¿Pero es que todos se están volviendo locos o de verdad los fics muertos vuelven a la vida? ¡Pues la segunda damas y caballeros, la única e inigualable Guardia de la Amistad vuelve a las andadas! Un fic traído a ustedes cortesía del 'código de los villanos', ¿quieres hacer el mal pero no sabes cómo salirte con la tuya? Con estos sencillos pasos puedes tener toda la diversión y ninguna de las consecuencias de ser villano.
En esta ocasión les presentamos un episodio titulado:

Desorientación vocacional

—Muy bien niños, como bien saben mañana es día de orientación vocacional, ya tengo sus permisos listos sólo necesito que escriban la carrera la cual quieren presenciar desde primera fila — dijo alegremente Cheerilee repartiendo las hojas de permiso. — Piénsenlo bien porque mañana deberán estar todo el día con los ponis que hayan elegido. ¿Entendido? Ah sí, y no, no pueden quedarse con sus familiares. La idea es que prueben cosas nuevas.

—¡Sí señorita Cheerilee! — Dijeron todos los niños al unísono.

—Ay vamos, ¿nosotros qué pintamos aquí? — Se quejó Rumble estirando las patas traseras sobre su escritorio. — Nosotros ya tenemos empleo y es poner de cabeza el mundo entero.

—Lo que me recuerda si alguien se atreve a escribir agente del caos lo voy a asignar como mi ayudante todo el día de mañana, y lo que me toca es trabajar en el papeleo de la escuela así que están advertidos — dijo Cheerilee mirando fijamente alrededor de la clase.

Alguno que otro soltó un quejido y se apresuró a tachar lo que había escrito, pero al final todos ya habían elegido la carrera y Cheerilee se puso a revisar una a una, pero entonces llegó a la nota de Pipsqueak y ahí tuvo que torcer el gesto y miró con pena al pequeño.

—Pip de veras lo lamento, pero ya hablamos de esto el año pasado. Entiendo que quieras ser soldado pero aquí en Ponyville no hay ningún cuartel en donde puedas pasar el día.

—¿Y qué hay de la Guardia de la Amistad? — Sugirió Pipsqueak. — Seguro puedo quedarme con una de ellas ¡y ver en acción a una verdadera Guardia Real!

Cheerilee se lo pensó un poco pero al final no tuvo ningún problema en acceder, de todos modos las cinco integrantes de la Guardia ya habían accedido a ayudarla en el día de Orientación pero con sus otros trabajos, no veía por qué no podrían ayudar a Pip con esto.

Al día siguiente Pip estuvo tocando muy entusiasmado la puerta de las guardias de la Amistad que vivían más cerca de su casa: Lyra y Bon-Bon. Ojalá siguieran en casa.

—¿Sí? — Preguntó Bon-Bon abriendo. — ¡Ah, un potro! ¿Llegaste por el día vocacional?

—¡Exacto! ¡Pipsqueak el recluta presentándose para su deber! — Dijo él cuadrándose.

—Claro, claro — dijo Bon-Bon con una sonrisa. — Pasa para tomarte una taza de chocolate y enseguida salimos. Lyra, tenemos visitas, este chico vino para… ¿a qué viniste Pip, para ayudarme con la tienda de dulces o por unas lecciones de música para tocar con la orquesta hoy a la tarde? Igual pasa y siéntete como en tu casa.

—¿Qué? ¡No! — Dijo él presentándoles su hoja de permiso muy serio. — Vine para cumplir con mi deber de proteger con mi vida a la Princesa de la Amistad. ¿Entonces cuando empezamos?

Las dos esposas intercambiaron una mirada de confusión pero al final se encogieron de hombros y le sonrieron al pequeño Pip.

—Este, yo me tengo que ocupar de la bombonería pero supongo que puedes irte con Lyra.

—Sí claro, le dije a la Princesa que me tomaría el día por esto de la orientación vocacional pero supongo que no se enojará si me presento de todos modos. Ehm, ¿quieres una placa, recluta Squeak?

