Disclaimer: Aunque la historia es mía, los personajes son del fantástico Nobuhiro Watsuki
Nota de la autora: Les dejo la primera parte del capítulo final, espero les guste. Muchísimas gracias a todos los que han dejado sus comentarios, ¡me encanta recibirlos!
Capítulo 7
Todos estaban sentados a la mesa para cenar ninguno decía nada, la comida estaba intacta en los platos a excepción del perteneciente al Sr. Müller quien comía tranquilamente como si hace tan sólo unos segundos no hubiese soltado semejante bomba.
_¡Esto está delicioso Sr. Himura! Es usted un cocinero extraordinario.
_Agradezco sus palabras Müller sama ¿pero me gustaría saber cómo supo que yo era quien había cocinado?
Todos se miraron sorprendidos, era verdad nadie había dicho que la cena la había preparado Kenshin lo más lógico habría sido pensar que era Kaoru la cocinera. El aludido sintió las miradas de todos y sonrió- bueno Sr. Himura su fama le precede en muchos aspectos, no sólo como un excelente cocinero y ávido conocedor de las tareas domésticas, sino también como el más infame de los destajadores de la era Tokugawa, Battousai Himura- de nuevo el recinto quedó en silencio y por primera vez Megumi se dio cuenta que tal vez había cometido un gran error, tal vez los había puesto a todos en peligro.
_Parece saber usted mucho Müller Sama – respondió calmadamente Kenshin haciendo un gesto con la mano a Sanosuke y Yahiko quienes se habían levantado , miraba fijamente al doctor como si quisiera leer sus intenciones ,pero el hombre era indescifrable ¿qué era lo que estaba pasando?
_Así es Sr. Himura, soy un hombre curioso me gusta estar bien informado.
_ ¿y de qué más se informó Mula?-interrumpió Sanosuke.
_ Aparte de que nunca aprenderá a pronunciar mi apellido, de muchas otras cosas –se levantó de la mesa y se puso de pie en frente de todos como si fuese a exponer un magistral plan de negocios -¡nada más y nada menos que sus pasados criminales!
El cuarto quedó en silencio y el Sr. Müller empezó a señalarlos con su mano -Tenemos por una parte como ya lo había mencionado al temible Battousai, un asesino sin piedad que acabó sin contemplaciones con la vida de docenas de personas, continuamos con Sansa el guerrero un peleador callejero militante de un falso ejército imperial, sin contar con sus vicios de apuestas y sus dudosas amistades, también un niño ladronzuelo de los yakuza y por otra parte no podría dejar por fuera a la flamante Dra. Megumi aquí presente, una médica que se dedicó a ayudar a un delincuente como Kanryu Takeda con la creación y distribución de opio que mató quien sabe a cuantas personas y por último usted señorita Kaoru- el hombre la señaló directamente con su dedo -todos miraron a Kaoru algo sorprendidos ¿ocultaría algún secreto?- el médico exhaló con un suspiro de resignación -bueno sólo puedo culparla de cocinar muy mal y de no tener muchas cualidades femeninas.
_Bastardo ¡no sabe nada de nosotros!-Sanosuke se lanzó al hombre para atacarlo pero no pudo acercarse lo suficiente pues sintió la punta de una espada contra su nuca, no tuvo que voltear para saber quién era. El acompañante de Müller, aquel hombre misterioso que lo escoltaba a todas partes.
_No se mueva - dijo el hombre al ver que Kenshin se preparaba para desenfundar su espada- si hace un solo movimiento su amigo morirá.
El hombre hablaba en serio, Megumi pensó que debía ser realmente bueno si había sometido a Sanosuke y a Kenshin antes de que se movieran ¿Quiénes eran esos sujetos? ¡Esto era su culpa!
Yahiko quien hasta el momento había estado en silencio mirando sorprendido todo lo que estaba pasando de repente saltó y señaló al hombre de la espada -¡usted es el sujeto con el que tropecé cuando fuimos a la casa de Sano!
_Es cierto- exclamó Kaoru mirando a Kenshin y luego al luchador.
_ya sabía que le conocía-dijo Sanosuke sin mirarle, se me hacía raro que un doctor alemán llevará un sirviente japonés con una espada estando en vigor la prohibición, lo supe desde ese día de camino al Akabeko ¡es un espía!
_Muy observador Sr. Sagara, pero se equivoca en algo, yo no soy sirviente del Dr. Müller, la verdad somos socios tenemos intereses en común aquí en el Japón, permítanme presentarme mi nombre es Takumi Takahashi y soy un delegado del gobierno japonés a las fuerzas militares de China. Fui asignado para venir a monitorear los pasos del Sr. Himura y su equipo, desde el incidente con el se ha rumoreado que Battousai el destajador sigue activo lo cual sería devastador para las relaciones de los dos países que se vieron afectados por este enfrentamiento. Les pido señores que por favor se sienten y no intenten nada.
