tumbó al suelo – que para eso te estoy pagando y alimentando , créeme serias el último hombre en la tierra al que yo podría querer.
_ Eres una atrevida Megumi, dijo él incorporándose y tomándola del brazo con firmeza.
_¡sueltame Sanosuke!- decía ella tratando de zafarse de su agarre.
_ Escucháme bien Megumi, lo que yo siento por ti es …
_¿pero que pasa chicos? –dejen de pelear alguien los puede escuchar- dijo Kenshin al ver la escena - ¡vamos entren!
_tengo cosas que hacer, me voy- dijo Sanosuke
_señorita Megumi
_ ¡vamos Kenshin! Adentro les explico todo ¡tengo que irme a Alemania como sea!.
Kenshin miró hacia la dirección por donde se había ido Sanosuke y luego hacia la doctora, dio un gran suspiro y cerro la puerta tras de si.
_¿Sano estas ahí? –dijo Kaoru golpeando la puerta de la mal llamada casa del luchador.
_¿qué quieres Jou- chan?- se escuchó la voz del hombre adentro.
_como no regresaste al dojo cabeza de pollo decidimos venir a buscarte , recuerda que el prometido de una prominente doctora como Megumi no puede vivir en esta cloaca – dijo Yahiko con un evidente tono de burla.
_¡estupido mocoso! – dijo Sanosuke abriendo la puerta de un solo golpe y agarrándolo por el cuello.
_ ¡calmate Sanosuke, alguien nos puede ver!- la kendoka vio hacia todos lados y sólo notó a un hombre que estaba pidiendo algunas indicaciones- Yahiko tiene razón , ven al dojo tenemos que preparar los detalles para la cena de mañana.
_ ¡maldita sea! ¿Por qué demonios tenemos que hacer todo lo que diga esa mujer? ¡Siempre se sale con la suya!
_Sano- Kaoru lo miró detenidamente el luchador se veía bastante molesto, pero no era sólo molestia ella conocía esa mirada algo más lo estaba perturbando.
_¡por favor Sanosuke! Si estas metido en este enredo de Megumi es por gusto, así que no vengas a hacerte la víctima y no te desquites con nosotros, lo que hacemos es para ayudar a una amiga.
Los dos miraron a Yahiko sorprendidos , desde cuando el enano era tan maduro.
_Además continuo el mocoso- se nota que entre ustedes la que lleva los pantalones es ella jajajajja ¡eres una desgracia para nuestro genero Sano! –awwww ¡Por que me golpeas estúpido!
_¡y la madurez duró menos de 5 segundos!- suspiró resignada Kaoru- ¡vámonos de una vez chicos!
_awwww- Grito Yahiko tomándose de la cabeza ya eran dos golpes en menos de dos minutos , miró hacia el frente y vio a un hombre en el suelo también con la mano en la cabeza.
_ ¡Yahiko! ¡señor lo sentimos mucho! ¿se encuentra usted bien? – dijo Kaoru extendiéndole una mano al hombre para que se incorporara.
_Si, lo siento ha sido culpa mía venía algo distraído- dijo el hombre mientras se incorporaba con ayuda de Kaoru.
_¿vive aquí?- preguntó Sanosuke secamente, algo le decía que ya había visto a ese sujeto pero ¿en donde? Además el hecho de que llevara puesto un sombrero que le cubría la mitad de su rostro no le ayudaba para nada.
_¡oh no! He venido para ver si puedo conseguir un lugar, el casero debe estarme esperando, debo irme , adiós y de nuevo discúlpenme.
_¡no hay por que! – Kaoru hizo una reverencia al mismo tiempo que el hombre.
_¡y fíjate por donde caminas!-Le gritó Yahiko al ver que el hombre ya se estaba alejando.
Sanosuke se quedó mirándolo en silencio , esperando a ver donde entraba, pero Kaoru lo jaló y no le dio tiempo ni siquiera de protestar.
_¡sueltáme mapache!
_vámonos , ya nos hemos tardado demasiado.
El hombre que hacía unos minutos se había estrellado con Yahiko miraba la escena con curiosidad hasta que fue interrumpido por un anciano que abrió una puerta justo detrás de él.
_¡los jóvenes tan llenos de vida! ¿no le parece?
_ ¡Pero que dice! ¡usted aún tiene muchos años por vivir! Kanato –sama, dijo el hombre con una amplia sonrisa.
_¿es usted Kohaku-san?
_ si, es un gusto conocerle , quiero tomar una de estas casas en arriendo pero tengo algunas preguntas que hacerle sobre mis futuros vecinos, por supuesto le pagaré por adelantado.
_ el anciano sonrió y se irguió de inmediato- por favor entre , responderé a cada una de sus preguntas.