—¿En serio? — Se emocionó Pip.

—¡Claro! Te doy una de las de repuesto — dijo Lyra usando su magia para abrir un cajón que estaba lleno a rebosar de placas con forma de la Cutie Mark de Twilight. — ¡Escoge la que más te guste!

—¿En serio puedo? — Se emocionó Pip. — ¿Sólo por el día o me la puedo quedar?

—Quédatela — dijo Bon-Bon. — La empresa que las hace sólo hace pedidos al por mayor y con sólo cinco miembros tenemos de sobra. ¿No quieres llevarles unas a tus amigos?

—¿Ah? No, estoy bien. Gracias.

—¿Seguro? — Volvió a ofrecer Bon-Bon. — Tenemos muchas.

—No, gracias.

—Como quieras niño — dijo Lyra, — ahora si me disculpas iré a cambiarme a mi uniforme, ¡no me tardo!

Y vaya que se tardó pero Pip no lo sintió gracias a la taza de chocolate que le trajo Bon-Bon y los dos estuvieron charlando por un alegre rato (discutiendo más que todo si Pip no quería una placa extra) hasta que reapareció Lyra usando orgullosamente el uniforme morado de la Guardia de la Amistad.

—¿Entonces nos vamos, recluta?

—¡Por supuesto!

Entonces los dos avanzaron orgullosamente por Ponyville hacia el Palacio mientras todos los miraban y murmuraban a su alrededor. Lyra soltó un pequeño suspiro de satisfacción.

—Ah, nada mejor que ir al trabajo entre cuchicheos y risitas — dijo Lyra de buen humor. — Me encanta.

—¿Risitas? ¿De qué habla señorita Heartstrings?

—Ya sabes… somos la peor guardia real que existe, el hazmerreír de todos. Claro que ya estoy acostumbrada a ser el hazmerreír del pueblo con mi vieja actuación como la 'loca de los humanos' pero se siente medio refrescante merecerte las risas.

Pip sacudió la cabeza.

—¿Pero en serio cree que nos reímos de ustedes aquí?

—No me molestia recluta, de veras que no — dijo Lyra todavía de buen humor. — De hecho me sorprende que quieras que te vean con nosotras, digo, somos…

Pip negó firmemente con la cabeza.

—Señorita Heartstrings, nadie en Ponyville se ríe de ustedes. No son la genial Guardia Lunar pero ¡por favor! — Saltó el potrillo. — Nadie olvida cuando ustedes corrieron a enfrentarse a la loca de Maud Pie ni que las veíamos hacer esos duros entrenamientos desde la madrugada cuando el tal Draco Sparkle vino de visita.

Lyra levantó una ceja.

—¿Qué?

—Y también leímos en los periódicos cómo se volvió loco convirtiéndose en Hipe-algo y ustedes pelearon con él.

—Ese fue el Equipo del Caos.

—Sí pero Spike y las chicas no se cansan de decir que fueron ustedes las que le dieron la idea de cómo derrotarlo. ¡Ustedes son geniales!

Lyra soltó un silbido de admiración ante tanta admiración, pero en fin, finalmente llegaron al Palacio; y como cosa rara Lyra decidió entrar por la puerta de enfrente.

—Hola.

Twilight la miró desde uno de sus sofás.

—¿Lyra? ¿Qué haces con tu uniforme? Creí que te había dado el día para esto de la orientación vocacional.

—Sí pero resulta que mi pupilo lo que quiere es una experiencia de primer nivel de lo que es una verdadera Guardia Real.

Pip asintió muy orgulloso.

—Así es, cuando sea grande seré un Guardia Lunar por eso me quedaré aquí con lo más cercano a lo que hay.

Twilight sonrió.

—Bien, mi Guardia no es exactamente la Guardia Lunar pero ¡bienvenido a bordo por hoy! Ven, te daré tu propia placa — dijo la Princesa abriendo una gaveta llena a rebosar de placas.

—Ya tengo la mía, gracias — dijo Pip con una gotita en la sien.

