CAPITULO 6

Nota de la Autora: ¡aquí les traigo el penúltimo capitulo de este fanfiction, muchas gracias a todos los que han leído y han dejado sus comentarios en especial a Ingrid, Lili y Slayarmisa. ¡un abrazo especial para ustedes!

-¡nada como un largo baño de agua caliente!-pensó Megumi al entrar a su habitación, cubierta sólo por su bata y con su cabello enrollado en una toalla, no recordaba la última vez que había tenido tiempo para mimarse un poco.

Se sentó en un pequeño tocador que tenía en su habitación, soltó su largo cabello que de inmediato cayó sobre su blanca espalda, lo tomó entre sus manos y empezó a desenredarlo con su peine. Mientras hacía esto podía sentir el dulce aroma del aceite de almendras que había colocado en su baño para perfumar y relajar su cuerpo. Estaba muy cansada había llegado tarde del dojo Kamiya y por ello los doctores Müller y Gensai habían salido a cenar sin ella, cosa que agradeció, no se sentía con ánimos para salir.

Una vez terminó de peinarse se tumbó sobre el futon y con la mirada perdida en el techo de la clínica frunció el ceño al recordar en la difícil situación en la que se encontraba, no sólo por la inminente cena del día siguiente, ni tampoco por el estúpido cabeza de pollo o por el Dr. Muller y su reticencia a darle el financiamiento para su investigación, sino por el recuerdo de aquel beso que la atormentaba a donde fuera, sentía tanta rabia al pensar que para Sanosuke no había significado nada mientras ella estaba allí repitiendo la imagen una y otra vez como una quinceañera enamorada ¡que rayos pasaba con ella!.

La noche era calurosa y poco a poco arrullaba a Megumi a un sueño profundo, cuando de repente sintió un ruido extraño afuera de su ventana, la mujer abrió sus ojos de par en par y sigilosamente se levantó del futon, a tientas buscó una navaja que aún guardaba de los tiempos de Kanryu Takeda, sin hacer ningún ruido se dirigió hacia el balcón donde vio una sombra avanzar y sin previo aviso se lanzó contra él, sin contar con la velocidad del sujeto quien la tomó de la muñeca, ella trató de resistirse pero lo único que logró fue caerse llevándose consigo al hombre.

_¡ahhhhh auxiiiiii!- pero no pudo seguir hablando porque el hombre le tapo la boca y se acercó a ella, al verse tan débil Megumi sólo cerro sus ojos y volteó su rostro para evitar la salida de unas necias lágrimas.

_cállate ya zorrita-susurró el hombre.

_ ¿Sanosuke? –preguntó ella sin dar crédito a la identidad del intruso ¿qué diablos haces aquí?

_ vine a hablar contigo ¿qué no es obvio?

_ No mucho- dijo la doctora mirando la situación en la que se encontraban, seguida por Sanosuke quien notó ciertos detalles, para empezar estaba encima de ella, estaban totalmente enredados, y como si esto fuera poco Megumi sólo llevaba una delgada bata, no era como si pudiera ver mucho en esa oscuridad pero el sentirlo e imaginarlo ya eran tormento suficiente, sin contar con la mirada directa de Megumi.

_ ¿qué es lo que miras Sanosuke? ¡Suéltame ya! La doctora se revolvió incómoda, no necesitaba ser policía para saber que Sanosuke la estaba recorriendo con la mirada.

Sanosuke la soltó de su agarre pero ninguno de los dos se movió, como por instinto Sanosuke bajo su mano hasta el muslo de la doctora y empezó a acariciarla de arriba hacia abajo de forma lenta esperando cualquier reacción por parte de ella que le manifestase que debía detenerse de inmediato, sin embargo lejos de molestarse Megumi tomó a Sanosuke del cuello y lo jaló hasta que sus bocas se encontraron, mientras se besaban la mujer acariciaba su nuca pasaba los dedos por su cabello y jugueteaba con su cinta, el luchador acariciaba sus piernas y empezó a dejar un sendero de besos por su blanco cuello, la doctora dio un gran suspiro y poco a poco empezó a atraparlo entre sus muslos mientras le quitaba la camisa.

_ ¿Megumi estás ahí?- dijo el doctor Gensai

Los doctores sintieron un fuerte ruido proveniente de la habitación de la mujer, preocupados subieron las escaleras, abrieron la puerta de golpe y quedaron por decir lo menos conmocionados con la imagen que vieron, Megumi estaba de pie con el cabello revuelto con una bata entreabierta y respirando con dificultad.

_ ¿pero qué ha pasado Megumi?

_¿qué ha pasado? ¡Que ustedes son unos pervertidos! ¡Estoy haciendo mis ejercicios antes de dormir! ¿Ustedes no tocan antes de entrar al cuarto de una dama? ¡Fuera!