Todos se sentaron alertas mirando a los hombres que ahora se encontraban en frente de ellos, la situación era grave, ellos eran rehenes en estos momentos.
_No queremos hacerles daño –dijo el Dr. Müller –aunque somos socios, tenemos propósitos diferentes yo estoy aquí por otra razón, por la familia Takani.
_ ¿qué quiere decir con la familia Takani? –preguntó Megumi sorprendida.
_Como sabrá señorita Megumi, yo conozco a las grandes mentes médicas de Europa y una de ellas se apellida Takani, un colega de gran distinción que me pidió encontrar a su sobrina desaparecida del incendio del castillo de Edo quien se presume aún sigue con vida.
_ Megumi no podía creerlo, alguien de su familia, por fin lo había logrado.
_Es una pena, dadas las circunstancias que le rodean no creo que sea posible presentarles.
_¿De qué está hablando?
_De su pasado criminal doctora Takani y de sus relaciones con criminales, ¿acaso no lo entiende? Usted dañaría la reputación de un médico respetable en Europa no sólo por sus antecedentes y relaciones, sino por lo fácil que parece usted mentir y sin contar con sus cuestionables actividades nocturnas con el Sr. Sagara.
_¿De qué rayos está hablando?- esta vez replicó Sanosuke
_Ustedes dos saben muy bien de lo que hablo, anoche a horas inapropiadas para una dama estaban solos en la habitación y dudo mucho que rezando.
Todos voltearon a ver a Megumi y Sanosuke quienes permanecían de pie sin mirar a nadie, consumidos por un pudor incómodo.
_Como puede ver señorita Takumi, una mujer de una conducta reprochable como la suya sería una desgracia para la reputación de lo que quedó de su familia en Europa, así que considere nuestro acuerdo como terminado obviamente por su culpa.
_ ¡ya es suficiente! –gritó Megumi encolarizada, se había puesto de pie y miraba fijamente al médico – no lo soporto más, no le recibo un insulto más ahórreselos todos, ¡tiene razón! todo lo que ha pasado y visto es una gran mentira ¡pero se acabó! ¿Quiere la verdad? ¡Aquí va! Sanosuke y yo nunca hemos estado comprometidos o enamorados y jamás lo estaremos –miró de reojo a Sanosuke y vio que este desviaba la mirada lo que la enfureció aún más- todos hemos cometido errores en el pasado, sin embargo aquí estamos intentando corregirlos haciendo el bien a otros y usted se burló de eso, se burló de mi haciéndome creer que le interesaba mi investigación cuando lo único que quería era congraciarse con el gobierno y acercarse a Battousai poniéndome esa estúpida condición del prometido seguramente estaba esperando que se apareciera Kenshin en vez de Sanosuke ¡usted me uso y yo caí , puse en peligro a mi familia! ¡A la única que me queda! y puede apostar que nuestro acuerdo queda cancelado pero no por mi culpa sino porque ya no me interesa, puede guardárselo pues yo puedo ver a mi familia de nuevo sin su ayuda, ¡no le necesito!
_Espere señorita Megumi, haga usted el favor de calmarse –dijo el Dr. Müller tratando de acercarse a ella impresionado por su respuesta, no había anticipado esa reacción de su parte.
_¡cállese ya¡ ¡y no se me acerque! Megumi estaba preparada para marcharse de allí lo más rápido posible cuando sintió un leve piquete en su brazo y después todo se puso negro , se desplomó pesadamente en el suelo , no podía ver nada sólo escuchaba voces lejanas a su alrededor que la llamaban.
_ ¡Megumi responde! ¡Megumi di algo hija! – dijo el Dr. Gensai quien todo ese tiempo había estado al margen de la situación. ¿Qué le hizo?
_Tranquilícese Dr. Gensai, sólo la tranquilizamos con un fármaco.
_¡Está loco! ¡Pudo haberla matado! , no sabe si es alérgica- El doctor Gensai sonaba molesto y Sanosuke supo que era grave.
_Apártese Sr. Sanosuke, no quiero hacerle daño, la Srta. Takani también es parte fundamental de nuestra visita.
_No me pienso calmar, nadie la toca ¡vamos Kenshin! Dr. Gensai, Kaoru, Yahiko cuiden de ella por favor.
Lo último que Megumi escuchó fue el tintineo de las espadas y los gritos de lucha, mientras Kaoru le acariciaba dulcemente la cabeza y le decía: todo va a estar bien Megumi- y luego todo fue silencio.