—Aw, de acuerdo. Oye, ¿qué tal unas para tus amigos?

Pip mejor no dijo nada y siguió a Lyra al cuartel, entiéndase el par de cuartos que Twilight le cedió a su Guardia.

—Ey Lyra, pensamos que no te veríamos hoy — saludó alegremente Derpy. — ¿Y este chico?

Lyra sonrió.

—Chicas, hoy por hoy tendremos seis miembros. Les presento al recluta Squeak el cual ha decidido pasar su día de Orientación Vocacional.

—¿A poco? — Dijo Vinyl levantando una ceja. — ¿Perdiste una apuesta o algo? ¿Estás seguro que quieres que te vean con nosotros?

—En cuanto a eso, el chico asegura que nos tienen una muy alta estima en el pueblo — dijo Lyra rascándose la cabeza.

—No fastidies — dijo la DJ.

—¿Pero nadie lee las revistas de chismes? — Se extrañó Derpy uniéndose a la conversación.

—No nos importan lo que digan, nosotros las vimos en acción — dijo Pip muy contento.

—Ay genial — dijo Vinyl haciendo un face-hoof de mala gana. —Ahora tenemos que estar a la altura de las expectativas que tienen sobre nosotros. ¿Se dan cuenta? ¡Ahora resulta que en serio tenemos que trabajar!

Todas gruñeron en exasperación.

—¡Octavia!

La poni gris se adelantó lista para golpearla y Vinyl mejor tragó saliva y rectificó:

—Sí, sí, todos saben que yo soy de las que abre la boca sin pensar, pero bueno, es que cuando nadie espera nada de ti sólo puedes acertar. Eso y Celestia la tiene contra nosotras, no me importaba gran cosa pero porque creía que no teníamos reputación que cuidar.

—Y es por esa actitud que Celestia no nos tolera — dijo la capitana.

Lyra sólo se encogió de hombros y mejor revisó el horario para ver qué deberes le tocaban aquel día.

—¿Y no va a disciplinarla, capitana Hooves? — Dijo Pip confundido.

—Ah claro, Octavia — pidió la pegaso gris.

Entonces la yegua sí golpeó en la cabeza a Vinyl.

—Ouch…

—Creía que el castigo por indisciplina eran tareas de limpieza — dijo Pip.

—Ajá, esta boba ya tiene asignada permanentemente la limpieza del cuartel de tanto que se queda dormida en el trabajo— dijo Derpy suspirando.

—¿Pero a poco no está reluciente? — Se burló Vinyl.

Lyra mejor se dirigió hacia los diez casilleros que Twilight consiguió para la Guardia.

— En fin, puedes dejar tus cosas en uno de estos, sólo no toques los cinco que ya tienen nombre y ese de ahí.

Señaló uno justo al tope.

—¿Por qué no? — Dijo Pip abriendo el casillero… sólo para quedar enterrado por un montón de placas. — ¿ES EN SERIO?

—La Princesa Celestia manda un montón cada mes, creo que trata de insinuarnos algo — dijo Derpy. — En fin, las usamos como pisapapeles y Vinyl y Lyra juegan al tiro al blanco con ellas pero hay demasiadas. ¿Te interesa llevarte alguna para tus amigos?

—¡Que no! — Protestó Pip.

—Bueno al menos lo intenté — dijo Derpy. — Niño, Lyra, vayan a patrullar. Octavia y yo cuidaremos la puerta… y Vinyl, si vuelves a dormirte en el trabajo puedes empezar a pulir esas placas.

—Era de verla venir. Me uno a la patrulla.

Entonces se fueron con un muy emocionado Pip detrás de ellas.

—¿Entonces qué hacemos? — Quiso saber el niño. — ¿Detenemos a locos escondidos?

—No, para eso teníamos a Sweet Pea pero al final resultó que no era un loco sino una mente maestra criminal haciéndose pasar por un loco — dijo Vinyl. — ¿Por qué será que todos los ponis genios malvados resultan ser terrestres?