_Si lo sentimos, no hemos visto nada-dijeron los dos tapándose los ojos y saliendo de prisa de la habitación.

Una vez cerraron la puerta y los sintió alejarse, la mujer se dirigió al balcón y le dijo a Sanosuke sin mirarle a los ojos.

_ no es prudente que te vayas ahora, espera un poco a que la clínica quede en completo silencio.

_ está bien- respondió el aludido.

El luchador se paró justo en frente de la doctora, los dos miraban hacia lados opuestos con la cabeza gacha sin decir ni una sola palabra, algo incomodo por la situación Sanosuke repasó el suelo con mucha atención encontrándose con la daga que Megumi había usado para defenderse y gruño algo molesto.

_ ¿qué rayos te pasa? ¿Acaso quieres que te escuchen?- dijo la doctora ante el ruido.

_lo siento zorrita, pero me causó "algo" de molestia y sorpresa que aún conserves algo como eso, ¿Por qué una doctora que dejó su pasado atrás guardaría algo así?.

_ ¿no es obvio? Para defenderme de intrusos, uno nunca sabe cuando un hombre peligroso pueda entrar por la ventana- dijo esto último subiendo su ceja derecha y dándole la mirada más malévola de su repertorio.

_ya veo, así que hombres peligrosos ¿no?.

_ ¿a qué has venido Sanosuke? ¿Qué era lo que tenías que decirme?

_ No lo sé

_ ¿cómo que no sabes?

_antes de venir hacia acá tenía muy claro lo que debía decirte, pero ahora ya no estoy seguro de que sea lo correcto.

_ ¿qué quieres decir con eso?

_nada, olvídalo –dijo este preparándose para saltar por el balcón- nos veremos en la cena de mañana ¡adiós! –La doctora lo vio perderse en la oscuridad ¡el muy cretino! ¡A una dama no se le deja en la intriga jamás, había quedado más confundida que antes!

La noche de la tan esperada cena había llegado y el dojo Kamiya estaba de cabeza, Kenshin había estado en la cocina todo el día, para pesar de Yahiko y Kaoru el pelirrojo se había convertido en todo un tirano para lograr la cena perfecta, todo el día había sido ¡Yahiko tráeme esto!, ¡pásame lo otro!¡ no dejes que Kaoru cocine aquello! , ¡Kaoru por favor corta aquello ¡ no vayas a cocinar lo otro!.

Megumi y Sanosuke solo miraban sorprendidos al pequeño dictador pelirrojo , solo se habían saludado y de vez en cuando se daban algunas miradas para contemplarse mejor, sin duda alguna Megumi se veía muy hermosa , estaba usando un Kimono tradicional del tipo que usaba Kaoru de un tono vino tinto con flores bordadas en hilo plateado en la parte inferior del mismo , su cabello estaba trenzado en una balaca alrededor de su cabeza , aquel peinado dejaba al descubierto su bello rostro, sus ojos cafés estaban sutilmente más resaltados y sus labios pintados de un rojo carmesí muy intenso, Sanosuke pensó para sí mismo que Megumi sin dudas era una mujer atractiva, ¡lástima ese carácter tan amargo!

-¿qué es lo que ves Sanosuke?-dijo Megumi algo sonrojada ¿acaso quedaste impactado con mi gran belleza?

_bueno Megumi, es indudable que has sacado tus mejores atuendos hoy y eso es todo lo que diré.

La doctora abrió los ojos sorprendida -¿eso es todo? ¿Sin sarcasmo?

_ ¿acaso quieres uno Megumi?-dijo el sonriendo pícaramente

Ella le devolvió la sonrisa -tú también te ves bien.

Era verdad, Sanosuke tenía un traje como el que usaba normalmente pero era de color negro y llevaba la parte superior cerrada, por primera vez no llevaba su distintiva cinta roja y algunos mechones de su cabello caían desordenados en su frente, Megumi pensó que el hábito definitivamente hacia al monje, era un hombre muy atractivo ¡lástima ese carácter tan problemático!

_ ¿sin sarcasmo zorrita?

_ ¿sin sarcasmo cabeza de pollo?

De más está decir que Kaoru, Yahiko y Kenshin no podían creer cuando esos dos se tomaron las manos para recibir a los doctores Gensai y Muller quienes entraban por la puerta principal del dojo.

_Sea bienvenido Doctor Müller- saludaron ambos con una venía y amplias sonrisas.

_Gracias muchachos, es bueno verlos tan contentos a ambos, pero les pido que dejen de pretender ¡el juego terminó!

N.A: Me encantaría ponerle una imagen a este fanfiction , desafortunadamente como dibujante soy muy buena jardinera, así que si alguno se ánima a hacerle la portada a este fanfic yo encantada de colocarla.