—Esa pregunta ya está repetida — dijo Lyra. — En fin, la patrulla es más bien aburrida Pip, por eso siempre vamos de dos en dos y charlamos.

—Y cuidamos de pisar siempre en los mismos lugares a ver si logramos hacer una marca permanente en la alfombra — añadió Vinyl.

Pip se mostraba realmente inconforme con esto, y sólo seguía a las yeguas en silencio a pesar que ellas hacían su mejor esfuerzo para incluirlo en la conversación.

—¿Pero no entiendo, no se supone que en las patrullas te separas para cubrir terreno?

—Niño en primer lugar ni idea de cómo se supone debemos hacer una patrulla, no tenemos entrenamiento formal en ese sentido — dijo Vinyl. — Y en segundo lugar es aburrido.

—Seamos honestos, lo único que pasa en Ponyville es o culpa de la jefa y compañía y el pequeño Señor del Caos. Por lo mismo todos los criminales se mantienen lejos de aquí.

—¿Y el tal Sweet Pea?

—No quiero hablar de eso — dijo Lyra haciendo una mueca. — Pero en fin, ni siquiera estamos seguras si hacemos bien esto de patrullar o guardar la puerta.

—Pero ¡eso hacen los soldados!

—Pero nosotras tenemos formación de espía, estamos entrenados para hacer todo menos parecer soldados — explicó Lyra. — Este es terreno nuevo para nosotras.

Pip pareció entender, porque sus ojos se iluminaron de nuevo.

—Entonces díganme, ¿qué saben hacer como espías?

Vinyl sólo sonrió quitándose ligeramente las gafas y le guiñó un ojo al niño.

—Veamos, forzar tanto puertas como cajas fuertes sin activar los hechizos de alarma; con y sin magia. Podemos entrar a cualquier lugar a robar información sin ser detectadas, sabemos pelear de formas que la gente literalmente no ve qué los golpeó pero eso sólo en caso de emergencia por si nos descubren.

—Sabemos varios tipos de código secreto, sobrevivir a la intemperie, crear pistas falsas para despistar al enemigo. Básicamente eso.

—Eso sí suena cool, ¡enséñeme!

Las dos se miraron.

—¿Qué dices Vy?

—Llamemos a Octavia, ella es la maestra de las cerraduras y las cajas fuertes, que es lo que nos da tiempo de enseñarle hoy.

—Bien, vamos.

Y al poco tiempo Pipsqueak y Octavia se encontraban en un cuarto en donde Twilight tenía una caja fuerte.

—Perfecto amigo Pip, el arte de la infiltración es ser sublime y elegante; casi como tocar una sonata a la perfección en tu chelo.

—¿Y es muy difícil? — Preguntó Pipsqueak interesado.

—Demasiado, sobre todo las cajas fuertes — dijo Octavia. — Pero yo soy de la creencia que si dominas lo más difícil primero el resto será coser y cantar.

—¿De veras?

Octavia sonrió.

—Pon mucha atención a cómo lo hago: Vinyl y Lyra están haciendo el papel de patrulleras. Tendrás tiempo limitado para abrir la caja sin activar el mecanismo de seguridad.

Pip tragó saliva pero estaba listo para lo que fuera.
Al poco tiempo era su turno, y en serio que era difícil seguir el ritmo de Octavia y antes que se diera cuenta Vinyl y Lyra lo atraparon.

—¿Y ahora qué? — Preguntó el chico.

—¡Probamos de nuevo! — Lo animó Lyra. — Agradece que no te golpeamos con hechizos y te encerramos en un calabozo muy oscuro.

—¿Qué?

—Sí, ser espía es muy pero muy difícil — explicó Vinyl. — ¡Empezamos de nuevo!

Y Pip se puso de nuevo cascos a la obra ante la mirada orgullosa de las soldados de la Amistad.

—Oye Tavi, si tenemos un hijo asegúrate de enseñarle esto, ¿quieres?

Octavia miró fríamente a su esposa.

—¿Es en serio?

—¿Qué dije?

—Le estoy enseñando cosas que no debe a un niño ajeno, ¿cómo no se los enseñaría a mi propio hijo? — Dijo la yegua gris cambiando el tono serio a uno muy animado. — Pero sí, da gusto verlo esforzarse. Realmente dan ganas de tener un niño propio. O una niña.

Vinyl asintió enérgicamente.

—¡Lo tengo todo planeado! Lo llamaremos Beat Box y se hará muy amigo o amiga de la pequeña Princesa Flurry Heart con quien formarán su propio equipo de súper héroes basándose en su amor por los cómics (el cual desarrollarán con el tiempo) y lucharán contra los hijos supervillanos de Rarity Belle y la jefa.

Octavia levantó una ceja.

—¿De casualidad volviste a comer amapolas por accidente?

—Es un chiste Tavi, ríete — dijo Vinyl.

Entonces Pip logró abrir la caja.

—¡Perfecto, lo hice!

Y acto seguido terminó enterrado bajo otro montón de placas de la amistad.

—¡EY, no es gracioso! — Se quejó él.

—Lo es un poco — dijo Lyra. — Pero felicidades, lo lograste y antes de la hora de almuerzo.

—Comamos y pasamos a las puertas — dijo Octavia guiñando un ojo.

—¡Sí que sí!

Decir que Pip se la pasó bomba sería poco. Gracias a la gran habilidad de las chicas quedó fascinado y tal como lo predijo Octavia, cuando intentó abrir cerraduras de puertas lo hizo sin ninguna dificultad. Luego Bon-Bon y Derpy se unieron al grupo y entre ambas le enseñaron varios movimientos de lucha, total, fue un pequeño día de formación espía.

—Gracias por todo — dijo al final Pip. — ¡Me la pasé como nunca! Escribiré muchas cosas en mi reporte escolar.

—Sólo omite lo que yo te enseñé, ¿quieres? — Dijo Octavia. — Parte esencial de ser espía es no dejar que la gente sepa todo lo que sabes hacer. Eso y sé que no debí enseñarte eso pero no me pude resistir.

—¡Descuide mi teniente! — Dijo Pip. — Y de hecho quería solicitar algo…

—¿Sí? — Preguntó Derpy.

—¿Pueden seguir enseñándome cosas? ¡Puedo ser su pequeño ayudante!

Eso sorprendió a todas.

—Este… claro, ¿pero por qué? — Preguntó la capitana.

Pip miró al cielo muy orgulloso.

—¡Porque de grande quiero ser un gran soldado de la Princesa Luna, quiero estar siempre al lado de mi Princesa favorita pero para lograrlo tengo que ser el mejor! Y si ustedes me entrenan pronto lo seré.

Derpy cruzó los cascos frontales muy seria.

—¿Me estás diciendo que quieres que te entrenemos para que en el futuro te unas a OTRA Guardia Real?

Pip se sonrojó un poco.

—¡Pero porque es la Princesa Luna! Si no me uniría a ustedes y…

La alegre cartera soltó una carcajada.

—Es juego amiguito, con gusto te seguiremos entrenando. Pero con una condición…

Al día siguiente en la escuela Pip pasó al frente a leer su grandioso día con la Guardia de la Amistad, aprendiendo algunas cosas sobre el papeleo que hay que hacer en el ejército, el patrullaje y sobre todo de su resolución de ser un cadete junior de ahí en adelante.

—Eso fue hermoso Pipsy — lo felicitó la señorita Cheerilee. — ¿Entonces quién sigue?

—¡Espere por favor señorita Cheerilee! — Dijo Pip colocando una caja sobre el escritorio de la maestra. — ¡La Guardia de la Amistad también me mandó algo para ustedes! ¿Quién quiere su propia placa oficial?


Sí bueno, un cap divertido de hacer (aunque algo difícil, la verdad no lograba decidirme qué tono darle. Pero bueno, al final me concentré en las buenas cualidades de la Guardia en lugar de su forma de ser casi de broma. Espero les haya gustado tanto el fic como el par de 'sutiles' referencias a otros fics.

Chao; nos leemos!